SUBIENDO LA TEMPERATURA

Y de repente te das cuenta que hasta la tierra está caliente, que todos necesitamos aires nuevos, no gente quemada y sí aire fresco. Si os soy sincera, jamás pensé que tantos estuvieran taaaaannnn calientes, muchos para nada, pero oye, hace ilusión pensar que la temperatura ha subido para todos.

Es cierto que con esta ola de calor nos hemos convertido todos en surfistas de élite por la duración de las subidas de temperatura tan insoportables y voy a ser sincera, no ayuda a escribir o concentrarse, y junto con el poco tiempo que he tenido y no me sobra, sin mencionar la cantidad de cambios que estoy teniendo desde hace más de un año , me he tomado un pequeño y merecido descanso incluso de las Redes Sociales, pero no quería comenzar mis vacaciones de verdad, sin escribir y compartir con cada uno de vosotros un nuevo relato o quizás alguna que otra confidencia.

Así que nada como comenzar con música… y un concierto, que ya han vuelto y dan la vida.

Comencemos guardando esos recuerdos para dar paso a los que vamos a vivir este verano. Seguramente alguno de vosotros viva un amor intenso, pasajero o todo lo contrario, un amor propio porque está en pleno cambio y por fin se quiere, o quizás nunca sude en su vida como lo va hacer en esta época. Y es que en la vida hay muchas formas de sudar, unas más divertidas que otras, desde luego, pero si es compartido, muchísimo mejor. Nada como los cuerpos sudando y pieles resbaladizas con un toque salado.

Es cierto que son meses de excesos pero todo con un toque de hierbabuena o incluso fresa sabe diferente, ya cada uno decide cómo lo quiere comer o beber, porque no hay nada como recorrer ese cuerpo que te gusta con la lengua y mirada, ésa que dice tanto en tan pocos segundos. Y los descansos pueden tener su lado fresco, un juego, una bebida compartida, o algo que de repente se cae encima del otro y la lengua no pierde la ocasión para saborearlo sobre la piel. La vida y el sexo son para vivirlos, no para dejar que pasen, no para reprimir lo que queremos y no nos atrevemos a decir o hacer. Mejor quedarse con la culpa que con las ganas, siempre lo digo.

El verano es vida y tiempo, es locura y salirse del tiesto si te lo pide el cuerpo, es agua y sal, chiringuito y risas, poca ropa y piel por descubrir. A veces incluso la nuestra, porque los cuerpos cambian y siempre tenemos que estar al día de lo que les gusta y seguir descubriéndolos, para nosotros o para quien queramos que los conquisten. Todo empieza por nosotros, que no se nos olvide.

Seguramente nunca tengamos un cuerpo perfecto, pero es muy apto para ser degustado, como un buen helado, suavemente, perdiendo a veces la sutileza para dar paso a caricias con alguna que otra intención de las que pensamos y no decimos. Y lo mejor de todo, es que helados hay durante todo el año y ganas de degustarlos, siempre.

Jugar con el frío y calor, con miradas tímidas que a la vez son descaradas, dejar que te pillen mirando y aquí no hablo de dónde…, pero no de cualquier forma, porque si hay algo que sí sabemos hacer es provocar si queremos, y aquí hablo de cada uno de nosotros, porque todos tenemos ese lado que provoca y desea, otra cosa es que dejemos que sea descubierto. Aunque es cierto que sale a la luz en cuanto hay un igual cerca y ahí estamos irremediablemente perdidos.

Y el verano provoca tanto en nuestros cuerpos, en las ganas que tenemos de disfrutar y conocer que él en sí ya es una provocación. Que no nos dé miedo lanzarnos, las mejores historias empiezan al revés, o al menos muchas y os aseguro que son auténticos regalos de la vida y no tienen que durar eternamente, pero qué bien sientan y cuánto se aprende…

Así que hoy reivindico comer helado cualquier día y en cualquier lugar del cuerpo, provocar con una mirada o sonrisa, quitarnos las capas, de ropa o de la vergüenza por nuestro cuerpo, decirle a la persona que te gusta, que quieres volver a verla, volver a aquel sitio donde alguien te llamó la atención y no fuiste capaz de articular palabra, porque quizás hoy si des ese paso y tengas otro motivo para creer en tí. Y todo ésto me lo aplico yo también, que todos tenemos nuestras cosas.

Así que hagamos que la temperatura suba porque siempre hay tiempo para helados, ¿no creéis?.

Como siempre, un placer leeros, saber de vosotros y en septiembre más y mejor. Disfrutad y no seáis demasiado buenos ;-), que todo se disfruta de otra manera.

G & G

Publicado por Gretta y su Garbo

A partir de los 40, la vida cambia, ¡me río yo de la adolescencia!. Pero la experiencia es un grado, y lo que queremos es complicarnos poco (o al menos lo intentamos), un divorcio y probar algo nuevo, van de la mano. Tener o no tener pareja, no evita que la imaginación vuele y a veces nos dejemos llevar...

4 comentarios sobre “SUBIENDO LA TEMPERATURA

  1. Que sorpresa más agradable!!! Despertar y leer una nueva entrada tuya,. Pensé que nos tenías olvidados, se te echaba de menos.
    Disfruta del verano, del sol, el calor, los helados y «Quédate con la culpa….» 😉

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