Destacada

EMPATA2

Que si los hombres son infieles por naturaleza, lo que tienen que aguantar muchas… ni mucho menos. La película ha cambiado y ni siquiera Caperucita es la misma desde que pidió fuego al lobo.

Siempre que se habla de “los infieles” se suele hablar de hombres, pero todo ha cambiado, podemos decir que estamos empatados. Otra cosa es hablar de los motivos que inducen a esa infidelidad, y suele ser porque no hay sexo en la pareja o se quiere probar algo nuevo.

En el caso de la gran mayoría de las mujeres es porque llevan muchos años con su pareja, no hay sexo y no se ven atractivas. Y en el caso de ellos, tampoco hay sexo y quieren probar algo diferente. Vamos, que se es infiel por no follar para hacerlo fuera.

Cada vez son más las mujeres que tienen encuentros fuera del matrimonio, les sube la autoestima y comienzan a sentirse más atractivas, a ganar seguridad y a veces, les da ese empujón que necesitan para tomar “la decisión” y dejar a su pareja. Quizás los hombres sean más acomodados y quieran tenerlo todo, pero sí es verdad que cuando una mujer da el paso, lleva mucho tiempo pensándolo, incluso años…

La cuestión es que todos somos infieles en algún momento de nuestra vida, incluso gastronómicamente hablando, porque descubrir sabores nuevos siempre gusta. Aunque a veces arriesgarse signifique pasar por el peaje.

Es complicado seguir un orden cuando se cruza alguien en el camino y te mueve por dentro, por fuera y vuelven a despertar esas ganas de adolescente, de sexo, de… lo que a veces no sabemos ni describir. Sabemos qué es lo correcto, pero hay que reconocer que la vida es realmente puñetera y rompe nuestros esquemas, lo correcto, “nuestro orden”. Y entonces nuestra cabeza piensa “me va fatal con mi pareja, pero me dan ganas de empotrarlo y dejarme llevar, pero noooo, no debo, estoy con alguien”. Dichosa conciencia, siempre tan oportuna.

Hasta aquí, entendido, pero y ¿cómo te va con tu pareja?, a lo mejor llevas 5 años, ésos que dicen que duran las relaciones y que al llegar a ese número debemos cambiar. Quizás la clave sea no pensar tanto y dejarse llevar.

Según un estudio, el empate está servido, y os aseguro que todos pueden hablar de algún que otro gol y muy placentero. Y es que por nuestra edad, tenemos muchas más guerras que las generaciones que vienen, donde a la infidelidad no se le da tanta importancia, lo cual no sé si es un avance o pone en Jaque a las relaciones.

Antes mencionaba los 5 años, ya que según ciertos expertos en psicología aseguran que las parejas que pasan de ese tiempo, están destinadas al fracaso. Yo tengo mi propia teoría y además lo he podido comprobar. Cuando una relación llega a 8 años, pasa algo, o se rompe o se dan pasos importantes, hijos, boda… os aseguro que muchas se rompen porque uno se encuentra muy bien así y la otra parte quiere más. Y es ahí donde suele aparecer alguien que te descoloca y con quien decides dar el paso dejando esos 8 años de aprendizaje. Y sí, luego se casan e incluso tienen hijos, éso que tanto asustaba con la otra persona. Se llama chispa y complicidad, ésa que a veces desaparece junto con la magia.

A lo mejor es que lo prohibido o todo aquello que siempre nos han vendido como NO, es lo que ahora se convierte en un ¿por qué no?, quizás porque nuestra mentalidad no es la misma, y queremos más, o simplemente no somos tan fieles como nos han hecho creer.

Si lo pensamos friamente, cuando una relación no funciona, tampoco lo hace en la cama y al revés, quizás deberíamos cambiar algo en nuestra vida, quizás ésto pase porque muchas personas no son capaces de estar solas o simplemente, les gusta volver al redil tras comer un filete tras tanto pollo. Sea lo que sea, que nos haga feliz pero con la sinceridad por delante.

En fin, yo creo que voy a pedir fuego al lobo, puede ser mucho más divertido.

Hasta el próximo miércoles y deseando leeros tanto aquí como en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Vamos a ver si en los comentarios somos todos fieles.

G & G

Destacada

HOY NO…

Esta mañana leía en una red social diferentes comentarios de hombres y mujeres donde comentaban si se habían acostado con su ex tras dejar o ser dejados. Os puedo asegurar que había comentarios que no me dejaban indiferente, creo que son muchas las personas que no han pasado página. Muchos se habían acostado tras dejarlo, porque durante un tiempo aún seguían sintiendo esa atracción, otros ponían el grito en el cielo, la gran mayoría eran mujeres. Supongo que influye mucho cómo se acaba, pero cuando se deja de sentir algo por esa persona, todo se ve de otra forma, no es que se caiga la venda, sino que ya no te parece atractiva aunque esté como un queso, ha perdido su aquel para tí. Y es que el sexo, no siempre apetece, y no es porque nos duela la cabeza… porque a mí me duele cuando estoy sola, ¿será por éso?.

La cuestión es que el “me duele la cabeza” está muy asociado a las mujeres, y a las excusas de muchos hombres por no tener sexo. Muchas mujeres de mente abierta y piernas cuando les apetece, hablan de ello, ninguna ha mencionado un dolor de cabeza, pero sí que a veces no les apetece que les toquen su sexo, porque como dicen “es mío” y no siempre es penetración o caricias, hay más cuerpo. Aunque otras en cambio llevan mucho tiempo sin él pero sí les excita una penetración profunda con un vibrador. Quizás porque el sexo con nosotras mismas es lo que necesitamos a veces. Nos conocemos perfectamente y sabemos dónde tocar y cómo.

Pero no vamos a hablar de la masturbación que luego muchos se hacen pajas mentales o corporales y no nos las cuentan.

Muchas de nosotras utilizamos vibradores y he de decir que muchas sienten vergüenza si alguien los ve, y es que aún coletean ciertos tabúes, ésos que decimos que no tenemos y aparecen con cosas como éstas. Sí, conocemos nuestro cuerpo y nuestro sexo, pero qué pasa si rompes las supuestas normas y crees que hay que probar éso que te daba cosa. Por ejemplo, hacerlo con la regla. Hay hombres que no son capaces, por ese olor a hierro, o porque son muy tiquismiquis (en todo, que hay muchos), pero hay otros que prefieren hacerlo con regla y disfrutar a no poder estar plenamente con esa persona. Ojo, las primeras “doñas pegas” somos nosotras, porque da cosa, porque cómo vamos a hacer algo así, se va a manchar todo… y ahí es donde te das cuenta de si la persona que tienes al lado es tu cómplice o no, porque lo hace todo fácil, y muchas tras probarlo, llegan a decir que incluso les gusta más porque sienten mucha más humedad y placer. Empiezo a imaginarme a algunas forrando la cama con el plástico transparente de envolver los bocadillos “para probar”.

También hay mujeres que sin saber por qué, al terminar les sale la lagrimilla. A ver, no es por la emoción de que ha sido la leche y él se lo ha currado, siento deciros que las hormonas hacen más de lo que creemos, sí, nos vuelve más sensibles a veces y ese momento puede ser uno de ellos.

Ay el sexo, lo que nos gusta y los que nos hace pensar a veces cuando hay esa desgana. Muchas veces porque simplemente nos queremos dedicar tiempo a nosotras y estar a solas con Pepe (seguro que viene de “no me toques el Pepe”), y sacarlo del armario de vez en cuando, y es que hasta Diana de Gales tenía el suyo y se lo llevaba de viaje.

Sólo os pedimos que no tengáis celos de Pepe, a veces podemos jugar con él y hasta lo dejamos en vuestras manos para jugar ambos. Que no siempre nos apetece la penetración y sí las caricias y mimos, como a vosotros. Que nos gusta sentir que gustamos, y que la complicidad nos excita mucho dentro y fuera de la cama.

Que tocar es el pan de cada día, aunque de pequeños escucháramos muy a menudo “éso no” y dejábamos de hacerlo, y es que el placer va en nosotros…

Pues disfrutemos cuando el cuerpo nos lo pida, con quien nos lo pida y si necesitamos nuestro tiempo, disfrutadlo de otras maneras. Siempre digo que hay momentos de hibernar aunque no sea invierno, pero estamos menos receptivos. Tan sólo es que llegue ese sol que te haga despertar de ese letargo, puede ser un hombre o mujer que te pone o simplemente porque tu cuerpo comienza a pedir guerra de nuevo. Sea lo que sea déjate llevar, pero donde te sientas bien.

Y aunque no nos vamos a poder mover mucho (hablo de kms), disfrutad haciendo una ruta de sexo en casa, para saber si sois capaces de cambiar la temperatura en cada estancia, ahí lo dejo.

Como siempre, un placer y deseando leeros cada miércoles. Seguidme en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es  o escuchadme en https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Vamos a ver a cuántos les duele la cabeza este puente. Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

AL PUNTO

Soy consciente de que cada uno en carnes tiene sus gustos, unos muy hecha, otros cruda y yo soy de al punto. Obviamente hablamos de carne de agarrar y en especial de la de los hombres. Ya hemos hablado mucho de nosotras y hoy espero sorprender con lo que piensan algunos de ellos entre 40 y 50 años, sin duda la mejor edad para hincarles el diente.

Y es que no hace falta tener un buen tenedor para saber si esa carne te gusta o no, con echar un ojo lo sabemos, pero como ya tenemos cierta edad somos exigentes y también queremos un buen maridaje cerebral, por no hablar de la buena presentación en el plato. Y es que los hombres también han tenido que evolucionar al igual que nosotras. Recordemos cómo era la gastronomía hace años, cantidad, muy buen sabor y sencillo, ¿no?, pero con el tiempo se le ha dado más importancia, no sólo por salud, sino en la presentación, porque todo entra por la vista y luego por el sabor y lo que transmiten.

A muchos hombres les cuesta hablar de sus viviencias y del punto en el que están, muchos han dado el paso de dejar a su pareja porque les daba la impresión de que se iban a perder mucho sexo si no probaban por ahí, y porque si lo hacían con pareja se sentirían mal por engañar. Claro, que luego hay que escucharles, quieren sentirse “un empotrador” porque creen que es lo que quieren. Es respetable, al menos han sido sinceros y para probar no han querido mentir. Otros hablan de lo que les ha costado aceptar su cuerpo, ése que antes escondían porque no les gustaba, algo que nos ha pasado a todos, y es que cuando uno se siente bien, todo mejora. También están los que creen a pies juntillas que cuando conoces a alguien piensas en si te acostarías con esa persona o no y es una base para conocerla o darse a la fuga.

Está claro que tiene que haber química y es evidente que piensas un poco más allá, bien por la atracción, si te pone, si hablando te está “follando la cabeza”…, acostarse es fácil, pero hay niveles, recordemos el maridaje.

Si volvemos al físico y crees que te sobran algunos kilitos, empieza a pensar que estamos en la franja de los 40 y por lo tanto tenemos que pensar en ir bajando de 100 grs en 100 grs, como dice Silvia Abril. Para mí ha sido una revolución sexual escucharles. Desde que no sabían cómo actuar cuando su pareja le decía que le llamara puta, cuando en su cabeza retumbaba “si no lo eres por qué voy a decirte éso…” a descubrir nuevos placeres. Simplemente es asumir que en ciertos momentos sí apetece escuchar palabras subidas de tono y que nos excitan mientras jugamos y sudamos.

Nos ha costado llegar aquí con la mente libre, deseando disfrutar, asumir que tenemos que seguir aprendiendo. Que la sexualidad no se aprende en el colegio.

Y es que todos sabemos lo que es un preservativo, un anticonceptivo… Y la base está en poder preguntar y que respondan con normalidad.

Pero éso cuesta, y en cada casa ha sido un mundo, la sexualidad es no tener tabúes al hablar de ella. Es complicado definir a un hombre o a una mujer, todos somos personas que hemos tenido nuestras vivencias y es ahora cuando deberíamos disfrutar de todo mucho más, porque nos aceptamos, porque si te gusta que te mordisqueen los pezones, lo dices. Porque nos gustan las caricias y a veces el sexo menos ñoño. A veces hasta nos sorprendemos de lo que nos pide el cuerpo y éso, aún nos excita más.

Los hombres coinciden en general, en que ahora disfrutan mucho más del sexo, al cual le dan muchísima importancia, al igual que nosotras, porque ahora buscan complicidad, disfrutar y entender a la otra persona porque dar placer es muy excitante, en ir subiendo de nivel disfrutando, y éso se hace conociendo a la persona, aunque no nos olvidemos de que hay mucho Peter Pan por ahí, que siguen haciendo lo mismo que hace años, evidentemente, no todos evolucionamos igual.

Me hacía gracia uno de ellos cuando mencionaba que estamos influenciados por Disney, Hollywood… pero también por el porno, algo que hombres y mujeres hemos visto aunque muchos lo nieguen, quizás porque aún no disfrutan del sexo libre mentalmente. No existen los Humphrey Bogart pero sí muchos hombres que merecen la pena. Y es que no hay nada mejor que escuchar cómo ellos han ido aprendiendo y cómo se sienten ahora.

Siempre lo he dicho, coincidimos en más de lo que creemos, nos gusta el sexo, nos hemos liberado y no nos gusta cualquier cosa, ser inconformistas sienta muy bien. Asi que nada mejor que disfrutar de un plato de calidad con el maridaje perfecto. Ahora sólo queda coincidir en tiempos. Hay quienes sólo buscan sexo y otros a los que sólo éso, se nos queda corto.

Así que dejemos la mochila, quedémonos con lo aprendido y a disfrutar y sudar mucho, y como siempre digo, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas.

Deseando leer vuestros comentarios… Recordad, seguimos en Radio a Bordo, tocando muchos temas y con muchas risas. Y si queréis participar en un concurso aquí os dejo el enlace donde podéis seguirme y donde iré informando de todo. https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es me hará ilusión veros por allí.

Hasta el próximo miércoles y disfrutad mucho.

G & G

Destacada

MENTIRAS

Las mentiras están a la orden del día. Si buscamos mentiras de los hombres, inmediatamente sale “mentiras que dicen los hombres para llevarte a la cama”. Si pones, mentiras de las mujeres para llevarte a la cama, vuelven a salir los hombres. Por favor, no nos quitéis protagonismo, nosotras también mentimos y por supuesto también lo hacemos para llevaros a la cama, otra cosa es que creáis que habéis sido vosotros quienes lo habéis conseguido… como muchas otras cosas. Así que hoy vamos a hablar de ellas… Y es que a todos nos gusta gustar.

Si, todos mentimos, por no hacer sentir mal al otro, porque no te apetece, porque ocultas algo o a alguien pero quieres pecar y probar, o simplemente te gusta el juego, pero cuidado, también te puedes quemar y ser pillad@.

Si hablamos de sexo, aquí también existen las mentiras, aunque es verdad que vosotros os lleváis la peor parte, quizás porque nosotras somos más “zorras” en cuanto a picardía se refiere o porque muchos tenéis demasiada escuela. La cuestión es que todos mentimos, así que vamos a mencionar algunas de las mentiras más comunes de ellos y ellas, a lo mejor a alguien le suena alguna…

Empecemos por nosotras, por favor, espero no dejar muy mal a ciertas mujeres. Si su pareja de sexo y amor o sólo de sexo lo leen y les pillan, sólo puedo decir, ¡yo no he sido!.

Muchas dicen que el sexo sin amor no existe, y a veces hasta pueden llegar a convencerte o al menos lo intentan, supongo que así se sienten menos culpables, pero seguro que si entramos en sus cabezas tienen muchas fantasías de sexo y noches locas con desconocidos. Simplemente, utilízalo cuando quieras para excitarte aún más, pero no niegues ese placer que recorre tu cuerpo sólo de pensarlo, porque quizás, algún día, te desmelenes y te sorprendas. Además, con lo mal que está el mercado, lo del amor no abunda mucho.

Ahora es cuando muchos pensarán, otra vez, ya estamos, pues sí, el tamaño importa, no me vale la excusa de lo importante es saber utilizarlo ¡por supuesto que saben utilizarlo!, pero sobre gustos los colores y muchas mienten sobre ello para no hacer sentir mal a nadie, los extremos no gustan. Hay excepciones, como en todo, pero si lo piensas friamente, es parte del sexo, cuando te compras un consolador ¿es micropene? es como las mujeres con el pecho grande o pequeño, labios grandes o no (cada uno besa donde quiere), es visual, es placer, es tocar, es notar, es lo que te excita, por qué negarlo. Es como cuando escuchamos, me gusta tu personalidad. Hombre éso espero, acostarse con alguien que ni fú ni fá, es un “pa qué”. Pero sí es verdad que suena a “qué majo eres, pero no me pones como una perra”. Y es que siempre nos han vendido la idea de que los hombres son muy visuales, pero aceptemos que nosotras también lo somos.

Nos parecemos más de lo que creemos. Vamos a mencionar algunas de las mentiras de ellos (que nosotras también hemos utilizado).

“Nunca había sentido ésto”, seguramente estén los que digan la verdad y otros muchos no, pero cuando estamos tan bien y excitados parece que se nos olvidan otras veces.

Las mujeres también lo han dicho alguna que otra vez. Lo que ya no podemos decir es “nunca me había pasado”, todos sabemos de qué hablo (gatillazo al canto), a nosotras lo que nos gusta es levantar, pero oye, que a veces tardamos más en llegar o no llegamos o simplemente algunas tienen la cabeza en otro sitio. Mal, muy mal. O se está a lo que se tiene que estar o no empieces nada. Y hay una frase que asusta “tendría sexo a todas horas”, ahí ya sabemos que le encanta, pero y a nosotras, ¿no?, por favor, no me digáis que os paseáis con una tableta de chocolate a todas horas entre las manos como sustitutiva de… A quien le gusta el sexo, le gusta, que parece que sigue siendo pecado disfrutar.

En fin, todos mentimos, pero una cosa es cierta, hay niveles. Cuando te encuentras con un mentiros@, de ésos que lo quieren todo pero sin perder nada, es un bucle de mentiras que todos en algún momento hemos vivido y nos hemos hecho los locos para protegernos, muchos nos hemos liberado, porque sabemos lo que valemos y otros no se quieren lo suficiente y tienen dependencia de esa clase de personajes. Y ellos lo saben y se aprovechan. Sin duda me quedo con esas mentiras de parvulario que todos conocemos y donde todo queda en una sonrisa interior. No perdamos el tiempo con quien no lo merece.

No hay nada mejor que utilizar esas bocas para dar placer y recorrer el cuerpo que te pone, porque la palabra “follar” empieza por la mente, no lo olvidemos. Un susurro que eriza la piel, unas palabras al oído mientras estamos desnudos, los labios que se humedecen mientras el cuerpo disfruta, los que se mordisquean en momentos de excitación, los que piden guerra, los que te excitan con su presión y esas bocas que te calientan mientras estás dentro. Bocas y labios que van de frente, que te hablan con sus gestos, haciendo oídos sordos a esas pequeñas mentiras que ya conocemos y que saldrán en alguna conversación donde ambos puedan reírse, se llama complicidad. Porque hay personas que merecen la pena y además, saben utilizar muy bien su lengua. Me quedo con esa boca.

Como siempre, gracias por acompañarme en este blog y darme la oportunidad de leeros, es un auténtico placer saber de vosotros, aunque sea de forma anónima. Me arrancáis sonrisas y muchas veces me siento muy identificada con vuestras palabras. Recordad, sigo en Radio a Bordo, donde habrá más sorpresas. Os dejo el enlace https://radioabordoonline.wordpress.com/ simplemente, buscad la casilla Buscando mi abridor.

Vamos a ver si os han mentido mucho en vuestros comentarios… Hasta el próximo miércoles donde por fin habrá sorpresas. Por cierto, veo que Cuenca os gustó mucho… ahí lo dejo.

G & G

Destacada

¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de “es que te ponía mirando a Cuenca”, hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería “postura de perro” o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado “tocar la Zambomba”… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

DESPERTARES

Hay música para despertar que incita a muchas otras cosas, por mucho sueño que tengamos aún. La mejor, el ruido del agua que cae de la ducha, porque sabemos que él o ella está allí, sin ropa, esperando a que el agua esté templada para entrar. Y nosotros desde la cama, lo sabemos, y esperamos a que esté dentro para ir a tientas, casi sin abrir los ojos y ser dos (cuestión de gustos) mojándose en todos los sentidos. Sí, sabemos que alguno va a ir fatal de tiempo, pero… que nos quiten lo bailado, seguro que a ti también te ha pasado y te ha tocado improvisar al vestirte o peinarte para salir corriendo, pero ay esa sonrisa que llevamos luego, bien lo ha merecido.

Las duchas, hemos hablado varias veces de ellas, pero esas duchas mañaneras, acompañados, medio dormidos, dejan muy buen sabor de boca. Es como estar soñando pero sentir que está pasando, disfrutando aún más de todo y dejándonos llevar por las ganas. Desde que entramos y nos abrazamos, hasta regular nuestra temperatura y dejar que suba según vayamos recorriendo nuestros cuerpos. Desde las caricias que nos estremecen y la piel se eriza hasta enjabonarnos y pasar nuestras manos por el sexo contrario o propio, esa suavidad es una provocación, a veces creo que el cuerpo lo sabe y lo utiliza, porque incita a masturbarse sabiendo el desenlace que ya tenemos en nuestra cabeza mientras seguimos con los ojos medio cerrados, por el sueño y por el agua.

No hay nada más excitante que notar cómo la otra persona se deja hacer mientras recorremos con nuestros labios y boca su cuerpo, a veces mordisqueando suavemente, dejando ver las ganas que le tenemos, acariciándole con nuestras manos y provocando, porque nos lo pide el cuerpo y nos gusta hacerlo. Pero si hay algo que levanta pasiones es cuando desayunamos comiéndole a él o a ella, notar su sexo en nuestra boca, notando su placer y cuando te acarician la cabeza mientras nuestra lengua recorre su piel, nos presionan con su mano porque quieren más y notamos su excitación, y es cuando nos levantamos para sentirnos uno, sin delicadeza y con todas las ganas. Ahí es donde el cuerpo reacciona y despierta del todo, el sexo nos gusta a todos y sin duda es una muy buena forma de comenzar el día, así que no dejéis que la pereza os prive del mejor café para despertar, el sexo.

Siempre he defendido el sexo a cualquier hora, porque oye, cuando hay ganas y tienes con quién, para qué esperar, pero hoy he leído que la mejor hora es por la mañana y os voy a contar sus beneficios, aunque insisto, hay más horas en el día…

Dicen que es mucho más placentero porque el cuerpo ha descansado (depende si nos hemos dado un gusto por la noche, digo yo) y la mente está más despierta. Además, ellos tienen una erección mucho más efectiva. Pero sobre todo cuenta como rutina de ejercicio. Si es que siempre lo he dicho, el buen sexo hace que tengamos mejor cuerpo.

A todo ésto hay que añadir mucho más, porque nuestro sistema inmune se ve reforzado y es que los anticuerpos que liberamos mientras follamos nos previenen de contagios. Conclusión, que hay que hacer más ejercicio acompañado, que es cuando más quemamos y más liberamos por no mencionar que vamos a todos los sitios de mejor humor y es que comenzar así el día no está nada mal, aunque nos toque salir corriendo porque llegamos tarde. Luego nos iremos fijando en las caras de los demás y quizás pensemos éste sí o éste no ha mojado esta mañana (y no hablamos de las magdalenas del desayuno).

Sexo mañanero, que buen sabor de boca y de cuerpo, además la mente es puñetera y nos recuerda esos momentos “ducha” en una reunión o cuando menos oportuno debería ser y claro, nos ponemos malos sólo de pensarlo, aunque nuestra mente que es algo sucia y sabe qué momento es el mejor para ella, aprovecha la ocasión para darnos más ideas, aptas para esas duchas tan sucias y placenteras que tanto nos gustan. Y mejor no hablamos de la sonrisa que asoma por nuestro rostro sólo de pensarlo.

Bueno, aquí cada vez son más los que se mojan, al menos escribiendo y contando alguna experiencia acorde con lo que hablamos, vamos a ver cuántos lo hacen en las redes sociales. Os dejo en enlace donde nos podéis seguir si es que aún no es así https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Aquí estaréis informados de todo, desde mis conversaciones con Charly R&R en Radio a Bordo como de las novedades que están por ver la luz. Os espero.

Y como cada miércoles, un placer y deseando leeros, siempre me arrancáis una sonrisa o dais rienda suelta a mi imaginación, que no es poca.

Os dedico una de mis canciones de subir todo…

G & G

Destacada

EL INTERIOR IMPORTA

Sin duda el interior importa, y desde luego no voy a ser yo quien lleve la contraria a quienes lo dicen… porque cuando envejecemos es lo que queda. Pero vamos a hablar de otros interiores más provocadores, de ésos que apetecen quitar, arrancar o invitan a marcarte un baile de los que no se olvidan, por lo bien que ha salido o por todo lo contrario, y aquí sí es importante “ese interior”.

Siempre hablamos de la ropa sexy de las mujeres, las puntillas, las transparencias, lo que la imaginación puede volar con sólo ver parte de ella, y sí, nosotras lo sabemos y además lo utilizamos, para qué negarlo. Nos gusta llevar ropa que nos haga mirar y sonreír de otra forma, aunque ellos no sepan si lo que llevamos es de puntillas, negro o vamos de comando.

Hoy vamos a hablar de la evolución de la ropa interior de ellos. Siempre dicen que no tienen tantas opciones como nosotras, pero es verdad que han evolucionado, y lo vais a poder ver en este vídeo que no tiene desperdicio, aún hay cosas que no me explico.

Para empezar, a mi con el cesto ya me ha ganado. Saber que detrás no hay nada puesto, me pone, las cosas como son, os aseguro que en mi despedida de soltera hubiera acertado más que con el traje de zorro que me vino el pobre. Si mis amigas lo leen, sabrán por qué. Desnudarse es un arte, pero venir con cesto es un “ven aquí”. Pero claro, luego ves la supuesta evolución y ese body extraño de 1916 me mata sólo de pensar en la cantidad de arrugas que tendrá el pobre chico debajo del pantalón, por no hablar de la abertura trasera… ¿No os habéis fijado?, es de todo menos sexy, aunque cuando se lo quitan, si es con gracia… no está mal.

