A NOSOTRAS TAMBIÉN NOS PASA

Sí, siempre se ha dicho que los hombres sólo buscan follar, pero por lo visto nosotras nunca hemos permitido que éso pasara por nuestras cabezas, nunca, nunca, no sé si por ser pecado, porque hay que esperar… (no sé a qué… pero hay que esperar), y porque necesitamos tiempo. Pero qué tiempo ni qué narices, vaya excusas que ponen algunas sabiendo que a nosotras también se nos pasan muchas cosas por la cabeza, como a ellos o más. El cuerpo sabe cuando quiere guerra.

Hay citas que no llegan ni a 5 minutos, otras simplemente son un polvo, otras el polvo nos produce alergia y en cambio hay otros que son adictivos e incluso llegan a ser una relación. Aquí Marie kondo poco orden podría aplicar, porque nunca se sabe.

No es cierto que ellos siempre piensen en lo mismo, pero cuando algo nos gusta y alguien nos gusta, fantasear suele ser lo suyo, y si además se cumple y se disfruta, por qué no. El problema es cuando no se es claro o clara con la otra persona y no se le da la opción «de si le apetece lo mismo».

Por lo visto, según esta sociedad sólo ellos piensan en el sexo en la primera cita, pero muchas que llevan sin depilarse ni lo sé, deciden quitarse la capa mullida de invierno para sentir menos peso mientras pasean porque quieren conocerle antes de… «Parfavar» hay que cuidarse siempre, no por ponerse un bikini o quedar con alguien hay que pedir cita para depilarse. Ésto me recuerda a la entrada de DepilArte y algunos comentarios, que dicho sea de paso, eran muy divertidos, por si queréis leerlos.

Nosotras también lo pensamos, no somos de piedra, y cuando alguien nos gusta y nos pone es inevitable pensar en el sexo con esa persona, aunque no tengamos ni idea de si pasará algo o no, por algo existe el verbo fantasear/empotrar.

Así que sí, nosotras también pensamos en ello aunque no lo digamos. No os confiéis, podemos sacar ese lado salvaje cuando nos apetezca y nos ponga mucho esa persona. Provocar sutilmente sienta muy bien y es muy divertido.

No importa si el cuerpo te pide acostarte en ese momento de locura y ganas, no somos de piedra y las sensaciones son las que hacen que demos ese paso o no.

Y es que ¿a quién no le gusta el sexo? o mejor dicho, el buen sexo, que empieza por cuidarse uno mismo y no esperar a que pase algo. Esas primeras citas llenas de nervios y ganas, de pelillos a la mar, de desmelenarse, de contar lo contrario a lo que has hecho, porque las hay muy dignas y dignos. Que nunca pensamos en acostarnos la primera vez… dicen.

Y es que según el estudio Ulises, los españoles de media tenemos sexo una vez a la semana. O ésto está muy mal repartido o va a ser verdad éso que dicen de los sábados. Aunque también es posible que no utilicemos las frases adecuadas. Así que vamos a ponernos en situación, nada de decir frases picantes sin una voz dulce, una buena voz estimula la liberación de dopaína y éso hace que te ponga más y por supuesto, actitud y ganas. Susurros al oído, respiración en lugares estratégicos y la estimulación verbal. Ahí debe haber subida de tono en lo que digas, besos, juguetes… todo, todo… y dejarse llevar.

Y cuando alguien dice «puedes hacerme lo que sea, quiero sentirte dentro o te espero en la cama» ahí ya no hay freno que valga y nadie se puede escapar a las garras del sexo, tan sólo dejarse llevar y disfrutar. Siempre podrás decir que no ha pasado nada porque aún os estáis conociendo.

¿Sabéis que llevamos hablando de sexo en este blog año y medio?, se dice pronto… y es por ello por lo que quiero haceros partícipes del libro que estoy preparando, porque cada uno de vosotros hace que siga aquí cada semana.

La pregunta que lanzo es la siguiente:

Cuál es la mayor locura que has hecho con alguien en el sexo o la más divertida.

Podéis escribirme a buscandomiabridor@gmail.com o enviarme un privado por las Redes Sociales de Facebook o Instagram que muchos seguís, será publicada sin nombres y seréis parte del libro que verá la luz y así tendrá un pedacito de vosotros, que siempre hace ilusión y a mí ni os cuento.

Como siempre, daros las gracias, deseando leeros y por supuesto, plasmar vuestras historias en este pequeño libro que va tomando forma.

Hasta el próximo miércoles y a los nuevos, bienvenidos.

G & G

ESCORT MADURA

Arrancamos de nuevo y pecando, éso que nunca debemos dejar de hacer. La verdad es que estas vacaciones he podido escuchar muchas opiniones sobre el sexo y muchas más de descontento. Ains, si es que no aprendemos, seguimos aguantando, las miradas se nos van a otros sitios, las manos… pobres, lo que han dado de sí algunas.

Y es que cada vez son más las personas que tras el verano deciden darse un tiempo y probar cosas nuevas, quizás desfogarse o simplemente ser uno mismo, ése que no ha podido ver la luz desde ni sabemos.

Mucho ponemos en nuestra boca la frase «una señora en la calle y una puta en la cama», por supuesto que debe ser así, si no, vaya vida más aburrida cuando el picante sólo lo saboreamos en la mesa.

Y ya que hoy arrancamos nueva etapa, ¿por qué no hablar de las escorts maduras?, sí, parece que todas tienen que ser jovencitas y tener buen cuerpo, pero a los que ya tenemos una cierta edad éso nos sabe a poco, como mucho a aperitivo. Y he de decir que las maduras te harán pecar mucho más, y no sólo por ser escort, sino porque hay más experiencia en todos los aspectos.

Y es que cualquiera de nuestra edad puede ser escort con su pareja, sorprenderle sin ropa interior en una cena de empresa, provocar nos gusta y nos pone. Ser unas señoras discretas e indiscretas con nuestra ropa interior, esas transparencias que tanto gustan, los ligueros sujetando esas medias pidiendo guerra…

Sin duda todas tenemos ese lado oscuro y que tanto deseamos sacar, pero no sale con cualquiera, porque el sexo es divertido y no todos saben jugar.

Así que una escort madura siempre va a proporcionarte más placer, por experiencia y porque siempre te van a ofrecer mucho más que alguien joven, ser madura no significa no cuidarse y no tener un buen cuerpo, y aquí sobre gustos los colores.

Es más, muchas son contratadas no sólo para una noche o día de sexo, sino para hablar o ser una acompañante. Y es que tener 40 o más no sienta nada mal. Lo importante es saber vestirse para que te desvistan con ganas mientras te desnudan con la mirada pensando en lo siguiente, disfrutar de todo.

Muchos habrán pensado que hablaría de una escort tal cual, pero todas tenemos esa parte, algunas disfrutan siéndolo con su pareja y otras prefieren no tener pareja y disfrutarlo de otra forma. Así que si que si me estás leyendo, saca ese lado de quien te gusta y será inolvidable, nunca se sabe cómo empieza una historia, puede ser teniendo un buen sexo y conocer cada rincón de su piel o tomando un café mientras nos imaginamos desnudos o cómo seríamos en la cama… la imaginación es nuestra mejor aliada.

Si pagas o no, disfruta del buen sexo, con quien te ponga y saque ese lado salvaje que no a todos enseñas, y recuerda, los maduros o mayores de 40, tenemos ese algo especial llamado cocktail de oda al disfrute, con una rodaja de picardía, unas gotas de morbo y servido en la bandeja del placer junto con un poco de lujuria, tan sólo queda disfrutarlo con quien se desee.

Como siempre un placer volver a saber de vosotros, espero que estas vacaciones tan merecidas sean dignas de recordar y de no poder contar todo…

Hasta el próximo miércoles, vamos a ver cuántos prefieren una escort madura …

G & G

Antes no pasaban estas cosas… decían.

Papiro de Turín (reconstrucción)

Cuántas veces hemos tenido que escuchar éso de, antes no pasaban esas cosas, la gente ahora va a lo que va, el sexo ya no es lo que era, sois unos depravados… como para colgar este papiro en casa de la abuela. Y es que no hay que olvidar que el sexo ha estado presente siempre y en cada civilización. Pero hoy vamos a tocar las prácticas sexuales de algunas civilizaciones muy avanzadas. Empecemos por este papiro mencionando que a ellos también les preocupaba el tamaño y quedar bien, así que mucho no ha cambiado la cosa.

Se divide en 12 viñetas, así que podría ser la primera revista porno, donde muestra las debilidades del ser humano, porque aquí el tamaño también importa casi tanto como las apariencias. Penes enormes y erectos, prostitutas tocando la lira, o dejándola caer para tocar otras cosas, aquí la cuestión es tirarlo y tirarse todo.

Hemos pasado de conquistar con la música a hacerlo por el estómago, a ser precavidos (algunos) para que no nos pillen, aunque a otros les pone, vamos, todo lo contrario a esta civilización. A veces creo que en ciertas cosas vamos como los cangrejos. Aunque hoy he de reconocer que me he acordado mucho de una amiga al saber que Cleopatra ya tenía su vibrador, un papiro enrollado con abejas dentro. No sé qué pensar, quizás no disfrutaba tanto con Julio César o Marco Antonio. Lo que sí sé es que mi amiga me tiró la cerveza como una histérica cuando una abeja intentó colarse entre sus piernas, y mira, ahora resulta que otras lo disfrutaban. Yo no cambio a mi Nemo por nada. (Quienes me leen, saben de lo que hablo).

Siempre digo, que disfrutar es otro cantar, incluso sin lira. No sé vosotros pero a priori no me he planteado nunca hacerlo donde me vean, aunque lo imagine y me de su morbo, pero los egipcios estaban muy acostumbrados, ya que las casas eran pequeñas y pasaba todo el mundo, aunque no me imagino estar haciéndolo y que la vecina me pida la sal estando en pleno apogeo, o estar rodeada de vajillas con falos tallados, no sé, da la sensación de que la imaginación va a hacer de las suyas y todo el día caliente, con el calor que estamos pasando ahora.

Si hablamos de una ciudad caliente y llena de sexo, sin duda Pompeya, ciudad del Vesubio y mucho más. ¿Os imagináis ir andando y ver graffitis en las paredes con mensajes como Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”) o  Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”), haz éso ahora en tu casa a ver qué tal. Si lo pensamos es como alardear de lo bien que te lo has pasado y cuánto sudas, ni Radio Patio lo haría tan bien.

Además, tenías de todo, los prostíbulos (llamados lupanares) con pinturas realizando diferentes posturas sexuales, camas de piedra y algunas con la almohada tallada… éso sí, cómodas por mucha paja que le echaran, no eran.

Pero lo mejor es que si alguien quería placer, tenía que seguir los penes que estaban tallados en las calles, ahora está más complicado, como no los dibujen por las carreteras alternándolos con las lineas discontinuas… ¿os lo imagináis?, seríamos como Emilio Aragón siguiendo aquella linea amarilla hasta terminar en las casa de las luces.

Sólo espero que no necesitemos tanta señal para disfrutar, o que muchos aprendan a leerlas, que ésa es otra.

Espero que esta pequeña dosis de historia os guste y si podéis visitar algún día Pompeya, lo hagáis, aunque siento decir que sólo notaréis el calor si hace buen día, lo otro depende de vosotros.

Como siempre, un auténtico placer y deseando leeros. Sabéis que siempre contesto y además será un gusto leer propuestas.

G & G

MENÚ GASTROSEXUAL

A quién no le gusta una buena comida, degustar, probar sabores, investigar y sobre todo disfrutar. Seguro que a más de uno se le hace la boca agua sólo de pensar lo que le gustaría comer. Y de comidas y subida de libido vamos a hablar porque no lo neguemos, la vista es importante pero lo que se come también.

Dependiendo el momento somos mucho más sibaritas y no nos importa que la ración sea pequeña, porque si hay algo realmente divertido es tener un plato grande, donde degustar pequeños trocitos de fruta, un buen plato, un cuerpo caliente, deseando sentir nuestros labios y notar ese pequeño roce.

En cambio otras veces nos apetece más «carnaza» menos que picar y más que agarrar. Pero antes no nos olvidemos del juego, de hacer hambre y por qué no, subir un poquito el calor con algún que otro alimento, estoy segura de que os sorprenderán los que nos suben la libido y ayudan a excitarnos aún más. Vamos a salirnos de los tópicos, que siempre se agradece.

Soy muy partidaria del picante, insinuarse, jugar, provocar al oído mientras contamos lo que nos apetece hacer, o simplemente decir que no llevamos ropa interior en un sitio público, porque es ahí donde las caras cambian al no poder hacer ciertas cosas que se nos pasan por la cabeza, al menos en ese mismo instante en el que nos informan.

Siempre nos han mencionado el chocolate porque aunque no lo sepamos, contiene feniletilamina, una droga natural que nuestro cuerpo produce, algo parecido a cuando nos enamoramos, quizás sea esa la química de la que muchos hablan. O las ostras, yo, particularmente, y aunque suene muy mal, soy más de almejas, crudas o en salsa marinera, por si alguien ya estaba pensando mal, que somos muy dados a ello y más aquí.

A muchos os pone el chocolate o quizás más «el mojar», sea lo que sea, que sea disfrutando, bien con la boca o los dedos, mancharse y disfrutar va en uno. Pero claro, ésto suena muy sensual si lo comparamos con el ajo, sí, mejora el deseo, ¿de verdad?, lo que yo no tengo tan claro si es el deseo de salir corriendo o llenar nuestra boca con otro ingrediente que sepa mucho mejor o al menos sea más agradable. ésto ya es al gusto del consumidor.

El anís, éso que muchas abuelas se tomaban a escondidas o a pequeños sorbos, ¡no sabían nada!, cuánto tenemos que aprender de nuestros mayores. Con la excusa de los dolores abdominales, por su lado curativo, nunca nos contaron que se entraba en calor, la temperatura subía y el cuerpo se animaba. Por ejemplo, los griegos utilizaban sus semillas para subir la libido y además recordemos que son la base del Pernod, una bebida francesa del siglo XIX, por algo sería y por algo triunfó.

Las fresas siempre han sido unas de las grandes conocidas, hoy he comprado unas cuantas, a ver qué tal ese libido, aunque soy más partidaria de cogerlas con los labios de la espalda de quien me pone, mucho más que comerlas en su plato aderezadas con algo dulce, aunque se aceptan ideas.

La cuestión es que la gastronomía, cuidarse y el color cada vez está más en auge, ¿os acordáis de Popeye y sus espinacas? pues ahora entiendo por qué Olivia estaba tan contenta y es que todos los vegetales de hoja verde y grande ayudan a que nos vengamos arriba, empiezo a pensar que ese músculo tan desarrollado de su brazo era una forma más sutil de decir al mundo lo cachondo que estaba, porque Olivia siempre estaba feliz, ahora sabemos por qué.

Hay qué ver lo que hacen los alimentos y la imaginación, incluso ese regaliz de palo que tantas veces nos hemos metido en la boca sin saber sus efectos. Sí, habéis leído bien, tiene un alto contenido en minerales y vitaminas B y C que hacen que nuestras hormonas sexuales aumenten su producción, y sus efectos son casi inmediatos (os imagino de camino al kiosco como cuando éramos pequeños y comprar unos cuantos). Y como curiosidad, en los países árabes lo mezclaban con Jengibre (otro que ayuda) para la fatiga sexual. Y en Bolivia lo utilizan para problemas de impotencia.

Y es que la base es un buen plato donde poner en marcha nuestra imaginación, degustar lo que nos gusta de forma divertida y compartir experiencias gastronómicas, no siempre hay que estar bien sentado y vestido de etiqueta, es mucho más divertido perder lo puesto y descubrir rincones donde poder seguir comiendo.

Espero haber dado alguna que otra idea para organizar un menú sexual muy divertido, quizás alguien se anime y le sorprenda a quien se quiere comer, no perdamos el apetito y la imaginación, os aseguro que si dais rienda suelta os sorprenderéis de lo que es capaz nuestra mente y cuerpo.

Como siempre, un placer, ya sabéis que estoy en @radioabordo donde las risas están aseguradas cada martes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Deseando leeros y quizás me deis alguna receta de las que animan aún más. Hasta el próximo miércoles.

G & G

DESAYUNOS SALUDABLES

Sin duda, hay algo que está a la orden del día, la alimentación y el ejercicio. Y es que si uno quiere puede poner todo en práctica y de una forma mucho más placentera que como nos lo venden, os lo aseguro.

A mí me gusta ser el desayuno, no lo voy a negar, no hay nada más placentero al despertar que ser comida, lamida, mordisqueada y excitada a más no poder hasta que la humedad te invade. Sí, estar dormida, y despertar porque notas caricias por el camino que llega al sexo, siendo unos dedos quienes abren paso para que una lengua húmeda y llena de ganas te humedezca e invite a tus piernas a separarse, sabiendo que el placer va a ser tal que no pueden negarse.

Empezar a abrir los ojos, mientras esa lengua se mueve descubriendo nuevos rincones, nuevas sensaciones, provocando escalofríos haciendo que mis pezones salgan de su letargo y vayan despertando como yo, junto a mi cuerpo que comienza a moverse por la excitación. Sí, él, provoca éso cada mañana, o a media noche o cuando sea, porque para disfrutar no hay horarios. Y no puedo evitar acercar mi mano, acariciar su cabello y agarrarlo fuerte cuando mi excitación sube, mientras él hidrata mi piel y juega con sus dedos, lengua… consiguiendo acelerar las pulsaciones, porque sabe que me gusta y porque sabe que éso no va a quedar así, comenzando un juego de miradas, sabores y movimientos que provocan aún más placer.

Y es que no podemos evitar disfrutar de lo que nos gusta, saborearlo y hacer que despierten los sentidos y otras cosas. Llegando al límite, muy húmeda y sin poder resistir más, sigo mi instinto, su cuerpo, y ahora soy yo quien se desliza por su torso, humedeciendo el recorrido para no olvidar por dónde volver a su boca.

Mientras bajo, le rozo con mi pecho, aún con los pezones duros tras comerme, asi que le separo las piernas para colarme entre ellas y comienzo a acariciarle con mi lengua, arropándole con mi boca, moviéndome… Cómo me pone excitarle, presionarle con mis labios mientras mis manos le acarician íntimamente, erizando su piel y notando cómo pide más. Los cuerpos siempre piden guerra cuando han conocido un compatible.

Notar su dureza al comerle y después clavarme, siendo cómplices del placer, de miradas sucias y traviesas, sabiendo que al recordarlo volveré a estar húmeda imaginando esos momentos. Porque cuando hay complicidad, hay todo.

Y es que cuando dos cuerpos se caen bien, no hay dietas que lo superen, no hay retención de líquidos, aunque sí mucha humedad que viene muy bien para el resto de ejercicios ya que ayuda a deslizarse mejor por el cuerpo que nos pone. Incitación a querer más, a sentirse cerca, muy cerca y dentro, consiguiendo más excitación.

Dicen que el roce hace el cariño, pero un buen sexo engancha, vaya que si engancha, es más, muchas relaciones han empezado con muy buen sexo antes de iniciar algo más. No importa el orden, puedes empezar con sexo del bueno y querer conocer más de la persona y su cuerpo o pensar en prepararte un buen baño y dejar que tus dedos hagan lo que otro cuerpo no ha sido capaz. En cualquiera de las opciones tu cuerpo estará húmedo. Ahora tú decides qué desayuno te apetece más…

Hasta el próximo miércoles, espero leeros y que me informéis de lo bien alimentados que estáis.

G & G

VINO Y SEDUCCIÓN

Si hay un compañero de baile que seduzca y provoque, sin duda es el vino. Comenzando por el arte de sujetar la copa, la forma de mirar a la persona que te gusta mientras mojas tus labios en ese zumo de uvas, o lo que pasa por nuestra cabeza mientras su olor nos inunda.

Podemos decir que es como una conquista, primero nos sirven un poco para que lo probemos, al igual que esas primeras miradas a ver qué pasa, si nos miran, si notamos esa química que hace que nos acerquemos para conocer en la distancia corta a esa persona. Seguidamente, nos acercamos la copa a la nariz para saber si lo que hemos visto, nos gusta aún más por su olor, el cual juega un papel muy importante al conocer a alguien, puede acercarnos más o hacer que nos alejemos sutilmente para decidir no tomar más. Luego se debe dejar un rato oxigenándose, como si de una pequeña conversación se tratara para saber si queremos que esa persona se acerque más a nosotros o no, y si es así quizás dejemos que nos bese, como el vino para dejarse saborear.

Y es que todo, absolutamente todo, con calma se saborea más. Podemos ser más intensos, más suaves, más afrutados o gran reserva, todo depende del momento y en el punto que nos encontremos. A veces está bien ser como el vino joven y dejarse llevar, otras en cambio nos apetece un sabor más a domingo, sin sabores fuertes pero si serenos.

Hay vinos que dicen que son para las mujeres, por ser afrutados, pero es cierto que a la gran mayoría de los hombres les gustan, porque en el fondo todos tenemos ese lado masculino y femenino, y a veces se hacen notar. Otras somos intensos, como si de un día duro se tratara pero en el que nos sentimos orgullosos porque todo ha salido bien y ha merecido la pena.

Y es que besar sabe tan bien, notar esa humedad en los labios, saber que no es algo efímero y que quizás al día siguiente te despierten tras haber sido cómplices del día anterior, o de esas manos que te entregaron la copa que cogiste delicadamente y con la que jugueteaste en algún momento pensando lo que te apetecía disfrutar con la persona que te miraba, mientras bebía de la suya.

Ay Baco, la que has liado, siempre pendiente del disfrute con este zumo de uvas que ya apuntaba maneras desde aquella parra cubriendo las vergüenzas de Adan y Eva. Creo que la manzana poco tuvo que ver, aunque si era dulce quién sabe.

Y es que estar desnudos mientras se disfruta ese vino y la piel se deja ver para ser acariciada y catada, hace que la seducción y los escalofríos recorran nuestros cuerpos para ser «agarrados» como si de una copa de vino se tratara. Primero con miedo y después con seguridad y juegos, ésos con los que fantaseamos al mirar a alguien, copa en mano o no. Ésos que nos hacen sentir vivos mientras Baco se apodera de nosotros y afloran las fantasías más tímidas.

No sé si eres de blanco o de tinto, si eres de cama o donde se tercie, si eres del tiempo o prefieres subir la temperatura, aunque a veces tengas que bajarla con algo más fresco. Lo que está claro es que cada uno decide la temperatura en la que disfruta y hace disfrutar.

De ti depende que el baile siga y la seducción haga su juego, quizás el vino tenga su propio lenguaje al igual que los abanicos, por la forma de coger la copa, acariciarla y jugar con ella o de cómo bebemos y miramos mientras humedecemos los labios dentro de ella y fuera. Lo que está claro es que con un buen vino y una mejor compañía las miradas son diferentes.

Quizás sea la razón por la que una botella de vino siempre es especial, porque tras quitar el corcho nunca se sabe lo que puede pasar.

Espero que disfrutéis de cada olor, del cuerpo, la textura, su movimiento y provocación, porque ahora no estaba hablando de vino, sino de quien sea capaz de despertar esas fantasías, morbo y ganas a cualquier hora. Con quien brindes desnudo y seas cómplice de la humedad de sus labios. Sólo queda elegir la temperatura.

Como siempre un placer escribir y leeros, con el añadido de que esta semana pude conocer en persona al ganador del sorteo, y entregarle su regalo, del cual hay fotos en Instagram y Facebook, y sí, parte del mismo era un Satisfyer, en este caso masculino. Cómo me gusta que los hombres descubran que hay más juegos para ellos de los que se imaginan.

Como siempre, sabéis que podéis escucharme en @Radioabordo donde las risas están aseguradas, porque al final, hombres y mujeres no somos tan diferentes y descubrimos mucho juntos, como Charly y yo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de «es que te ponía mirando a Cuenca», hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería «postura de perro» o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado «tocar la Zambomba»… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la «poda» que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un «aquí huele a pollo quemao».

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

RUIDOS Y VERSIONES

A lo largo del día no somos conscientes de la cantidad de ruidos que ignoramos y de los muchos que nos distraen o molestan. Desde el tic que tienen algunas personas al sentarse moviendo el pie, las coletillas al hablar, masticar chicle con la boca abierta y ya puestos, también estamos expuestos al ruido ambiental. Sí, todo son ruidos, pero también hay ruidos que nos hacen sentir incómodos o nos provocan la risa.

Yo me quedo con éstos últimos, porque reír da la vida aunque al principio tengamos más ganas de desaparecer que de soltar una carcajada y compartir el momento. Son muchas las personas que hemos pasado algún que otro apuro en momentos íntimos, y aquí no se libra ningún sexo, porque todos tenemos lo nuestro.

Ese momento de estar en pleno apogeo, donde el corazón se nos va a salir del pecho por la excitación, sintiendo cómo se clavan y ese momento de placer termina siendo como una manga pastelera pero de aire, ése que tiene que salír y siempre lo hace de forma NADA discreta y en el peor momento, y piensas, tierra trágame, porque te sientes como uno de esos globos de feria que puede salir volando en cualquier momento haciendo pedorretas. Estoy segura de que muchos de vosotros lo ha vivido, en versión globo o manga pastelera. Y es que son cosas que pasan, claro que si te pasa cuando alguien está entre tus piernas, seguro que el apuro es nivel dios. Así que nada mejor como poner en práctica la famosa frase de «hay que normalizar», además, no es culpa de ella, es el otro que se ha venido tan arriba que parecía un hinchador de colchonetas.

Luego están los ruidos que intentamos disimular sin éxito, ay cuando nos suena la tripa y la Orquesta Sinfónica de San Francisco, cual si fuera un concierto de Metallica. Sí, esos momentos calientes donde se supone que se escucha la respiración y la excitación y aparecen ellas sumándose a la fiesta.

Como dice el Maestro, demasiado ruido, así que lo mejor que podemos hacer es tomarlo con humor, ignorar o reirse de ello.

Luego están aquellos que son desagradables, esos gases que se resisten a estar dentro, están los discretos y los que se hacen notar aunque pasen de puntillas. Y aquí si voy a ser tajante, donde hay confianza da asco. Éso es de cada uno y nadie debe por qué saberlo. A ver si se disimula mejor, porque es verdad que los hombre son más propensos a ciertos escapes o al menos menos cuidadosos, pero para ambos, recordad, son vuestros.

Ojo, que también hay que mencionar que ciertos ruidos ponen, excitan y provocan, no todo va a ser desagradable. Porque seamos sinceros, cuando estamos bajando, despacito, con ganas y notas que ese cuerpo que te siente se estremece, mueve de placer y el o ella gime, como que coges todo con más ganas, ¿o no?. Ganas, a todo ganas, siempre lo he dicho, casi, casi como las que tenemos todos de vacaciones, y yo la primera.

Y luego están las personas que pasan haciendo mucho ruido en nuestras vidas y les dejamos que se vayan con el ruido a otra parte o las que son silenciosas y por dentro suenan de todo porque han dado con la tecla, ésa de la coincidencia y que te invita a seguir con la música.

Estoy convencida de que este verano va a ser diferente, que vamos a disfrutar como nunca y que marcará un antes y un después para reaprender a saber disfrutar aún más de todo. A reirnos con la otra persona cuando estemos a punto de salir disparadas por el aire que nos han metido, A veces entra más de lo que pensamos… a saber disimular cuando el otro hace algún ruidito al levantarse de la cama, o bien tosiendo, o haciéndonos los dormidos mientras aguantamos el … alaaaaa, córtate un poquito…

Dejarnos de tonterías y hacer lo que nos apetece en cada momento si surge, aunque éso no esté planificado y haga mucho ruido en nuestra cabeza por si no hemos hecho bien. Date un gustazo si te lo pide el cuerpo, mejor hacer que no vivir con el y si… Si nunca has sentido el mar en todo tu cuerpo, hazlo, no hay nada como estar desnudo para sentir absolutamente todo.

Si te da vergüenza desnudarte, empieza por tu mente, el resto será mucho más divertido, y si te da apuro, que vaya tu amiga o amigo, seguro que está igual y la situación será inolvidable al recordar aquella vez. Os aseguro que las risas están aseguradas con el paso del tiempo o a los 10 minutos de ponerse en bolas. Si te gusta alguien, díselo, es verano, quizás sea una noche o muchas, pero no pienses mucho más de un día, a veces la vida sorprende, y las personas mucho más.

No te quedes pensando es qué habrá sido de… o lo que te gustaría hacer. Tenemos todos los medios para hacer algo bonito, nunca se sabe dónde habrá ruidos y si ésos serán de los que nos gustan. Así que este verano sé más tú que nunca.

Hoy es una de esas noches que no corre el aire aunque soples, y ésto me recuerda a otro ruido, el ventosa, sí, cuando estás en ese momento sudoroso, jadeando y las pieles se juntan tanto que al separarse hacen ese ruido, avisando de que deberían juntarse de nuevo y continuar. La vida y sus ruidos, el sexo y sus versiones, ésas que si son originales suenan mucho mejor.

Espero que este verano tengáis mucho ruido del bueno en vuestros días y noches, que sudéis y no por el tiempo, que dejéis esos tabúes y os dejéis llevar, porque nunca se sabe.

De momento os informo que mis vacaciones comienzan desde hoy y nos leeremos a la vuelta, me voy sin meter mucho ruido, pero espero volver en septiembre haciendo mucho, porque es la intención y con sorpresa.

Seguiré publicando cada semana entradas anteriores y que muchos no habéis leído porque quiero que sigamos compartiendo momentos y confidencias, públicamente o privadas. Las historias reales son con las que nos sentimos identificados.

Sólo puedo dar las gracias y espero sorprenderos en septiembre. Y recordad, lo primero que hay que desnudar es la mente para hacer ruido, mucho ruido con quien nos gusta de verdad.

Nos vemos a la vuelta.

G & G

REQUIESCAT IN PACE

Sí, ya podemos decir según los expertos, que el sexo rápido ha muerto. Yo discrepo, porque tiene que haber de todo, pero esta pandemia ha marcado un antes y un después en él.

Una amiga me comentaba que este fin de semana pasado salió como tema de conversación Tinder y otras formas de conocer a alguien con amigos, y francamente, nunca deja de sorprenderme este tema, porque cada vez disponemos de menos tiempo, pero sí sacamos un rato para mirar ciertos escaparates de carne, suena triste, pero es así.

Me contó que dos amigos decidieron presentar a sus padres, ella lleva mucho tiempo sola y con una muy mala experiencia, lo cual hizo que no se planteara conocer a nadie y porque vamos a ser francos, el mercado está fatal. Y él también llevaba mucho tiempo solo, así que les dijeron que se siguieran por Instagram. Oye, y ha funcionado, están juntos y encantados de la vida. Pero seamos realistas, no es lo normal, así que otra de las personas que estaban en la conversación dijo que ella estaba en Tinder, y que no encontraba a nadie, sí, quedaba con algunos, pero… éso no cuajaba nunca.

Bueno, soy de la opinión de que muchos hemos cotilleado en algún momento por estas páginas, otros conocido a alguien e incluso muchos son pareja actualmente, doy fe y además desde hace mucho, creando una familia.

Soy de la opinión de que si te quieren engañar, lo van a hacer igualmente, tomando una copa, en una red, o en cualquier rincón. El filtro es uno mismo, pero seamos realistas, el que te la quiere meter o meter doblada, lo hace en cualquier situación, así que no nos queda otra que ser mejor filtro que el del café.

Pero retomemos ese sexo rápido del que tanto hablan últimamente, también llamado Hook Up. Según las estadísticas de varias Apps para conocer a tu media naranja o limón entero dicen que tras la pandemia las personas buscan más una charla, conocer a alguien y pensar más en una relación estable. Hombre, suena bien, pero ahora pocas cosas son estables.

Las estadísticas de las aplicaciones de citas así lo indican, incluso en las conversaciones, ya que antes eran más cortas y de quedar rápido (espero que otras cosas en caso de surgir, no lo fueran tanto). Vamos, que en general nos tomamos con menos prisas el tema del sexo.

Si nos remontamos a los 90 podemos mencionar a una App pionera, Mach.com para encontrar a alguien de forma rápida, como hacer un pedido de comida a domicilio. Pero si las cifras no engañan muchas Apps alcanzaron su pico en marzo, en concreto el día 29 de 2020, cuando nos encerraron, pero en España fue el 12 de abril.

Si nos ponemos a pensar en el riesgo de tener sexo con un desconocido, ¿qué hizo la mayoría?, hablar, sorprende, ¿eh?, sobre todo viniendo de los que van a saco. Un ejemplo, en Tinder el intercambio de mensajes aumentó un 76% y además la gran mayoría de los usuarios preferían tener una conexión emocional antes que la física.

Soy más partidaria de que el aburrimiento y tener demasiado tiempo, nunca es bueno y hace que las personas hagan cosas raras o desde luego no lo que harían normalmente. Quizás una nueva encuesta nos haría ver quién sigue pensando lo mismo y poniendo en práctica las conversaciones para conocer a la otra persona sin pensar en sexo.

Creo que el sexo rápido no ha muerto, porque muchas veces en una relación hace que se enciendan las ganas de nuevo, de que una relación de las buenas puede comenzar con una noche de sudor, que ese rapidito seguirá despeinando, que el aquí te pillo y aquí te mato hará sonreír a muchos y por supuesto, que puede ser rápido pero de los que no se olvidan y que muchas veces recordamos para excitarnos aún más, a solas o acompañados.

No, creo que no está muriendo, simplemente se hace de rogar un poco para que lo saboreemos un poco más y apreciemos lo que pasa fugazmente. Porque el sexo de una noche muchas veces es mejor que el sexo de años, ése del que no se disfruta. Así que me niego a pensar que ha pasado a mejor vida. Y no, no me sirven unas estadísticas realizadas en un momento puntual donde estábamos hasta el moño. Pero sí me quedo con que la gente quiere conocer a alguien, porque entre todas las personas y siendo el mejor de los filtros, siempre habrá quien busque lo que tú y quizás esa App de la que muchos reniegan a ti te funciona.

No sé, voy a pensarme lo de las Apps, éso sí, con doble filtro, por si acaso me la quieren meter.

Como siempre, un placer y deseando saber de vuestras experiencias por esos lares o escaparates donde muchos suben fotos sin respirar y sin cuidar lo que se ve por detrás.

Os espero el próximo miércoles y en las redes cada día o en Radio a Bordo.

G & G

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