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DEDÍCATELO

Sí, debemos dedicar más tiempo a la masturbación, y no lo digo yo, que tampoco es que ande sobrada de él, pero si hasta los expertos lo dicen, por algo será.

Muchos hombres se masturban como si el tiempo no pasara y siguieran en la adolescencia, de forma rápida y clandestina, cuando hay que saber disfrutar y dedicarle más al placer, porque cuanto más nos masturbamos, mejor lo hacemos, más disfrutamos y si encima es acompañado, ¡qué os voy a contar!.

Y para ello nada mejor que crear ambiente, incluso si te apetece, ponte una copita de vino y sumérgete en esa bañera que tenemos y que sólo utilizamos de ducha, os aseguro que al día siguiente la ducha será diferente y la bañera será un guiño al placer. Luces bajas, velas, ése aroma que tanto te gusta y que sólo utilizas para días especiales, incluso cuando te des crema al salir, hazlo despacio, como si fuera un ritual, mima a tu cuerpo, dale ese placer que pide a gritos, porque la soledad a veces es placer. Puedes bailar desnud@ delante de un espejo, imaginando esa situación que tanto te gusta, quizás que te están observando o que bailas sensualmente para alguien mientras te miras, mientras recorres tu cuerpo con la mirada o con las manos, por qué no.

Y es que cuando estamos solos con nuestro cuerpo, la mente y otros puntos se abren sin pudor, sin prisas, y el cuerpo nos habla mediante gestos, movimientos, tan sólo hay que escucharle.

Incluso hay veces que damos pasos recorriendo nuestro cuerpo, ése que sigue siendo todo un descubrimiento y que pide guerra, sensaciones nuevas, caricias pensadas e impensables en algún momento de nuestra vida. Pero sin saber por qué, mente y cuerpo se abren y unen.

A veces lo hacemos pensando en alguien, otras simplemente en nosotros, en recorrer y conocer aún más de nuestro cuerpo, porque él también nos sorprende con el paso del tiempo, dándonos placer en rincones donde antes no lo había. Incluso la piel se eriza o suaviza, dependiendo de la sensación que experimentemos, bien con nuestras manos, con algún juguete o roce. Ponte esa ropa interior bonita, que se humedezca, que tu cuerpo deje rastro aunque sea momentáneamente porque sabes que terminarás sin ropa.

Deja que la fantasía te inunde, que los tabúes no tengan espacio en el placer, juega con lo que piensas que nunca harías, pero que sigue en tu mente, fantasea con ello y utilízalo solo o acompañado, no tienes por qué contar todo, pero nadie mejor que tú, sabe lo que te pone.

Si la masturbación siempre ha sido pecado, pequemos todos, porque por mucho que antaño dijeran «irás al infierno», aquí el infierno y su calor lo creamos nosotros. Sienta muy bien ser pecador por placer.

Todos nos masturbamos y si no recuerdo mal las cifras de la masturbación son las siguientes, más del 50% de las muejres y el 70% de los hombres afirman hacerlo de forma regular. Aunque creo que aquí muchas se han callado porque prefieren ir al cielo que arder en los infiernos. Es más, imaginad que nadie se masturbara, qué horror, espero que éso no pase nunca porque si no estaríamos todos en la asociación de la gente que no se masturba, muchos pensaréis, es broma, ¿no?.

Os aseguro que no es broma, se llama NoFap, vamos, que los no pajilleros afirman que sus relaciones han mejorado y su esperma es de mayor calidad. Lo peor de todo es que se lo creen. Cuando estoy segura de que aquí el plan «renove» hace que la calidad sea mucho mejor.

Sea cual sea tu situación, espero que ardas de placer en los infiernos y te lleven al cielo al terminar, sin prisas, sin clandestinidad y disfrutando cual de ritual se tratara. Nada como seguir conociendo a nuestro cuerpo serrano, ése que aguanta lo que no hay escrito y que se merece más caricias propias o ajenas.

Bueno pecadores, no quiero quitar tiempo a vuestra imaginación y fantasía para ese momento de placer, ya sea sólo o en buena compañía, sea lo que sea, disfrutad y que la temperatura de los infiernos suba hasta el cielo.

Os leo y hasta la próxima publicación. Como siempre, un auténtico placer.

G&G

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DAR EL PASO

Si hay algo que realmente admiro es cuando la persona decide dar un golpe en la mesa y poner orden en su vida pensando en lo que realmente quiere. Os aseguro que aquí no hay edad.

Muchas mujeres, de ésas que si no se casaban, quedaban para vestir Santos decidieron dar un golpe en seco a su vida, y es más, muchos grupos de amigas están todas divorciadas, éso no quiere decir que no fuera duro, pero sí de que volvieron a recuperar sus vidas. Una de ellas me dijo que en su momento bajó del tren para subirse ahora, y disfruta mucho del sexo, porque si te gusta, te gusta siempre. No olvidemos que según un estudio de la Universidad de Michigan el 40% de las personas entre 65 y 80 años son sexualmente activos… ¡Uy lo que nos queda por disfrutar, señores!.

No tener el culo terso y el pecho en su sitio no quiere decir que se acabe todo. Además, el sexo no es sólo de la juventud, es ahí cuando se descubre… Y ahora es cuando nosotros la disfrutamos.

Pero según vamos cumpliendo años, el culo lo agarramos con ganas y el pecho… provoca, no por enseñar, sino por insinuar o jugar. Si a mí me preguntaran cuándo he disfrutado más el sexo, sin duda ahora, no tengo esos miedos que antes invadían mi cabeza, y es que con la edad te atreves más y los tabúes se evaporan. Sin duda los años aumentan pero si no perdemos la ilusión, las ganas y la pasión, la vejez no acaba con nosotros.

Os sorprenderíais del concepto del sexo que tienen las personas más mayores, teniendo en cuenta la educación recibida y cómo viven todo ahora que se han liberado. Hasta mi abuela, sin entrar en detalles siempre dejaba caer alguna, sobre todo en lo referente a mi ex marido, y no se equivocó, al igual que yo tampoco al tomar la decisión de divorciarme. Y es cierto, es duro, pero recuperas tu yo y es un auténtico chute.

Desde luego no tengo la edad de la que hoy estoy hablando, y además insisto en que la gente joven, muy joven siente vergüenza al hablar de sexo, por muy lanzados que parezcan. Y en cambio nosotros, los que tenemos 40/50 podemos decir que éso ya lo pasamos y ahora lo disfrutamos cada vez más. Hablamos de los que nos gusta, de lo que no y si encontramos a ese alguien cómplice… simplemente, no hay edad.

Y cuando digo que no hay edad, no importa si estás con alguien mayor o más joven, si te folla mentalmente, el resto va rodado. Pero ojo, follar mentalmente no es vender humo, ya estamos de vuelta de muchas cosas, pero sí coincidir el la calidad de los muebles que tenemos en nuestra cabeza y su orden.

El sexo y el baile van de la mano, todo depende qué ritmo te guste y en qué año te quedaste, pero sobre todo es bailar desnudo con quien quiere bailar contigo y sacar lo mejor de ti, quizás la frase «danzad malditos» venga de tener ilusión y de que no pare el baile.

Lo que está claro es que la vida hay que exprimirla, pasa demasiado rápido como para perder el tiempo nosotros y que nos lo hagan perder. O simplemente saber disfrutar de cada cosa que hagamos, porque responsabilidades, las justas o las que hemos decidido tener porque sabemos que las disfrutaremos. Y es por éso por lo que como ya anuncié en las redes sociales, las publicaciones en el blog no tendrán un día señalado, de ahí la importancia de seguirlo, para estar siempre informados. Disfruto mucho escribiendo, escuchando historias, dándoles forma y compartirlas con vosotros. Leyendo lo que me mandáis para el libro, vuestros comentarios privados o públicos, y es que siempre digo que hombres y mujeres no somos tan diferentes, tan sólo hay que decir lo que se piensa.

Así que os espero el próximo día para seguir disfrutando de nuestra edad, los sueños, las fantasías y el buen sexo.

G & G

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TE PILLÉ

Vamos a hablar de aquellos a los que les pillan y sus excusas, algunas, son de libro, desde luego, pero si hay algo claro es que es un tema que fastidia, duele o escuece. A nadie le gusta ser pillado con otra persona o que te pongan literalmente los cuernos. Muchas veces es la primera vez y otras es la punta del iceberg. Muchas puntas veo yo aquí y no de peluquería.

La infidelidad está a la orden del día, muchas parejas han decidido darse una oportunidad tras ese desliz momentáneo, otras deciden poner fin y en cambio, las más atrevidas, deciden dar una vuelta a su vida y tener una relación abierta teniendo muy claro que su relación de pareja es la principal y la que han de cuidar.

Nunca podemos decir no o nunca tendría una relación abierta, recordad, fui la primera del grupo en decir que no me iba a casar y luego… (también fui la primera en divorciarme). Vamos, que la vida da tantas vueltas y oportunidades que no sabemos por dónde nos va a dar el aire.

Y es que a veces hacemos algo que ni se nos había pasado por la cabeza y nos dejamos llevar y vivir el momento, aunque muchas veces somos conscientes de que de ahí no va a pasar o que éso va a suponer un peligro en tu vida, la de tener que tomar decisiones… porque te gusta y mucho la otra persona y llegas a plantearte más con ella.

Lo de la melena al viento, muchos no pueden decirlo pero si ponerlo en práctica y a veces son pillad@s.

Vamos a mencionar algunas de las excusas al ser pillado, aunque dicen que cuando éso pasa esa persona tiene una mezcla de culpa y alivio por el estrés que ha sufrido (yo tengo mis dudas), estrés en ese momento, pero hasta entonces, mal no se lo habrá pasado, ¿no?.

Vamos a adelantar fechas y plantarnos en la navidad, que ahí pillan a muchos, bien por regalos encontrados, o porque alguien te ve con quien no es tu pareja de forma muy cariñosa, y éso que no estás ni mucho menos por donde sueles andar normalmente, la ley de Murphy.

Por ejemplo, ellos gastan más para sus amantes que para su mujer, y la excusa para poder estar con la otra o el otro es poner a sus amigos en la palestra porque hemos quedado, ésa es una de tantas. Y es que esas fechas nos dan muchas coartadas para esa canita al aire. Siempre se ha dicho que son más infieles los hombres, pero no hay mucha diferencia, sólo que nosotras no jugamos al parchís, (por lo de comer y contar, aunque comer nos gusta). Una de las excusas más sonadas es la de ir al supermercado, con éso de las compras a más de uno no le importa tirar la leche por el fregadero si éso sirve para ir a por más y tener ese rato de pasión. Ir al gimnasio… sí, desde luego vas a hacer ejercicio pero del que no se cuenta al menos en este caso.

Pero la excusa reina es la de BEBÍ DEMASIADO. Como si no nos acordáramos muy bien de lo que hicimos y además no entendemos por qué hicimos algo así con lo que queremos a nuestra pareja. La palabra es RUTINA.

La verdad es que hay infinidad de excusas, algunas son para leerlas dos veces, fue al principio de la relación, iba borracho/a, nos habíamos dado un tiempo, habíamos discutido… y la mejor, es que se lanzó (sí, al cuello). En fin, que si estás bien, estás bien, y si te aburre donde estás, ya sabes.

No hace falta llegar a navidad para saber si lo que quieres lo tienes o decides buscarlo, ¿no crees?.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

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SOLTEROS O CASADOS

Solteros o casados, esa rivalidad que nunca cesa, ni siquiera en los concursos de televisión o en la vida misma. Si estás soltero tienes que escuchar de los casados: qué suerte tienes por estarlo, y si estás casado: qué maravilla de mujer o esposo tienes, y además, que cuántos darían por esa situación. La cuestión es que nunca llueve al gusto de nadie.

En cambio todo es diferente cuando ese estatus lo llevamos al sexo… Todos dan por hecho que los que más sexo tienen son los solter@s y que los casad@s son más aburridos y se han acomodado. Que hay de todo, señores, no metamos a unos sí y a otros no. Vamos a ver si rompemos mitos. Muchas personas que están casadas tienen su cabeza fuera del matrimonio, y creen que su vida es aburrida, no sé si desde el principio o porque acomodarse hace que la rutina invada sus vidas, ¿dónde estará esa vidilla que nos mantiene vivos?, hay muchas personas infieles pero leales a sus parejas, más de lo que podemos imaginar, vamos, que su pareja es lo más y lo que hagan fuera no cuenta. (Aquí cada uno tendrá su propia versión, será por éso).

En cambio los solter@s son libres de hacer lo que quieran, sin dar explicaciones y disfrutar del sexo de otra forma, sin ataduras. Algo que muchos casados envidian y dicen. ¡¡Si es que se les va la fuerza por la boca!!. Os aseguro que hay muchos solteros aburridos de narices, o divorciados que no saben poner y no ponen lo más mínimo, vamos, que no sabes por dónde cogerles pero sí sabes cómo salir de ahí, corriendo.

Al igual que hay que decir que conozco parejas de las que «ya quisieran muchos», porque funcionan en todos los sentidos y se siguen poniendo, algo que es un pilar importante, y en cambio otros han caído en la rutina o les ha quedado grande todo y no saben por dónde tirar.

Cada relación puede ser según el vino que elijas y decidas degustar. Si sabes cuál te gusta y nunca lo cambiarías por nada pero te gusta tontear con otros olores, bueno, no pasa nada, todos nos hemos fijado en alguien alguna vez o fantaseado.

En cambio, si te gusta la variedad y las catas… pasamos de la imaginación a la acción, ojo, que todo es respetable, aunque soy partidaria de que las cosas se hablan y si hay un consenso, perfecto, todos juegan en la misma liga con las mismas oportunidades o catas (algo que no siempre gusta, sobre todo a uno). Podríamos decir que estamos hablando de una relación abierta, algo que cada vez está más en auge, quizás por el miedo a caer en la temida rutina. Otros deciden catar sin contar pero seguir con su pareja pese al aburrimiento, aunque ay, qué bien queda de cara a la galería presumir de pareja y del tiempo que dura ese amor eterno (sobre todo porque alguien no se entera de la misa la mitad).

Luego están los que no saben qué hacer pero prometen y siguen con la cata… Bueno, es una opción cuando se cree que se puede tener todo. Aunque aquí siempre salta la liebre en algún momento. Y ésto también les pasa a los solteros, picoteo y prometer nunca sale bien.

No hay tantas diferencias como se nos ha vendido, creo que todo va en la persona y sobre todo ser sinceros con nosotros mismos, si quieres a alguien, sé sincero (y lo primero es serlo contigo mismo), que a todos nos gusta el sexo y del bueno, así que a todos nos puede llegar la rutina dependiendo con quién, pases o no por el altar.

La base es estar con quien te ponga en todos los sentidos, porque así es imposible que el aburrimiento invada tu vida, poder tomar unos vinos con alguien afín, donde el humor y hablar de todo sea la base y éso unido a que te pone, pasa a otro nivel, Nivel Dios.

Espero que el puente os sorprendiera, no sé si con sexo o descubriendo a alguien y quién sabe, quizás podáis compartir un vino o hacer una cata.

Muchas gracias por leerme cada miércoles, quitando el anterior, y es que a veces la tecnología también tiene gatillazos y toca esperar. Sigo recibiendo historias para ese libro, algo me me hace muchísima ilusión, porque todo va tomando forma.

¡Hasta el próximo miércoles!

G & G

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LIEBRE O GAMO

Disculpad pero llevo un buen rato riéndome al recordar la palabra gamofobia, no había otro nombre donde el gamo fuera parte de una palabra, y no me extraña, quizás para salir corriendo en dirección contraria por el miedo al matrimonio.

La verdad es que ponemos nombre a todo, y ahora salir huyendo del matrimonio por lo visto afecta sólo a los hombres o el tanto por ciento es mayor en ellos. ¡Por favor!, metednos a nosotras también, que el anillo aprieta muchas veces. Supongo que las cifras aumentan hacia el lado masculino porque siempre se ha tenido la idea de que somos nosotras las que queremos casarnos, aunque no olvidemos que durante muchos siglos estábamos obligadas, luego pasamos a tener voz y voto, ser independientes y disfrutar sin casarse. Además, una vez que lo has probado y ves que no ha funcionado, lo lógico es no repetir (aunque ese es otro tema), no somos caballos y tropezamos más de los que nos gustaría, incluso con la misma persona, manda narices.

Cuántos miedos tenemos, al matrimonio, a que por culpa de los papeles se acabe o a perderlos por alguien que no esté a la altura de lo que queremos, y así podríamos llenar folios y folios. Reconozco que yo estuve casada, y desde luego no era la persona, pero si no pruebas, no lo sabes.

Luego están los que llevan 8 años juntos y se rompe, porque estoy convencida que el 8 es la pauta para: o se dan más pasos en la relación o ésto se va a la mierda. Y os aseguro que son más casos los que se van a tomar viento que los que siguen. Luego están a los que les va la marcha y se casan varias veces, no una ni dos, más, y yo estuve en la última boda. A ver si es verdad que a la última va la vencida, porque mi amiga empieza a ser una ruina para mi bolsillo con tanto bodorrio. A lo mejor lo suyo tiene alguna definición, pero la desconozco .

Ahora no me volvería a casar, pero sí haría una fiesta celta, pagana y divertida donde los amigos tendrían el papel más importante. Sería menos clásica y más atrevida, no sé si son por los años o porque me gusta lo diferente, aunque he de reconocer que tengo mi lado clásico o de protocolo.

No sé si en mi caso en vez de gamofobia es lincefobia, liebrefobia, no lo sé, pero no lo diré muy alto no vaya a ser que repita y ya la hemos liado.

Ay el matrimonio, cómo ha cambiado la película, antes todas las mujeres esperando ese momento y ahora muchas de ellas rezando para que la otra parte por fin de el paso de dejar a la mujer y así no ser la otra. O muchas casadas echando la canita al aire y mantener un equilibrio entre lo correcto y seguro y lo emocionante y la vidilla, o al revés, que no somos tan diferentes.

Cierto es que siempre los hombres han tenido más libertad, pero también conozco a quienes les hace ilusión pasar por el altar e incluso no catarse hasta después. Algo muy respetable, pero que nos choca en este siglo. Sea cual sea tu postura (y aquí cada cual que piense en lo que quiera), disfrútala, con o sin matrimonio, porque si no es así, sal corriendo aunque no seas gamofóbico y corras como un animal salvaje.

Si (te)corres o haces que otra persona (se)corra que sea porque se disfruta, las fobias para otros temas y la responsabilidad con uno mismo en primer lugar. Nada como respetar lo que tú crees para que todo salga mejor. Nunca seas el otro o la otra, porque entonces es que la otra persona no te aprecia y éso que se pierde.

Muchos dicen que cuando uno se casa el sexo muere o va agonizando hasta que brilla por su ausencia, quizás doña Rutina y doña Ponle Ganas tienen algo que ver. Sea cual sea tu situación, corre pero de placer. Hasta el próximo miércoles y mil gracias por los mensajes que recibo para que sean publicados en el libro de forma anónima.

G & G

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VIKINGOS Y SEXUALIDAD

Ya sabéis que de vez en cuando me gusta sumergirme en la historia y contar aquello que me llama la atención o simplemente aprender de su cultura. Siempre me ha llamado la atención la cultura vikinga, por varias razones, porque se ha ido perdiendo paulatinamente en el tiempo y porque toda la información relativa al sexo o su sexualidad ha sido obviada en gran parte por los cronistas cristianos. Siempre tan pudorosos con lo ajeno pero luego saltándose todo lo que les interesaba. Y es que el sexo era pecado… no lo olvidemos.

La moral sexual de los vikingos ha sido mucho más abierta que la del resto de Europa, y es algo que siempre me ha despertado curiosidad. Se les tenía como personas rudas, pescadores o agricultores, pero hay algo cierto, muchos deberían aprender de su cultura y moral.

La poligamia estaba permitida, ellos podían tener varias concubinas para su satisfacción sexual, e incluso tenían sexo delante de otras personas, ese pudor que muchos podemos sentir, ellos no lo tenían, su sexualidad era libre de cuerpo y mente. Incluso cada hombre podía tener dos mujeres y todos los hijos, tanto de una como de otra eran legítimos. El matrimonio se denominaba «more damico» y pese al cristianismo, estuvo vigente durante varios siglos. Muchas costumbres continuaban de forma clandestina. Antes por supervivencia y ahora en cambio, lo prohibido nos da morbo.

Beautiful Blonde Sword wielding viking warrior female

En la sociedad vikinga la mujer era muy respetada y si hablamos de su rol sexual, no era la propiedad de su marido y tenía gran libertad, algo de lo que carecían las mujeres del resto de Europa y además, siempre estaban unos cuantos peldaños por debajo del marido, siendo en muchos casos menospreciadas hasta la saciedad.

Podían divorciarse, y si era una mujer libre y la violaban, ese delito se pagaba con la pena de muerte sin contemplación alguna. Normalmente eran las mujeres las que decidían divorciarse, ya que ellos tenían que devolver la dote y no les salía rentable económicamente. Así como los padres decidían el matrimonio, finalmente ellas podían decidir si ese matrimonio seguía o no, al igual que ellos.

¿Os imagináis poder solicitar el divorcio por insatisfacción sexual sin ser cuestionadas o cuestionados? más de uno/a lo ha pensado alguna vez porque alguien no funcionaba, o incluso volver a casarse sin dar más explicaciones, ésas que tanto piden muchas personas o se dedican a poner zancadillas porque quizás … tienen una deuda con el sexo, ¡disfrutarlo!.

Si hablamos de la sexualidad en su cultura, lo que preocupaba era la no descendencia, y el homosexual era visto como activo o pasivo, así de sencillo, y obviamente el pasivo salía mal parado porque ya no era el dominante y superior, y es que no hay que olvidar que muchos sacerdotes estaban vinculados con la homosexualidad y al dios Freyr, de ahí sus vestimentas y peinados femeninos. Magia, sexualidad, folklore germánico y leyendas, una mezcla que no deja indiferente. Sin duda una cultura a la que investigar y de la que aprender a ser libre, ya que ahora somos más esclavos que antes en lo que a sexualidad se refiere. El qué dirán, éso no está bien… y es que el sexo es libertad de mente y cuerpo, si no seguiremos anclados y no disfrutaremos de nuestros cuerpos tanto solos como acompañados.

Y a medida que me sumerjo en las diferentes culturas, me doy cuenta que la mentalidad abierta respecto al sexo es una maravilla, sin tabúes, ésos que aún nos invaden, no sé si por cultura, porque vamos como los cangrejos o porque los miedos nos cierran las puertas del disfrute.

Y es que la mujer vikinga tenía la libertad de ser lo que quisiera, esposa, prostituta, lesbiana (siempre y cuando aportara descendencia), sin duda una cultura donde el hombre tenía su estatus y la mujer también, muchas de ellas al divorciarse vivían de las rentas de su patrimonio. No depender de nadie hace que el sexo sea aún mejor, os lo aseguro. La libertad sienta muy pero que muy bien.

Así que a volar y a dejarse llevar por lo que nos haga disfrutar, que a nuestra edad nos lo merecemos.

Así que saquemos todos ese lado vikingo que muchos tenemos, sobre todo por el tema de los tabúes, tenemos un cuerpo para disfrutar, una mente provocadora si la provocan, ganas de piel y de que se nos erice, ganas de…

Y como siempre, os espero el próximo miércoles, gracias por los correos y privados que me van llegando y que de forma anónima formarán parte del libro que va tomando forma, aún estáis a tiempo de enviarme vuestras experiencias más divertidas en lo que a sexo se refiere, anécdotas inolvidables y aquello que os gustaría leer en este pequeño libro.

Os leo y contesto, siempre es un placer hacerlo.

G & G

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A NOSOTRAS TAMBIÉN NOS PASA

Sí, siempre se ha dicho que los hombres sólo buscan follar, pero por lo visto nosotras nunca hemos permitido que éso pasara por nuestras cabezas, nunca, nunca, no sé si por ser pecado, porque hay que esperar… (no sé a qué… pero hay que esperar), y porque necesitamos tiempo. Pero qué tiempo ni qué narices, vaya excusas que ponen algunas sabiendo que a nosotras también se nos pasan muchas cosas por la cabeza, como a ellos o más. El cuerpo sabe cuando quiere guerra.

Hay citas que no llegan ni a 5 minutos, otras simplemente son un polvo, otras el polvo nos produce alergia y en cambio hay otros que son adictivos e incluso llegan a ser una relación. Aquí Marie kondo poco orden podría aplicar, porque nunca se sabe.

No es cierto que ellos siempre piensen en lo mismo, pero cuando algo nos gusta y alguien nos gusta, fantasear suele ser lo suyo, y si además se cumple y se disfruta, por qué no. El problema es cuando no se es claro o clara con la otra persona y no se le da la opción «de si le apetece lo mismo».

Por lo visto, según esta sociedad sólo ellos piensan en el sexo en la primera cita, pero muchas que llevan sin depilarse ni lo sé, deciden quitarse la capa mullida de invierno para sentir menos peso mientras pasean porque quieren conocerle antes de… «Parfavar» hay que cuidarse siempre, no por ponerse un bikini o quedar con alguien hay que pedir cita para depilarse. Ésto me recuerda a la entrada de DepilArte y algunos comentarios, que dicho sea de paso, eran muy divertidos, por si queréis leerlos.

Nosotras también lo pensamos, no somos de piedra, y cuando alguien nos gusta y nos pone es inevitable pensar en el sexo con esa persona, aunque no tengamos ni idea de si pasará algo o no, por algo existe el verbo fantasear/empotrar.

Así que sí, nosotras también pensamos en ello aunque no lo digamos. No os confiéis, podemos sacar ese lado salvaje cuando nos apetezca y nos ponga mucho esa persona. Provocar sutilmente sienta muy bien y es muy divertido.

No importa si el cuerpo te pide acostarte en ese momento de locura y ganas, no somos de piedra y las sensaciones son las que hacen que demos ese paso o no.

Y es que ¿a quién no le gusta el sexo? o mejor dicho, el buen sexo, que empieza por cuidarse uno mismo y no esperar a que pase algo. Esas primeras citas llenas de nervios y ganas, de pelillos a la mar, de desmelenarse, de contar lo contrario a lo que has hecho, porque las hay muy dignas y dignos. Que nunca pensamos en acostarnos la primera vez… dicen.

Y es que según el estudio Ulises, los españoles de media tenemos sexo una vez a la semana. O ésto está muy mal repartido o va a ser verdad éso que dicen de los sábados. Aunque también es posible que no utilicemos las frases adecuadas. Así que vamos a ponernos en situación, nada de decir frases picantes sin una voz dulce, una buena voz estimula la liberación de dopaína y éso hace que te ponga más y por supuesto, actitud y ganas. Susurros al oído, respiración en lugares estratégicos y la estimulación verbal. Ahí debe haber subida de tono en lo que digas, besos, juguetes… todo, todo… y dejarse llevar.

Y cuando alguien dice «puedes hacerme lo que sea, quiero sentirte dentro o te espero en la cama» ahí ya no hay freno que valga y nadie se puede escapar a las garras del sexo, tan sólo dejarse llevar y disfrutar. Siempre podrás decir que no ha pasado nada porque aún os estáis conociendo.

¿Sabéis que llevamos hablando de sexo en este blog año y medio?, se dice pronto… y es por ello por lo que quiero haceros partícipes del libro que estoy preparando, porque cada uno de vosotros hace que siga aquí cada semana.

La pregunta que lanzo es la siguiente:

Cuál es la mayor locura que has hecho con alguien en el sexo o la más divertida.

Podéis escribirme a buscandomiabridor@gmail.com o enviarme un privado por las Redes Sociales de Facebook o Instagram que muchos seguís, será publicada sin nombres y seréis parte del libro que verá la luz y así tendrá un pedacito de vosotros, que siempre hace ilusión y a mí ni os cuento.

Como siempre, daros las gracias, deseando leeros y por supuesto, plasmar vuestras historias en este pequeño libro que va tomando forma.

Hasta el próximo miércoles y a los nuevos, bienvenidos.

G & G

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ESCORT MADURA

Arrancamos de nuevo y pecando, éso que nunca debemos dejar de hacer. La verdad es que estas vacaciones he podido escuchar muchas opiniones sobre el sexo y muchas más de descontento. Ains, si es que no aprendemos, seguimos aguantando, las miradas se nos van a otros sitios, las manos… pobres, lo que han dado de sí algunas.

Y es que cada vez son más las personas que tras el verano deciden darse un tiempo y probar cosas nuevas, quizás desfogarse o simplemente ser uno mismo, ése que no ha podido ver la luz desde ni sabemos.

Mucho ponemos en nuestra boca la frase «una señora en la calle y una puta en la cama», por supuesto que debe ser así, si no, vaya vida más aburrida cuando el picante sólo lo saboreamos en la mesa.

Y ya que hoy arrancamos nueva etapa, ¿por qué no hablar de las escorts maduras?, sí, parece que todas tienen que ser jovencitas y tener buen cuerpo, pero a los que ya tenemos una cierta edad éso nos sabe a poco, como mucho a aperitivo. Y he de decir que las maduras te harán pecar mucho más, y no sólo por ser escort, sino porque hay más experiencia en todos los aspectos.

Y es que cualquiera de nuestra edad puede ser escort con su pareja, sorprenderle sin ropa interior en una cena de empresa, provocar nos gusta y nos pone. Ser unas señoras discretas e indiscretas con nuestra ropa interior, esas transparencias que tanto gustan, los ligueros sujetando esas medias pidiendo guerra…

Sin duda todas tenemos ese lado oscuro y que tanto deseamos sacar, pero no sale con cualquiera, porque el sexo es divertido y no todos saben jugar.

Así que una escort madura siempre va a proporcionarte más placer, por experiencia y porque siempre te van a ofrecer mucho más que alguien joven, ser madura no significa no cuidarse y no tener un buen cuerpo, y aquí sobre gustos los colores.

Es más, muchas son contratadas no sólo para una noche o día de sexo, sino para hablar o ser una acompañante. Y es que tener 40 o más no sienta nada mal. Lo importante es saber vestirse para que te desvistan con ganas mientras te desnudan con la mirada pensando en lo siguiente, disfrutar de todo.

Muchos habrán pensado que hablaría de una escort tal cual, pero todas tenemos esa parte, algunas disfrutan siéndolo con su pareja y otras prefieren no tener pareja y disfrutarlo de otra forma. Así que si que si me estás leyendo, saca ese lado de quien te gusta y será inolvidable, nunca se sabe cómo empieza una historia, puede ser teniendo un buen sexo y conocer cada rincón de su piel o tomando un café mientras nos imaginamos desnudos o cómo seríamos en la cama… la imaginación es nuestra mejor aliada.

Si pagas o no, disfruta del buen sexo, con quien te ponga y saque ese lado salvaje que no a todos enseñas, y recuerda, los maduros o mayores de 40, tenemos ese algo especial llamado cocktail de oda al disfrute, con una rodaja de picardía, unas gotas de morbo y servido en la bandeja del placer junto con un poco de lujuria, tan sólo queda disfrutarlo con quien se desee.

Como siempre un placer volver a saber de vosotros, espero que estas vacaciones tan merecidas sean dignas de recordar y de no poder contar todo…

Hasta el próximo miércoles, vamos a ver cuántos prefieren una escort madura …

G & G

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Antes no pasaban estas cosas… decían.

Papiro de Turín (reconstrucción)

Cuántas veces hemos tenido que escuchar éso de, antes no pasaban esas cosas, la gente ahora va a lo que va, el sexo ya no es lo que era, sois unos depravados… como para colgar este papiro en casa de la abuela. Y es que no hay que olvidar que el sexo ha estado presente siempre y en cada civilización. Pero hoy vamos a tocar las prácticas sexuales de algunas civilizaciones muy avanzadas. Empecemos por este papiro mencionando que a ellos también les preocupaba el tamaño y quedar bien, así que mucho no ha cambiado la cosa.

Se divide en 12 viñetas, así que podría ser la primera revista porno, donde muestra las debilidades del ser humano, porque aquí el tamaño también importa casi tanto como las apariencias. Penes enormes y erectos, prostitutas tocando la lira, o dejándola caer para tocar otras cosas, aquí la cuestión es tirarlo y tirarse todo.

Hemos pasado de conquistar con la música a hacerlo por el estómago, a ser precavidos (algunos) para que no nos pillen, aunque a otros les pone, vamos, todo lo contrario a esta civilización. A veces creo que en ciertas cosas vamos como los cangrejos. Aunque hoy he de reconocer que me he acordado mucho de una amiga al saber que Cleopatra ya tenía su vibrador, un papiro enrollado con abejas dentro. No sé qué pensar, quizás no disfrutaba tanto con Julio César o Marco Antonio. Lo que sí sé es que mi amiga me tiró la cerveza como una histérica cuando una abeja intentó colarse entre sus piernas, y mira, ahora resulta que otras lo disfrutaban. Yo no cambio a mi Nemo por nada. (Quienes me leen, saben de lo que hablo).

Siempre digo, que disfrutar es otro cantar, incluso sin lira. No sé vosotros pero a priori no me he planteado nunca hacerlo donde me vean, aunque lo imagine y me de su morbo, pero los egipcios estaban muy acostumbrados, ya que las casas eran pequeñas y pasaba todo el mundo, aunque no me imagino estar haciéndolo y que la vecina me pida la sal estando en pleno apogeo, o estar rodeada de vajillas con falos tallados, no sé, da la sensación de que la imaginación va a hacer de las suyas y todo el día caliente, con el calor que estamos pasando ahora.

Si hablamos de una ciudad caliente y llena de sexo, sin duda Pompeya, ciudad del Vesubio y mucho más. ¿Os imagináis ir andando y ver graffitis en las paredes con mensajes como Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”) o  Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”), haz éso ahora en tu casa a ver qué tal. Si lo pensamos es como alardear de lo bien que te lo has pasado y cuánto sudas, ni Radio Patio lo haría tan bien.

Además, tenías de todo, los prostíbulos (llamados lupanares) con pinturas realizando diferentes posturas sexuales, camas de piedra y algunas con la almohada tallada… éso sí, cómodas por mucha paja que le echaran, no eran.

Pero lo mejor es que si alguien quería placer, tenía que seguir los penes que estaban tallados en las calles, ahora está más complicado, como no los dibujen por las carreteras alternándolos con las lineas discontinuas… ¿os lo imagináis?, seríamos como Emilio Aragón siguiendo aquella linea amarilla hasta terminar en las casa de las luces.

Sólo espero que no necesitemos tanta señal para disfrutar, o que muchos aprendan a leerlas, que ésa es otra.

Espero que esta pequeña dosis de historia os guste y si podéis visitar algún día Pompeya, lo hagáis, aunque siento decir que sólo notaréis el calor si hace buen día, lo otro depende de vosotros.

Como siempre, un auténtico placer y deseando leeros. Sabéis que siempre contesto y además será un gusto leer propuestas.

G & G

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MENÚ GASTROSEXUAL

A quién no le gusta una buena comida, degustar, probar sabores, investigar y sobre todo disfrutar. Seguro que a más de uno se le hace la boca agua sólo de pensar lo que le gustaría comer. Y de comidas y subida de libido vamos a hablar porque no lo neguemos, la vista es importante pero lo que se come también.

Dependiendo el momento somos mucho más sibaritas y no nos importa que la ración sea pequeña, porque si hay algo realmente divertido es tener un plato grande, donde degustar pequeños trocitos de fruta, un buen plato, un cuerpo caliente, deseando sentir nuestros labios y notar ese pequeño roce.

En cambio otras veces nos apetece más «carnaza» menos que picar y más que agarrar. Pero antes no nos olvidemos del juego, de hacer hambre y por qué no, subir un poquito el calor con algún que otro alimento, estoy segura de que os sorprenderán los que nos suben la libido y ayudan a excitarnos aún más. Vamos a salirnos de los tópicos, que siempre se agradece.

Soy muy partidaria del picante, insinuarse, jugar, provocar al oído mientras contamos lo que nos apetece hacer, o simplemente decir que no llevamos ropa interior en un sitio público, porque es ahí donde las caras cambian al no poder hacer ciertas cosas que se nos pasan por la cabeza, al menos en ese mismo instante en el que nos informan.

Siempre nos han mencionado el chocolate porque aunque no lo sepamos, contiene feniletilamina, una droga natural que nuestro cuerpo produce, algo parecido a cuando nos enamoramos, quizás sea esa la química de la que muchos hablan. O las ostras, yo, particularmente, y aunque suene muy mal, soy más de almejas, crudas o en salsa marinera, por si alguien ya estaba pensando mal, que somos muy dados a ello y más aquí.

A muchos os pone el chocolate o quizás más «el mojar», sea lo que sea, que sea disfrutando, bien con la boca o los dedos, mancharse y disfrutar va en uno. Pero claro, ésto suena muy sensual si lo comparamos con el ajo, sí, mejora el deseo, ¿de verdad?, lo que yo no tengo tan claro si es el deseo de salir corriendo o llenar nuestra boca con otro ingrediente que sepa mucho mejor o al menos sea más agradable. ésto ya es al gusto del consumidor.

El anís, éso que muchas abuelas se tomaban a escondidas o a pequeños sorbos, ¡no sabían nada!, cuánto tenemos que aprender de nuestros mayores. Con la excusa de los dolores abdominales, por su lado curativo, nunca nos contaron que se entraba en calor, la temperatura subía y el cuerpo se animaba. Por ejemplo, los griegos utilizaban sus semillas para subir la libido y además recordemos que son la base del Pernod, una bebida francesa del siglo XIX, por algo sería y por algo triunfó.

Las fresas siempre han sido unas de las grandes conocidas, hoy he comprado unas cuantas, a ver qué tal ese libido, aunque soy más partidaria de cogerlas con los labios de la espalda de quien me pone, mucho más que comerlas en su plato aderezadas con algo dulce, aunque se aceptan ideas.

La cuestión es que la gastronomía, cuidarse y el color cada vez está más en auge, ¿os acordáis de Popeye y sus espinacas? pues ahora entiendo por qué Olivia estaba tan contenta y es que todos los vegetales de hoja verde y grande ayudan a que nos vengamos arriba, empiezo a pensar que ese músculo tan desarrollado de su brazo era una forma más sutil de decir al mundo lo cachondo que estaba, porque Olivia siempre estaba feliz, ahora sabemos por qué.

Hay qué ver lo que hacen los alimentos y la imaginación, incluso ese regaliz de palo que tantas veces nos hemos metido en la boca sin saber sus efectos. Sí, habéis leído bien, tiene un alto contenido en minerales y vitaminas B y C que hacen que nuestras hormonas sexuales aumenten su producción, y sus efectos son casi inmediatos (os imagino de camino al kiosco como cuando éramos pequeños y comprar unos cuantos). Y como curiosidad, en los países árabes lo mezclaban con Jengibre (otro que ayuda) para la fatiga sexual. Y en Bolivia lo utilizan para problemas de impotencia.

Y es que la base es un buen plato donde poner en marcha nuestra imaginación, degustar lo que nos gusta de forma divertida y compartir experiencias gastronómicas, no siempre hay que estar bien sentado y vestido de etiqueta, es mucho más divertido perder lo puesto y descubrir rincones donde poder seguir comiendo.

Espero haber dado alguna que otra idea para organizar un menú sexual muy divertido, quizás alguien se anime y le sorprenda a quien se quiere comer, no perdamos el apetito y la imaginación, os aseguro que si dais rienda suelta os sorprenderéis de lo que es capaz nuestra mente y cuerpo.

Como siempre, un placer, ya sabéis que estoy en @radioabordo donde las risas están aseguradas cada martes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Deseando leeros y quizás me deis alguna receta de las que animan aún más. Hasta el próximo miércoles.

G & G

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VINO Y SEDUCCIÓN

Si hay un compañero de baile que seduzca y provoque, sin duda es el vino. Comenzando por el arte de sujetar la copa, la forma de mirar a la persona que te gusta mientras mojas tus labios en ese zumo de uvas, o lo que pasa por nuestra cabeza mientras su olor nos inunda.

Podemos decir que es como una conquista, primero nos sirven un poco para que lo probemos, al igual que esas primeras miradas a ver qué pasa, si nos miran, si notamos esa química que hace que nos acerquemos para conocer en la distancia corta a esa persona. Seguidamente, nos acercamos la copa a la nariz para saber si lo que hemos visto, nos gusta aún más por su olor, el cual juega un papel muy importante al conocer a alguien, puede acercarnos más o hacer que nos alejemos sutilmente para decidir no tomar más. Luego se debe dejar un rato oxigenándose, como si de una pequeña conversación se tratara para saber si queremos que esa persona se acerque más a nosotros o no, y si es así quizás dejemos que nos bese, como el vino para dejarse saborear.

Y es que todo, absolutamente todo, con calma se saborea más. Podemos ser más intensos, más suaves, más afrutados o gran reserva, todo depende del momento y en el punto que nos encontremos. A veces está bien ser como el vino joven y dejarse llevar, otras en cambio nos apetece un sabor más a domingo, sin sabores fuertes pero si serenos.

Hay vinos que dicen que son para las mujeres, por ser afrutados, pero es cierto que a la gran mayoría de los hombres les gustan, porque en el fondo todos tenemos ese lado masculino y femenino, y a veces se hacen notar. Otras somos intensos, como si de un día duro se tratara pero en el que nos sentimos orgullosos porque todo ha salido bien y ha merecido la pena.

Y es que besar sabe tan bien, notar esa humedad en los labios, saber que no es algo efímero y que quizás al día siguiente te despierten tras haber sido cómplices del día anterior, o de esas manos que te entregaron la copa que cogiste delicadamente y con la que jugueteaste en algún momento pensando lo que te apetecía disfrutar con la persona que te miraba, mientras bebía de la suya.

Ay Baco, la que has liado, siempre pendiente del disfrute con este zumo de uvas que ya apuntaba maneras desde aquella parra cubriendo las vergüenzas de Adan y Eva. Creo que la manzana poco tuvo que ver, aunque si era dulce quién sabe.

Y es que estar desnudos mientras se disfruta ese vino y la piel se deja ver para ser acariciada y catada, hace que la seducción y los escalofríos recorran nuestros cuerpos para ser «agarrados» como si de una copa de vino se tratara. Primero con miedo y después con seguridad y juegos, ésos con los que fantaseamos al mirar a alguien, copa en mano o no. Ésos que nos hacen sentir vivos mientras Baco se apodera de nosotros y afloran las fantasías más tímidas.

No sé si eres de blanco o de tinto, si eres de cama o donde se tercie, si eres del tiempo o prefieres subir la temperatura, aunque a veces tengas que bajarla con algo más fresco. Lo que está claro es que cada uno decide la temperatura en la que disfruta y hace disfrutar.

De ti depende que el baile siga y la seducción haga su juego, quizás el vino tenga su propio lenguaje al igual que los abanicos, por la forma de coger la copa, acariciarla y jugar con ella o de cómo bebemos y miramos mientras humedecemos los labios dentro de ella y fuera. Lo que está claro es que con un buen vino y una mejor compañía las miradas son diferentes.

Quizás sea la razón por la que una botella de vino siempre es especial, porque tras quitar el corcho nunca se sabe lo que puede pasar.

Espero que disfrutéis de cada olor, del cuerpo, la textura, su movimiento y provocación, porque ahora no estaba hablando de vino, sino de quien sea capaz de despertar esas fantasías, morbo y ganas a cualquier hora. Con quien brindes desnudo y seas cómplice de la humedad de sus labios. Sólo queda elegir la temperatura.

Como siempre un placer escribir y leeros, con el añadido de que esta semana pude conocer en persona al ganador del sorteo, y entregarle su regalo, del cual hay fotos en Instagram y Facebook, y sí, parte del mismo era un Satisfyer, en este caso masculino. Cómo me gusta que los hombres descubran que hay más juegos para ellos de los que se imaginan.

Como siempre, sabéis que podéis escucharme en @Radioabordo donde las risas están aseguradas, porque al final, hombres y mujeres no somos tan diferentes y descubrimos mucho juntos, como Charly y yo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

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¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de «es que te ponía mirando a Cuenca», hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería «postura de perro» o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado «tocar la Zambomba»… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

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DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la «poda» que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un «aquí huele a pollo quemao».

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

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RUIDOS Y VERSIONES

A lo largo del día no somos conscientes de la cantidad de ruidos que ignoramos y de los muchos que nos distraen o molestan. Desde el tic que tienen algunas personas al sentarse moviendo el pie, las coletillas al hablar, masticar chicle con la boca abierta y ya puestos, también estamos expuestos al ruido ambiental. Sí, todo son ruidos, pero también hay ruidos que nos hacen sentir incómodos o nos provocan la risa.

Yo me quedo con éstos últimos, porque reír da la vida aunque al principio tengamos más ganas de desaparecer que de soltar una carcajada y compartir el momento. Son muchas las personas que hemos pasado algún que otro apuro en momentos íntimos, y aquí no se libra ningún sexo, porque todos tenemos lo nuestro.

Ese momento de estar en pleno apogeo, donde el corazón se nos va a salir del pecho por la excitación, sintiendo cómo se clavan y ese momento de placer termina siendo como una manga pastelera pero de aire, ése que tiene que salír y siempre lo hace de forma NADA discreta y en el peor momento, y piensas, tierra trágame, porque te sientes como uno de esos globos de feria que puede salir volando en cualquier momento haciendo pedorretas. Estoy segura de que muchos de vosotros lo ha vivido, en versión globo o manga pastelera. Y es que son cosas que pasan, claro que si te pasa cuando alguien está entre tus piernas, seguro que el apuro es nivel dios. Así que nada mejor como poner en práctica la famosa frase de «hay que normalizar», además, no es culpa de ella, es el otro que se ha venido tan arriba que parecía un hinchador de colchonetas.

Luego están los ruidos que intentamos disimular sin éxito, ay cuando nos suena la tripa y la Orquesta Sinfónica de San Francisco, cual si fuera un concierto de Metallica. Sí, esos momentos calientes donde se supone que se escucha la respiración y la excitación y aparecen ellas sumándose a la fiesta.

Como dice el Maestro, demasiado ruido, así que lo mejor que podemos hacer es tomarlo con humor, ignorar o reirse de ello.

Luego están aquellos que son desagradables, esos gases que se resisten a estar dentro, están los discretos y los que se hacen notar aunque pasen de puntillas. Y aquí si voy a ser tajante, donde hay confianza da asco. Éso es de cada uno y nadie debe por qué saberlo. A ver si se disimula mejor, porque es verdad que los hombre son más propensos a ciertos escapes o al menos menos cuidadosos, pero para ambos, recordad, son vuestros.

Ojo, que también hay que mencionar que ciertos ruidos ponen, excitan y provocan, no todo va a ser desagradable. Porque seamos sinceros, cuando estamos bajando, despacito, con ganas y notas que ese cuerpo que te siente se estremece, mueve de placer y el o ella gime, como que coges todo con más ganas, ¿o no?. Ganas, a todo ganas, siempre lo he dicho, casi, casi como las que tenemos todos de vacaciones, y yo la primera.

Y luego están las personas que pasan haciendo mucho ruido en nuestras vidas y les dejamos que se vayan con el ruido a otra parte o las que son silenciosas y por dentro suenan de todo porque han dado con la tecla, ésa de la coincidencia y que te invita a seguir con la música.

Estoy convencida de que este verano va a ser diferente, que vamos a disfrutar como nunca y que marcará un antes y un después para reaprender a saber disfrutar aún más de todo. A reirnos con la otra persona cuando estemos a punto de salir disparadas por el aire que nos han metido, A veces entra más de lo que pensamos… a saber disimular cuando el otro hace algún ruidito al levantarse de la cama, o bien tosiendo, o haciéndonos los dormidos mientras aguantamos el … alaaaaa, córtate un poquito…

Dejarnos de tonterías y hacer lo que nos apetece en cada momento si surge, aunque éso no esté planificado y haga mucho ruido en nuestra cabeza por si no hemos hecho bien. Date un gustazo si te lo pide el cuerpo, mejor hacer que no vivir con el y si… Si nunca has sentido el mar en todo tu cuerpo, hazlo, no hay nada como estar desnudo para sentir absolutamente todo.

Si te da vergüenza desnudarte, empieza por tu mente, el resto será mucho más divertido, y si te da apuro, que vaya tu amiga o amigo, seguro que está igual y la situación será inolvidable al recordar aquella vez. Os aseguro que las risas están aseguradas con el paso del tiempo o a los 10 minutos de ponerse en bolas. Si te gusta alguien, díselo, es verano, quizás sea una noche o muchas, pero no pienses mucho más de un día, a veces la vida sorprende, y las personas mucho más.

No te quedes pensando es qué habrá sido de… o lo que te gustaría hacer. Tenemos todos los medios para hacer algo bonito, nunca se sabe dónde habrá ruidos y si ésos serán de los que nos gustan. Así que este verano sé más tú que nunca.

Hoy es una de esas noches que no corre el aire aunque soples, y ésto me recuerda a otro ruido, el ventosa, sí, cuando estás en ese momento sudoroso, jadeando y las pieles se juntan tanto que al separarse hacen ese ruido, avisando de que deberían juntarse de nuevo y continuar. La vida y sus ruidos, el sexo y sus versiones, ésas que si son originales suenan mucho mejor.

Espero que este verano tengáis mucho ruido del bueno en vuestros días y noches, que sudéis y no por el tiempo, que dejéis esos tabúes y os dejéis llevar, porque nunca se sabe.

De momento os informo que mis vacaciones comienzan desde hoy y nos leeremos a la vuelta, me voy sin meter mucho ruido, pero espero volver en septiembre haciendo mucho, porque es la intención y con sorpresa.

Seguiré publicando cada semana entradas anteriores y que muchos no habéis leído porque quiero que sigamos compartiendo momentos y confidencias, públicamente o privadas. Las historias reales son con las que nos sentimos identificados.

Sólo puedo dar las gracias y espero sorprenderos en septiembre. Y recordad, lo primero que hay que desnudar es la mente para hacer ruido, mucho ruido con quien nos gusta de verdad.

Nos vemos a la vuelta.

G & G

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REQUIESCAT IN PACE

Sí, ya podemos decir según los expertos, que el sexo rápido ha muerto. Yo discrepo, porque tiene que haber de todo, pero esta pandemia ha marcado un antes y un después en él.

Una amiga me comentaba que este fin de semana pasado salió como tema de conversación Tinder y otras formas de conocer a alguien con amigos, y francamente, nunca deja de sorprenderme este tema, porque cada vez disponemos de menos tiempo, pero sí sacamos un rato para mirar ciertos escaparates de carne, suena triste, pero es así.

Me contó que dos amigos decidieron presentar a sus padres, ella lleva mucho tiempo sola y con una muy mala experiencia, lo cual hizo que no se planteara conocer a nadie y porque vamos a ser francos, el mercado está fatal. Y él también llevaba mucho tiempo solo, así que les dijeron que se siguieran por Instagram. Oye, y ha funcionado, están juntos y encantados de la vida. Pero seamos realistas, no es lo normal, así que otra de las personas que estaban en la conversación dijo que ella estaba en Tinder, y que no encontraba a nadie, sí, quedaba con algunos, pero… éso no cuajaba nunca.

Bueno, soy de la opinión de que muchos hemos cotilleado en algún momento por estas páginas, otros conocido a alguien e incluso muchos son pareja actualmente, doy fe y además desde hace mucho, creando una familia.

Soy de la opinión de que si te quieren engañar, lo van a hacer igualmente, tomando una copa, en una red, o en cualquier rincón. El filtro es uno mismo, pero seamos realistas, el que te la quiere meter o meter doblada, lo hace en cualquier situación, así que no nos queda otra que ser mejor filtro que el del café.

Pero retomemos ese sexo rápido del que tanto hablan últimamente, también llamado Hook Up. Según las estadísticas de varias Apps para conocer a tu media naranja o limón entero dicen que tras la pandemia las personas buscan más una charla, conocer a alguien y pensar más en una relación estable. Hombre, suena bien, pero ahora pocas cosas son estables.

Las estadísticas de las aplicaciones de citas así lo indican, incluso en las conversaciones, ya que antes eran más cortas y de quedar rápido (espero que otras cosas en caso de surgir, no lo fueran tanto). Vamos, que en general nos tomamos con menos prisas el tema del sexo.

Si nos remontamos a los 90 podemos mencionar a una App pionera, Mach.com para encontrar a alguien de forma rápida, como hacer un pedido de comida a domicilio. Pero si las cifras no engañan muchas Apps alcanzaron su pico en marzo, en concreto el día 29 de 2020, cuando nos encerraron, pero en España fue el 12 de abril.

Si nos ponemos a pensar en el riesgo de tener sexo con un desconocido, ¿qué hizo la mayoría?, hablar, sorprende, ¿eh?, sobre todo viniendo de los que van a saco. Un ejemplo, en Tinder el intercambio de mensajes aumentó un 76% y además la gran mayoría de los usuarios preferían tener una conexión emocional antes que la física.

Soy más partidaria de que el aburrimiento y tener demasiado tiempo, nunca es bueno y hace que las personas hagan cosas raras o desde luego no lo que harían normalmente. Quizás una nueva encuesta nos haría ver quién sigue pensando lo mismo y poniendo en práctica las conversaciones para conocer a la otra persona sin pensar en sexo.

Creo que el sexo rápido no ha muerto, porque muchas veces en una relación hace que se enciendan las ganas de nuevo, de que una relación de las buenas puede comenzar con una noche de sudor, que ese rapidito seguirá despeinando, que el aquí te pillo y aquí te mato hará sonreír a muchos y por supuesto, que puede ser rápido pero de los que no se olvidan y que muchas veces recordamos para excitarnos aún más, a solas o acompañados.

No, creo que no está muriendo, simplemente se hace de rogar un poco para que lo saboreemos un poco más y apreciemos lo que pasa fugazmente. Porque el sexo de una noche muchas veces es mejor que el sexo de años, ése del que no se disfruta. Así que me niego a pensar que ha pasado a mejor vida. Y no, no me sirven unas estadísticas realizadas en un momento puntual donde estábamos hasta el moño. Pero sí me quedo con que la gente quiere conocer a alguien, porque entre todas las personas y siendo el mejor de los filtros, siempre habrá quien busque lo que tú y quizás esa App de la que muchos reniegan a ti te funciona.

No sé, voy a pensarme lo de las Apps, éso sí, con doble filtro, por si acaso me la quieren meter.

Como siempre, un placer y deseando saber de vuestras experiencias por esos lares o escaparates donde muchos suben fotos sin respirar y sin cuidar lo que se ve por detrás.

Os espero el próximo miércoles y en las redes cada día o en Radio a Bordo.

G & G

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NO QUIERO

Si ya resulta muchas veces complicado encontrar el otro calcetín, como para encontrar una pareja.

Bien, hasta ahora hemos hablado de parejas, sus problemas, calentones, lo que juega nuestra mente con nosotros o lo que jugamos con quien nos gusta y dónde, pero nunca hemos tocado el tema de las personas que han decidido no tener pareja. En realidad hay más personas que ya lo han decidido y cerrado puertas a cal y canto y otras que dejan una pequeña apertura por si acaso llegara esa persona. Os sorprendería, razones, muchas.

Quizás porque no han tenido buenas experiencias, porque ya no creen en el amor, simplemente porque ya pasan o porque prefieren vivir la vida a su manera sin que nadie les diga nada o pida explicaciones.

A mi me parece de valientes, tener las cosas claras y ser consecuentes, porque muchos de nosotros conocemos a alguien que es incapaz de vivir sol@, y es cuando no filtra, elige mal y se la juegan. Aunque hay filtros que no funcionan o ya tienen fecha de caducidad y aparecen los que no merecen la pena pero se han vendido muy bien (se les pilla, os lo aseguro).

Yo creo que muchos han decidido seguir solos por el miedo a perder esa independencia de la que disfrutan. Algunos lo entienden y otros no, pero éso no quiere decir que por no tener pareja no se tiene tanto sexo… ¿Os acordáis de lo que siempre nos han dicho del bote de garbanzos?. Sí, que si por cada polvo que echas de soltero echas un garbanzo en un bote, en el momento que tienes pareja, esos garbanzos debes pasarlos a otro bote, uno por polvo y jamás se consigue. Quizás alguien pueda aclararme si éso es verdad, porque como me digan sí, me pondré en el grupo del no quiero pareja que se folla mucho más. Aunque siempre tendremos la opción de hacer un buen cocido.

He puesto los juguetes, porque no siempre se tiene a alguien pero siempre nos tendremos a nosotros para tener un orgasmo, porque sabemos cómo utilizar los dedos, la mente, montarnos esa película con nominación a los Goya… y disfrutar. No es lo mismo, pero algo rapidito sienta francamente bien.

Qué empeño tiene la sociedad en que tenemos que tener pareja, formar una familia… hijos…(ésa es otra) cuando lo importante es que estemos bien y disfrutemos de esos placeres que a veces nos presenta la vida y sientan tan bien.

La verdad es que buscando información sobre este tema es para terminar bebiendo a solas una botella de vino o dos. Casi todos hablan de los fracasos, pero no siempre es así, todos hemos tenido fracasos, decepciones y no por éso nos hemos quedado en casa lamentándonos, bueno, a lo mejor algún día, pero luego se nos pasa porque somos de cañas, tirar la caña o la caña, como para seguir confinados.

No es ningún fracaso decidir que sigues solo, es otra opción, si te cabreas, no lo pagas con tu pareja, si te duele la cabeza, no tienes que decírselo a nadie o fingir que no es así. Si no se te levanta, no pasa nada, te tomas alguna cerveza más y listo. Llegas a casa y no das explicaciones.

Luego también están los que ya han tenido sus experiencias y prefieren estar con alguien pero cada uno en su casa, mantener esa independencia como la forma de doblar el trapo de la cocina sin que nadie te diga nada o lo doble a su manera y nos desquicie. Os aseguro que ésto me lo contó un amigo que ya llevaba mucho tiempo viviendo solo, así que cuidado cuando os moleste éso, es el límite. Dicen que se mantiene la pasión y las ganas mucho más, hombre, durar, lo que se dice durar, sin duda.

Estar soltero no quiere decir que no nos cuidemos y comamos mal (recodad los garbanzos), no somos de hacer el gamba si la ocasión no lo requiere, pero sí disfrutamos de un buen plato y es otro nivel, se llama tenerlo claro. Decir no quiero no significa renunciar a todo, pero sí de ser muy selectivo y algo sibaritas. Si estamos con alguien es porque nos gusta de verdad, porque para pasar el rato hay muchas otras cosas. Aunque siempre están los aburridos…

Lo importante es aprender a disfrutar de la soledad, siempre he dicho que si la sabes saborear y disfrutar, la vida se ve de otra manera y se saborea más intensamente.

Así que este verano, los habrá con o sin pareja, con ganas de encontrarla o todo lo contrario, y los que aún no han encontrado la fórmula para dejarla y comprobar si lo del bote de garbanzos es real estando soltero.

Yo sólo puedo decir, que mis calcetines son de colores porque se emparejan mucho antes, llevo mal lo de perder el tiempo buscando, que mañana compraré un bote de cristal y que cuando pase el verano, quizás haga un cocido.

Hasta el próximo miércoles y gracias por escucharme en @Radioabordo y seguirme en las redes sociales. Vamos a ver cuántos buscamos un bote y lo contamos. Deseando leeros, como siempre.

G & G

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HUELE A VERANO

Muchos aún estamos trabajando, pero nuestra cabeza ya está volando porque las vacaciones están muy cerca y este verano, sin duda, va a ser mejor que el anterior. Huele a menos ropa, más piel, más cerveza fría, más miradas tras las gafas de sol, más de todo, incluso mucho más sudor y no entre sábanas, sino encima de ellas.

Huele a mar, a montaña, a cruces de miradas, a lenguas que se descubren y seguramente repetirán, a lanzarse e ir a una playa nudista (deberíais probarlo, éso si es libertad) a apostar por decirle que te gusta por si hay una coincidencia y es un verano diferente, y si no, a otra cosa mariposa.

Es como el libro «El perfume», pero lleno de vida, de ganas, descubriendo nuevos olores, nuevos cuerpos, o el mismo que nunca deja de sorprenderte y cada día te pone más. Huele a verano, sin duda.

Relax, decimos, y al final termina de lo más ajetreado, porque no hemos parado y hemos decidido dejarnos llevar y vivir. Conocer a alguien y que todos los esquemas se vayan al traste porque este nuevo plan no planificado nos pone y además nos invita a las locuras, a lanzarnos a algo nuevo, y es que además nos apetece saltarnos un poco nuestras propias normas.

Nos apetece más lo prohibido, fantasear con lo que a veces se nos ocurre y quizás, por qué no, llevarlo a la práctica. Sí, sabemos que quizás se siga quedando en lo que ha sido hasta ahora, pero quizás este verano, sea el verano.

Desde luego a mí me apetece salirme un poco del tiesto, no lo vamos a negar, no sé si es por tanto encierro o porque mi imaginación necesita más vuelo que otras veces. La cuestión es que siempre he disfrutado de cada cosa que he hecho o he probado, y según voy cumpliendo años mi apetito es aún mayor, de viajar, de conocer y de vivir, sí, también de soltarme la melena, no lo voy a negar. Cuánto me acuerdo de esas abuelas que pasan de todo y hacen lo que les sale de las narices, porque como dicen, a su edad ya hay pocas cosas que les importan de verdad, el resto, no es tan importante. Cuánta razón tienen.

Incluso nuestra forma de mirar a los demás, ha cambiado. Es como si con el paso del tiempo, nuestro cerebro hubiera perdido las curvas dando prioridad a las rectas y así dejarse de tonterías y de pérdidas de tiempo.

Ya no te llevas mal rato cuando te fijas en alguien, éso parece que podría llegar a algo y te encuentras que es todo lo contrario, cerramos libro sin explicaciones y además el gran avance, tampoco queremos saber más, porque sí sabemos lo que valemos y las tonterías nos dan pereza.

Ay verano, qué ganas de sol y de miradas que se cruzan, de coger el coche y descubrir rincones de otros sitios y cuerpos, o incluso quizás descubramos algo que el nuestro aún desconoce.

Si hablábamos de pecar en el anterior post, en éste creo que todos lo vamos a hacer y no olvidar, porque fue realmente bueno o porque además seremos repetidores… veremos a ver con qué nos sorprende este verano y lo que nos pide el cuerpo.

Así que, que siga el baile, el sol, las ganas de dar ese paso que no nos hemos atrevido hasta ahora y por supuesto, no perdamos nuestra la esencia, la que nos hace ser nosotros y no permitamos que nadie nos fastidie ni un polvo, todo tiene su momento y ahora se trata de disfrutar. Ya no estamos para tonterías, tontos o quienes complican la vida.

Disfrutad y bailad, malditos, que el polvo no sea sólo el que levantan vuestros pies, sino el que os hace no pisar el suelo durante un buen rato porque estáis por las nubes o exhaustos por el placer.

Os espero el próximo miércoles, y así leeré esos comentarios que tanto me gustan y a los que respondo con ganas, porque todo en esta vida hay que hacerlo con muchas, muchas ganas…

G & G

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PECANDO

Siempre hemos dicho que alguien está en la parra cuando está en su mundo y poco se entera. Pero también es verdad que algunos hacen que están en ella porque no quieren saber si su pareja le es infiel o no.

Yo siempre pensé que era mejor saberlo, pero últimamente, son muchas las mujeres que comentan, que prefieren no saberlo, no tienen ganas de un cambio en sus vidas, siempre y cuando cumplan con ellas. Están bien así.

Y yo me pregunto, ¿cumplir?, en la cama, en los regalos, en hacerte sentir la primera y única aunque sea un teatro… Bueno, hablo de ellas porque son las que me lo han contado, aunque he de decir que algunas, mientras no saben o intuyen si sus parejas les son infieles, se dejan llevar por almas más jóvenes a las que enseñar.

Son varias veces las que hemos tocado este tema, pero hoy cuando iba al trabajo escuché en las noticias una historia que desde luego es un extremo.

Imaginad que un hombre se enamora de una prostituta, no sería el primero, y la quiere sólo para él, para que sea su amante y esté dispuesta a viajar cuando él se lo diga y por supuesto con un buen sueldo, los billetes de avión y la estancia en el hotel corren de su bolsillo (todo un caballero). Hombre rico, varias residencias en diferentes países y ella con un sueldo de 10.000.-€, al mes tenía que follar mínimo 9 veces. Hombre, la verdad, no es tanto, lo que no sé es si él era muy mayor y su cuerpo no daba para más o… ahí lo dejo.

La cuestión es que ella accede, sólo está con él (y su marido) y viaja donde le indica. No sé si por la crisis, pero su sueldo se lo rebaja a 6.000.-€, aunque supongo que las veces no las rebajaría, tan tonto no sería. La cuestión es que en el último viaje ella no va sola y cuando le dice que le espere en la bañera aparecen dos individuos pistola en mano y le amenazan con matarle si no le dan una cantidad de dinero. Según ellos, iban de parte del marido de ella.

La cantidad era tan elevada que no podía hacer la transferencia de una sola vez porque tenía que hablar con su banco. A todo ésto, él desnudo escuchando cómo le amenazaban con matar a lo que más quería, a sus hijas, y además le enseñaron fotos de ellas y de algunas propiedades. Les hace una transferencia, ellos se van tras amenazarle y le indican que debe seguir haciendo las transferencias hasta cubrir una cantidad realmente elevada para no perderlo todo. En cuanto se queda solo, le da un infarto, es ingresado y ahí tras otra transferencia y ya desesperado habla con la G. Civil y les detienen.

Sí, es un caso extremo, pero hay una cosa cierta, hay que tener mucho cuidado con quien se elige de amante, porque los hay que no asumen que su puesto es ése, y quieren más, hasta el punto de hacer tambalear el mundo de cualquiera para que quien tiene pareja, lo pierda todo.

Y todo, tampoco se puede tener. Pero siempre pollo, siempre pollo… a veces apetece un filete, dicho por una persona que conocí hace mucho y al que nunca le quise preguntar qué tal los filetes o si ya se ha hecho vegano al perderlo todo.

Ay, las infidelidades, a la orden de día, sólo que hay algo que no ha cambiado, las mujeres siguen siendo más zorras, en el sentido de no decir nada y disfrutarlo mientras se pueda y quiera. Aquí a nosotras no nos gusta el parchís, por lo de contar y comer más de lo que ha sido, preferimos comer otras cosas y además, me aventuro a decir que las mujeres son más infieles que los hombres, pero se nota menos.

Creo que todos hemos sido infieles en algún momento de nuestra vida, imaginando, ocultando algo, acostándose con alguien, o coqueteando en una App de contactos o en un bar. Pero realmente qué es la infidelidad, para mí es serlo a uno mismo y sí, sin duda la infidelidad puede perdonarse, otra cosa es que se repita, y no estamos para perder el tiempo. Si me preguntan de nuevo si quiero saber si mi pareja me es infiel, quizás llegado el momento no quiera saberlo, pero quedarme con la duda pienso que es peor. El gran dilema. Y es que cuando vamos cumpliendo años damos más importancia a la lealtad. Aunque veo muchos con el Síndrome de Peter Pan, y encontrarse a ciertas Campanillas quizás no sea tan bonito y no te de alas. Y es que el verano está al caer y todos nosotros nos revolucionamos algo más, dejándonos llevar por situaciones que en invierno no pasan, aunque buscar el calor corporal, siempre sienta muy bien.

Tened mucho cuidado, que llevamos mucho tiempo sin salir, a ver si nos la van a liar parda, ni Peters ni Campanillas y sí muchas risas y buen sexo. De los de sudar y terminar sonriendo o a carcajada limpia, que éso da la vida.

Pero mientras, también nos seguiremos riendo en la radio, porque las conversaciones entre Charly R&R y yo, dentro y fuera de micrófono es un no parar. Así que si queréis escucharnos entrad en @Radioabordo. Y Buscando mi abridor está Instagram y Facebook.

Y hasta aquí la entrada de este miércoles, recordad que en agosto yo también me tomo vacaciones, pero hay muchos post que recordar y leer mientras me echáis un poquito de menos.

Hasta el próximo miércoles, deseando leer si os gustaría saber la infidelidad de vuestra pareja o no, aunque alguno también lo sea. Vamos a ver si alguien se moja, que ya hace calor para éso y mucho más.

G & G

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CON LA COMIDA NO SE JUEGA

Siempre se ha dicho de las diferentes Apps para buscar pareja o polvo que son un escaparate, bien, hoy vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a hacer una comparativa muy sabrosa de nosotros mismos. No, no vamos a hablar de los alimentos que nos suben la libido, que supuestamente nos ponen cachondos y que nos hacen ver todo de forma subida de tono, entre otras cosas, porque de éso ya hemos hablado.

Y muchos os preguntaréis, y ¿a santo de qué?, la culpa la tiene un titular «Las 5 ideas más originales para disfrutar del pepino en su Día Mundial» y claro, mi imaginación ha volado, y el calor también ha ayudado, ¿de verdad hay un día del pepino?.

Para empezar, hay alimentos que juegan con nuestra mente, por ejemplo, cuando escuchamos la palabra nabo o ver un plátano bien puesto, una escena en la que comparten espaguetis o el espagueti, porque algo tan grande y compartido es muy porno, si, llamadme mal pensada, pero sé que vosotros y vuestra mente…

Creo que cada persona es un plato a degustar, unos nos gustan más que otros, los hay pintones, sosos o muy salados, de ésos que nos hacen reír, los hay que no sabemos por dónde pillarlos, hay combinaciones imposibles. Y es que el mundo de las personas y la gastronomía van en el mismo tandem. Que levante la mano a quien lo le guste comer … (o que le coman).

Por ejemplo, cuando vemos a alguien comer un helado, no sólo pensamos en si es de stracciatella (uno de mis favoritos) o de moras, terminamos fijándonos en la forma en que se derrite mientras lo arrastra con la lengua , porque nuestra mente sucia y retorcida piensa, «uy, que bien lo come», y si hasta ahora no ha sido así, lo siento, ya me has leído y nada será igual.

Sin duda Doña Imaginación siempre hace de las suyas. Por ejemplo, en escenas donde la gastronomía es una provocación, las fresas, ciertos olores que nos inundan al morder una pieza… siempre hay algo que nos recuerda un momento con alguien, o un olor que pasa fugazmente mientras paseamos. Esa tecla también puede resultar realmente puñetera al recordarnos lo que siempre quisisimos olvidar, pero al lado está la otra deseando conquistar nuevos olores y sensaciones.

Hay personas que son pura explosión de todo, de las que nos llenan de energía, de las que nos hacen disfrutar hasta lo nunca imaginado o probado hasta entonces. De las que son todo, un equilibrio de sabores y olores o esa explosión del placer. Sin duda el pack completo.

Y las que son sosas… no hablo sólo de la cama, para éso ya están las estrellitas, pero sí de los que no te dicen nada al verlos, ni siquiera te mueven un gusanillo con un beso, resultan pesados, como una tortilla prefabricada a modo adobe de barro. No hay forma de hincarle el diente.

Las hay como las ensaladas, de las que se quedan solas porque nunca se acaban y terminas jugando con el tenedor, haciendo tiempo para irte a casa y cocinar un solomillo al Pedro Ximenez.

Dependiendo del día somos más melosos o no, como el arroz, más cargantes, como una torrija de las consistentes, más cítricos con mucho humor negro, ése que no muchos entienden, más libianos como un buen tartar, con todo su sabor al fresco y elaboración cuidada.

Sin duda cada uno de nosotros somos un menú degustación, con unas necesidades que serán las que acompañen a nuestros platos, quizás por éso no sé vivir sin huevos y que los tengan.

Los hay provocadores y que nos agitan tanto que sacan ese lado que no siempre nos atrevemos a dejar visible y que es parte de nosotros. Unos le llaman el lado oscuro, yo prefiero llamarle tinta de calamar pero sin salir corriendo por ello. Sin duda las mejores personas son las que van de frente y disfrutan siendo ellas, dejándose llevar y por qué no, dejándose comer a modo delicatessen, porque no olvidemos que cada uno de nosotros somos un plato 5 estrellas.

Así que busca tu plato, tu postre o esa salsa que te anime, porque bien aderezado puede hacer que la degustación sea inolvidable, y quizás repitas, nunca se sabe. Hay platos Michelín que han casado como nadie y siguen disfrutando cada día de un buen menú degustación al gusto o al punto.

Si es que alimentarse bien es importante, comer y que te coman es todo un placer, siempre acompañado por un buen vino para antes o después.

Y es que la frase de que hay que comer sano, es sin duda la mejor combinación. Alimentos frescos, de los que invitan a repetir, sin sabores camuflados por el tema de la indigestión y mal cuerpo de después, de los que dejan buen sabor de boca y de cuerpo, y por supuesto de los que nos conquisten por la mirada, por el estómago y el emplatado sea impecable.

Hay que disfrutar de cada cata, aunque sea de la misma carne, ésa que no puedes ni quieres evitar seguir degustando, de la que engancha y nuestro paladar no olvida, y es que lo bueno no abunda.

Como siempre, un placer y en este caso, gastronómico, quizás ahora, muchos de vosotros no vea a las personas como un simple escaparate y sí como alguien a quien conocer para degustar su personalidad, para quizás, compartir un menú degustación.

Hasta el próximo miércoles, os espero en @radioabordo y en las redes sociales como siempre. Procuro contestar a cada uno de vosotros, gracias por vuestras confesiones y palabras de agradecimiento, ya sabéis que acepto temas e ideas para los miércoles.

G & G

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LA SILLA DEL AMOR

Como sabéis, está todo inventado, pero a veces tirar del hilo viene muy bien para llegar a ciertas curiosidades. Y es que esta silla bien podría ser de un ginecólogo que quiere que sus pacientes estén lo más cómodas posibles, pero no, esta silla fue un diseño para un rey que no quería gastar demasiada energía mientras follaba, así, literal. Muchos dicen que era para hacerlo con dos prostitutas a la vez, pero por más que la miro, no le encuentro yo el cómo.

Hablo del rey Eduardo VII, también llamado el rey playboy o incluso acariciador, claro, estaba entradito en carnes y si algo tenía muy claro es que no pensaba renunciar al placer. Si mal no recuerdo, su cintura medía 122 cms de contorno, y con esta silla le resultaba más cómodo el sexo, con todas menos con su mujer, la cual dudo que la viera a lo largo de su vida. Yo sigo pensando que era un me lo den hecho, a modo estrellita. Sí, esas personas que a mi particularmente me dan pereza. Así que él se tumbaba y o la señorita se ponía encima o le hacían una felación. Siempre se dijo que era un hombre de paz, quizás la guerra la daba en la intimidad…

No me imagino al diseñador dando vueltas al proyecto imaginando cómo se podía tener placer ahí, buscando la tela o el relleno y es que Soubrier, un fabricante de muebles tenía que pensar mucho en que aguantara el peso esa silla y no sólo de uno.

A mí me sigue pareciendo de paritorio de rancio abolengo, o sólo rancio, pero nunca se sabe lo que es la comodidad para otros. No sé si le llegaría bien la sangre al miembro con semejante postura. Aquí se puede apreciar cómo sería una de ellas.

Al menos hace algo de esfuerzo, pero no me digáis que no tiene miga la silla tapizada, que dicho sea de paso no sé si por aquel entonces el tema de la desinfección estaba a la orden día. La cuestión, que vaya artilugio se inventó para no hacer ni el huevo y que otras se lo curraran.

Actualmente esta silla tan «real» como la vida misma está en el Museo de Orsay, París. Estoy segura de que más de uno ha sonreído al verla, dando rienda suelta a la imaginación y teniendo en mente a esa persona que tanto le gusta. No sé si me atrevería con esta silla, creo que sólo puede ser cómoda para uno, y si no, siempre se puede desmontar y usar como tabla de planchar, al menos parte de ella.

Desde luego Bertie, como así le llamaban, disfrutó todo lo que pudo. Y sus padres estaban escandalizados de sus vicios, no olvidemos que su madre era la reina Victoria (abuela de Europa) y aunque tuvo una buena colección de hijos eran muy puritanos y conservadores, o éso parecían, aunque estoy segura de que disfrutaron pero no era lo correcto que se notara.

Me imagino a Bertie en Paris, disfrutando en el Café des Anglais, o en Moulin Rouge, donde era muy asiduo, aunque si había un sitio especial para él era en Le Chabanais, aquí incluso tenía una bañera especial, la cual tampoco tiene desperdicio. Uhmmm, una bañera de agua templada y mi Nemo, si, si ése por el que me han preguntado varias veces porque es sumergible. Sigo recomendándolo.

Pero sigamos con la silla, ésa que terminó en las manos de Dalí.

Si me pongo en el papel de las prostitutas, sólo de verla se me quitan las ganas, y ya ver a Edu… sería un sal corriendo que vas a tener que hacerlo todo. Si yo inventara una silla del placer, estaría totalmente perforada para dar rienda suelta a mis fantasías, ésas que alguna vez he mencionado, y es que todos tenemos nuestro lado oculto y vicioso, aunque a simple vista no lo parezca. Si hay algo que nos pone es conocer a alguien que dé rienda suelta a sus fantasías y que no lo aparente. Pues éso, una señora en la calle y una puta en la cama, y si hablamos de ellos, lo mismo, que a muchos se les va la fuerza por la boca y luego nada de nada.

El sexo, qué gran invento para el disfrute, conocer nuestro cuerpo, el que nos gusta y poder seguir aprendiendo. Y es que nuestra edad, queridos, no tiene desperdicio. Nada como no perder las ganas, seguir descubriendo, dejarnos llevar y que los tabúes sean para otros.

Como siempre, un placer, os espero en @radioabordo y en las redes sociales, vamos a ver cuántos sabíais de la existencia de esta silla del amor, aunque más bien es de sexo y punto, tan incómoda pero que muchos probarían.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros.

G & G

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LA SELECCIÓN

Es verdad que a medida que vamos cumpliendo años, las películas que teníamos montadas se desmoronan y somos más de fuego lento o todo lo contrario, el punto medio es complicado cuando ya tenemos una mochila de vivencias y no nos andamos por las ramas. Aún recuerdo cuando en la adolescencia pensaba que la gente mayor (ésa que somos nosotros) era aburrida, no tenía sexo y todo era trabajar.

Lo que nos quedaba por aprender y ver que es ahora cuando disfrutamos realmente, el qué dirán nos importa un pimiento y si queremos tener sexo de una noche, lo tenemos. Cuando nos apetece tener una relación, nos dejamos llevar, y si vemos algo raro o nos saltan las alarmas … a otra cosa mariposa.

Sí, sin duda estamos en la mejor edad para disfrutar de todo que hagamos, fuera o dentro de la cama, como puede ser la cocina, esa habitación que nos queda por amueblar… la ducha aunque no sea tan cómoda como la pintan, algo de lo que ya hemos hablado en otras ocasiones.

Y lo más importante, conocemos nuestro cuerpo y estamos deseosos de descubrir otro para dejarnos llevar y a ver qué pasa. Pero claro, a nuestra edad ya no nos gusta cualquier cosa, nos hemos vuelto más sibaritas en la selección, nos fijamos si son ordenados, cuidadosos, si hacen ruidos molestos, si tenemos el mismo «humoridioma»… y la gastronomía nos gusta, comer bien es importante y no hablo de conocer restaurantes pero sí de degustar un buen postre cuando se quiera o un vermuth antes de comer, en qué parte del cuerpo se tome ya lo decide cada uno.

La verdad es que hasta nuestra mirada ha cambiado, quizás porque ya buscamos otras cosas, pero ¿y cuando aparece alguien que ya pasó por nuestra vida o cama…? a veces es ahí donde nos damos cuenta de nuestra evolución, follan igual que hace años y ya no nos ponen. Qué les veríamos entonces, ¿verdad?.

Quizás porque sabemos vivir y disfrutar como nunca, quizás porque ya sabemos lo que sí y lo que no, quizás porque si algo no nos pone como nos gustaría, lo decimos, o incluso, si alguien no hace que disfrutemos como nos merecemos, quizás no repitamos, a no ser que el cuerpo nos pida repetir y asegurarnos.

Sin duda, cumplir años sienta muy bien, ya no tenemos vergüenzas o al menos, muchas, ya no nos importa si con quien estemos tiene más o menos edad que nosotros y valoramos que nos hagan sentir, y no siempre se habla de sentimientos, pero si de que nos hagan estremecer, que sudar sea un placer y al recordar esos momentos, sonriamos. Y es que saber elegir con quién y el qué, es importante.

Hay que llegar al final, aunque no sepamos qué va a pasar, pero mientras tanto, disfrutemos, ya sabemos lo que queremos, y aunque muchas veces nos encontramos con quienes no saben ni para dónde dirigir sus pasos, es sencillo, seguir nuestro camino. También hay muchos que no quieren responsabilidades, no pasa nada, seguirá teniendo la misma vida…

Y es que el sexo y saber elegir puede ser una muy buena combinación para el disfrute, incluso aunque algun@ salga rana, de todo se aprende o quizás les enseñemos algo.

De momento seleccionemos según lo que nos pida el cuerpo, y disfrutemos, que a nuestra edad no estamos para tonterías, o quizás algunos sí… no importa, es importante dar con alguien que esté en esa misma etapa para disfrutar aún más. Etapa que suele coincidir con rupturas y hacer lo que nunca se ha hecho.

Este miércoles ha sido más de reflexión, porque a veces vamos tan acelerados que no nos paramos a pensar en lo que tenemos y en lo que somos gracias a las personas que han dejado huella, no importa si grande, pequeña, desapercibida o hemos olvidado su nombre, todo aporta, como en el sexo.

Hasta el próximo miércoles, recordad, estoy en Radio a bordo y redes sociales deseando leeros para saber qué se cuece en vuestra vida o cabeza

G & G

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SEXO, CON O SIN

La música siempre ha formado parte de nuestro cuerpo, podríamos decir que es una provocación al movimiento y al placer. Y aunque hombres y mujeres tengamos diferentes gustos, solemos coger el ritmo que nos interesa. Además, el cerebro nos transmite pinceladas de recuerdos cuando suena esa canción que inconscientemente, toca una de nuestras teclas poniendo nombre y apellido.

Qué haríamos sin la música, de ahí que sea sexo con o sin, porque no siempre suena al gusto de todos. Ya en lo de tocar, no me meto. He estado investigando sobre cuáles son las canciones más sensuales, más idóneas para el sexo y se dice que a los hombres les gusta más el jazz y a las mujeres el rock… Yo soy más partidaria de que depende del momento, del sexo a solas o acompañado, de las ganas que le pongamos, del punto de excitación y de si es algo rápido o no hay hora. Así que para entrar en ambiente, nada mejor que mi querida Nina.

El jazz me pone, sola o acompañada, es otro ritmo, una provocación desde el principio, invita al placer de disfrutar de un vino, un baño de agua caliente y un cuerpo que pide guerra sutilmente. Mientras que el rock es porque ya estamos que nos subimos por las paredes, podemos pasar de 0 a 100 en menos tiempo que un Ferrari Roma, porque nuestra imaginación ya ha volado e imaginado y nos quema todo, absolutamente todo.

Música que nos marca el ritmo de las ganas, de las miradas cómplices y donde los cuerpos siguen su ritmo buscando el placer. Ése que nos descontrola y nos lleva donde no habíamos imaginado, el punto de perder la noción del tiempo, de lo más correcto y donde los hombres no son tan caballeros y nosotras dejamos de ser unas señoras en la cama. Porque hay combinaciones que son una provocación al placer.

Tocarnos, como si de un piano se tratara, con delicadeza, para conseguir esa pieza que tanto nos gusta, sin perder el ritmo y disfrutarla aún más. Qué importante tocar bien, transmitir lo que queremos y sobre todo, tocar esa tecla, la que nos estremece y conocer más nuestros cuerpos y sus rincones.

A veces no sabemos cómo comenzar a descubrir el cuerpo que tenemos a nuestro lado, y empezamos tocando con delicadeza, dejando que su cuerpo se mueva y nos indique dónde le gusta ser acariciado y ser estremecido, éso también es música para nuestra vista y tacto, descubrir y ser descubierto.

O cuando nos susurran al oído palabras que nos gustan y hacen que se nos erice la piel, como si de un concierto se tratara. Todo puede ser música cuando hay sexo, estando solos a muchos les gusta escuchar el silencio o algo subido de tono, supongo que dependerá de las prisas, relax o ganas que tengamos. A mí a solas me pone mucho el rock, alto, para poder imaginar lo que sea, donde sea y con quien sea. Cuando conocemos nuestros cuerpos los dedos pueden llegar a ser las mejores baquetas de una batería y marcar el ritmo que nos pida el cuerpo. Quizás, empezando por algo suave para terminar con todo un clásico como por ejemplo con Los Rolling.

La cantidad de ritmos que podemos llegar a tener dependiendo con quién y del momento, por muy ajetreada que sea nuestra vida, nunca lo perdamos, solos o acompañados, que siga la música en cualquier parte, de ti depende el ritmo que quieras poner a tu vida, pero que te haga disfrutar siempre para terminar con una sonrisa compartida o solitaria. Y deja que la imaginación sea parte de ese ritmo, os aseguro que es todo mucho más divertido, aunque creo que muchos ya lo ponéis en práctica.

Y este miércoles me voy con la música a otra parte, quizás sueñe que alguien me despierta susurrándome al oído una de mis canciones mientras eriza mi piel al hacer de mi cuerpo un piano y llegar a las teclas que me hacen estremecer.

Como siempre un placer estar aquí cada miércoles. Gracias a Radio a Bordo por las teclas de la complicidad en cada programa y a quienes me siguen en las redes sociales, cada vez somos más.

G & G

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CORONARTE DE GLORIA

Muchos fueron los monarcas que se coronaron de gloria enredando entre las faldas y pantalones mientras duraba su reinado. Si tenemos que mencionar a los más promiscuos y promiscuas, os aseguro que en la lista aparecen varios monarcas españoles que cambiaron la historia de España, quizás porque los herederos no eran «tan de sangre azul».

Vamos a hacer un pequeño repaso, porque el sexo siempre ha sido una moneda de cambio a la hora de chantajear, vender lo que parece y no es, embaucar y conseguir lo que se quiere… podría decirse que es un caramelo al que hay que quitar el envoltorio, porque para muchos sólo es éso, sexo.

Y da igual el tiempo que pase, éso no cambia, muchos siguen mintiendo para conseguirlo, y aquí no hablamos de sexos, la mentira está a la orden del día, por redes sociales, en persona o en páginas de citas. A mí me dan pereza, pero oye, dicen que un caramelo de vez en cuando…

Es verdad que al leer la historia e indagar sobre la sexualidad de los que gobernaron, vemos de nuevo como a las mujeres se les llama putas con mucha facilidad, y en cambio a ellos «promiscuos», porque siempre ha estado peor visto que una mujer hiciera lo que otros caballeros hacían.

Sin duda de la que más cantares y viñetas hemos visto es de Isabel II, a la que calificaban de puta y ninfómana, oye, a ver si es malo que te guste el sexo, aunque también se cree que gran parte de esos cantares eran para quitársela de encima (la llevaban clara) en todo caso, era ella la que decidía estar o no encima de alguien. Se han dicho muchas cosas de ella y hay dibujos que son pornográficos y de muy mal gusto. Pero claro, si la casan a la fuerza con alguien que lleva más bordados que ella en la noche de bodas… Francisco de Asís y Borbón, también llamado Paquita, poco más hay que decir.

En realidad fue una pionera de su tiempo, su padre Carlos IV promulgó la Prágmática Sanción con la que restauraba la de 1789, lo cual quería decir que si un monarca fallecía sin hijos varones, su primogénita viva podía reinar inmediatamente después de él. Y vaya si lo hizo y además la lió sobenamente. Hizo lo que muchos hombres hacían, tenía fama como muchas mujeres de hoy en día, y es que hacer lo que se quiere, con quien se quiere y donde se quiere… muchos lo llevan mal. Y más cuando se trata de una mujer independiente.

Colocó la primera piedra del congreso y también fue la primera reina en tener 12 hijos y no precisamente de su marido, el cuál también andaba en otros menesteres junto a su compañero de vida, Antonio Ramón Meneses, aunque en algo coincidían, a los dos les gustaban los hombres. Sólo que a uno de ellos se le notaba más. Ella cedió como reina pero no como mujer. Y como a muchas, también le gustaban los uniformes. Algún día hablaremos de ello más al detalle.

Retrato de Felipe IV por Diego Velázquez

Y como aquí tocamos varios palos, uno de los más sonados fue el de Felipe IV, ni era el Hermoso «ni rey», al menos poco ejercía como tal, ya había otros metiendo mano. Éso sí, tuvo 46 hijos que se sepa, pero sólo dejó un heredero. Le daba igual si era doncella, casada, viuda, monja o artista, la cuestión era hacer honor al calificativo de «sexoadicto anónimo y promiscuo» según el psiquiatra Francisco Alonso Fernández (historiador de la vida personal de los Habsburgo españoles)

Vamos, que cabrón no le llamaban, no, pero era más puta que Isabel. Todos eran encuentros fugaces, se aburría enseguida, como muchos hombres y mujeres en la actualidad, que van dando palos de ciego vendiendo lo que no son. Menos mal que no le pidieron las pruebas de paternidad ni una pensión, porque si ya dejó España en la ruina… podría arruinar a cualquiera.

Ay la historia, qué cerca está de lo que vivimos actualmente, y es que todo se repite. Aunque ahora tenemos más libertad, no la que nos dice Ayuso, pero sí de mandar a la mierda o ignorar a aquellos a los que se les ve el plumero.

Hombres y mujeres de verdad, con los arrestos y pantalones en su sitio, de los que son de palabra y la cumplen, o van de frente, de los que cuidan… sí, sin duda muchos humanos estamos en extinción.

No dejéis que se coronen de gloria, se les pilla al vuelo, aunque si te apetece un caramelo, ¿por qué no?, hay momentos para todo, sólo es coincidir en lo mismo y si no, nada de complicarse, que mucha gente entra hasta la cocina para dejarla hecha un cristo.

Como siempre, un placer escribir y además hoy con un poquito de historia, que nunca viene mal refrescar la memoria y darnos cuenta que todo está inventado.

Os espero aquí cada miércoles, o en Radio a bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ donde Charly R&R y una servidora nos reímos y seguimos sorprendiéndonos de lo que vamos descubriendo.

G & G

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UBER DEL SEXO

Quién no ha llamado a un taxi, a un Uber o ha tenido sexo… hasta ahí todo bien, pero si juntamos las dos palabras quizás vuestra cara sea como la mía al enterarme, no sabéis lo que uno aprende en este blog y más cuando se tira del hilo.

Desde que estamos todos conectados en las redes sociales, no podemos negar que el sexo ha tenido mayor accesibilidad. Dónde habrá quedado el sexo en Beta o VHS… de ahí pasamos a la televisión, con horarios imposibles y rombos. Y ahora desde nuestro teléfono móvil podemos ver porno a cualquier hora y sin tener que pagar.

Pero aquí llega la pregunta trampa, si se paga por sexo o morbo por ver a alguien que no es famoso, pero que te gusta por algo en especial, ¿lo llamarías prostitución?, porque quizás alguno ha enviado fotos subidas de tono a alguien como un juego, bien sea a su pareja, a la de otro… a alguien que te gusta y hay complicidad y así no nos lo parece.

Vamos a ver cuántos nos mojamos con este tema. Lo que está claro es que somos dueños de nuestro cuerpo y hay que disfrutar, pero en mi opinión hay una fina linea que separa ambas cosas. Pienso que la prostitución no es sólo cuando se paga aunque entiendo que muchas personas deciden ganarse un extra mostrando su cuerpo e interactuando con quienes pagan por verle en su canal, de éso trata el Uber sexo. En la plataforma de la que hablo hay más de 6 millones de usuarios, y sí, hay varios temas, pero el sexo es el rey, como en el rock es Elvis Presley. Los usuarios pagan una tarifa por ver a alguien que no es famoso y que decide cuánto quiere mostrar y a medida que sube la popularidad, la tarifa puede ser superior.

Pero mi curiosidad va más allá, por qué este nombre, de acuerdo, hablamos de otra clase de tráfico y de muchas ganas de curiosear, pero hay más detrás , hay una App donde el juego de relaciones por internet se define así aunque con otro nombre, y aquí ya cambia la cosa, subimos de nivel.

Si antes hablábamos del juego, mostrar el cuerpo a alguien, provocar con una foto, enviar un video subido de tono o interactuar con alguien que conoces en «momento calentón», bueno, lo vemos como un juego subido de temperatura, de ahí pasamos a la App donde hay una tarifa por ver a alguien que quizás enseñe o no su cuerpo, pero que cobra por ello. ¿Te imaginas encontrar a ese vecino o vecina que tanto te pone? yo creo que no pagaría por vergüenza, a ver si me lo voy a encontrar en el ascensor y ya ni la conversación del tiempo, me muero.

Subimos mucho más de nivel, imaginad que podéis solicitar un servicio sexual por geolocalización, bien, pues es algo así como las Apps que conocemos para ligar, buscar pareja o follar directamente pero con el añadido de que si tras hablar surge, pagas la tarifa, unos 250.-€ y quedas en un hotel… en un restaurante o donde se tercie, y además la App indica claramente que ellos sólo quieren que las personas se conozcan, si luego tienen sexo, no es su responsabilidad. Hombre, con ese precio… es un por si acaso.

Las que conocemos aquí, te cobran de otra manera, porque se paga el alta y a saber si son como en la foto. Hay gente que vive ahí, pasa el tiempo y sigues viendo las mismas caras juveniles y sonrientes, éso de «por tí no pasa el tiempo», creo que viene de estas páginas.

Estamos perdiendo «mirarnos», aunque sea con pensamiento impuro, muy impuro, de ésos que sonríes mientras piensas » te lo quitaba todo y no te libras». No tenemos tiempo pero sí para estar todo el día metidos en redes sociales. Sí, es más cómodo, no tienes que pasar por chapa y pintura, coger el coche … y sinceramente, nos estamos acomodando. Dónde ha quedado pensar dónde ir, buscar un plan, los nervios de la semana hasta que llega el día, abrir el armario repleto y no saber qué ponerte aunque te pongan.

Yo reconozco que estoy en redes sociales, pero cada vez menos, no quiero perderme el mundo aunque no sepa qué ropa sacar del armario. Me da igual lo que cada uno haga con su cuerpo y vida si éso le hace feliz, o se gana un extra mostrando parte de su piel. La vida es libertad, con demasiadas etiquetas. Quizás la palabra prostitución se ha quedado en el pasado y sea simplemente un intercambio consentido. Muchas veces nos hemos sentido utilizados y se han ido de rositas… Cada cual que haga lo que quiera en esta vida pero sin hacer daño o al menos siendo sincero. Que el saber lo que se quiere está en extinción.

El tiempo, qué importante es, y cuánto tiempo se llega a perder en esos escaparates de caras, cuerpos y tapas de wc sin bajar mientras algunos enseñan el torso desnudo sin respirar, o ellas con esas poses imposibles y la ropa sin recoger. (Las fotos dicen más de lo que se ve a primera vista).

Yo prefiero pedir un taxi para ir a una cita, una buena conversación y un buen vino con luz tenue, y si hay sexo, que sea cómplice y sea el comienzo del cuento al revés. Cada cual empieza como quiere pero sobre todo, porque nunca sabemos con qué nos va a sorprender la vida.

Os invito a quedar en persona, mirarse a los ojos y disfrutar conociendo a alguien, con su tono de voz y gestos, para volver en taxi a casa aunque no tengamos sexo, pero sí una sonrisa de oreja a oreja y ese mensaje de buenas noches, que siempre se puede convertir en buenos días.

Espero leeros, a ver cuántos se mojan para poder responder a cada uno de vosotros.

Como siempre, un placer y aunque no sea muy ético, a veces paseo por las redes sociales y me encanta ver que veis las publicaciones o me escucháis en Radio a Bordo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

RÍETE, RÍETE…

Si hay algo que me encanta de las personas y en especial de un hombre, es la sonrisa, que me haga reír a carcajadas mientras compartimos confidencias y un buen vino. Pero claro, imagina que estás con alguien en pleno orgasmo y comienza a reírse sin parar, quizás te rías porque no sabes qué hacer o no sepas ni por dónde coger éso…

Si alguna vez te ha pasado y te has pillado el mosqueo del siglo, aquí te doy alguna explicación. Aunque también he de decir que una cosa es reír a la vez y otra que sólo lo haga uno de los dos…

Si nunca has oído hablar de la disforia postcoital, ya no podrás decirlo.

Diferenciemos cuando el sexo está siendo tan divertido y hay tanta complicidad que cualquier movimiento puede terminar en carcajadas por picar al otro, porque a veces se convierte en el juego más divertido, cuando no hay horarios y sí muchas ganas. Llevar al límite del placer a la otra persona sabiendo lo que le gusta, ser quien manda y no dejarle al otro usurpar ese puesto, da la vida, ya sea de día o de noche. A veces las ojeras no favorecen, pero la sonrisa que se nos pone nos delata, sobre todo ante quienes simplemente no han dormido.

Pero vamos a ver si nos centramos, o me centro yo, que tengo mi cabeza en el fin de semana.

Creo que si llegando al orgasmo, la otra persona comienza a reírse como si no hubiera un mañana, no entendería nada y la verdad, no sé cómo lo afrontaría, supongo que riéndome y poniendo fin, como un corte de digestión. Y por supuesto preguntando a ver qué narices ha pasado.

Claro, investigando un poco sobre ese nombrecito, resulta que no sólo puede pasar lo de las carcajadas cuando estás llegando a lo más, sino que también te puede dar por estornudar, ¿os imagináis?, sería como tener a un aspersor apuntando a tu cara, éso si estamos de frente, que si no es así… bueno, a lo mejor sería un momento refrescante.

Pero es que no sólo es éso, también te pueden dar convulsiones, una cosa es que tu cuerpo tenga esos pequeños movimientos al llegar al orgasmo y otra muy diferente es que tu cuerpo sea arrojado al otro lado de la cama o darte un golpe del susto.

Lo que está claro es que en el sexo no puede faltar el humor y las ganas. A veces los cuerpos tienen reacciones que no nos esperamos, y a todos en algún momento nos ha pasado algo o hemos intentado disimular en un momento de subidón, como cuando nos da un calambrazo y aunque nos queremos morir, nos comportamos como si nada.

Desde luego no nos rindamos, que estornuden lo que quieran o se rían hasta decir basta, pero que luego siga el juego, y si hay humedad, que no sea por los estornudos, sino porque la temperatura ha vuelto a llegar donde la dejamos y los cuerpo vuelven a ponerse a tono.

Aunque si lo pensamos friamente, a ver si el sexo va a terminar siendo un deporte de alto riesgo y tendremos que plantearnos tener a mano el botiquín especial de: toallitas, spray reflex, papel de celulosa que no irrite, y una cuerda por si salimos algo más lejos tras un espasmo… En fin, disfrutemos y riamos, que es lo que nos llevamos.

No sé si a ti te gusta el riesgo, pero desde luego si el riesgo es divertido, y él o ella lo merece, poco hay que pensar.

Y tras saber que nos pueden pasar más cosas en el sexo o quizás alguno de vosotros entender por qué os pasaron tras leer lo anterior, quiero dar las gracias por la participación en el sorteo y la enhorabuena a quien ha sido premiado, espero que nos cuente la experiencia tras recibir la sorpresa.

Muchos de vosotros me preguntabais por privado de qué se trataba, se nos está olvidando qué sentimos cuando nos sorprenden, por éso no indiqué qué se sorteaba y será el ganador quien nos lo cuente. Dejad que la vida nos sorprenda, o en este caso, yo.

Espero leeros, siempre me hacéis sonreír con vuestras opiniones y aventuras de campo. Hasta el próximo miércoles y disfrutad.

Si aún no me sigues, estoy en Instagram https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es y Facebook, https://www.facebook.com/buscandomiabridor y si quieres escucharme, siempre lo puedes hacer en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Como siempre, un placer.

G & G

Destacada

RUPTURA Y SEXO…

Creo firmemente que la vida hay que saber bailarla, y más cuando vienen curvas, cuando las cosas no van como esperábamos, cuando alguien sale rana (aunque ya venía de serie y estábamos ciegos). Cuando volamos con la imaginación demasiado alto como para no sentir la caída… hasta que te das y bien. Así que empecemos con música, a ver cuántos sabemos bailar.

Creo que uno de los grandes problemas es que pensamos demasiado y que muchas veces sabemos que la relación está destinada al fracaso y aún así nos empeñamos en continuar, y cuando llega ese punto en el que sabemos que hasta aquí, todo cambia, nuestro humor nos abandona como el desodorante, porque cuando las cosas no van bien nada es lo mismo, hasta la música la escuchamos de otra manera, incluso nos ponemos baladas o las más tristes del mercado en plan masoca. Y sí, sabemos que hay que salir de ahí pero dar el paso nos da miedo, porque quizás muchos no sepan vivir solos y disfrutarlo, porque llevamos mucho tiempo con esa persona y creemos que no vamos a ser capaces de hacer las cosas sin … piensa que la masturbación suele ser en solitario y oye, no se nos da tan mal, ¿no?. Todo tiene un comienzo, pero y cuando llega el final… ¿serías capaz de tener sexo sabiendo que se ha terminado?.

Hoy lo hablábamos en https://radioabordoonline.wordpress.com/ y es que cuando las cosas no funcionan, tener sexo como despedida, es complicado, por no decir que es un desastre. Pero ojo, muchas parejas se lo toman como una despedida por lo vivido, aunque yo prefiero seguir mi camino y si me acuesto, será con otra persona, aunque la vida es tan puñetera que quizás nos volvamos a cruzar y … (nunca digas de este agua no beberé). Yo dije que no me casaría y fui la primera… claro, que también la primera y única en divorciarme. No siempre la primera vez tiene que ser mala.

La cuestión es que nos da miedo romper ese vínculo y aceptar que se ha acabado, los miedos afloran y nos sentimos tan pequeños que pensamos que no encontraremos a nadie y la niebla inunda nuestra cabeza haciéndonos creer que no estábamos tan mal, cuando la realidad es otra.

Y sí, ya no sonreíamos como antes, o ha pasado tanto tiempo que ya ni lo recordamos. Simplemente estábamos y éso no es vivir y disfrutar, algo que nos corresponde y que nosotros somos los responsables de que éso pase. Creo que no hay nada mejor que compartir sonrisas y complicidad, admiración y miradas subidas de tono.

Mentes sucias y ganas, deseos y locuras compartidas. Y es que cuando no existe nada de éso, mejor seguir otro camino.

Siempre he dicho que hay que permitirse un día de duelo, de estar llorando como si no hubiera un mañana o acordándose de la familia de alguien y no muy cariñosamente hablando, y una vez que ya estás como unos zorros, pasar página, llorar no sienta muy bien, duele la cabeza, tampoco hay sexo, las rojeces aparecen y son complicadas de disimular, pero sobre todo, porque tenemos que aprovechar el tiempo y pensar en otra etapa, donde seremos los protagonistas.

Lo que duelen las despedidas…, aunque más duele agarrarse a un clavo ardiendo. No te agarres ahí, hay otros sitios mucho más placenteros y lo sabes, libera tensiones y suelta lastre.

Todos hemos pasado por rupturas, añorado temporalmente ese sexo que tanto nos ponía porque los ciclos pasan, vuelven, y todo se disfruta más. Como siempre digo, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas. Ni el sexo era tan bueno y la ruptura no siempre sienta tan mal, os lo aseguro.

Tú decides si te quieres despedir con sexo o con portazo, yo desde luego me quedo con una buena copa de vino acompañada con música de fondo, porque el baile sigue y no me duelen los pies.

Como siempre, un placer saber de vosotros, además esta semana comienza un sorteo muy divertido, tan sólo tenéis que estar atentos y seguir las instrucciones que colgaré en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/ . Os deseo mucha suerte y como siempre, deseando leeros, a ver cuántos sabéis bailar.

G & G

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BESOS Y BESOS

Ya que ayer fue el día del beso, quizás sea una buena excusa para hablar de ellos, las clases de besos que hay, lo que son capaces de provocar cuando se dan bien, lo que nos mueven y excitan o despiertan, por no hablar de la piel erizada.

A mí personalmente, me gustan que sean húmedos, que provoquen, que te dejen con ganas de más y que sea un juego divertido a ver quién entra antes en calor. Porque los besos bien dados son aquellos que nos hacen estremecer, los que despiertan ese lado que no siempre mostramos, los que no tienen vergüenza y crean adicción, como el buen sexo. Y es que un buen beso…

Dicen que los besos son la antesala del sexo, yo no me imagino tener sexo sin besos, de calentamiento, para mantener la temperatura y como punto a algo que hemos disfrutado. Y sí, ahora dicen que no hay que darlos… pero sin ellos nada es igual, aunque creo que hemos desarrollado los besos con la mirada, ésa que sin hablar dice tanto. Los besos tímidos, cuando las pestañas crean un pequeño velo, las miradas atrevidas que te dicen ven porque quiero probarte, las que tienen dudas y parecen despistadas aunque con un objetivo, él o ella. Las que te sonríen con picardía mientras la imaginación hace de las suyas y tenemos que mirar hacia otro lado para no delatarnos demasiado. Ay, lo que son capaces de mover… casi tanto como el sexo.

Y es que en el sexo podemos mencionar unos cuantos besos que muchos no tenemos la intención de probar, pero ahí están, simplemente los enumeraré, seguro que más de uno os suena.

Beso blanco, francés, arcoiris, negro, y es que sobre gustos, los colores, aunque hay uno que es diferente y quizás más especial, el beso Singapur, también llamado el arte de Pompoir, ése que no se da con la boca y que es pura delicadeza y provocación, y que muchos de vosotros seguro que conocéis pero no por su nombre. Cuando hay buen sexo y complicidad todo surge y se disfruta, y cuando él está dentro y le sentimos, nada como masajearle ligeramente con nuestros músculos internos. Sin duda es el beso sexual de la provocación y delicadeza.

Besar da para mucho, y es que si sabes besar, vas bien, pero como no sea así vete ensayando, es otro arte de la provocación, como el beso en el cuello. Éste sin duda es el más sexy, por su erotismo y sensualidad, y si no se te da muy bien, nada como unos pequeños consejos.

Hazlo despacio, juega con tu respiración, crea esos escalofríos que tanto nos gustan, que te sientan aún más cerca y por supuesto, recorre algo más que el cuello, acércate a los alrededores, una oreja, retirar despacio el cabello, o acariciarlo, y si quieres pasar a otro nivel, utiliza la lengua, lenta y sutilmente, te aseguro que es la provocación más sexy en besos creando ganas. Y es que sin ellos nuestra vida cambiaría, dejaríamos de tener deseo y la rutina se apoderaría de nosotros para terminar… sin ellos y sin más cosas.

Así que no regalemos los besos a cualquiera, y si es tarde para ello, deja de dárselos y que los extrañen por los escalofríos que provocabas y porque son inolvidables. Y siempre haz un guiño a quien te gusta, un beso de los de sí pero no, una mirada pícara o una buena canción… hay mil formas de besar y cada momento tiene el suyo.

No dejemos que los besos y ganas se extingan por el miedo, dejémonos llevar, no nos perdamos sentir erizada nuestra piel y esos besos que merecen la pena.

Hasta el próximo miércoles y muchos besos para cada uno de vosotros, cada cual que los reparta por donde quiera.

Recordad, estoy en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/ y en Instagram, donde me encantará veros y leeros también. https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es 

Lo dicho, que nunca nos falten los besos, pero de los buenos.

G & G

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EMPATA2

Que si los hombres son infieles por naturaleza, lo que tienen que aguantar muchas… ni mucho menos. La película ha cambiado y ni siquiera Caperucita es la misma desde que pidió fuego al lobo.

Siempre que se habla de «los infieles» se suele hablar de hombres, pero todo ha cambiado, podemos decir que estamos empatados. Otra cosa es hablar de los motivos que inducen a esa infidelidad, y suele ser porque no hay sexo en la pareja o se quiere probar algo nuevo.

En el caso de la gran mayoría de las mujeres es porque llevan muchos años con su pareja, no hay sexo y no se ven atractivas. Y en el caso de ellos, tampoco hay sexo y quieren probar algo diferente. Vamos, que se es infiel por no follar para hacerlo fuera.

Cada vez son más las mujeres que tienen encuentros fuera del matrimonio, les sube la autoestima y comienzan a sentirse más atractivas, a ganar seguridad y a veces, les da ese empujón que necesitan para tomar «la decisión» y dejar a su pareja. Quizás los hombres sean más acomodados y quieran tenerlo todo, pero sí es verdad que cuando una mujer da el paso, lleva mucho tiempo pensándolo, incluso años…

La cuestión es que todos somos infieles en algún momento de nuestra vida, incluso gastronómicamente hablando, porque descubrir sabores nuevos siempre gusta. Aunque a veces arriesgarse signifique pasar por el peaje.

Es complicado seguir un orden cuando se cruza alguien en el camino y te mueve por dentro, por fuera y vuelven a despertar esas ganas de adolescente, de sexo, de… lo que a veces no sabemos ni describir. Sabemos qué es lo correcto, pero hay que reconocer que la vida es realmente puñetera y rompe nuestros esquemas, lo correcto, «nuestro orden». Y entonces nuestra cabeza piensa «me va fatal con mi pareja, pero me dan ganas de empotrarlo y dejarme llevar, pero noooo, no debo, estoy con alguien». Dichosa conciencia, siempre tan oportuna.

Hasta aquí, entendido, pero y ¿cómo te va con tu pareja?, a lo mejor llevas 5 años, ésos que dicen que duran las relaciones y que al llegar a ese número debemos cambiar. Quizás la clave sea no pensar tanto y dejarse llevar.

Según un estudio, el empate está servido, y os aseguro que todos pueden hablar de algún que otro gol y muy placentero. Y es que por nuestra edad, tenemos muchas más guerras que las generaciones que vienen, donde a la infidelidad no se le da tanta importancia, lo cual no sé si es un avance o pone en Jaque a las relaciones.

Antes mencionaba los 5 años, ya que según ciertos expertos en psicología aseguran que las parejas que pasan de ese tiempo, están destinadas al fracaso. Yo tengo mi propia teoría y además lo he podido comprobar. Cuando una relación llega a 8 años, pasa algo, o se rompe o se dan pasos importantes, hijos, boda… os aseguro que muchas se rompen porque uno se encuentra muy bien así y la otra parte quiere más. Y es ahí donde suele aparecer alguien que te descoloca y con quien decides dar el paso dejando esos 8 años de aprendizaje. Y sí, luego se casan e incluso tienen hijos, éso que tanto asustaba con la otra persona. Se llama chispa y complicidad, ésa que a veces desaparece junto con la magia.

A lo mejor es que lo prohibido o todo aquello que siempre nos han vendido como NO, es lo que ahora se convierte en un ¿por qué no?, quizás porque nuestra mentalidad no es la misma, y queremos más, o simplemente no somos tan fieles como nos han hecho creer.

Si lo pensamos friamente, cuando una relación no funciona, tampoco lo hace en la cama y al revés, quizás deberíamos cambiar algo en nuestra vida, quizás ésto pase porque muchas personas no son capaces de estar solas o simplemente, les gusta volver al redil tras comer un filete tras tanto pollo. Sea lo que sea, que nos haga feliz pero con la sinceridad por delante.

En fin, yo creo que voy a pedir fuego al lobo, puede ser mucho más divertido.

Hasta el próximo miércoles y deseando leeros tanto aquí como en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Vamos a ver si en los comentarios somos todos fieles.

G & G

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HOY NO…

Esta mañana leía en una red social diferentes comentarios de hombres y mujeres donde comentaban si se habían acostado con su ex tras dejar o ser dejados. Os puedo asegurar que había comentarios que no me dejaban indiferente, creo que son muchas las personas que no han pasado página. Muchos se habían acostado tras dejarlo, porque durante un tiempo aún seguían sintiendo esa atracción, otros ponían el grito en el cielo, la gran mayoría eran mujeres. Supongo que influye mucho cómo se acaba, pero cuando se deja de sentir algo por esa persona, todo se ve de otra forma, no es que se caiga la venda, sino que ya no te parece atractiva aunque esté como un queso, ha perdido su aquel para tí. Y es que el sexo, no siempre apetece, y no es porque nos duela la cabeza… porque a mí me duele cuando estoy sola, ¿será por éso?.

La cuestión es que el «me duele la cabeza» está muy asociado a las mujeres, y a las excusas de muchos hombres por no tener sexo. Muchas mujeres de mente abierta y piernas cuando les apetece, hablan de ello, ninguna ha mencionado un dolor de cabeza, pero sí que a veces no les apetece que les toquen su sexo, porque como dicen «es mío» y no siempre es penetración o caricias, hay más cuerpo. Aunque otras en cambio llevan mucho tiempo sin él pero sí les excita una penetración profunda con un vibrador. Quizás porque el sexo con nosotras mismas es lo que necesitamos a veces. Nos conocemos perfectamente y sabemos dónde tocar y cómo.

Pero no vamos a hablar de la masturbación que luego muchos se hacen pajas mentales o corporales y no nos las cuentan.

Muchas de nosotras utilizamos vibradores y he de decir que muchas sienten vergüenza si alguien los ve, y es que aún coletean ciertos tabúes, ésos que decimos que no tenemos y aparecen con cosas como éstas. Sí, conocemos nuestro cuerpo y nuestro sexo, pero qué pasa si rompes las supuestas normas y crees que hay que probar éso que te daba cosa. Por ejemplo, hacerlo con la regla. Hay hombres que no son capaces, por ese olor a hierro, o porque son muy tiquismiquis (en todo, que hay muchos), pero hay otros que prefieren hacerlo con regla y disfrutar a no poder estar plenamente con esa persona. Ojo, las primeras «doñas pegas» somos nosotras, porque da cosa, porque cómo vamos a hacer algo así, se va a manchar todo… y ahí es donde te das cuenta de si la persona que tienes al lado es tu cómplice o no, porque lo hace todo fácil, y muchas tras probarlo, llegan a decir que incluso les gusta más porque sienten mucha más humedad y placer. Empiezo a imaginarme a algunas forrando la cama con el plástico transparente de envolver los bocadillos «para probar».

También hay mujeres que sin saber por qué, al terminar les sale la lagrimilla. A ver, no es por la emoción de que ha sido la leche y él se lo ha currado, siento deciros que las hormonas hacen más de lo que creemos, sí, nos vuelve más sensibles a veces y ese momento puede ser uno de ellos.

Ay el sexo, lo que nos gusta y los que nos hace pensar a veces cuando hay esa desgana. Muchas veces porque simplemente nos queremos dedicar tiempo a nosotras y estar a solas con Pepe (seguro que viene de «no me toques el Pepe»), y sacarlo del armario de vez en cuando, y es que hasta Diana de Gales tenía el suyo y se lo llevaba de viaje.

Sólo os pedimos que no tengáis celos de Pepe, a veces podemos jugar con él y hasta lo dejamos en vuestras manos para jugar ambos. Que no siempre nos apetece la penetración y sí las caricias y mimos, como a vosotros. Que nos gusta sentir que gustamos, y que la complicidad nos excita mucho dentro y fuera de la cama.

Que tocar es el pan de cada día, aunque de pequeños escucháramos muy a menudo «éso no» y dejábamos de hacerlo, y es que el placer va en nosotros…

Pues disfrutemos cuando el cuerpo nos lo pida, con quien nos lo pida y si necesitamos nuestro tiempo, disfrutadlo de otras maneras. Siempre digo que hay momentos de hibernar aunque no sea invierno, pero estamos menos receptivos. Tan sólo es que llegue ese sol que te haga despertar de ese letargo, puede ser un hombre o mujer que te pone o simplemente porque tu cuerpo comienza a pedir guerra de nuevo. Sea lo que sea déjate llevar, pero donde te sientas bien.

Y aunque no nos vamos a poder mover mucho (hablo de kms), disfrutad haciendo una ruta de sexo en casa, para saber si sois capaces de cambiar la temperatura en cada estancia, ahí lo dejo.

Como siempre, un placer y deseando leeros cada miércoles. Seguidme en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es  o escuchadme en https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Vamos a ver a cuántos les duele la cabeza este puente. Hasta el próximo miércoles.

G & G

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AL PUNTO

Soy consciente de que cada uno en carnes tiene sus gustos, unos muy hecha, otros cruda y yo soy de al punto. Obviamente hablamos de carne de agarrar y en especial de la de los hombres. Ya hemos hablado mucho de nosotras y hoy espero sorprender con lo que piensan algunos de ellos entre 40 y 50 años, sin duda la mejor edad para hincarles el diente.

Y es que no hace falta tener un buen tenedor para saber si esa carne te gusta o no, con echar un ojo lo sabemos, pero como ya tenemos cierta edad somos exigentes y también queremos un buen maridaje cerebral, por no hablar de la buena presentación en el plato. Y es que los hombres también han tenido que evolucionar al igual que nosotras. Recordemos cómo era la gastronomía hace años, cantidad, muy buen sabor y sencillo, ¿no?, pero con el tiempo se le ha dado más importancia, no sólo por salud, sino en la presentación, porque todo entra por la vista y luego por el sabor y lo que transmiten.

A muchos hombres les cuesta hablar de sus viviencias y del punto en el que están, muchos han dado el paso de dejar a su pareja porque les daba la impresión de que se iban a perder mucho sexo si no probaban por ahí, y porque si lo hacían con pareja se sentirían mal por engañar. Claro, que luego hay que escucharles, quieren sentirse «un empotrador» porque creen que es lo que quieren. Es respetable, al menos han sido sinceros y para probar no han querido mentir. Otros hablan de lo que les ha costado aceptar su cuerpo, ése que antes escondían porque no les gustaba, algo que nos ha pasado a todos, y es que cuando uno se siente bien, todo mejora. También están los que creen a pies juntillas que cuando conoces a alguien piensas en si te acostarías con esa persona o no y es una base para conocerla o darse a la fuga.

Está claro que tiene que haber química y es evidente que piensas un poco más allá, bien por la atracción, si te pone, si hablando te está «follando la cabeza»…, acostarse es fácil, pero hay niveles, recordemos el maridaje.

Si volvemos al físico y crees que te sobran algunos kilitos, empieza a pensar que estamos en la franja de los 40 y por lo tanto tenemos que pensar en ir bajando de 100 grs en 100 grs, como dice Silvia Abril. Para mí ha sido una revolución sexual escucharles. Desde que no sabían cómo actuar cuando su pareja le decía que le llamara puta, cuando en su cabeza retumbaba «si no lo eres por qué voy a decirte éso…» a descubrir nuevos placeres. Simplemente es asumir que en ciertos momentos sí apetece escuchar palabras subidas de tono y que nos excitan mientras jugamos y sudamos.

Nos ha costado llegar aquí con la mente libre, deseando disfrutar, asumir que tenemos que seguir aprendiendo. Que la sexualidad no se aprende en el colegio.

Y es que todos sabemos lo que es un preservativo, un anticonceptivo… Y la base está en poder preguntar y que respondan con normalidad.

Pero éso cuesta, y en cada casa ha sido un mundo, la sexualidad es no tener tabúes al hablar de ella. Es complicado definir a un hombre o a una mujer, todos somos personas que hemos tenido nuestras vivencias y es ahora cuando deberíamos disfrutar de todo mucho más, porque nos aceptamos, porque si te gusta que te mordisqueen los pezones, lo dices. Porque nos gustan las caricias y a veces el sexo menos ñoño. A veces hasta nos sorprendemos de lo que nos pide el cuerpo y éso, aún nos excita más.

Los hombres coinciden en general, en que ahora disfrutan mucho más del sexo, al cual le dan muchísima importancia, al igual que nosotras, porque ahora buscan complicidad, disfrutar y entender a la otra persona porque dar placer es muy excitante, en ir subiendo de nivel disfrutando, y éso se hace conociendo a la persona, aunque no nos olvidemos de que hay mucho Peter Pan por ahí, que siguen haciendo lo mismo que hace años, evidentemente, no todos evolucionamos igual.

Me hacía gracia uno de ellos cuando mencionaba que estamos influenciados por Disney, Hollywood… pero también por el porno, algo que hombres y mujeres hemos visto aunque muchos lo nieguen, quizás porque aún no disfrutan del sexo libre mentalmente. No existen los Humphrey Bogart pero sí muchos hombres que merecen la pena. Y es que no hay nada mejor que escuchar cómo ellos han ido aprendiendo y cómo se sienten ahora.

Siempre lo he dicho, coincidimos en más de lo que creemos, nos gusta el sexo, nos hemos liberado y no nos gusta cualquier cosa, ser inconformistas sienta muy bien. Asi que nada mejor que disfrutar de un plato de calidad con el maridaje perfecto. Ahora sólo queda coincidir en tiempos. Hay quienes sólo buscan sexo y otros a los que sólo éso, se nos queda corto.

Así que dejemos la mochila, quedémonos con lo aprendido y a disfrutar y sudar mucho, y como siempre digo, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas.

Deseando leer vuestros comentarios… Recordad, seguimos en Radio a Bordo, tocando muchos temas y con muchas risas. Y si queréis participar en un concurso aquí os dejo el enlace donde podéis seguirme y donde iré informando de todo. https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es me hará ilusión veros por allí.

Hasta el próximo miércoles y disfrutad mucho.

G & G

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MENTIRAS

Las mentiras están a la orden del día. Si buscamos mentiras de los hombres, inmediatamente sale «mentiras que dicen los hombres para llevarte a la cama». Si pones, mentiras de las mujeres para llevarte a la cama, vuelven a salir los hombres. Por favor, no nos quitéis protagonismo, nosotras también mentimos y por supuesto también lo hacemos para llevaros a la cama, otra cosa es que creáis que habéis sido vosotros quienes lo habéis conseguido… como muchas otras cosas. Así que hoy vamos a hablar de ellas… Y es que a todos nos gusta gustar.

Si, todos mentimos, por no hacer sentir mal al otro, porque no te apetece, porque ocultas algo o a alguien pero quieres pecar y probar, o simplemente te gusta el juego, pero cuidado, también te puedes quemar y ser pillad@.

Si hablamos de sexo, aquí también existen las mentiras, aunque es verdad que vosotros os lleváis la peor parte, quizás porque nosotras somos más «zorras» en cuanto a picardía se refiere o porque muchos tenéis demasiada escuela. La cuestión es que todos mentimos, así que vamos a mencionar algunas de las mentiras más comunes de ellos y ellas, a lo mejor a alguien le suena alguna…

Empecemos por nosotras, por favor, espero no dejar muy mal a ciertas mujeres. Si su pareja de sexo y amor o sólo de sexo lo leen y les pillan, sólo puedo decir, ¡yo no he sido!.

Muchas dicen que el sexo sin amor no existe, y a veces hasta pueden llegar a convencerte o al menos lo intentan, supongo que así se sienten menos culpables, pero seguro que si entramos en sus cabezas tienen muchas fantasías de sexo y noches locas con desconocidos. Simplemente, utilízalo cuando quieras para excitarte aún más, pero no niegues ese placer que recorre tu cuerpo sólo de pensarlo, porque quizás, algún día, te desmelenes y te sorprendas. Además, con lo mal que está el mercado, lo del amor no abunda mucho.

Ahora es cuando muchos pensarán, otra vez, ya estamos, pues sí, el tamaño importa, no me vale la excusa de lo importante es saber utilizarlo ¡por supuesto que saben utilizarlo!, pero sobre gustos los colores y muchas mienten sobre ello para no hacer sentir mal a nadie, los extremos no gustan. Hay excepciones, como en todo, pero si lo piensas friamente, es parte del sexo, cuando te compras un consolador ¿es micropene? es como las mujeres con el pecho grande o pequeño, labios grandes o no (cada uno besa donde quiere), es visual, es placer, es tocar, es notar, es lo que te excita, por qué negarlo. Es como cuando escuchamos, me gusta tu personalidad. Hombre éso espero, acostarse con alguien que ni fú ni fá, es un «pa qué». Pero sí es verdad que suena a «qué majo eres, pero no me pones como una perra». Y es que siempre nos han vendido la idea de que los hombres son muy visuales, pero aceptemos que nosotras también lo somos.

Nos parecemos más de lo que creemos. Vamos a mencionar algunas de las mentiras de ellos (que nosotras también hemos utilizado).

«Nunca había sentido ésto», seguramente estén los que digan la verdad y otros muchos no, pero cuando estamos tan bien y excitados parece que se nos olvidan otras veces.

Las mujeres también lo han dicho alguna que otra vez. Lo que ya no podemos decir es «nunca me había pasado», todos sabemos de qué hablo (gatillazo al canto), a nosotras lo que nos gusta es levantar, pero oye, que a veces tardamos más en llegar o no llegamos o simplemente algunas tienen la cabeza en otro sitio. Mal, muy mal. O se está a lo que se tiene que estar o no empieces nada. Y hay una frase que asusta «tendría sexo a todas horas», ahí ya sabemos que le encanta, pero y a nosotras, ¿no?, por favor, no me digáis que os paseáis con una tableta de chocolate a todas horas entre las manos como sustitutiva de… A quien le gusta el sexo, le gusta, que parece que sigue siendo pecado disfrutar.

En fin, todos mentimos, pero una cosa es cierta, hay niveles. Cuando te encuentras con un mentiros@, de ésos que lo quieren todo pero sin perder nada, es un bucle de mentiras que todos en algún momento hemos vivido y nos hemos hecho los locos para protegernos, muchos nos hemos liberado, porque sabemos lo que valemos y otros no se quieren lo suficiente y tienen dependencia de esa clase de personajes. Y ellos lo saben y se aprovechan. Sin duda me quedo con esas mentiras de parvulario que todos conocemos y donde todo queda en una sonrisa interior. No perdamos el tiempo con quien no lo merece.

No hay nada mejor que utilizar esas bocas para dar placer y recorrer el cuerpo que te pone, porque la palabra «follar» empieza por la mente, no lo olvidemos. Un susurro que eriza la piel, unas palabras al oído mientras estamos desnudos, los labios que se humedecen mientras el cuerpo disfruta, los que se mordisquean en momentos de excitación, los que piden guerra, los que te excitan con su presión y esas bocas que te calientan mientras estás dentro. Bocas y labios que van de frente, que te hablan con sus gestos, haciendo oídos sordos a esas pequeñas mentiras que ya conocemos y que saldrán en alguna conversación donde ambos puedan reírse, se llama complicidad. Porque hay personas que merecen la pena y además, saben utilizar muy bien su lengua. Me quedo con esa boca.

Como siempre, gracias por acompañarme en este blog y darme la oportunidad de leeros, es un auténtico placer saber de vosotros, aunque sea de forma anónima. Me arrancáis sonrisas y muchas veces me siento muy identificada con vuestras palabras. Recordad, sigo en Radio a Bordo, donde habrá más sorpresas. Os dejo el enlace https://radioabordoonline.wordpress.com/ simplemente, buscad la casilla Buscando mi abridor.

Vamos a ver si os han mentido mucho en vuestros comentarios… Hasta el próximo miércoles donde por fin habrá sorpresas. Por cierto, veo que Cuenca os gustó mucho… ahí lo dejo.

G & G

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DESPERTARES

Hay música para despertar que incita a muchas otras cosas, por mucho sueño que tengamos aún. La mejor, el ruido del agua que cae de la ducha, porque sabemos que él o ella está allí, sin ropa, esperando a que el agua esté templada para entrar. Y nosotros desde la cama, lo sabemos, y esperamos a que esté dentro para ir a tientas, casi sin abrir los ojos y ser dos (cuestión de gustos) mojándose en todos los sentidos. Sí, sabemos que alguno va a ir fatal de tiempo, pero… que nos quiten lo bailado, seguro que a ti también te ha pasado y te ha tocado improvisar al vestirte o peinarte para salir corriendo, pero ay esa sonrisa que llevamos luego, bien lo ha merecido.

Las duchas, hemos hablado varias veces de ellas, pero esas duchas mañaneras, acompañados, medio dormidos, dejan muy buen sabor de boca. Es como estar soñando pero sentir que está pasando, disfrutando aún más de todo y dejándonos llevar por las ganas. Desde que entramos y nos abrazamos, hasta regular nuestra temperatura y dejar que suba según vayamos recorriendo nuestros cuerpos. Desde las caricias que nos estremecen y la piel se eriza hasta enjabonarnos y pasar nuestras manos por el sexo contrario o propio, esa suavidad es una provocación, a veces creo que el cuerpo lo sabe y lo utiliza, porque incita a masturbarse sabiendo el desenlace que ya tenemos en nuestra cabeza mientras seguimos con los ojos medio cerrados, por el sueño y por el agua.

No hay nada más excitante que notar cómo la otra persona se deja hacer mientras recorremos con nuestros labios y boca su cuerpo, a veces mordisqueando suavemente, dejando ver las ganas que le tenemos, acariciándole con nuestras manos y provocando, porque nos lo pide el cuerpo y nos gusta hacerlo. Pero si hay algo que levanta pasiones es cuando desayunamos comiéndole a él o a ella, notar su sexo en nuestra boca, notando su placer y cuando te acarician la cabeza mientras nuestra lengua recorre su piel, nos presionan con su mano porque quieren más y notamos su excitación, y es cuando nos levantamos para sentirnos uno, sin delicadeza y con todas las ganas. Ahí es donde el cuerpo reacciona y despierta del todo, el sexo nos gusta a todos y sin duda es una muy buena forma de comenzar el día, así que no dejéis que la pereza os prive del mejor café para despertar, el sexo.

Siempre he defendido el sexo a cualquier hora, porque oye, cuando hay ganas y tienes con quién, para qué esperar, pero hoy he leído que la mejor hora es por la mañana y os voy a contar sus beneficios, aunque insisto, hay más horas en el día…

Dicen que es mucho más placentero porque el cuerpo ha descansado (depende si nos hemos dado un gusto por la noche, digo yo) y la mente está más despierta. Además, ellos tienen una erección mucho más efectiva. Pero sobre todo cuenta como rutina de ejercicio. Si es que siempre lo he dicho, el buen sexo hace que tengamos mejor cuerpo.

A todo ésto hay que añadir mucho más, porque nuestro sistema inmune se ve reforzado y es que los anticuerpos que liberamos mientras follamos nos previenen de contagios. Conclusión, que hay que hacer más ejercicio acompañado, que es cuando más quemamos y más liberamos por no mencionar que vamos a todos los sitios de mejor humor y es que comenzar así el día no está nada mal, aunque nos toque salir corriendo porque llegamos tarde. Luego nos iremos fijando en las caras de los demás y quizás pensemos éste sí o éste no ha mojado esta mañana (y no hablamos de las magdalenas del desayuno).

Sexo mañanero, que buen sabor de boca y de cuerpo, además la mente es puñetera y nos recuerda esos momentos «ducha» en una reunión o cuando menos oportuno debería ser y claro, nos ponemos malos sólo de pensarlo, aunque nuestra mente que es algo sucia y sabe qué momento es el mejor para ella, aprovecha la ocasión para darnos más ideas, aptas para esas duchas tan sucias y placenteras que tanto nos gustan. Y mejor no hablamos de la sonrisa que asoma por nuestro rostro sólo de pensarlo.

Bueno, aquí cada vez son más los que se mojan, al menos escribiendo y contando alguna experiencia acorde con lo que hablamos, vamos a ver cuántos lo hacen en las redes sociales. Os dejo en enlace donde nos podéis seguir si es que aún no es así https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Aquí estaréis informados de todo, desde mis conversaciones con Charly R&R en Radio a Bordo como de las novedades que están por ver la luz. Os espero.

Y como cada miércoles, un placer y deseando leeros, siempre me arrancáis una sonrisa o dais rienda suelta a mi imaginación, que no es poca.

Os dedico una de mis canciones de subir todo…

G & G

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EL INTERIOR IMPORTA

Sin duda el interior importa, y desde luego no voy a ser yo quien lleve la contraria a quienes lo dicen… porque cuando envejecemos es lo que queda. Pero vamos a hablar de otros interiores más provocadores, de ésos que apetecen quitar, arrancar o invitan a marcarte un baile de los que no se olvidan, por lo bien que ha salido o por todo lo contrario, y aquí sí es importante «ese interior».

Siempre hablamos de la ropa sexy de las mujeres, las puntillas, las transparencias, lo que la imaginación puede volar con sólo ver parte de ella, y sí, nosotras lo sabemos y además lo utilizamos, para qué negarlo. Nos gusta llevar ropa que nos haga mirar y sonreír de otra forma, aunque ellos no sepan si lo que llevamos es de puntillas, negro o vamos de comando.

Hoy vamos a hablar de la evolución de la ropa interior de ellos. Siempre dicen que no tienen tantas opciones como nosotras, pero es verdad que han evolucionado, y lo vais a poder ver en este vídeo que no tiene desperdicio, aún hay cosas que no me explico.

Para empezar, a mi con el cesto ya me ha ganado. Saber que detrás no hay nada puesto, me pone, las cosas como son, os aseguro que en mi despedida de soltera hubiera acertado más que con el traje de zorro que me vino el pobre. Si mis amigas lo leen, sabrán por qué. Desnudarse es un arte, pero venir con cesto es un «ven aquí». Pero claro, luego ves la supuesta evolución y ese body extraño de 1916 me mata sólo de pensar en la cantidad de arrugas que tendrá el pobre chico debajo del pantalón, por no hablar de la abertura trasera… ¿No os habéis fijado?, es de todo menos sexy, aunque cuando se lo quitan, si es con gracia… no está mal.

Y lo que os decía, en 1946 con goma para sujetar el «calzoncillo sobaquero». No sé, a lo mejor las mujeres estábamos que nos subíamos por las paredes y necesitábamos tanto sexo que les arrancábamos hasta el higadillo, y ellos, pobres míos, se protegían de las feroces damas, aunque he de reconocer que me extraña, porque la liberación sexual nuestra fue más bien en en 1920, pero bueno, siempre hay rezagadas. Y de ahí pasan a sujetarse las medias, seguramente porque ni ellos querían resistirse a disfrutar.

Oye, a mí ésto de que se pongan y sobre todo quiten la ropa interior ha hecho que ponga el vídeo más veces de lo normal, lo que hace la imaginación, aunque mucho de lo visto es inimaginable en aquellos años, no me imagino yo a mi padre con los calzoncillos de 1976, el bigote sí, es más, lo tenía, pero ese estampado, me ha matado. Y todo mi gozo…. sin cesto, pixelado, claro, como a ellos sólo se les suele ver el culo y está de frente, tiraremos de emeroteca.

Y entonces llega Calvin Klein y junto a él, los hombres normales, podrían ser Los de Paco», que no están tan cachas pero cuidan ese interior que tanto nos pone a nosotras, y que a veces o casi siempre provoca que les liberamos de esa presión textil y de otras mucho más placenteras y relajantes.

Sí, la ropa interior hay que cuidarla, es otra forma de decir cómo somos, si somos básicos, nos gusta provocar o un te vas a enterar. Marquemos, medio enseñemos y sobre todo, incitemos a disfrutar, que de éso se trata. Y nada de tener un Superman, Super Mario o cualquier dibujo que lleve S, corta cualquier excitación, os lo aseguro, como llevar los calzoncillos con el escudo de tu equipo, sí, aunque quieras marcarte un gol.

Y lo mejor para saber que había ganas, es no saber dónde ha ido a parar la ropa interior, éso es señal de que no se podía aguantar más a saber qué interior tenemos, porque es importante conocerse y sobre todo la piel con piel, luego ya lo que se sude y venga después, lo dejo a la imaginación de cada uno.

Ains esos calentones que bien sientan… solos o acompañados, desnudos o casi, porque a veces un sí pero no, de ropa interior, pone, casi casi, como llevar sólo un cesto. Y es que el roce hace el cariño, no lo olvidemos, además de levantar pasiones y otras cosas.

Como siempre, un placer pasar por las diferentes épocas y hacer volar la imaginación, quizás cuando haga mejor tiempo vea a alguien con un cesto y me acordaré de hoy. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablo con alguien del sexo contrario y hay muchas risas. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Os animo a que compartáis este blog que poco a poco va siendo más conocido gracias a cada uno de vosotros, porque vienen sorpresas y es una muy buena forma de estar informados.

Hasta el próximo miércoles y una pregunta, ¿qué ropa interior lleváis y cuál os pone?, deseando leeros…

G & G

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DÍME CÓMO COMES Y TE DIRÉ CÓMO ERES EN LA CAMA

Cuando os cuente todo ésto os vais a acordar de mí cuando veáis a alguien comer, o quizás en la cama…

Es curioso, nunca pensé que fijándonos en cómo comen (no cómo te comen, que a lo mejor también) se saben tantas cosas de las personas y quizás nos ayuden a salir corriendo o a quedarnos y comprobar si es verdad todo lo que os voy a contar ahora mismo, somos curiosos por naturaleza y además, nos gusta comer, a algunos más que a otros, ahí lo dejo.

Llevamos toda la vida vida buscando señales que nos informen de cómo son las personas o la persona que nos interesa en la cama antes de llegar a la parte horizontal, tamaño de las manos, pies, altura… nariz (aquí doy fe de que no falla, al menos de momento), pero de ésto hablaremos en otra entrada. Vamos a desglosar a las personas por cómo comen, es realmente curioso.

Personas lentas que no disfrutan de la comida. Dicen que son malos en la cama, así que si eres de esas personas y no quieres delatarte, más te vale que saborees todo mucho más o la llevas clara.

Lentos que disfrutan de la comida, son los que comen con cierta pasimonia, la degustan y se fijan muy bien en cada cosa que comen. Son sensuales, delicados y dedicados, ésos que nos gustan en la cama. No sé si os ha venido a la cabeza alguien que pasó por vuestra vida o por alguna estancia en concreto.

Rápidos que disfrutan de la comida. Son impacientes en la cama, no tienen paciencia y les cuesta relajarse porque les gusta dominar la situación, con lo cual, lo de dejarse llevar es algo complicado. Pero ojo, nadie ha dicho que sean malos amantes, será cuestión de probar.

Los que comen rápido y no les importa lo que se lleven a la boca. Aquí podemos desglosarles en varios tipos.

Los casos perdidos, aquellos que no tienen ningún interés por el sexo, ¿existen? sí. Con lo cual os veo girando la cabeza a modo espías para saber quién funciona y quién no o simplemente hacer recuento de las personas que son un «pa qué».

También nos encontramos a los presexuales, suelen ser castos y no se les da muy bien estar entre las sábanas, pero siempre he dicho que con práctica, ganas y paciencia todo es posible y pueden convertirse en buenos amantes. Luego entra la ansiedad y claro, son aquellos que no disfrutan del sexo pero lo utilizan como sustitutivo del mismo. Muchos son así de por vida y suelen ser obesos, pero si es una etapa, con el tiempo todo vuelve a la normalidad.

También los hay que comen muy deprisa, sin disfrutar y además están convencidos de que el sexo es algo mecánico. Son directos, prácticos y no se involucran emocionalmente, así que para una persona romántica sería un fracaso total.

La verdad es que si con saber cómo come una personas ya podemos deducir cómo es aproximadamente en la cama, sólo puedo decir que más vale que pongamos todos de nuestra parte en disfrutar de lo que comemos y luego de lo que nos comemos, porque se tienen que ver ganas y los postres son la guinda del disfrute junto con los aperitivos.

Y nada de besos pequeñitos, delatan que no son buenos amantes, porque les cuesta utilizar su lengua para besarte.

Lo primero que me vine a la cabeza es un plato de espaguetis, porque tiene su aquel y os digo por qué. Si los enrollan en la cuchara, a lo mejor son personas que dan muchas vueltas y no los saborean igual ( vamos, que marean la perdiz), si son personas que los succionan… depende para qué puede estar muy bien, pero que muyyy biennn, pero si los cortan porque no son capaces de meter todos en la boca, quizás sean personas muy tajantes… o que no les vaya succionar. Vamos, que cuando vea a alguien comer, me acordaré de todo lo escrito y seguramente me imagine la escena en la cama y puede ser divertido. Ya me contaréis si os pasa lo mismo. Si el que el comer da mucho de sí, ¡hasta en la mesa!.

Y por hoy creo que ya nos hemos dado un festín, aunque nos quede el postre, pero éso ya lo dejo al gusto de cada uno. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo por si os queréis reír un poco, y es que hombres y mujeres no somos tan diferentes a veces. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Como siempre, un auténtico placer pasar este ratito con cada uno de vosotros. Gracias por los mensajes en las redes sociales y esos privados con tanto humor. Espero vuestros comentarios, a ver qué os gusta comer y saborear…

Hasta el próximo miércoles, deseando saber de vosotros.

G & G

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ÉSTO ME HUELE A…

Hombres, mujeres, sexo, tabúes, olores que nos recuerdan al pasado, otros que llegan con aire fresco y nos renuevan hasta el alma para pasar página de un sólo chasquido, y es que ni todos somos tan importantes ni nadie es imprescincible.

Podríamos decir que la vida es una perfumería, donde cada frasco tiene asignado un olor para cada tipo de persona.

Hay personas a las que se las huele a la legua, son sutiles, se acercan discretamente, te envuelven con un olor cálido donde te hacen sentir muy cómodo o cómoda, te abres, te da confianza, incluso crees lo que te está contando, pero en realidad te envuelve para conseguir lo que quiere, y para ello nada mejor que hacerte sentir especial y desaparecer con sutileza. Lo mejor es que ellos no saben que muchas de las veces lo sabemos, pero también nos apetece lo mismo y quedan en el olvido.

Luego están los que huelen a hogar pero que no te los tomarías, en mi caso, como el café. Sí, son calientes, parecen hogareños, familiares, su vida es perfecta e incluso equilibrada, (algo que no abunda mucho) y al final te dejan un mal sabor de boca, porque las mentiras les delatan como la espuma de un buen café. Son de los que entran hasta la cocina y piden la sal fuera. Hay más de los que pensamos, os lo aseguro.

Hay uno que a mi me gusta especialmente, son de los que no abundan, tienen un olor fresco e incluso cítrico por su humor, y según la piel que roce, huele de una forma u otra porque es equilibrado y sabe que cada persona es diferente y no se quedan con cualquiera. Su olor es de los que acarician la piel, de ésos que te hacen cerrar los ojos y soñar, pero con los pies en la tierra para disfrutar de lo carnal. No abundan y no aparentan, no mienten y hablan con la mirada, son discretos fuera y muy sexuales de puertas para adentro. Y es que pocos saben oler y mantener un perfume así.

También los hay sin cuerpo, muy intensos al principio con olor fugaz, no sé si llamarles precoces o adolescentes, simplemente les falta tiempo, por no decir un hervor para saber en qué grupo están. Son esos frascos torpes, que aprietas y van por libre.

Y por supuesto los de imitación, son un quiero y no puedo. Les gustaría ser ese perfume cítrico y quedarse, porque lo quieren todo y te venden una película para hacerte creer que es auténtico, de verdad, de lo que no abunda. Y como no podía ser de otra manera, todo son mentiras, como ellos. Al principio, pruebas a ver qué tal, pero terminan en el olvido porque les falta cuerpo y nunca te han terminado de convencer. Esos frascos terminan en la basura, porque además, carecen de calidad incluso en el envoltorio, ay pobres ignorantes, creerse cuando nunca lo han sido.

Y es que los olores despiertan sensaciones, recuerdos olvidados o muy recientes porque impregnan nuestras prendas o piel, ésa que nos indica el perfume que se acerca y que se eriza cuando es especial, ésa que se humedece cuando siente el placer o se tersa con olores más intensos y llenos de sexo.

Piel con piel, siempre. El perfume lo eliges tú, todos sabemos cuál es el que mejor nos sienta. Olores intensos y suaves pero con cuerpo, de los que acarician nuestra piel, de los inolvidables, de los que dejan olor en nuestras sábanas y repiten, porque hay química, porque hay buen sexo y complicidad, miradas pícaras que se buscan, bocas que se comen, sexo que se besa. Qué haríamos sin perfumes que nos enseñan hasta saber por cuál decidirnos.

Cerremos los ojos y disfrutemos, porque ese olor siempre se guardará en nuestros recuerdos, quizás para quedarse o para creer que lo hemos olvidado hasta que pase alguien y … lo despierte de nuevo.

Sin duda son importantes y nos definen, no sé con qué olor te defines tú y por qué, pero me encantaría saberlo, o quizás te resulte más fácil mencionar aquel perfume que te dejó huella o que quizás aún siga entre tus sábanas o aquel que dejaste escapar.

Será un placer, como siempre leeros y conocer más de vosotros, a ver con qué perfume me sorprendéis.

Os dejo el enlace de Radio a Bordo donde podéis escucharme en conversaciones muy divertidas y reales con alguien del sexo contrario, y sí, no somos tan diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Y por supuesto, cada miércoles aquí, con algo nuevo que contar y con lo que muchas veces os sentís identificados. Hasta la próxima semana.

G & G

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LOS OTROS

No, no vamos a hablar de la película de Amenábar, pero quizás si podemos hablar de «los otros» desde otro punto de vista mucho más real. Son aquellos a los que sólo unos pocos pueden ver, disfrutar… y desear. Muchos, en algún momento quizás habéis sido «los otros» sabiéndolo o dentro de la ignorancia, sin duda un papel complicado y que no todos aguantan eternamente.

Ser la otra o el otro implica lo mismo, y quizás esta carta haga ver a los «legales» que ellos no son los culpables de ser parte de sus vidas desde la sombra.

LA CARTA

Llevo mucho tiempo esperando un beso en público, que me dieras la mano, poder contarnos confidencias como una pareja normal, pero asumí con el paso del tiempo que no éramos una pareja y que mientras yo me quedaba sola, tú te ibas a casa con tu pareja o amigos. Cuando te conocí se me movió todo por dentro, supe que había algo especial en nuestras miradas y cuando me dijiste tu situación, dudé pero me podían más las ganas de estar contigo aún sabiendo que sería «la otra». Siempre ilusionada, feliz cada vez que podíamos vernos, nerviosa y deseando besarte mientras me rodeabas con tus brazos y sentía ese calor. Nuestra primera vez desnudos, como si ya nos conociéramos de otras vidas. Aún recuerdo mis nervios y tu sonrisa al mirarme mientras bajabas los tirantes de mi ropa interior con tanto cuidado que me sentía arropada mientras me desnudabas. Las tardes de hotel empapados tras tanto deseo, las duchas disfrutando de nosotros como si no existiera el tiempo para salir mojados y recorrer nuestro cuerpo con las miradas. Aún me estremezco al recordarlo, porque siempre te he deseado y mi corazón se aceleraba sólo de pensar que nos veríamos de nuevo. No me importaba cambiar mis planes y amoldarme a los tuyos, era la única forma de poder disfrutar de ti, de tu olor, de tus besos, de tu cuerpo. Sentir como éramos uno y esas noches en las que podíamos dormir o no, pero que la misma luz nos desperezaba, eran un regalo.

Siempre me decías que encontrarías el momento de romper con tu pareja para comenzar una etapa juntos y sin escondernos porque era a mí a quien querías y va pasando el tiempo y seguimos igual. Empiezo a no creerte, a perder la ilusión de verte, porque es ahora cuando realmente me siento «la otra», la que siempre está cuando quieres, la que te lo da todo a solas y sólo recibe momentos. Quizás merezca alguien que me dedique tiempo, ganas y que se sienta orgulloso de mí y me muestre al mundo besándome con tantas ganas que terminemos siendo mirados por «otros». Que las ganas de sexo se nos vea en la mirada y nos guste que los demás lo vean y lo noten, como nuestra ausencia cuando decidamos en un arrebato irnos al hostal más cercano y dar rienda suelta a los deseos y ganas. Desnudarnos, sentirnos, acariciarnos, ser cómplices de nuestras miradas, de nuestro animal más salvaje y de recorrer nuestros cuerpos acariciando cada rincón porque queremos más. Entrando en calor mientras se nos eriza la piel y mis piernas tiemblan resistiéndose a lo enevitable, porque el deseo les puede y están deseando sentir a la otra persona, ésa que me hace sonreír y sin promesas me lo da todo. Salir despeinada de la mano de quien me ha hecho disfrutar recorriendo mi cuerpo y besando cada poro de mi piel mientras ambos cuerpos se delatan ante las miradas de los demás, pero no importa, las nuestras son cómplices, porque sólo nosotros sabemos lo que hemos hecho. No quiero más «me tengo que ir» sin explicaciones, estar esperando tu llamada, èsa que haces a escondidas, no poder disfrutar de unas vacaciones juntos y no poder hacer planes por si puedes escaparte. Quiero besos libres sin preocuparme de miradas, estar desnudos y olvidarnos del reloj, despertar y verte, pero sobre todo, quiero estar bien porque lo que es a medias termina siendo nada.

Quizás algún día te decidas y me eches de menos, mientras tanto volveré a recuperar mi libertad, a despreocuparme y a vivir, dejando la puerta abierta a quien me haga sentir como lo que soy, una mujer libre.

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Todos hemos pasado por momentos en los que nos nos hemos sentido importantes o incluso especiales, a veces no hace falta ser un «otro» para ver que la otra persona es egoísta y no valora lo que tiene. Pero todo lo que no es un todo, termina siendo un nada. Desde luego nunca perdamos nuestra libertad, la que nos hace reír, disfrutar y por supuesto dejar esa puerta abierta a alguien con las cosas claras y que nos haga disfrutar dentro y fuera de la cama, porque hay formas y formas de sudar, cada cual que elija la suya. No tener que esconder las ganas, tener nombre y no ser alguien anónimo. Pues éso, a disfrutar, que no estamos para perder el tiempo.

Ya me contaréis si os suena algo de lo escrito hoy…

Como sabéis también estoy en Radio a Bordo, donde las risas y tocar ciertos temas, trae cola y muchas coincidencias entre ambos sexos. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros para contestaros, siempre es un placer y otras cosas también, 🙂

G & G

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CONECTANDO DE NUEVO

Cada vez son más las parejas que terminan llegando a la rutina sexual y a la monotonía que tanto mata, si es que aún tienen algo, que ésa es otra. ¡Con la cantidad de cosas que podemos hacer para divertirnos!, y es que hay que echarle imaginación y mantener el deseo poniendo todas las ganas en el asador.

Como aquí nos gusta mucho tocar y en muchos sitios, vamos a ver si tomamos algunas ideas y aprendemos todos un poco, algunas ya las hemos puesto en práctica y otras… quizás sea el momento.

De lo que sí me he dado cuenta es que son muchas las mujeres que se apalancan (ojo, no digo todas) pero hay un buen número de estrellitas, ésas que podemos definir como que me lo hagan todo, que no muevo ni un dedo. Y hombres que mucho dicen y no hacen nada o muy rapidito. Así que vamos a ver si cogemos el ritmo, que el sexo es el mejor ejercicio para estar en forma y tener mejor humor.

Hay relaciones que necesitan un flotador y magia, romper rutinas, asi que a mover el culo que para comodidad ya está el sofá. Obviamente cada pareja tiene sus propios límites y es importante tenerlos muy presentes, pero ay esa guindilla que todos llevamos dentro y que pica de vez en cuando. ¿Cuánto hace que no atas de forma suave a tu pareja vendándole los ojos? éso excita mucho, saber que es un juego donde te van a excitar aún más y no sabes si te va a rozar con su piel, lengua… y por dónde.

¿Cuánto hace que no sorprendes o te dejas sorprender? porque ésa es otra, a veces todo molesta cuando las cosas no están bien, así que hagamos el esfuerzo, porque nunca se sabe y quizás te sorprendan, guste más de lo que te esperabas y te reenganches de nuevo…

Haz un «Dogging» o Cruissing» si eres gay, no importa, aquí de lo que se trata es de tener sexo en un lugar público, ese morbo que te puede dar en un momento dado, quizás provocándolo al no llevar ropa interior e informando a quien quieres encender de nuevo. O quizás un «Sexting», enviando fotografías en ropa interior, ay lo que me gusta a mí provocar y que me provoquen, lo aburrido no va conmigo, para qué nos vamos a engañar. Es dar con quien tenga esas pinceladas de locura y te haga vibrar. Si vas de compras y te pruebas ese sujetador que tanto te gusta, por qué no hacer la boca agua a quien quieres con una fotografía de tu pecho, sí, insinuando lo que puede pasar esa tarde al veros. O un pequeño video, algo que sepas que le va a poner a mil, y aquí todo es tan válido para ellos como para nosotras, porque quien quiere provocar, sabe cómo hacerlo. Cuántas palabras en inglés para decir «vamos a ponernos de nuevo» reconectemos si es que aún hay ganas.

El juego, el no saber, el que te pongan a mil sólo con besos y caricias, sin llegar a la penetración, aunque tu cuerpo lo pida a gritos porque está tan excitado que quiere más. O ellos, que estén deseando que les comas mientras sigues rozándoles con el pecho en esos rincones que ya conoces y sabes que es pura provocación. Todos sabemos poner como motos a quien nos gusta, enredar por su cuerpo buscando nuevos puntos que le hagan estremecer, que su mirada nos pida más y nosotros nos hagamos de rogar para ponerle aún peor.

Dejemos la comodidad a un lado, el placer y el juego debe ser cada día, una mirada, un recibimiento en pelotas (asegúrate de que no vienen visitas), luz tenue y dejarse llevar, no hagas caso a tu cabeza o al cansancio de todo el día, ésto quita todos los males y es la mejor recompensa a un día duro, te lo aseguro. Olvídate de todo lo que tienes que hacer, puede esperar, no vas a morir por ello, quizás andes algo más apurado pero que te quiten lo bailado. Si hay ganas haz lo que te pida el cuerpo, no la cabeza. De ahí la importancia de saber con quién bailar.

Ser cómplices del placer, sin tabúes y dejarse llevar porque disfrutáis de la lujuria, porque conocéis vuestros límites, o quizás no, simplemente estáis en ello y es ir probando, descubriendo, miradas que hablan al tocar ciertos puntos que despiertan en nosotros ese lado salvaje o quizás incluso tú descubras puntos nuevos que tocan y te gusta.

Una cena sobre un cuerpo «Splosh» o pringarse con algo que os guste como el helado, para mezclar diferentes temperaturas y que los escalofríos recorran la piel, el frío y el calor en nuestros cuerpos, o cualquier otra sustancia que apetezca, hay cantidad de opciones y muy sabrosas. Quedar como dos desconocidos e ir a un hotel, y es que el juego da vida, mucha vida, no la perdamos con rutinas y pocas ganas. Si alguien te gusta de verdad, mueve el culo y todo tu cuerpo hasta que se estremezca de ganas. Organiza una escapada sexual, sal de rutinas, haz una locura, seguro que hay algo que has visto en una película y te ha llamado la atención. Deja que Doña Imaginación se salga un poco con la suya, aprovéchate de ella, da muy buenas ideas, te lo aseguro.

Y ponle muchas ganas en volver a reconectar y disfrutar, que tenemos una edad en la que sabemos lo que nos gusta y pone.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros y que os registréis para que no se os pase ni una publicación.

Por si aún no me habéis escuchado en @Radioabordo os dejo el enlace, muchas risas siempre y temas muy variados entre sexos diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Espero haber sacado esas ganas y que la semana sea más emocionante para todos y menos aburrida. Os leo.

G & G

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EL ARTE DE LA DUCHA

Sin duda, la ducha nos gusta, nos invita a la imaginación y a las fantasías más húmedas. Es ver una y pensar, uy, la de cosas que haría yo ahí. Y es verdad, mojados, desnudos, el jabón recorriendo nuestra piel, haciendo que las caricias sean más suaves por todo nuestro cuerpo, no suena nada mal, ¿verdad?. Y es que una ducha da para mucho, no nos engañemos, pero también es un arte, porque a veces no resulta todo tan fácil ni es tan placentero como nuestra imaginación nos hace creer.

No sé vosotros, pero lo primero que me imagino es que la persona que me gusta se desnuda, da al agua caliente, el vapor se apodera del baño y finalmente me espera dentro. Por supuesto, ante semejante invitación ni lo dudo. Todo fuera y a mojarse en todos los sentidos. Al principio reconozcamos que cuesta encontrar la temperatura del agua que nos convence más o menos a los dos, pero una vez encontrada, comienzan las caricias, los besos con los ojos cerrados, más que nada porque el agua es algo incordio a veces, las caricias por cada rincón de nuestro cuerpo, el pecho, la espalda, los muslos, agarrar bien ese culo que tanto nos gusta y por supuesto acariciar aquello que tanto nos pone, hasta conseguir «que nos apunte».

Y mientras, él acariciando mi sexo, cada vez más húmedo y con ganas de todo y por supuesto, de lo que me apunta con tantas ganas. Porque las ganas es todo, sin ellas no hay buen sexo, no hay complicidad, no hay nada. Y mientras ambos nos excitamos aún más masturbándonos, es cuando el cuerpo me pide acariciarle con la boca, dar otra clase de calor y placer, notar como se endurece, mientras acaricio su piel y los rincones de su cuerpo por donde el agua corre con timidez. Me excita aún más saber que le estoy llevando al máximo, al punto de no controlar sus movimientos, mirarle a la cara y ver cómo disfruta.

Y es ahí cuando nos mojamos de verdad, por dentro y por fuera, dando rienda a todo, porque hay complicidad, ganas de más placer, de sentir, de corrernos y fundirnos en cierto modo con el agua para terminar enjabonándonos de nuevo. Con una sonrisa que lo dice todo y sin decir nada. Y es entonces cuando nos duchamos mutuamente mientras nos miramos de reojo en ese espejo que ha estado presente en nuestras caricias. Ains, las duchas calientes, cómo nos ponen. Porque claro, luego están las frías por un calentón… (ya hablaremos de ellas).

Pero hagamos memoria, no todo sale bien siempre, seamos sinceros. Lo que a veces pensamos y visualizamos no sale así, seguro que a más de uno le han surgido ciertos inconvenientes de los que ahora se ríe. Nos ha pasado a todos, le ponemos ganas pero hay imposibles e imprevistos.

Puede ser un resbalón, o que mientras estas haciendo esa felación que tanto te apetecía entra agua con jabón en los ojos al querer mirarle la cara… y claro, tantas cosas dentro es imposible, y da gracias si al levantarte no tragas agua y jabón también y terminas haciendo pompas mientras entre risas terminas tosiendo y sintiéndote un pez burbuja

No es fácil hacerlo en la ducha, porque aquí el tamaño importa, y no hablamos de miembros pero sí de personas, por delante, no, por detrás, espera que no puedo, uf, no llego, posturas imposibles, un tirón en el gemelo y a la porra el morbo de la puta ducha, mojados y al suelo. Nuestro aliado, sin duda el humor, siempre lo digo.

Además, la opción de hacerlo mojados en la cama os aseguro que es una maravilla y muy buena opción, los cuerpos resbalan mucho más, no olvidemos que el agua no es un lubricante y a veces lo pone algo complicado o bastante difícil. Acariciarse, el pelo húmedo, los escalofríos del placer y de la respiración y si tenemos frío, simplemente nos tapamos lo justo o seguimos entre las sábanas.

Mojémonos mucho más de lo que lo hacemos en nuestra imaginación, demos rienda suelta a lo que nos guste, que ya tenemos más de 40 y que las únicas barreras que nos encontremos sean las de la nieve, y que los únicos escalofríos que sintamos sean de cuando recorren nuestra piel con esa lengua que nos pone tanto.

Y por favor, humor ante cualquier imprevisto, una sonrisa lo arregla todo, os lo aseguro, tomémonos la vida con humor, como nosotros en Radio a Bordo, incapaces de parar de reír con los diferentes temas y anécdotas, que podéis escuchar en https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ . Simplemente disfrutad. Y es que la gastronomía da mucho de sí, creo que después de lo que he descubierto del anís, voy a ver a mi abuela de otra manera… y más de uno de vosotros también.

Mil gracias por seguir este blog y sus redes sociales, tanto en Facebook como en Instagram y por vuestros privados (siempre hay tímidos). Deseando saber cómo os mojáis con la ducha… Hasta el próximo miércoles.

G & G

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SEXO Y BRUJAS

De vez en cuando viene bien hablar de cómo era el sexo en otras épocas, indagar en la historia, buscar el significado de ciertas frases… descubrir, como si de un cuerpo se tratara. A veces encontráis relatos muy subidos de tono, otras veces nos mojamos en cualquier sitio menos en la ducha, e incluso viajamos a Grecia, Pompeya o Egipto, porque no importa el año o el siglo cuando se trata de deseo. Y hoy, quiero empezar el año con algo diferente, sexo y brujas, porque no todo lo que se lee es verdad o todo lo que nos dicen es mentira, así que allá vamos. Investigar, siempre es un placer cuando se puede compartir.

El miedo y el sexo siempre han ido de la mano, cuántas veces hemos escuchado éso de ten cuidado, es una bruja, ahora aunque no estamos en la Inquisición sigue teniendo el mismo significado, se creía que todos los deseos masculinos eran culpa de las mujeres. Y es que ser bruja no siempre va con el hechizo incluido. Yo prefiero ser bruja, porque éso significa ser libre de pensamientos y de actos, no depender de nadie, tener mis propias ideas, y seamos sinceros, a muchos hombres y mujeres les ponen, porque hay que ser muy bruja para ser sincera con el deseo, con la libertad y el disfrute.

Todos tenemos una parte animal que descontrola la parte racional, aquella intoxicada por lo que nos han vendido cada día de nuestra vida y que no siempre nos parece la correcta. De ahí que nos dejemos llevar pese a la educación recibida, pese al qué dirán, pese a todo, porque nos gusta disfrutar, el buen sexo y por qué no, quizás tener un compañero de viaje que nos empotre como nadie. Y es que el sexo, no lo es todo pero es tan importante que no entendemos la vida sin él. A solas, acompañados o en nuestras fantasías, siempre está presente y además libera nuestra mente.

Se decía que todos los ungüentos, pócimas o brebajes utilizados en los rituales, hacían creer que los sueños eran reales, cuando en realidad eran sueños que las brujas provocaban. Y es que cualquier excusa era buena para poder contar un sueño subido de tono, o quizás más bien un deseo de sexo que no se podía contar en aquella época, porque el sexo era sucio, sólo era para procrear, de ahí los cuernos que muchos tenían. Cuánta represión, cuánto deseo encerrado, cuánta frustración y cuánta ignorancia. Benditas brujas, que disfrutaban de él, porque tenían su mente abierta y no negaremos que las piernas también.

Ya se mencionaban las orgías, y claro, el demonio era quien las provocaba y además estaba en cada una de ellas. Pero no nos olvidemos de la época victoriana, donde incluso la reina Victoria, abuela de Europa, ya se saltó las normas de la decorosidad tras el fallecimiento de su marido, y es que el placer y el deseo es parte de nuestra vida. Hay más brujas en la historia de las que estuvieron en akelarres, hay más sexo en nuestras vidas del que se cuenta, hay más provocación de lo que imaginamos, y por supuesto, hay más orgasmos que los finjidos.

Todos tenemos esa parte bruja, la de la lujuria, la de disfrutar mirando el cuerpo ajeno, la de imaginar qué le haríamos a esa persona que nos pone tanto y dónde, la de quedar a ciegas con alguien que te enciende y dejarse llevar, la de soltar a esa parte animal y a ver qué pasa.

Tener una noche de sexo, sudor y risas porque te lo pide el cuerpo, y qué. La de probar sexo con alguien de tu mismo sexo o con varios, la de fantasear con desconocidos, o salir sin ropa interior y sentirte libre aunque nadie más lo sepa.

No hay nada mejor que conocer nuestro cuerpo y mente y no juzgarnos, sentirnos libres para provocar a quien nos gusta y sacar ese lado animal que nos lleva al placer. No pensemos tanto y seamos todos más zorros y más brujas, porque vivir es dejarse llevar, y si encima conocemos a un demonio que nos hace arder de deseo, me olvidaré de príncipes azules y le pediré fuego, ya tenemos una edad.

Espero que este año nos traiga mucho sexo, del bueno, del que nos estremece y provoca escalofríos, del que invita a hacer locuras, probar algo nuevo y olvidar la hora. Del que nos hace sudar y ser políticamente incorrectos en la cama. Del que nos hace sentir tan bien porque somos nosotros y por fin sabemos disfrutar. Simplemente, dejémonos llevar con quien lo merece, ahí está uno de los pequeños trucos, y si no, siempre podemos pedir fuego a quien nos encienda.

Os espero el próximo miércoles, deseando leeros y por supuesto, también podéis escucharme en Radio a Bordo, conversaciones entre dos sexos opuestos y más parecidos de lo que pensamos, porque si hablamos de sexo, hombres y mujeres no somos tan diferentes y si además hay humor, todo es mucho más divertido. https://radioabordoonline.wordpress.com/

G & G

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EXCUCHA…

Dicen que hombres y mujeres hablamos idiomas diferentes, yo pienso que no, simplemente nos expresamos de diferente manera, pero no somos tan distintos, aunque es verdad que algunas personas tienen la tara llamada «tocapelotas nivel dios» o maldad atravesada. Es más, soy mujer y reconozco que muchas de ellas son maléficas y sin manzana, pero ése es otro tema del que hablaremos el próximo año…

Qué cerca está el 2021, qué ganas de que todo cambie, de podernos abrazar, besar con ganas y compartir espacios, cerrados o abiertos, de estar desnudos o a medio vestir con quien nos plazca y dé placer. Sólo de pensarlo… (creo que me voy a poner una copa de vino blanco, bien frío). Y ya que no voy a estar con vosotros hasta el próximo año, quiero recordar que tenemos más de cuarenta, la edad perfecta para todo, para la locura, para el sexo, para nuestro cuerpo, para sonreír y ponerle ganas a todo y con quien queramos. Incluso de dar las gracias a todo lo EX por abrirnos los ojos, por hacernos querer más y por aprender a que lo ex no nos gusta y es pasado.

Y por qué no comenzar con un tango, donde las miradas y los gestos hablan, sensualidad en estado puro, timidez y atrevimiento, pudor y descaro, ser atrevido o tener prudencia… el tango es como la vida, siempre lo he dicho. Es el baile perfecto para ser uno mismo con cada parte de nuestro cuerpo. Y provocar sienta tan bien…

Y es que no hay mejor manera que empezar el próximo año, dejando a lo EX fuera, y por supuesto, bailando con quien provoca un tango en cada rincón de nuestro cuerpo. El juego, las miradas que delatan y por supuesto, el deseo. Deseo de todo y provocación en estado puro, porque todos tenemos ese lado pícaro y sensual, nos gusta provocar y que nos provoquen, dejar caer un deseo de forma sutil, y es que a veces no hacen falta las palabras, ni siquiera en el sexo, por mucho que le demos a la sin hueso (o que nos coman), que nos mojemos, aunque no llueva y que (nos) corramos desnudos, o no.

La vida es provocación, un baile que engancha, una voz o un gesto, incluso un roce con aquella persona que ha dejado su perfume al pasar y que recordaremos en algún que otro momento.

Sí, soy de las que pone nombre a los perfumes, porque me recuerdan a alguien, aunque he de confesar que siempre olvido aquellos de imitación, quizás porque no me aportaron nada y la memoria es inteligente y olvida.

Pero los que perduran en el tiempo y te hacen sonreír incluso paseando y sin motivo, ésos son los buenos. Quién no recuerda momentos especiales con alguien, desde esa locura en un pueblecito o viajando sin rumbo y sin hotel reservado. No planifiquemos tanto y dejémonos llevar, son los mejores viajes y si encima el tango merodea, no hay nada mejor.

Aunque si tenemos que hablar de música que me pone especialmente, es el jazz, a solas, con una copa de vino o acompañada, no sé qué tiene esa música que toca la tecla de dejarse llevar para perderse en el deseo y el placer. Si es a solas, termino con poca ropa, húmeda o mojada porque el placer me ha llevado a la bañera. Y si es acompañada la termino escuchando de fondo mientras disfruto y me hacen disfrutar. No entiendo la vida sin música ni quiero, al igual que no entiendo la vida sin placer.

Porque ya sabemos qué nos gusta y qué no, conocemos nuestro cuerpo como nunca y sabemos dejarnos llevar para recordar esos momentos después, mientras nuestro rostro lo recuerda con una sonrisa y nuestro cuerpo con un escalofrío.

Así que este año lo comenzaremos de rojo o de comando, todo depende lo que nos pida el cuerpo y si la persona que nos acompaña pone tango o jazz mientras nos desnudamos, el sexo es baile, es roce, mucho placer y complicidad, así que sigamos disfrutando aunque nos olvidemos de las uvas.

EXcucha 2020, siento decirte que te dejaré por otro, para mí no has sido más que un número, no te echaré de menos porque bailo tango y escucho jazz, y me gusta que la vida me despeine para despertar con una sonrisa. Me quedo con pinceladas de las inolvidables, de las que te dejan buen sabor y momentos con los nuestros, así que seguiré bailando.

Con este pequeño homenaje a la música y al sexo me despido hasta el próximo mièrcoles, y por supuesto os dejo la conversación que tuve con Charly en Radio a bordo sobre ¿qué te gusta en la cama?, y es ahí cuando nos damos cuenta que no somos tan diferentes unos y otras.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/29/que-te-gusta-en-la-cama/

Gracias a cada uno de vosotros por escribir en este blog o por privado porque preferís más intimidad, gracias porque cada vez somos más, y gracias porque hay un proyecto que verá la luz en breve y es emocionante ver que el EX 2020 también deja cosas buenas, porque es ahí donde nació este blog real.

Hasta el próximo año y miércoles, recordad, si no se comen las uvas, no pasa nada, siempre hay opciones «gastronómicas» que no engordan y sientan muy bien.

G & G

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¿LEAL O INFIEL?

Hoy me encantaría abrir un debate y sobre todo, quiero leer vuestra opinión, porque son dos conceptos que pueden tener varias interpretaciones, dependiendo de la persona y sus vivencias.

Vamos a ser sinceros, todos hemos conocido los cuernos, de forma muy cercana, de amigos, de amigos de nuestros amigos, o vivido en nuestras propias carnes, pero hasta qué punto somos capaces de aguantar o de mandar a la mierda, aunque sintamos por esa persona. Y sí, aquí tiene mucho que ver el sexo, el corazón y la dichosa cabeza, que por cierto, anda que no nos da guerra.

Pongámonos en situación. Conoces a alguien, hay química, te gusta su cuerpo, lo que transmite, su olor, su mirada y sabes que puedes caer. Pero como no quieres, simplemente te alejas. Aunque hay veces en las que no podemos evitar saber más de ella y empezar a conocerla, aunque tengamos el freno, los pies y todo lo que pueda hacer que estemos quietos, conectado.

Pero la mente centrifuga y los pies no son capaces de parar nada, porque algo se ha encendido dentro, pero no queremos sentirnos mal porque tenemos pareja, aunque las cosas como son, hace tiempo que no funciona como nos gustaría, y es que cuando la comodidad y no cuidar son uno, nada bueno sale de ahí. Nunca hay que acomodarse y dar las cosas por hechas, porque muchas vuelan.

Al principio, mi amiga comenzó a ir a ese bar por si le veía, ella sola, algo que nunca se había planteado, y pensando que era tonta, porque no era ni medio normal lo que estaba haciendo, pero era un yo qué sé, que fíjate tú, que le atraía. Evidentemente, no tuvo suerte y se sintió tonta no, lo siguiente.

Se dijo, no vuelvas a ir, es tontería. Pero esa misma semana volvió a probar suerte y no, no le vió, pero se encontró con un viejo amigo, de una edad de haber vivido y mucho y en una de sus conversaciones salió el tema de la infidelidad. Siempre le había gustado escuchar a Luis, tenía tanto recorrido y tanta vida, que todo era normal, y éso le encantaba. La verdad es que me sorprendió cuando me lo contó y sobre todo cuando él le preguntó qué opinaba sobre la lealtad y la fidelidad, y al ver su cara, sonrió y empezó a contarle una historia, y lo mejor, real.

Siempre se había sentido un hombre libre, casado o soltero, porque la libertad es que lo que nos hace volar y ser nosotros mismos. Se había casado, era padre, era feliz y quería mucho a su mujer, pero un día se cruzó Helena en su camino y no pudo girar la cabeza, tenía algo que le invitaba a conocerla, y así hizo. Comenzaron intercambiando un saludo, luego un café para dar paso a largos paseos. Paseos que terminaron siendo especiales y donde intercambiaban miradas, de ésas que calan. Y estaba casado… pero le hacía sentir bien. Tras esas confidencias, llegaba a su casa y estaba con su mujer, a la que adoraba.

Con la que hacía el amor casi todos los días, pero no conseguía quitarse de la cabeza a Helena, era todo lo contrario a María. Pero ésta última era su vida, no quería fallarla, estaba enamorado hasta las trancas y le era leal. Siempre estaría para ella (ésa era su frase). Supongo que cuando alguien entra en tu vida y te descoloca, es porque algo falla, pero él insistía que no, que él era feliz con su mujer y que Helena le abría otro mundo que quería conocer y se dejó llevar. Las conversaciones cada vez eran más largas y llegaba más tarde a casa. Se acostó con Helena y supo que quería más. Con el paso del tiempo, tuvo que tomar la decisión de elegir, porque no quería ser desleal. No sé si a él o a su mujer, aunque a mi parecer, ya lo había sido. Se sentó una mañana con María y le dijo que había conocido a alguien y que él siempre estaría con ella y sus hijos. Tuvo que pasar el tiempo para que María y sus hijos olvidaran ese daño. Pero Luis no paraba de repetir que era leal… e hizo lo que tenía que hacer, seguir conociendo a Helena, con quien estuvo varios años y fue muy feliz.

Sus palabras fueron un jarro de agua fría para mi amiga, porque en realidad había ido allí a buscar a un desconocido que había despertado en ella cierta curiosidad, e incluso ganas de sexo, de liarse la manta a la cabeza y dejar que su yo más íntimo saliera a la superficie, quizás porque su vida se había convertido en «siempre lo mismo». Así que decidió ir a casa y esperar a su pareja de forma especial a ver si éso que habían tenido hace tiempo, despertaba. Desempolvó su corsé, las medias de red para ciertas ocasiones e incluso encontró esos zapatos de tacón que tanto le ponían. Qué larga se le tuvo que hacer la espera…

Escuchó el ascensor y por la hora sabía que era él, el giro de la llave, sus pasos, y siguió la luz hasta llegar a la habitación, donde le estaba esperando, nerviosa, porque no sabía qué iba a pasar, sólo había dos opciones.

La miró al trasluz, y no vio ese deseo que tanto esperaba, sólo dijo «¿y ésto?, y ella… bueno, habrá que salir de la rutina. Se hizo el silencio y le dijo que estaba preciosa pero que estaba agotado, aunque este fin de semana se lo recompensaría, dijo. No os podéis imaginar cómo retumbaron sus palabras en todo su cuerpo, sólo fue capaz de decir, claro, sin problema.

Pero sí había un problema, su cabeza volvió al bar donde estuvo esperando a ese desconocido y su cuerpo quería volver, porque quizás esta vez sí aparecería. Y así lo hizo al día siguiente, pero de otro talante, sin cargo de conciencia, quizás leal a ella, a sentirse guapa, a que la hicieran sentirse especial y a dejarse llevar, porque no se merecía esas palabras que aún seguían haciendo los coros.

Y cuando pidió el segundo vino antes de irse, apareció y se puso nerviosa como una adolescente, porque una cosa es la realidad y otra las películas que nos montamos, pero se sentó cerca y pudo escuchar su voz.

Cuando me lo contó, supe que algo había pasado, la noté más fría y decepcionada de la relación que tenía en casa. Quería hablar, incluso al detalle, cuando ella era más bien reservada con su vida privada, y es que cuando dejamos de sentirnos especiales para alguien hay una tecla que aparece y resetea por momentos a quien ha herido con sus palabras o gestos. Y éso es lo que pasó. Comenzaron a hablar, a tontear, ella no mencionó en ningún momento su relación, y él si la tenía, hizo lo mismo.

Tras el tonteo, las miradas, el roce, los gestos y las ganas de dar un paso más, sabiendo que doña Locura estaba merodeando, sí, se fueron a un pequeño hotel no muy lejos de allí. Era tempano aún pero las ganas les podían, se besaron en el ascensor sabiendo y deseando lo que iba a pasar. Según se acercaban a la habitación comenzaron a deshacerse de la ropa, como si les quemara, y una vez dentro se dejaron llevar, dejando de ser dos desconocidos, como si hubieran hecho más veces esta locura. Ella no se sentía culpable, al contrario, se sentía deseada de nuevo, con ganas de todo y de que ese momento no acabara nunca. Y es que despeinarse sienta muy bien, como le había dicho siempre.

Tras recorrer sus cuerpos, con la mirada, caricias y besos, muchos de ellos muy húmedos, se fundieron en uno varias veces, sonriendo al placer, sin vergüenza ni pudor, quizás buscaban lo mismo o simplemente se habían encontrado para darse del todo, sintiéndose desnudos, sin miedos y quizás con algún que otro secreto, que ninguno quiso saber, quizás por éso fue mágico y tan especial. Cuando miraron el reloj, supieron que se tenían que ir, cada uno tenía su vida, estaba claro.

Ana se despidió de él con un beso y él la abrazó, con ganas. Según me lo contaba yo no podía dejar de pensar en la situación tan complicada que ella tenía tras haber hecho lo de aquella tarde. Supongo que ahora era el momento de tomar decisiones, pero seguía sin sentir ningún tipo de culpa, incluso se sentía feliz por haber hecho aquello teniendo pareja, aunque ya estaba rota.

Nunca más mencionó aquella tarde, pero sí terminó dejando aquella relación porque ya no era lo que quería. Ahora está viendo a alguien, con quien queda siempre en el mismo sitio a tomar un vino, lo cual me hace pensar que quizás ser leal a sí mismo es más importante que la infidelidad que ve la sociedad. Tomar decisiones es lo que tiene.

La verdad es que tras escucharla, quizás hubiera hecho lo mismo, si no te cuidan… ¿Y vosotros?.

Como siempre un placer saber que seguís este blog, incluso en las redes sociales y leeros. A mí ya sabéis que podéis escucharme en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/  donde Charly y yo intercambiamos opiniones y muchas coinciden, quizás los hombres y mujeres no seamos tan diferentes. Hasta el próximo miércoles y pensad qué haríais si vuestra relación se enfría o ya no se siente lo mismo, ¿os treveríais a dar el paso de dejarlo o hasta el fin del mundo?. Sed felices, cuidad y que os cuiden, que no hay nada fijo en esta vida y hay que disfrutarla.

El próximo miércoles más. Disfrutad de estos días como podáis y no os olvidéis del sexo, que da mucha vida.

G & G

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VIAJAR CON SEXO

A veces he pensado que quizás llegue ese miércoles en el que me quede en blanco y no sepa de qué tema sexual y divertido hablar. Es interesante sacar la antena en un bar y escuchar las conversaciones ajenas de grupos de chicas o chicos. No tienen nada que ver con lo que el sexo contrario puede imaginar y a veces son realmente divertidas.

Hoy arrancamos con la frase de «mientras busco mi naranja, voy comiendo mandarinas», sí, no soy de mitades, todos somos un algo entero, aunque si hablamos de sexo, a nuestra edad, pocos lo estamos. Hoy os voy a contar curiosidades de cortejo y sexo con el toque particular.

Según Durex, y tras hacer una encuesta a más de 30.000 personas mayores de 16 años, es en Grecia donde tienen más sexo, no sé si porque lo llevan en la sangre o por la herencia de los antiguos griegos, pero es curioso, porque como levanten mucho el codo con ouzo, dudo que se les levante algo más.

Claro, luego lees que los «millennials» casi no tienen sexo y no cuadra, uno de cada cuatro no ha tenido sexo en el último año, ¿de verdad?, qué bien sienta leerlo y ver que nosotros aunque tengamos un millennial sueldo sí tenemos sexo y desde luego mucho mejor. Y ya entre nosotros, creo que su base son las pajas. Yo particularmente me quedo con una buena base donde los ingredientes nunca pierdan temperatura, y es que comida y sexo, dan mucho juego y nosotros los sabemos.

Pero no nos desviemos, siempre hemos escuchado éso de caer rendidos al suelo, bueno, yo me he caído varias veces y no precisamente por sexo, pero ¿y si os digo que hay una tribu de la Guajira colombiana que hace honor a esa frase y a pies juntillas? sí, por lo visto si una mujer le hace tropezar a un hombre y se cae, deben tener sexo, quizás mis caídas eran para tenerlo pero a solas, porque a mi no me hace falta nadie para tropezarme, las cosas como son. Ahora empiezo a entender muchas cosas, y es por ello por lo que quizás he encontrado el equilibrio (por fin) entre el sexo acompañado y en solitario, por cierto hace mucho que no veo a mi Nemo…

Ay el sexo, los quebraderos de cabeza que nos da a veces porque todo empieza por un «cómo me gusta» o ese intercambio de miradas para terminar follando como locos o tropezándote. Menos mal que no todas las locuras se juntan en el mismo sitio, tribu o lo que toque, porque si además de tropezarnos, antes debemos bailar con rodajas de manzana debajo de las axilas, en modo, como me tropiece caigo de bruces (y además tengo sexo, por la caída) y el pobre chico debe comer esa rodaja o al menos parte de ella… no sé si algunos se besarían después. He aquí la Austria rural y no la que más conocemos, sobre todo por la música y especialmente el concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, ése que a veces hemos visto entero por no comernos la bronca del siglo y llegar temprano.

Y es que hay días muy señalados, como el de la Concepción, y es que mi concepto ya no es el mismo desde que me he enterado que en Rusia hay un día, en concreto el 12 de septiembre al que llaman el día de La Concepción porque es un día festivo, en el que se anima a las parejas a que tengan sexo. Y es que viajar es aprender, despertar con ganas de sexo en otros sitios, disfrutar con olores que recordaremos con una sonrisa más descarada que otra dependiendo del disfrute y aunque nuestro idioma sea otro, el del sexo es universal, y si no que se lo digan a mi vecina, estoy segura que al escuchar sus gritos en cualquier país todos pensarían en matarla o en utilizar cinta americana. Sus gritos son como el Dolby Surround, porque sólo se le escucha a ella en todo el edificio.

Yo utilizaría todo el mismo día, pondría esas rodajas de manzana desde los pies hasta la boca, pasando por curvas y sitios estratégicos, mordisqueando piel y fruta, la cual estaría fría para tener esos contrastes que nos excitan y ponen la piel de gallina. Aunque con la excitación, seguramente terminarían entre las sábanas o el suelo, y es ahí donde quizás tropezaríamos por seguir manteniendo sexo y porque cuando hay deseo y ganas, también hay risas y complicidad.

Lo que sí sé es que nos sentiríamos como pez en el agua y quizás la palabra griego entrara entre nuestras posturas o estadisticamente hablando. La cuestión es que hay que disfrutar, y da igual si a los pechos les ponemos nombres como las Lolas o a sus genitales les llamamos cariñosamente Curro o incluso Armagedon (deberían publicar un libro con los diferentes nombres pero para genitales en vez de nombres de niños o niñas, sería más divertido), al final las culturas siempre están presentes aunque las desconozcamos. Los antiguos hawaianos ya acostumbraban a poner nombres cariñosos a sus genitales.

Se puede decir que está todo inventado, pero el buen sexo depende de nosotros, de saber elegir y de tener una mente abierta, porque no es lo mismo una moto que otra, o el sonido de una Harley a una comercial.

Seamos selectivos y dejémonos llevar, sólo así conseguiremos abrir mentes y otras cosas.

Hasta el próximo miércoles y recordad, en nuestra cultura hacer que otro tropiece no tiene el mismo final. Y como siempre, os dejo el enlace de Radio a Bordo, buscad Buscando mi abridor y allí estaremos Charly Rock & Roll y yo con risas e intercambiando opiniones de hombres y mujeres. https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/01/buscando-mi-abridor-los-cuarenta/

Deseando leeros y contestar a cada uno de vosotros, siempre me sorprendéis y hacéis sonreir.

G & G

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15 MINUTOS

Hay 15 minutos que marcan la diferencia, muchas mujeres no sabemos el por qué de esos minutos, y no, no estamos hablando de hacer la croqueta, ni de los minutos que disfrutamos antes de levantarnos organizando el día, aunque el levantamiento, también tiene algo que ver, pero de otra forma mucho más placentera.

Tras haber tenido sexo, del que nos hace sudar, jadear, disfrutar y querer más, donde tenemos esa subida de todo y excitación que nos hace llegar a lo más alto, acariciando el orgasmo hasta que el placer nos invade y simplemente, nos dejamos llevar, porque tenemos más de 40 y hemos aprendido a disfrutar y conocer nuestro cuerpo, porque nos encanta el buen sexo, pero hay algo que no hemos aprendido, y es que el cuerpo de un hombre y una mujer, ante la excitación y el orgasmo funcionan de otra manera.

A nosotras nos cuesta mucho más llegar, y la excitación no desaparece con tanta rapidez como en el de ellos, somos como un termo del orgasmo y muchas partes de nuestro cuerpo siguen sensibles y algunas incluso piden más guerra, de ahí que pidamos mimos y caricias, nuestro cuerpo sigue receptivo y nos pide más.

En cambio ellos, si no se dan media vuelta y a dormir, son capaces de ver por cuarta vez el capítulo 53 de los Simpson, porque ya acabaron. La subida de la excitación es tan rápida como cuando la pierden, y ahí estamos nosotras, pidiendo atención… pero lo tenemos complicado, y sí, hay una culpable, la oxitocina, aunque a nosotras nos ayuda a seguir excitadas esos 15 minutos más.

La verdad es que siempre hay algo que nos diferencia, y quizás, sea ése el momento que más nos fastidia, aunque si echamos la mirada unos minutos atrás, el que está viendo los Simpson estaba entre nuestras piernas, haciéndonos disfrutar, porque ya conoce nuestro cuerpo, o quizás aún está investigando, así que en esos minutos en los que nos sentimos abandonadas, pensemos en el siguiente asalto y cómo disfrutar aún más, así le daremos tiempo a recuperarse y sorprenderle, 15 minutos dan mucho de sí.

Y si éso no pasa, siempre nos quedará despertarle por la noche y excitarle hasta que su cuerpo le pida más, como a nosotras antes… No nos quedemos con las ganas, disfrutar del sexo no tiene hora y éso gusta y mucho.

Benditos preliminares, y es que despertar con sexo por la noche es altamente placentero y muy recomendable, al principio no sabes si es un sueño o es una realidad que te pone mucho, y cuando te das cuenta que es lo segundo, algo se activa y se conecta con el otro cuerpo que nos acaricia en las zonas peligrosas, ésas que si despiertan no van a parar hasta que disfrutemos y mucho.

Así que os animo a esos despertares nocturnos tan placenteros que hacen que descansemos mucho mejor, aunque alguno se de media vuelta después.

Como dijo Bette Davis: el sexo es la broma más grande que dios ha gastado al hombre.

Broma o no, el sexo nos gusta, ya tenemos una edad para quedarnos con la culpa y no con las ganas. Simplemente disfrutemos, como de una buena cerveza en buena compañía.

Podéis escucharme en https://radioabordoonline.wordpress.com/ , hablamos de muchos temas, hay mucho humor, y es que hablar de sexo con el sexo contrario siempre resulta divertido y coincidimos más de lo que nos pensamos, así que os animo a que busquéis «Buscando mi abridor» y disfrutéis con nosotros.

Os espero el próximo miércoles, y ya me contaréis qué tal esos despertares.

G & G

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EMPEZAR POR EL FINAL

Cuántas veces hemos escuchado éso de «despacio», todos buscan lo mismo, es una fresca, ten cuidado…

Y es que seguir las normas es muy complicado cuando algo en tu cabeza se vuelve sordo y olvida el ritmo que marcan las normas, normas que a saber quién las puso, a lo mejor un padre o madre que no quería que alguien se saliera del tiesto o quizás un supuesto amigo.

Rompamos los tiestos y las normas, ¡fuera!, sí, porque nunca se sabe el final, pero sí el principio, y si éste empieza con ganas y deseo, que nos quiten lo bailado. Conozco más de una pareja que ha empezado al revés de lo «políticamente correcto» y os aseguro que les va estupendamente, es más, tienen una complicidad que yo, me la pido estas navidades.

Se cruzan miradas, y cuando te quieres dar cuenta terminas hablando con esa persona que te hace sonreír y todo fluye, ir a tomar algo, risas, una canción que suena y los dos terminamos cantándola. Una cerveza, otro vino y las miradas van cambiando, quizás porque don Deseo comienza a salir de su escondite y doña Conquista se asoma dando pequeñas pinceladas. Gestos que van delatando pensamientos, temperatura que sube cuando nos imaginamos ciertas situaciones en nuestra cabeza, pero no, quizás la otra persona no está pensando lo mismo… Las miradas, un roce en la pierna, en la mano, un gesto y el acercamiento que tanto esperamos, ese beso que llega rompiendo el hielo y que tanto nos gusta.

Y entonces el cuerpo sale de su pequeño letargo queriendo más, porque han tocado esa tecla de «y por qué no», y comienza el juego de miradas, caricias, conversaciones tan cerca que notamos la respiración en nuestra piel, ese sutil olor a perfume que nos gusta y excita mientras deseamos otro beso y vamos a por él, uno húmedo, de los que dan escalofríos y te hacen repetir, porque algo dentro te dice que lo que viene te va a gustar aún más, y es cuando nos dejamos llevar.

Y los besos se hacen más intensos, las conversaciones más íntimas y comienzas a tener la necesidad y ganas de conocer más de esa persona que está despertando de nuevo esas sensaciones que tenías casi olvidadas, así que decides vivir el momento y dejarte llevar. Y aunque parezca una locura, te vas a un hotel y tu cuerpo no siente vergüenza al desnudarse porque sin saber en qué momento ha ocurrido ha aparecido la confianza. Los besos continúan, cada vez más húmedos como el cuerpo y con la cama deshecha por los juegos, la ropa tirada de cualquier manera, se vuelven a cruzar las miradas más desnudas y llenas de deseo que nunca. Piel con piel, con escalofríos por las caricias en las zonas más sensibles, y esa respiración en el cuello, el roce de la lengua en la oreja, y ese susurro que te dice «me encantas», y que nos hace estremecer porque nos hace sentir especiales y que ambos estamos disfrutando. Y es entonces cuando la intensidad comienza a invadir nuestros cuerpos y sentimos esa necesidad de llegar a más, a sentir de otra manera.

Todo fluye al ritmo que marcan nuestros cuerpos, los deseos toman forma y las ganas de sexo nos invaden para hacernos disfrutar aún más. Nunca imaginé poder hacer una locura así y disfrutarla hasta el final, sin saber cuál será y hasta dónde nos llevará.

Tras una noche de juegos, sexo, risas y confesiones, el sueño se apoderó de nosotros y Morfeo hizo de las suyas, y es que no hay nada mejor que el buen sexo con la persona adecuada y sin tabúes, porque es así como hay que disfrutar de él. Os aseguro que aquí la experiencia es un grado y la edad suele serlo porque disfrutamos aún más de todo. Se pierde la vergüenza, el qué dirán no nos importa y por fin hacemos lo que realmente nos apetece, vivir. Siempre digo que es mucho mejor quedarse con la culpa que con las ganas.

La mañana llegó y ahí seguíamos, rozando nuestra piel, acariciándola sutilmente, dando los buenos días, y de nuevo se cruzaron nuestras miradas, sonreímos y creo que los dos pensamos en que esta locura nos estaba gustando tanto como para repetir, sin duda había química, ahora tocaba descubrir hasta qué punto.

La vida con locuras, sabe mucho mejor y hay personas que aparecen para saborearlas por primera vez y querer más, aprender a dejarse llevar y lo mejor, que los locos que las hacemos estamos muy cuerdos porque sabemos vivir, y es que a partir de los cuarenta todo se disfruta más, y de éso hablamos en Radio a Bordo, pinchad en el enlace y a ver qué opináis. https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/01/buscando-mi-abridor-los-cuarenta/

Espero leer las vuestras, cuándo fue la última locura y quizás sepáis cuál será la siguiente y con quién. Como siempre, hasta el próximo miércoles y a poner muchas ganas en todo. Si llega ese aire fresco de locura a tu vida, no lo dejes escapar, si ha llegado a ti, es por algo.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros para contestar a cada uno de vosotros.

G & G

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GANAS…SIEMPRE

La inseguridad hace que nuestra piel quede al descubierto, que aquello que nos da miedo, nos gane. Un abrazo que no nos han dado, un te quiero, un tengo ganas de verte… o incluso un mensaje muy subido de tono, que nos hace sonreír y activa nuestra mente como bien sabemos. La inseguridad es realmente puñetera, cuando creemos que todo va bien, aparece creando dudas.

Pero ¿dónde somos realmente vulnerables?, tengo mi teoría, hay un lugar y un momento en donde necesitamos sentir cerca a la otra persona, no me vale un estoy cansad@, o media vuelta y hasta mañana. La piel necesita piel y sentir ganas.

No me entra en la cabeza que si realmente te gusta una persona, tengas una noche de sexo interminable y luego no tengas un gesto de cariño, aunque no siempre hay amor, porque en mi opinión es algo que debe ir creciendo si es que merece la pena ese alguien o simplemente ha sido una noche de sexo sin compromiso, pero ¡ay ese gesto!, qué importante es. Hay muchos hombres con miedos de que no nos guste el ritmo, de no dar la talla, de que los nervios les jueguen una mala pasada… y acaben pronto, miedo a no saber dar con la tecla y éso es porque les importas.

No hay nada mejor que esos despertares llenos de humedad, aún con los ojos a medio abrir, con sueño y ganas, notando su calor o su mano acariciándote, no importa la hora de la noche o de la mañana, para el sexo no hay hora, aunque muchos tengan los sábados marcados. No soy de sábados, soy de ganas. Ganas de que la otra persona me ponga, ganas de notar su calor recorriendo mi cuerpo aún medio dormido, ganas de notar su mano acariciándome la espalda, sabiendo que va a seguir su recorrido por más rincones.

Y pese a saber que quiere más, hacerme la remolona porque me gusta notar cómo quiere despertarme, porque tiene las mismas ganas que yo. Notar esas ganas da vida, es hablar sin mirar, es tocar y consentir, es excitarse sólo con pensar que es él o ella. Es tener ganas y ponerlas. Porque cuando no se ven esas ganas tendemos a dar esos dos pasos hacia atrás para ver si realmente hay algo especial por la otra parte que te haga volver a darlos y dar el resto.

Que te hagan sentir especial, por momentos, por miradas, por complicidad. Que te digas… ¡me lo como! aunque no sepas si será recorriendo su piel con la tuya o conquistando con la lengua las zonas más sensibles hasta llegar a su sexo (éste también es muy buen despertar y lo sabéis). Despertar con su lengua entre tus piernas o tu boca acariciando su miembro… Benditos despertares que hacen que todo empiece de otro talante y miradas cómplices que te llevan a la ducha. Y son esos momentos, los que te devuelven la seguridad porque hay complicidad, porque sabes que estáis cerca aunque no os veáis todo lo que os pide el cuerpo. Ganas, es la palabra que bien puede con la inseguridad, y ganas son las que hay que poner en todo y que se note.

Ganas hasta con uno mismo, acariciarnos mientras pensamos en ese alguien que nos pone o montarnos la película perfecta para follar nuestra cabeza y terminar corriéndonos con nuestros dedos, sonriendo al terminar con esa mirada que lo dice todo y que nadie ve, porque son nuestros momentos.

Momentos que nos hacen conectar con nuestro cuerpo, tan agradecido dándonos placer y muchas veces dándonos pequeños regalos de excitación que hacen que descubramos nuevos rincones para disfrutar. Qué importante es conocer nuestro cuerpo y disfrutar mutuamente.

Espero que vosotros sigáis descubriendo el vuestro y pongáis en práctica esos momentos de soledad o acompañados, aunque no sea sábado.

Y como siempre, os dejo un enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo, https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Pongamos GANAS a todo, y que se note. Ahora yo pregunto, ¿cuándo no habéis notado esas ganas y qué hicisteis después? porque si yo no veo ganas…

Hasta el próximo miércoles, como siempre, gracias por participar en este blog lleno de sexo, mentes sucias muy limpias y ganas por cada poro de la piel.

G & G

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En qué momento…

Y llega un día en el que te das cuenta que te estás arreglando para alguien que te hace sonreír, que te cuida, que saca momentos para enviarte un mensaje, para sorprenderte y te hace disfrutar como nadie en la cama, porque es capaz de sacar ese lado salvaje que no tod@s han conocido, y te pone mucho ser tu yo más íntimo, sacarlo, jugar y terminar sin aliento.

Pero también sabes que tiene pareja, que aunque siempre habías dicho éso de «yo no estaré con alguien que esté con otra persona», se convirtió en un a tomar por saco, cuando no pudiste decir más veces no, porque te gustaba cada vez más, a sabiendas de que no iba a estar en momentos importantes, a sabiendas de que la gran mayoría de las noches no estaría a tu lado y lo peor, que sabías con quién y en qué cama.

Aquí no hay sexos, a todos nos han podido engañar o ser quienes estaban por momentos, y seguramente, los mejores, los irrepetibles, los de las locuras, los de sudar hasta decir basta, de jugar, de probar… quedar a escondidas, besarse con ganas exprimiendo cada momento, provocar sexo, sí, sexo, con una mirada que invita a desnudarte, con un gesto húmedo en los labios, porque los labios, para besar y otras cosas, deben estar húmedos, y éso lo provoca quien tienes enfrente porque te mueve.

Pero ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar o a soportar?, porque hay que ser de mente muy fría para no pasar la barrera de los sentimientos si éso se alarga mucho tiempo. Quizás me equivoque, pero tengo la sensación de que en esta situación hay dos clases de «los otros», los que lo toman como un juego, sin querer nada más y además lo tienen claro, incluso dejando esta relación de a tres por otra persona y los que no son de piedra y terminan sintiendo, y es ahí donde las decisiones llaman a la puerta. Sea lo que sea, la otra o el otro, es complicado si eres de sentir.

Pero la vida está para disfrutarla, aprender, conquistar nuestro cuerpo y el de otros, así que quizás, no sea tan mala opción vivir y ver que te cuidan sin compromisos, creo que es la mejor lección de que todo puede acabar un día cualquiera y debes vivirlo intensamente mientras dure. Hay que ser valiente para hacerlo, sabiendo que quizás nunca sea tu pareja. Y cuando sientas que debes alejarte, simplemente, hazlo. Claro que luego está la versión de «yo paso», pero ayyyy, no siempre se puede elegir cuando el corazón se menea o te lo sacuden y más si te lo sacuden en la cama, porque el sexo, engancha más de lo que creemos. Y si hay sentimientos, estamos perdidos.

Supongo que a ciertas edades ya todo nos importa de poco a una mierda, y queremos vivir, disfrutar y por supuesto, no quedarnos con las ganas. Aunque he de romper una lanza por aquellos que toman decisiones y dan un paso al frente para regalar más momentos a quienes no los han tenido y os aseguro que les va muy bien. Muchas veces, las decisiones más arriesgadas, llenas de incertidumbre y sin rumbo, terminan en el mejor destino, el que nos hace felices.

Señores, no pensemos tanto, la sociedad no está preparada para personas que se salen del tiesto, que disfrutan del sexo y se saltan las normas, ésas que seguramente están llenas de hipocresía y que son criticadas por quienes las cumplen y crearon.

No dejemos de sentir escalofríos, de sentir calor por dentro, de SENTIR, algo tan importante y que nos mueve a hacer locuras, ésas que nunca abandonarán nuestra cabeza y que al recordarlas, nos harán sonreír, y sobre todo, ésas que disfrutamos con alguien que es especial y nos hace temblar al ser acariciados, que nos eriza el vello y hace que la imaginación vuele para la siguiente cita. Porque si quieres repetir, es por algo, y a mí me gusta repetir con quien merece la pena, porque si te sientes cuidado, ya te has respondido. La vida hay que vivirla.

Como siempre, un placer abrir un debate sobre un tema que puede interpretarse de varias formas, y quizás hoy la interpretación sea muy diferente a lo que estamos acostumbrados, de éso se trata, ¿no?, de abrir las mentes y quizás otras cosas.

Os dejo el enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo. Hablamos de las fantasías de las mujeres… https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/11/17/las-fantasias-de-las-mujeres/

Hasta el próximo miércoles, vamos a ver si me sorprendéis con vuestros comentarios…o vivencias.

G & G

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CEPILLARTE

Podríamos inventar una nueva palabra, o incluso un nuevo significado, y es que lo que tenga que ver con cepillar y en este blog, puede dar mucho que pensar y no precisamente de forma políticamente correcta. Y es que cepillarse puede malinterpretarse, aunque un buen cepillo no siempre tiene que estar en casa.

Follar, cepillar, hacerlo… sexo, en definitiva, a todos nos gusta, ¿pero hasta qué punto?. Podemos conocer a alguien, volvernos locos, disfrutar como nunca del sexo, incluso llegarnos a plantear algo más y dar un paso al frente. Pero cuando llevamos tiempo sin pareja, hay cosas que nos asustan, que dejen un cepillo de dientes, por ejemplo. Es una especie de contrato, sí, de los que no sabes por dónde pillar, porque no es lo mismo quedar y disfrutar, a que te salpiquen el espejo del baño. Si hay que salpicar, que sea sobre nuestra piel.

Podríamos decir que un cepillo, bien puede quitarte la libertad, aunque si se elige bien, es muy posible que la disfrutes aún más. Pero qué miedo nos da perder esa sensación con «esa persona», quizás desaparezca la magia, quizás deje de sorprendernos desnuda o desnudo en casa, o no nos vuelva a decir al oído que no lleva ropa interior mientras estamos en un restaurante. Miedo a perder ese morbo, esas ganas y cosquilleo entre nuestras piernas pidiendo guerra. Miedo a que el sexo se difumine con las rutinas, miedo al compromiso y a perder la esencia que nos hace libres.

Miedo a que en la cama nos deje de poner como perras o que deje de excitarnos cada vez que se levanta, porque tiene ese culo digno de agarrar y de mirar mientras pensamos en lo que le haremos a la vuelta. Creo que la solución está en probar si esa persona que nos cepillamos y nos cepilla es merecedora de dejar su cepillo hasta el próximo día que nos veamos desnudos, sin duda hay que catar una buena temporada y asegurarnos de que aunque pase la garantía nos va a seguir haciendo disfrutar dentro y fuera de la cama.

Una amiga me comentaba un día, que compró un pack de cepillos de dientes, por higiene, a veces hay un aquí te pillo y aquí te mato y la otra persona obviamente no suele llevar un cepillo de dientes a cuestas, y como tenía la racha de me he separado y la casa se me cae encima, ya le estaba saliendo caro tanto cepillo. Así que decidió no comprar más.

Ésto me hace pensar en qué se hace cuando simplemente es un polvo, porque quizás es bueno saber cuando uno se tiene que ir, aunque lo que me resulta violento y no sé si sería capaz, es cómo decir que se vaya, que no quieres despertar a su lado. Me decía un compañero de trabajo que si no había nada, él se despedía tras una noche loca de sexo porque no se quedaba a dormir nunca, y si había pasado en su casa ellas se iban. A mí, la verdad, me parece algo violento ese momento de «cierra la puerta por fuera, por favor» que ya me he corrido y quiero dormir.

Un cepillo es mucho más, es conseguirlo y hacer un gran trabajo de fondo, por dentro y por fuera. Ser capaz de tocar «la tecla», la que hace disfrutar, jadear, dejarse llevar y probar cosas nuevas, porque tienes esa confianza que no has conseguido con otras personas, la que da el tiempo. Porque si hacerlo por detrás siempre te ha dado cosa, ahora es un ¿por qué no?. Porque nadie tiene un cuerpo perfecto, y aquí nadie se libra de complejos y miedos a que vean los defectos que creemos que tenemos, ahí sí que nos sentimos desnudos y sin filtros.

Pero es como todo, hay que asegurarse bien, y para éso nada mejor que seguir ensayando, y lo más importante, que te follen la cabeza, que tengamos ese enganche sano que te haga pensar en todas las cosas que llaman sucias y que hacen disfrutar tanto, para ponerlas en práctica, e incluso alguna fantasía para compartir. Nada como una buena ración de sexo antes de ir a lavarse los dientes, que las bocas pueden hacer muchas cosas junto con sus amigas las lenguas. Ay, lo que nos hacen disfrutar si las saben utilizar bien, ahí si que no importa el tamaño y sí el equipo.

Así que si te convence que deje su cepillo, cierra la puerta y sigue siendo tú, diciendo lo que te gusta y lo que no, porque el sexo no debería ser cepillado por un cepillo de dientes. Sí, hemos pasado la barrera de los 40 y aún así, los contratos nos imponen aunque puedan maquillarse con pasta de clorofila. Y si no te convence, cambia de cepillo y pasta, que no te dejen mal sabor de boca.

Ya me contaréis si habéis tirado muchos cepillos de dientes o si en vuestra casa sólo entra el vuestro. Sea lo que sea, disfrutad con quien os apetezca y dejad los tabúes de lado, tenemos la edad perfecta para sentirnos culpables y no quedarnos con las ganas.

Os dejo el enlace donde podéis escuchar Buscando mi abridor en Radio a Bordo, quizás os den alguna idea a poner en práctica y provocar alguna que otra situación. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Como siempre, un placer, hoy más higiénico que nunca. Os espero el próximo miércoles subiendo la temperatura y sin contratos de por medio, sólo el de hacer disfrutar.

Por cierto, agradecer a cada uno de vosotros los mensajes que dejáis en las redes sociales, Facebook, Instagram… donde nos podéis seguir y además me hará mucha ilusión veros por ahí e intercambiar opiniones, vamos a ver cuántos valientes de cepillos de dientes hay.

G & G

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FANTASÍAS DE ELLOS

El otro día mencionábamos las fantasías, ¿pero cuáles son las de ellos?, algunas son muy típicas como la de tener un trío… éso les excita e impone a la vez, quizás por la responsabilidad de cumplir con ambas, porque son dos mujeres, no piensan en un hombre y una mujer, como quizás podamos hacer nosotras, así que vamos a ver si soy capaz de entrar en las cabezas masculinas y dar forma a esas fantasías, ¡qué excitante!, por fin entro en algún sitio…

Nunca se me había pasado por la cabeza acostarme con dos personas y además de diferente sexo, pero ese día me dije «por qué no», así que me fui con él y su amiga. Supongo que las dos copas que había tomado me lanzaron a la aventura de saber qué se sentía. El era atractivo, se cuidaba y su sonrisa me cautivó, su amiga me lo puso fácil, para ella no era la primera vez, me entendía y me dijo que me ayudaría a relajarme, porque la verdad, estaba como un flan. Era una mezcla de ganas y un (pero qué estoy haciendo, es de locos).

Así que llegamos a su apartamento, al de él, puso tres copas de vino y tuvimos una pequeña conversación, sobre todo porque era mi primera vez y querían romper el hielo y que me relajara, la clave, dejarse llevar y disfrutar, que lo probara, y si no me gustaba, seguirían ellos dos. Creo que mi copa fue la primera en terminarse, es más, creo que la bebí de dos tragos. Él se acercó y me besó. Empezó por el cuello, rozando mis lóbulos hasta llegar a mis labios, los cuales se abrieron para jugar con nuestras lenguas. Y ella comenzó a acariciar mi pelo y retirarlo para ir desabrochando mi camisa acercando sus manos entre él y yo.

Comencé a bajar mi falda, dejando al descubierto mi ropa interior, quedándome en sujetador, tanga y medias negras hasta la mitad del muslo. Él dejó de besarme para acariciar mi pecho y besarle a ella. Por instinto, comencé a desnudarle y a dejarme llevar por la situación, era muy diferente a lo vivido y sin duda era éso, dejarse llevar. No había un orden, nada, simplemente tres personas deseando tener placer notando nuestra piel y respiración. Así que seguí deslizando mis manos hasta su pantalón con la firme intención de quitarlos, como haría con mi pareja en un momento dado.

No sentía celos por el hecho de que besara a otra, en cierto modo siempre estaba conectado conmigo, rozándome, acariciándome…besándome. Comenzó a subir la temperatura y nuestros cuerpos desnudos se tumbaron en la cama, y es ahí donde me dejé llevar por completo, sin perjuicios, sin miedos, sin pensar mas que en disfrutar.

Comenzó a acariciarnos a las dos hasta que se puso sobre mí, besando mi cuerpo, humedeciendo mi pecho con sus labios, bajando a mi sexo para acariciarlo con su lengua mientras notaba cómo subía mi temperatura y mi cuerpo se movía. Giré la cabeza y allí estaba ella, tumbada a nuestro lado, observando mientras se masturbaba, y él, mirándome de esa manera en la que me desnudaba aún más. Volvió a acercarse a mis labios rozándome entre las piernas, y acariciando mi pelo noté como entraba en mí, despacio, suave, pero sin llegar al fondo, jugando y dando placer mientras comenzaba a acariciarle a ella estando dentro de mí. Era tal al excitación que se respiraba y él dentro de mí que no pude evitar acariciar el pecho de ella, la cual me sonrió, quizás porque ella en algún momento se sintió como yo y recordó ese momento en el que rompió la barrera.

La barrera de la mente, de lo que nos han inculcado siempre. Noté entonces como salía de mí, despacio, deslizándose hasta el cuerpo de ella para cubrirlo con sus brazos mientras lo giraba y ella se ponía a cuatro, mirándome mientras él la penetraba con fuerza y sus pechos se movían al ritmo, así que mis manos los acariciaron mientras ella bailaba su baile y sentía placer por parte de los dos. Necesitaba tocarme, acariciarme, esa escena me excitaba, así que me tumbé y comencé a masturbarme hasta que decidí acercarme a él, y comencé a acariciar su cuerpo, a rozar mi pecho con su espalda, provocando que dejara de penetrarla para dejar su miembro entre mis manos para masturbarle y excitarle hasta el punto de que se corriera en la espalda de ella quedando exhausto, tumbándose en el extremo de la cama, entre mis piernas y las de ella.

Y ahí es cuando ella me besó y él con sus dedos comenzó a jugar en nuestros sexos, penetrándonos mientras un suspiro de placer nos inundó a las dos, nos tenía entre sus manos, introduciendo sus dedos en nosotras y acariciándonos con otro para darnos aún más placer, y vaya si lo consiguió.

Finalmente los tres desnudos, tumbados y cruzando las miradas, sí, me había gustado, nos había gustado y nuestras sonrisas se cruzaron, el placer nos había inundado.

Así que me levanté, me vestí y decidí que era hora de irme a casa. No sabía si volvería a repetirlo, pero desde luego no me arrepentía de haber tenido esa experiencia, aún tenía impregnado el olor de ambos, así que puedo decir que me acompañaron en cierto modo hasta la ducha, donde venían a mi memoria pinceladas de lo vivido, con momentos de incredulidad. Yo también había hecho un trío.

El sexo es disfrutar, sin duda, ya cada uno elige dónde y cómo. Los hombres son más de poner en práctica sus fantasías, y quizás nosotras de utilizarlas en nuestras cabezas por miedo a dejarnos llevar. Pero el estar dentro de esta fantasía me ha gustado, así que es muy posible que sigamos descubriendo esas fantasías masculinas en las siguientes publicaciones y que nosotras también debemos conocer y utilizar, dar y que nos den placer sienta muy bien.

Hasta el próximo miércoles y espero que alguno se sienta identificado. Por cierto, os dejo el enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo, siempre es un placer poder compartir charlas de algo tan natural como es el sexo.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/10/29/complicidad-caricias-y-ropa-interior/

Espero vuestros comentarios y doy la bienvenida a los que han comenzado a seguir este blog.

G & G

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MITOS EN EL SEXO

Bueno, bueno, bueno, la cantidad de mensajes que he recibido por privado de los calentones que algunos han sufrido con los últimos post. Éso está muy bien, que las temperaturas han bajado y no hay excusas para no mantenerlas en alza.

Acabo de leer un reportaje donde se menciona éso de «los hombres siempre tienen ganas de sexo», y quién no, cuando alguien te pone, te pone. Ellos siempre se han llevado la fama, pero nosotras también tenemos ganas, también hacemos ojitos a un buen trasero, a una mirada que hace que te sientas desnuda y además te entren ganas de estarlo con esa persona. A mí un hombre también me ha dicho que le dolía la cabeza, hace años tuve migrañas y jamás para el sexo me dolió la cabeza… Es como si por la educación de antaño ellos siempre deben estar perfectos y nosotras nos podemos permitir a doña excusa o simplemente, nos pusieron la fama. No hay nada mejor que aprender a disfrutar del sexo, solo o en compañía, en pareja o de forma esporádica con alguien, qué más da. Si no te apetece, no te apetece, pero dejemos ya lo de me duele la cabeza. No hay nada mejor que llegar a casa y que te reciban con ganas, pero con ganas de todo para terminar despeinada, sudando y jadeando. Es la mejor forma de desestresarse, os lo aseguro. Y si hay música buena y cañera, la parte salvaje se despierta y será entonces cuando diremos, que dios nos pille confesados y desnudos.

Calentemos motores (luego calentaremos el resto)… llegar a casa y que te reciban con un delantal y nada más, hace que me venga a la cabeza Queen.

Imaginad, entramos por la puerta de casa, esa persona desnuda y con un «algo» dejando poco a la imaginación, provocando lo que viene después y arrancándote una sonrisa y la ropa, los zapatos y todo volando, viva ese desorden.

Podríamos llamarle un aquí te pillo y aquí te mato, algo que es tan necesario para romper esas rutinas, ni cama ni narices, al suelo y si está frío, a la alfombra, pero déjate llevar, que te reciban así, bien merece ponerle ganas y a disfrutar. Olvidarás el cansancio, y es que no hay mejor ejercicio que el buen sexo y que te sorprendan. No he entrado mucho en detalles porque todo ha sido tan rápido que no me ha dado ni tiempo, pero vamos a currárnoslo un poco. A lo mejor a alguien le da ideas para salir de la rutina, ésa que mata, y con la que cae ahora mismo, mejor tener a nuestras dos grandes aliadas, la imaginación y las ganas, os lo aseguro.

La persona que te pone y mucho, bien se merece una sorpresa, así que por qué no ir a su casa con ropa interior, de las que incluyen liguero, medias y por supuesto, transparencias. Si la intención es la que es, mejor no llevar mucho encima, una gabardina es suficiente, aunque vayamos todo el camino rezando para que no nos pare la policía. Merece la pena. Y es que entrar con taconazo y poca ropa… hace que todo se active y te acorralen contra la pared, besándote mientras te rozan la piel que está al descubierto, que es mucha. Y nosotras no podemos resistirnos a quitarle el pijama de estar por casa, porque íbamos a cenar tranquilos y cómodos. Así que todo resulta fácil de quitar para terminar en el sofá.

Y al llegar al sofá todo es poco, necesitamos sentir la piel del otro, algo atropellados por las ganas y las prisas pero con la temperatura subiendo cada vez más rápido. Sí, llegamos perfectas y ahora no hay nada en su sitio, los tirantes caídos y dejando ver parte del pecho, el cual es observado y acariciado por su lengua, las medias empiezan a enredarse quedando a la altura de las rodillas porque sus manos están retirando todo para comernos enteras y nosotras no podemos quedarnos quietas hasta acariciar lo que crece por momentos y nos pone cada vez más, y es que notar cómo aumenta en nuestras manos nos excita, porque sabemos que terminará entre nuestras piernas y éso nos vuelve muy perras. A quién no le gusta observar, somos cotillas por naturaleza, mirar nos pone en estas situaciones y hacerlo sin quitar todo, qué os voy a decir. Notar sin ver, ver entre transparencias, jugar con las luces, enredemos.

Y es que hay momentos y momentazos y los que no nos esperamos son los que nos excitan más, no pensemos y disfrutemos. Observar el cuerpo desnudo de la persona ante la que estamos siendo nosotros, con nuestro lado más sexual a flor de piel hace que nos excite aún más su mirada pervertida, de las que te hablan y te dicen «te voy a follar entera» y tu respuesta es morderte los labios porque lo estás deseando, al igual que llevarle al límite de la excitación, rozando tu cuerpo con el suyo, presionando donde sabemos y provocando para después.

Nos gusta que nos coman con la mirada y que nos coman, que no es lo mismo. Notar su lengua juguetear con nuestro sexo, labios, todo, para preparar el camino y dejarnos con las piernas bien abiertas esperando sentirle, y ayyyyy cuando entra y notamos ese calor y la presión de la excitación. Ahí es cuando la música es nuestra respiración y el baile, el movimiento de nuestros cuerpos, hasta llegar al final, en todos los sentidos, con una mirada cómplice y viendo el desastre que hemos dejado por el camino, pero que nos quiten lo bailado.

Entonces alguien corre a por las socorridas toallitas, ésas que no salen en las películas (y entre nosotros, algo de frescor, se agradece)…

Hoy os dejo a vosotros subir más la temperatura, a solas o acompañados, con juguetes o sin ellos, sólo os pido que si alguien os gusta, saquéis ese lado salvaje que TODOS tenemos y al que no le sacamos todo el partido posible, nada mejor que un cómplice con la misma mente sucia y divertida. Disfrutad y por favor, no dejéis de hacer locuras, dan la vida.

Hasta el próximo miércoles, que os despeinen mucho y os sorprendan. Espero leeros.

G & G

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CERRANDO LOS OJOS

Hoy es uno de esos días en los que el cuerpo me pide hogar, olor a café (aunque no me guste beberlo), música de fondo y pies descalzos para juguetear con la manta. Adoro esos momentos de relax y desconexión tan necesarios en los que a veces cerramos los ojos y doña Imaginación nos abraza llevándonos a lugares sorprendentes donde somos los protagonistas y guionistas de una película hecha a medida.

Y es que soñar despierto hace que muchas veces aflore nuestro lado más salvaje y los deseos cultos, llegando a imaginar situaciones que en la vida real ni nos plateamos pero que con los ojos cerrados nos parecen excitantes. Así que ya en ropa interior y con una camiseta me dejo caer en el sofá mientras mis pies juguetean con la manta. Es ahí cuando la música comienza a sonar de otra manera y mi cuerpo se relaja obligando a los ojos a volver a la oscuridad.

Sólo entonces, es cuando Imaginación llega para hacerse notar, indagando entre mis fantasías para hacerlas tan reales… Me dejo llevar por el Jazz y la película de la que voy a ser protagonista, comienza.

Mis párpados se relajan y entonces la oscuridad se convierte en una habitación que me invita a entrar, no puedo ni quiero quedarme quieta, la curiosidad es más fuerte y mi corazón comienza a latir con más fuerza. Puedo observar como lo que pensaba que era una mesa, en realidad es una tabla totalmente perforada, tiene varios agujeros y aunque intento ver qué hay detrás de cada uno de ellos sólo encuentro oscuridad y silencio. Sin saber muy bien por qué, decido desnudarme y relajarme sobre ella.

Noto como mi espalda se siente cómoda por su temperatura agradable y mi corazón comienza a latir algo más despacio, el silencio hace que pueda escuchar su ritmo y la relajación hace que disfrute de ese momento a solas y desnuda, hasta que comienzo a escuchar murmullos debajo y es entonces cuando noto que mi cuerpo no puede moverse.

La angustia recorre mi cuerpo inerte y en ese momento comienzo a notar caricias, ahora entiendo el por qué de esos agujeros, así que lo que empezó siendo angustioso pasa a ser placentero. En mi interior algo me dice que me deje llevar, que no es malo. Varios dedos emergen por los agujeros y van recorriendo mi piel. Mis piernas, brazos, espalda y en esa mezcla de placer y miedo a lo desconocido noto como algo húmedo roza mi cuello. No sé si las caricias son de hombres o mujeres, quizás de ambos y pensarlo me excita. Me mentalizo de que estoy en una habitación del placer y el miedo desaparece mientras mi cuerpo desnudo se relaja de nuevo y disfruta de la sensación de ser recorrido por desconocidos. Cada vez noto más caricias y algunas se aproximan a mi sexo y donde la espalda pierde su casto nombre.

Nunca pensé sentir tanta excitación desnuda y sin saber quienes se estaban ocupando de darme placer jugando con sus dedos, lenguas y juguetes. Mis piernas temblaban, mi cuerpo necesitaba sentir dentro y no sabía si éso iba a suceder, hasta ahora sólo eran caricias y entonces mis piernas pudieron moverse, el placer se abrió paso y noté como unos dedos separaban mis labios húmedos para acariciar mi clítoris mientras me abría cada vez más esperando sentir más excitación.

Mantener los ojos cerrados me estaba costando, era todo tan real que no quería volver a la realidad, así que seguí en esa habitación, disfrutando de una experiencia donde el sexo era el dueño.

Cuando mi cuerpo se movía pidiendo más, noté como me penetró algo, despacio, con suavidad, era un juguete que vibraba casi tanto como yo pero era doble, y rozaba otra parte muy sensible de mi cuerpo, sin penetrarme, sólo rozándome, como si quisieran dejarme con las ganas.

Mi respiración cada vez era más fuerte, las caricias no paraban, mi cuerpo se movía por el placer, y la intensidad llegaba a mi sexo hasta que pequeñas contracciones y muy placenteras hicieron que el orgasmo llegara mientras era acariciada. Cada vez era más intenso, creo que todos estábamos excitados, no sabía si ellos estaban llegando al orgasmo conmigo o si estaban disfrutando tanto como yo o si disfrutaban dando placer, la cuestión es que llegaron más orgasmos hasta que mi cuerpo pidió relax, y fue ahí cuando los susurros desaparecieron, y sólo escuchaba mi respiración. Todo volvió a ser como cuando entré. Así que abrí los ojos y ahí estaba, sobre el sofá,con mi ropa interior húmeda y el corazón a mil.

Imaginación había enredado en mi cabeza hasta descubrir fantasías guardadas bajo llave, sabiendo que siempre serían fantasías, y las había utilizado para darme placer, creo que empieza a caerme mucho mejor aunque a veces se nos vaya de las manos o de los dedos, como hoy.

Tengo claro que me gustan los hombres, pero esa sensación de no saber… es excitante porque lo deseaba.

Seguro que a más de uno os ha pasado, fantasear, jugar y liberar la mente para sorprenderse muchas veces de lo imaginado, aunque siempre digo, que hay fantasías que siempre deben serlo y así poder utilizarlas cuando queramos excitarnos aún más, ¿no creéis?.

Sé que va a a ser complicado, pero sería interesante leer alguna vuestra, ahí lo dejo. Espero que doña Imaginación os visite hoy y lo disfrutéis.

Hasta el próximo miércoles. Recordad que también estoy en Radio a Bordo con muchos temas interesantes y sin tabúes, que es como mejor se disfruta todo, Buscadme…

https://radioabordoonline.wordpress.com/

G & G

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