Y lo que os decía, en 1946 con goma para sujetar el “calzoncillo sobaquero”. No sé, a lo mejor las mujeres estábamos que nos subíamos por las paredes y necesitábamos tanto sexo que les arrancábamos hasta el higadillo, y ellos, pobres míos, se protegían de las feroces damas, aunque he de reconocer que me extraña, porque la liberación sexual nuestra fue más bien en en 1920, pero bueno, siempre hay rezagadas. Y de ahí pasan a sujetarse las medias, seguramente porque ni ellos querían resistirse a disfrutar.

Oye, a mí ésto de que se pongan y sobre todo quiten la ropa interior ha hecho que ponga el vídeo más veces de lo normal, lo que hace la imaginación, aunque mucho de lo visto es inimaginable en aquellos años, no me imagino yo a mi padre con los calzoncillos de 1976, el bigote sí, es más, lo tenía, pero ese estampado, me ha matado. Y todo mi gozo…. sin cesto, pixelado, claro, como a ellos sólo se les suele ver el culo y está de frente, tiraremos de emeroteca.

Y entonces llega Calvin Klein y junto a él, los hombres normales, podrían ser Los de Paco”, que no están tan cachas pero cuidan ese interior que tanto nos pone a nosotras, y que a veces o casi siempre provoca que les liberamos de esa presión textil y de otras mucho más placenteras y relajantes.

Sí, la ropa interior hay que cuidarla, es otra forma de decir cómo somos, si somos básicos, nos gusta provocar o un te vas a enterar. Marquemos, medio enseñemos y sobre todo, incitemos a disfrutar, que de éso se trata. Y nada de tener un Superman, Super Mario o cualquier dibujo que lleve S, corta cualquier excitación, os lo aseguro, como llevar los calzoncillos con el escudo de tu equipo, sí, aunque quieras marcarte un gol.

Y lo mejor para saber que había ganas, es no saber dónde ha ido a parar la ropa interior, éso es señal de que no se podía aguantar más a saber qué interior tenemos, porque es importante conocerse y sobre todo la piel con piel, luego ya lo que se sude y venga después, lo dejo a la imaginación de cada uno.

Ains esos calentones que bien sientan… solos o acompañados, desnudos o casi, porque a veces un sí pero no, de ropa interior, pone, casi casi, como llevar sólo un cesto. Y es que el roce hace el cariño, no lo olvidemos, además de levantar pasiones y otras cosas.

Como siempre, un placer pasar por las diferentes épocas y hacer volar la imaginación, quizás cuando haga mejor tiempo vea a alguien con un cesto y me acordaré de hoy. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablo con alguien del sexo contrario y hay muchas risas. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Os animo a que compartáis este blog que poco a poco va siendo más conocido gracias a cada uno de vosotros, porque vienen sorpresas y es una muy buena forma de estar informados.

Hasta el próximo miércoles y una pregunta, ¿qué ropa interior lleváis y cuál os pone?, deseando leeros…

G & G

Destacada

DÍME CÓMO COMES Y TE DIRÉ CÓMO ERES EN LA CAMA

Cuando os cuente todo ésto os vais a acordar de mí cuando veáis a alguien comer, o quizás en la cama…

Es curioso, nunca pensé que fijándonos en cómo comen (no cómo te comen, que a lo mejor también) se saben tantas cosas de las personas y quizás nos ayuden a salir corriendo o a quedarnos y comprobar si es verdad todo lo que os voy a contar ahora mismo, somos curiosos por naturaleza y además, nos gusta comer, a algunos más que a otros, ahí lo dejo.

Llevamos toda la vida vida buscando señales que nos informen de cómo son las personas o la persona que nos interesa en la cama antes de llegar a la parte horizontal, tamaño de las manos, pies, altura… nariz (aquí doy fe de que no falla, al menos de momento), pero de ésto hablaremos en otra entrada. Vamos a desglosar a las personas por cómo comen, es realmente curioso.

Personas lentas que no disfrutan de la comida. Dicen que son malos en la cama, así que si eres de esas personas y no quieres delatarte, más te vale que saborees todo mucho más o la llevas clara.

Lentos que disfrutan de la comida, son los que comen con cierta pasimonia, la degustan y se fijan muy bien en cada cosa que comen. Son sensuales, delicados y dedicados, ésos que nos gustan en la cama. No sé si os ha venido a la cabeza alguien que pasó por vuestra vida o por alguna estancia en concreto.

Rápidos que disfrutan de la comida. Son impacientes en la cama, no tienen paciencia y les cuesta relajarse porque les gusta dominar la situación, con lo cual, lo de dejarse llevar es algo complicado. Pero ojo, nadie ha dicho que sean malos amantes, será cuestión de probar.

Los que comen rápido y no les importa lo que se lleven a la boca. Aquí podemos desglosarles en varios tipos.

Los casos perdidos, aquellos que no tienen ningún interés por el sexo, ¿existen? sí. Con lo cual os veo girando la cabeza a modo espías para saber quién funciona y quién no o simplemente hacer recuento de las personas que son un “pa qué”.

También nos encontramos a los presexuales, suelen ser castos y no se les da muy bien estar entre las sábanas, pero siempre he dicho que con práctica, ganas y paciencia todo es posible y pueden convertirse en buenos amantes. Luego entra la ansiedad y claro, son aquellos que no disfrutan del sexo pero lo utilizan como sustitutivo del mismo. Muchos son así de por vida y suelen ser obesos, pero si es una etapa, con el tiempo todo vuelve a la normalidad.

También los hay que comen muy deprisa, sin disfrutar y además están convencidos de que el sexo es algo mecánico. Son directos, prácticos y no se involucran emocionalmente, así que para una persona romántica sería un fracaso total.

La verdad es que si con saber cómo come una personas ya podemos deducir cómo es aproximadamente en la cama, sólo puedo decir que más vale que pongamos todos de nuestra parte en disfrutar de lo que comemos y luego de lo que nos comemos, porque se tienen que ver ganas y los postres son la guinda del disfrute junto con los aperitivos.

Y nada de besos pequeñitos, delatan que no son buenos amantes, porque les cuesta utilizar su lengua para besarte.

Lo primero que me vine a la cabeza es un plato de espaguetis, porque tiene su aquel y os digo por qué. Si los enrollan en la cuchara, a lo mejor son personas que dan muchas vueltas y no los saborean igual ( vamos, que marean la perdiz), si son personas que los succionan… depende para qué puede estar muy bien, pero que muyyy biennn, pero si los cortan porque no son capaces de meter todos en la boca, quizás sean personas muy tajantes… o que no les vaya succionar. Vamos, que cuando vea a alguien comer, me acordaré de todo lo escrito y seguramente me imagine la escena en la cama y puede ser divertido. Ya me contaréis si os pasa lo mismo. Si el que el comer da mucho de sí, ¡hasta en la mesa!.

Y por hoy creo que ya nos hemos dado un festín, aunque nos quede el postre, pero éso ya lo dejo al gusto de cada uno. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo por si os queréis reír un poco, y es que hombres y mujeres no somos tan diferentes a veces. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Como siempre, un auténtico placer pasar este ratito con cada uno de vosotros. Gracias por los mensajes en las redes sociales y esos privados con tanto humor. Espero vuestros comentarios, a ver qué os gusta comer y saborear…

Hasta el próximo miércoles, deseando saber de vosotros.

G & G

Destacada

ÉSTO ME HUELE A…

Hombres, mujeres, sexo, tabúes, olores que nos recuerdan al pasado, otros que llegan con aire fresco y nos renuevan hasta el alma para pasar página de un sólo chasquido, y es que ni todos somos tan importantes ni nadie es imprescincible.

Podríamos decir que la vida es una perfumería, donde cada frasco tiene asignado un olor para cada tipo de persona.

Hay personas a las que se las huele a la legua, son sutiles, se acercan discretamente, te envuelven con un olor cálido donde te hacen sentir muy cómodo o cómoda, te abres, te da confianza, incluso crees lo que te está contando, pero en realidad te envuelve para conseguir lo que quiere, y para ello nada mejor que hacerte sentir especial y desaparecer con sutileza. Lo mejor es que ellos no saben que muchas de las veces lo sabemos, pero también nos apetece lo mismo y quedan en el olvido.

Luego están los que huelen a hogar pero que no te los tomarías, en mi caso, como el café. Sí, son calientes, parecen hogareños, familiares, su vida es perfecta e incluso equilibrada, (algo que no abunda mucho) y al final te dejan un mal sabor de boca, porque las mentiras les delatan como la espuma de un buen café. Son de los que entran hasta la cocina y piden la sal fuera. Hay más de los que pensamos, os lo aseguro.

Hay uno que a mi me gusta especialmente, son de los que no abundan, tienen un olor fresco e incluso cítrico por su humor, y según la piel que roce, huele de una forma u otra porque es equilibrado y sabe que cada persona es diferente y no se quedan con cualquiera. Su olor es de los que acarician la piel, de ésos que te hacen cerrar los ojos y soñar, pero con los pies en la tierra para disfrutar de lo carnal. No abundan y no aparentan, no mienten y hablan con la mirada, son discretos fuera y muy sexuales de puertas para adentro. Y es que pocos saben oler y mantener un perfume así.

También los hay sin cuerpo, muy intensos al principio con olor fugaz, no sé si llamarles precoces o adolescentes, simplemente les falta tiempo, por no decir un hervor para saber en qué grupo están. Son esos frascos torpes, que aprietas y van por libre.

Y por supuesto los de imitación, son un quiero y no puedo. Les gustaría ser ese perfume cítrico y quedarse, porque lo quieren todo y te venden una película para hacerte creer que es auténtico, de verdad, de lo que no abunda. Y como no podía ser de otra manera, todo son mentiras, como ellos. Al principio, pruebas a ver qué tal, pero terminan en el olvido porque les falta cuerpo y nunca te han terminado de convencer. Esos frascos terminan en la basura, porque además, carecen de calidad incluso en el envoltorio, ay pobres ignorantes, creerse cuando nunca lo han sido.

Y es que los olores despiertan sensaciones, recuerdos olvidados o muy recientes porque impregnan nuestras prendas o piel, ésa que nos indica el perfume que se acerca y que se eriza cuando es especial, ésa que se humedece cuando siente el placer o se tersa con olores más intensos y llenos de sexo.

Piel con piel, siempre. El perfume lo eliges tú, todos sabemos cuál es el que mejor nos sienta. Olores intensos y suaves pero con cuerpo, de los que acarician nuestra piel, de los inolvidables, de los que dejan olor en nuestras sábanas y repiten, porque hay química, porque hay buen sexo y complicidad, miradas pícaras que se buscan, bocas que se comen, sexo que se besa. Qué haríamos sin perfumes que nos enseñan hasta saber por cuál decidirnos.

Cerremos los ojos y disfrutemos, porque ese olor siempre se guardará en nuestros recuerdos, quizás para quedarse o para creer que lo hemos olvidado hasta que pase alguien y … lo despierte de nuevo.

Sin duda son importantes y nos definen, no sé con qué olor te defines tú y por qué, pero me encantaría saberlo, o quizás te resulte más fácil mencionar aquel perfume que te dejó huella o que quizás aún siga entre tus sábanas o aquel que dejaste escapar.

Será un placer, como siempre leeros y conocer más de vosotros, a ver con qué perfume me sorprendéis.

Os dejo el enlace de Radio a Bordo donde podéis escucharme en conversaciones muy divertidas y reales con alguien del sexo contrario, y sí, no somos tan diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Y por supuesto, cada miércoles aquí, con algo nuevo que contar y con lo que muchas veces os sentís identificados. Hasta la próxima semana.

G & G

Destacada

LOS OTROS

No, no vamos a hablar de la película de Amenábar, pero quizás si podemos hablar de “los otros” desde otro punto de vista mucho más real. Son aquellos a los que sólo unos pocos pueden ver, disfrutar… y desear. Muchos, en algún momento quizás habéis sido “los otros” sabiéndolo o dentro de la ignorancia, sin duda un papel complicado y que no todos aguantan eternamente.

Ser la otra o el otro implica lo mismo, y quizás esta carta haga ver a los “legales” que ellos no son los culpables de ser parte de sus vidas desde la sombra.

LA CARTA

Llevo mucho tiempo esperando un beso en público, que me dieras la mano, poder contarnos confidencias como una pareja normal, pero asumí con el paso del tiempo que no éramos una pareja y que mientras yo me quedaba sola, tú te ibas a casa con tu pareja o amigos. Cuando te conocí se me movió todo por dentro, supe que había algo especial en nuestras miradas y cuando me dijiste tu situación, dudé pero me podían más las ganas de estar contigo aún sabiendo que sería “la otra”. Siempre ilusionada, feliz cada vez que podíamos vernos, nerviosa y deseando besarte mientras me rodeabas con tus brazos y sentía ese calor. Nuestra primera vez desnudos, como si ya nos conociéramos de otras vidas. Aún recuerdo mis nervios y tu sonrisa al mirarme mientras bajabas los tirantes de mi ropa interior con tanto cuidado que me sentía arropada mientras me desnudabas. Las tardes de hotel empapados tras tanto deseo, las duchas disfrutando de nosotros como si no existiera el tiempo para salir mojados y recorrer nuestro cuerpo con las miradas. Aún me estremezco al recordarlo, porque siempre te he deseado y mi corazón se aceleraba sólo de pensar que nos veríamos de nuevo. No me importaba cambiar mis planes y amoldarme a los tuyos, era la única forma de poder disfrutar de ti, de tu olor, de tus besos, de tu cuerpo. Sentir como éramos uno y esas noches en las que podíamos dormir o no, pero que la misma luz nos desperezaba, eran un regalo.

Siempre me decías que encontrarías el momento de romper con tu pareja para comenzar una etapa juntos y sin escondernos porque era a mí a quien querías y va pasando el tiempo y seguimos igual. Empiezo a no creerte, a perder la ilusión de verte, porque es ahora cuando realmente me siento “la otra”, la que siempre está cuando quieres, la que te lo da todo a solas y sólo recibe momentos. Quizás merezca alguien que me dedique tiempo, ganas y que se sienta orgulloso de mí y me muestre al mundo besándome con tantas ganas que terminemos siendo mirados por “otros”. Que las ganas de sexo se nos vea en la mirada y nos guste que los demás lo vean y lo noten, como nuestra ausencia cuando decidamos en un arrebato irnos al hostal más cercano y dar rienda suelta a los deseos y ganas. Desnudarnos, sentirnos, acariciarnos, ser cómplices de nuestras miradas, de nuestro animal más salvaje y de recorrer nuestros cuerpos acariciando cada rincón porque queremos más. Entrando en calor mientras se nos eriza la piel y mis piernas tiemblan resistiéndose a lo enevitable, porque el deseo les puede y están deseando sentir a la otra persona, ésa que me hace sonreír y sin promesas me lo da todo. Salir despeinada de la mano de quien me ha hecho disfrutar recorriendo mi cuerpo y besando cada poro de mi piel mientras ambos cuerpos se delatan ante las miradas de los demás, pero no importa, las nuestras son cómplices, porque sólo nosotros sabemos lo que hemos hecho. No quiero más “me tengo que ir” sin explicaciones, estar esperando tu llamada, èsa que haces a escondidas, no poder disfrutar de unas vacaciones juntos y no poder hacer planes por si puedes escaparte. Quiero besos libres sin preocuparme de miradas, estar desnudos y olvidarnos del reloj, despertar y verte, pero sobre todo, quiero estar bien porque lo que es a medias termina siendo nada.

Quizás algún día te decidas y me eches de menos, mientras tanto volveré a recuperar mi libertad, a despreocuparme y a vivir, dejando la puerta abierta a quien me haga sentir como lo que soy, una mujer libre.

____

Todos hemos pasado por momentos en los que nos nos hemos sentido importantes o incluso especiales, a veces no hace falta ser un “otro” para ver que la otra persona es egoísta y no valora lo que tiene. Pero todo lo que no es un todo, termina siendo un nada. Desde luego nunca perdamos nuestra libertad, la que nos hace reír, disfrutar y por supuesto dejar esa puerta abierta a alguien con las cosas claras y que nos haga disfrutar dentro y fuera de la cama, porque hay formas y formas de sudar, cada cual que elija la suya. No tener que esconder las ganas, tener nombre y no ser alguien anónimo. Pues éso, a disfrutar, que no estamos para perder el tiempo.

Ya me contaréis si os suena algo de lo escrito hoy…

Como sabéis también estoy en Radio a Bordo, donde las risas y tocar ciertos temas, trae cola y muchas coincidencias entre ambos sexos. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros para contestaros, siempre es un placer y otras cosas también, 🙂

G & G

Destacada

CONECTANDO DE NUEVO

Cada vez son más las parejas que terminan llegando a la rutina sexual y a la monotonía que tanto mata, si es que aún tienen algo, que ésa es otra. ¡Con la cantidad de cosas que podemos hacer para divertirnos!, y es que hay que echarle imaginación y mantener el deseo poniendo todas las ganas en el asador.

Como aquí nos gusta mucho tocar y en muchos sitios, vamos a ver si tomamos algunas ideas y aprendemos todos un poco, algunas ya las hemos puesto en práctica y otras… quizás sea el momento.

De lo que sí me he dado cuenta es que son muchas las mujeres que se apalancan (ojo, no digo todas) pero hay un buen número de estrellitas, ésas que podemos definir como que me lo hagan todo, que no muevo ni un dedo. Y hombres que mucho dicen y no hacen nada o muy rapidito. Así que vamos a ver si cogemos el ritmo, que el sexo es el mejor ejercicio para estar en forma y tener mejor humor.

Hay relaciones que necesitan un flotador y magia, romper rutinas, asi que a mover el culo que para comodidad ya está el sofá. Obviamente cada pareja tiene sus propios límites y es importante tenerlos muy presentes, pero ay esa guindilla que todos llevamos dentro y que pica de vez en cuando. ¿Cuánto hace que no atas de forma suave a tu pareja vendándole los ojos? éso excita mucho, saber que es un juego donde te van a excitar aún más y no sabes si te va a rozar con su piel, lengua… y por dónde.

¿Cuánto hace que no sorprendes o te dejas sorprender? porque ésa es otra, a veces todo molesta cuando las cosas no están bien, así que hagamos el esfuerzo, porque nunca se sabe y quizás te sorprendan, guste más de lo que te esperabas y te reenganches de nuevo…

Haz un “Dogging” o Cruissing” si eres gay, no importa, aquí de lo que se trata es de tener sexo en un lugar público, ese morbo que te puede dar en un momento dado, quizás provocándolo al no llevar ropa interior e informando a quien quieres encender de nuevo. O quizás un “Sexting”, enviando fotografías en ropa interior, ay lo que me gusta a mí provocar y que me provoquen, lo aburrido no va conmigo, para qué nos vamos a engañar. Es dar con quien tenga esas pinceladas de locura y te haga vibrar. Si vas de compras y te pruebas ese sujetador que tanto te gusta, por qué no hacer la boca agua a quien quieres con una fotografía de tu pecho, sí, insinuando lo que puede pasar esa tarde al veros. O un pequeño video, algo que sepas que le va a poner a mil, y aquí todo es tan válido para ellos como para nosotras, porque quien quiere provocar, sabe cómo hacerlo. Cuántas palabras en inglés para decir “vamos a ponernos de nuevo” reconectemos si es que aún hay ganas.

El juego, el no saber, el que te pongan a mil sólo con besos y caricias, sin llegar a la penetración, aunque tu cuerpo lo pida a gritos porque está tan excitado que quiere más. O ellos, que estén deseando que les comas mientras sigues rozándoles con el pecho en esos rincones que ya conoces y sabes que es pura provocación. Todos sabemos poner como motos a quien nos gusta, enredar por su cuerpo buscando nuevos puntos que le hagan estremecer, que su mirada nos pida más y nosotros nos hagamos de rogar para ponerle aún peor.

Dejemos la comodidad a un lado, el placer y el juego debe ser cada día, una mirada, un recibimiento en pelotas (asegúrate de que no vienen visitas), luz tenue y dejarse llevar, no hagas caso a tu cabeza o al cansancio de todo el día, ésto quita todos los males y es la mejor recompensa a un día duro, te lo aseguro. Olvídate de todo lo que tienes que hacer, puede esperar, no vas a morir por ello, quizás andes algo más apurado pero que te quiten lo bailado. Si hay ganas haz lo que te pida el cuerpo, no la cabeza. De ahí la importancia de saber con quién bailar.

Ser cómplices del placer, sin tabúes y dejarse llevar porque disfrutáis de la lujuria, porque conocéis vuestros límites, o quizás no, simplemente estáis en ello y es ir probando, descubriendo, miradas que hablan al tocar ciertos puntos que despiertan en nosotros ese lado salvaje o quizás incluso tú descubras puntos nuevos que tocan y te gusta.

Una cena sobre un cuerpo “Splosh” o pringarse con algo que os guste como el helado, para mezclar diferentes temperaturas y que los escalofríos recorran la piel, el frío y el calor en nuestros cuerpos, o cualquier otra sustancia que apetezca, hay cantidad de opciones y muy sabrosas. Quedar como dos desconocidos e ir a un hotel, y es que el juego da vida, mucha vida, no la perdamos con rutinas y pocas ganas. Si alguien te gusta de verdad, mueve el culo y todo tu cuerpo hasta que se estremezca de ganas. Organiza una escapada sexual, sal de rutinas, haz una locura, seguro que hay algo que has visto en una película y te ha llamado la atención. Deja que Doña Imaginación se salga un poco con la suya, aprovéchate de ella, da muy buenas ideas, te lo aseguro.

Y ponle muchas ganas en volver a reconectar y disfrutar, que tenemos una edad en la que sabemos lo que nos gusta y pone.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros y que os registréis para que no se os pase ni una publicación.

Por si aún no me habéis escuchado en @Radioabordo os dejo el enlace, muchas risas siempre y temas muy variados entre sexos diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Espero haber sacado esas ganas y que la semana sea más emocionante para todos y menos aburrida. Os leo.

G & G

Destacada

MENÚ GASTROSEXUAL

A quién no le gusta una buena comida, degustar, probar sabores, investigar y sobre todo disfrutar. Seguro que a más de uno se le hace la boca agua sólo de pensar lo que le gustaría comer. Y de comidas y subida de libido vamos a hablar porque no lo neguemos, la vista es importante pero lo que se come también.

Dependiendo el momento somos mucho más sibaritas y no nos importa que la ración sea pequeña, porque si hay algo realmente divertido es tener un plato grande, donde degustar pequeños trocitos de fruta, un buen plato, un cuerpo caliente, deseando sentir nuestros labios y notar ese pequeño roce.

En cambio otras veces nos apetece más “carnaza” menos que picar y más que agarrar. Pero antes no nos olvidemos del juego, de hacer hambre y por qué no, subir un poquito el calor con algún que otro alimento, estoy segura de que os sorprenderán los que nos suben la libido y ayudan a excitarnos aún más. Vamos a salirnos de los tópicos, que siempre se agradece.

Soy muy partidaria del picante, insinuarse, jugar, provocar al oído mientras contamos lo que nos apetece hacer, o simplemente decir que no llevamos ropa interior en un sitio público, porque es ahí donde las caras cambian al no poder hacer ciertas cosas que se nos pasan por la cabeza, al menos en ese mismo instante en el que nos informan.

Siempre nos han mencionado el chocolate porque aunque no lo sepamos, contiene feniletilamina, una droga natural que nuestro cuerpo produce, algo parecido a cuando nos enamoramos, quizás sea esa la química de la que muchos hablan. O las ostras, yo, particularmente, y aunque suene muy mal, soy más de almejas, crudas o en salsa marinera, por si alguien ya estaba pensando mal, que somos muy dados a ello y más aquí.

A muchos os pone el chocolate o quizás más “el mojar”, sea lo que sea, que sea disfrutando, bien con la boca o los dedos, mancharse y disfrutar va en uno. Pero claro, ésto suena muy sensual si lo comparamos con el ajo, sí, mejora el deseo, ¿de verdad?, lo que yo no tengo tan claro si es el deseo de salir corriendo o llenar nuestra boca con otro ingrediente que sepa mucho mejor o al menos sea más agradable. ésto ya es al gusto del consumidor.

El anís, éso que muchas abuelas se tomaban a escondidas o a pequeños sorbos, ¡no sabían nada!, cuánto tenemos que aprender de nuestros mayores. Con la excusa de los dolores abdominales, por su lado curativo, nunca nos contaron que se entraba en calor, la temperatura subía y el cuerpo se animaba. Por ejemplo, los griegos utilizaban sus semillas para subir la libido y además recordemos que son la base del Pernod, una bebida francesa del siglo XIX, por algo sería y por algo triunfó.

Las fresas siempre han sido unas de las grandes conocidas, hoy he comprado unas cuantas, a ver qué tal ese libido, aunque soy más partidaria de cogerlas con los labios de la espalda de quien me pone, mucho más que comerlas en su plato aderezadas con algo dulce, aunque se aceptan ideas.

La cuestión es que la gastronomía, cuidarse y el color cada vez está más en auge, ¿os acordáis de Popeye y sus espinacas? pues ahora entiendo por qué Olivia estaba tan contenta y es que todos los vegetales de hoja verde y grande ayudan a que nos vengamos arriba, empiezo a pensar que ese músculo tan desarrollado de su brazo era una forma más sutil de decir al mundo lo cachondo que estaba, porque Olivia siempre estaba feliz, ahora sabemos por qué.

Hay qué ver lo que hacen los alimentos y la imaginación, incluso ese regaliz de palo que tantas veces nos hemos metido en la boca sin saber sus efectos. Sí, habéis leído bien, tiene un alto contenido en minerales y vitaminas B y C que hacen que nuestras hormonas sexuales aumenten su producción, y sus efectos son casi inmediatos (os imagino de camino al kiosco como cuando éramos pequeños y comprar unos cuantos). Y como curiosidad, en los países árabes lo mezclaban con Jengibre (otro que ayuda) para la fatiga sexual. Y en Bolivia lo utilizan para problemas de impotencia.

