Sueño o realidad…

Nunca había tenido un encuentro así, donde las ganas lo eran todo, ganas de disfrutar de un vino, de conocer a esa persona, de verla, tocarla, abrazarla y dejarme llevar. Quizás suene atrevido, pero mi cuerpo necesitaba locura, de las que te hacen sentir vivo, locura sana, sin saber el destino, y que a vecesSigue leyendo “Sueño o realidad…”

Fíjate tú

Ahí estaba él, contoneándose tras levantarse, como diciendo, mírame, que a la vuelta soy todo tuyo de nuevo. Y ahí estaba yo, mirando embobada y pensando, no tardes. ¿De verdad estaba hablando en silencio con un culo?, evidentemente sí, pero qué culo… y qué noche. Y es que no somos de piedra, y a todosSigue leyendo “Fíjate tú”

Leer entre comillas.

Sí, el sol nos da la vida, nos invita a llevar menos ropa o a quitarla, salir, disfrutar, que nuestra mente vuele y las canciones suenen diferente. Hoy he salido a la terraza, y como no puedo escuchar la vida sin música, ahí estaba yo, soñando con Adam Levine (el de arriba), visualizando ese videoSigue leyendo “Leer entre comillas.”

El interior, importa.

Sin duda, la ropa interior, importa, y si tienes una cita aún más, o al menos éso pensaba hasta esa noche. Os pongo en situación, había quedado varias veces con él, y una no es de piedra y como nunca sabía cuándo iba a pasar algo más, siempre me ponía mi mejor ropa interior, porSigue leyendo “El interior, importa.”

A tomar por…

Hay que ver la cantidad de nombres que puede llegar a tener un culo, vamos a mencionar algunos, pandero, pompis, trasero, cachetes, nalgas, posaderas, glúteos… Quiero romper una lanza por los que resaltan su culo, aunque tengan que probarse más de 50 pantalones hasta dar con “el pantalón”, sí, ése que nos vuelve locas ySigue leyendo “A tomar por…”

¿Cuni qué?

Y yo que pensaba que ya disfrutaba estando casada… ay, ¡ilusa de mí! es cuando termina el matrimonio cuando se abren nuevos horizontes y descubres palabras que te hacen abrir otras cosas, (también la mente, claro). Es curioso, porque lo que antes te hacía morir de vergüenza, ahora es de placer. Venga, no me digáisSigue leyendo “¿Cuni qué?”