NO QUIERO

Si ya resulta muchas veces complicado encontrar el otro calcetín, como para encontrar una pareja.

Bien, hasta ahora hemos hablado de parejas, sus problemas, calentones, lo que juega nuestra mente con nosotros o lo que jugamos con quien nos gusta y dónde, pero nunca hemos tocado el tema de las personas que han decidido no tener pareja. En realidad hay más personas que ya lo han decidido y cerrado puertas a cal y canto y otras que dejan una pequeña apertura por si acaso llegara esa persona. Os sorprendería, razones, muchas.

Quizás porque no han tenido buenas experiencias, porque ya no creen en el amor, simplemente porque ya pasan o porque prefieren vivir la vida a su manera sin que nadie les diga nada o pida explicaciones.

A mi me parece de valientes, tener las cosas claras y ser consecuentes, porque muchos de nosotros conocemos a alguien que es incapaz de vivir sol@, y es cuando no filtra, elige mal y se la juegan. Aunque hay filtros que no funcionan o ya tienen fecha de caducidad y aparecen los que no merecen la pena pero se han vendido muy bien (se les pilla, os lo aseguro).

Yo creo que muchos han decidido seguir solos por el miedo a perder esa independencia de la que disfrutan. Algunos lo entienden y otros no, pero éso no quiere decir que por no tener pareja no se tiene tanto sexo… ¿Os acordáis de lo que siempre nos han dicho del bote de garbanzos?. Sí, que si por cada polvo que echas de soltero echas un garbanzo en un bote, en el momento que tienes pareja, esos garbanzos debes pasarlos a otro bote, uno por polvo y jamás se consigue. Quizás alguien pueda aclararme si éso es verdad, porque como me digan sí, me pondré en el grupo del no quiero pareja que se folla mucho más. Aunque siempre tendremos la opción de hacer un buen cocido.

He puesto los juguetes, porque no siempre se tiene a alguien pero siempre nos tendremos a nosotros para tener un orgasmo, porque sabemos cómo utilizar los dedos, la mente, montarnos esa película con nominación a los Goya… y disfrutar. No es lo mismo, pero algo rapidito sienta francamente bien.

Qué empeño tiene la sociedad en que tenemos que tener pareja, formar una familia… hijos…(ésa es otra) cuando lo importante es que estemos bien y disfrutemos de esos placeres que a veces nos presenta la vida y sientan tan bien.

La verdad es que buscando información sobre este tema es para terminar bebiendo a solas una botella de vino o dos. Casi todos hablan de los fracasos, pero no siempre es así, todos hemos tenido fracasos, decepciones y no por éso nos hemos quedado en casa lamentándonos, bueno, a lo mejor algún día, pero luego se nos pasa porque somos de cañas, tirar la caña o la caña, como para seguir confinados.

No es ningún fracaso decidir que sigues solo, es otra opción, si te cabreas, no lo pagas con tu pareja, si te duele la cabeza, no tienes que decírselo a nadie o fingir que no es así. Si no se te levanta, no pasa nada, te tomas alguna cerveza más y listo. Llegas a casa y no das explicaciones.

Luego también están los que ya han tenido sus experiencias y prefieren estar con alguien pero cada uno en su casa, mantener esa independencia como la forma de doblar el trapo de la cocina sin que nadie te diga nada o lo doble a su manera y nos desquicie. Os aseguro que ésto me lo contó un amigo que ya llevaba mucho tiempo viviendo solo, así que cuidado cuando os moleste éso, es el límite. Dicen que se mantiene la pasión y las ganas mucho más, hombre, durar, lo que se dice durar, sin duda.

Estar soltero no quiere decir que no nos cuidemos y comamos mal (recodad los garbanzos), no somos de hacer el gamba si la ocasión no lo requiere, pero sí disfrutamos de un buen plato y es otro nivel, se llama tenerlo claro. Decir no quiero no significa renunciar a todo, pero sí de ser muy selectivo y algo sibaritas. Si estamos con alguien es porque nos gusta de verdad, porque para pasar el rato hay muchas otras cosas. Aunque siempre están los aburridos…

Lo importante es aprender a disfrutar de la soledad, siempre he dicho que si la sabes saborear y disfrutar, la vida se ve de otra manera y se saborea más intensamente.

Así que este verano, los habrá con o sin pareja, con ganas de encontrarla o todo lo contrario, y los que aún no han encontrado la fórmula para dejarla y comprobar si lo del bote de garbanzos es real estando soltero.

Yo sólo puedo decir, que mis calcetines son de colores porque se emparejan mucho antes, llevo mal lo de perder el tiempo buscando, que mañana compraré un bote de cristal y que cuando pase el verano, quizás haga un cocido.

Hasta el próximo miércoles y gracias por escucharme en @Radioabordo y seguirme en las redes sociales. Vamos a ver cuántos buscamos un bote y lo contamos. Deseando leeros, como siempre.

G & G

HUELE A VERANO

Muchos aún estamos trabajando, pero nuestra cabeza ya está volando porque las vacaciones están muy cerca y este verano, sin duda, va a ser mejor que el anterior. Huele a menos ropa, más piel, más cerveza fría, más miradas tras las gafas de sol, más de todo, incluso mucho más sudor y no entre sábanas, sino encima de ellas.

Huele a mar, a montaña, a cruces de miradas, a lenguas que se descubren y seguramente repetirán, a lanzarse e ir a una playa nudista (deberíais probarlo, éso si es libertad) a apostar por decirle que te gusta por si hay una coincidencia y es un verano diferente, y si no, a otra cosa mariposa.

Es como el libro “El perfume”, pero lleno de vida, de ganas, descubriendo nuevos olores, nuevos cuerpos, o el mismo que nunca deja de sorprenderte y cada día te pone más. Huele a verano, sin duda.

Relax, decimos, y al final termina de lo más ajetreado, porque no hemos parado y hemos decidido dejarnos llevar y vivir. Conocer a alguien y que todos los esquemas se vayan al traste porque este nuevo plan no planificado nos pone y además nos invita a las locuras, a lanzarnos a algo nuevo, y es que además nos apetece saltarnos un poco nuestras propias normas.

Nos apetece más lo prohibido, fantasear con lo que a veces se nos ocurre y quizás, por qué no, llevarlo a la práctica. Sí, sabemos que quizás se siga quedando en lo que ha sido hasta ahora, pero quizás este verano, sea el verano.

Desde luego a mí me apetece salirme un poco del tiesto, no lo vamos a negar, no sé si es por tanto encierro o porque mi imaginación necesita más vuelo que otras veces. La cuestión es que siempre he disfrutado de cada cosa que he hecho o he probado, y según voy cumpliendo años mi apetito es aún mayor, de viajar, de conocer y de vivir, sí, también de soltarme la melena, no lo voy a negar. Cuánto me acuerdo de esas abuelas que pasan de todo y hacen lo que les sale de las narices, porque como dicen, a su edad ya hay pocas cosas que les importan de verdad, el resto, no es tan importante. Cuánta razón tienen.

Incluso nuestra forma de mirar a los demás, ha cambiado. Es como si con el paso del tiempo, nuestro cerebro hubiera perdido las curvas dando prioridad a las rectas y así dejarse de tonterías y de pérdidas de tiempo.

Ya no te llevas mal rato cuando te fijas en alguien, éso parece que podría llegar a algo y te encuentras que es todo lo contrario, cerramos libro sin explicaciones y además el gran avance, tampoco queremos saber más, porque sí sabemos lo que valemos y las tonterías nos dan pereza.

Ay verano, qué ganas de sol y de miradas que se cruzan, de coger el coche y descubrir rincones de otros sitios y cuerpos, o incluso quizás descubramos algo que el nuestro aún desconoce.

Si hablábamos de pecar en el anterior post, en éste creo que todos lo vamos a hacer y no olvidar, porque fue realmente bueno o porque además seremos repetidores… veremos a ver con qué nos sorprende este verano y lo que nos pide el cuerpo.

Así que, que siga el baile, el sol, las ganas de dar ese paso que no nos hemos atrevido hasta ahora y por supuesto, no perdamos nuestra la esencia, la que nos hace ser nosotros y no permitamos que nadie nos fastidie ni un polvo, todo tiene su momento y ahora se trata de disfrutar. Ya no estamos para tonterías, tontos o quienes complican la vida.

Disfrutad y bailad, malditos, que el polvo no sea sólo el que levantan vuestros pies, sino el que os hace no pisar el suelo durante un buen rato porque estáis por las nubes o exhaustos por el placer.

Os espero el próximo miércoles, y así leeré esos comentarios que tanto me gustan y a los que respondo con ganas, porque todo en esta vida hay que hacerlo con muchas, muchas ganas…

G & G

PECANDO

Siempre hemos dicho que alguien está en la parra cuando está en su mundo y poco se entera. Pero también es verdad que algunos hacen que están en ella porque no quieren saber si su pareja le es infiel o no.

Yo siempre pensé que era mejor saberlo, pero últimamente, son muchas las mujeres que comentan, que prefieren no saberlo, no tienen ganas de un cambio en sus vidas, siempre y cuando cumplan con ellas. Están bien así.

Y yo me pregunto, ¿cumplir?, en la cama, en los regalos, en hacerte sentir la primera y única aunque sea un teatro… Bueno, hablo de ellas porque son las que me lo han contado, aunque he de decir que algunas, mientras no saben o intuyen si sus parejas les son infieles, se dejan llevar por almas más jóvenes a las que enseñar.

Son varias veces las que hemos tocado este tema, pero hoy cuando iba al trabajo escuché en las noticias una historia que desde luego es un extremo.

Imaginad que un hombre se enamora de una prostituta, no sería el primero, y la quiere sólo para él, para que sea su amante y esté dispuesta a viajar cuando él se lo diga y por supuesto con un buen sueldo, los billetes de avión y la estancia en el hotel corren de su bolsillo (todo un caballero). Hombre rico, varias residencias en diferentes países y ella con un sueldo de 10.000.-€, al mes tenía que follar mínimo 9 veces. Hombre, la verdad, no es tanto, lo que no sé es si él era muy mayor y su cuerpo no daba para más o… ahí lo dejo.

La cuestión es que ella accede, sólo está con él (y su marido) y viaja donde le indica. No sé si por la crisis, pero su sueldo se lo rebaja a 6.000.-€, aunque supongo que las veces no las rebajaría, tan tonto no sería. La cuestión es que en el último viaje ella no va sola y cuando le dice que le espere en la bañera aparecen dos individuos pistola en mano y le amenazan con matarle si no le dan una cantidad de dinero. Según ellos, iban de parte del marido de ella.

La cantidad era tan elevada que no podía hacer la transferencia de una sola vez porque tenía que hablar con su banco. A todo ésto, él desnudo escuchando cómo le amenazaban con matar a lo que más quería, a sus hijas, y además le enseñaron fotos de ellas y de algunas propiedades. Les hace una transferencia, ellos se van tras amenazarle y le indican que debe seguir haciendo las transferencias hasta cubrir una cantidad realmente elevada para no perderlo todo. En cuanto se queda solo, le da un infarto, es ingresado y ahí tras otra transferencia y ya desesperado habla con la G. Civil y les detienen.

Sí, es un caso extremo, pero hay una cosa cierta, hay que tener mucho cuidado con quien se elige de amante, porque los hay que no asumen que su puesto es ése, y quieren más, hasta el punto de hacer tambalear el mundo de cualquiera para que quien tiene pareja, lo pierda todo.

Y todo, tampoco se puede tener. Pero siempre pollo, siempre pollo… a veces apetece un filete, dicho por una persona que conocí hace mucho y al que nunca le quise preguntar qué tal los filetes o si ya se ha hecho vegano al perderlo todo.

Ay, las infidelidades, a la orden de día, sólo que hay algo que no ha cambiado, las mujeres siguen siendo más zorras, en el sentido de no decir nada y disfrutarlo mientras se pueda y quiera. Aquí a nosotras no nos gusta el parchís, por lo de contar y comer más de lo que ha sido, preferimos comer otras cosas y además, me aventuro a decir que las mujeres son más infieles que los hombres, pero se nota menos.

Creo que todos hemos sido infieles en algún momento de nuestra vida, imaginando, ocultando algo, acostándose con alguien, o coqueteando en una App de contactos o en un bar. Pero realmente qué es la infidelidad, para mí es serlo a uno mismo y sí, sin duda la infidelidad puede perdonarse, otra cosa es que se repita, y no estamos para perder el tiempo. Si me preguntan de nuevo si quiero saber si mi pareja me es infiel, quizás llegado el momento no quiera saberlo, pero quedarme con la duda pienso que es peor. El gran dilema. Y es que cuando vamos cumpliendo años damos más importancia a la lealtad. Aunque veo muchos con el Síndrome de Peter Pan, y encontrarse a ciertas Campanillas quizás no sea tan bonito y no te de alas. Y es que el verano está al caer y todos nosotros nos revolucionamos algo más, dejándonos llevar por situaciones que en invierno no pasan, aunque buscar el calor corporal, siempre sienta muy bien.

Tened mucho cuidado, que llevamos mucho tiempo sin salir, a ver si nos la van a liar parda, ni Peters ni Campanillas y sí muchas risas y buen sexo. De los de sudar y terminar sonriendo o a carcajada limpia, que éso da la vida.

Pero mientras, también nos seguiremos riendo en la radio, porque las conversaciones entre Charly R&R y yo, dentro y fuera de micrófono es un no parar. Así que si queréis escucharnos entrad en @Radioabordo. Y Buscando mi abridor está Instagram y Facebook.

Y hasta aquí la entrada de este miércoles, recordad que en agosto yo también me tomo vacaciones, pero hay muchos post que recordar y leer mientras me echáis un poquito de menos.

Hasta el próximo miércoles, deseando leer si os gustaría saber la infidelidad de vuestra pareja o no, aunque alguno también lo sea. Vamos a ver si alguien se moja, que ya hace calor para éso y mucho más.

G & G

CON LA COMIDA NO SE JUEGA

Siempre se ha dicho de las diferentes Apps para buscar pareja o polvo que son un escaparate, bien, hoy vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a hacer una comparativa muy sabrosa de nosotros mismos. No, no vamos a hablar de los alimentos que nos suben la libido, que supuestamente nos ponen cachondos y que nos hacen ver todo de forma subida de tono, entre otras cosas, porque de éso ya hemos hablado.

Y muchos os preguntaréis, y ¿a santo de qué?, la culpa la tiene un titular “Las 5 ideas más originales para disfrutar del pepino en su Día Mundial” y claro, mi imaginación ha volado, y el calor también ha ayudado, ¿de verdad hay un día del pepino?.

Para empezar, hay alimentos que juegan con nuestra mente, por ejemplo, cuando escuchamos la palabra nabo o ver un plátano bien puesto, una escena en la que comparten espaguetis o el espagueti, porque algo tan grande y compartido es muy porno, si, llamadme mal pensada, pero sé que vosotros y vuestra mente…

Creo que cada persona es un plato a degustar, unos nos gustan más que otros, los hay pintones, sosos o muy salados, de ésos que nos hacen reír, los hay que no sabemos por dónde pillarlos, hay combinaciones imposibles. Y es que el mundo de las personas y la gastronomía van en el mismo tandem. Que levante la mano a quien lo le guste comer … (o que le coman).

Por ejemplo, cuando vemos a alguien comer un helado, no sólo pensamos en si es de stracciatella (uno de mis favoritos) o de moras, terminamos fijándonos en la forma en que se derrite mientras lo arrastra con la lengua , porque nuestra mente sucia y retorcida piensa, “uy, que bien lo come”, y si hasta ahora no ha sido así, lo siento, ya me has leído y nada será igual.

Sin duda Doña Imaginación siempre hace de las suyas. Por ejemplo, en escenas donde la gastronomía es una provocación, las fresas, ciertos olores que nos inundan al morder una pieza… siempre hay algo que nos recuerda un momento con alguien, o un olor que pasa fugazmente mientras paseamos. Esa tecla también puede resultar realmente puñetera al recordarnos lo que siempre quisisimos olvidar, pero al lado está la otra deseando conquistar nuevos olores y sensaciones.

Hay personas que son pura explosión de todo, de las que nos llenan de energía, de las que nos hacen disfrutar hasta lo nunca imaginado o probado hasta entonces. De las que son todo, un equilibrio de sabores y olores o esa explosión del placer. Sin duda el pack completo.

Y las que son sosas… no hablo sólo de la cama, para éso ya están las estrellitas, pero sí de los que no te dicen nada al verlos, ni siquiera te mueven un gusanillo con un beso, resultan pesados, como una tortilla prefabricada a modo adobe de barro. No hay forma de hincarle el diente.

Las hay como las ensaladas, de las que se quedan solas porque nunca se acaban y terminas jugando con el tenedor, haciendo tiempo para irte a casa y cocinar un solomillo al Pedro Ximenez.

Dependiendo del día somos más melosos o no, como el arroz, más cargantes, como una torrija de las consistentes, más cítricos con mucho humor negro, ése que no muchos entienden, más libianos como un buen tartar, con todo su sabor al fresco y elaboración cuidada.

Sin duda cada uno de nosotros somos un menú degustación, con unas necesidades que serán las que acompañen a nuestros platos, quizás por éso no sé vivir sin huevos y que los tengan.

Los hay provocadores y que nos agitan tanto que sacan ese lado que no siempre nos atrevemos a dejar visible y que es parte de nosotros. Unos le llaman el lado oscuro, yo prefiero llamarle tinta de calamar pero sin salir corriendo por ello. Sin duda las mejores personas son las que van de frente y disfrutan siendo ellas, dejándose llevar y por qué no, dejándose comer a modo delicatessen, porque no olvidemos que cada uno de nosotros somos un plato 5 estrellas.

Así que busca tu plato, tu postre o esa salsa que te anime, porque bien aderezado puede hacer que la degustación sea inolvidable, y quizás repitas, nunca se sabe. Hay platos Michelín que han casado como nadie y siguen disfrutando cada día de un buen menú degustación al gusto o al punto.

Si es que alimentarse bien es importante, comer y que te coman es todo un placer, siempre acompañado por un buen vino para antes o después.

Y es que la frase de que hay que comer sano, es sin duda la mejor combinación. Alimentos frescos, de los que invitan a repetir, sin sabores camuflados por el tema de la indigestión y mal cuerpo de después, de los que dejan buen sabor de boca y de cuerpo, y por supuesto de los que nos conquisten por la mirada, por el estómago y el emplatado sea impecable.

Hay que disfrutar de cada cata, aunque sea de la misma carne, ésa que no puedes ni quieres evitar seguir degustando, de la que engancha y nuestro paladar no olvida, y es que lo bueno no abunda.

Como siempre, un placer y en este caso, gastronómico, quizás ahora, muchos de vosotros no vea a las personas como un simple escaparate y sí como alguien a quien conocer para degustar su personalidad, para quizás, compartir un menú degustación.

Hasta el próximo miércoles, os espero en @radioabordo y en las redes sociales como siempre. Procuro contestar a cada uno de vosotros, gracias por vuestras confesiones y palabras de agradecimiento, ya sabéis que acepto temas e ideas para los miércoles.

G & G

LA SILLA DEL AMOR

Como sabéis, está todo inventado, pero a veces tirar del hilo viene muy bien para llegar a ciertas curiosidades. Y es que esta silla bien podría ser de un ginecólogo que quiere que sus pacientes estén lo más cómodas posibles, pero no, esta silla fue un diseño para un rey que no quería gastar demasiada energía mientras follaba, así, literal. Muchos dicen que era para hacerlo con dos prostitutas a la vez, pero por más que la miro, no le encuentro yo el cómo.

Hablo del rey Eduardo VII, también llamado el rey playboy o incluso acariciador, claro, estaba entradito en carnes y si algo tenía muy claro es que no pensaba renunciar al placer. Si mal no recuerdo, su cintura medía 122 cms de contorno, y con esta silla le resultaba más cómodo el sexo, con todas menos con su mujer, la cual dudo que la viera a lo largo de su vida. Yo sigo pensando que era un me lo den hecho, a modo estrellita. Sí, esas personas que a mi particularmente me dan pereza. Así que él se tumbaba y o la señorita se ponía encima o le hacían una felación. Siempre se dijo que era un hombre de paz, quizás la guerra la daba en la intimidad…

No me imagino al diseñador dando vueltas al proyecto imaginando cómo se podía tener placer ahí, buscando la tela o el relleno y es que Soubrier, un fabricante de muebles tenía que pensar mucho en que aguantara el peso esa silla y no sólo de uno.

A mí me sigue pareciendo de paritorio de rancio abolengo, o sólo rancio, pero nunca se sabe lo que es la comodidad para otros. No sé si le llegaría bien la sangre al miembro con semejante postura. Aquí se puede apreciar cómo sería una de ellas.

Al menos hace algo de esfuerzo, pero no me digáis que no tiene miga la silla tapizada, que dicho sea de paso no sé si por aquel entonces el tema de la desinfección estaba a la orden día. La cuestión, que vaya artilugio se inventó para no hacer ni el huevo y que otras se lo curraran.

Actualmente esta silla tan “real” como la vida misma está en el Museo de Orsay, París. Estoy segura de que más de uno ha sonreído al verla, dando rienda suelta a la imaginación y teniendo en mente a esa persona que tanto le gusta. No sé si me atrevería con esta silla, creo que sólo puede ser cómoda para uno, y si no, siempre se puede desmontar y usar como tabla de planchar, al menos parte de ella.

Desde luego Bertie, como así le llamaban, disfrutó todo lo que pudo. Y sus padres estaban escandalizados de sus vicios, no olvidemos que su madre era la reina Victoria (abuela de Europa) y aunque tuvo una buena colección de hijos eran muy puritanos y conservadores, o éso parecían, aunque estoy segura de que disfrutaron pero no era lo correcto que se notara.

Me imagino a Bertie en Paris, disfrutando en el Café des Anglais, o en Moulin Rouge, donde era muy asiduo, aunque si había un sitio especial para él era en Le Chabanais, aquí incluso tenía una bañera especial, la cual tampoco tiene desperdicio. Uhmmm, una bañera de agua templada y mi Nemo, si, si ése por el que me han preguntado varias veces porque es sumergible. Sigo recomendándolo.

Pero sigamos con la silla, ésa que terminó en las manos de Dalí.

Si me pongo en el papel de las prostitutas, sólo de verla se me quitan las ganas, y ya ver a Edu… sería un sal corriendo que vas a tener que hacerlo todo. Si yo inventara una silla del placer, estaría totalmente perforada para dar rienda suelta a mis fantasías, ésas que alguna vez he mencionado, y es que todos tenemos nuestro lado oculto y vicioso, aunque a simple vista no lo parezca. Si hay algo que nos pone es conocer a alguien que dé rienda suelta a sus fantasías y que no lo aparente. Pues éso, una señora en la calle y una puta en la cama, y si hablamos de ellos, lo mismo, que a muchos se les va la fuerza por la boca y luego nada de nada.

El sexo, qué gran invento para el disfrute, conocer nuestro cuerpo, el que nos gusta y poder seguir aprendiendo. Y es que nuestra edad, queridos, no tiene desperdicio. Nada como no perder las ganas, seguir descubriendo, dejarnos llevar y que los tabúes sean para otros.

Como siempre, un placer, os espero en @radioabordo y en las redes sociales, vamos a ver cuántos sabíais de la existencia de esta silla del amor, aunque más bien es de sexo y punto, tan incómoda pero que muchos probarían.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros.

G & G

LA SELECCIÓN

Es verdad que a medida que vamos cumpliendo años, las películas que teníamos montadas se desmoronan y somos más de fuego lento o todo lo contrario, el punto medio es complicado cuando ya tenemos una mochila de vivencias y no nos andamos por las ramas. Aún recuerdo cuando en la adolescencia pensaba que la gente mayor (ésa que somos nosotros) era aburrida, no tenía sexo y todo era trabajar.

Lo que nos quedaba por aprender y ver que es ahora cuando disfrutamos realmente, el qué dirán nos importa un pimiento y si queremos tener sexo de una noche, lo tenemos. Cuando nos apetece tener una relación, nos dejamos llevar, y si vemos algo raro o nos saltan las alarmas … a otra cosa mariposa.

Sí, sin duda estamos en la mejor edad para disfrutar de todo que hagamos, fuera o dentro de la cama, como puede ser la cocina, esa habitación que nos queda por amueblar… la ducha aunque no sea tan cómoda como la pintan, algo de lo que ya hemos hablado en otras ocasiones.

Y lo más importante, conocemos nuestro cuerpo y estamos deseosos de descubrir otro para dejarnos llevar y a ver qué pasa. Pero claro, a nuestra edad ya no nos gusta cualquier cosa, nos hemos vuelto más sibaritas en la selección, nos fijamos si son ordenados, cuidadosos, si hacen ruidos molestos, si tenemos el mismo “humoridioma”… y la gastronomía nos gusta, comer bien es importante y no hablo de conocer restaurantes pero sí de degustar un buen postre cuando se quiera o un vermuth antes de comer, en qué parte del cuerpo se tome ya lo decide cada uno.

La verdad es que hasta nuestra mirada ha cambiado, quizás porque ya buscamos otras cosas, pero ¿y cuando aparece alguien que ya pasó por nuestra vida o cama…? a veces es ahí donde nos damos cuenta de nuestra evolución, follan igual que hace años y ya no nos ponen. Qué les veríamos entonces, ¿verdad?.

Quizás porque sabemos vivir y disfrutar como nunca, quizás porque ya sabemos lo que sí y lo que no, quizás porque si algo no nos pone como nos gustaría, lo decimos, o incluso, si alguien no hace que disfrutemos como nos merecemos, quizás no repitamos, a no ser que el cuerpo nos pida repetir y asegurarnos.

Sin duda, cumplir años sienta muy bien, ya no tenemos vergüenzas o al menos, muchas, ya no nos importa si con quien estemos tiene más o menos edad que nosotros y valoramos que nos hagan sentir, y no siempre se habla de sentimientos, pero si de que nos hagan estremecer, que sudar sea un placer y al recordar esos momentos, sonriamos. Y es que saber elegir con quién y el qué, es importante.

Hay que llegar al final, aunque no sepamos qué va a pasar, pero mientras tanto, disfrutemos, ya sabemos lo que queremos, y aunque muchas veces nos encontramos con quienes no saben ni para dónde dirigir sus pasos, es sencillo, seguir nuestro camino. También hay muchos que no quieren responsabilidades, no pasa nada, seguirá teniendo la misma vida…

Y es que el sexo y saber elegir puede ser una muy buena combinación para el disfrute, incluso aunque algun@ salga rana, de todo se aprende o quizás les enseñemos algo.

De momento seleccionemos según lo que nos pida el cuerpo, y disfrutemos, que a nuestra edad no estamos para tonterías, o quizás algunos sí… no importa, es importante dar con alguien que esté en esa misma etapa para disfrutar aún más. Etapa que suele coincidir con rupturas y hacer lo que nunca se ha hecho.

Este miércoles ha sido más de reflexión, porque a veces vamos tan acelerados que no nos paramos a pensar en lo que tenemos y en lo que somos gracias a las personas que han dejado huella, no importa si grande, pequeña, desapercibida o hemos olvidado su nombre, todo aporta, como en el sexo.

Hasta el próximo miércoles, recordad, estoy en Radio a bordo y redes sociales deseando leeros para saber qué se cuece en vuestra vida o cabeza

G & G

SEXO, CON O SIN

La música siempre ha formado parte de nuestro cuerpo, podríamos decir que es una provocación al movimiento y al placer. Y aunque hombres y mujeres tengamos diferentes gustos, solemos coger el ritmo que nos interesa. Además, el cerebro nos transmite pinceladas de recuerdos cuando suena esa canción que inconscientemente, toca una de nuestras teclas poniendo nombre y apellido.

Qué haríamos sin la música, de ahí que sea sexo con o sin, porque no siempre suena al gusto de todos. Ya en lo de tocar, no me meto. He estado investigando sobre cuáles son las canciones más sensuales, más idóneas para el sexo y se dice que a los hombres les gusta más el jazz y a las mujeres el rock… Yo soy más partidaria de que depende del momento, del sexo a solas o acompañado, de las ganas que le pongamos, del punto de excitación y de si es algo rápido o no hay hora. Así que para entrar en ambiente, nada mejor que mi querida Nina.

El jazz me pone, sola o acompañada, es otro ritmo, una provocación desde el principio, invita al placer de disfrutar de un vino, un baño de agua caliente y un cuerpo que pide guerra sutilmente. Mientras que el rock es porque ya estamos que nos subimos por las paredes, podemos pasar de 0 a 100 en menos tiempo que un Ferrari Roma, porque nuestra imaginación ya ha volado e imaginado y nos quema todo, absolutamente todo.

Música que nos marca el ritmo de las ganas, de las miradas cómplices y donde los cuerpos siguen su ritmo buscando el placer. Ése que nos descontrola y nos lleva donde no habíamos imaginado, el punto de perder la noción del tiempo, de lo más correcto y donde los hombres no son tan caballeros y nosotras dejamos de ser unas señoras en la cama. Porque hay combinaciones que son una provocación al placer.

Tocarnos, como si de un piano se tratara, con delicadeza, para conseguir esa pieza que tanto nos gusta, sin perder el ritmo y disfrutarla aún más. Qué importante tocar bien, transmitir lo que queremos y sobre todo, tocar esa tecla, la que nos estremece y conocer más nuestros cuerpos y sus rincones.

A veces no sabemos cómo comenzar a descubrir el cuerpo que tenemos a nuestro lado, y empezamos tocando con delicadeza, dejando que su cuerpo se mueva y nos indique dónde le gusta ser acariciado y ser estremecido, éso también es música para nuestra vista y tacto, descubrir y ser descubierto.

O cuando nos susurran al oído palabras que nos gustan y hacen que se nos erice la piel, como si de un concierto se tratara. Todo puede ser música cuando hay sexo, estando solos a muchos les gusta escuchar el silencio o algo subido de tono, supongo que dependerá de las prisas, relax o ganas que tengamos. A mí a solas me pone mucho el rock, alto, para poder imaginar lo que sea, donde sea y con quien sea. Cuando conocemos nuestros cuerpos los dedos pueden llegar a ser las mejores baquetas de una batería y marcar el ritmo que nos pida el cuerpo. Quizás, empezando por algo suave para terminar con todo un clásico como por ejemplo con Los Rolling.

La cantidad de ritmos que podemos llegar a tener dependiendo con quién y del momento, por muy ajetreada que sea nuestra vida, nunca lo perdamos, solos o acompañados, que siga la música en cualquier parte, de ti depende el ritmo que quieras poner a tu vida, pero que te haga disfrutar siempre para terminar con una sonrisa compartida o solitaria. Y deja que la imaginación sea parte de ese ritmo, os aseguro que es todo mucho más divertido, aunque creo que muchos ya lo ponéis en práctica.

Y este miércoles me voy con la música a otra parte, quizás sueñe que alguien me despierta susurrándome al oído una de mis canciones mientras eriza mi piel al hacer de mi cuerpo un piano y llegar a las teclas que me hacen estremecer.

Como siempre un placer estar aquí cada miércoles. Gracias a Radio a Bordo por las teclas de la complicidad en cada programa y a quienes me siguen en las redes sociales, cada vez somos más.

G & G

CORONARTE DE GLORIA

Muchos fueron los monarcas que se coronaron de gloria enredando entre las faldas y pantalones mientras duraba su reinado. Si tenemos que mencionar a los más promiscuos y promiscuas, os aseguro que en la lista aparecen varios monarcas españoles que cambiaron la historia de España, quizás porque los herederos no eran “tan de sangre azul”.

Vamos a hacer un pequeño repaso, porque el sexo siempre ha sido una moneda de cambio a la hora de chantajear, vender lo que parece y no es, embaucar y conseguir lo que se quiere… podría decirse que es un caramelo al que hay que quitar el envoltorio, porque para muchos sólo es éso, sexo.

Y da igual el tiempo que pase, éso no cambia, muchos siguen mintiendo para conseguirlo, y aquí no hablamos de sexos, la mentira está a la orden del día, por redes sociales, en persona o en páginas de citas. A mí me dan pereza, pero oye, dicen que un caramelo de vez en cuando…

Es verdad que al leer la historia e indagar sobre la sexualidad de los que gobernaron, vemos de nuevo como a las mujeres se les llama putas con mucha facilidad, y en cambio a ellos “promiscuos”, porque siempre ha estado peor visto que una mujer hiciera lo que otros caballeros hacían.

Sin duda de la que más cantares y viñetas hemos visto es de Isabel II, a la que calificaban de puta y ninfómana, oye, a ver si es malo que te guste el sexo, aunque también se cree que gran parte de esos cantares eran para quitársela de encima (la llevaban clara) en todo caso, era ella la que decidía estar o no encima de alguien. Se han dicho muchas cosas de ella y hay dibujos que son pornográficos y de muy mal gusto. Pero claro, si la casan a la fuerza con alguien que lleva más bordados que ella en la noche de bodas… Francisco de Asís y Borbón, también llamado Paquita, poco más hay que decir.

En realidad fue una pionera de su tiempo, su padre Carlos IV promulgó la Prágmática Sanción con la que restauraba la de 1789, lo cual quería decir que si un monarca fallecía sin hijos varones, su primogénita viva podía reinar inmediatamente después de él. Y vaya si lo hizo y además la lió sobenamente. Hizo lo que muchos hombres hacían, tenía fama como muchas mujeres de hoy en día, y es que hacer lo que se quiere, con quien se quiere y donde se quiere… muchos lo llevan mal. Y más cuando se trata de una mujer independiente.

Colocó la primera piedra del congreso y también fue la primera reina en tener 12 hijos y no precisamente de su marido, el cuál también andaba en otros menesteres junto a su compañero de vida, Antonio Ramón Meneses, aunque en algo coincidían, a los dos les gustaban los hombres. Sólo que a uno de ellos se le notaba más. Ella cedió como reina pero no como mujer. Y como a muchas, también le gustaban los uniformes. Algún día hablaremos de ello más al detalle.

Retrato de Felipe IV por Diego Velázquez

Y como aquí tocamos varios palos, uno de los más sonados fue el de Felipe IV, ni era el Hermoso “ni rey”, al menos poco ejercía como tal, ya había otros metiendo mano. Éso sí, tuvo 46 hijos que se sepa, pero sólo dejó un heredero. Le daba igual si era doncella, casada, viuda, monja o artista, la cuestión era hacer honor al calificativo de “sexoadicto anónimo y promiscuo” según el psiquiatra Francisco Alonso Fernández (historiador de la vida personal de los Habsburgo españoles)

Vamos, que cabrón no le llamaban, no, pero era más puta que Isabel. Todos eran encuentros fugaces, se aburría enseguida, como muchos hombres y mujeres en la actualidad, que van dando palos de ciego vendiendo lo que no son. Menos mal que no le pidieron las pruebas de paternidad ni una pensión, porque si ya dejó España en la ruina… podría arruinar a cualquiera.

Ay la historia, qué cerca está de lo que vivimos actualmente, y es que todo se repite. Aunque ahora tenemos más libertad, no la que nos dice Ayuso, pero sí de mandar a la mierda o ignorar a aquellos a los que se les ve el plumero.

Hombres y mujeres de verdad, con los arrestos y pantalones en su sitio, de los que son de palabra y la cumplen, o van de frente, de los que cuidan… sí, sin duda muchos humanos estamos en extinción.

No dejéis que se coronen de gloria, se les pilla al vuelo, aunque si te apetece un caramelo, ¿por qué no?, hay momentos para todo, sólo es coincidir en lo mismo y si no, nada de complicarse, que mucha gente entra hasta la cocina para dejarla hecha un cristo.

Como siempre, un placer escribir y además hoy con un poquito de historia, que nunca viene mal refrescar la memoria y darnos cuenta que todo está inventado.

Os espero aquí cada miércoles, o en Radio a bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ donde Charly R&R y una servidora nos reímos y seguimos sorprendiéndonos de lo que vamos descubriendo.

G & G

UBER DEL SEXO

Quién no ha llamado a un taxi, a un Uber o ha tenido sexo… hasta ahí todo bien, pero si juntamos las dos palabras quizás vuestra cara sea como la mía al enterarme, no sabéis lo que uno aprende en este blog y más cuando se tira del hilo.

Desde que estamos todos conectados en las redes sociales, no podemos negar que el sexo ha tenido mayor accesibilidad. Dónde habrá quedado el sexo en Beta o VHS… de ahí pasamos a la televisión, con horarios imposibles y rombos. Y ahora desde nuestro teléfono móvil podemos ver porno a cualquier hora y sin tener que pagar.

Pero aquí llega la pregunta trampa, si se paga por sexo o morbo por ver a alguien que no es famoso, pero que te gusta por algo en especial, ¿lo llamarías prostitución?, porque quizás alguno ha enviado fotos subidas de tono a alguien como un juego, bien sea a su pareja, a la de otro… a alguien que te gusta y hay complicidad y así no nos lo parece.

Vamos a ver cuántos nos mojamos con este tema. Lo que está claro es que somos dueños de nuestro cuerpo y hay que disfrutar, pero en mi opinión hay una fina linea que separa ambas cosas. Pienso que la prostitución no es sólo cuando se paga aunque entiendo que muchas personas deciden ganarse un extra mostrando su cuerpo e interactuando con quienes pagan por verle en su canal, de éso trata el Uber sexo. En la plataforma de la que hablo hay más de 6 millones de usuarios, y sí, hay varios temas, pero el sexo es el rey, como en el rock es Elvis Presley. Los usuarios pagan una tarifa por ver a alguien que no es famoso y que decide cuánto quiere mostrar y a medida que sube la popularidad, la tarifa puede ser superior.

Pero mi curiosidad va más allá, por qué este nombre, de acuerdo, hablamos de otra clase de tráfico y de muchas ganas de curiosear, pero hay más detrás , hay una App donde el juego de relaciones por internet se define así aunque con otro nombre, y aquí ya cambia la cosa, subimos de nivel.

Si antes hablábamos del juego, mostrar el cuerpo a alguien, provocar con una foto, enviar un video subido de tono o interactuar con alguien que conoces en “momento calentón”, bueno, lo vemos como un juego subido de temperatura, de ahí pasamos a la App donde hay una tarifa por ver a alguien que quizás enseñe o no su cuerpo, pero que cobra por ello. ¿Te imaginas encontrar a ese vecino o vecina que tanto te pone? yo creo que no pagaría por vergüenza, a ver si me lo voy a encontrar en el ascensor y ya ni la conversación del tiempo, me muero.

Subimos mucho más de nivel, imaginad que podéis solicitar un servicio sexual por geolocalización, bien, pues es algo así como las Apps que conocemos para ligar, buscar pareja o follar directamente pero con el añadido de que si tras hablar surge, pagas la tarifa, unos 250.-€ y quedas en un hotel… en un restaurante o donde se tercie, y además la App indica claramente que ellos sólo quieren que las personas se conozcan, si luego tienen sexo, no es su responsabilidad. Hombre, con ese precio… es un por si acaso.

Las que conocemos aquí, te cobran de otra manera, porque se paga el alta y a saber si son como en la foto. Hay gente que vive ahí, pasa el tiempo y sigues viendo las mismas caras juveniles y sonrientes, éso de “por tí no pasa el tiempo”, creo que viene de estas páginas.

Estamos perdiendo “mirarnos”, aunque sea con pensamiento impuro, muy impuro, de ésos que sonríes mientras piensas ” te lo quitaba todo y no te libras”. No tenemos tiempo pero sí para estar todo el día metidos en redes sociales. Sí, es más cómodo, no tienes que pasar por chapa y pintura, coger el coche … y sinceramente, nos estamos acomodando. Dónde ha quedado pensar dónde ir, buscar un plan, los nervios de la semana hasta que llega el día, abrir el armario repleto y no saber qué ponerte aunque te pongan.

Yo reconozco que estoy en redes sociales, pero cada vez menos, no quiero perderme el mundo aunque no sepa qué ropa sacar del armario. Me da igual lo que cada uno haga con su cuerpo y vida si éso le hace feliz, o se gana un extra mostrando parte de su piel. La vida es libertad, con demasiadas etiquetas. Quizás la palabra prostitución se ha quedado en el pasado y sea simplemente un intercambio consentido. Muchas veces nos hemos sentido utilizados y se han ido de rositas… Cada cual que haga lo que quiera en esta vida pero sin hacer daño o al menos siendo sincero. Que el saber lo que se quiere está en extinción.

El tiempo, qué importante es, y cuánto tiempo se llega a perder en esos escaparates de caras, cuerpos y tapas de wc sin bajar mientras algunos enseñan el torso desnudo sin respirar, o ellas con esas poses imposibles y la ropa sin recoger. (Las fotos dicen más de lo que se ve a primera vista).

Yo prefiero pedir un taxi para ir a una cita, una buena conversación y un buen vino con luz tenue, y si hay sexo, que sea cómplice y sea el comienzo del cuento al revés. Cada cual empieza como quiere pero sobre todo, porque nunca sabemos con qué nos va a sorprender la vida.

Os invito a quedar en persona, mirarse a los ojos y disfrutar conociendo a alguien, con su tono de voz y gestos, para volver en taxi a casa aunque no tengamos sexo, pero sí una sonrisa de oreja a oreja y ese mensaje de buenas noches, que siempre se puede convertir en buenos días.

Espero leeros, a ver cuántos se mojan para poder responder a cada uno de vosotros.

Como siempre, un placer y aunque no sea muy ético, a veces paseo por las redes sociales y me encanta ver que veis las publicaciones o me escucháis en Radio a Bordo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

RÍETE, RÍETE…

Si hay algo que me encanta de las personas y en especial de un hombre, es la sonrisa, que me haga reír a carcajadas mientras compartimos confidencias y un buen vino. Pero claro, imagina que estás con alguien en pleno orgasmo y comienza a reírse sin parar, quizás te rías porque no sabes qué hacer o no sepas ni por dónde coger éso…

Si alguna vez te ha pasado y te has pillado el mosqueo del siglo, aquí te doy alguna explicación. Aunque también he de decir que una cosa es reír a la vez y otra que sólo lo haga uno de los dos…

Si nunca has oído hablar de la disforia postcoital, ya no podrás decirlo.

Diferenciemos cuando el sexo está siendo tan divertido y hay tanta complicidad que cualquier movimiento puede terminar en carcajadas por picar al otro, porque a veces se convierte en el juego más divertido, cuando no hay horarios y sí muchas ganas. Llevar al límite del placer a la otra persona sabiendo lo que le gusta, ser quien manda y no dejarle al otro usurpar ese puesto, da la vida, ya sea de día o de noche. A veces las ojeras no favorecen, pero la sonrisa que se nos pone nos delata, sobre todo ante quienes simplemente no han dormido.

Pero vamos a ver si nos centramos, o me centro yo, que tengo mi cabeza en el fin de semana.

Creo que si llegando al orgasmo, la otra persona comienza a reírse como si no hubiera un mañana, no entendería nada y la verdad, no sé cómo lo afrontaría, supongo que riéndome y poniendo fin, como un corte de digestión. Y por supuesto preguntando a ver qué narices ha pasado.

Claro, investigando un poco sobre ese nombrecito, resulta que no sólo puede pasar lo de las carcajadas cuando estás llegando a lo más, sino que también te puede dar por estornudar, ¿os imagináis?, sería como tener a un aspersor apuntando a tu cara, éso si estamos de frente, que si no es así… bueno, a lo mejor sería un momento refrescante.

Pero es que no sólo es éso, también te pueden dar convulsiones, una cosa es que tu cuerpo tenga esos pequeños movimientos al llegar al orgasmo y otra muy diferente es que tu cuerpo sea arrojado al otro lado de la cama o darte un golpe del susto.

Lo que está claro es que en el sexo no puede faltar el humor y las ganas. A veces los cuerpos tienen reacciones que no nos esperamos, y a todos en algún momento nos ha pasado algo o hemos intentado disimular en un momento de subidón, como cuando nos da un calambrazo y aunque nos queremos morir, nos comportamos como si nada.

Desde luego no nos rindamos, que estornuden lo que quieran o se rían hasta decir basta, pero que luego siga el juego, y si hay humedad, que no sea por los estornudos, sino porque la temperatura ha vuelto a llegar donde la dejamos y los cuerpo vuelven a ponerse a tono.

Aunque si lo pensamos friamente, a ver si el sexo va a terminar siendo un deporte de alto riesgo y tendremos que plantearnos tener a mano el botiquín especial de: toallitas, spray reflex, papel de celulosa que no irrite, y una cuerda por si salimos algo más lejos tras un espasmo… En fin, disfrutemos y riamos, que es lo que nos llevamos.

No sé si a ti te gusta el riesgo, pero desde luego si el riesgo es divertido, y él o ella lo merece, poco hay que pensar.

Y tras saber que nos pueden pasar más cosas en el sexo o quizás alguno de vosotros entender por qué os pasaron tras leer lo anterior, quiero dar las gracias por la participación en el sorteo y la enhorabuena a quien ha sido premiado, espero que nos cuente la experiencia tras recibir la sorpresa.

Muchos de vosotros me preguntabais por privado de qué se trataba, se nos está olvidando qué sentimos cuando nos sorprenden, por éso no indiqué qué se sorteaba y será el ganador quien nos lo cuente. Dejad que la vida nos sorprenda, o en este caso, yo.

Espero leeros, siempre me hacéis sonreír con vuestras opiniones y aventuras de campo. Hasta el próximo miércoles y disfrutad.

Si aún no me sigues, estoy en Instagram https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es y Facebook, https://www.facebook.com/buscandomiabridor y si quieres escucharme, siempre lo puedes hacer en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Como siempre, un placer.

G & G

A %d blogueros les gusta esto: