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CERRANDO LOS OJOS

Hoy es uno de esos días en los que el cuerpo me pide hogar, olor a café (aunque no me guste beberlo), música de fondo y pies descalzos para juguetear con la manta. Adoro esos momentos de relax y desconexión tan necesarios en los que a veces cerramos los ojos y doña Imaginación nos abraza llevándonos a lugares sorprendentes donde somos los protagonistas y guionistas de una película hecha a medida.

Y es que soñar despierto hace que muchas veces aflore nuestro lado más salvaje y los deseos cultos, llegando a imaginar situaciones que en la vida real ni nos plateamos pero que con los ojos cerrados nos parecen excitantes. Así que ya en ropa interior y con una camiseta me dejo caer en el sofá mientras mis pies juguetean con la manta. Es ahí cuando la música comienza a sonar de otra manera y mi cuerpo se relaja obligando a los ojos a volver a la oscuridad.

Sólo entonces, es cuando Imaginación llega para hacerse notar, indagando entre mis fantasías para hacerlas tan reales… Me dejo llevar por el Jazz y la película de la que voy a ser protagonista, comienza.

Mis párpados se relajan y entonces la oscuridad se convierte en una habitación que me invita a entrar, no puedo ni quiero quedarme quieta, la curiosidad es más fuerte y mi corazón comienza a latir con más fuerza. Puedo observar como lo que pensaba que era una mesa, en realidad es una tabla totalmente perforada, tiene varios agujeros y aunque intento ver qué hay detrás de cada uno de ellos sólo encuentro oscuridad y silencio. Sin saber muy bien por qué, decido desnudarme y relajarme sobre ella.

Noto como mi espalda se siente cómoda por su temperatura agradable y mi corazón comienza a latir algo más despacio, el silencio hace que pueda escuchar su ritmo y la relajación hace que disfrute de ese momento a solas y desnuda, hasta que comienzo a escuchar murmullos debajo y es entonces cuando noto que mi cuerpo no puede moverse.

La angustia recorre mi cuerpo inerte y en ese momento comienzo a notar caricias, ahora entiendo el por qué de esos agujeros, así que lo que empezó siendo angustioso pasa a ser placentero. En mi interior algo me dice que me deje llevar, que no es malo. Varios dedos emergen por los agujeros y van recorriendo mi piel. Mis piernas, brazos, espalda y en esa mezcla de placer y miedo a lo desconocido noto como algo húmedo roza mi cuello. No sé si las caricias son de hombres o mujeres, quizás de ambos y pensarlo me excita. Me mentalizo de que estoy en una habitación del placer y el miedo desaparece mientras mi cuerpo desnudo se relaja de nuevo y disfruta de la sensación de ser recorrido por desconocidos. Cada vez noto más caricias y algunas se aproximan a mi sexo y donde la espalda pierde su casto nombre.

Nunca pensé sentir tanta excitación desnuda y sin saber quienes se estaban ocupando de darme placer jugando con sus dedos, lenguas y juguetes. Mis piernas temblaban, mi cuerpo necesitaba sentir dentro y no sabía si éso iba a suceder, hasta ahora sólo eran caricias y entonces mis piernas pudieron moverse, el placer se abrió paso y noté como unos dedos separaban mis labios húmedos para acariciar mi clítoris mientras me abría cada vez más esperando sentir más excitación.

Mantener los ojos cerrados me estaba costando, era todo tan real que no quería volver a la realidad, así que seguí en esa habitación, disfrutando de una experiencia donde el sexo era el dueño.

Cuando mi cuerpo se movía pidiendo más, noté como me penetró algo, despacio, con suavidad, era un juguete que vibraba casi tanto como yo pero era doble, y rozaba otra parte muy sensible de mi cuerpo, sin penetrarme, sólo rozándome, como si quisieran dejarme con las ganas.

Mi respiración cada vez era más fuerte, las caricias no paraban, mi cuerpo se movía por el placer, y la intensidad llegaba a mi sexo hasta que pequeñas contracciones y muy placenteras hicieron que el orgasmo llegara mientras era acariciada. Cada vez era más intenso, creo que todos estábamos excitados, no sabía si ellos estaban llegando al orgasmo conmigo o si estaban disfrutando tanto como yo o si disfrutaban dando placer, la cuestión es que llegaron más orgasmos hasta que mi cuerpo pidió relax, y fue ahí cuando los susurros desaparecieron, y sólo escuchaba mi respiración. Todo volvió a ser como cuando entré. Así que abrí los ojos y ahí estaba, sobre el sofá,con mi ropa interior húmeda y el corazón a mil.

Imaginación había enredado en mi cabeza hasta descubrir fantasías guardadas bajo llave, sabiendo que siempre serían fantasías, y las había utilizado para darme placer, creo que empieza a caerme mucho mejor aunque a veces se nos vaya de las manos o de los dedos, como hoy.

Tengo claro que me gustan los hombres, pero esa sensación de no saber… es excitante porque lo deseaba.

Seguro que a más de uno os ha pasado, fantasear, jugar y liberar la mente para sorprenderse muchas veces de lo imaginado, aunque siempre digo, que hay fantasías que siempre deben serlo y así poder utilizarlas cuando queramos excitarnos aún más, ¿no creéis?.

Sé que va a a ser complicado, pero sería interesante leer alguna vuestra, ahí lo dejo. Espero que doña Imaginación os visite hoy y lo disfrutéis.

Hasta el próximo miércoles. Recordad que también estoy en Radio a Bordo con muchos temas interesantes y sin tabúes, que es como mejor se disfruta todo, Buscadme…

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G & G

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QUE CORRA EL AGUA

No sé si os pasará, hay días en los que nos levantamos llenos de energía y con ganas de sexo y otros, nos levantamos muertos de sueño y con sexo ajeno, el de los vecinos, por ejemplo. Nunca entenderé por qué gritan tanto, si no se apellidan Williams y de serenas tienen poco. En fin, al menos hoy es un día cargado de energía, y no sé qué he soñado, pero sí, me apetece sexo, así que no sé si darme una ducha fría y que se me pase o prepararme un baño de agua caliente con espuma.

Decidido, tampoco había mucho que pensar, me quedo con el baño, al fin y al cabo hoy me puedo dedicar el día, estoy confinada y nadie me va a prohibir disfrutar.

Además me apetece dedicarme ese momento, así que coloco las velas donde no puedan quemar nada y evitar que la temperatura suba donde no debe, luz tenue y muy acogedora, añado gel con un suave olor a mandarina que tanto me gusta y dejo correr el agua con fuerza, para que la espuma cubra el agua que después me acariciará.

Mientras el agua va cubriendo la bañera, me desnudo despacio, disfrutando del momento, eligiendo música de fondo…

Y es entonces cuando no puedo ni quiero evitar bailar semidesnuda mientras escucho el sonido del agua y canto con Ella y Louis, desprendiéndome de la ropa interior y acordándome de la caja de juguetes, así que descalza, desnuda y bailando, entro en mi habitación y elijo con qué divertirme contoneando las caderas y el cuerpo entero al son de la música. Cómo me gusta transportarme a otra época con el sonido del piano y sus voces.

Adoro estos momentos, donde conviertes todo en especial y te los dedicas. Es necesario disfrutar de uno mismo, pero no de cualquier manera. Así que al ver que la bañera está casi llena me deslizo entre su agua caliente sumergiendo mi cuerpo, viendo como el pecho queda a medio cubrir con la espuma acariciando los pezones, los cuales pierden la timidez. Es entonces cuando las temperaturas se funden, haciendo un guiño a las ganas. Y llega ese momento de relax antes de ponerse manos a la obra para dar placer a las zonas del cuerpo que lo van pidiendo.

Y es entonces cuando deslizo mis dedos hacia mi sexo, mojado, deseando ser abierto, acariciado, sin evitar mover mi cuerpo por el placer, sintiendo su suavidad interior en cada uno de mis dedos. Es entonces cuando rozo mi clítoris, despacio, con mimo, mientras mis dedos siguen acariciándome por dentro, y mi excitación va en aumento abriendo aún más mis piernas.

Y es que hay momentos tan íntimos, tan nuestros, donde nos dejamos llevar y escuchamos la música cada vez más lejos por la excitación. Esa excitación que nos hace recorrer cada parte excitada, cada parte esperando una caricia, sentir los poros abiertos y sintiendo los latidos del corazón al ritmo de las caricias.

Y los orgasmos llegan, tímidos, hasta que las caricias les hacen ser mucho más visibles e intensos y no puedo evitar seguir acariciándome pero con menos delicadeza, porque el cuerpo ya me pide guerra dejando de lado la sutileza, y es ahí cuando llega ese orgasmo que te estremece, y que hace que un escalofrío recorra tu espalda.

Es ahí cuando te das cuenta que has perdido la noción del tiempo y el agua está más fría que caliente, que ya no hay espuma y puedes ver tu cuerpo desnudo bajo el agua, donde tus piernas abiertas han provocado tener que apoyar uno de tus pies en la pared para poder tocarte mejor y disfrutar más. Y es cuando te das cuenta que no has utilizado ningún juguete porque tus dedos tienen magia para transportarte al auténtico placer (ellos conocen mejor que nadie cada rincón de tu cuerpo) y tu mente ha imaginado que tus dedos eran de otra persona, ésa que ha hecho que llegaras al orgasmo al pensarla.

Siempre he dicho, que tenemos un cuerpo al que mimar y acariciar, a veces de una forma y otras como hoy, con mimo, y él se ocupará del resto, de guiarnos, de moverse de hacernos sonreír cuando el agua esté fría y nos invite a salir para cubrirnos con esa toalla que lleva observándonos desde que hemos entrado en su territorio.

Así que podemos decir, que es mejor que corra el agua, al aire, al menos en esta situación.

Disfrutad de un buen baño, dad rienda suelta a la imaginación y que las caricias hagan el resto. A veces salir como una pasita, es lo de menos. Espero que me contéis algún baño que recordéis especialmente, ya sabéis que me gusta leeros.

Recordad que también podéis escucharme en Radio a Bordo, en la casilla de Buscando mi abridor.

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Hasta el próximo miércoles, deseando saber de vosotros y vuestros baños, Yo desde luego, lo volveré a repetir, no sé si sola o acompañada…

G & G

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Y SE ACTIVÓ EL ENTER

Hoy he leído en una revista de las que no compro y sí leo cuando me toca esperar, que las mujeres deberíamos aprender a jugar con el frío y el calor… digo yo que lo divertido es que aprendamos todos para ponerlo en práctica, ¿no?, más que nada porque así podemos intercambiar ideas o frío y calor en nuestros cuerpos, haciéndolo todo mucho más divertido.

La verdad es que me he visto inmersa en la lectura hasta que me han llamado para un buen masaje relajante, no de los que me ponen nerviosa, acelerada y nos excitan tanto.

Son en esos momentos de relax en los que pensamos y nos montamos películas con alguien que nos da morbo o que hemos visto y no conocemos pero tiene ese algo que nos atrae y al que no sabemos ponerle nombre.

No sé si ha sido por haber leído ese artículo, pero hoy como que he mirado a mi alrededor de otra manera. Voy a ser más concreta, he pasado por un colegio y me he fijado en los padres que había, era una especie de escaparate de desconocidos, pero me ha llamado especialmente la atención uno, y claro, entre la información que traía de la revista, mi imaginación y ese cuerpo que gritaba necesito salir de la rutina (o a lo mejor me lo he imaginado en mi propio beneficio), pues doña imaginación ha vuelto a hacer de las suyas. No podía dejar de pensar en todo lo que había leído y ponerlo en práctica con él, y más cuando se cruzaron las miradas, me dedicó una sonrisa y entonces mi ENTER, se activó del todo.

Lo empecé a imaginar en ropa interior, con unos bóxer ajustados, ésos que invitan a ser quitados, y yo con un conjunto de encaje dejando ver la parte de mi piel más escondida. Estábamos hablando de subir y bajar la temperatura, así que no estaría nada mal, beber algo muy frío y besarle, recorrer su cuello mientras su piel nota mi lengua helada, la cual va recuperando su temperatura al estar en contacto con su piel, y él aún tímido, acariciando mi espalda hasta llegar a la parte del sujetador para liberarme de él. Lo confieso, estaba deseándolo desde que le vi, porque llegados a ese punto, sabemos que se quiere más. La temperatura de los dos empezaba a subir, las miradas hablan, y había ganas, muchas ganas.

La sensación era como cuando sabes que vas a tomar algo muy caliente y no puedes evitar quemarte porque lo deseas con tantas ganas, que no hay freno. Así que nos desnudamos y empezamos el juego con un hielo. Él se lo metió en la boca y fue recorriendo mi cuello, pecho, cintura, mientras mi cuerpo se estremecía y el agua se deslizaba por él. No sé por qué, pero mi cuerpo estaba más excitado, así que decidí comerle tras besarme y notar sus labios aún fríos por el hielo.

Me deslicé por su cuerpo, acariciándole, mientras el ventilador enfriaba un poco la habitación, era evidente que la temperatura había subido y mi cuerpo aún húmedo notaba ese aire mucho más, provocando a mis pezones, los cuales estaba dejando su timidez de lado.

Comencé a comerle, lamerle, jugar con mi lengua provocando más placer. Cogí uno de los hielos y enfrié mis manos para acariciarle mientras le hacía llegar a otro nivel. Comencé con la parte externa de mis manos, templadas, con mi temperatura y cuando noté esa piel de gallina en su torso acaricié sus pezones con la parte fría de ellas mientras estaba preso en mi boca. Noté un gemido y supe que ese placer no se lo esperaba y que le estaba gustando, era evidente, su cuerpo se movía de otra forma.

No pudimos ni quisimos dejar de sentirnos, recorriendo nuestros cuerpos, sudando mientras nos movíamos con tanto deseo y el ventilador erizaba nuestra piel. Respiraciones aceleradas, las ganas de sentirnos sin decirnos nada. Los dedos recorriendo nuestros cuerpos hasta que no pude evitar clavarme, llegando al orgasmo y sintiendo cómo él se derritió como un helado. Y no sé si os pasa a vosotras, pero cuando le sientes dentro y comienza a bajar el nivel, ese roce me pone de nuevo, mientras va saliendo poco a poco volviendo a su timidez. Nos quedamos tumbados, en silencio, extasiados y por qué no decir “disfrutados”.

Quizás no pude poner en práctica todo, pero me lo guardaré para la próxima vez que nos veamos o se encuentren nuestras miradas. Quizás él pensó algo también y lo pone en práctica conmigo. Lo que tengo claro, es que volveré a pasar por ese colegio a ver si se cruzan nuestras miradas y sube la temperatura.

Ains, qué dura es la realidad, vuelves a escuchar los gritos del colegio, y buscas esa mirada que ha provocado un cambio de temperatura en tu cuerpo, el cual húmedo, contacta con tu cerebro para que vayas a casa y termines la faena. Sí, quizás sea lo mejor. Ahora entiendo mucho mejor la palabra morbo.

Así que os voy a dejar hasta el próximo miércoles, mi cabeza piensa en ducha, no sé si fría o caliente…

Pero antes quiero compartir con vosotros algo que me hace mucha ilusión Radio a Bordo ha querido contar en su parrilla con buscando mi abridor, porque cada vez son más los que seguís este blog y ahora además, lo podéis escuchar cada martes, junto con más programas.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/10/04/buscando-mi-abridor/

Espero que os guste y sigáis subiendo la temperatura, empieza cambiar el tiempo y es importante mantener el calor.

Hasta el próximo miércoles, mientras, espero leeros.

G & G

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DESAYUNOS SALUDABLES

Sin duda, hay algo que está a la orden del día, la alimentación y el ejercicio. Y es que si uno quiere puede poner todo en práctica y de una forma mucho más placentera que como nos lo venden, os lo aseguro.

A mí me gusta ser el desayuno, no lo voy a negar, no hay nada más placentero al despertar que ser comida, lamida, mordisqueada y excitada a más no poder hasta que la humedad te invade. Sí, estar dormida, y despertar porque notas caricias por el camino que llega al sexo, siendo unos dedos quienes abren paso para que una lengua húmeda y llena de ganas te humedezca e invite a tus piernas a separarse, sabiendo que el placer va a ser tal que no pueden negarse.

Empezar a abrir los ojos, mientras esa lengua se mueve descubriendo nuevos rincones, nuevas sensaciones, provocando escalofríos haciendo que mis pezones salgan de su letargo y vayan despertando como yo, junto a mi cuerpo que comienza a moverse por la excitación. Sí, él, provoca éso cada mañana, o a media noche o cuando sea, porque para disfrutar no hay horarios. Y no puedo evitar acercar mi mano, acariciar su cabello y agarrarlo fuerte cuando mi excitación sube, mientras él hidrata mi piel y juega con sus dedos, lengua… consiguiendo acelerar las pulsaciones, porque sabe que me gusta y porque sabe que éso no va a quedar así, comenzando un juego de miradas, sabores y movimientos que provocan aún más placer.

Y es que no podemos evitar disfrutar de lo que nos gusta, saborearlo y hacer que despierten los sentidos y otras cosas. Llegando al límite, muy húmeda y sin poder resistir más, sigo mi instinto, su cuerpo, y ahora soy yo quien se desliza por su torso, humedeciendo el recorrido para no olvidar por dónde volver a su boca.

Mientras bajo, le rozo con mi pecho, aún con los pezones duros tras comerme, asi que le separo las piernas para colarme entre ellas y comienzo a acariciarle con mi lengua, arropándole con mi boca, moviéndome… Cómo me pone excitarle, presionarle con mis labios mientras mis manos le acarician íntimamente, erizando su piel y notando cómo pide más. Los cuerpos siempre piden guerra cuando han conocido un compatible.

Notar su dureza al comerle y después clavarme, siendo cómplices del placer, de miradas sucias y traviesas, sabiendo que al recordarlo volveré a estar húmeda imaginando esos momentos. Porque cuando hay complicidad, hay todo.

Y es que cuando dos cuerpos se caen bien, no hay dietas que lo superen, no hay retención de líquidos, aunque sí mucha humedad que viene muy bien para el resto de ejercicios ya que ayuda a deslizarse mejor por el cuerpo que nos pone. Incitación a querer más, a sentirse cerca, muy cerca y dentro, consiguiendo más excitación.

Dicen que el roce hace el cariño, pero un buen sexo engancha, vaya que si engancha, es más, muchas relaciones han empezado con muy buen sexo antes de iniciar algo más. No importa el orden, puedes empezar con sexo del bueno y querer conocer más de la persona y su cuerpo o pensar en prepararte un buen baño y dejar que tus dedos hagan lo que otro cuerpo no ha sido capaz. En cualquiera de las opciones tu cuerpo estará húmedo. Ahora tú decides qué desayuno te apetece más…

Hasta el próximo miércoles, espero leeros y que me informéis de lo bien alimentados que estáis.

G & G

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¿PROHIBIDO?

Basta que te digan que no se debe hacer, para que tu cuerpo esté más predispuesto que nunca, a lo que sea. Adan y Eva, vaya aburrimiento, siempre las mismas vistas, aunque a lo mejor con el otoño, es todo más divertido por la caída de las hojas o de que caiga más de una copa de vino hoy.

Así que llegué a casa, abrí la botella de un blanco con su punto afrutado y salí a la terraza. Claro, una no quiere, pero empiezas a observar por las ventanas ajenas, y engancha. Hay una pareja en el edificio de enfrente, que es muy correcta, siempre de punta en blanco, ella tapada hasta las orejas, antimorbo total y él muy estirado, aunque soy de la opinión de que los que van de mosquitas muertas están mucho más vivos de lo que aparentan. Y ahí estaba yo, observando por si pasaba algo emocionante hasta que una luz del piso de arriba se encendió y me pareció mucho más divertido ver como una chica corría por toda la casa escondiendo cosas por los rincones. Y es ahí cuando me acordé de una vez que había quedado con un chico que estaba como el pan y yo tenía la ropa tirada por la habitación porque no terminaba de decidir qué ponerme ese día e iba justa de tiempo y no me acordé al invitarle a tomar algo. Así que salí corriendo del trabajo, llegué a casa, escondí todo por los rincones y le abrí la puerta como si nada y deseando todo.

Ese día mi cabeza y mi cuerpo no iban de la mano. Ella decía que mejor ser amable y no insinuarse y él, todo lo contrario, y es que la imaginación pensaba en ese cuerpo desnudo y me incitaba al pecado. Qué guerras tenemos a veces, y cuánto sube la temperatura según lo que se imagine y se haga. Así que le abrí la puerta, me saludó con dos besos, entró, yo intentando disimular mis nervios, porque estaba tan guapo con esa camisa blanca y sus vaqueros marcando lo que tenían que marcar, (una no es ciega) y como bien sabéis, yo me fijo en el culo, así que se agradece cuando una se queda detrás.

Además, traía una botella de vino con esas manos que mi cuerpo querían notar cerca, dentro, por todos los rincones, y mientras, intentaba bajar la temperatura de mi cuerpo y la rojez de mi cara, aunque era imposible. Quizás él estaba igual que yo, pensando y deseando lo mismo y por ser correctos nos estábamos perdiendo algo que nos haría conocer nuestros cuerpos mientras sudábamos, así que abrimos la botella y sí, las copas de vino fueron mis aliadas para acercarnos cada vez más hasta que nuestros labios se rozaron , pudimos saborearnos y la camisa blanca terminó en el suelo con nosotros.

Ahí es donde te das cuenta de que esa alfombra de diseño y que te costó un riñón es áspera y aguantas el tipo como puedes, al fin y al cabo, has conseguido que sus manos y tu cuerpo se entiendan a la perfección. Tras ese corte inicial, no sabes en qué momento, pero entran esas prisas por quitarse la ropa, ésa que empieza a molestar, porque los cuerpos piden piel con piel, recorrer con la mirada cada rincón, investigar con la lengua la sensibilidad de ese cuerpo que te pone, rozar con tu pecho su torso e ir bajando para seguir descubriendo, provocar que los cuerpos se muevan, busquen placer, y lo den. Notar cómo la respiración se acelera y las miradas se cruzan.

Sí, creo que lo deseábamos los dos desde que se abrió la puerta, o quizás desde que nos conocimos tomando algo en aquella taberna irlandesa. Lo que está claro es que si no nos dejamos llevar, nunca vamos a saborear estos momentos o esos rincones. Ver a esa chica corriendo me hizo recordar el placer de aquella noche y las veces que nos estuvimos viendo hasta que se acabó.

Decidí ponerme otra copa y volver a la terraza y sí, tenía razón, el estirado y la antimorbo en casa eran otros, estaban subiendo la temperatura y ella otras cosas mientras le quitaba los pantalones a él, y yo ya no pude ver más porque la ventana no era más grande, así que muy a pesar mío, decidí terminar mi copa de un trago e imaginar lo que pasaría y en cómo me iba a sentir al día siguiente si me los encontraba, ¡estaba cotilleando su vida sexual! y lo peor de todo es que empecé a notar un calor, que no sabía si era por el vino o porque observar me había excitado.

Creo que todos tenemos esos momentos de observar, de notar cómo la temperatura sube y cómo nuestro cuerpo nos pide una alegría. Y es que el placer como el buen vino, hay que saber elegirlo.

Os espero el próximo miércoles, seguro que más de uno cuando se sirva una copa, se asoma a la ventana…

G & G

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ESCLAVOS DE ESTE SIGLO

Sí, maduros y solos, qué esclavitud. Es curioso que todas las personas que están con pareja piensan que estamos todo el día follando, de fiesta, o conociendo gente muy interesante y un no parar. En realidad creo que ellos ven las carencias de su relación, quizás hace mucho que no hacen nada divertido con su pareja, de follar ni hablamos, claro. Y lo que conocen es algo más limitado.

Quizás nosotros no seamos lo que piensan, pero sí es cierto que lo que hacemos y vivimos lo hacemos intensamente, éso sí, sin dar explicaciones. No tenemos horario ni para masturbarnos, lo cual está muy bien, pero donde esté el cuerpo a cuerpo…nada que ver.

Tenemos días más calientes que otros, días en los que nos encantaría tener a alguien en nuestra cama, otros en los que piensan en nosotros y quisieran tenernos en sus camas (digo camas aunque pienso en otros muchos lugares y más divertidos), la cuestión es la carne y la temperatura, como una buena barbacoa donde cada uno pone en el asador la carne que quiere, no suena mal, ¿verdad?. Y así estamos, que pasamos por todas las temperaturas y por todos los rincones de nuestro cuerpo. Siempre digo, benditos dedos, sí, ésos que nos conocen tan bien y que saben dónde tocar y cómo. Normal que si nos encontramos con alguien que no nos excite especialmente, nuestro cuerpo pase y nuestra mente olvide.

Ya son varios palos lo que hemos tocado, y además de todos los tamaños, unos más placenteros que otros, desde luego, y lo mejor es la capacidad de olvidar, porque los que nos nos han sorprendido, quedan en el olvido. Vamos cumpliendo años y perdiendo memoria, así que los que merecen la pena se quedan en el presente, y se convierten, quizás en un follamigo, para qué complicarse. Pero cuidado con esa delgada línea, es muy peligrosa, tanto como nuestras curvas, ésas que muchas veces provocan situaciones que hacen subir la temperatura, y lo sabemos. Ya no estamos para tonterías, estamos para vivir y disfrutar, enseguida sabemos si alguien cumple o no las expectativas del placer mental o corporal, de ahí follar mente y cuerpo, siempre lo digo.

Utilicemos nuestras mentes para abrir otros rincones, y esos rincones para que suba la temperatura, siempre podemos crear una buena barbacoa con tanta carne donde agarrar, morder y humedecer para que mantenga ese frescor dentro del calor que podemos provocar. Gran palabra PROVOCAR, ésa que que nos hace imaginar situaciones que a veces vemos lejanas y que algunas personas hacen que seamos capaces de llevarlas a la vida real, cómplices las llaman. Nada como una mirada para saber qué pasa por la cabeza del otro y si es subida de tono, aún nos apetece más. Seguro que más de uno recuerda alguna anécdota donde hizo algo impensable, yo aún recuerdo ir sin ropa interior a una cena muy especial e incluso a una boda donde pude provocar a la misma persona susurrándole al oído la ropa interior que no llevaba…

Creo que empiezo a tener calor y hay una bañera que me espera. Así que por hoy me despido. Dicen que bajan las temperaturas así que habrá que compensarlo, ahí lo dejo. Hasta el próximo miércoles, espero vuestros comentarios.

G & G

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¡LA VOLVÍ A MONTAR!

Hoy me ha venido a la cabeza la cantidad de veces que dejamos volar la imaginación, para montar la película de nuestras vidas o de ese día. Y la verdad, dependiendo lo que imaginemos, vamos cambiando el final, como en aquellos libros de busca tu propia aventura, ¿os acordáis?.

No suelo entrar en un bar sola, me siento incómoda e incluso observada, aunque no me mire nadie, pero había quedado con una amiga para ponernos al día y reírnos, sin duda, la mejor medicina. Como llegaba tarde, mi cabeza empezó a hacer de las suyas, así que empecé a observar a la gente y dí con ese chico que estaba de espaldas (qué espaldas…y qué culo tan bien puesto). Así que mi cabeza comenzó a rodar el primer episodio de “me está poniendo”. Sería lo más, que se diera la vuelta y se fijara en mí, que se acercara lentamente, mirándome y sin decir nada me besara y me susurrara algo al oído, como un vámonos de aquí o incluso que me contara sus deseos… Luego la realidad es otra, si se gira, quizás cruces miradas, tú disimulas y sigues montándote la película. ¿Os imagináis que éso llegara a pasar?, creo que no me lo pensaría, sería una locura, sí, ésas que nos dan la vida, y que cada vez estamos más dispuestos a hacer.

Sólo de pensarlo noto que mi cuerpo comienza a humedecerse, nunca me ha pasado algo así con un desconocido, pero a medida que avanza el tiempo, el no, se ha convertido en un ¿por qué no?. No sé si es porque cumplir años le sienta muy bien a nuestra sucia mente, ésa que sólo se manifiesta a su antojo o porque ya los prejucios tienden a ir desapareciendo. Muchos pensarán éso de sin conocerlo llegar a algo más… me cortaría el rollo, pero en nuestra imaginación, reconozcamos que nos pone, a unos más húmedos que a otros… ¡pero nos pone!. Seamos sinceros, muchas de las mejores historias han comenzado al revés de lo políticamente correcto, con sexo y del bueno.

Y es que cuando algo y alguien nos pone hay que dejarse llevar. No sé si ese chico se girará para hacerme una propuesta indecente o no, pero si lo hiciera, no lo dudaría. Quizás porque nunca se sabe si volverá a pasar y porque con ese culo tan bien puesto, iría al fin del mundo, porque seguramente, lo demás también lo esté, al fin y al cabo es mi película y la hago a mi gusto, ¿no?. Pero claro, imaginemos que él tiene pareja, quizás le ponga tener una aventura con una desconocida, o se sienta culpable sólo de pensarlo, o quizás sea de ésos que dicen “es que siempre pollo… a veces apetece un filete” o incluso de ésos que por no tomar una decisión siguen y siguen… como el conejito Duracell pero con varios conejitos menos con el que están. Si es que hay de todo en la viña del señor.

Sólo sé que al pasar a su lado, sí, he ido contoneando mis caderas, lo reconozco, con una sonrisa, pensando, si no me dices nada, ésto es lo que te vas a perder. Quizás me miró o quizás lo hizo otro, pero era parte de la película, y es que la provocación de forma elegante siempre es bienvenida. Y mientras me preguntaba, dónde me llevaría, un hotel…, el baño no, no podría concentrarme, pensaría más en si nos pillan, aunque éso pone a muchos. Creo que un sitio neutro en plan vamos a quitarnos todo que ya no aguanto más, estaría perfecto para subir la temperatura. Cuerpo con cuerpo, sudando porque los dos lo estábamos deseando, sintiendo la respiración, el corazón acelerado, los gemidos y el deseo. Despeinándonos, sujetando nuestras manos entrecruzando los dedos para poder sentirnos aún más, y el sudor corriendo por nuestras espaldas con ese pequeño frescor que sólo el ventilador o la respiración hacen que sea posible.

Luego llega la realidad, a veces mucho más fría, pero aún queda mucha noche para que ese chico se fije en mí y quizás sea la protagonista de su película, y en vez de contonearse me invite a tomar algo, no hay nada imposible. De momento hemos cruzado la mirada y sonreído…

Imaginad, tened ilusión, todo es el motor de todo, y sin éso, el sexo no sería lo mismo. Deseando leer vuestros comentarios y quizás saber de alguna película, ahí lo dejo. hasta el próximo miércoles.

G & G

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MADURARTE

Por fin de vuelta, tras unas vacaciones raras que nos hacen pensar en que las siguientes serán el doble de buenas. Dado que las temperaturas han bajado, quizás sea el momento de subirlas de nuevo. Mucho se habla de que las mujeres maduras ya no somos tan húmedas como antes o que la piel ya no es tan tersa como la de un cuerpo de 20, incluso nuestra forma de vestir ha cambiado, y es que todo, tiene su momento, en la cama, en la cocina, cualquier sitio es bueno para subir la temperatura y las revoluciones y porque en la cocina, queridos, no sólo sube la temperatura al encender los fogones.

Si algo he aprendido en este tiempo es que a medida que cumplimos años, la experiencia es un grado, algo que se puede aplicar a hombres y a mujeres y es mucho más interesante y divertido desnudarse con alguien con canas, si es que tiene pelo, o rapado, que nos pone a muchas, (dicho sea de paso), y por supuesto, una mente libre, ya lo de si es libre en otro sentido es otra historia. Quizás no nos veamos estupendos pero sabemos cómo poner a la otra persona y lo que nos pone, lo que queremos y lo que no, y tener las cosas claras, evita complicaciones.

Hablábamos de humedad femenina, es cierto que hay mujeres que no se humedecen tan facilmente, pero también hay que decir que si no te ponen o no saben cómo y dónde tocar, el cuerpo reacciona con un, qué pereza, y sé de lo que hablo (algún día os contaré ciertas historias). Nosotras a esta edad, conocemos perfectamente nuestro cuerpo. Quizás no esté mal jugar e investigar… y que nos registren, nos pone.

Y ¿cómo somos en la cama?, desde luego no como a los 20, quizás por éso muchos hombres mienten sobre su edad en las diferentes páginas y además dicen abiertamente que buscan mujeres maduras porque las de su edad no saben tanto o no les hacen disfrutar, bendita experiencia, otra cosa es lo que nosotras pensemos, hombre sin experiencia…

Por ejemplo, a mi los muy muy petit suisse, no me ponen, quizás por éso venían de dos en dos, para compensar, sí, tienen buen cuerpo pero una mente que a mi personalmente no me folla, (todo sea que tenga que comerme mis palabras en algún momento). Cuando hablamos de follar, hablamos de mente y cuerpo, al menos yo, si no, sería simplemente un polvo. A ver, tampoco voy a negar que a muchas mujeres nos gusta un cuerpo que tenga algún añito menos que nosotras, pero ése tema ya lo tocaremos, por tocar que no quede. Y es que nosotr@s tenemos ese arte de la madurez, y muchas incluso estamos mejor que las de 30 según un amigo mío. (Espero que me incluya en ese grupo o tendremos una conversación).

Aún recuerdo esa primera vez, y ahora veo cómo soy ahora y pienso… lo que hubiera cambiado todo con la experiencia que tengo ahora. Así que disfrutemos de lo aprendido y busquemos un igual, no a alguien que tengamos que enseñar a liberar esa mente, no estamos para perder el tiempo. Aunque si merece la pena, y se da prisa en aprender, puede ser una buena alternativa, oye, quizás teníamos que llegar nosotros para hacerle ver el cielo.

Todos tenemos cicatrices a nuestra edad, algunas muy tatuadas, pero no quita que disfrutemos cuando nos rozan la piel, cuando nos acarician y saben cómo hacer que nuestro cuerpo reaccione queriendo dar placer y recibirlo, porque hay quienes saben excitar, porque nos humedecemos y queremos más. Porque los complejos los dejamos con las zapatillas a pie de cama y nos crecemos una vez desnudos o con poca ropa para dejarnos llevar, quizás a la perdición o descubriendo nuevos placeres. Donde incluso probamos cosas nuevas, porque seguimos aprendiendo a no pensar tanto, y es cuando realmente disfrutamos de ser nosotros, a los 40, a los 50, a los que sean. Porque nos sentimos y nos hacen sentir vivos.

Sí, tenemos un grado más, somos diplomados en tatuajes, muchos incluso con tinta sobre un papel (por una separación) y la gran mayoría con una grapa en donde duelen las cosas cuando se siente. Pero son cicatrices que nos han hecho aprender lo que sí y lo que no queremos. Y no sé vosotros, pero yo quiero seguir disfrutando de todo porque la edad sólo es un número y creo que aún hay mucho que me gustaría probar pero con la persona adecuada o conmigo misma. Por cierto, no me llevé a Neo de vacaciones… siempre hay algo que se nos olvida.

En fin, que ya estamos de vuelta de muchas cosas y de las vacaciones y hay que retomar subir la temperatura aunque bajen estos días, y puestos a subir, ya sabéis ¿no?.

Gracias por seguirme en esta aventura del sexo, de experiencias cotidianas, de confidencias, estoy deseando leeros para responder a cada comentario y aprender de vuestra experiencia o imaginación, como cada miércoles.

G&G

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¿CUBBINGNEAMOS?

¿Quién no recuerda Sexo en NY?, Samantha y el sexo con chicos más jóvenes que ella… por ahí va el nombre que define a la nueva tendencia sexual, aunque siempre ha existido, está todo inventado. Si mencionamos el cubbing, podemos decir que es una nueva tendencia (me río yo de lo nuevo), pero sí hay una diferencia importante, y es que es recíproco entre una mujer de 50 y un hombre bastante más joven. No estamos hablando de que a una mujer le gusten sólo más jóvenes.

Y es que no debemos olvidar que es mucho más habitual de lo que creemos, dichos prejuicios con la diferencia de edad, pero hay que reconocer que si el hombre es maduro, como que se ve de otra manera, ¿verdad?.

Pues yo rompo una lanza por el sexo con diferencia de edad, por una mente abierta y corazones que bombean con fuerza al ver y sentir a la otra persona, porque no hay nada mejor que sentirse vivos. Una mujer madura no se va a comer la cabeza por tonterías y éso da tranquilidad y un hombre joven te hace vivir. Con la cantidad de aburridos que hay a nuestra edad, un poco de color y vidilla, por favor, que hasta nos alegra la vista y otras cosas.

Naveguemos por esos cuerpos, esas mentes que nos hacen sentir, desde escalofríos a ganas de hacer algo nuevo, que nos enamoran de la vida y de ellos. Ya hay muchos mustios en el mundo como para que nos lo contagien, qué pereza.

Porque enamora la persona que te hace vibrar, que te saca de rutinas, que te hace ver la vida de otra forma, y si es un chico joven que siente lo mismo que tú, ¿cuál es el problema? la mente ajena que hace tanto daño, así que no permitas que los demás decidan sobre tu felicidad o a quién debes llevarte al huerto.

Lo que me pone a mi un culo bien puesto y no “escurrido”, unos vaqueros que marquen y no ésos que hasta Cantinflas los llevaba más arriba. Y sí, un hombre más joven, con la cabeza bien amueblada y las cosas claras, me pone cada día más, porque de cobardes está lleno el mundo, y en el mío no tienen espacio, el espacio, para decorar.

Vamos a ser sinceros, ya estamos en verano, el cuerpo pide guerra y un buen ventilador (cada uno que entienda lo que quiera), así que por qué no dejarse llevar, conocer gente nueva, hacer locuras, sentirte vivo, viajar (si nos dejan) y sonreír por cada locura que hagamos. Aunque corremos el peligro de seguir haciéndolas y éso engancha, como otras muchas cosas…

Pero no hay nada mejor que tener tu cómplice de locuras, disfrutarlas y tener muy buen sexo y complicidad, donde ni el ventilador puede apagar ese calor que nos entra cuando tenemos tantas ganas. En la ducha con agua fresca mientras nos desatamos y notamos el jabón recorriendo nuestra piel, o esa lengua entre nuestras piernas, las miradas que se dicen tanto y nada limpio para acabar mojados, aún más en cualquier rincón de la casa. No pongamos como excusa el calor, nosotros somos “la Gloria”.

Así que quítate la ropa o quítasela, pero si la temperatura tiene que subir, que sea porque tú lo has deseado. Desea siempre algo y luego hazlo, si estás con la persona adecuada, te sorprenderás hasta de tí mismo.

Nada mejor que probar cosas nuevas, yo de momento os voy a abandonar hasta septiembre, quizás a la vuelta os cuente si he hecho alguna locura, porque el verano está para disfrutarlo, a lo mejor en mis rutas por el Mediterráneo y Cantábrico la vida me sorprende, porque se presenta interesante la cosa.

Ahí os dejo una manzana, por si queréis pecar, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas, así que está todo dicho, disfrutad de la vida y de quienes hacen sentir, aunque sea un cosquilleo entre las piernas, todo tiene solución.

Yo me despido hasta el primer miércoles de septiembre, ya os contaré si ha surgido alguna locura, porque no pinta nada mal.

Disfrutad, y no olvidéis que ser siempre bueno, aburre.

G &G

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Qué comemos hoy.

A quién no le gusta disfrutar de la gastronomía o un buen postre, ya sea frío o caliente, a todos, y es que bien podríamos comparar nuestros cuerpos con ciertas delicias de tenedor, cuchara o de pan y moja, sobre todo lo de mojar, o comer, o tantas cosas, que me vengo arriba sólo de pensarlo y así no termino de escribir hoy.

Aquí comemos mucho, los entrantes, el primero, el segundo y el postre para acabar con el café bien caliente o con hielo (ay esos hielos…), y con la excusa de la digestión, siempre cae algo más.

Seguro que un buen jamón, nos hace salivar, mientras lo comemos despacio o mordisqueamos, porque el sabor, la textura y la vista invitan a ello. Y es que saborearlo despacio y con ganas hace que nuestra boca quiera más, más de todo. Es tan importante disfrutar de los entrantes para dar paso al resto de platos sin saciarnos demasiado, porque sabemos que lo mejor está por llegar.

Tras semejante manjar, llegan los primeros, ésos que a veces queman pero nos pueden las ganas de meter la cuchara, aunque un poco de picante en algunos primeros sienta muy bien. Pero el plato fuerte llega con el segundo, o más carne o quizás un pescadito al horno, en su punto, donde el sabor nos traslada a rincones que tanto nos gustan, como el olor y sabor a mar, quizás una playa donde demos rienda suelta a nuestros deseos. Pero si eres más de carne, de agarrar, qué voy a decir, todo tiene su momento. Momentos más salvajes y momentos más suaves, por qué no alternarnos, ¿verdad?, siempre podemos compartir nuestra mitad y así probar todo.

Y cuando creemos que ya no podemos comer más, ahí llega el postre, tan insinuante, pidiendo guerra, sobre todo cuando es una mezcla de frío y calor, de helado y chocolate, y cada uno lo come como quiere, dónde quiere y sobre…

Hay postres mucho más elaborados, llenos de pequeños placeres que nos invitan a seguir probando, porque las ganas mandan, mezclando sabores en nuestra boca, y otros más clásicos pero no menos placenteros al paladar, son como las posturas en el sexo, algunas llaman a la curiosidad de probar algo diferente, otras son un clásico más que conocido, y si no, lo que nos pida el cuerpo. Éso sí, nada de estrellitas en la cama, corren el peligro de estrellarse por lo aburridas que son. Aquí no hay sexo que valga, no hay nada mejor para que la líbido nos abandone como un mal desodorante.

Aunque estemos llenos de placer, siempre queda un hueco para algo más tras el café y así poner la guinda a semejantes manjares, nuestras bocas piden algo que resulte fresco pero que a la vez por dentro nos llenen de calor y sabor. yo soy de crema de hierbas, el hielo se va fundiendo, lo voy saboreando, juego con el vaso… ¿y vosotros?, porque siempre termino repitiendo.

Aunque he de confesar que a veces vamos con tantas ganas y hambre, que todo termina con otro tipo de gastronomía y plato, dando rienda suelta a las ganas de comernos mutuamente, olvidando la compostura y poniendo todo perdido, para acabar en el suelo entre ropa y algo que hemos tirado tras estar en la encimera, y es que la improvisación, como en la gastronomía lo hace especial e inolvidable. Nada como poner ese toque o puntilla, llamado vida o sal.

Y como siempre, todo un placer, deseando leeros. Hasta la próxima semana cocinillas.

G & G

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LUJURIA…ME

Dicen que el cuerpo humano se compone de un 60% de agua, aunque pienso que dependiendo de con quién estemos y lo que nos ponga, varía y mucho. Hoy vamos a tocar la lujuria, sí, una palabra que nos llama y que desconocemos. Creo que la descripción se ha quedado algo obsoleta, pero en resumidas cuentas dicen que es lo contrario a las conductas sexuales consideradas normales o aceptadas socialmente. Y ¿qué es normal?.

Para mí lo normal (ahora, porque los palos marcan) es que si te gusta alguien, te dejes llevar, ya está bien de poner tantos frenos como para poder montar una tienda. Dar rienda suelta a lo que sientes en ese momento si crees que la persona merece la pena, ¿por qué no?. Nunca se sabe qué puede pasar, y la única forma de saberlo es romper una lanza y apostar.

Lo que pase tras esa mirada o beso puede tener ese punto de lujuria, asi que por qué no disfrutarlo. Hay besos que erizan la piel, aceleran el corazón y consigue que las lenguas hagan su baile jugando entre ellas. Y qué ricos esos besos húmedos donde se cruzan miradas, sabiendo cuánto está gustando lo que está pasando y donde se desean tantas cosas, desde un gesto a una caricia o desde una subida de temperatura a un escalofrío .

Lujuria, es una de esas palabras malditas del listado de los 7 pecados capitales, un listado de vicios enumerados en el catolicismo y cristianismo para educar a los fieles acerca de la moral… Yo quiero cambiarla a otro listado, el listado de la libertad, de disfrutarla cuando nos apetezca, hacerla partícipe de locuras compartidas, de miradas “sucias” o más bien provocadoras, de ésas que dicen tanto y hacen que vuele la imaginación. Y porque además, quienes saben disfrutar de ella, son afortunados, bien utilizada hace que demos rienda suelta a doña imaginación.

Ay, Lujuria, qué mal te vendieron y cuánto daño te hicieron aquellos que te atribuyen tantos vicios, vicios que ellos mismos nunca confesarán, porque a todos nos gusta el sexo, a todos. Lujuria ha aparecido en momentos que nos han dado la vida, quitado el aliento, resucitando muchos cuerpos con otros que le ha dado lo que habían olvidado. Sería un pecado vivir sin ella.

Brindo por esos momentos de lujuria y pasión, en los que nos dejamos llevar y nuestro yo más escondido y salvaje sale a flote para no dejar de sorprendernos y hacer que sudemos.

Estoy segura que Lujuria abre otras puertas, y puede ser una buena llave para cerrar aquello que no nos da vida, así que espero que todos pongáis un poco de lujuria a vuestras vidas, o picante, como dicen algunos.

Qué haríamos sin sentirnos vivos… desde luego no disfrutar, así que vamos a ver si aprendemos a poner un poco de LUJURIA en nuestra vida y conseguimos ser todos un poco más picantes.

Deseando leeros y hasta el próximo miércoles.

G & G

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Antes no pasaban estas cosas… decían.

Papiro de Turín (reconstrucción)

Cuántas veces hemos tenido que escuchar éso de, antes no pasaban esas cosas, la gente ahora va a lo que va, el sexo ya no es lo que era, sois unos depravados… como para colgar este papiro en casa de la abuela. Y es que no hay que olvidar que el sexo ha estado presente siempre y en cada civilización. Pero hoy vamos a tocar las prácticas sexuales de algunas civilizaciones muy avanzadas. Empecemos por este papiro mencionando que a ellos también les preocupaba el tamaño y quedar bien, así que mucho no ha cambiado la cosa.

Se divide en 12 viñetas, así que podría ser la primera revista porno, donde muestra las debilidades del ser humano, porque aquí el tamaño también importa casi tanto como las apariencias. Penes enormes y erectos, prostitutas tocando la lira, o dejándola caer para tocar otras cosas, aquí la cuestión es tirarlo y tirarse todo.

Hemos pasado de conquistar con la música a hacerlo por el estómago, a ser precavidos (algunos) para que no nos pillen, aunque a otros les pone, vamos, todo lo contrario a esta civilización. A veces creo que en ciertas cosas vamos como los cangrejos. Aunque hoy he de reconocer que me he acordado mucho de una amiga al saber que Cleopatra ya tenía su vibrador, un papiro enrollado con abejas dentro. No sé qué pensar, quizás no disfrutaba tanto con Julio César o Marco Antonio. Lo que sí sé es que mi amiga me tiró la cerveza como una histérica cuando una abeja intentó colarse entre sus piernas, y mira, ahora resulta que otras lo disfrutaban. Yo no cambio a mi Nemo por nada. (Quienes me leen, saben de lo que hablo).

Siempre digo, que disfrutar es otro cantar, incluso sin lira. No sé vosotros pero a priori no me he planteado nunca hacerlo donde me vean, aunque lo imagine y me de su morbo, pero los egipcios estaban muy acostumbrados, ya que las casas eran pequeñas y pasaba todo el mundo, aunque no me imagino estar haciéndolo y que la vecina me pida la sal estando en pleno apogeo, o estar rodeada de vajillas con falos tallados, no sé, da la sensación de que la imaginación va a hacer de las suyas y todo el día caliente, con el calor que estamos pasando ahora.

Si hablamos de una ciudad caliente y llena de sexo, sin duda Pompeya, ciudad del Vesubio y mucho más. ¿Os imagináis ir andando y ver graffitis en las paredes con mensajes como Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”) o  Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”), haz éso ahora en tu casa a ver qué tal. Si lo pensamos es como alardear de lo bien que te lo has pasado y cuánto sudas, ni Radio Patio lo haría tan bien.

Además, tenías de todo, los prostíbulos (llamados lupanares) con pinturas realizando diferentes posturas sexuales, camas de piedra y algunas con la almohada tallada… éso sí, cómodas por mucha paja que le echaran, no eran.

Pero lo mejor es que si alguien quería placer, tenía que seguir los penes que estaban tallados en las calles, ahora está más complicado, como no los dibujen por las carreteras alternándolos con las lineas discontinuas… ¿os lo imagináis?, seríamos como Emilio Aragón siguiendo aquella linea amarilla hasta terminar en las casa de las luces.

Sólo espero que no necesitemos tanta señal para disfrutar, o que muchos aprendan a leerlas, que ésa es otra.

Espero que esta pequeña dosis de historia os guste y si podéis visitar algún día Pompeya, lo hagáis, aunque siento decir que sólo notaréis el calor si hace buen día, lo otro depende de vosotros.

Como siempre, un auténtico placer y deseando leeros. Sabéis que siempre contesto y además será un gusto leer propuestas.

G & G

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El calentamiento global

Estoy totalmente convencida de que en este encierro se han encendido muchos hornos, y no sólo para hacer bizcochos, al igual que la levadura se ha disparado casi tanto como las altas en aplicaciones de contactos.

Y es que tener tiempo hace que nos planteemos ciertas cosas, como querer conocer a alguien, fantasear sobre cómo sería, la primera vez no virtual y poder mirarse a los ojos, pero claro, también es verdad que no todo es de color de rosa, aunque yo soy más de rojo. Y es que en internet podemos encontrar todo, quizás incluso la felicidad, aunque sea momentánea.

No todo lo que vemos en estas páginas es real, pero ahí estás tú para ser el mejor filtro, porque quizás des con quien busca lo mismo o simplemente no busca nada. También es verdad que la gama es muy amplia y cada una de las páginas tiene su fama, citas, rollos, pareja, darse una oportunidad… tú eliges qué te apetece, si subir el guapo o encontrar a alguien.

Pero vamos a ir al grano, al final no deja de ser un escaparate donde venderse, insinuarse o ser discreto porque también es otra forma de seleccionar. Éso de que te escriban, me gusta lo que veo, o me encanta tu cuerpo cuando sólo has subido un mechón, un ojo, o la sonrisa a medias, está claro que no te han leído y es un copia y pega. Si te insisten seguramente es porque la lectura no es lo suyo, (pasa mucho, más de lo que crees). Pero yo siempre recomiendo fijarse en esos pequeños detalles como las fotos en el baño con la tapa levantada, las fotos en las que están a nada de salir morados por aguantar la respiración metiendo tripa… los que ponen morritos, porque no sólo son las mujeres quienes lo hacen. Y es que también hay fotos que arrancan sonrisas, muchas veces por no saber ni por dónde pillarlas.

Sí, también están los posados discretos de, no me enteré cuando me hacían la fotografía. O las poses en las que piensas si se habrán roto algo. Natural, lo que se dice natural, no son.

Pero es tu escaparate y ahí decides lo que buscas y el grado de contorsionista que tienes.

Y es que no deja de ser un lugar donde conocer gente, y si te la quieren meter (en todos los sentidos) es una opción. La mentira está a la orden del día, y ella no entiende de sexos. Yo valoro a aquellos perfiles que directamente dicen, sólo citas. Con ver la foto, te lo puedes imaginar, torsos con tabletas o barriguitas, y es que no se cortan. Luego están los que hacen deporte, casi todos, ¿de verdad todos hacen deporte? pero independientemente de, ya tenemos una edad para quedarnos con la culpa y no con las ganas.

Pero cuidado, que todos nos podemos quedar con el culo al aire, porque muchos te cuentan las experiencias de; no era lo que vi en las fotos y me fui, no tenía la edad que me decía, o lo primero que me preguntó fue lo que ganaba… Simplemente dí a la persona lo que buscas y quizás coincidáis, ¡pero cuidado con tu culo! si se queda al aire, que sea por un buen momento de disfrute o porque haces nudismo.

Quizás con todos los encuentros tras recuperar la libertad se puedan compensar los divorcios, siempre hay un roto para un descosido.

Probad, no es malo investigar, conocer, y quizás alguien te sorprenda con una sonrisa y te haga olvidar esas fotografías de baños.

Ya me contaréis qué tal os ha ido, yo me lo voy a pensar.

Como siempre un placer y deseando leeros, porque seguro que más de uno ha curioseado como yo, aunque sea por los nombres que se ponen, que dicho sea de paso, algunos no tienes desperdicio. ¿Me contáis?

G & G

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¿JUGAMOS?

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Juguetes y juguetear, no suenan nada mal, ¿verdad?, pues hoy vamos a entrar en un mundo lleno de color y calor. Seguro que más de uno ve algo que le gusta o hace que su imaginación vuele, así que empecemos el despegue.

Muchas veces hemos tocado (porque aquí no sólo metemos, también tocamos…) y el tema de los juguetes siempre sale por algún sitio, así que me dije, por qué no dedicarles una entrada divertida, porque ¡hay tanto que descubrir!, y es lo que hice el otro día, descubrir y comprar, que a veces apetece darse un gustazo.

Lo primero, es descubrir nuestro cuerpo o el que tengamos al lado, con risas es mucho mejor, así que nada como empezar tirando los dados, luego ya nos tiraremos entre nosotros. Es muy sencillo y divertido, yo recomiendo rodilleras, porque como te toque cierta postura, la recordarás por lo bien que lo pasaste y en la ducha al ver el color de tus rodillas. Consiste en 3 dados, uno marca el tiempo, otro la postura y el último el lugar, así que empieza la jugada y vamos a turnos. Luego siempre puedes cambiar el tiempo o seguir porque te has olvidado de ellos. No está nada mal cuando puedes conseguirlos por menos de 3.-€, te cuesta más buscar los eurillos sueltos que tirar los dados a ver qué toca.

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Pero claro, hay algo que a muchos (porque aquí no hay sexos) les encanta, y es tener el placer de la otra persona entre sus manos, a veces sin mando y otras con él, pero ay de lo que me enteré el otro día, y es que hay muchos mandos y todos podemos mandar, hombres y mujeres. ¿Os imagináis cada uno con un mando en cualquier sitio y viendo a la otra persona dando un pequeño bote porque el placer ha sido activado? así ya me parece más justo, porque sólo pensaba que había para mujeres, pero no, algo que me alegró mucho saber e imaginar, no quiero ni pensar el día que pueda jugar a éso.

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Sí, vibradores que puedes cargar, sumergir y disfrutar donde quieras, no está nada mal, ¿eh?, pero imagina que lo compartes con alguien y el placer lo damos todos, éso está mucho mejor, imagina que con quien estás se está dando un baño relajante y apareces tú, desnud@ y decides dar ese toque de vamos a ver si de verdad quieres relax ahora o luego, y es que provocar e incitar al placer no está nada mal y si te mojas, mucho mejor.

Pero claro, no vamos a tocar sólo estos palos, ya sabéis que hay otros que nos gustan y ellos también se merecen un gustazo, por ejemplo, el famoso Satisfayer, no sólo hay de mujeres, también los hay para ellos, con regulador de temperatura, vamos, como ir en primera clase, te masturba, regula temperatura, la presión interior…dan ganas de meterse dentro y relajarse.

Luego un buen masaje aromático o con un gel que vibra para tener nuevas sensaciones mientras se hacen otras cosas…quizás nos haga descubrir que nos gustan mucho estos juguetes que nada tienen que ver con los que hemos conocido hace tiempo.

Os dejo algunos vibradores muy estimuladores de mente y cuerpo, yo he de confesar que en cuanto vi a Wanda, me dije éste se viene conmigo a casa y a la bañera, y le he bautizado como Nemo, ya os contaré qué tal, quizás…

Lo dicho, descubrir, disfrutar y visitar este sitio lleno de placer merece la pena, si no lo conocéis os dejo el enlace de Amantis, yo he pedido también por Internet y la discreción es su signo, para que sigáis descubriendo y poniendo en práctica todo. https://www.amantis.net/tienda/

Por favor, quiero que me contéis experiencias, anécdotas…todo lo que os apetezca, me encanta leeros. El otro día tuvimos una charla Charly R&R de Radio Vallekas sobre los juguetes, así que si queréis escucharnos… ahí lo dejo. https://archive.org/details/buscandomiabridor5 , vamos a ver si un día me acompaña.

Y es que nosotros también podemos jugar… incluso atados, sí, hay un kit Átame Fácil muy interesante, y es que sólo de imaginar que no sé lo que va a hacer la otra persona aunque sí sé que me va a gustar, no sé a vosotros, pero me pone. Porque no es agresivo, lleva acolchado para los tobillos y muñecas y es para estar por casa, lo pones en las patas de la cama y a dejarse llevar y sorprender, lo mejor, probarlo todos.

AMANTIS.NET

Al principio os he puesto el vídeo de Wanda lingüi (mi Nemo), succiona, tiene una lengüi y te lo puedes llevar a la bañera, si no lo podéis ver, porque la tecnología es así de caprichosa y conmigo ni os cuento, ya sabéis que estoy en Facebook e Instagram, donde lo subiré.

Mil gracias, como siempre por acompañarme cada semana, deseando leeros y hacer que vuele vuestra imaginación, aunque si me contáis, encantada, de vosotros también aprendo.

G&G

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MIEDOS DE ELLAS

En la entrada anterior (aquí somos muy de entrar…) tocábamos los miedos de ellos, así que creo que nos toca a nosotras hablar de los nuestros. El primer miedo, es nuestra cabeza, las películas que nos montamos son de Oscar, Goya, Bafta, Palma de Oro… porque la palma nos la llevamos seguro. Y es que nos juega muy malas pasadas.

El espejo, un enemigo de nuestro cuerpo, y las palabras de ellos, el mejor arma para desmontarlo, porque cuando nos susurran al oído lo que les ha gustado vernos y saborearnos hace que nos olvidemos de lo que nos preocupaba, si nuestro sabor le gustaría o no, o esos kilos de más, y es que estar totalmente desnudas a veces cuesta, hasta que llegan las caricias, los juegos, empezamos a notar que tenemos ganas de más y los miedos desaparecen para dejar entrar otras cosas que desde luego dan mucho más placer.

Seguro que doy en la diana si menciono nuestro culo, a ellos les gusta agarrar, y reconozcamos que a nosotras nos gusta notar esas manos porque es la antesala a muchas cosas más. Ay cuando lo hacen, cómo nos ponen, y cuando a la vez juegan con su lengua mientras nosotras no sabemos ni cómo ponernos del placer que nos causan, ahí se nos olvida todo.

Es curioso que a muchas mujeres se les pasa por la cabeza que son malas en la cama, ¡¡es que hay que serlo!!, y además, tenemos ese instinto animal y un cuerpo preparado para la lujuria, dejarse llevar, es la clave. No hay que tener miedo a no levantar pasiones, ellos también tienen miedo de que esa pasión no levante cabeza, pero si estáis ahí los dos es por algo, ¿no?.

Uno de los miedos que nos invade muchas veces es esa primera vez con esa persona, si le gustaré, no, qué pasará, le gustará mi olor, vuelves a asearte, y ya no sabes ni cómo ni el qué ponerte,benditos nervios. Pero con ganas siempre se supera todo si no llevan calcetines blancos, porque éso hace que todo baje menos el tanga, os lo aseguro. Y sí, a veces hay imprevistos, pero todo con naturalidad y risas se supera para el siguiente asalto.

Así que vamos a ponernos las botas con esa persona que te gusta y saca ese lado salvaje, que no deja pasar a los miedos pero sí a todo lo demás. Siempre lo digo, es importante conocer tu cuerpo y cuidarlo, saber cómo sabe y te despreocuparás. Así que podemos cabalgar sin miedo.

El otro día lo hablaba con una amiga y es que a medida que cumplimos años nos dejamos de tonterías y nos aceptamos mucho mejor y además sabemos muy bien lo que nos gusta…en todos los sentidos.

Ya no tengo un cuerpo de 20, pero mi cuerpo es un 10 dándome placer y dándolo, ya nos conocemos y sabemos de dónde cojeamos, somos cómplices hasta cuando nos da un tirón en pleno orgasmo para que no se note mucho. Y sé que a muchos también os ha pasado.

Podríamos enumerar tantos miedos… no alcanzar el orgasmo, que la otra persona no llegue, y ya no hablemos de posibles enfermedades. Pero llegados a esta edad, por qué callarnos, y es que volvemos a lo mismo siempre, confianza y complicidad, algo que a veces existe en esos encuentros de una sola vez cuando nos dejamos llevar y existe esa magia del momento. Un buen tema para otra ocasión, y más cuando sabemos que es ahora cuando muchas personas se han conocido en diferentes páginas y estarán quedando, más de uno se llevará sorpresas. Espero que muchos se dejen llevar y disfruten, aunque no nos lo cuenten. O quizás salgan corriendo porque la foto que vieron y lo que se encuentran no tiene nada que ver.

Y como siempre un placer tras otro escribiendo, me encantaría leer propuestas. Además estoy pensando que sería divertido hacer pequeñas quedadas para hablar un poco de todo… ahí lo dejo.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros.

G & G

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ELLOS Y SUS MIEDOS

Aquí somos de tocar, a veces con más suavidad que otras pero siempre rozando piel, así que hoy vamos a ir más allá y vamos a tocar esos miedos que dicen que tienen ellos, a ver si es verdad y nos los cuentan en sus comentarios, deseando estoy. El primero, cómo no, no dar la talla, bien por el tamaño o porque no se dura mucho, llámese también gatillazo. Yo tengo mi teoría en cuanto al tamaño, aquí la medida es en placer, y si hay que hablar de medidas debemos hacerlo de tres puntos, de los cuales, vamos a tocar dos, pene y vagina, si, si, más que nada porque hoy toca dejar tranquilo a don Por aquí no… que el pobre siempre termina siendo nombrado por alguna razón.

¿Por qué menciono el tamaño de dos? porque cada uno sabe lo que le da placer, lo que toca esos puntos que nos hacen levantar caderas, querer más, dejarnos llevar y sudar como nunca. Parto de la base de que las vaginas saben qué pene es el que le da placer, y no cuenta éso de “lo importante es que sepan utilizarlo…” todos saben cómo utilizarlo, quizás algunos con mayor torpeza, pero una cosa es cierta, no todos llegan a ciertos rincones, y ahí es donde voy a bucear. Si tienes una vagina amplia, un pene pequeño se pierde y no llega a nada, y si tu vagina es pequeña, ése es tu pene. Así que chicos, el tamaño importa, se trata de ser el tapón perfecto y un buen movimiento. Como además nuestra mente es atrevida y sabe lo que quiere y lo que le pone, busca ese pene que le puede dar placer informando al cerebro para que no se le olvide.

Pero ay cuando toca ponerse el preservativo y decide volverse tímido, queridas o queridos, tenemos unas manos estupendas y una boca muy sugerente, todos sabemos cómo utilizar la lengua, y si no, a ensayar con los helados, que ya hace buen tiempo y hay que levantar pasiones, por cierto ese contraste de frío y calor no está nada mal, ahí lo dejo.

Otro miedo era ser capaz de llegar al mismo tiempo, ¿de verdad importa?, porque no sé a los demás pero a mí lo que me importa es disfrutar, no me importa el orden, si tú llegas antes, luego ayúdame a llegar a mí excitándome aún más y notando cómo mi excitación va creciendo y tú eres partícipe de ello, porque te aseguro que luego volverás a estar en mis manos para volver a disfrutar. Adoro esas mañanas en horizontal, o al menos así empiezan…

Pero si hay algo que me ha sorprendido es el momento sujetador, entiendo que a veces se hace de rogar, pero las manos hay que saber utilizarlas para todo, abrochar y desabrochar, sin presiones cuando nadie os vea, y luego quitadlo si es que la otra persona no se lo quita antes de las ganas que os tiene, y lo podréis comprobar al buscar la ropa interior que aparece en sitios imposibles cuando toca recoger, éso si encontramos todo.

Pero todos sabéis que siempre pasa algo y a veces alguien piensa y suelta un “qué experiencia tienes…”, aquí la experiencia es un grado, y a muchos hombres les preocupa el pasado sexual de su pareja (psss a muchas mujeres también). Como bien he dicho, es pasado, disfruta del presente y esa experiencia que nos ha dado la vida para ponerlo en práctica contigo. Seguro que así suena mucho mejor. dejemos el pasado, vivamos el presente y perdamos miedos, todo es más sencillo, no pensar, reír y sudar mucho. Nosotras también tenemos nuestros miedos y complejos, ésos que os gustan y nos rompéis los moldes cuando nos lo decís, porque nos arrancáis una sonrisa o esa mirada de te como ahora mismo.

Y si ya os contamos que sí, nos masturbamos porque nos ponéis, imaginando escenas muy subidas de tono en sitios donde quizás algún día nos desnudemos y disfrutemos, porque follar está muy bien, pero fóllame la mente primero, porque éso me pone y mucho, luego ya nos perderemos en más sitios, no sé si de vuestro cuerpo o por el nuestro…

Que los miedos se vayan para pasar al placer, a la complicidad y a las risas, al sudor y al buen sexo y por supuesto, si lo encuentras, no lo dejes escapar, porque si hay buen sexo, fuera de la cama imagínate esa química.

Y de ésto y muchas cosas más, son los audios en los que colabora Charly R&R de Radio Vallekas y que cada semana publicamos. Hoy lo voy a compartir con vosotros, ¿nos lo volverán a censurar?, pues sí… es lo que tiene hablar de sexo, ni las redes sociales tienen la mente abierta

https://archive.org/details/buscandomiabridorfinalmiedos_202006

Como siempre un placer, recordad, complicidad y placer hacen que los miedos desaparezcan y den paso a otras experiencias mucho más placenteras fuera y dentro de la cama, y si éso lo encuentras no lo dejes escapar.

Espero vuestros comentarios, me encanta responder a cada uno de ellos y aprender de vosotros. Veamos esos miedos y no miedos.

G & G

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RINCONES PROHIBIDOS

¿Por qué nos llama tanto lo prohibido?, porque somos curiosos por naturaleza, y porque ella nos llama, no lo olvidemos. Todos tenemos ese lado salvaje que hace que nos saltemos ciertas normas, ésas que otros no ven bien o quizás, simplemente, no saben disfrutar. Pero hay rincones de nuestro cuerpo a los que podríamos llamar don Por ahí no, don Ni se te ocurra, don (con la mirada ya lo he dicho), don (con la mano avisado estás)… demasiados “dones”.

Cambiemos esos dones por los dones de a ver qué pasa, seguro que son más divertidos y no son tan corta rollos. Vamos a empezar por un don muy especial, sí ése de Ni se te ocurra.

Sí, has pensado bien, parece que es el prohibido, el ¡Ah, no!, y como decía en una entrevista, muchos hombres no llevan bien éso del dedo, al menos en esa zona. Sí, es delicado, razón de más para tratarlo con cariño, así que descubre tu cuerpo solo o acompañado.

Es una de las zonas más sensibles y caprichosas, quizás no te guste, o te encante, quizás el dedo no te resulte tan mala idea si estás con la persona adecuada y te dejas llevar, pero aquí todo es, quizás. Aunque estoy segura de que muchos no lo cuentan y les gusta.

Pero no hablemos sólo de hombres, son muchas las mujeres reacias a traspasar ciertas fronteras, incluso he llegado a escuchar la frase de “éso es sólo para una cosa”, claro que si utilizamos esa frase para todo tenemos varios problemas, y es que la sexualidad siempre ha ido ligada a tener familia, pero ¿y el placer?.

No hay nada como investigar en nuestro cuerpo y en el de la persona que te gusta, que te pone, que saca ese lado que no siempre se deja ver, que te invita a hacer locuras con cada parte de tu cuerpo, que incluso recordándolas te hace subir de temperatura y tu cabeza ya está pensando en la próxima vez.

Hablemos de don Ni se te ocurra, sí, ése que esconde vergüenza y nos sonroja, ¡¡cómo vamos a hacer éso!!, y ¿por qué no?, déjate llevar, si la otra persona te lo propone es porque quizás sepa que te va a gustar, y si no es así, no sigas, pero escucha a tu lado salvaje, quizás te sorprendas hasta de tí mismo.

Sal de tu ritual habitual, hay que probar cosas nuevas y seguir descubriendo lo que esos rincones nos pueden hacer sentir, cada persona es un mundo para hacernos descubrir algo nuevo y nunca se sabe dónde o en qué parte de nuestro cuerpo. El roce no sé si hace el cariño, pero a veces eriza la piel y es que ella siempre pide más, dárselo depende de tí y de las ganas que te provoquen. Ay, provocar… deberíamos hacerlo más a menudo.

Es complicado enumerar cada rincón de nuestro cuerpo, porque cada persona tiene sus prohibidos, así que os invito a que a solas los descubráis y les deis esa oportunidad para seguir deshaciendo camas o … Estoy segura de que muchas veces habéis fantaseado con situaciones que os ponen mucho, y ¿por qué no cumplir algunas?. Además, hay un tema muy interesante a tocar (entre otros muchos y placenteros) que es el de los juguetes… ya os contaré, porque está en el horno. Y es que últimamente las temperaturas están subiendo mucho, no sé si es porque tenemos ganas de lanzarnos a seguir descubriendo o que nos descubran.

Y como siempre, deseando saber más de cada uno de vosotros. Por cierto, podéis seguirme en las redes sociales, aunque a veces nos prohíben ciertas publicaciones, pero si os dais prisa, quizás nos podáis escuchar, sólo si os apetece, que aquí todo hay que hacerlo con ganas, muchas ganas…

G & G

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¡MÓJATE!

En la vida hay muchas duchas frías para aliviar ciertos calentones, pero lo mejor son esas duchas templadas que nos hacen subir de temperatura.

No nos engañemos, la temperatura puede subir estando solos o acompañados, porque la mente es así de caprichosa, y sabe cuándo estamos más predispuestos a todo, sí, a todo, a dejarnos llevar. Lo que empieza siendo una simple ducha, a veces termina siendo “la ducha”, ésa en la que damos rienda suelta al placer y que a veces termina siendo un baño relajante y excitante a la vez. Ese momento en el que nos acariciamos tras ser cubiertos con jabón o espuma, porque lo queremos todo, cubrir, enseñar, jugar… y no nos importa tener que salir y mojar el suelo porque nos hemos acordado de algo que tenemos en el cajón y que nuestro cuerpo nos lo pide porque está excitado.

Y es que quien conoce cómo es su cuerpo y qué tecla tocar, disfruta mucho más, desde ese roce de agua templada por su sexo, las caricias de sus dedos y los movimientos del cuerpo pidiendo guerra, porque aunque el agua se esté quedando fría, por dentro nos arde todo.

Y sí, son duchas que sin darnos cuenta nos relajan y es que el cuerpo es sabio y sabe cuando nos va a sentar muy bien, porque además, sales con otras ganas de comerte el día.

Y cuando vemos a nuestra pareja o esa persona que te gusta duchándose tras una noche de sudor… de nuevo el cuerpo se activa empujándote para terminar acariciándole por la espalda mientras le jabonas y besas, rozando el pecho y deslizándolo por la piel húmeda, es entonces cuando los cuerpos olvidan el cansancio de la noche para dejarse llevar por el momento, y se mojan mostrando sus movimientos, su excitación y ganas de seguir disfrutando bajo la ducha.

He llegado a pensar que la expresión de mójate, no es sólo decir lo que opinas sino que también lo podemos aplicar a cuando el cuerpo habla debajo de la ducha, ¿no creéis?. Al final los cuerpos se enredan, los sexos se buscan y resbalan, las bocas suben y bajan, las manos acarician cada rincón, incluso los prohibidos, ésos donde muchos se resisten.

Y es entonces cuando perdemos la noción del tiempo, mojados en la excitación, mirándonos con otra música, sintiendo placer, sonriendo a la locura y dedicando pequeños guiños a la mente sucia que todos tenemos.

Pon ritmo a cada ducha, tanto si estás solo o acompañado, cada música tiene su baile. A cada uno le suena de una forma y le provoca de otra. Mójate en todo.

De chocolate y vainilla

Ahora quiero lanzar una pregunta, ¿por qué hay rincones prohibidos?, o al menos para algunas personas. Creo que será la próxima entrada… y nunca mejor dicho.

La pregunta es lanzada en el audio que quería compartir con vosotros, pero he de decir que a veces no sólo la mente es caprichosa, la tecnología también, es una entrevista realizada por Charly Rock&Roll de Radio Vallekas, (Generación suicida), que ha querido colaborar dando a conocer este blog, a veces subido de tono y que a todos nos hace volar la imaginación. Seguiré intentando compartirla.

Como siempre, deseando, leeros y saber más de vosotros, de vuestras fantasías y vivencias, de vuestros deseos más carnales y de haceros sonreir.

G & G

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Sueño o realidad…

Nunca había tenido un encuentro así, donde las ganas lo eran todo, ganas de disfrutar de un vino, de conocer a esa persona, de verla, tocarla, abrazarla y dejarme llevar. Quizás suene atrevido, pero mi cuerpo necesitaba locura, de las que te hacen sentir vivo, locura sana, sin saber el destino, y que a veces asusta. Pero decidí no pensar, no poner límites, para qué, ya nos los ponemos muy a menudo, es hora de dejar de reprocharnos y sí de vivir. Vivir, qué gran palabra.

Un encuentro entre dos desconocidos, en una ciudad cualquiera, donde las risas y el vino fueron nuestros acompañantes para acabar en el hotel sudando, nerviosos, pero sin ningún tipo de tabú, como si en otra vida nos hubiéramos conocido, complicidad, ganas, sin sentir vergüenza de ningún tipo pese a los nervios y simplemente, dejándonos llevar.

Finalmente, Morfeo nos abrazó, supongo que para recuperar las fuerzas tras terminar húmedos, extasiados y agotados, descubriendo nuestros cuerpos, buscando el placer en cada rincón, todo ello con el acompañamiento de miradas cómplices, sin importar la hora, simplemente, dejándonos llevar terminar exhaustos.

No quería abrir los ojos, no quería que éso terminara nunca, mientras notaba su respiración, sus caricias, su roce… nuestros cuerpos de nuevo se activaron, querían sexo, no querían parar, no importaba nada, éramos dos personas disfrutando el momento, sin barreras y sin saber qué pasaría después, pero no nos importaba, sólo existíamos nosotros.

De nuevo el sudor invadió nuestros cuerpos mientras nos movíamos buscando el placer, jugando, riéndonos, abrazándonos… mientras el día despertaba e iluminaba la habitación. Lo que era un amanecer, también era una despedida a ese día, a esa noche, a esa locura. Él entre mis piernas, con su lengua haciéndome llegar al orgasmo mientras sus manos acariciaban mi pecho, para luego besarlos y sentirle dentro, clavándose una y otra vez, sin poder resistirme a tanto placer, reuniendo fuerzas para sentarme sobre él y clavarme aún más, sentirle mientras movía mis caderas, mirándole y excitándome aún más con su mirada.

Y sí, terminamos una y otra vez, disfrutando de nosotros, de nuestra complicidad, pero no quería despertar de ese sueño, así que volví a cerrar los ojos mientras la habitación se iba iluminando lentamente. Quizás, sólo quizás, vuelva a repetirse ese sueño, volvamos a ser nosotros, volvamos a disfrutar de la locura que nos da la vida. Quizás la vida nos vuelva a sorprender.

Lo que está claro es que las limitaciones las pone nuestra cabeza, y sin limites, todo se disfruta de otra forma y mucho más. Así que abro de nuevo los ojos, deseando más sueños de los que nos hacen sudar, de los que no saben de barreras, de los que quizás algún día, sean reales, porque la complicidad en el sexo, dice mucho.

Así que ya me dirás qué te pone a ti, sí, a ti, que me has leído, que has soñado, que has imaginado… y que te gustarían tantas cosas.

Como siempre, un placer, (detrás de otro, en este caso). Hasta el miércoles, deseando leeros para responder.

G & G

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Fíjate tú

Ahí estaba él, contoneándose tras levantarse, como diciendo, mírame, que a la vuelta soy todo tuyo de nuevo. Y ahí estaba yo, mirando embobada y pensando, no tardes. ¿De verdad estaba hablando en silencio con un culo?, evidentemente sí, pero qué culo… y qué noche.

Y es que no somos de piedra, y a todos nos gusta mirar, algunos lo hacen de reojo, otros con picardía, otros añaden un suspiro, otros lo comentan, pero todos, absolutamente todos, miramos aquello que nos gusta y deseamos.


Siempre se ha dicho que a los hombres les gustan los culos y los escotes, vamos a olvidar las miradas, las manos, la forma de moverse, o los andares, porque ésto último también es una forma de decir, me gusta tu culo. Es cierto, que quizás no lo hacen de forma muy sutil, aunque también he de decir, que todo tiene su momento y confianza.

Nosotras, también nos fijamos en esa parte trasera que tanto nos gusta, sin menospreciar la delantera, por supuesto, si marcan el torso ligeramente, si se ve parte de un tatuaje… y es que la imaginación es tan oportuna que a veces hace que la claqueta se levante y comience a grabarse la primera toma.

Siempre diré que una mujer femenina, insinúa y es discreta (cuando debe serlo). Un escote bien puesto hace maravillas en nuestra figura y en otras zonas corporales masculinas, todo un milagro a veces, teniendo en cuenta que la señora imaginación ya está haciendo de las suyas.

Un buen culo que agarrar y que se deje, da la vida, siempre lo diré, y aquí no hay sexo que valga. He de confesar, que por mirar un culo, me dí con otro que llevaba matrícula. En realidad fue un beso, aún recuerdo al conductor diciendo, pero señorita, ¿no me ha visto?, vaya situación (lo recuerdo con la sonrisa que entonces tuve que disimular). Sí, nosotras también miramos, algunas con más disimulo y otras con más torpeza, como yo.

Ya sólo nos queda otra delantera, muy cómplice de imaginación y a veces todo lo contrario, porque gracias a ella queda delatada la excitación. Y si en el escote, el tamaño hace que todo se vea diferente, aquí nos pasa lo mismo. Estoy segura que quien inventó la frase de “lo importante no es el tamaño” es porque alguien la tenía pequeña, o aquella persona que dijo “lo que importa es que sepan utilizarla”… aquí hablaba de la lengua, ¿no?

Menos lobos Caperucitas, aquí cada uno tiene lo que tiene y cada uno de nosotros tiene sus gustos. A muchos hombres les gustan los pechos pequeños, a otros más grandes, a muchas de nosotras, el tamaño nos importa, mientras que a otras lo que les importa es que lo sepan utilizar (juraría que éso se hace con algo que lleva pilas y es muy divertido). Tenemos un cuerpo que nos incita a pasarlo bien, no lo podemos negar.

Lo que está claro es que para disfrutar aún más de todas las partes de todos los cuerpos, tenemos que empezar disfrutando y conociendo el nuestro, porque sólo así, levantaremos caderas llenas de placer, conseguiremos movimientos que nos piden más, y nuestras miradas dejarán de ser discretas para transformarse en salvajes.

Y como siempre, un placer. Gracias por leerme y hacerme partícipe en vuestras opiniones, me encanta leeros, ¡se aceptan propuestas para el próximo miércoles!.

G & G

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Leer entre comillas.

Sí, el sol nos da la vida, nos invita a llevar menos ropa o a quitarla, salir, disfrutar, que nuestra mente vuele y las canciones suenen diferente.

Hoy he salido a la terraza, y como no puedo escuchar la vida sin música, ahí estaba yo, soñando con Adam Levine (el de arriba), visualizando ese video donde sorprende a los novios y todos se emocionan, sí, yo también, pero porque no me pasó a mí.

Y es que si nos ponemos a analizar… algunas canciones tienen miga, y si os fijáis, estoy hablando de canciones cantadas por ellos. Por ejemplo, si os digo; cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca, muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café… es que me dan ganas de comerle y lanzarme sobre Adam, ser su cuchara mientras me muevo, (él la taza, por supuesto) porque aunque no soy de café podemos poner la nata. Ay Miguel, lo que te gusta provocar.

Y de repente, te viene a la cabeza aquella canción de Juan Luis Guerra, en la que nos dice;

Quisiera ser un pez, para tocar mi nariz en tu pecera, y hacer burbujas de amor por donde quiera… pasar la noche en vela mojado en tí. Un pez, para bordar de corales tu cintura y hacer siluetas de amor bajo la luna… saciar esa locura mojado en tí.

Por favor, de ponerme encima, pasamos a entre mis piernas, éso me recuerda a aquel primer post que escribí del cunnilingus, ¿os acordáis?, menos mal que las canciones son espaciadas en años, porque si nos ponen todas seguidas, nos da algo, ésto parece una partida de dados eróticos. Y es que el sexo, siempre está presente en nuestras vidas, incluso en las canciones más inocentes, sólo hay que saber leer entre comillas y moverse como pez en el agua.

Y de repente, llega Pereza, cantando éso de “qué bonito mirar la sombra que hacen tus rejas mientras meto las orejas en el centro de tu andar” . Aquí nos ha tocado el mismo dado, señores, a seguir dando placer.

Pero no nos olvidemos de aquellos años de la copla en los que la picardía y el sexo iban de la mano, aquí una de las más ardientes era Rocío Jurado, una mujer adelantada a su época. Si te dijera que el clavel al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendido que está quemando mi piel… ¿Qué cuerpo se te queda ahora?.

Era la canción que ponían mis padres los domingos en el coche, creo que no eran conscientes de su significado, o sí, aunque a lo mejor pensaban que la niña no se enteraría, un poco tarde, pero aquí estoy. Hay muchos claveles en el mundo y mucho que encender. Hay muchas personas que estamos deseando encontrar quien nos encienda, y no precisamente un cigarro.

Ay, que no nos falten nunca las ganas de todo, de vivir, en definitiva, y como hoy la cosa va de música, no quería acabar con la canción del Chiringuito de Georgie Dann, otro que tal baila, donde el menú era conejo a la francesa, pechuga a la española y almejas a la inglesa.

Os dejo otra de las canciones que insinúan, provocan y tiene un cierto juego. No sé si os pasa a vosotros, pero hay olores, miradas, canciones… que nos recuerdan a alguien, pues recordemos a los que nos hacen sonreír, quizás nos esperen con alguna canción que ya no escuchemos como antes, mía culpa.

Hasta el próximo miércoles, espero que me contéis alguna canción más, de las que tienen miga y muchos recordemos al leerlo.

G & G

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El interior, importa.

Sin duda, la ropa interior, importa, y si tienes una cita aún más, o al menos éso pensaba hasta esa noche. Os pongo en situación, había quedado varias veces con él, y una no es de piedra y como nunca sabía cuándo iba a pasar algo más, siempre me ponía mi mejor ropa interior, por si acaso.

Ese día fuimos a cenar y creo que ninguno de los dos podíamos resistir más tiempo a lo inevitable, así que fuimos a su casa y ahí estaba yo, con el calentón del siglo nerviosa y pensando, por dios que se quite el pantalón ¡que no puedo más!. Al final, se lo empecé a quitar yo y de repente mi cuerpo se paralizó ante semejantes vistas… Aún es el día que no sé cómo describir ese momento en el que la S de Superman se reflejaba en mis gafas.

Claro que si me pongo a pensar en la variedad de ropa interior que hay no sé que es peor, si un hombre que va con relleno, o con una S en los huevos.

El día que dejé a mi marido tiré todas la bragas, sí, era mi forma de empezar una nueva etapa, a lo mejor la de él era empezar a volar, fuera del nido.

¡Vamos a dar importancia a la ropa interior de hombres y mujeres! porque a quién no le gusta encontrarse unas buenas vistas… Muchas veces hemos dicho éso de cómo le sientan esos pantalones, algo que es aplicable a esa pequeña capa antes de llegar a la lujuria.

Y es que hay ropa interior que provoca a todo, es como una recompensa, ver que la otra persona se cuida, gusta. Por éso nunca entenderé por qué hay personas que no le dan la importancia que se merece, no sólo por si tienes un encuentro de lo más apasionado, sino porque hay que sentirse guapos siempre, incluso con lo que los demás no vean. Así que aprovecha para dar una vuelta a tu cajón y tira aquello que no te haga sentir deseable.

Claro que también da mucho juego no llevarla o que te la quiten con la boca. Ains, este confinamiento me está volviendo loca, lo que daría yo por sorprender a mi chico en un bar y susurrarle al oído que me acabo de quitar la parte de abajo en el baño. Y es que el juego con la persona indicada, la complicidad y el humor hace que el cuerpo se deje llevar olvidando todo para recordar cada momento disfrutado, cada rincón recorrido y cada gemido de placer.

Sí, la ropa interior no lo es todo, pero cómo nos gusta, porque hace volar nuestra imaginación pensando en cómo quitarla, aunque a veces con el calentón termina en cualquier parte, no quiero ni pensar lo que se habrán encontrado las señoras de la limpieza en algunas habitaciones tras un fin de semana algo ajetreado.

Así que creo que voy a mirar algún conjunto nuevo por si alguna vez me sorprenden y ya de paso, aprovecho la ocasión, por si me está leyendo aquel chico de la S, en decirle que a veces le recuerdo con una sonrisa al ver las películas de DC Comics. No son mis preferidas, pero sin duda, esa cita marcó.

Espero vuestros comentarios como siempre, ¡me encanta leeros!. Hasta el próximo miércoles.

G & G

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A tomar por…

Hay que ver la cantidad de nombres que puede llegar a tener un culo, vamos a mencionar algunos, pandero, pompis, trasero, cachetes, nalgas, posaderas, glúteos…

Quiero romper una lanza por los que resaltan su culo, aunque tengan que probarse más de 50 pantalones hasta dar con “el pantalón”, sí, ése que nos vuelve locas y locos, que hace que nos giremos y que el tiempo vaya más despacio para poder pensar…ése lo agarraba yo. Momento que suele ser interrumpido por algún amigo que nos hace volver a la realidad.

Anda que no sabemos qué pantalón nos sienta bien, y éso se nota, incluso cuando te miran aunque estés de espaldas. Y no lo digo sólo por las mujeres, porque ellos, queridas, también lo saben.

En los años 90, el culo fue uno de los protagonistas, en realidad siempre ha tenido su hueco, pero en esa época aún más. Desmond Morris dijo “los culos son las nuevas tetas”, y es que no podemos negar que siempre ha sido un tema que ha traído mucha cola y a grandes mentes. Voltaire le dedica todo un capítulo al culo, pero de forma magistral e inteligente, como “ignorancia”. Porque vamos a ser sinceros, a día de hoy poco sabemos de él y muchos lo siguen tratando como un tabú para ciertas cosas.

Recuerdo un día de risas entre amigos, donde nos contábamos situaciones de oídas, claro, de los vecinos que luego te encuentras al día siguiente e intentas mantener la compostura, y suele ser en el ascensor, sí, ese lugar reducido de grandes conversaciones.

Reconozco que Jaime tiene mucha gracia contando las cosas, y nos decía que hubo una noche, de madrugada, en la que le despertó el grito de su vecina de arriba, y no precisamente gimiendo, sino con un “por ahí noooooooo”, claro, todos nos echamos a reír, porque todos hemos escuchado a vecinos que luego nos hemos encontrado en el querido ascensor. Y sí, éso le pasó a él, y es que por más que intentaba pensar en otra cosa, la frase le taladraba la cabeza y era complicado no imaginarse la estampa mientras llegaban al garaje.

Benditos culos que provocan una curva en nuestro rostro y hacen que vuele la imaginación. Benditas parejas o amigos con derecho que dejan esos bolsillos vacíos para que podamos meter la mano, sabiendo que luego les agarraremos mejor, sí, con ganas, porque en esta vida, lo que tengas que hacer hazlo con ganas, si no “pa qué”.

Voy a tomarme la licencia de comparar a un culo con un buen perfume, porque deja huella en nuestra memoria, porque nunca se olvida y porque siempre nos recuerda a alguien. Seguro que ahora ha venido un nombre a tu cabeza y se ha dibujado una sonrisa en tu cara, y es que un buen culo, siempre deja huella.

G & G

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Esos besos…

Cómo es posible que un beso nos delate tanto y nuestro cuerpo no sea capaz de ocultarlo, aunque quizás es porque no quiere.

Algunos nos erizan la piel sólo con sentirlos e incluso imaginarlos, otros, más húmedos, hacen que nos acaloren hasta donde nunca imaginamos llegar, algunos hacen que los deseos más íntimos y salvajes fluyan…y es que un beso bien dado lo merece todo.

Los hay que se hacen de rogar, como muchos de nosotros en alguna que otra ocasión, pero los damos con la mirada…o los pedimos con los labios, sí, ésos que inconscientemente humedecemos al mordisquearlos, quizás por nervios o porque lo deseamos con tantas ganas que…

Hay besos infieles, como un buen vino de Bodegas Briego, con un sabor que no se olvida y que seguramente quieras volver a saborear, pero cuidado, quizás te enganche. Los hay juguetones, como un buen espumoso, pero lo mismo que sube, baja la intensidad, quizás sea algo fugaz, divertido y que te haga sonreír al recordarlo algún día.

Los hay con cuerpo, ésos que te piden más, y por los que te dejarías llevar, porque lo estás deseando desde el primer momento, llámale X o que te empotren, vamos a ser claros. Los hay jóvenes, llenos de vida, sabes que nunca madurarán y que precisamente es éso lo que buscan para aprender, y a veces, la madurez se deja llevar para sentirse viva y joven o simplemente para olvidar.

Los hay blancos, con ese punto de frescura que nos alegra cualquier día y que nos invita a más, a conocer su procedencia, donde se forjó su madurez y por supuesto a disfrutar de cada copa. Ahora sería un buen momento para tomar una de ellas. Los hay que depende el día, nos saben de una u otra forma porque aún están sin definir y no terminan de engancharnos, porque un buen beso, es como el vino, debe dejar huella o un buen sabor de boca.

Qué importantes son ahora que no podemos besarnos, pero que nos los imaginamos en cualquiera de sus versiones hasta estremecernos, desearlos y soñarlos. A veces despertando acalorados, sudando y deseando volver a dormir para continuar besando y disfrutando. Porque cada uno de nosotros deseamos un vino o quizás un beso…

Así que dime, ¿de qué vino eres?, y aquí espero que me sorprendáis cada uno de vosotros, y sí, espero leer algún comentario de ellas, porque hasta ahora son los hombres los más atrevidos en hablar, cómo cambia la película, aunque con un buen vino…

¡Hasta el próximo miércoles!

G & G

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DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la “poda” que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un “aquí huele a pollo quemao”.

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

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¿Cuni qué?


Y yo que pensaba que ya disfrutaba estando casada… ay, ¡ilusa de mí! es cuando termina el matrimonio cuando se abren nuevos horizontes y descubres palabras que te hacen abrir otras cosas, (también la mente, claro).

Es curioso, porque lo que antes te hacía morir de vergüenza, ahora es de placer. Venga, no me digáis que no es estupendo tener a alguien entre tus piernas, que te ponga como nunca y te vuelva loca.

Muchas no lo quieren reconocer, pero se mueren de ganas. Nada mejor que tener una mente abierta a nuevas experiencias, y que radio patio hable lo que quiera, al fin y al cabo, el gustazo te lo llevas tú.

Aunque no nos engañemos, desde que te separas y curas heridas nos preocupa el qué dirán, nos duele y lo saben, hasta que nos venimos arriba, pisando fuerte y con ganas de comernos el mundo y otras cosas…


Siempre se ha dicho que el postre se deja para el final, por favor vamos a ver si conseguimos un cunnilingus digno de premio.

Algunas mujeres se quejan de que la persona que ha terminado ahí, va tan lanzada que se olvida que hay más partes en el cuerpo aunque no se llamen clítoris, juega, humedece, pero no entres como cuando te lanzas a morder una manzana, nooooo, ni como cuando un gato lame de su tazón de leche, qué horror. Claro que luego están los que piensan que se van a caer al abismo y se enganchan a tu pecho como si no hubiera un mañana, por dios, que no estás escalando.

Siéntete como un consolador subiendo la intensidad, siempre es más divertido.

Una amiga me comentó que por probar algo nuevo, descubrió un brillo labial de efecto frío/calor. Yo, la verdad, nunca he probado éso, pero recuerdo que una pareja probó un gel de efecto calor y uno terminó en la ducha y ella en el bidé porque no lo aguantaban, así que yo por si acaso, esos efectos, se lo dejo a otros, no me apetece tener que correr en versión deporte y no sexualmente hablando.

Es tan importante disfrutar, comer y que te coman bien…que debemos dejar los prejuicios fuera, abrir la mente y por qué no, las piernas, éso sí, no con cualquiera.

Ay, y qué bien sienta que sepan hacerlo, porque a muchos les entran las prisas por meterla, y creo que no saben que por ahí nos pueden ganar…

Lamed, lamed mucho, que la experiencia es un grado para disfrutar y hacer disfrutar.

¡Hasta el próximo miércoles!

G&G

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