Y es que la base es un buen plato donde poner en marcha nuestra imaginación, degustar lo que nos gusta de forma divertida y compartir experiencias gastronómicas, no siempre hay que estar bien sentado y vestido de etiqueta, es mucho más divertido perder lo puesto y descubrir rincones donde poder seguir comiendo.

Espero haber dado alguna que otra idea para organizar un menú sexual muy divertido, quizás alguien se anime y le sorprenda a quien se quiere comer, no perdamos el apetito y la imaginación, os aseguro que si dais rienda suelta os sorprenderéis de lo que es capaz nuestra mente y cuerpo.

Como siempre, un placer, ya sabéis que estoy en @radioabordo donde las risas están aseguradas cada martes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Deseando leeros y quizás me deis alguna receta de las que animan aún más. Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

EL ARTE DE LA DUCHA

Sin duda, la ducha nos gusta, nos invita a la imaginación y a las fantasías más húmedas. Es ver una y pensar, uy, la de cosas que haría yo ahí. Y es verdad, mojados, desnudos, el jabón recorriendo nuestra piel, haciendo que las caricias sean más suaves por todo nuestro cuerpo, no suena nada mal, ¿verdad?. Y es que una ducha da para mucho, no nos engañemos, pero también es un arte, porque a veces no resulta todo tan fácil ni es tan placentero como nuestra imaginación nos hace creer.

No sé vosotros, pero lo primero que me imagino es que la persona que me gusta se desnuda, da al agua caliente, el vapor se apodera del baño y finalmente me espera dentro. Por supuesto, ante semejante invitación ni lo dudo. Todo fuera y a mojarse en todos los sentidos. Al principio reconozcamos que cuesta encontrar la temperatura del agua que nos convence más o menos a los dos, pero una vez encontrada, comienzan las caricias, los besos con los ojos cerrados, más que nada porque el agua es algo incordio a veces, las caricias por cada rincón de nuestro cuerpo, el pecho, la espalda, los muslos, agarrar bien ese culo que tanto nos gusta y por supuesto acariciar aquello que tanto nos pone, hasta conseguir “que nos apunte”.

Y mientras, él acariciando mi sexo, cada vez más húmedo y con ganas de todo y por supuesto, de lo que me apunta con tantas ganas. Porque las ganas es todo, sin ellas no hay buen sexo, no hay complicidad, no hay nada. Y mientras ambos nos excitamos aún más masturbándonos, es cuando el cuerpo me pide acariciarle con la boca, dar otra clase de calor y placer, notar como se endurece, mientras acaricio su piel y los rincones de su cuerpo por donde el agua corre con timidez. Me excita aún más saber que le estoy llevando al máximo, al punto de no controlar sus movimientos, mirarle a la cara y ver cómo disfruta.

Y es ahí cuando nos mojamos de verdad, por dentro y por fuera, dando rienda a todo, porque hay complicidad, ganas de más placer, de sentir, de corrernos y fundirnos en cierto modo con el agua para terminar enjabonándonos de nuevo. Con una sonrisa que lo dice todo y sin decir nada. Y es entonces cuando nos duchamos mutuamente mientras nos miramos de reojo en ese espejo que ha estado presente en nuestras caricias. Ains, las duchas calientes, cómo nos ponen. Porque claro, luego están las frías por un calentón… (ya hablaremos de ellas).

Pero hagamos memoria, no todo sale bien siempre, seamos sinceros. Lo que a veces pensamos y visualizamos no sale así, seguro que a más de uno le han surgido ciertos inconvenientes de los que ahora se ríe. Nos ha pasado a todos, le ponemos ganas pero hay imposibles e imprevistos.

Puede ser un resbalón, o que mientras estas haciendo esa felación que tanto te apetecía entra agua con jabón en los ojos al querer mirarle la cara… y claro, tantas cosas dentro es imposible, y da gracias si al levantarte no tragas agua y jabón también y terminas haciendo pompas mientras entre risas terminas tosiendo y sintiéndote un pez burbuja

No es fácil hacerlo en la ducha, porque aquí el tamaño importa, y no hablamos de miembros pero sí de personas, por delante, no, por detrás, espera que no puedo, uf, no llego, posturas imposibles, un tirón en el gemelo y a la porra el morbo de la puta ducha, mojados y al suelo. Nuestro aliado, sin duda el humor, siempre lo digo.

Además, la opción de hacerlo mojados en la cama os aseguro que es una maravilla y muy buena opción, los cuerpos resbalan mucho más, no olvidemos que el agua no es un lubricante y a veces lo pone algo complicado o bastante difícil. Acariciarse, el pelo húmedo, los escalofríos del placer y de la respiración y si tenemos frío, simplemente nos tapamos lo justo o seguimos entre las sábanas.

Mojémonos mucho más de lo que lo hacemos en nuestra imaginación, demos rienda suelta a lo que nos guste, que ya tenemos más de 40 y que las únicas barreras que nos encontremos sean las de la nieve, y que los únicos escalofríos que sintamos sean de cuando recorren nuestra piel con esa lengua que nos pone tanto.

Y por favor, humor ante cualquier imprevisto, una sonrisa lo arregla todo, os lo aseguro, tomémonos la vida con humor, como nosotros en Radio a Bordo, incapaces de parar de reír con los diferentes temas y anécdotas, que podéis escuchar en https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ . Simplemente disfrutad. Y es que la gastronomía da mucho de sí, creo que después de lo que he descubierto del anís, voy a ver a mi abuela de otra manera… y más de uno de vosotros también.

Mil gracias por seguir este blog y sus redes sociales, tanto en Facebook como en Instagram y por vuestros privados (siempre hay tímidos). Deseando saber cómo os mojáis con la ducha… Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

SEXO Y BRUJAS

De vez en cuando viene bien hablar de cómo era el sexo en otras épocas, indagar en la historia, buscar el significado de ciertas frases… descubrir, como si de un cuerpo se tratara. A veces encontráis relatos muy subidos de tono, otras veces nos mojamos en cualquier sitio menos en la ducha, e incluso viajamos a Grecia, Pompeya o Egipto, porque no importa el año o el siglo cuando se trata de deseo. Y hoy, quiero empezar el año con algo diferente, sexo y brujas, porque no todo lo que se lee es verdad o todo lo que nos dicen es mentira, así que allá vamos. Investigar, siempre es un placer cuando se puede compartir.

El miedo y el sexo siempre han ido de la mano, cuántas veces hemos escuchado éso de ten cuidado, es una bruja, ahora aunque no estamos en la Inquisición sigue teniendo el mismo significado, se creía que todos los deseos masculinos eran culpa de las mujeres. Y es que ser bruja no siempre va con el hechizo incluido. Yo prefiero ser bruja, porque éso significa ser libre de pensamientos y de actos, no depender de nadie, tener mis propias ideas, y seamos sinceros, a muchos hombres y mujeres les ponen, porque hay que ser muy bruja para ser sincera con el deseo, con la libertad y el disfrute.

Todos tenemos una parte animal que descontrola la parte racional, aquella intoxicada por lo que nos han vendido cada día de nuestra vida y que no siempre nos parece la correcta. De ahí que nos dejemos llevar pese a la educación recibida, pese al qué dirán, pese a todo, porque nos gusta disfrutar, el buen sexo y por qué no, quizás tener un compañero de viaje que nos empotre como nadie. Y es que el sexo, no lo es todo pero es tan importante que no entendemos la vida sin él. A solas, acompañados o en nuestras fantasías, siempre está presente y además libera nuestra mente.

Se decía que todos los ungüentos, pócimas o brebajes utilizados en los rituales, hacían creer que los sueños eran reales, cuando en realidad eran sueños que las brujas provocaban. Y es que cualquier excusa era buena para poder contar un sueño subido de tono, o quizás más bien un deseo de sexo que no se podía contar en aquella época, porque el sexo era sucio, sólo era para procrear, de ahí los cuernos que muchos tenían. Cuánta represión, cuánto deseo encerrado, cuánta frustración y cuánta ignorancia. Benditas brujas, que disfrutaban de él, porque tenían su mente abierta y no negaremos que las piernas también.

Ya se mencionaban las orgías, y claro, el demonio era quien las provocaba y además estaba en cada una de ellas. Pero no nos olvidemos de la época victoriana, donde incluso la reina Victoria, abuela de Europa, ya se saltó las normas de la decorosidad tras el fallecimiento de su marido, y es que el placer y el deseo es parte de nuestra vida. Hay más brujas en la historia de las que estuvieron en akelarres, hay más sexo en nuestras vidas del que se cuenta, hay más provocación de lo que imaginamos, y por supuesto, hay más orgasmos que los finjidos.

Todos tenemos esa parte bruja, la de la lujuria, la de disfrutar mirando el cuerpo ajeno, la de imaginar qué le haríamos a esa persona que nos pone tanto y dónde, la de quedar a ciegas con alguien que te enciende y dejarse llevar, la de soltar a esa parte animal y a ver qué pasa.

Tener una noche de sexo, sudor y risas porque te lo pide el cuerpo, y qué. La de probar sexo con alguien de tu mismo sexo o con varios, la de fantasear con desconocidos, o salir sin ropa interior y sentirte libre aunque nadie más lo sepa.

No hay nada mejor que conocer nuestro cuerpo y mente y no juzgarnos, sentirnos libres para provocar a quien nos gusta y sacar ese lado animal que nos lleva al placer. No pensemos tanto y seamos todos más zorros y más brujas, porque vivir es dejarse llevar, y si encima conocemos a un demonio que nos hace arder de deseo, me olvidaré de príncipes azules y le pediré fuego, ya tenemos una edad.

Espero que este año nos traiga mucho sexo, del bueno, del que nos estremece y provoca escalofríos, del que invita a hacer locuras, probar algo nuevo y olvidar la hora. Del que nos hace sudar y ser políticamente incorrectos en la cama. Del que nos hace sentir tan bien porque somos nosotros y por fin sabemos disfrutar. Simplemente, dejémonos llevar con quien lo merece, ahí está uno de los pequeños trucos, y si no, siempre podemos pedir fuego a quien nos encienda.

Os espero el próximo miércoles, deseando leeros y por supuesto, también podéis escucharme en Radio a Bordo, conversaciones entre dos sexos opuestos y más parecidos de lo que pensamos, porque si hablamos de sexo, hombres y mujeres no somos tan diferentes y si además hay humor, todo es mucho más divertido. https://radioabordoonline.wordpress.com/

G & G

Destacada

EXCUCHA…

Dicen que hombres y mujeres hablamos idiomas diferentes, yo pienso que no, simplemente nos expresamos de diferente manera, pero no somos tan distintos, aunque es verdad que algunas personas tienen la tara llamada “tocapelotas nivel dios” o maldad atravesada. Es más, soy mujer y reconozco que muchas de ellas son maléficas y sin manzana, pero ése es otro tema del que hablaremos el próximo año…

Qué cerca está el 2021, qué ganas de que todo cambie, de podernos abrazar, besar con ganas y compartir espacios, cerrados o abiertos, de estar desnudos o a medio vestir con quien nos plazca y dé placer. Sólo de pensarlo… (creo que me voy a poner una copa de vino blanco, bien frío). Y ya que no voy a estar con vosotros hasta el próximo año, quiero recordar que tenemos más de cuarenta, la edad perfecta para todo, para la locura, para el sexo, para nuestro cuerpo, para sonreír y ponerle ganas a todo y con quien queramos. Incluso de dar las gracias a todo lo EX por abrirnos los ojos, por hacernos querer más y por aprender a que lo ex no nos gusta y es pasado.

Y por qué no comenzar con un tango, donde las miradas y los gestos hablan, sensualidad en estado puro, timidez y atrevimiento, pudor y descaro, ser atrevido o tener prudencia… el tango es como la vida, siempre lo he dicho. Es el baile perfecto para ser uno mismo con cada parte de nuestro cuerpo. Y provocar sienta tan bien…

Y es que no hay mejor manera que empezar el próximo año, dejando a lo EX fuera, y por supuesto, bailando con quien provoca un tango en cada rincón de nuestro cuerpo. El juego, las miradas que delatan y por supuesto, el deseo. Deseo de todo y provocación en estado puro, porque todos tenemos ese lado pícaro y sensual, nos gusta provocar y que nos provoquen, dejar caer un deseo de forma sutil, y es que a veces no hacen falta las palabras, ni siquiera en el sexo, por mucho que le demos a la sin hueso (o que nos coman), que nos mojemos, aunque no llueva y que (nos) corramos desnudos, o no.

La vida es provocación, un baile que engancha, una voz o un gesto, incluso un roce con aquella persona que ha dejado su perfume al pasar y que recordaremos en algún que otro momento.

Sí, soy de las que pone nombre a los perfumes, porque me recuerdan a alguien, aunque he de confesar que siempre olvido aquellos de imitación, quizás porque no me aportaron nada y la memoria es inteligente y olvida.

Pero los que perduran en el tiempo y te hacen sonreír incluso paseando y sin motivo, ésos son los buenos. Quién no recuerda momentos especiales con alguien, desde esa locura en un pueblecito o viajando sin rumbo y sin hotel reservado. No planifiquemos tanto y dejémonos llevar, son los mejores viajes y si encima el tango merodea, no hay nada mejor.

Aunque si tenemos que hablar de música que me pone especialmente, es el jazz, a solas, con una copa de vino o acompañada, no sé qué tiene esa música que toca la tecla de dejarse llevar para perderse en el deseo y el placer. Si es a solas, termino con poca ropa, húmeda o mojada porque el placer me ha llevado a la bañera. Y si es acompañada la termino escuchando de fondo mientras disfruto y me hacen disfrutar. No entiendo la vida sin música ni quiero, al igual que no entiendo la vida sin placer.

Porque ya sabemos qué nos gusta y qué no, conocemos nuestro cuerpo como nunca y sabemos dejarnos llevar para recordar esos momentos después, mientras nuestro rostro lo recuerda con una sonrisa y nuestro cuerpo con un escalofrío.

Así que este año lo comenzaremos de rojo o de comando, todo depende lo que nos pida el cuerpo y si la persona que nos acompaña pone tango o jazz mientras nos desnudamos, el sexo es baile, es roce, mucho placer y complicidad, así que sigamos disfrutando aunque nos olvidemos de las uvas.

EXcucha 2020, siento decirte que te dejaré por otro, para mí no has sido más que un número, no te echaré de menos porque bailo tango y escucho jazz, y me gusta que la vida me despeine para despertar con una sonrisa. Me quedo con pinceladas de las inolvidables, de las que te dejan buen sabor y momentos con los nuestros, así que seguiré bailando.

Con este pequeño homenaje a la música y al sexo me despido hasta el próximo mièrcoles, y por supuesto os dejo la conversación que tuve con Charly en Radio a bordo sobre ¿qué te gusta en la cama?, y es ahí cuando nos damos cuenta que no somos tan diferentes unos y otras.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/29/que-te-gusta-en-la-cama/

Gracias a cada uno de vosotros por escribir en este blog o por privado porque preferís más intimidad, gracias porque cada vez somos más, y gracias porque hay un proyecto que verá la luz en breve y es emocionante ver que el EX 2020 también deja cosas buenas, porque es ahí donde nació este blog real.

Hasta el próximo año y miércoles, recordad, si no se comen las uvas, no pasa nada, siempre hay opciones “gastronómicas” que no engordan y sientan muy bien.

G & G

Destacada

¿LEAL O INFIEL?

Hoy me encantaría abrir un debate y sobre todo, quiero leer vuestra opinión, porque son dos conceptos que pueden tener varias interpretaciones, dependiendo de la persona y sus vivencias.

Vamos a ser sinceros, todos hemos conocido los cuernos, de forma muy cercana, de amigos, de amigos de nuestros amigos, o vivido en nuestras propias carnes, pero hasta qué punto somos capaces de aguantar o de mandar a la mierda, aunque sintamos por esa persona. Y sí, aquí tiene mucho que ver el sexo, el corazón y la dichosa cabeza, que por cierto, anda que no nos da guerra.

Pongámonos en situación. Conoces a alguien, hay química, te gusta su cuerpo, lo que transmite, su olor, su mirada y sabes que puedes caer. Pero como no quieres, simplemente te alejas. Aunque hay veces en las que no podemos evitar saber más de ella y empezar a conocerla, aunque tengamos el freno, los pies y todo lo que pueda hacer que estemos quietos, conectado.

Pero la mente centrifuga y los pies no son capaces de parar nada, porque algo se ha encendido dentro, pero no queremos sentirnos mal porque tenemos pareja, aunque las cosas como son, hace tiempo que no funciona como nos gustaría, y es que cuando la comodidad y no cuidar son uno, nada bueno sale de ahí. Nunca hay que acomodarse y dar las cosas por hechas, porque muchas vuelan.

Al principio, mi amiga comenzó a ir a ese bar por si le veía, ella sola, algo que nunca se había planteado, y pensando que era tonta, porque no era ni medio normal lo que estaba haciendo, pero era un yo qué sé, que fíjate tú, que le atraía. Evidentemente, no tuvo suerte y se sintió tonta no, lo siguiente.

Se dijo, no vuelvas a ir, es tontería. Pero esa misma semana volvió a probar suerte y no, no le vió, pero se encontró con un viejo amigo, de una edad de haber vivido y mucho y en una de sus conversaciones salió el tema de la infidelidad. Siempre le había gustado escuchar a Luis, tenía tanto recorrido y tanta vida, que todo era normal, y éso le encantaba. La verdad es que me sorprendió cuando me lo contó y sobre todo cuando él le preguntó qué opinaba sobre la lealtad y la fidelidad, y al ver su cara, sonrió y empezó a contarle una historia, y lo mejor, real.

Siempre se había sentido un hombre libre, casado o soltero, porque la libertad es que lo que nos hace volar y ser nosotros mismos. Se había casado, era padre, era feliz y quería mucho a su mujer, pero un día se cruzó Helena en su camino y no pudo girar la cabeza, tenía algo que le invitaba a conocerla, y así hizo. Comenzaron intercambiando un saludo, luego un café para dar paso a largos paseos. Paseos que terminaron siendo especiales y donde intercambiaban miradas, de ésas que calan. Y estaba casado… pero le hacía sentir bien. Tras esas confidencias, llegaba a su casa y estaba con su mujer, a la que adoraba.

Con la que hacía el amor casi todos los días, pero no conseguía quitarse de la cabeza a Helena, era todo lo contrario a María. Pero ésta última era su vida, no quería fallarla, estaba enamorado hasta las trancas y le era leal. Siempre estaría para ella (ésa era su frase). Supongo que cuando alguien entra en tu vida y te descoloca, es porque algo falla, pero él insistía que no, que él era feliz con su mujer y que Helena le abría otro mundo que quería conocer y se dejó llevar. Las conversaciones cada vez eran más largas y llegaba más tarde a casa. Se acostó con Helena y supo que quería más. Con el paso del tiempo, tuvo que tomar la decisión de elegir, porque no quería ser desleal. No sé si a él o a su mujer, aunque a mi parecer, ya lo había sido. Se sentó una mañana con María y le dijo que había conocido a alguien y que él siempre estaría con ella y sus hijos. Tuvo que pasar el tiempo para que María y sus hijos olvidaran ese daño. Pero Luis no paraba de repetir que era leal… e hizo lo que tenía que hacer, seguir conociendo a Helena, con quien estuvo varios años y fue muy feliz.

Sus palabras fueron un jarro de agua fría para mi amiga, porque en realidad había ido allí a buscar a un desconocido que había despertado en ella cierta curiosidad, e incluso ganas de sexo, de liarse la manta a la cabeza y dejar que su yo más íntimo saliera a la superficie, quizás porque su vida se había convertido en “siempre lo mismo”. Así que decidió ir a casa y esperar a su pareja de forma especial a ver si éso que habían tenido hace tiempo, despertaba. Desempolvó su corsé, las medias de red para ciertas ocasiones e incluso encontró esos zapatos de tacón que tanto le ponían. Qué larga se le tuvo que hacer la espera…

Escuchó el ascensor y por la hora sabía que era él, el giro de la llave, sus pasos, y siguió la luz hasta llegar a la habitación, donde le estaba esperando, nerviosa, porque no sabía qué iba a pasar, sólo había dos opciones.

La miró al trasluz, y no vio ese deseo que tanto esperaba, sólo dijo “¿y ésto?, y ella… bueno, habrá que salir de la rutina. Se hizo el silencio y le dijo que estaba preciosa pero que estaba agotado, aunque este fin de semana se lo recompensaría, dijo. No os podéis imaginar cómo retumbaron sus palabras en todo su cuerpo, sólo fue capaz de decir, claro, sin problema.

Pero sí había un problema, su cabeza volvió al bar donde estuvo esperando a ese desconocido y su cuerpo quería volver, porque quizás esta vez sí aparecería. Y así lo hizo al día siguiente, pero de otro talante, sin cargo de conciencia, quizás leal a ella, a sentirse guapa, a que la hicieran sentirse especial y a dejarse llevar, porque no se merecía esas palabras que aún seguían haciendo los coros.

Y cuando pidió el segundo vino antes de irse, apareció y se puso nerviosa como una adolescente, porque una cosa es la realidad y otra las películas que nos montamos, pero se sentó cerca y pudo escuchar su voz.

Cuando me lo contó, supe que algo había pasado, la noté más fría y decepcionada de la relación que tenía en casa. Quería hablar, incluso al detalle, cuando ella era más bien reservada con su vida privada, y es que cuando dejamos de sentirnos especiales para alguien hay una tecla que aparece y resetea por momentos a quien ha herido con sus palabras o gestos. Y éso es lo que pasó. Comenzaron a hablar, a tontear, ella no mencionó en ningún momento su relación, y él si la tenía, hizo lo mismo.

Tras el tonteo, las miradas, el roce, los gestos y las ganas de dar un paso más, sabiendo que doña Locura estaba merodeando, sí, se fueron a un pequeño hotel no muy lejos de allí. Era tempano aún pero las ganas les podían, se besaron en el ascensor sabiendo y deseando lo que iba a pasar. Según se acercaban a la habitación comenzaron a deshacerse de la ropa, como si les quemara, y una vez dentro se dejaron llevar, dejando de ser dos desconocidos, como si hubieran hecho más veces esta locura. Ella no se sentía culpable, al contrario, se sentía deseada de nuevo, con ganas de todo y de que ese momento no acabara nunca. Y es que despeinarse sienta muy bien, como le había dicho siempre.

Tras recorrer sus cuerpos, con la mirada, caricias y besos, muchos de ellos muy húmedos, se fundieron en uno varias veces, sonriendo al placer, sin vergüenza ni pudor, quizás buscaban lo mismo o simplemente se habían encontrado para darse del todo, sintiéndose desnudos, sin miedos y quizás con algún que otro secreto, que ninguno quiso saber, quizás por éso fue mágico y tan especial. Cuando miraron el reloj, supieron que se tenían que ir, cada uno tenía su vida, estaba claro.

Ana se despidió de él con un beso y él la abrazó, con ganas. Según me lo contaba yo no podía dejar de pensar en la situación tan complicada que ella tenía tras haber hecho lo de aquella tarde. Supongo que ahora era el momento de tomar decisiones, pero seguía sin sentir ningún tipo de culpa, incluso se sentía feliz por haber hecho aquello teniendo pareja, aunque ya estaba rota.

Nunca más mencionó aquella tarde, pero sí terminó dejando aquella relación porque ya no era lo que quería. Ahora está viendo a alguien, con quien queda siempre en el mismo sitio a tomar un vino, lo cual me hace pensar que quizás ser leal a sí mismo es más importante que la infidelidad que ve la sociedad. Tomar decisiones es lo que tiene.

La verdad es que tras escucharla, quizás hubiera hecho lo mismo, si no te cuidan… ¿Y vosotros?.

Como siempre un placer saber que seguís este blog, incluso en las redes sociales y leeros. A mí ya sabéis que podéis escucharme en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/  donde Charly y yo intercambiamos opiniones y muchas coinciden, quizás los hombres y mujeres no seamos tan diferentes. Hasta el próximo miércoles y pensad qué haríais si vuestra relación se enfría o ya no se siente lo mismo, ¿os treveríais a dar el paso de dejarlo o hasta el fin del mundo?. Sed felices, cuidad y que os cuiden, que no hay nada fijo en esta vida y hay que disfrutarla.

El próximo miércoles más. Disfrutad de estos días como podáis y no os olvidéis del sexo, que da mucha vida.

G & G

Destacada

VIAJAR CON SEXO

A veces he pensado que quizás llegue ese miércoles en el que me quede en blanco y no sepa de qué tema sexual y divertido hablar. Es interesante sacar la antena en un bar y escuchar las conversaciones ajenas de grupos de chicas o chicos. No tienen nada que ver con lo que el sexo contrario puede imaginar y a veces son realmente divertidas.

Hoy arrancamos con la frase de “mientras busco mi naranja, voy comiendo mandarinas”, sí, no soy de mitades, todos somos un algo entero, aunque si hablamos de sexo, a nuestra edad, pocos lo estamos. Hoy os voy a contar curiosidades de cortejo y sexo con el toque particular.

Según Durex, y tras hacer una encuesta a más de 30.000 personas mayores de 16 años, es en Grecia donde tienen más sexo, no sé si porque lo llevan en la sangre o por la herencia de los antiguos griegos, pero es curioso, porque como levanten mucho el codo con ouzo, dudo que se les levante algo más.

Claro, luego lees que los “millennials” casi no tienen sexo y no cuadra, uno de cada cuatro no ha tenido sexo en el último año, ¿de verdad?, qué bien sienta leerlo y ver que nosotros aunque tengamos un millennial sueldo sí tenemos sexo y desde luego mucho mejor. Y ya entre nosotros, creo que su base son las pajas. Yo particularmente me quedo con una buena base donde los ingredientes nunca pierdan temperatura, y es que comida y sexo, dan mucho juego y nosotros los sabemos.

Pero no nos desviemos, siempre hemos escuchado éso de caer rendidos al suelo, bueno, yo me he caído varias veces y no precisamente por sexo, pero ¿y si os digo que hay una tribu de la Guajira colombiana que hace honor a esa frase y a pies juntillas? sí, por lo visto si una mujer le hace tropezar a un hombre y se cae, deben tener sexo, quizás mis caídas eran para tenerlo pero a solas, porque a mi no me hace falta nadie para tropezarme, las cosas como son. Ahora empiezo a entender muchas cosas, y es por ello por lo que quizás he encontrado el equilibrio (por fin) entre el sexo acompañado y en solitario, por cierto hace mucho que no veo a mi Nemo…

Ay el sexo, los quebraderos de cabeza que nos da a veces porque todo empieza por un “cómo me gusta” o ese intercambio de miradas para terminar follando como locos o tropezándote. Menos mal que no todas las locuras se juntan en el mismo sitio, tribu o lo que toque, porque si además de tropezarnos, antes debemos bailar con rodajas de manzana debajo de las axilas, en modo, como me tropiece caigo de bruces (y además tengo sexo, por la caída) y el pobre chico debe comer esa rodaja o al menos parte de ella… no sé si algunos se besarían después. He aquí la Austria rural y no la que más conocemos, sobre todo por la música y especialmente el concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, ése que a veces hemos visto entero por no comernos la bronca del siglo y llegar temprano.

Y es que hay días muy señalados, como el de la Concepción, y es que mi concepto ya no es el mismo desde que me he enterado que en Rusia hay un día, en concreto el 12 de septiembre al que llaman el día de La Concepción porque es un día festivo, en el que se anima a las parejas a que tengan sexo. Y es que viajar es aprender, despertar con ganas de sexo en otros sitios, disfrutar con olores que recordaremos con una sonrisa más descarada que otra dependiendo del disfrute y aunque nuestro idioma sea otro, el del sexo es universal, y si no que se lo digan a mi vecina, estoy segura que al escuchar sus gritos en cualquier país todos pensarían en matarla o en utilizar cinta americana. Sus gritos son como el Dolby Surround, porque sólo se le escucha a ella en todo el edificio.

Yo utilizaría todo el mismo día, pondría esas rodajas de manzana desde los pies hasta la boca, pasando por curvas y sitios estratégicos, mordisqueando piel y fruta, la cual estaría fría para tener esos contrastes que nos excitan y ponen la piel de gallina. Aunque con la excitación, seguramente terminarían entre las sábanas o el suelo, y es ahí donde quizás tropezaríamos por seguir manteniendo sexo y porque cuando hay deseo y ganas, también hay risas y complicidad.

Lo que sí sé es que nos sentiríamos como pez en el agua y quizás la palabra griego entrara entre nuestras posturas o estadisticamente hablando. La cuestión es que hay que disfrutar, y da igual si a los pechos les ponemos nombres como las Lolas o a sus genitales les llamamos cariñosamente Curro o incluso Armagedon (deberían publicar un libro con los diferentes nombres pero para genitales en vez de nombres de niños o niñas, sería más divertido), al final las culturas siempre están presentes aunque las desconozcamos. Los antiguos hawaianos ya acostumbraban a poner nombres cariñosos a sus genitales.

Se puede decir que está todo inventado, pero el buen sexo depende de nosotros, de saber elegir y de tener una mente abierta, porque no es lo mismo una moto que otra, o el sonido de una Harley a una comercial.

Seamos selectivos y dejémonos llevar, sólo así conseguiremos abrir mentes y otras cosas.

Hasta el próximo miércoles y recordad, en nuestra cultura hacer que otro tropiece no tiene el mismo final. Y como siempre, os dejo el enlace de Radio a Bordo, buscad Buscando mi abridor y allí estaremos Charly Rock & Roll y yo con risas e intercambiando opiniones de hombres y mujeres. https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/01/buscando-mi-abridor-los-cuarenta/

Deseando leeros y contestar a cada uno de vosotros, siempre me sorprendéis y hacéis sonreir.

G & G

Destacada

15 MINUTOS

Hay 15 minutos que marcan la diferencia, muchas mujeres no sabemos el por qué de esos minutos, y no, no estamos hablando de hacer la croqueta, ni de los minutos que disfrutamos antes de levantarnos organizando el día, aunque el levantamiento, también tiene algo que ver, pero de otra forma mucho más placentera.

Tras haber tenido sexo, del que nos hace sudar, jadear, disfrutar y querer más, donde tenemos esa subida de todo y excitación que nos hace llegar a lo más alto, acariciando el orgasmo hasta que el placer nos invade y simplemente, nos dejamos llevar, porque tenemos más de 40 y hemos aprendido a disfrutar y conocer nuestro cuerpo, porque nos encanta el buen sexo, pero hay algo que no hemos aprendido, y es que el cuerpo de un hombre y una mujer, ante la excitación y el orgasmo funcionan de otra manera.

A nosotras nos cuesta mucho más llegar, y la excitación no desaparece con tanta rapidez como en el de ellos, somos como un termo del orgasmo y muchas partes de nuestro cuerpo siguen sensibles y algunas incluso piden más guerra, de ahí que pidamos mimos y caricias, nuestro cuerpo sigue receptivo y nos pide más.

En cambio ellos, si no se dan media vuelta y a dormir, son capaces de ver por cuarta vez el capítulo 53 de los Simpson, porque ya acabaron. La subida de la excitación es tan rápida como cuando la pierden, y ahí estamos nosotras, pidiendo atención… pero lo tenemos complicado, y sí, hay una culpable, la oxitocina, aunque a nosotras nos ayuda a seguir excitadas esos 15 minutos más.

La verdad es que siempre hay algo que nos diferencia, y quizás, sea ése el momento que más nos fastidia, aunque si echamos la mirada unos minutos atrás, el que está viendo los Simpson estaba entre nuestras piernas, haciéndonos disfrutar, porque ya conoce nuestro cuerpo, o quizás aún está investigando, así que en esos minutos en los que nos sentimos abandonadas, pensemos en el siguiente asalto y cómo disfrutar aún más, así le daremos tiempo a recuperarse y sorprenderle, 15 minutos dan mucho de sí.

Y si éso no pasa, siempre nos quedará despertarle por la noche y excitarle hasta que su cuerpo le pida más, como a nosotras antes… No nos quedemos con las ganas, disfrutar del sexo no tiene hora y éso gusta y mucho.

Benditos preliminares, y es que despertar con sexo por la noche es altamente placentero y muy recomendable, al principio no sabes si es un sueño o es una realidad que te pone mucho, y cuando te das cuenta que es lo segundo, algo se activa y se conecta con el otro cuerpo que nos acaricia en las zonas peligrosas, ésas que si despiertan no van a parar hasta que disfrutemos y mucho.

Así que os animo a esos despertares nocturnos tan placenteros que hacen que descansemos mucho mejor, aunque alguno se de media vuelta después.

Como dijo Bette Davis: el sexo es la broma más grande que dios ha gastado al hombre.

Broma o no, el sexo nos gusta, ya tenemos una edad para quedarnos con la culpa y no con las ganas. Simplemente disfrutemos, como de una buena cerveza en buena compañía.

Podéis escucharme en https://radioabordoonline.wordpress.com/ , hablamos de muchos temas, hay mucho humor, y es que hablar de sexo con el sexo contrario siempre resulta divertido y coincidimos más de lo que nos pensamos, así que os animo a que busquéis “Buscando mi abridor” y disfrutéis con nosotros.

Os espero el próximo miércoles, y ya me contaréis qué tal esos despertares.

G & G

Destacada

EMPEZAR POR EL FINAL

Cuántas veces hemos escuchado éso de “despacio”, todos buscan lo mismo, es una fresca, ten cuidado…

Y es que seguir las normas es muy complicado cuando algo en tu cabeza se vuelve sordo y olvida el ritmo que marcan las normas, normas que a saber quién las puso, a lo mejor un padre o madre que no quería que alguien se saliera del tiesto o quizás un supuesto amigo.

Rompamos los tiestos y las normas, ¡fuera!, sí, porque nunca se sabe el final, pero sí el principio, y si éste empieza con ganas y deseo, que nos quiten lo bailado. Conozco más de una pareja que ha empezado al revés de lo “políticamente correcto” y os aseguro que les va estupendamente, es más, tienen una complicidad que yo, me la pido estas navidades.

Se cruzan miradas, y cuando te quieres dar cuenta terminas hablando con esa persona que te hace sonreír y todo fluye, ir a tomar algo, risas, una canción que suena y los dos terminamos cantándola. Una cerveza, otro vino y las miradas van cambiando, quizás porque don Deseo comienza a salir de su escondite y doña Conquista se asoma dando pequeñas pinceladas. Gestos que van delatando pensamientos, temperatura que sube cuando nos imaginamos ciertas situaciones en nuestra cabeza, pero no, quizás la otra persona no está pensando lo mismo… Las miradas, un roce en la pierna, en la mano, un gesto y el acercamiento que tanto esperamos, ese beso que llega rompiendo el hielo y que tanto nos gusta.

Y entonces el cuerpo sale de su pequeño letargo queriendo más, porque han tocado esa tecla de “y por qué no”, y comienza el juego de miradas, caricias, conversaciones tan cerca que notamos la respiración en nuestra piel, ese sutil olor a perfume que nos gusta y excita mientras deseamos otro beso y vamos a por él, uno húmedo, de los que dan escalofríos y te hacen repetir, porque algo dentro te dice que lo que viene te va a gustar aún más, y es cuando nos dejamos llevar.

Y los besos se hacen más intensos, las conversaciones más íntimas y comienzas a tener la necesidad y ganas de conocer más de esa persona que está despertando de nuevo esas sensaciones que tenías casi olvidadas, así que decides vivir el momento y dejarte llevar. Y aunque parezca una locura, te vas a un hotel y tu cuerpo no siente vergüenza al desnudarse porque sin saber en qué momento ha ocurrido ha aparecido la confianza. Los besos continúan, cada vez más húmedos como el cuerpo y con la cama deshecha por los juegos, la ropa tirada de cualquier manera, se vuelven a cruzar las miradas más desnudas y llenas de deseo que nunca. Piel con piel, con escalofríos por las caricias en las zonas más sensibles, y esa respiración en el cuello, el roce de la lengua en la oreja, y ese susurro que te dice “me encantas”, y que nos hace estremecer porque nos hace sentir especiales y que ambos estamos disfrutando. Y es entonces cuando la intensidad comienza a invadir nuestros cuerpos y sentimos esa necesidad de llegar a más, a sentir de otra manera.

Todo fluye al ritmo que marcan nuestros cuerpos, los deseos toman forma y las ganas de sexo nos invaden para hacernos disfrutar aún más. Nunca imaginé poder hacer una locura así y disfrutarla hasta el final, sin saber cuál será y hasta dónde nos llevará.

Tras una noche de juegos, sexo, risas y confesiones, el sueño se apoderó de nosotros y Morfeo hizo de las suyas, y es que no hay nada mejor que el buen sexo con la persona adecuada y sin tabúes, porque es así como hay que disfrutar de él. Os aseguro que aquí la experiencia es un grado y la edad suele serlo porque disfrutamos aún más de todo. Se pierde la vergüenza, el qué dirán no nos importa y por fin hacemos lo que realmente nos apetece, vivir. Siempre digo que es mucho mejor quedarse con la culpa que con las ganas.

La mañana llegó y ahí seguíamos, rozando nuestra piel, acariciándola sutilmente, dando los buenos días, y de nuevo se cruzaron nuestras miradas, sonreímos y creo que los dos pensamos en que esta locura nos estaba gustando tanto como para repetir, sin duda había química, ahora tocaba descubrir hasta qué punto.

La vida con locuras, sabe mucho mejor y hay personas que aparecen para saborearlas por primera vez y querer más, aprender a dejarse llevar y lo mejor, que los locos que las hacemos estamos muy cuerdos porque sabemos vivir, y es que a partir de los cuarenta todo se disfruta más, y de éso hablamos en Radio a Bordo, pinchad en el enlace y a ver qué opináis. https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/12/01/buscando-mi-abridor-los-cuarenta/

Espero leer las vuestras, cuándo fue la última locura y quizás sepáis cuál será la siguiente y con quién. Como siempre, hasta el próximo miércoles y a poner muchas ganas en todo. Si llega ese aire fresco de locura a tu vida, no lo dejes escapar, si ha llegado a ti, es por algo.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros para contestar a cada uno de vosotros.

G & G

Destacada

GANAS…SIEMPRE

La inseguridad hace que nuestra piel quede al descubierto, que aquello que nos da miedo, nos gane. Un abrazo que no nos han dado, un te quiero, un tengo ganas de verte… o incluso un mensaje muy subido de tono, que nos hace sonreír y activa nuestra mente como bien sabemos. La inseguridad es realmente puñetera, cuando creemos que todo va bien, aparece creando dudas.

Pero ¿dónde somos realmente vulnerables?, tengo mi teoría, hay un lugar y un momento en donde necesitamos sentir cerca a la otra persona, no me vale un estoy cansad@, o media vuelta y hasta mañana. La piel necesita piel y sentir ganas.

No me entra en la cabeza que si realmente te gusta una persona, tengas una noche de sexo interminable y luego no tengas un gesto de cariño, aunque no siempre hay amor, porque en mi opinión es algo que debe ir creciendo si es que merece la pena ese alguien o simplemente ha sido una noche de sexo sin compromiso, pero ¡ay ese gesto!, qué importante es. Hay muchos hombres con miedos de que no nos guste el ritmo, de no dar la talla, de que los nervios les jueguen una mala pasada… y acaben pronto, miedo a no saber dar con la tecla y éso es porque les importas.

No hay nada mejor que esos despertares llenos de humedad, aún con los ojos a medio abrir, con sueño y ganas, notando su calor o su mano acariciándote, no importa la hora de la noche o de la mañana, para el sexo no hay hora, aunque muchos tengan los sábados marcados. No soy de sábados, soy de ganas. Ganas de que la otra persona me ponga, ganas de notar su calor recorriendo mi cuerpo aún medio dormido, ganas de notar su mano acariciándome la espalda, sabiendo que va a seguir su recorrido por más rincones.

Y pese a saber que quiere más, hacerme la remolona porque me gusta notar cómo quiere despertarme, porque tiene las mismas ganas que yo. Notar esas ganas da vida, es hablar sin mirar, es tocar y consentir, es excitarse sólo con pensar que es él o ella. Es tener ganas y ponerlas. Porque cuando no se ven esas ganas tendemos a dar esos dos pasos hacia atrás para ver si realmente hay algo especial por la otra parte que te haga volver a darlos y dar el resto.

Que te hagan sentir especial, por momentos, por miradas, por complicidad. Que te digas… ¡me lo como! aunque no sepas si será recorriendo su piel con la tuya o conquistando con la lengua las zonas más sensibles hasta llegar a su sexo (éste también es muy buen despertar y lo sabéis). Despertar con su lengua entre tus piernas o tu boca acariciando su miembro… Benditos despertares que hacen que todo empiece de otro talante y miradas cómplices que te llevan a la ducha. Y son esos momentos, los que te devuelven la seguridad porque hay complicidad, porque sabes que estáis cerca aunque no os veáis todo lo que os pide el cuerpo. Ganas, es la palabra que bien puede con la inseguridad, y ganas son las que hay que poner en todo y que se note.

Ganas hasta con uno mismo, acariciarnos mientras pensamos en ese alguien que nos pone o montarnos la película perfecta para follar nuestra cabeza y terminar corriéndonos con nuestros dedos, sonriendo al terminar con esa mirada que lo dice todo y que nadie ve, porque son nuestros momentos.

Momentos que nos hacen conectar con nuestro cuerpo, tan agradecido dándonos placer y muchas veces dándonos pequeños regalos de excitación que hacen que descubramos nuevos rincones para disfrutar. Qué importante es conocer nuestro cuerpo y disfrutar mutuamente.

Espero que vosotros sigáis descubriendo el vuestro y pongáis en práctica esos momentos de soledad o acompañados, aunque no sea sábado.

Y como siempre, os dejo un enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo, https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Pongamos GANAS a todo, y que se note. Ahora yo pregunto, ¿cuándo no habéis notado esas ganas y qué hicisteis después? porque si yo no veo ganas…

Hasta el próximo miércoles, como siempre, gracias por participar en este blog lleno de sexo, mentes sucias muy limpias y ganas por cada poro de la piel.

G & G

Destacada

En qué momento…

Y llega un día en el que te das cuenta que te estás arreglando para alguien que te hace sonreír, que te cuida, que saca momentos para enviarte un mensaje, para sorprenderte y te hace disfrutar como nadie en la cama, porque es capaz de sacar ese lado salvaje que no tod@s han conocido, y te pone mucho ser tu yo más íntimo, sacarlo, jugar y terminar sin aliento.

Pero también sabes que tiene pareja, que aunque siempre habías dicho éso de “yo no estaré con alguien que esté con otra persona”, se convirtió en un a tomar por saco, cuando no pudiste decir más veces no, porque te gustaba cada vez más, a sabiendas de que no iba a estar en momentos importantes, a sabiendas de que la gran mayoría de las noches no estaría a tu lado y lo peor, que sabías con quién y en qué cama.

Aquí no hay sexos, a todos nos han podido engañar o ser quienes estaban por momentos, y seguramente, los mejores, los irrepetibles, los de las locuras, los de sudar hasta decir basta, de jugar, de probar… quedar a escondidas, besarse con ganas exprimiendo cada momento, provocar sexo, sí, sexo, con una mirada que invita a desnudarte, con un gesto húmedo en los labios, porque los labios, para besar y otras cosas, deben estar húmedos, y éso lo provoca quien tienes enfrente porque te mueve.

Pero ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar o a soportar?, porque hay que ser de mente muy fría para no pasar la barrera de los sentimientos si éso se alarga mucho tiempo. Quizás me equivoque, pero tengo la sensación de que en esta situación hay dos clases de “los otros”, los que lo toman como un juego, sin querer nada más y además lo tienen claro, incluso dejando esta relación de a tres por otra persona y los que no son de piedra y terminan sintiendo, y es ahí donde las decisiones llaman a la puerta. Sea lo que sea, la otra o el otro, es complicado si eres de sentir.

Pero la vida está para disfrutarla, aprender, conquistar nuestro cuerpo y el de otros, así que quizás, no sea tan mala opción vivir y ver que te cuidan sin compromisos, creo que es la mejor lección de que todo puede acabar un día cualquiera y debes vivirlo intensamente mientras dure. Hay que ser valiente para hacerlo, sabiendo que quizás nunca sea tu pareja. Y cuando sientas que debes alejarte, simplemente, hazlo. Claro que luego está la versión de “yo paso”, pero ayyyy, no siempre se puede elegir cuando el corazón se menea o te lo sacuden y más si te lo sacuden en la cama, porque el sexo, engancha más de lo que creemos. Y si hay sentimientos, estamos perdidos.

Supongo que a ciertas edades ya todo nos importa de poco a una mierda, y queremos vivir, disfrutar y por supuesto, no quedarnos con las ganas. Aunque he de romper una lanza por aquellos que toman decisiones y dan un paso al frente para regalar más momentos a quienes no los han tenido y os aseguro que les va muy bien. Muchas veces, las decisiones más arriesgadas, llenas de incertidumbre y sin rumbo, terminan en el mejor destino, el que nos hace felices.

Señores, no pensemos tanto, la sociedad no está preparada para personas que se salen del tiesto, que disfrutan del sexo y se saltan las normas, ésas que seguramente están llenas de hipocresía y que son criticadas por quienes las cumplen y crearon.

No dejemos de sentir escalofríos, de sentir calor por dentro, de SENTIR, algo tan importante y que nos mueve a hacer locuras, ésas que nunca abandonarán nuestra cabeza y que al recordarlas, nos harán sonreír, y sobre todo, ésas que disfrutamos con alguien que es especial y nos hace temblar al ser acariciados, que nos eriza el vello y hace que la imaginación vuele para la siguiente cita. Porque si quieres repetir, es por algo, y a mí me gusta repetir con quien merece la pena, porque si te sientes cuidado, ya te has respondido. La vida hay que vivirla.

Como siempre, un placer abrir un debate sobre un tema que puede interpretarse de varias formas, y quizás hoy la interpretación sea muy diferente a lo que estamos acostumbrados, de éso se trata, ¿no?, de abrir las mentes y quizás otras cosas.

Os dejo el enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo. Hablamos de las fantasías de las mujeres… https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/11/17/las-fantasias-de-las-mujeres/

Hasta el próximo miércoles, vamos a ver si me sorprendéis con vuestros comentarios…o vivencias.

G & G

Destacada

CEPILLARTE

Podríamos inventar una nueva palabra, o incluso un nuevo significado, y es que lo que tenga que ver con cepillar y en este blog, puede dar mucho que pensar y no precisamente de forma políticamente correcta. Y es que cepillarse puede malinterpretarse, aunque un buen cepillo no siempre tiene que estar en casa.

Follar, cepillar, hacerlo… sexo, en definitiva, a todos nos gusta, ¿pero hasta qué punto?. Podemos conocer a alguien, volvernos locos, disfrutar como nunca del sexo, incluso llegarnos a plantear algo más y dar un paso al frente. Pero cuando llevamos tiempo sin pareja, hay cosas que nos asustan, que dejen un cepillo de dientes, por ejemplo. Es una especie de contrato, sí, de los que no sabes por dónde pillar, porque no es lo mismo quedar y disfrutar, a que te salpiquen el espejo del baño. Si hay que salpicar, que sea sobre nuestra piel.

Podríamos decir que un cepillo, bien puede quitarte la libertad, aunque si se elige bien, es muy posible que la disfrutes aún más. Pero qué miedo nos da perder esa sensación con “esa persona”, quizás desaparezca la magia, quizás deje de sorprendernos desnuda o desnudo en casa, o no nos vuelva a decir al oído que no lleva ropa interior mientras estamos en un restaurante. Miedo a perder ese morbo, esas ganas y cosquilleo entre nuestras piernas pidiendo guerra. Miedo a que el sexo se difumine con las rutinas, miedo al compromiso y a perder la esencia que nos hace libres.

Miedo a que en la cama nos deje de poner como perras o que deje de excitarnos cada vez que se levanta, porque tiene ese culo digno de agarrar y de mirar mientras pensamos en lo que le haremos a la vuelta. Creo que la solución está en probar si esa persona que nos cepillamos y nos cepilla es merecedora de dejar su cepillo hasta el próximo día que nos veamos desnudos, sin duda hay que catar una buena temporada y asegurarnos de que aunque pase la garantía nos va a seguir haciendo disfrutar dentro y fuera de la cama.

Una amiga me comentaba un día, que compró un pack de cepillos de dientes, por higiene, a veces hay un aquí te pillo y aquí te mato y la otra persona obviamente no suele llevar un cepillo de dientes a cuestas, y como tenía la racha de me he separado y la casa se me cae encima, ya le estaba saliendo caro tanto cepillo. Así que decidió no comprar más.

Ésto me hace pensar en qué se hace cuando simplemente es un polvo, porque quizás es bueno saber cuando uno se tiene que ir, aunque lo que me resulta violento y no sé si sería capaz, es cómo decir que se vaya, que no quieres despertar a su lado. Me decía un compañero de trabajo que si no había nada, él se despedía tras una noche loca de sexo porque no se quedaba a dormir nunca, y si había pasado en su casa ellas se iban. A mí, la verdad, me parece algo violento ese momento de “cierra la puerta por fuera, por favor” que ya me he corrido y quiero dormir.

Un cepillo es mucho más, es conseguirlo y hacer un gran trabajo de fondo, por dentro y por fuera. Ser capaz de tocar “la tecla”, la que hace disfrutar, jadear, dejarse llevar y probar cosas nuevas, porque tienes esa confianza que no has conseguido con otras personas, la que da el tiempo. Porque si hacerlo por detrás siempre te ha dado cosa, ahora es un ¿por qué no?. Porque nadie tiene un cuerpo perfecto, y aquí nadie se libra de complejos y miedos a que vean los defectos que creemos que tenemos, ahí sí que nos sentimos desnudos y sin filtros.

Pero es como todo, hay que asegurarse bien, y para éso nada mejor que seguir ensayando, y lo más importante, que te follen la cabeza, que tengamos ese enganche sano que te haga pensar en todas las cosas que llaman sucias y que hacen disfrutar tanto, para ponerlas en práctica, e incluso alguna fantasía para compartir. Nada como una buena ración de sexo antes de ir a lavarse los dientes, que las bocas pueden hacer muchas cosas junto con sus amigas las lenguas. Ay, lo que nos hacen disfrutar si las saben utilizar bien, ahí si que no importa el tamaño y sí el equipo.

Así que si te convence que deje su cepillo, cierra la puerta y sigue siendo tú, diciendo lo que te gusta y lo que no, porque el sexo no debería ser cepillado por un cepillo de dientes. Sí, hemos pasado la barrera de los 40 y aún así, los contratos nos imponen aunque puedan maquillarse con pasta de clorofila. Y si no te convence, cambia de cepillo y pasta, que no te dejen mal sabor de boca.

Ya me contaréis si habéis tirado muchos cepillos de dientes o si en vuestra casa sólo entra el vuestro. Sea lo que sea, disfrutad con quien os apetezca y dejad los tabúes de lado, tenemos la edad perfecta para sentirnos culpables y no quedarnos con las ganas.

Os dejo el enlace donde podéis escuchar Buscando mi abridor en Radio a Bordo, quizás os den alguna idea a poner en práctica y provocar alguna que otra situación. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Como siempre, un placer, hoy más higiénico que nunca. Os espero el próximo miércoles subiendo la temperatura y sin contratos de por medio, sólo el de hacer disfrutar.

Por cierto, agradecer a cada uno de vosotros los mensajes que dejáis en las redes sociales, Facebook, Instagram… donde nos podéis seguir y además me hará mucha ilusión veros por ahí e intercambiar opiniones, vamos a ver cuántos valientes de cepillos de dientes hay.

G & G

Destacada

FANTASÍAS DE ELLOS

El otro día mencionábamos las fantasías, ¿pero cuáles son las de ellos?, algunas son muy típicas como la de tener un trío… éso les excita e impone a la vez, quizás por la responsabilidad de cumplir con ambas, porque son dos mujeres, no piensan en un hombre y una mujer, como quizás podamos hacer nosotras, así que vamos a ver si soy capaz de entrar en las cabezas masculinas y dar forma a esas fantasías, ¡qué excitante!, por fin entro en algún sitio…

Nunca se me había pasado por la cabeza acostarme con dos personas y además de diferente sexo, pero ese día me dije “por qué no”, así que me fui con él y su amiga. Supongo que las dos copas que había tomado me lanzaron a la aventura de saber qué se sentía. El era atractivo, se cuidaba y su sonrisa me cautivó, su amiga me lo puso fácil, para ella no era la primera vez, me entendía y me dijo que me ayudaría a relajarme, porque la verdad, estaba como un flan. Era una mezcla de ganas y un (pero qué estoy haciendo, es de locos).

Así que llegamos a su apartamento, al de él, puso tres copas de vino y tuvimos una pequeña conversación, sobre todo porque era mi primera vez y querían romper el hielo y que me relajara, la clave, dejarse llevar y disfrutar, que lo probara, y si no me gustaba, seguirían ellos dos. Creo que mi copa fue la primera en terminarse, es más, creo que la bebí de dos tragos. Él se acercó y me besó. Empezó por el cuello, rozando mis lóbulos hasta llegar a mis labios, los cuales se abrieron para jugar con nuestras lenguas. Y ella comenzó a acariciar mi pelo y retirarlo para ir desabrochando mi camisa acercando sus manos entre él y yo.

Comencé a bajar mi falda, dejando al descubierto mi ropa interior, quedándome en sujetador, tanga y medias negras hasta la mitad del muslo. Él dejó de besarme para acariciar mi pecho y besarle a ella. Por instinto, comencé a desnudarle y a dejarme llevar por la situación, era muy diferente a lo vivido y sin duda era éso, dejarse llevar. No había un orden, nada, simplemente tres personas deseando tener placer notando nuestra piel y respiración. Así que seguí deslizando mis manos hasta su pantalón con la firme intención de quitarlos, como haría con mi pareja en un momento dado.

No sentía celos por el hecho de que besara a otra, en cierto modo siempre estaba conectado conmigo, rozándome, acariciándome…besándome. Comenzó a subir la temperatura y nuestros cuerpos desnudos se tumbaron en la cama, y es ahí donde me dejé llevar por completo, sin perjuicios, sin miedos, sin pensar mas que en disfrutar.

Comenzó a acariciarnos a las dos hasta que se puso sobre mí, besando mi cuerpo, humedeciendo mi pecho con sus labios, bajando a mi sexo para acariciarlo con su lengua mientras notaba cómo subía mi temperatura y mi cuerpo se movía. Giré la cabeza y allí estaba ella, tumbada a nuestro lado, observando mientras se masturbaba, y él, mirándome de esa manera en la que me desnudaba aún más. Volvió a acercarse a mis labios rozándome entre las piernas, y acariciando mi pelo noté como entraba en mí, despacio, suave, pero sin llegar al fondo, jugando y dando placer mientras comenzaba a acariciarle a ella estando dentro de mí. Era tal al excitación que se respiraba y él dentro de mí que no pude evitar acariciar el pecho de ella, la cual me sonrió, quizás porque ella en algún momento se sintió como yo y recordó ese momento en el que rompió la barrera.

La barrera de la mente, de lo que nos han inculcado siempre. Noté entonces como salía de mí, despacio, deslizándose hasta el cuerpo de ella para cubrirlo con sus brazos mientras lo giraba y ella se ponía a cuatro, mirándome mientras él la penetraba con fuerza y sus pechos se movían al ritmo, así que mis manos los acariciaron mientras ella bailaba su baile y sentía placer por parte de los dos. Necesitaba tocarme, acariciarme, esa escena me excitaba, así que me tumbé y comencé a masturbarme hasta que decidí acercarme a él, y comencé a acariciar su cuerpo, a rozar mi pecho con su espalda, provocando que dejara de penetrarla para dejar su miembro entre mis manos para masturbarle y excitarle hasta el punto de que se corriera en la espalda de ella quedando exhausto, tumbándose en el extremo de la cama, entre mis piernas y las de ella.

Y ahí es cuando ella me besó y él con sus dedos comenzó a jugar en nuestros sexos, penetrándonos mientras un suspiro de placer nos inundó a las dos, nos tenía entre sus manos, introduciendo sus dedos en nosotras y acariciándonos con otro para darnos aún más placer, y vaya si lo consiguió.

Finalmente los tres desnudos, tumbados y cruzando las miradas, sí, me había gustado, nos había gustado y nuestras sonrisas se cruzaron, el placer nos había inundado.

Así que me levanté, me vestí y decidí que era hora de irme a casa. No sabía si volvería a repetirlo, pero desde luego no me arrepentía de haber tenido esa experiencia, aún tenía impregnado el olor de ambos, así que puedo decir que me acompañaron en cierto modo hasta la ducha, donde venían a mi memoria pinceladas de lo vivido, con momentos de incredulidad. Yo también había hecho un trío.

El sexo es disfrutar, sin duda, ya cada uno elige dónde y cómo. Los hombres son más de poner en práctica sus fantasías, y quizás nosotras de utilizarlas en nuestras cabezas por miedo a dejarnos llevar. Pero el estar dentro de esta fantasía me ha gustado, así que es muy posible que sigamos descubriendo esas fantasías masculinas en las siguientes publicaciones y que nosotras también debemos conocer y utilizar, dar y que nos den placer sienta muy bien.

Hasta el próximo miércoles y espero que alguno se sienta identificado. Por cierto, os dejo el enlace donde podéis escucharme en Radio a Bordo, siempre es un placer poder compartir charlas de algo tan natural como es el sexo.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/10/29/complicidad-caricias-y-ropa-interior/

Espero vuestros comentarios y doy la bienvenida a los que han comenzado a seguir este blog.

G & G

Destacada

MITOS EN EL SEXO

Bueno, bueno, bueno, la cantidad de mensajes que he recibido por privado de los calentones que algunos han sufrido con los últimos post. Éso está muy bien, que las temperaturas han bajado y no hay excusas para no mantenerlas en alza.

Acabo de leer un reportaje donde se menciona éso de “los hombres siempre tienen ganas de sexo”, y quién no, cuando alguien te pone, te pone. Ellos siempre se han llevado la fama, pero nosotras también tenemos ganas, también hacemos ojitos a un buen trasero, a una mirada que hace que te sientas desnuda y además te entren ganas de estarlo con esa persona. A mí un hombre también me ha dicho que le dolía la cabeza, hace años tuve migrañas y jamás para el sexo me dolió la cabeza… Es como si por la educación de antaño ellos siempre deben estar perfectos y nosotras nos podemos permitir a doña excusa o simplemente, nos pusieron la fama. No hay nada mejor que aprender a disfrutar del sexo, solo o en compañía, en pareja o de forma esporádica con alguien, qué más da. Si no te apetece, no te apetece, pero dejemos ya lo de me duele la cabeza. No hay nada mejor que llegar a casa y que te reciban con ganas, pero con ganas de todo para terminar despeinada, sudando y jadeando. Es la mejor forma de desestresarse, os lo aseguro. Y si hay música buena y cañera, la parte salvaje se despierta y será entonces cuando diremos, que dios nos pille confesados y desnudos.

Calentemos motores (luego calentaremos el resto)… llegar a casa y que te reciban con un delantal y nada más, hace que me venga a la cabeza Queen.

Imaginad, entramos por la puerta de casa, esa persona desnuda y con un “algo” dejando poco a la imaginación, provocando lo que viene después y arrancándote una sonrisa y la ropa, los zapatos y todo volando, viva ese desorden.

Podríamos llamarle un aquí te pillo y aquí te mato, algo que es tan necesario para romper esas rutinas, ni cama ni narices, al suelo y si está frío, a la alfombra, pero déjate llevar, que te reciban así, bien merece ponerle ganas y a disfrutar. Olvidarás el cansancio, y es que no hay mejor ejercicio que el buen sexo y que te sorprendan. No he entrado mucho en detalles porque todo ha sido tan rápido que no me ha dado ni tiempo, pero vamos a currárnoslo un poco. A lo mejor a alguien le da ideas para salir de la rutina, ésa que mata, y con la que cae ahora mismo, mejor tener a nuestras dos grandes aliadas, la imaginación y las ganas, os lo aseguro.

La persona que te pone y mucho, bien se merece una sorpresa, así que por qué no ir a su casa con ropa interior, de las que incluyen liguero, medias y por supuesto, transparencias. Si la intención es la que es, mejor no llevar mucho encima, una gabardina es suficiente, aunque vayamos todo el camino rezando para que no nos pare la policía. Merece la pena. Y es que entrar con taconazo y poca ropa… hace que todo se active y te acorralen contra la pared, besándote mientras te rozan la piel que está al descubierto, que es mucha. Y nosotras no podemos resistirnos a quitarle el pijama de estar por casa, porque íbamos a cenar tranquilos y cómodos. Así que todo resulta fácil de quitar para terminar en el sofá.

Y al llegar al sofá todo es poco, necesitamos sentir la piel del otro, algo atropellados por las ganas y las prisas pero con la temperatura subiendo cada vez más rápido. Sí, llegamos perfectas y ahora no hay nada en su sitio, los tirantes caídos y dejando ver parte del pecho, el cual es observado y acariciado por su lengua, las medias empiezan a enredarse quedando a la altura de las rodillas porque sus manos están retirando todo para comernos enteras y nosotras no podemos quedarnos quietas hasta acariciar lo que crece por momentos y nos pone cada vez más, y es que notar cómo aumenta en nuestras manos nos excita, porque sabemos que terminará entre nuestras piernas y éso nos vuelve muy perras. A quién no le gusta observar, somos cotillas por naturaleza, mirar nos pone en estas situaciones y hacerlo sin quitar todo, qué os voy a decir. Notar sin ver, ver entre transparencias, jugar con las luces, enredemos.

Y es que hay momentos y momentazos y los que no nos esperamos son los que nos excitan más, no pensemos y disfrutemos. Observar el cuerpo desnudo de la persona ante la que estamos siendo nosotros, con nuestro lado más sexual a flor de piel hace que nos excite aún más su mirada pervertida, de las que te hablan y te dicen “te voy a follar entera” y tu respuesta es morderte los labios porque lo estás deseando, al igual que llevarle al límite de la excitación, rozando tu cuerpo con el suyo, presionando donde sabemos y provocando para después.

Nos gusta que nos coman con la mirada y que nos coman, que no es lo mismo. Notar su lengua juguetear con nuestro sexo, labios, todo, para preparar el camino y dejarnos con las piernas bien abiertas esperando sentirle, y ayyyyy cuando entra y notamos ese calor y la presión de la excitación. Ahí es cuando la música es nuestra respiración y el baile, el movimiento de nuestros cuerpos, hasta llegar al final, en todos los sentidos, con una mirada cómplice y viendo el desastre que hemos dejado por el camino, pero que nos quiten lo bailado.

Entonces alguien corre a por las socorridas toallitas, ésas que no salen en las películas (y entre nosotros, algo de frescor, se agradece)…

Hoy os dejo a vosotros subir más la temperatura, a solas o acompañados, con juguetes o sin ellos, sólo os pido que si alguien os gusta, saquéis ese lado salvaje que TODOS tenemos y al que no le sacamos todo el partido posible, nada mejor que un cómplice con la misma mente sucia y divertida. Disfrutad y por favor, no dejéis de hacer locuras, dan la vida.

Hasta el próximo miércoles, que os despeinen mucho y os sorprendan. Espero leeros.

G & G

Destacada

CERRANDO LOS OJOS

Hoy es uno de esos días en los que el cuerpo me pide hogar, olor a café (aunque no me guste beberlo), música de fondo y pies descalzos para juguetear con la manta. Adoro esos momentos de relax y desconexión tan necesarios en los que a veces cerramos los ojos y doña Imaginación nos abraza llevándonos a lugares sorprendentes donde somos los protagonistas y guionistas de una película hecha a medida.

Y es que soñar despierto hace que muchas veces aflore nuestro lado más salvaje y los deseos cultos, llegando a imaginar situaciones que en la vida real ni nos plateamos pero que con los ojos cerrados nos parecen excitantes. Así que ya en ropa interior y con una camiseta me dejo caer en el sofá mientras mis pies juguetean con la manta. Es ahí cuando la música comienza a sonar de otra manera y mi cuerpo se relaja obligando a los ojos a volver a la oscuridad.

Sólo entonces, es cuando Imaginación llega para hacerse notar, indagando entre mis fantasías para hacerlas tan reales… Me dejo llevar por el Jazz y la película de la que voy a ser protagonista, comienza.

Mis párpados se relajan y entonces la oscuridad se convierte en una habitación que me invita a entrar, no puedo ni quiero quedarme quieta, la curiosidad es más fuerte y mi corazón comienza a latir con más fuerza. Puedo observar como lo que pensaba que era una mesa, en realidad es una tabla totalmente perforada, tiene varios agujeros y aunque intento ver qué hay detrás de cada uno de ellos sólo encuentro oscuridad y silencio. Sin saber muy bien por qué, decido desnudarme y relajarme sobre ella.

Noto como mi espalda se siente cómoda por su temperatura agradable y mi corazón comienza a latir algo más despacio, el silencio hace que pueda escuchar su ritmo y la relajación hace que disfrute de ese momento a solas y desnuda, hasta que comienzo a escuchar murmullos debajo y es entonces cuando noto que mi cuerpo no puede moverse.

La angustia recorre mi cuerpo inerte y en ese momento comienzo a notar caricias, ahora entiendo el por qué de esos agujeros, así que lo que empezó siendo angustioso pasa a ser placentero. En mi interior algo me dice que me deje llevar, que no es malo. Varios dedos emergen por los agujeros y van recorriendo mi piel. Mis piernas, brazos, espalda y en esa mezcla de placer y miedo a lo desconocido noto como algo húmedo roza mi cuello. No sé si las caricias son de hombres o mujeres, quizás de ambos y pensarlo me excita. Me mentalizo de que estoy en una habitación del placer y el miedo desaparece mientras mi cuerpo desnudo se relaja de nuevo y disfruta de la sensación de ser recorrido por desconocidos. Cada vez noto más caricias y algunas se aproximan a mi sexo y donde la espalda pierde su casto nombre.

Nunca pensé sentir tanta excitación desnuda y sin saber quienes se estaban ocupando de darme placer jugando con sus dedos, lenguas y juguetes. Mis piernas temblaban, mi cuerpo necesitaba sentir dentro y no sabía si éso iba a suceder, hasta ahora sólo eran caricias y entonces mis piernas pudieron moverse, el placer se abrió paso y noté como unos dedos separaban mis labios húmedos para acariciar mi clítoris mientras me abría cada vez más esperando sentir más excitación.

Mantener los ojos cerrados me estaba costando, era todo tan real que no quería volver a la realidad, así que seguí en esa habitación, disfrutando de una experiencia donde el sexo era el dueño.

Cuando mi cuerpo se movía pidiendo más, noté como me penetró algo, despacio, con suavidad, era un juguete que vibraba casi tanto como yo pero era doble, y rozaba otra parte muy sensible de mi cuerpo, sin penetrarme, sólo rozándome, como si quisieran dejarme con las ganas.

Mi respiración cada vez era más fuerte, las caricias no paraban, mi cuerpo se movía por el placer, y la intensidad llegaba a mi sexo hasta que pequeñas contracciones y muy placenteras hicieron que el orgasmo llegara mientras era acariciada. Cada vez era más intenso, creo que todos estábamos excitados, no sabía si ellos estaban llegando al orgasmo conmigo o si estaban disfrutando tanto como yo o si disfrutaban dando placer, la cuestión es que llegaron más orgasmos hasta que mi cuerpo pidió relax, y fue ahí cuando los susurros desaparecieron, y sólo escuchaba mi respiración. Todo volvió a ser como cuando entré. Así que abrí los ojos y ahí estaba, sobre el sofá,con mi ropa interior húmeda y el corazón a mil.

Imaginación había enredado en mi cabeza hasta descubrir fantasías guardadas bajo llave, sabiendo que siempre serían fantasías, y las había utilizado para darme placer, creo que empieza a caerme mucho mejor aunque a veces se nos vaya de las manos o de los dedos, como hoy.

Tengo claro que me gustan los hombres, pero esa sensación de no saber… es excitante porque lo deseaba.

Seguro que a más de uno os ha pasado, fantasear, jugar y liberar la mente para sorprenderse muchas veces de lo imaginado, aunque siempre digo, que hay fantasías que siempre deben serlo y así poder utilizarlas cuando queramos excitarnos aún más, ¿no creéis?.

Sé que va a a ser complicado, pero sería interesante leer alguna vuestra, ahí lo dejo. Espero que doña Imaginación os visite hoy y lo disfrutéis.

Hasta el próximo miércoles. Recordad que también estoy en Radio a Bordo con muchos temas interesantes y sin tabúes, que es como mejor se disfruta todo, Buscadme…

https://radioabordoonline.wordpress.com/

G & G

Destacada

QUE CORRA EL AGUA

No sé si os pasará, hay días en los que nos levantamos llenos de energía y con ganas de sexo y otros, nos levantamos muertos de sueño y con sexo ajeno, el de los vecinos, por ejemplo. Nunca entenderé por qué gritan tanto, si no se apellidan Williams y de serenas tienen poco. En fin, al menos hoy es un día cargado de energía, y no sé qué he soñado, pero sí, me apetece sexo, así que no sé si darme una ducha fría y que se me pase o prepararme un baño de agua caliente con espuma.

Decidido, tampoco había mucho que pensar, me quedo con el baño, al fin y al cabo hoy me puedo dedicar el día, estoy confinada y nadie me va a prohibir disfrutar.

Además me apetece dedicarme ese momento, así que coloco las velas donde no puedan quemar nada y evitar que la temperatura suba donde no debe, luz tenue y muy acogedora, añado gel con un suave olor a mandarina que tanto me gusta y dejo correr el agua con fuerza, para que la espuma cubra el agua que después me acariciará.

Mientras el agua va cubriendo la bañera, me desnudo despacio, disfrutando del momento, eligiendo música de fondo…

Y es entonces cuando no puedo ni quiero evitar bailar semidesnuda mientras escucho el sonido del agua y canto con Ella y Louis, desprendiéndome de la ropa interior y acordándome de la caja de juguetes, así que descalza, desnuda y bailando, entro en mi habitación y elijo con qué divertirme contoneando las caderas y el cuerpo entero al son de la música. Cómo me gusta transportarme a otra época con el sonido del piano y sus voces.

Adoro estos momentos, donde conviertes todo en especial y te los dedicas. Es necesario disfrutar de uno mismo, pero no de cualquier manera. Así que al ver que la bañera está casi llena me deslizo entre su agua caliente sumergiendo mi cuerpo, viendo como el pecho queda a medio cubrir con la espuma acariciando los pezones, los cuales pierden la timidez. Es entonces cuando las temperaturas se funden, haciendo un guiño a las ganas. Y llega ese momento de relax antes de ponerse manos a la obra para dar placer a las zonas del cuerpo que lo van pidiendo.

Y es entonces cuando deslizo mis dedos hacia mi sexo, mojado, deseando ser abierto, acariciado, sin evitar mover mi cuerpo por el placer, sintiendo su suavidad interior en cada uno de mis dedos. Es entonces cuando rozo mi clítoris, despacio, con mimo, mientras mis dedos siguen acariciándome por dentro, y mi excitación va en aumento abriendo aún más mis piernas.

Y es que hay momentos tan íntimos, tan nuestros, donde nos dejamos llevar y escuchamos la música cada vez más lejos por la excitación. Esa excitación que nos hace recorrer cada parte excitada, cada parte esperando una caricia, sentir los poros abiertos y sintiendo los latidos del corazón al ritmo de las caricias.

Y los orgasmos llegan, tímidos, hasta que las caricias les hacen ser mucho más visibles e intensos y no puedo evitar seguir acariciándome pero con menos delicadeza, porque el cuerpo ya me pide guerra dejando de lado la sutileza, y es ahí cuando llega ese orgasmo que te estremece, y que hace que un escalofrío recorra tu espalda.

Es ahí cuando te das cuenta que has perdido la noción del tiempo y el agua está más fría que caliente, que ya no hay espuma y puedes ver tu cuerpo desnudo bajo el agua, donde tus piernas abiertas han provocado tener que apoyar uno de tus pies en la pared para poder tocarte mejor y disfrutar más. Y es cuando te das cuenta que no has utilizado ningún juguete porque tus dedos tienen magia para transportarte al auténtico placer (ellos conocen mejor que nadie cada rincón de tu cuerpo) y tu mente ha imaginado que tus dedos eran de otra persona, ésa que ha hecho que llegaras al orgasmo al pensarla.

Siempre he dicho, que tenemos un cuerpo al que mimar y acariciar, a veces de una forma y otras como hoy, con mimo, y él se ocupará del resto, de guiarnos, de moverse de hacernos sonreír cuando el agua esté fría y nos invite a salir para cubrirnos con esa toalla que lleva observándonos desde que hemos entrado en su territorio.

Así que podemos decir, que es mejor que corra el agua, al aire, al menos en esta situación.

Disfrutad de un buen baño, dad rienda suelta a la imaginación y que las caricias hagan el resto. A veces salir como una pasita, es lo de menos. Espero que me contéis algún baño que recordéis especialmente, ya sabéis que me gusta leeros.

Recordad que también podéis escucharme en Radio a Bordo, en la casilla de Buscando mi abridor.

https://radioabordoonline.wordpress.com/

Hasta el próximo miércoles, deseando saber de vosotros y vuestros baños, Yo desde luego, lo volveré a repetir, no sé si sola o acompañada…

G & G

Destacada

Y SE ACTIVÓ EL ENTER

Hoy he leído en una revista de las que no compro y sí leo cuando me toca esperar, que las mujeres deberíamos aprender a jugar con el frío y el calor… digo yo que lo divertido es que aprendamos todos para ponerlo en práctica, ¿no?, más que nada porque así podemos intercambiar ideas o frío y calor en nuestros cuerpos, haciéndolo todo mucho más divertido.

La verdad es que me he visto inmersa en la lectura hasta que me han llamado para un buen masaje relajante, no de los que me ponen nerviosa, acelerada y nos excitan tanto.

Son en esos momentos de relax en los que pensamos y nos montamos películas con alguien que nos da morbo o que hemos visto y no conocemos pero tiene ese algo que nos atrae y al que no sabemos ponerle nombre.

No sé si ha sido por haber leído ese artículo, pero hoy como que he mirado a mi alrededor de otra manera. Voy a ser más concreta, he pasado por un colegio y me he fijado en los padres que había, era una especie de escaparate de desconocidos, pero me ha llamado especialmente la atención uno, y claro, entre la información que traía de la revista, mi imaginación y ese cuerpo que gritaba necesito salir de la rutina (o a lo mejor me lo he imaginado en mi propio beneficio), pues doña imaginación ha vuelto a hacer de las suyas. No podía dejar de pensar en todo lo que había leído y ponerlo en práctica con él, y más cuando se cruzaron las miradas, me dedicó una sonrisa y entonces mi ENTER, se activó del todo.

Lo empecé a imaginar en ropa interior, con unos bóxer ajustados, ésos que invitan a ser quitados, y yo con un conjunto de encaje dejando ver la parte de mi piel más escondida. Estábamos hablando de subir y bajar la temperatura, así que no estaría nada mal, beber algo muy frío y besarle, recorrer su cuello mientras su piel nota mi lengua helada, la cual va recuperando su temperatura al estar en contacto con su piel, y él aún tímido, acariciando mi espalda hasta llegar a la parte del sujetador para liberarme de él. Lo confieso, estaba deseándolo desde que le vi, porque llegados a ese punto, sabemos que se quiere más. La temperatura de los dos empezaba a subir, las miradas hablan, y había ganas, muchas ganas.

La sensación era como cuando sabes que vas a tomar algo muy caliente y no puedes evitar quemarte porque lo deseas con tantas ganas, que no hay freno. Así que nos desnudamos y empezamos el juego con un hielo. Él se lo metió en la boca y fue recorriendo mi cuello, pecho, cintura, mientras mi cuerpo se estremecía y el agua se deslizaba por él. No sé por qué, pero mi cuerpo estaba más excitado, así que decidí comerle tras besarme y notar sus labios aún fríos por el hielo.

Me deslicé por su cuerpo, acariciándole, mientras el ventilador enfriaba un poco la habitación, era evidente que la temperatura había subido y mi cuerpo aún húmedo notaba ese aire mucho más, provocando a mis pezones, los cuales estaba dejando su timidez de lado.

Comencé a comerle, lamerle, jugar con mi lengua provocando más placer. Cogí uno de los hielos y enfrié mis manos para acariciarle mientras le hacía llegar a otro nivel. Comencé con la parte externa de mis manos, templadas, con mi temperatura y cuando noté esa piel de gallina en su torso acaricié sus pezones con la parte fría de ellas mientras estaba preso en mi boca. Noté un gemido y supe que ese placer no se lo esperaba y que le estaba gustando, era evidente, su cuerpo se movía de otra forma.

No pudimos ni quisimos dejar de sentirnos, recorriendo nuestros cuerpos, sudando mientras nos movíamos con tanto deseo y el ventilador erizaba nuestra piel. Respiraciones aceleradas, las ganas de sentirnos sin decirnos nada. Los dedos recorriendo nuestros cuerpos hasta que no pude evitar clavarme, llegando al orgasmo y sintiendo cómo él se derritió como un helado. Y no sé si os pasa a vosotras, pero cuando le sientes dentro y comienza a bajar el nivel, ese roce me pone de nuevo, mientras va saliendo poco a poco volviendo a su timidez. Nos quedamos tumbados, en silencio, extasiados y por qué no decir “disfrutados”.

Quizás no pude poner en práctica todo, pero me lo guardaré para la próxima vez que nos veamos o se encuentren nuestras miradas. Quizás él pensó algo también y lo pone en práctica conmigo. Lo que tengo claro, es que volveré a pasar por ese colegio a ver si se cruzan nuestras miradas y sube la temperatura.

Ains, qué dura es la realidad, vuelves a escuchar los gritos del colegio, y buscas esa mirada que ha provocado un cambio de temperatura en tu cuerpo, el cual húmedo, contacta con tu cerebro para que vayas a casa y termines la faena. Sí, quizás sea lo mejor. Ahora entiendo mucho mejor la palabra morbo.

Así que os voy a dejar hasta el próximo miércoles, mi cabeza piensa en ducha, no sé si fría o caliente…

Pero antes quiero compartir con vosotros algo que me hace mucha ilusión Radio a Bordo ha querido contar en su parrilla con buscando mi abridor, porque cada vez son más los que seguís este blog y ahora además, lo podéis escuchar cada martes, junto con más programas.

https://radioabordoonline.wordpress.com/2020/10/04/buscando-mi-abridor/

Espero que os guste y sigáis subiendo la temperatura, empieza cambiar el tiempo y es importante mantener el calor.

Hasta el próximo miércoles, mientras, espero leeros.

G & G

Destacada

DESAYUNOS SALUDABLES

Sin duda, hay algo que está a la orden del día, la alimentación y el ejercicio. Y es que si uno quiere puede poner todo en práctica y de una forma mucho más placentera que como nos lo venden, os lo aseguro.

A mí me gusta ser el desayuno, no lo voy a negar, no hay nada más placentero al despertar que ser comida, lamida, mordisqueada y excitada a más no poder hasta que la humedad te invade. Sí, estar dormida, y despertar porque notas caricias por el camino que llega al sexo, siendo unos dedos quienes abren paso para que una lengua húmeda y llena de ganas te humedezca e invite a tus piernas a separarse, sabiendo que el placer va a ser tal que no pueden negarse.

Empezar a abrir los ojos, mientras esa lengua se mueve descubriendo nuevos rincones, nuevas sensaciones, provocando escalofríos haciendo que mis pezones salgan de su letargo y vayan despertando como yo, junto a mi cuerpo que comienza a moverse por la excitación. Sí, él, provoca éso cada mañana, o a media noche o cuando sea, porque para disfrutar no hay horarios. Y no puedo evitar acercar mi mano, acariciar su cabello y agarrarlo fuerte cuando mi excitación sube, mientras él hidrata mi piel y juega con sus dedos, lengua… consiguiendo acelerar las pulsaciones, porque sabe que me gusta y porque sabe que éso no va a quedar así, comenzando un juego de miradas, sabores y movimientos que provocan aún más placer.

Y es que no podemos evitar disfrutar de lo que nos gusta, saborearlo y hacer que despierten los sentidos y otras cosas. Llegando al límite, muy húmeda y sin poder resistir más, sigo mi instinto, su cuerpo, y ahora soy yo quien se desliza por su torso, humedeciendo el recorrido para no olvidar por dónde volver a su boca.

Mientras bajo, le rozo con mi pecho, aún con los pezones duros tras comerme, asi que le separo las piernas para colarme entre ellas y comienzo a acariciarle con mi lengua, arropándole con mi boca, moviéndome… Cómo me pone excitarle, presionarle con mis labios mientras mis manos le acarician íntimamente, erizando su piel y notando cómo pide más. Los cuerpos siempre piden guerra cuando han conocido un compatible.

Notar su dureza al comerle y después clavarme, siendo cómplices del placer, de miradas sucias y traviesas, sabiendo que al recordarlo volveré a estar húmeda imaginando esos momentos. Porque cuando hay complicidad, hay todo.

Y es que cuando dos cuerpos se caen bien, no hay dietas que lo superen, no hay retención de líquidos, aunque sí mucha humedad que viene muy bien para el resto de ejercicios ya que ayuda a deslizarse mejor por el cuerpo que nos pone. Incitación a querer más, a sentirse cerca, muy cerca y dentro, consiguiendo más excitación.

Dicen que el roce hace el cariño, pero un buen sexo engancha, vaya que si engancha, es más, muchas relaciones han empezado con muy buen sexo antes de iniciar algo más. No importa el orden, puedes empezar con sexo del bueno y querer conocer más de la persona y su cuerpo o pensar en prepararte un buen baño y dejar que tus dedos hagan lo que otro cuerpo no ha sido capaz. En cualquiera de las opciones tu cuerpo estará húmedo. Ahora tú decides qué desayuno te apetece más…

Hasta el próximo miércoles, espero leeros y que me informéis de lo bien alimentados que estáis.

G & G

Destacada

¿PROHIBIDO?

Basta que te digan que no se debe hacer, para que tu cuerpo esté más predispuesto que nunca, a lo que sea. Adan y Eva, vaya aburrimiento, siempre las mismas vistas, aunque a lo mejor con el otoño, es todo más divertido por la caída de las hojas o de que caiga más de una copa de vino hoy.

Así que llegué a casa, abrí la botella de un blanco con su punto afrutado y salí a la terraza. Claro, una no quiere, pero empiezas a observar por las ventanas ajenas, y engancha. Hay una pareja en el edificio de enfrente, que es muy correcta, siempre de punta en blanco, ella tapada hasta las orejas, antimorbo total y él muy estirado, aunque soy de la opinión de que los que van de mosquitas muertas están mucho más vivos de lo que aparentan. Y ahí estaba yo, observando por si pasaba algo emocionante hasta que una luz del piso de arriba se encendió y me pareció mucho más divertido ver como una chica corría por toda la casa escondiendo cosas por los rincones. Y es ahí cuando me acordé de una vez que había quedado con un chico que estaba como el pan y yo tenía la ropa tirada por la habitación porque no terminaba de decidir qué ponerme ese día e iba justa de tiempo y no me acordé al invitarle a tomar algo. Así que salí corriendo del trabajo, llegué a casa, escondí todo por los rincones y le abrí la puerta como si nada y deseando todo.

Ese día mi cabeza y mi cuerpo no iban de la mano. Ella decía que mejor ser amable y no insinuarse y él, todo lo contrario, y es que la imaginación pensaba en ese cuerpo desnudo y me incitaba al pecado. Qué guerras tenemos a veces, y cuánto sube la temperatura según lo que se imagine y se haga. Así que le abrí la puerta, me saludó con dos besos, entró, yo intentando disimular mis nervios, porque estaba tan guapo con esa camisa blanca y sus vaqueros marcando lo que tenían que marcar, (una no es ciega) y como bien sabéis, yo me fijo en el culo, así que se agradece cuando una se queda detrás.

Además, traía una botella de vino con esas manos que mi cuerpo querían notar cerca, dentro, por todos los rincones, y mientras, intentaba bajar la temperatura de mi cuerpo y la rojez de mi cara, aunque era imposible. Quizás él estaba igual que yo, pensando y deseando lo mismo y por ser correctos nos estábamos perdiendo algo que nos haría conocer nuestros cuerpos mientras sudábamos, así que abrimos la botella y sí, las copas de vino fueron mis aliadas para acercarnos cada vez más hasta que nuestros labios se rozaron , pudimos saborearnos y la camisa blanca terminó en el suelo con nosotros.

Ahí es donde te das cuenta de que esa alfombra de diseño y que te costó un riñón es áspera y aguantas el tipo como puedes, al fin y al cabo, has conseguido que sus manos y tu cuerpo se entiendan a la perfección. Tras ese corte inicial, no sabes en qué momento, pero entran esas prisas por quitarse la ropa, ésa que empieza a molestar, porque los cuerpos piden piel con piel, recorrer con la mirada cada rincón, investigar con la lengua la sensibilidad de ese cuerpo que te pone, rozar con tu pecho su torso e ir bajando para seguir descubriendo, provocar que los cuerpos se muevan, busquen placer, y lo den. Notar cómo la respiración se acelera y las miradas se cruzan.

Sí, creo que lo deseábamos los dos desde que se abrió la puerta, o quizás desde que nos conocimos tomando algo en aquella taberna irlandesa. Lo que está claro es que si no nos dejamos llevar, nunca vamos a saborear estos momentos o esos rincones. Ver a esa chica corriendo me hizo recordar el placer de aquella noche y las veces que nos estuvimos viendo hasta que se acabó.

Decidí ponerme otra copa y volver a la terraza y sí, tenía razón, el estirado y la antimorbo en casa eran otros, estaban subiendo la temperatura y ella otras cosas mientras le quitaba los pantalones a él, y yo ya no pude ver más porque la ventana no era más grande, así que muy a pesar mío, decidí terminar mi copa de un trago e imaginar lo que pasaría y en cómo me iba a sentir al día siguiente si me los encontraba, ¡estaba cotilleando su vida sexual! y lo peor de todo es que empecé a notar un calor, que no sabía si era por el vino o porque observar me había excitado.

Creo que todos tenemos esos momentos de observar, de notar cómo la temperatura sube y cómo nuestro cuerpo nos pide una alegría. Y es que el placer como el buen vino, hay que saber elegirlo.

Os espero el próximo miércoles, seguro que más de uno cuando se sirva una copa, se asoma a la ventana…

G & G

Destacada

ESCLAVOS DE ESTE SIGLO

Sí, maduros y solos, qué esclavitud. Es curioso que todas las personas que están con pareja piensan que estamos todo el día follando, de fiesta, o conociendo gente muy interesante y un no parar. En realidad creo que ellos ven las carencias de su relación, quizás hace mucho que no hacen nada divertido con su pareja, de follar ni hablamos, claro. Y lo que conocen es algo más limitado.

Quizás nosotros no seamos lo que piensan, pero sí es cierto que lo que hacemos y vivimos lo hacemos intensamente, éso sí, sin dar explicaciones. No tenemos horario ni para masturbarnos, lo cual está muy bien, pero donde esté el cuerpo a cuerpo…nada que ver.

Tenemos días más calientes que otros, días en los que nos encantaría tener a alguien en nuestra cama, otros en los que piensan en nosotros y quisieran tenernos en sus camas (digo camas aunque pienso en otros muchos lugares y más divertidos), la cuestión es la carne y la temperatura, como una buena barbacoa donde cada uno pone en el asador la carne que quiere, no suena mal, ¿verdad?. Y así estamos, que pasamos por todas las temperaturas y por todos los rincones de nuestro cuerpo. Siempre digo, benditos dedos, sí, ésos que nos conocen tan bien y que saben dónde tocar y cómo. Normal que si nos encontramos con alguien que no nos excite especialmente, nuestro cuerpo pase y nuestra mente olvide.

Ya son varios palos lo que hemos tocado, y además de todos los tamaños, unos más placenteros que otros, desde luego, y lo mejor es la capacidad de olvidar, porque los que nos nos han sorprendido, quedan en el olvido. Vamos cumpliendo años y perdiendo memoria, así que los que merecen la pena se quedan en el presente, y se convierten, quizás en un follamigo, para qué complicarse. Pero cuidado con esa delgada línea, es muy peligrosa, tanto como nuestras curvas, ésas que muchas veces provocan situaciones que hacen subir la temperatura, y lo sabemos. Ya no estamos para tonterías, estamos para vivir y disfrutar, enseguida sabemos si alguien cumple o no las expectativas del placer mental o corporal, de ahí follar mente y cuerpo, siempre lo digo.

Utilicemos nuestras mentes para abrir otros rincones, y esos rincones para que suba la temperatura, siempre podemos crear una buena barbacoa con tanta carne donde agarrar, morder y humedecer para que mantenga ese frescor dentro del calor que podemos provocar. Gran palabra PROVOCAR, ésa que que nos hace imaginar situaciones que a veces vemos lejanas y que algunas personas hacen que seamos capaces de llevarlas a la vida real, cómplices las llaman. Nada como una mirada para saber qué pasa por la cabeza del otro y si es subida de tono, aún nos apetece más. Seguro que más de uno recuerda alguna anécdota donde hizo algo impensable, yo aún recuerdo ir sin ropa interior a una cena muy especial e incluso a una boda donde pude provocar a la misma persona susurrándole al oído la ropa interior que no llevaba…

Creo que empiezo a tener calor y hay una bañera que me espera. Así que por hoy me despido. Dicen que bajan las temperaturas así que habrá que compensarlo, ahí lo dejo. Hasta el próximo miércoles, espero vuestros comentarios.

G & G

Destacada

¡LA VOLVÍ A MONTAR!

Hoy me ha venido a la cabeza la cantidad de veces que dejamos volar la imaginación, para montar la película de nuestras vidas o de ese día. Y la verdad, dependiendo lo que imaginemos, vamos cambiando el final, como en aquellos libros de busca tu propia aventura, ¿os acordáis?.

No suelo entrar en un bar sola, me siento incómoda e incluso observada, aunque no me mire nadie, pero había quedado con una amiga para ponernos al día y reírnos, sin duda, la mejor medicina. Como llegaba tarde, mi cabeza empezó a hacer de las suyas, así que empecé a observar a la gente y dí con ese chico que estaba de espaldas (qué espaldas…y qué culo tan bien puesto). Así que mi cabeza comenzó a rodar el primer episodio de “me está poniendo”. Sería lo más, que se diera la vuelta y se fijara en mí, que se acercara lentamente, mirándome y sin decir nada me besara y me susurrara algo al oído, como un vámonos de aquí o incluso que me contara sus deseos… Luego la realidad es otra, si se gira, quizás cruces miradas, tú disimulas y sigues montándote la película. ¿Os imagináis que éso llegara a pasar?, creo que no me lo pensaría, sería una locura, sí, ésas que nos dan la vida, y que cada vez estamos más dispuestos a hacer.

Sólo de pensarlo noto que mi cuerpo comienza a humedecerse, nunca me ha pasado algo así con un desconocido, pero a medida que avanza el tiempo, el no, se ha convertido en un ¿por qué no?. No sé si es porque cumplir años le sienta muy bien a nuestra sucia mente, ésa que sólo se manifiesta a su antojo o porque ya los prejucios tienden a ir desapareciendo. Muchos pensarán éso de sin conocerlo llegar a algo más… me cortaría el rollo, pero en nuestra imaginación, reconozcamos que nos pone, a unos más húmedos que a otros… ¡pero nos pone!. Seamos sinceros, muchas de las mejores historias han comenzado al revés de lo políticamente correcto, con sexo y del bueno.

Y es que cuando algo y alguien nos pone hay que dejarse llevar. No sé si ese chico se girará para hacerme una propuesta indecente o no, pero si lo hiciera, no lo dudaría. Quizás porque nunca se sabe si volverá a pasar y porque con ese culo tan bien puesto, iría al fin del mundo, porque seguramente, lo demás también lo esté, al fin y al cabo es mi película y la hago a mi gusto, ¿no?. Pero claro, imaginemos que él tiene pareja, quizás le ponga tener una aventura con una desconocida, o se sienta culpable sólo de pensarlo, o quizás sea de ésos que dicen “es que siempre pollo… a veces apetece un filete” o incluso de ésos que por no tomar una decisión siguen y siguen… como el conejito Duracell pero con varios conejitos menos con el que están. Si es que hay de todo en la viña del señor.

Sólo sé que al pasar a su lado, sí, he ido contoneando mis caderas, lo reconozco, con una sonrisa, pensando, si no me dices nada, ésto es lo que te vas a perder. Quizás me miró o quizás lo hizo otro, pero era parte de la película, y es que la provocación de forma elegante siempre es bienvenida. Y mientras me preguntaba, dónde me llevaría, un hotel…, el baño no, no podría concentrarme, pensaría más en si nos pillan, aunque éso pone a muchos. Creo que un sitio neutro en plan vamos a quitarnos todo que ya no aguanto más, estaría perfecto para subir la temperatura. Cuerpo con cuerpo, sudando porque los dos lo estábamos deseando, sintiendo la respiración, el corazón acelerado, los gemidos y el deseo. Despeinándonos, sujetando nuestras manos entrecruzando los dedos para poder sentirnos aún más, y el sudor corriendo por nuestras espaldas con ese pequeño frescor que sólo el ventilador o la respiración hacen que sea posible.

Luego llega la realidad, a veces mucho más fría, pero aún queda mucha noche para que ese chico se fije en mí y quizás sea la protagonista de su película, y en vez de contonearse me invite a tomar algo, no hay nada imposible. De momento hemos cruzado la mirada y sonreído…

Imaginad, tened ilusión, todo es el motor de todo, y sin éso, el sexo no sería lo mismo. Deseando leer vuestros comentarios y quizás saber de alguna película, ahí lo dejo. hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

MADURARTE

Por fin de vuelta, tras unas vacaciones raras que nos hacen pensar en que las siguientes serán el doble de buenas. Dado que las temperaturas han bajado, quizás sea el momento de subirlas de nuevo. Mucho se habla de que las mujeres maduras ya no somos tan húmedas como antes o que la piel ya no es tan tersa como la de un cuerpo de 20, incluso nuestra forma de vestir ha cambiado, y es que todo, tiene su momento, en la cama, en la cocina, cualquier sitio es bueno para subir la temperatura y las revoluciones y porque en la cocina, queridos, no sólo sube la temperatura al encender los fogones.

Si algo he aprendido en este tiempo es que a medida que cumplimos años, la experiencia es un grado, algo que se puede aplicar a hombres y a mujeres y es mucho más interesante y divertido desnudarse con alguien con canas, si es que tiene pelo, o rapado, que nos pone a muchas, (dicho sea de paso), y por supuesto, una mente libre, ya lo de si es libre en otro sentido es otra historia. Quizás no nos veamos estupendos pero sabemos cómo poner a la otra persona y lo que nos pone, lo que queremos y lo que no, y tener las cosas claras, evita complicaciones.

Hablábamos de humedad femenina, es cierto que hay mujeres que no se humedecen tan facilmente, pero también hay que decir que si no te ponen o no saben cómo y dónde tocar, el cuerpo reacciona con un, qué pereza, y sé de lo que hablo (algún día os contaré ciertas historias). Nosotras a esta edad, conocemos perfectamente nuestro cuerpo. Quizás no esté mal jugar e investigar… y que nos registren, nos pone.

Y ¿cómo somos en la cama?, desde luego no como a los 20, quizás por éso muchos hombres mienten sobre su edad en las diferentes páginas y además dicen abiertamente que buscan mujeres maduras porque las de su edad no saben tanto o no les hacen disfrutar, bendita experiencia, otra cosa es lo que nosotras pensemos, hombre sin experiencia…

Por ejemplo, a mi los muy muy petit suisse, no me ponen, quizás por éso venían de dos en dos, para compensar, sí, tienen buen cuerpo pero una mente que a mi personalmente no me folla, (todo sea que tenga que comerme mis palabras en algún momento). Cuando hablamos de follar, hablamos de mente y cuerpo, al menos yo, si no, sería simplemente un polvo. A ver, tampoco voy a negar que a muchas mujeres nos gusta un cuerpo que tenga algún añito menos que nosotras, pero ése tema ya lo tocaremos, por tocar que no quede. Y es que nosotr@s tenemos ese arte de la madurez, y muchas incluso estamos mejor que las de 30 según un amigo mío. (Espero que me incluya en ese grupo o tendremos una conversación).

Aún recuerdo esa primera vez, y ahora veo cómo soy ahora y pienso… lo que hubiera cambiado todo con la experiencia que tengo ahora. Así que disfrutemos de lo aprendido y busquemos un igual, no a alguien que tengamos que enseñar a liberar esa mente, no estamos para perder el tiempo. Aunque si merece la pena, y se da prisa en aprender, puede ser una buena alternativa, oye, quizás teníamos que llegar nosotros para hacerle ver el cielo.

Todos tenemos cicatrices a nuestra edad, algunas muy tatuadas, pero no quita que disfrutemos cuando nos rozan la piel, cuando nos acarician y saben cómo hacer que nuestro cuerpo reaccione queriendo dar placer y recibirlo, porque hay quienes saben excitar, porque nos humedecemos y queremos más. Porque los complejos los dejamos con las zapatillas a pie de cama y nos crecemos una vez desnudos o con poca ropa para dejarnos llevar, quizás a la perdición o descubriendo nuevos placeres. Donde incluso probamos cosas nuevas, porque seguimos aprendiendo a no pensar tanto, y es cuando realmente disfrutamos de ser nosotros, a los 40, a los 50, a los que sean. Porque nos sentimos y nos hacen sentir vivos.

Sí, tenemos un grado más, somos diplomados en tatuajes, muchos incluso con tinta sobre un papel (por una separación) y la gran mayoría con una grapa en donde duelen las cosas cuando se siente. Pero son cicatrices que nos han hecho aprender lo que sí y lo que no queremos. Y no sé vosotros, pero yo quiero seguir disfrutando de todo porque la edad sólo es un número y creo que aún hay mucho que me gustaría probar pero con la persona adecuada o conmigo misma. Por cierto, no me llevé a Neo de vacaciones… siempre hay algo que se nos olvida.

En fin, que ya estamos de vuelta de muchas cosas y de las vacaciones y hay que retomar subir la temperatura aunque bajen estos días, y puestos a subir, ya sabéis ¿no?.

Gracias por seguirme en esta aventura del sexo, de experiencias cotidianas, de confidencias, estoy deseando leeros para responder a cada comentario y aprender de vuestra experiencia o imaginación, como cada miércoles.

G&G

Destacada

¿CUBBINGNEAMOS?

¿Quién no recuerda Sexo en NY?, Samantha y el sexo con chicos más jóvenes que ella… por ahí va el nombre que define a la nueva tendencia sexual, aunque siempre ha existido, está todo inventado. Si mencionamos el cubbing, podemos decir que es una nueva tendencia (me río yo de lo nuevo), pero sí hay una diferencia importante, y es que es recíproco entre una mujer de 50 y un hombre bastante más joven. No estamos hablando de que a una mujer le gusten sólo más jóvenes.

Y es que no debemos olvidar que es mucho más habitual de lo que creemos, dichos prejuicios con la diferencia de edad, pero hay que reconocer que si el hombre es maduro, como que se ve de otra manera, ¿verdad?.

Pues yo rompo una lanza por el sexo con diferencia de edad, por una mente abierta y corazones que bombean con fuerza al ver y sentir a la otra persona, porque no hay nada mejor que sentirse vivos. Una mujer madura no se va a comer la cabeza por tonterías y éso da tranquilidad y un hombre joven te hace vivir. Con la cantidad de aburridos que hay a nuestra edad, un poco de color y vidilla, por favor, que hasta nos alegra la vista y otras cosas.

Naveguemos por esos cuerpos, esas mentes que nos hacen sentir, desde escalofríos a ganas de hacer algo nuevo, que nos enamoran de la vida y de ellos. Ya hay muchos mustios en el mundo como para que nos lo contagien, qué pereza.

Porque enamora la persona que te hace vibrar, que te saca de rutinas, que te hace ver la vida de otra forma, y si es un chico joven que siente lo mismo que tú, ¿cuál es el problema? la mente ajena que hace tanto daño, así que no permitas que los demás decidan sobre tu felicidad o a quién debes llevarte al huerto.

Lo que me pone a mi un culo bien puesto y no “escurrido”, unos vaqueros que marquen y no ésos que hasta Cantinflas los llevaba más arriba. Y sí, un hombre más joven, con la cabeza bien amueblada y las cosas claras, me pone cada día más, porque de cobardes está lleno el mundo, y en el mío no tienen espacio, el espacio, para decorar.

Vamos a ser sinceros, ya estamos en verano, el cuerpo pide guerra y un buen ventilador (cada uno que entienda lo que quiera), así que por qué no dejarse llevar, conocer gente nueva, hacer locuras, sentirte vivo, viajar (si nos dejan) y sonreír por cada locura que hagamos. Aunque corremos el peligro de seguir haciéndolas y éso engancha, como otras muchas cosas…

Pero no hay nada mejor que tener tu cómplice de locuras, disfrutarlas y tener muy buen sexo y complicidad, donde ni el ventilador puede apagar ese calor que nos entra cuando tenemos tantas ganas. En la ducha con agua fresca mientras nos desatamos y notamos el jabón recorriendo nuestra piel, o esa lengua entre nuestras piernas, las miradas que se dicen tanto y nada limpio para acabar mojados, aún más en cualquier rincón de la casa. No pongamos como excusa el calor, nosotros somos “la Gloria”.

Así que quítate la ropa o quítasela, pero si la temperatura tiene que subir, que sea porque tú lo has deseado. Desea siempre algo y luego hazlo, si estás con la persona adecuada, te sorprenderás hasta de tí mismo.

Nada mejor que probar cosas nuevas, yo de momento os voy a abandonar hasta septiembre, quizás a la vuelta os cuente si he hecho alguna locura, porque el verano está para disfrutarlo, a lo mejor en mis rutas por el Mediterráneo y Cantábrico la vida me sorprende, porque se presenta interesante la cosa.

Ahí os dejo una manzana, por si queréis pecar, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas, así que está todo dicho, disfrutad de la vida y de quienes hacen sentir, aunque sea un cosquilleo entre las piernas, todo tiene solución.

Yo me despido hasta el primer miércoles de septiembre, ya os contaré si ha surgido alguna locura, porque no pinta nada mal.

Disfrutad, y no olvidéis que ser siempre bueno, aburre.

G &G

Destacada

Qué comemos hoy.

A quién no le gusta disfrutar de la gastronomía o un buen postre, ya sea frío o caliente, a todos, y es que bien podríamos comparar nuestros cuerpos con ciertas delicias de tenedor, cuchara o de pan y moja, sobre todo lo de mojar, o comer, o tantas cosas, que me vengo arriba sólo de pensarlo y así no termino de escribir hoy.

Aquí comemos mucho, los entrantes, el primero, el segundo y el postre para acabar con el café bien caliente o con hielo (ay esos hielos…), y con la excusa de la digestión, siempre cae algo más.

Seguro que un buen jamón, nos hace salivar, mientras lo comemos despacio o mordisqueamos, porque el sabor, la textura y la vista invitan a ello. Y es que saborearlo despacio y con ganas hace que nuestra boca quiera más, más de todo. Es tan importante disfrutar de los entrantes para dar paso al resto de platos sin saciarnos demasiado, porque sabemos que lo mejor está por llegar.

Tras semejante manjar, llegan los primeros, ésos que a veces queman pero nos pueden las ganas de meter la cuchara, aunque un poco de picante en algunos primeros sienta muy bien. Pero el plato fuerte llega con el segundo, o más carne o quizás un pescadito al horno, en su punto, donde el sabor nos traslada a rincones que tanto nos gustan, como el olor y sabor a mar, quizás una playa donde demos rienda suelta a nuestros deseos. Pero si eres más de carne, de agarrar, qué voy a decir, todo tiene su momento. Momentos más salvajes y momentos más suaves, por qué no alternarnos, ¿verdad?, siempre podemos compartir nuestra mitad y así probar todo.

Y cuando creemos que ya no podemos comer más, ahí llega el postre, tan insinuante, pidiendo guerra, sobre todo cuando es una mezcla de frío y calor, de helado y chocolate, y cada uno lo come como quiere, dónde quiere y sobre…

Hay postres mucho más elaborados, llenos de pequeños placeres que nos invitan a seguir probando, porque las ganas mandan, mezclando sabores en nuestra boca, y otros más clásicos pero no menos placenteros al paladar, son como las posturas en el sexo, algunas llaman a la curiosidad de probar algo diferente, otras son un clásico más que conocido, y si no, lo que nos pida el cuerpo. Éso sí, nada de estrellitas en la cama, corren el peligro de estrellarse por lo aburridas que son. Aquí no hay sexo que valga, no hay nada mejor para que la líbido nos abandone como un mal desodorante.

Aunque estemos llenos de placer, siempre queda un hueco para algo más tras el café y así poner la guinda a semejantes manjares, nuestras bocas piden algo que resulte fresco pero que a la vez por dentro nos llenen de calor y sabor. yo soy de crema de hierbas, el hielo se va fundiendo, lo voy saboreando, juego con el vaso… ¿y vosotros?, porque siempre termino repitiendo.

Aunque he de confesar que a veces vamos con tantas ganas y hambre, que todo termina con otro tipo de gastronomía y plato, dando rienda suelta a las ganas de comernos mutuamente, olvidando la compostura y poniendo todo perdido, para acabar en el suelo entre ropa y algo que hemos tirado tras estar en la encimera, y es que la improvisación, como en la gastronomía lo hace especial e inolvidable. Nada como poner ese toque o puntilla, llamado vida o sal.

Y como siempre, todo un placer, deseando leeros. Hasta la próxima semana cocinillas.

G & G

Destacada

LUJURIA…ME

Dicen que el cuerpo humano se compone de un 60% de agua, aunque pienso que dependiendo de con quién estemos y lo que nos ponga, varía y mucho. Hoy vamos a tocar la lujuria, sí, una palabra que nos llama y que desconocemos. Creo que la descripción se ha quedado algo obsoleta, pero en resumidas cuentas dicen que es lo contrario a las conductas sexuales consideradas normales o aceptadas socialmente. Y ¿qué es normal?.

Para mí lo normal (ahora, porque los palos marcan) es que si te gusta alguien, te dejes llevar, ya está bien de poner tantos frenos como para poder montar una tienda. Dar rienda suelta a lo que sientes en ese momento si crees que la persona merece la pena, ¿por qué no?. Nunca se sabe qué puede pasar, y la única forma de saberlo es romper una lanza y apostar.

Lo que pase tras esa mirada o beso puede tener ese punto de lujuria, asi que por qué no disfrutarlo. Hay besos que erizan la piel, aceleran el corazón y consigue que las lenguas hagan su baile jugando entre ellas. Y qué ricos esos besos húmedos donde se cruzan miradas, sabiendo cuánto está gustando lo que está pasando y donde se desean tantas cosas, desde un gesto a una caricia o desde una subida de temperatura a un escalofrío .

Lujuria, es una de esas palabras malditas del listado de los 7 pecados capitales, un listado de vicios enumerados en el catolicismo y cristianismo para educar a los fieles acerca de la moral… Yo quiero cambiarla a otro listado, el listado de la libertad, de disfrutarla cuando nos apetezca, hacerla partícipe de locuras compartidas, de miradas “sucias” o más bien provocadoras, de ésas que dicen tanto y hacen que vuele la imaginación. Y porque además, quienes saben disfrutar de ella, son afortunados, bien utilizada hace que demos rienda suelta a doña imaginación.

Ay, Lujuria, qué mal te vendieron y cuánto daño te hicieron aquellos que te atribuyen tantos vicios, vicios que ellos mismos nunca confesarán, porque a todos nos gusta el sexo, a todos. Lujuria ha aparecido en momentos que nos han dado la vida, quitado el aliento, resucitando muchos cuerpos con otros que le ha dado lo que habían olvidado. Sería un pecado vivir sin ella.

Brindo por esos momentos de lujuria y pasión, en los que nos dejamos llevar y nuestro yo más escondido y salvaje sale a flote para no dejar de sorprendernos y hacer que sudemos.

Estoy segura que Lujuria abre otras puertas, y puede ser una buena llave para cerrar aquello que no nos da vida, así que espero que todos pongáis un poco de lujuria a vuestras vidas, o picante, como dicen algunos.

Qué haríamos sin sentirnos vivos… desde luego no disfrutar, así que vamos a ver si aprendemos a poner un poco de LUJURIA en nuestra vida y conseguimos ser todos un poco más picantes.

Deseando leeros y hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

Antes no pasaban estas cosas… decían.

Papiro de Turín (reconstrucción)

Cuántas veces hemos tenido que escuchar éso de, antes no pasaban esas cosas, la gente ahora va a lo que va, el sexo ya no es lo que era, sois unos depravados… como para colgar este papiro en casa de la abuela. Y es que no hay que olvidar que el sexo ha estado presente siempre y en cada civilización. Pero hoy vamos a tocar las prácticas sexuales de algunas civilizaciones muy avanzadas. Empecemos por este papiro mencionando que a ellos también les preocupaba el tamaño y quedar bien, así que mucho no ha cambiado la cosa.

Se divide en 12 viñetas, así que podría ser la primera revista porno, donde muestra las debilidades del ser humano, porque aquí el tamaño también importa casi tanto como las apariencias. Penes enormes y erectos, prostitutas tocando la lira, o dejándola caer para tocar otras cosas, aquí la cuestión es tirarlo y tirarse todo.

Hemos pasado de conquistar con la música a hacerlo por el estómago, a ser precavidos (algunos) para que no nos pillen, aunque a otros les pone, vamos, todo lo contrario a esta civilización. A veces creo que en ciertas cosas vamos como los cangrejos. Aunque hoy he de reconocer que me he acordado mucho de una amiga al saber que Cleopatra ya tenía su vibrador, un papiro enrollado con abejas dentro. No sé qué pensar, quizás no disfrutaba tanto con Julio César o Marco Antonio. Lo que sí sé es que mi amiga me tiró la cerveza como una histérica cuando una abeja intentó colarse entre sus piernas, y mira, ahora resulta que otras lo disfrutaban. Yo no cambio a mi Nemo por nada. (Quienes me leen, saben de lo que hablo).

Siempre digo, que disfrutar es otro cantar, incluso sin lira. No sé vosotros pero a priori no me he planteado nunca hacerlo donde me vean, aunque lo imagine y me de su morbo, pero los egipcios estaban muy acostumbrados, ya que las casas eran pequeñas y pasaba todo el mundo, aunque no me imagino estar haciéndolo y que la vecina me pida la sal estando en pleno apogeo, o estar rodeada de vajillas con falos tallados, no sé, da la sensación de que la imaginación va a hacer de las suyas y todo el día caliente, con el calor que estamos pasando ahora.

Si hablamos de una ciudad caliente y llena de sexo, sin duda Pompeya, ciudad del Vesubio y mucho más. ¿Os imagináis ir andando y ver graffitis en las paredes con mensajes como Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”) o  Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”), haz éso ahora en tu casa a ver qué tal. Si lo pensamos es como alardear de lo bien que te lo has pasado y cuánto sudas, ni Radio Patio lo haría tan bien.

Además, tenías de todo, los prostíbulos (llamados lupanares) con pinturas realizando diferentes posturas sexuales, camas de piedra y algunas con la almohada tallada… éso sí, cómodas por mucha paja que le echaran, no eran.

Pero lo mejor es que si alguien quería placer, tenía que seguir los penes que estaban tallados en las calles, ahora está más complicado, como no los dibujen por las carreteras alternándolos con las lineas discontinuas… ¿os lo imagináis?, seríamos como Emilio Aragón siguiendo aquella linea amarilla hasta terminar en las casa de las luces.

Sólo espero que no necesitemos tanta señal para disfrutar, o que muchos aprendan a leerlas, que ésa es otra.

Espero que esta pequeña dosis de historia os guste y si podéis visitar algún día Pompeya, lo hagáis, aunque siento decir que sólo notaréis el calor si hace buen día, lo otro depende de vosotros.

Como siempre, un auténtico placer y deseando leeros. Sabéis que siempre contesto y además será un gusto leer propuestas.

G & G

Destacada

El calentamiento global

Estoy totalmente convencida de que en este encierro se han encendido muchos hornos, y no sólo para hacer bizcochos, al igual que la levadura se ha disparado casi tanto como las altas en aplicaciones de contactos.

Y es que tener tiempo hace que nos planteemos ciertas cosas, como querer conocer a alguien, fantasear sobre cómo sería, la primera vez no virtual y poder mirarse a los ojos, pero claro, también es verdad que no todo es de color de rosa, aunque yo soy más de rojo. Y es que en internet podemos encontrar todo, quizás incluso la felicidad, aunque sea momentánea.

No todo lo que vemos en estas páginas es real, pero ahí estás tú para ser el mejor filtro, porque quizás des con quien busca lo mismo o simplemente no busca nada. También es verdad que la gama es muy amplia y cada una de las páginas tiene su fama, citas, rollos, pareja, darse una oportunidad… tú eliges qué te apetece, si subir el guapo o encontrar a alguien.

Pero vamos a ir al grano, al final no deja de ser un escaparate donde venderse, insinuarse o ser discreto porque también es otra forma de seleccionar. Éso de que te escriban, me gusta lo que veo, o me encanta tu cuerpo cuando sólo has subido un mechón, un ojo, o la sonrisa a medias, está claro que no te han leído y es un copia y pega. Si te insisten seguramente es porque la lectura no es lo suyo, (pasa mucho, más de lo que crees). Pero yo siempre recomiendo fijarse en esos pequeños detalles como las fotos en el baño con la tapa levantada, las fotos en las que están a nada de salir morados por aguantar la respiración metiendo tripa… los que ponen morritos, porque no sólo son las mujeres quienes lo hacen. Y es que también hay fotos que arrancan sonrisas, muchas veces por no saber ni por dónde pillarlas.

Sí, también están los posados discretos de, no me enteré cuando me hacían la fotografía. O las poses en las que piensas si se habrán roto algo. Natural, lo que se dice natural, no son.

Pero es tu escaparate y ahí decides lo que buscas y el grado de contorsionista que tienes.

Y es que no deja de ser un lugar donde conocer gente, y si te la quieren meter (en todos los sentidos) es una opción. La mentira está a la orden del día, y ella no entiende de sexos. Yo valoro a aquellos perfiles que directamente dicen, sólo citas. Con ver la foto, te lo puedes imaginar, torsos con tabletas o barriguitas, y es que no se cortan. Luego están los que hacen deporte, casi todos, ¿de verdad todos hacen deporte? pero independientemente de, ya tenemos una edad para quedarnos con la culpa y no con las ganas.

Pero cuidado, que todos nos podemos quedar con el culo al aire, porque muchos te cuentan las experiencias de; no era lo que vi en las fotos y me fui, no tenía la edad que me decía, o lo primero que me preguntó fue lo que ganaba… Simplemente dí a la persona lo que buscas y quizás coincidáis, ¡pero cuidado con tu culo! si se queda al aire, que sea por un buen momento de disfrute o porque haces nudismo.

Quizás con todos los encuentros tras recuperar la libertad se puedan compensar los divorcios, siempre hay un roto para un descosido.

Probad, no es malo investigar, conocer, y quizás alguien te sorprenda con una sonrisa y te haga olvidar esas fotografías de baños.

Ya me contaréis qué tal os ha ido, yo me lo voy a pensar.

Como siempre un placer y deseando leeros, porque seguro que más de uno ha curioseado como yo, aunque sea por los nombres que se ponen, que dicho sea de paso, algunos no tienes desperdicio. ¿Me contáis?

G & G

Destacada

¿JUGAMOS?

AMANTIS.NET

Juguetes y juguetear, no suenan nada mal, ¿verdad?, pues hoy vamos a entrar en un mundo lleno de color y calor. Seguro que más de uno ve algo que le gusta o hace que su imaginación vuele, así que empecemos el despegue.

Muchas veces hemos tocado (porque aquí no sólo metemos, también tocamos…) y el tema de los juguetes siempre sale por algún sitio, así que me dije, por qué no dedicarles una entrada divertida, porque ¡hay tanto que descubrir!, y es lo que hice el otro día, descubrir y comprar, que a veces apetece darse un gustazo.

Lo primero, es descubrir nuestro cuerpo o el que tengamos al lado, con risas es mucho mejor, así que nada como empezar tirando los dados, luego ya nos tiraremos entre nosotros. Es muy sencillo y divertido, yo recomiendo rodilleras, porque como te toque cierta postura, la recordarás por lo bien que lo pasaste y en la ducha al ver el color de tus rodillas. Consiste en 3 dados, uno marca el tiempo, otro la postura y el último el lugar, así que empieza la jugada y vamos a turnos. Luego siempre puedes cambiar el tiempo o seguir porque te has olvidado de ellos. No está nada mal cuando puedes conseguirlos por menos de 3.-€, te cuesta más buscar los eurillos sueltos que tirar los dados a ver qué toca.

AMANTIS.NET

Pero claro, hay algo que a muchos (porque aquí no hay sexos) les encanta, y es tener el placer de la otra persona entre sus manos, a veces sin mando y otras con él, pero ay de lo que me enteré el otro día, y es que hay muchos mandos y todos podemos mandar, hombres y mujeres. ¿Os imagináis cada uno con un mando en cualquier sitio y viendo a la otra persona dando un pequeño bote porque el placer ha sido activado? así ya me parece más justo, porque sólo pensaba que había para mujeres, pero no, algo que me alegró mucho saber e imaginar, no quiero ni pensar el día que pueda jugar a éso.

AMANTIS.NET
AMANTIS.NET
AMANTIS.NET

Sí, vibradores que puedes cargar, sumergir y disfrutar donde quieras, no está nada mal, ¿eh?, pero imagina que lo compartes con alguien y el placer lo damos todos, éso está mucho mejor, imagina que con quien estás se está dando un baño relajante y apareces tú, desnud@ y decides dar ese toque de vamos a ver si de verdad quieres relax ahora o luego, y es que provocar e incitar al placer no está nada mal y si te mojas, mucho mejor.

Pero claro, no vamos a tocar sólo estos palos, ya sabéis que hay otros que nos gustan y ellos también se merecen un gustazo, por ejemplo, el famoso Satisfayer, no sólo hay de mujeres, también los hay para ellos, con regulador de temperatura, vamos, como ir en primera clase, te masturba, regula temperatura, la presión interior…dan ganas de meterse dentro y relajarse.

Luego un buen masaje aromático o con un gel que vibra para tener nuevas sensaciones mientras se hacen otras cosas…quizás nos haga descubrir que nos gustan mucho estos juguetes que nada tienen que ver con los que hemos conocido hace tiempo.

Os dejo algunos vibradores muy estimuladores de mente y cuerpo, yo he de confesar que en cuanto vi a Wanda, me dije éste se viene conmigo a casa y a la bañera, y le he bautizado como Nemo, ya os contaré qué tal, quizás…

Lo dicho, descubrir, disfrutar y visitar este sitio lleno de placer merece la pena, si no lo conocéis os dejo el enlace de Amantis, yo he pedido también por Internet y la discreción es su signo, para que sigáis descubriendo y poniendo en práctica todo. https://www.amantis.net/tienda/

Por favor, quiero que me contéis experiencias, anécdotas…todo lo que os apetezca, me encanta leeros. El otro día tuvimos una charla Charly R&R de Radio Vallekas sobre los juguetes, así que si queréis escucharnos… ahí lo dejo. https://archive.org/details/buscandomiabridor5 , vamos a ver si un día me acompaña.

Y es que nosotros también podemos jugar… incluso atados, sí, hay un kit Átame Fácil muy interesante, y es que sólo de imaginar que no sé lo que va a hacer la otra persona aunque sí sé que me va a gustar, no sé a vosotros, pero me pone. Porque no es agresivo, lleva acolchado para los tobillos y muñecas y es para estar por casa, lo pones en las patas de la cama y a dejarse llevar y sorprender, lo mejor, probarlo todos.

AMANTIS.NET

Al principio os he puesto el vídeo de Wanda lingüi (mi Nemo), succiona, tiene una lengüi y te lo puedes llevar a la bañera, si no lo podéis ver, porque la tecnología es así de caprichosa y conmigo ni os cuento, ya sabéis que estoy en Facebook e Instagram, donde lo subiré.

Mil gracias, como siempre por acompañarme cada semana, deseando leeros y hacer que vuele vuestra imaginación, aunque si me contáis, encantada, de vosotros también aprendo.

G&G

Destacada

MIEDOS DE ELLAS

En la entrada anterior (aquí somos muy de entrar…) tocábamos los miedos de ellos, así que creo que nos toca a nosotras hablar de los nuestros. El primer miedo, es nuestra cabeza, las películas que nos montamos son de Oscar, Goya, Bafta, Palma de Oro… porque la palma nos la llevamos seguro. Y es que nos juega muy malas pasadas.

El espejo, un enemigo de nuestro cuerpo, y las palabras de ellos, el mejor arma para desmontarlo, porque cuando nos susurran al oído lo que les ha gustado vernos y saborearnos hace que nos olvidemos de lo que nos preocupaba, si nuestro sabor le gustaría o no, o esos kilos de más, y es que estar totalmente desnudas a veces cuesta, hasta que llegan las caricias, los juegos, empezamos a notar que tenemos ganas de más y los miedos desaparecen para dejar entrar otras cosas que desde luego dan mucho más placer.

Seguro que doy en la diana si menciono nuestro culo, a ellos les gusta agarrar, y reconozcamos que a nosotras nos gusta notar esas manos porque es la antesala a muchas cosas más. Ay cuando lo hacen, cómo nos ponen, y cuando a la vez juegan con su lengua mientras nosotras no sabemos ni cómo ponernos del placer que nos causan, ahí se nos olvida todo.

Es curioso que a muchas mujeres se les pasa por la cabeza que son malas en la cama, ¡¡es que hay que serlo!!, y además, tenemos ese instinto animal y un cuerpo preparado para la lujuria, dejarse llevar, es la clave. No hay que tener miedo a no levantar pasiones, ellos también tienen miedo de que esa pasión no levante cabeza, pero si estáis ahí los dos es por algo, ¿no?.

Uno de los miedos que nos invade muchas veces es esa primera vez con esa persona, si le gustaré, no, qué pasará, le gustará mi olor, vuelves a asearte, y ya no sabes ni cómo ni el qué ponerte,benditos nervios. Pero con ganas siempre se supera todo si no llevan calcetines blancos, porque éso hace que todo baje menos el tanga, os lo aseguro. Y sí, a veces hay imprevistos, pero todo con naturalidad y risas se supera para el siguiente asalto.

Así que vamos a ponernos las botas con esa persona que te gusta y saca ese lado salvaje, que no deja pasar a los miedos pero sí a todo lo demás. Siempre lo digo, es importante conocer tu cuerpo y cuidarlo, saber cómo sabe y te despreocuparás. Así que podemos cabalgar sin miedo.

El otro día lo hablaba con una amiga y es que a medida que cumplimos años nos dejamos de tonterías y nos aceptamos mucho mejor y además sabemos muy bien lo que nos gusta…en todos los sentidos.

Ya no tengo un cuerpo de 20, pero mi cuerpo es un 10 dándome placer y dándolo, ya nos conocemos y sabemos de dónde cojeamos, somos cómplices hasta cuando nos da un tirón en pleno orgasmo para que no se note mucho. Y sé que a muchos también os ha pasado.

Podríamos enumerar tantos miedos… no alcanzar el orgasmo, que la otra persona no llegue, y ya no hablemos de posibles enfermedades. Pero llegados a esta edad, por qué callarnos, y es que volvemos a lo mismo siempre, confianza y complicidad, algo que a veces existe en esos encuentros de una sola vez cuando nos dejamos llevar y existe esa magia del momento. Un buen tema para otra ocasión, y más cuando sabemos que es ahora cuando muchas personas se han conocido en diferentes páginas y estarán quedando, más de uno se llevará sorpresas. Espero que muchos se dejen llevar y disfruten, aunque no nos lo cuenten. O quizás salgan corriendo porque la foto que vieron y lo que se encuentran no tiene nada que ver.

Y como siempre un placer tras otro escribiendo, me encantaría leer propuestas. Además estoy pensando que sería divertido hacer pequeñas quedadas para hablar un poco de todo… ahí lo dejo.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros.

G & G

Destacada

ELLOS Y SUS MIEDOS

Aquí somos de tocar, a veces con más suavidad que otras pero siempre rozando piel, así que hoy vamos a ir más allá y vamos a tocar esos miedos que dicen que tienen ellos, a ver si es verdad y nos los cuentan en sus comentarios, deseando estoy. El primero, cómo no, no dar la talla, bien por el tamaño o porque no se dura mucho, llámese también gatillazo. Yo tengo mi teoría en cuanto al tamaño, aquí la medida es en placer, y si hay que hablar de medidas debemos hacerlo de tres puntos, de los cuales, vamos a tocar dos, pene y vagina, si, si, más que nada porque hoy toca dejar tranquilo a don Por aquí no… que el pobre siempre termina siendo nombrado por alguna razón.

¿Por qué menciono el tamaño de dos? porque cada uno sabe lo que le da placer, lo que toca esos puntos que nos hacen levantar caderas, querer más, dejarnos llevar y sudar como nunca. Parto de la base de que las vaginas saben qué pene es el que le da placer, y no cuenta éso de “lo importante es que sepan utilizarlo…” todos saben cómo utilizarlo, quizás algunos con mayor torpeza, pero una cosa es cierta, no todos llegan a ciertos rincones, y ahí es donde voy a bucear. Si tienes una vagina amplia, un pene pequeño se pierde y no llega a nada, y si tu vagina es pequeña, ése es tu pene. Así que chicos, el tamaño importa, se trata de ser el tapón perfecto y un buen movimiento. Como además nuestra mente es atrevida y sabe lo que quiere y lo que le pone, busca ese pene que le puede dar placer informando al cerebro para que no se le olvide.

Pero ay cuando toca ponerse el preservativo y decide volverse tímido, queridas o queridos, tenemos unas manos estupendas y una boca muy sugerente, todos sabemos cómo utilizar la lengua, y si no, a ensayar con los helados, que ya hace buen tiempo y hay que levantar pasiones, por cierto ese contraste de frío y calor no está nada mal, ahí lo dejo.

Otro miedo era ser capaz de llegar al mismo tiempo, ¿de verdad importa?, porque no sé a los demás pero a mí lo que me importa es disfrutar, no me importa el orden, si tú llegas antes, luego ayúdame a llegar a mí excitándome aún más y notando cómo mi excitación va creciendo y tú eres partícipe de ello, porque te aseguro que luego volverás a estar en mis manos para volver a disfrutar. Adoro esas mañanas en horizontal, o al menos así empiezan…

Pero si hay algo que me ha sorprendido es el momento sujetador, entiendo que a veces se hace de rogar, pero las manos hay que saber utilizarlas para todo, abrochar y desabrochar, sin presiones cuando nadie os vea, y luego quitadlo si es que la otra persona no se lo quita antes de las ganas que os tiene, y lo podréis comprobar al buscar la ropa interior que aparece en sitios imposibles cuando toca recoger, éso si encontramos todo.

Pero todos sabéis que siempre pasa algo y a veces alguien piensa y suelta un “qué experiencia tienes…”, aquí la experiencia es un grado, y a muchos hombres les preocupa el pasado sexual de su pareja (psss a muchas mujeres también). Como bien he dicho, es pasado, disfruta del presente y esa experiencia que nos ha dado la vida para ponerlo en práctica contigo. Seguro que así suena mucho mejor. dejemos el pasado, vivamos el presente y perdamos miedos, todo es más sencillo, no pensar, reír y sudar mucho. Nosotras también tenemos nuestros miedos y complejos, ésos que os gustan y nos rompéis los moldes cuando nos lo decís, porque nos arrancáis una sonrisa o esa mirada de te como ahora mismo.

Y si ya os contamos que sí, nos masturbamos porque nos ponéis, imaginando escenas muy subidas de tono en sitios donde quizás algún día nos desnudemos y disfrutemos, porque follar está muy bien, pero fóllame la mente primero, porque éso me pone y mucho, luego ya nos perderemos en más sitios, no sé si de vuestro cuerpo o por el nuestro…

Que los miedos se vayan para pasar al placer, a la complicidad y a las risas, al sudor y al buen sexo y por supuesto, si lo encuentras, no lo dejes escapar, porque si hay buen sexo, fuera de la cama imagínate esa química.

Y de ésto y muchas cosas más, son los audios en los que colabora Charly R&R de Radio Vallekas y que cada semana publicamos. Hoy lo voy a compartir con vosotros, ¿nos lo volverán a censurar?, pues sí… es lo que tiene hablar de sexo, ni las redes sociales tienen la mente abierta

https://archive.org/details/buscandomiabridorfinalmiedos_202006

Como siempre un placer, recordad, complicidad y placer hacen que los miedos desaparezcan y den paso a otras experiencias mucho más placenteras fuera y dentro de la cama, y si éso lo encuentras no lo dejes escapar.

Espero vuestros comentarios, me encanta responder a cada uno de ellos y aprender de vosotros. Veamos esos miedos y no miedos.

G & G

Destacada

RINCONES PROHIBIDOS

¿Por qué nos llama tanto lo prohibido?, porque somos curiosos por naturaleza, y porque ella nos llama, no lo olvidemos. Todos tenemos ese lado salvaje que hace que nos saltemos ciertas normas, ésas que otros no ven bien o quizás, simplemente, no saben disfrutar. Pero hay rincones de nuestro cuerpo a los que podríamos llamar don Por ahí no, don Ni se te ocurra, don (con la mirada ya lo he dicho), don (con la mano avisado estás)… demasiados “dones”.

Cambiemos esos dones por los dones de a ver qué pasa, seguro que son más divertidos y no son tan corta rollos. Vamos a empezar por un don muy especial, sí ése de Ni se te ocurra.

Sí, has pensado bien, parece que es el prohibido, el ¡Ah, no!, y como decía en una entrevista, muchos hombres no llevan bien éso del dedo, al menos en esa zona. Sí, es delicado, razón de más para tratarlo con cariño, así que descubre tu cuerpo solo o acompañado.

Es una de las zonas más sensibles y caprichosas, quizás no te guste, o te encante, quizás el dedo no te resulte tan mala idea si estás con la persona adecuada y te dejas llevar, pero aquí todo es, quizás. Aunque estoy segura de que muchos no lo cuentan y les gusta.

Pero no hablemos sólo de hombres, son muchas las mujeres reacias a traspasar ciertas fronteras, incluso he llegado a escuchar la frase de “éso es sólo para una cosa”, claro que si utilizamos esa frase para todo tenemos varios problemas, y es que la sexualidad siempre ha ido ligada a tener familia, pero ¿y el placer?.

No hay nada como investigar en nuestro cuerpo y en el de la persona que te gusta, que te pone, que saca ese lado que no siempre se deja ver, que te invita a hacer locuras con cada parte de tu cuerpo, que incluso recordándolas te hace subir de temperatura y tu cabeza ya está pensando en la próxima vez.

Hablemos de don Ni se te ocurra, sí, ése que esconde vergüenza y nos sonroja, ¡¡cómo vamos a hacer éso!!, y ¿por qué no?, déjate llevar, si la otra persona te lo propone es porque quizás sepa que te va a gustar, y si no es así, no sigas, pero escucha a tu lado salvaje, quizás te sorprendas hasta de tí mismo.

Sal de tu ritual habitual, hay que probar cosas nuevas y seguir descubriendo lo que esos rincones nos pueden hacer sentir, cada persona es un mundo para hacernos descubrir algo nuevo y nunca se sabe dónde o en qué parte de nuestro cuerpo. El roce no sé si hace el cariño, pero a veces eriza la piel y es que ella siempre pide más, dárselo depende de tí y de las ganas que te provoquen. Ay, provocar… deberíamos hacerlo más a menudo.

Es complicado enumerar cada rincón de nuestro cuerpo, porque cada persona tiene sus prohibidos, así que os invito a que a solas los descubráis y les deis esa oportunidad para seguir deshaciendo camas o … Estoy segura de que muchas veces habéis fantaseado con situaciones que os ponen mucho, y ¿por qué no cumplir algunas?. Además, hay un tema muy interesante a tocar (entre otros muchos y placenteros) que es el de los juguetes… ya os contaré, porque está en el horno. Y es que últimamente las temperaturas están subiendo mucho, no sé si es porque tenemos ganas de lanzarnos a seguir descubriendo o que nos descubran.

Y como siempre, deseando saber más de cada uno de vosotros. Por cierto, podéis seguirme en las redes sociales, aunque a veces nos prohíben ciertas publicaciones, pero si os dais prisa, quizás nos podáis escuchar, sólo si os apetece, que aquí todo hay que hacerlo con ganas, muchas ganas…

G & G

Destacada

¡MÓJATE!

En la vida hay muchas duchas frías para aliviar ciertos calentones, pero lo mejor son esas duchas templadas que nos hacen subir de temperatura.

No nos engañemos, la temperatura puede subir estando solos o acompañados, porque la mente es así de caprichosa, y sabe cuándo estamos más predispuestos a todo, sí, a todo, a dejarnos llevar. Lo que empieza siendo una simple ducha, a veces termina siendo “la ducha”, ésa en la que damos rienda suelta al placer y que a veces termina siendo un baño relajante y excitante a la vez. Ese momento en el que nos acariciamos tras ser cubiertos con jabón o espuma, porque lo queremos todo, cubrir, enseñar, jugar… y no nos importa tener que salir y mojar el suelo porque nos hemos acordado de algo que tenemos en el cajón y que nuestro cuerpo nos lo pide porque está excitado.

Y es que quien conoce cómo es su cuerpo y qué tecla tocar, disfruta mucho más, desde ese roce de agua templada por su sexo, las caricias de sus dedos y los movimientos del cuerpo pidiendo guerra, porque aunque el agua se esté quedando fría, por dentro nos arde todo.

Y sí, son duchas que sin darnos cuenta nos relajan y es que el cuerpo es sabio y sabe cuando nos va a sentar muy bien, porque además, sales con otras ganas de comerte el día.

Y cuando vemos a nuestra pareja o esa persona que te gusta duchándose tras una noche de sudor… de nuevo el cuerpo se activa empujándote para terminar acariciándole por la espalda mientras le jabonas y besas, rozando el pecho y deslizándolo por la piel húmeda, es entonces cuando los cuerpos olvidan el cansancio de la noche para dejarse llevar por el momento, y se mojan mostrando sus movimientos, su excitación y ganas de seguir disfrutando bajo la ducha.

He llegado a pensar que la expresión de mójate, no es sólo decir lo que opinas sino que también lo podemos aplicar a cuando el cuerpo habla debajo de la ducha, ¿no creéis?. Al final los cuerpos se enredan, los sexos se buscan y resbalan, las bocas suben y bajan, las manos acarician cada rincón, incluso los prohibidos, ésos donde muchos se resisten.

Y es entonces cuando perdemos la noción del tiempo, mojados en la excitación, mirándonos con otra música, sintiendo placer, sonriendo a la locura y dedicando pequeños guiños a la mente sucia que todos tenemos.

Pon ritmo a cada ducha, tanto si estás solo o acompañado, cada música tiene su baile. A cada uno le suena de una forma y le provoca de otra. Mójate en todo.

De chocolate y vainilla

Ahora quiero lanzar una pregunta, ¿por qué hay rincones prohibidos?, o al menos para algunas personas. Creo que será la próxima entrada… y nunca mejor dicho.

La pregunta es lanzada en el audio que quería compartir con vosotros, pero he de decir que a veces no sólo la mente es caprichosa, la tecnología también, es una entrevista realizada por Charly Rock&Roll de Radio Vallekas, (Generación suicida), que ha querido colaborar dando a conocer este blog, a veces subido de tono y que a todos nos hace volar la imaginación. Seguiré intentando compartirla.

Como siempre, deseando, leeros y saber más de vosotros, de vuestras fantasías y vivencias, de vuestros deseos más carnales y de haceros sonreir.

G & G

Destacada

Sueño o realidad…

Nunca había tenido un encuentro así, donde las ganas lo eran todo, ganas de disfrutar de un vino, de conocer a esa persona, de verla, tocarla, abrazarla y dejarme llevar. Quizás suene atrevido, pero mi cuerpo necesitaba locura, de las que te hacen sentir vivo, locura sana, sin saber el destino, y que a veces asusta. Pero decidí no pensar, no poner límites, para qué, ya nos los ponemos muy a menudo, es hora de dejar de reprocharnos y sí de vivir. Vivir, qué gran palabra.

Un encuentro entre dos desconocidos, en una ciudad cualquiera, donde las risas y el vino fueron nuestros acompañantes para acabar en el hotel sudando, nerviosos, pero sin ningún tipo de tabú, como si en otra vida nos hubiéramos conocido, complicidad, ganas, sin sentir vergüenza de ningún tipo pese a los nervios y simplemente, dejándonos llevar.

Finalmente, Morfeo nos abrazó, supongo que para recuperar las fuerzas tras terminar húmedos, extasiados y agotados, descubriendo nuestros cuerpos, buscando el placer en cada rincón, todo ello con el acompañamiento de miradas cómplices, sin importar la hora, simplemente, dejándonos llevar terminar exhaustos.

No quería abrir los ojos, no quería que éso terminara nunca, mientras notaba su respiración, sus caricias, su roce… nuestros cuerpos de nuevo se activaron, querían sexo, no querían parar, no importaba nada, éramos dos personas disfrutando el momento, sin barreras y sin saber qué pasaría después, pero no nos importaba, sólo existíamos nosotros.

De nuevo el sudor invadió nuestros cuerpos mientras nos movíamos buscando el placer, jugando, riéndonos, abrazándonos… mientras el día despertaba e iluminaba la habitación. Lo que era un amanecer, también era una despedida a ese día, a esa noche, a esa locura. Él entre mis piernas, con su lengua haciéndome llegar al orgasmo mientras sus manos acariciaban mi pecho, para luego besarlos y sentirle dentro, clavándose una y otra vez, sin poder resistirme a tanto placer, reuniendo fuerzas para sentarme sobre él y clavarme aún más, sentirle mientras movía mis caderas, mirándole y excitándome aún más con su mirada.

Y sí, terminamos una y otra vez, disfrutando de nosotros, de nuestra complicidad, pero no quería despertar de ese sueño, así que volví a cerrar los ojos mientras la habitación se iba iluminando lentamente. Quizás, sólo quizás, vuelva a repetirse ese sueño, volvamos a ser nosotros, volvamos a disfrutar de la locura que nos da la vida. Quizás la vida nos vuelva a sorprender.

Lo que está claro es que las limitaciones las pone nuestra cabeza, y sin limites, todo se disfruta de otra forma y mucho más. Así que abro de nuevo los ojos, deseando más sueños de los que nos hacen sudar, de los que no saben de barreras, de los que quizás algún día, sean reales, porque la complicidad en el sexo, dice mucho.

Así que ya me dirás qué te pone a ti, sí, a ti, que me has leído, que has soñado, que has imaginado… y que te gustarían tantas cosas.

Como siempre, un placer, (detrás de otro, en este caso). Hasta el miércoles, deseando leeros para responder.

G & G

Destacada

Fíjate tú

Ahí estaba él, contoneándose tras levantarse, como diciendo, mírame, que a la vuelta soy todo tuyo de nuevo. Y ahí estaba yo, mirando embobada y pensando, no tardes. ¿De verdad estaba hablando en silencio con un culo?, evidentemente sí, pero qué culo… y qué noche.

Y es que no somos de piedra, y a todos nos gusta mirar, algunos lo hacen de reojo, otros con picardía, otros añaden un suspiro, otros lo comentan, pero todos, absolutamente todos, miramos aquello que nos gusta y deseamos.


Siempre se ha dicho que a los hombres les gustan los culos y los escotes, vamos a olvidar las miradas, las manos, la forma de moverse, o los andares, porque ésto último también es una forma de decir, me gusta tu culo. Es cierto, que quizás no lo hacen de forma muy sutil, aunque también he de decir, que todo tiene su momento y confianza.

Nosotras, también nos fijamos en esa parte trasera que tanto nos gusta, sin menospreciar la delantera, por supuesto, si marcan el torso ligeramente, si se ve parte de un tatuaje… y es que la imaginación es tan oportuna que a veces hace que la claqueta se levante y comience a grabarse la primera toma.

Siempre diré que una mujer femenina, insinúa y es discreta (cuando debe serlo). Un escote bien puesto hace maravillas en nuestra figura y en otras zonas corporales masculinas, todo un milagro a veces, teniendo en cuenta que la señora imaginación ya está haciendo de las suyas.

Un buen culo que agarrar y que se deje, da la vida, siempre lo diré, y aquí no hay sexo que valga. He de confesar, que por mirar un culo, me dí con otro que llevaba matrícula. En realidad fue un beso, aún recuerdo al conductor diciendo, pero señorita, ¿no me ha visto?, vaya situación (lo recuerdo con la sonrisa que entonces tuve que disimular). Sí, nosotras también miramos, algunas con más disimulo y otras con más torpeza, como yo.

Ya sólo nos queda otra delantera, muy cómplice de imaginación y a veces todo lo contrario, porque gracias a ella queda delatada la excitación. Y si en el escote, el tamaño hace que todo se vea diferente, aquí nos pasa lo mismo. Estoy segura que quien inventó la frase de “lo importante no es el tamaño” es porque alguien la tenía pequeña, o aquella persona que dijo “lo que importa es que sepan utilizarla”… aquí hablaba de la lengua, ¿no?

Menos lobos Caperucitas, aquí cada uno tiene lo que tiene y cada uno de nosotros tiene sus gustos. A muchos hombres les gustan los pechos pequeños, a otros más grandes, a muchas de nosotras, el tamaño nos importa, mientras que a otras lo que les importa es que lo sepan utilizar (juraría que éso se hace con algo que lleva pilas y es muy divertido). Tenemos un cuerpo que nos incita a pasarlo bien, no lo podemos negar.

Lo que está claro es que para disfrutar aún más de todas las partes de todos los cuerpos, tenemos que empezar disfrutando y conociendo el nuestro, porque sólo así, levantaremos caderas llenas de placer, conseguiremos movimientos que nos piden más, y nuestras miradas dejarán de ser discretas para transformarse en salvajes.

Y como siempre, un placer. Gracias por leerme y hacerme partícipe en vuestras opiniones, me encanta leeros, ¡se aceptan propuestas para el próximo miércoles!.

G & G

Destacada

Leer entre comillas.

Sí, el sol nos da la vida, nos invita a llevar menos ropa o a quitarla, salir, disfrutar, que nuestra mente vuele y las canciones suenen diferente.

Hoy he salido a la terraza, y como no puedo escuchar la vida sin música, ahí estaba yo, soñando con Adam Levine (el de arriba), visualizando ese video donde sorprende a los novios y todos se emocionan, sí, yo también, pero porque no me pasó a mí.

Y es que si nos ponemos a analizar… algunas canciones tienen miga, y si os fijáis, estoy hablando de canciones cantadas por ellos. Por ejemplo, si os digo; cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca, muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café… es que me dan ganas de comerle y lanzarme sobre Adam, ser su cuchara mientras me muevo, (él la taza, por supuesto) porque aunque no soy de café podemos poner la nata. Ay Miguel, lo que te gusta provocar.

Y de repente, te viene a la cabeza aquella canción de Juan Luis Guerra, en la que nos dice;

Quisiera ser un pez, para tocar mi nariz en tu pecera, y hacer burbujas de amor por donde quiera… pasar la noche en vela mojado en tí. Un pez, para bordar de corales tu cintura y hacer siluetas de amor bajo la luna… saciar esa locura mojado en tí.

Por favor, de ponerme encima, pasamos a entre mis piernas, éso me recuerda a aquel primer post que escribí del cunnilingus, ¿os acordáis?, menos mal que las canciones son espaciadas en años, porque si nos ponen todas seguidas, nos da algo, ésto parece una partida de dados eróticos. Y es que el sexo, siempre está presente en nuestras vidas, incluso en las canciones más inocentes, sólo hay que saber leer entre comillas y moverse como pez en el agua.

Y de repente, llega Pereza, cantando éso de “qué bonito mirar la sombra que hacen tus rejas mientras meto las orejas en el centro de tu andar” . Aquí nos ha tocado el mismo dado, señores, a seguir dando placer.

Pero no nos olvidemos de aquellos años de la copla en los que la picardía y el sexo iban de la mano, aquí una de las más ardientes era Rocío Jurado, una mujer adelantada a su época. Si te dijera que el clavel al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendido que está quemando mi piel… ¿Qué cuerpo se te queda ahora?.

Era la canción que ponían mis padres los domingos en el coche, creo que no eran conscientes de su significado, o sí, aunque a lo mejor pensaban que la niña no se enteraría, un poco tarde, pero aquí estoy. Hay muchos claveles en el mundo y mucho que encender. Hay muchas personas que estamos deseando encontrar quien nos encienda, y no precisamente un cigarro.

Ay, que no nos falten nunca las ganas de todo, de vivir, en definitiva, y como hoy la cosa va de música, no quería acabar con la canción del Chiringuito de Georgie Dann, otro que tal baila, donde el menú era conejo a la francesa, pechuga a la española y almejas a la inglesa.

Os dejo otra de las canciones que insinúan, provocan y tiene un cierto juego. No sé si os pasa a vosotros, pero hay olores, miradas, canciones… que nos recuerdan a alguien, pues recordemos a los que nos hacen sonreír, quizás nos esperen con alguna canción que ya no escuchemos como antes, mía culpa.

Hasta el próximo miércoles, espero que me contéis alguna canción más, de las que tienen miga y muchos recordemos al leerlo.

G & G

Destacada

El interior, importa.

Sin duda, la ropa interior, importa, y si tienes una cita aún más, o al menos éso pensaba hasta esa noche. Os pongo en situación, había quedado varias veces con él, y una no es de piedra y como nunca sabía cuándo iba a pasar algo más, siempre me ponía mi mejor ropa interior, por si acaso.

Ese día fuimos a cenar y creo que ninguno de los dos podíamos resistir más tiempo a lo inevitable, así que fuimos a su casa y ahí estaba yo, con el calentón del siglo nerviosa y pensando, por dios que se quite el pantalón ¡que no puedo más!. Al final, se lo empecé a quitar yo y de repente mi cuerpo se paralizó ante semejantes vistas… Aún es el día que no sé cómo describir ese momento en el que la S de Superman se reflejaba en mis gafas.

Claro que si me pongo a pensar en la variedad de ropa interior que hay no sé que es peor, si un hombre que va con relleno, o con una S en los huevos.

El día que dejé a mi marido tiré todas la bragas, sí, era mi forma de empezar una nueva etapa, a lo mejor la de él era empezar a volar, fuera del nido.

¡Vamos a dar importancia a la ropa interior de hombres y mujeres! porque a quién no le gusta encontrarse unas buenas vistas… Muchas veces hemos dicho éso de cómo le sientan esos pantalones, algo que es aplicable a esa pequeña capa antes de llegar a la lujuria.

Y es que hay ropa interior que provoca a todo, es como una recompensa, ver que la otra persona se cuida, gusta. Por éso nunca entenderé por qué hay personas que no le dan la importancia que se merece, no sólo por si tienes un encuentro de lo más apasionado, sino porque hay que sentirse guapos siempre, incluso con lo que los demás no vean. Así que aprovecha para dar una vuelta a tu cajón y tira aquello que no te haga sentir deseable.

Claro que también da mucho juego no llevarla o que te la quiten con la boca. Ains, este confinamiento me está volviendo loca, lo que daría yo por sorprender a mi chico en un bar y susurrarle al oído que me acabo de quitar la parte de abajo en el baño. Y es que el juego con la persona indicada, la complicidad y el humor hace que el cuerpo se deje llevar olvidando todo para recordar cada momento disfrutado, cada rincón recorrido y cada gemido de placer.

Sí, la ropa interior no lo es todo, pero cómo nos gusta, porque hace volar nuestra imaginación pensando en cómo quitarla, aunque a veces con el calentón termina en cualquier parte, no quiero ni pensar lo que se habrán encontrado las señoras de la limpieza en algunas habitaciones tras un fin de semana algo ajetreado.

Así que creo que voy a mirar algún conjunto nuevo por si alguna vez me sorprenden y ya de paso, aprovecho la ocasión, por si me está leyendo aquel chico de la S, en decirle que a veces le recuerdo con una sonrisa al ver las películas de DC Comics. No son mis preferidas, pero sin duda, esa cita marcó.

Espero vuestros comentarios como siempre, ¡me encanta leeros!. Hasta el próximo miércoles.

G & G

Destacada

A tomar por…

Hay que ver la cantidad de nombres que puede llegar a tener un culo, vamos a mencionar algunos, pandero, pompis, trasero, cachetes, nalgas, posaderas, glúteos…

Quiero romper una lanza por los que resaltan su culo, aunque tengan que probarse más de 50 pantalones hasta dar con “el pantalón”, sí, ése que nos vuelve locas y locos, que hace que nos giremos y que el tiempo vaya más despacio para poder pensar…ése lo agarraba yo. Momento que suele ser interrumpido por algún amigo que nos hace volver a la realidad.

Anda que no sabemos qué pantalón nos sienta bien, y éso se nota, incluso cuando te miran aunque estés de espaldas. Y no lo digo sólo por las mujeres, porque ellos, queridas, también lo saben.

En los años 90, el culo fue uno de los protagonistas, en realidad siempre ha tenido su hueco, pero en esa época aún más. Desmond Morris dijo “los culos son las nuevas tetas”, y es que no podemos negar que siempre ha sido un tema que ha traído mucha cola y a grandes mentes. Voltaire le dedica todo un capítulo al culo, pero de forma magistral e inteligente, como “ignorancia”. Porque vamos a ser sinceros, a día de hoy poco sabemos de él y muchos lo siguen tratando como un tabú para ciertas cosas.

Recuerdo un día de risas entre amigos, donde nos contábamos situaciones de oídas, claro, de los vecinos que luego te encuentras al día siguiente e intentas mantener la compostura, y suele ser en el ascensor, sí, ese lugar reducido de grandes conversaciones.

Reconozco que Jaime tiene mucha gracia contando las cosas, y nos decía que hubo una noche, de madrugada, en la que le despertó el grito de su vecina de arriba, y no precisamente gimiendo, sino con un “por ahí noooooooo”, claro, todos nos echamos a reír, porque todos hemos escuchado a vecinos que luego nos hemos encontrado en el querido ascensor. Y sí, éso le pasó a él, y es que por más que intentaba pensar en otra cosa, la frase le taladraba la cabeza y era complicado no imaginarse la estampa mientras llegaban al garaje.

Benditos culos que provocan una curva en nuestro rostro y hacen que vuele la imaginación. Benditas parejas o amigos con derecho que dejan esos bolsillos vacíos para que podamos meter la mano, sabiendo que luego les agarraremos mejor, sí, con ganas, porque en esta vida, lo que tengas que hacer hazlo con ganas, si no “pa qué”.

Voy a tomarme la licencia de comparar a un culo con un buen perfume, porque deja huella en nuestra memoria, porque nunca se olvida y porque siempre nos recuerda a alguien. Seguro que ahora ha venido un nombre a tu cabeza y se ha dibujado una sonrisa en tu cara, y es que un buen culo, siempre deja huella.

G & G

Destacada

Esos besos…

Cómo es posible que un beso nos delate tanto y nuestro cuerpo no sea capaz de ocultarlo, aunque quizás es porque no quiere.

Algunos nos erizan la piel sólo con sentirlos e incluso imaginarlos, otros, más húmedos, hacen que nos acaloren hasta donde nunca imaginamos llegar, algunos hacen que los deseos más íntimos y salvajes fluyan…y es que un beso bien dado lo merece todo.

Los hay que se hacen de rogar, como muchos de nosotros en alguna que otra ocasión, pero los damos con la mirada…o los pedimos con los labios, sí, ésos que inconscientemente humedecemos al mordisquearlos, quizás por nervios o porque lo deseamos con tantas ganas que…

Hay besos infieles, como un buen vino de Bodegas Briego, con un sabor que no se olvida y que seguramente quieras volver a saborear, pero cuidado, quizás te enganche. Los hay juguetones, como un buen espumoso, pero lo mismo que sube, baja la intensidad, quizás sea algo fugaz, divertido y que te haga sonreír al recordarlo algún día.

Los hay con cuerpo, ésos que te piden más, y por los que te dejarías llevar, porque lo estás deseando desde el primer momento, llámale X o que te empotren, vamos a ser claros. Los hay jóvenes, llenos de vida, sabes que nunca madurarán y que precisamente es éso lo que buscan para aprender, y a veces, la madurez se deja llevar para sentirse viva y joven o simplemente para olvidar.

Los hay blancos, con ese punto de frescura que nos alegra cualquier día y que nos invita a más, a conocer su procedencia, donde se forjó su madurez y por supuesto a disfrutar de cada copa. Ahora sería un buen momento para tomar una de ellas. Los hay que depende el día, nos saben de una u otra forma porque aún están sin definir y no terminan de engancharnos, porque un buen beso, es como el vino, debe dejar huella o un buen sabor de boca.

Qué importantes son ahora que no podemos besarnos, pero que nos los imaginamos en cualquiera de sus versiones hasta estremecernos, desearlos y soñarlos. A veces despertando acalorados, sudando y deseando volver a dormir para continuar besando y disfrutando. Porque cada uno de nosotros deseamos un vino o quizás un beso…

Así que dime, ¿de qué vino eres?, y aquí espero que me sorprendáis cada uno de vosotros, y sí, espero leer algún comentario de ellas, porque hasta ahora son los hombres los más atrevidos en hablar, cómo cambia la película, aunque con un buen vino…

¡Hasta el próximo miércoles!

G & G

Destacada

DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la “poda” que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un “aquí huele a pollo quemao”.

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

Destacada

¿Cuni qué?


Y yo que pensaba que ya disfrutaba estando casada… ay, ¡ilusa de mí! es cuando termina el matrimonio cuando se abren nuevos horizontes y descubres palabras que te hacen abrir otras cosas, (también la mente, claro).

Es curioso, porque lo que antes te hacía morir de vergüenza, ahora es de placer. Venga, no me digáis que no es estupendo tener a alguien entre tus piernas, que te ponga como nunca y te vuelva loca.

Muchas no lo quieren reconocer, pero se mueren de ganas. Nada mejor que tener una mente abierta a nuevas experiencias, y que radio patio hable lo que quiera, al fin y al cabo, el gustazo te lo llevas tú.

Aunque no nos engañemos, desde que te separas y curas heridas nos preocupa el qué dirán, nos duele y lo saben, hasta que nos venimos arriba, pisando fuerte y con ganas de comernos el mundo y otras cosas…


Siempre se ha dicho que el postre se deja para el final, por favor vamos a ver si conseguimos un cunnilingus digno de premio.

Algunas mujeres se quejan de que la persona que ha terminado ahí, va tan lanzada que se olvida que hay más partes en el cuerpo aunque no se llamen clítoris, juega, humedece, pero no entres como cuando te lanzas a morder una manzana, nooooo, ni como cuando un gato lame de su tazón de leche, qué horror. Claro que luego están los que piensan que se van a caer al abismo y se enganchan a tu pecho como si no hubiera un mañana, por dios, que no estás escalando.

Siéntete como un consolador subiendo la intensidad, siempre es más divertido.

Una amiga me comentó que por probar algo nuevo, descubrió un brillo labial de efecto frío/calor. Yo, la verdad, nunca he probado éso, pero recuerdo que una pareja probó un gel de efecto calor y uno terminó en la ducha y ella en el bidé porque no lo aguantaban, así que yo por si acaso, esos efectos, se lo dejo a otros, no me apetece tener que correr en versión deporte y no sexualmente hablando.

Es tan importante disfrutar, comer y que te coman bien…que debemos dejar los prejuicios fuera, abrir la mente y por qué no, las piernas, éso sí, no con cualquiera.

Ay, y qué bien sienta que sepan hacerlo, porque a muchos les entran las prisas por meterla, y creo que no saben que por ahí nos pueden ganar…

Lamed, lamed mucho, que la experiencia es un grado para disfrutar y hacer disfrutar.

¡Hasta el próximo miércoles!

G&G

A %d blogueros les gusta esto: