DESAYUNOS SALUDABLES

Sin duda, hay algo que está a la orden del día, la alimentación y el ejercicio. Y es que si uno quiere puede poner todo en práctica y de una forma mucho más placentera que como nos lo venden, os lo aseguro.

A mí me gusta ser el desayuno, no lo voy a negar, no hay nada más placentero al despertar que ser comida, lamida, mordisqueada y excitada a más no poder hasta que la humedad te invade. Sí, estar dormida, y despertar porque notas caricias por el camino que llega al sexo, siendo unos dedos quienes abren paso para que una lengua húmeda y llena de ganas te humedezca e invite a tus piernas a separarse, sabiendo que el placer va a ser tal que no pueden negarse.

Empezar a abrir los ojos, mientras esa lengua se mueve descubriendo nuevos rincones, nuevas sensaciones, provocando escalofríos haciendo que mis pezones salgan de su letargo y vayan despertando como yo, junto a mi cuerpo que comienza a moverse por la excitación. Sí, él, provoca éso cada mañana, o a media noche o cuando sea, porque para disfrutar no hay horarios. Y no puedo evitar acercar mi mano, acariciar su cabello y agarrarlo fuerte cuando mi excitación sube, mientras él hidrata mi piel y juega con sus dedos, lengua… consiguiendo acelerar las pulsaciones, porque sabe que me gusta y porque sabe que éso no va a quedar así, comenzando un juego de miradas, sabores y movimientos que provocan aún más placer.

Y es que no podemos evitar disfrutar de lo que nos gusta, saborearlo y hacer que despierten los sentidos y otras cosas. Llegando al límite, muy húmeda y sin poder resistir más, sigo mi instinto, su cuerpo, y ahora soy yo quien se desliza por su torso, humedeciendo el recorrido para no olvidar por dónde volver a su boca.

Mientras bajo, le rozo con mi pecho, aún con los pezones duros tras comerme, asi que le separo las piernas para colarme entre ellas y comienzo a acariciarle con mi lengua, arropándole con mi boca, moviéndome… Cómo me pone excitarle, presionarle con mis labios mientras mis manos le acarician íntimamente, erizando su piel y notando cómo pide más. Los cuerpos siempre piden guerra cuando han conocido un compatible.

Notar su dureza al comerle y después clavarme, siendo cómplices del placer, de miradas sucias y traviesas, sabiendo que al recordarlo volveré a estar húmeda imaginando esos momentos. Porque cuando hay complicidad, hay todo.

Y es que cuando dos cuerpos se caen bien, no hay dietas que lo superen, no hay retención de líquidos, aunque sí mucha humedad que viene muy bien para el resto de ejercicios ya que ayuda a deslizarse mejor por el cuerpo que nos pone. Incitación a querer más, a sentirse cerca, muy cerca y dentro, consiguiendo más excitación.

Dicen que el roce hace el cariño, pero un buen sexo engancha, vaya que si engancha, es más, muchas relaciones han empezado con muy buen sexo antes de iniciar algo más. No importa el orden, puedes empezar con sexo del bueno y querer conocer más de la persona y su cuerpo o pensar en prepararte un buen baño y dejar que tus dedos hagan lo que otro cuerpo no ha sido capaz. En cualquiera de las opciones tu cuerpo estará húmedo. Ahora tú decides qué desayuno te apetece más…

Hasta el próximo miércoles, espero leeros y que me informéis de lo bien alimentados que estáis.

G & G

VINO Y SEDUCCIÓN

Si hay un compañero de baile que seduzca y provoque, sin duda es el vino. Comenzando por el arte de sujetar la copa, la forma de mirar a la persona que te gusta mientras mojas tus labios en ese zumo de uvas, o lo que pasa por nuestra cabeza mientras su olor nos inunda.

Podemos decir que es como una conquista, primero nos sirven un poco para que lo probemos, al igual que esas primeras miradas a ver qué pasa, si nos miran, si notamos esa química que hace que nos acerquemos para conocer en la distancia corta a esa persona. Seguidamente, nos acercamos la copa a la nariz para saber si lo que hemos visto, nos gusta aún más por su olor, el cual juega un papel muy importante al conocer a alguien, puede acercarnos más o hacer que nos alejemos sutilmente para decidir no tomar más. Luego se debe dejar un rato oxigenándose, como si de una pequeña conversación se tratara para saber si queremos que esa persona se acerque más a nosotros o no, y si es así quizás dejemos que nos bese, como el vino para dejarse saborear.

Y es que todo, absolutamente todo, con calma se saborea más. Podemos ser más intensos, más suaves, más afrutados o gran reserva, todo depende del momento y en el punto que nos encontremos. A veces está bien ser como el vino joven y dejarse llevar, otras en cambio nos apetece un sabor más a domingo, sin sabores fuertes pero si serenos.

Hay vinos que dicen que son para las mujeres, por ser afrutados, pero es cierto que a la gran mayoría de los hombres les gustan, porque en el fondo todos tenemos ese lado masculino y femenino, y a veces se hacen notar. Otras somos intensos, como si de un día duro se tratara pero en el que nos sentimos orgullosos porque todo ha salido bien y ha merecido la pena.

Y es que besar sabe tan bien, notar esa humedad en los labios, saber que no es algo efímero y que quizás al día siguiente te despierten tras haber sido cómplices del día anterior, o de esas manos que te entregaron la copa que cogiste delicadamente y con la que jugueteaste en algún momento pensando lo que te apetecía disfrutar con la persona que te miraba, mientras bebía de la suya.

Ay Baco, la que has liado, siempre pendiente del disfrute con este zumo de uvas que ya apuntaba maneras desde aquella parra cubriendo las vergüenzas de Adan y Eva. Creo que la manzana poco tuvo que ver, aunque si era dulce quién sabe.

Y es que estar desnudos mientras se disfruta ese vino y la piel se deja ver para ser acariciada y catada, hace que la seducción y los escalofríos recorran nuestros cuerpos para ser «agarrados» como si de una copa de vino se tratara. Primero con miedo y después con seguridad y juegos, ésos con los que fantaseamos al mirar a alguien, copa en mano o no. Ésos que nos hacen sentir vivos mientras Baco se apodera de nosotros y afloran las fantasías más tímidas.

No sé si eres de blanco o de tinto, si eres de cama o donde se tercie, si eres del tiempo o prefieres subir la temperatura, aunque a veces tengas que bajarla con algo más fresco. Lo que está claro es que cada uno decide la temperatura en la que disfruta y hace disfrutar.

De ti depende que el baile siga y la seducción haga su juego, quizás el vino tenga su propio lenguaje al igual que los abanicos, por la forma de coger la copa, acariciarla y jugar con ella o de cómo bebemos y miramos mientras humedecemos los labios dentro de ella y fuera. Lo que está claro es que con un buen vino y una mejor compañía las miradas son diferentes.

Quizás sea la razón por la que una botella de vino siempre es especial, porque tras quitar el corcho nunca se sabe lo que puede pasar.

Espero que disfrutéis de cada olor, del cuerpo, la textura, su movimiento y provocación, porque ahora no estaba hablando de vino, sino de quien sea capaz de despertar esas fantasías, morbo y ganas a cualquier hora. Con quien brindes desnudo y seas cómplice de la humedad de sus labios. Sólo queda elegir la temperatura.

Como siempre un placer escribir y leeros, con el añadido de que esta semana pude conocer en persona al ganador del sorteo, y entregarle su regalo, del cual hay fotos en Instagram y Facebook, y sí, parte del mismo era un Satisfyer, en este caso masculino. Cómo me gusta que los hombres descubran que hay más juegos para ellos de los que se imaginan.

Como siempre, sabéis que podéis escucharme en @Radioabordo donde las risas están aseguradas, porque al final, hombres y mujeres no somos tan diferentes y descubrimos mucho juntos, como Charly y yo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de «es que te ponía mirando a Cuenca», hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería «postura de perro» o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado «tocar la Zambomba»… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la «poda» que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un «aquí huele a pollo quemao».

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

RUIDOS Y VERSIONES

A lo largo del día no somos conscientes de la cantidad de ruidos que ignoramos y de los muchos que nos distraen o molestan. Desde el tic que tienen algunas personas al sentarse moviendo el pie, las coletillas al hablar, masticar chicle con la boca abierta y ya puestos, también estamos expuestos al ruido ambiental. Sí, todo son ruidos, pero también hay ruidos que nos hacen sentir incómodos o nos provocan la risa.

Yo me quedo con éstos últimos, porque reír da la vida aunque al principio tengamos más ganas de desaparecer que de soltar una carcajada y compartir el momento. Son muchas las personas que hemos pasado algún que otro apuro en momentos íntimos, y aquí no se libra ningún sexo, porque todos tenemos lo nuestro.

Ese momento de estar en pleno apogeo, donde el corazón se nos va a salir del pecho por la excitación, sintiendo cómo se clavan y ese momento de placer termina siendo como una manga pastelera pero de aire, ése que tiene que salír y siempre lo hace de forma NADA discreta y en el peor momento, y piensas, tierra trágame, porque te sientes como uno de esos globos de feria que puede salir volando en cualquier momento haciendo pedorretas. Estoy segura de que muchos de vosotros lo ha vivido, en versión globo o manga pastelera. Y es que son cosas que pasan, claro que si te pasa cuando alguien está entre tus piernas, seguro que el apuro es nivel dios. Así que nada mejor como poner en práctica la famosa frase de «hay que normalizar», además, no es culpa de ella, es el otro que se ha venido tan arriba que parecía un hinchador de colchonetas.

Luego están los ruidos que intentamos disimular sin éxito, ay cuando nos suena la tripa y la Orquesta Sinfónica de San Francisco, cual si fuera un concierto de Metallica. Sí, esos momentos calientes donde se supone que se escucha la respiración y la excitación y aparecen ellas sumándose a la fiesta.

Como dice el Maestro, demasiado ruido, así que lo mejor que podemos hacer es tomarlo con humor, ignorar o reirse de ello.

Luego están aquellos que son desagradables, esos gases que se resisten a estar dentro, están los discretos y los que se hacen notar aunque pasen de puntillas. Y aquí si voy a ser tajante, donde hay confianza da asco. Éso es de cada uno y nadie debe por qué saberlo. A ver si se disimula mejor, porque es verdad que los hombre son más propensos a ciertos escapes o al menos menos cuidadosos, pero para ambos, recordad, son vuestros.

Ojo, que también hay que mencionar que ciertos ruidos ponen, excitan y provocan, no todo va a ser desagradable. Porque seamos sinceros, cuando estamos bajando, despacito, con ganas y notas que ese cuerpo que te siente se estremece, mueve de placer y el o ella gime, como que coges todo con más ganas, ¿o no?. Ganas, a todo ganas, siempre lo he dicho, casi, casi como las que tenemos todos de vacaciones, y yo la primera.

Y luego están las personas que pasan haciendo mucho ruido en nuestras vidas y les dejamos que se vayan con el ruido a otra parte o las que son silenciosas y por dentro suenan de todo porque han dado con la tecla, ésa de la coincidencia y que te invita a seguir con la música.

Estoy convencida de que este verano va a ser diferente, que vamos a disfrutar como nunca y que marcará un antes y un después para reaprender a saber disfrutar aún más de todo. A reirnos con la otra persona cuando estemos a punto de salir disparadas por el aire que nos han metido, A veces entra más de lo que pensamos… a saber disimular cuando el otro hace algún ruidito al levantarse de la cama, o bien tosiendo, o haciéndonos los dormidos mientras aguantamos el … alaaaaa, córtate un poquito…

Dejarnos de tonterías y hacer lo que nos apetece en cada momento si surge, aunque éso no esté planificado y haga mucho ruido en nuestra cabeza por si no hemos hecho bien. Date un gustazo si te lo pide el cuerpo, mejor hacer que no vivir con el y si… Si nunca has sentido el mar en todo tu cuerpo, hazlo, no hay nada como estar desnudo para sentir absolutamente todo.

Si te da vergüenza desnudarte, empieza por tu mente, el resto será mucho más divertido, y si te da apuro, que vaya tu amiga o amigo, seguro que está igual y la situación será inolvidable al recordar aquella vez. Os aseguro que las risas están aseguradas con el paso del tiempo o a los 10 minutos de ponerse en bolas. Si te gusta alguien, díselo, es verano, quizás sea una noche o muchas, pero no pienses mucho más de un día, a veces la vida sorprende, y las personas mucho más.

No te quedes pensando es qué habrá sido de… o lo que te gustaría hacer. Tenemos todos los medios para hacer algo bonito, nunca se sabe dónde habrá ruidos y si ésos serán de los que nos gustan. Así que este verano sé más tú que nunca.

Hoy es una de esas noches que no corre el aire aunque soples, y ésto me recuerda a otro ruido, el ventosa, sí, cuando estás en ese momento sudoroso, jadeando y las pieles se juntan tanto que al separarse hacen ese ruido, avisando de que deberían juntarse de nuevo y continuar. La vida y sus ruidos, el sexo y sus versiones, ésas que si son originales suenan mucho mejor.

Espero que este verano tengáis mucho ruido del bueno en vuestros días y noches, que sudéis y no por el tiempo, que dejéis esos tabúes y os dejéis llevar, porque nunca se sabe.

De momento os informo que mis vacaciones comienzan desde hoy y nos leeremos a la vuelta, me voy sin meter mucho ruido, pero espero volver en septiembre haciendo mucho, porque es la intención y con sorpresa.

Seguiré publicando cada semana entradas anteriores y que muchos no habéis leído porque quiero que sigamos compartiendo momentos y confidencias, públicamente o privadas. Las historias reales son con las que nos sentimos identificados.

Sólo puedo dar las gracias y espero sorprenderos en septiembre. Y recordad, lo primero que hay que desnudar es la mente para hacer ruido, mucho ruido con quien nos gusta de verdad.

Nos vemos a la vuelta.

G & G

REQUIESCAT IN PACE

Sí, ya podemos decir según los expertos, que el sexo rápido ha muerto. Yo discrepo, porque tiene que haber de todo, pero esta pandemia ha marcado un antes y un después en él.

Una amiga me comentaba que este fin de semana pasado salió como tema de conversación Tinder y otras formas de conocer a alguien con amigos, y francamente, nunca deja de sorprenderme este tema, porque cada vez disponemos de menos tiempo, pero sí sacamos un rato para mirar ciertos escaparates de carne, suena triste, pero es así.

Me contó que dos amigos decidieron presentar a sus padres, ella lleva mucho tiempo sola y con una muy mala experiencia, lo cual hizo que no se planteara conocer a nadie y porque vamos a ser francos, el mercado está fatal. Y él también llevaba mucho tiempo solo, así que les dijeron que se siguieran por Instagram. Oye, y ha funcionado, están juntos y encantados de la vida. Pero seamos realistas, no es lo normal, así que otra de las personas que estaban en la conversación dijo que ella estaba en Tinder, y que no encontraba a nadie, sí, quedaba con algunos, pero… éso no cuajaba nunca.

Bueno, soy de la opinión de que muchos hemos cotilleado en algún momento por estas páginas, otros conocido a alguien e incluso muchos son pareja actualmente, doy fe y además desde hace mucho, creando una familia.

Soy de la opinión de que si te quieren engañar, lo van a hacer igualmente, tomando una copa, en una red, o en cualquier rincón. El filtro es uno mismo, pero seamos realistas, el que te la quiere meter o meter doblada, lo hace en cualquier situación, así que no nos queda otra que ser mejor filtro que el del café.

Pero retomemos ese sexo rápido del que tanto hablan últimamente, también llamado Hook Up. Según las estadísticas de varias Apps para conocer a tu media naranja o limón entero dicen que tras la pandemia las personas buscan más una charla, conocer a alguien y pensar más en una relación estable. Hombre, suena bien, pero ahora pocas cosas son estables.

Las estadísticas de las aplicaciones de citas así lo indican, incluso en las conversaciones, ya que antes eran más cortas y de quedar rápido (espero que otras cosas en caso de surgir, no lo fueran tanto). Vamos, que en general nos tomamos con menos prisas el tema del sexo.

Si nos remontamos a los 90 podemos mencionar a una App pionera, Mach.com para encontrar a alguien de forma rápida, como hacer un pedido de comida a domicilio. Pero si las cifras no engañan muchas Apps alcanzaron su pico en marzo, en concreto el día 29 de 2020, cuando nos encerraron, pero en España fue el 12 de abril.

Si nos ponemos a pensar en el riesgo de tener sexo con un desconocido, ¿qué hizo la mayoría?, hablar, sorprende, ¿eh?, sobre todo viniendo de los que van a saco. Un ejemplo, en Tinder el intercambio de mensajes aumentó un 76% y además la gran mayoría de los usuarios preferían tener una conexión emocional antes que la física.

Soy más partidaria de que el aburrimiento y tener demasiado tiempo, nunca es bueno y hace que las personas hagan cosas raras o desde luego no lo que harían normalmente. Quizás una nueva encuesta nos haría ver quién sigue pensando lo mismo y poniendo en práctica las conversaciones para conocer a la otra persona sin pensar en sexo.

Creo que el sexo rápido no ha muerto, porque muchas veces en una relación hace que se enciendan las ganas de nuevo, de que una relación de las buenas puede comenzar con una noche de sudor, que ese rapidito seguirá despeinando, que el aquí te pillo y aquí te mato hará sonreír a muchos y por supuesto, que puede ser rápido pero de los que no se olvidan y que muchas veces recordamos para excitarnos aún más, a solas o acompañados.

No, creo que no está muriendo, simplemente se hace de rogar un poco para que lo saboreemos un poco más y apreciemos lo que pasa fugazmente. Porque el sexo de una noche muchas veces es mejor que el sexo de años, ése del que no se disfruta. Así que me niego a pensar que ha pasado a mejor vida. Y no, no me sirven unas estadísticas realizadas en un momento puntual donde estábamos hasta el moño. Pero sí me quedo con que la gente quiere conocer a alguien, porque entre todas las personas y siendo el mejor de los filtros, siempre habrá quien busque lo que tú y quizás esa App de la que muchos reniegan a ti te funciona.

No sé, voy a pensarme lo de las Apps, éso sí, con doble filtro, por si acaso me la quieren meter.

Como siempre, un placer y deseando saber de vuestras experiencias por esos lares o escaparates donde muchos suben fotos sin respirar y sin cuidar lo que se ve por detrás.

Os espero el próximo miércoles y en las redes cada día o en Radio a Bordo.

G & G

NO QUIERO

Si ya resulta muchas veces complicado encontrar el otro calcetín, como para encontrar una pareja.

Bien, hasta ahora hemos hablado de parejas, sus problemas, calentones, lo que juega nuestra mente con nosotros o lo que jugamos con quien nos gusta y dónde, pero nunca hemos tocado el tema de las personas que han decidido no tener pareja. En realidad hay más personas que ya lo han decidido y cerrado puertas a cal y canto y otras que dejan una pequeña apertura por si acaso llegara esa persona. Os sorprendería, razones, muchas.

Quizás porque no han tenido buenas experiencias, porque ya no creen en el amor, simplemente porque ya pasan o porque prefieren vivir la vida a su manera sin que nadie les diga nada o pida explicaciones.

A mi me parece de valientes, tener las cosas claras y ser consecuentes, porque muchos de nosotros conocemos a alguien que es incapaz de vivir sol@, y es cuando no filtra, elige mal y se la juegan. Aunque hay filtros que no funcionan o ya tienen fecha de caducidad y aparecen los que no merecen la pena pero se han vendido muy bien (se les pilla, os lo aseguro).

Yo creo que muchos han decidido seguir solos por el miedo a perder esa independencia de la que disfrutan. Algunos lo entienden y otros no, pero éso no quiere decir que por no tener pareja no se tiene tanto sexo… ¿Os acordáis de lo que siempre nos han dicho del bote de garbanzos?. Sí, que si por cada polvo que echas de soltero echas un garbanzo en un bote, en el momento que tienes pareja, esos garbanzos debes pasarlos a otro bote, uno por polvo y jamás se consigue. Quizás alguien pueda aclararme si éso es verdad, porque como me digan sí, me pondré en el grupo del no quiero pareja que se folla mucho más. Aunque siempre tendremos la opción de hacer un buen cocido.

He puesto los juguetes, porque no siempre se tiene a alguien pero siempre nos tendremos a nosotros para tener un orgasmo, porque sabemos cómo utilizar los dedos, la mente, montarnos esa película con nominación a los Goya… y disfrutar. No es lo mismo, pero algo rapidito sienta francamente bien.

Qué empeño tiene la sociedad en que tenemos que tener pareja, formar una familia… hijos…(ésa es otra) cuando lo importante es que estemos bien y disfrutemos de esos placeres que a veces nos presenta la vida y sientan tan bien.

La verdad es que buscando información sobre este tema es para terminar bebiendo a solas una botella de vino o dos. Casi todos hablan de los fracasos, pero no siempre es así, todos hemos tenido fracasos, decepciones y no por éso nos hemos quedado en casa lamentándonos, bueno, a lo mejor algún día, pero luego se nos pasa porque somos de cañas, tirar la caña o la caña, como para seguir confinados.

No es ningún fracaso decidir que sigues solo, es otra opción, si te cabreas, no lo pagas con tu pareja, si te duele la cabeza, no tienes que decírselo a nadie o fingir que no es así. Si no se te levanta, no pasa nada, te tomas alguna cerveza más y listo. Llegas a casa y no das explicaciones.

Luego también están los que ya han tenido sus experiencias y prefieren estar con alguien pero cada uno en su casa, mantener esa independencia como la forma de doblar el trapo de la cocina sin que nadie te diga nada o lo doble a su manera y nos desquicie. Os aseguro que ésto me lo contó un amigo que ya llevaba mucho tiempo viviendo solo, así que cuidado cuando os moleste éso, es el límite. Dicen que se mantiene la pasión y las ganas mucho más, hombre, durar, lo que se dice durar, sin duda.

Estar soltero no quiere decir que no nos cuidemos y comamos mal (recodad los garbanzos), no somos de hacer el gamba si la ocasión no lo requiere, pero sí disfrutamos de un buen plato y es otro nivel, se llama tenerlo claro. Decir no quiero no significa renunciar a todo, pero sí de ser muy selectivo y algo sibaritas. Si estamos con alguien es porque nos gusta de verdad, porque para pasar el rato hay muchas otras cosas. Aunque siempre están los aburridos…

Lo importante es aprender a disfrutar de la soledad, siempre he dicho que si la sabes saborear y disfrutar, la vida se ve de otra manera y se saborea más intensamente.

Así que este verano, los habrá con o sin pareja, con ganas de encontrarla o todo lo contrario, y los que aún no han encontrado la fórmula para dejarla y comprobar si lo del bote de garbanzos es real estando soltero.

Yo sólo puedo decir, que mis calcetines son de colores porque se emparejan mucho antes, llevo mal lo de perder el tiempo buscando, que mañana compraré un bote de cristal y que cuando pase el verano, quizás haga un cocido.

Hasta el próximo miércoles y gracias por escucharme en @Radioabordo y seguirme en las redes sociales. Vamos a ver cuántos buscamos un bote y lo contamos. Deseando leeros, como siempre.

G & G

HUELE A VERANO

Muchos aún estamos trabajando, pero nuestra cabeza ya está volando porque las vacaciones están muy cerca y este verano, sin duda, va a ser mejor que el anterior. Huele a menos ropa, más piel, más cerveza fría, más miradas tras las gafas de sol, más de todo, incluso mucho más sudor y no entre sábanas, sino encima de ellas.

Huele a mar, a montaña, a cruces de miradas, a lenguas que se descubren y seguramente repetirán, a lanzarse e ir a una playa nudista (deberíais probarlo, éso si es libertad) a apostar por decirle que te gusta por si hay una coincidencia y es un verano diferente, y si no, a otra cosa mariposa.

Es como el libro «El perfume», pero lleno de vida, de ganas, descubriendo nuevos olores, nuevos cuerpos, o el mismo que nunca deja de sorprenderte y cada día te pone más. Huele a verano, sin duda.

Relax, decimos, y al final termina de lo más ajetreado, porque no hemos parado y hemos decidido dejarnos llevar y vivir. Conocer a alguien y que todos los esquemas se vayan al traste porque este nuevo plan no planificado nos pone y además nos invita a las locuras, a lanzarnos a algo nuevo, y es que además nos apetece saltarnos un poco nuestras propias normas.

Nos apetece más lo prohibido, fantasear con lo que a veces se nos ocurre y quizás, por qué no, llevarlo a la práctica. Sí, sabemos que quizás se siga quedando en lo que ha sido hasta ahora, pero quizás este verano, sea el verano.

Desde luego a mí me apetece salirme un poco del tiesto, no lo vamos a negar, no sé si es por tanto encierro o porque mi imaginación necesita más vuelo que otras veces. La cuestión es que siempre he disfrutado de cada cosa que he hecho o he probado, y según voy cumpliendo años mi apetito es aún mayor, de viajar, de conocer y de vivir, sí, también de soltarme la melena, no lo voy a negar. Cuánto me acuerdo de esas abuelas que pasan de todo y hacen lo que les sale de las narices, porque como dicen, a su edad ya hay pocas cosas que les importan de verdad, el resto, no es tan importante. Cuánta razón tienen.

Incluso nuestra forma de mirar a los demás, ha cambiado. Es como si con el paso del tiempo, nuestro cerebro hubiera perdido las curvas dando prioridad a las rectas y así dejarse de tonterías y de pérdidas de tiempo.

Ya no te llevas mal rato cuando te fijas en alguien, éso parece que podría llegar a algo y te encuentras que es todo lo contrario, cerramos libro sin explicaciones y además el gran avance, tampoco queremos saber más, porque sí sabemos lo que valemos y las tonterías nos dan pereza.

Ay verano, qué ganas de sol y de miradas que se cruzan, de coger el coche y descubrir rincones de otros sitios y cuerpos, o incluso quizás descubramos algo que el nuestro aún desconoce.

Si hablábamos de pecar en el anterior post, en éste creo que todos lo vamos a hacer y no olvidar, porque fue realmente bueno o porque además seremos repetidores… veremos a ver con qué nos sorprende este verano y lo que nos pide el cuerpo.

Así que, que siga el baile, el sol, las ganas de dar ese paso que no nos hemos atrevido hasta ahora y por supuesto, no perdamos nuestra la esencia, la que nos hace ser nosotros y no permitamos que nadie nos fastidie ni un polvo, todo tiene su momento y ahora se trata de disfrutar. Ya no estamos para tonterías, tontos o quienes complican la vida.

Disfrutad y bailad, malditos, que el polvo no sea sólo el que levantan vuestros pies, sino el que os hace no pisar el suelo durante un buen rato porque estáis por las nubes o exhaustos por el placer.

Os espero el próximo miércoles, y así leeré esos comentarios que tanto me gustan y a los que respondo con ganas, porque todo en esta vida hay que hacerlo con muchas, muchas ganas…

G & G

PECANDO

Siempre hemos dicho que alguien está en la parra cuando está en su mundo y poco se entera. Pero también es verdad que algunos hacen que están en ella porque no quieren saber si su pareja le es infiel o no.

Yo siempre pensé que era mejor saberlo, pero últimamente, son muchas las mujeres que comentan, que prefieren no saberlo, no tienen ganas de un cambio en sus vidas, siempre y cuando cumplan con ellas. Están bien así.

Y yo me pregunto, ¿cumplir?, en la cama, en los regalos, en hacerte sentir la primera y única aunque sea un teatro… Bueno, hablo de ellas porque son las que me lo han contado, aunque he de decir que algunas, mientras no saben o intuyen si sus parejas les son infieles, se dejan llevar por almas más jóvenes a las que enseñar.

Son varias veces las que hemos tocado este tema, pero hoy cuando iba al trabajo escuché en las noticias una historia que desde luego es un extremo.

Imaginad que un hombre se enamora de una prostituta, no sería el primero, y la quiere sólo para él, para que sea su amante y esté dispuesta a viajar cuando él se lo diga y por supuesto con un buen sueldo, los billetes de avión y la estancia en el hotel corren de su bolsillo (todo un caballero). Hombre rico, varias residencias en diferentes países y ella con un sueldo de 10.000.-€, al mes tenía que follar mínimo 9 veces. Hombre, la verdad, no es tanto, lo que no sé es si él era muy mayor y su cuerpo no daba para más o… ahí lo dejo.

La cuestión es que ella accede, sólo está con él (y su marido) y viaja donde le indica. No sé si por la crisis, pero su sueldo se lo rebaja a 6.000.-€, aunque supongo que las veces no las rebajaría, tan tonto no sería. La cuestión es que en el último viaje ella no va sola y cuando le dice que le espere en la bañera aparecen dos individuos pistola en mano y le amenazan con matarle si no le dan una cantidad de dinero. Según ellos, iban de parte del marido de ella.

La cantidad era tan elevada que no podía hacer la transferencia de una sola vez porque tenía que hablar con su banco. A todo ésto, él desnudo escuchando cómo le amenazaban con matar a lo que más quería, a sus hijas, y además le enseñaron fotos de ellas y de algunas propiedades. Les hace una transferencia, ellos se van tras amenazarle y le indican que debe seguir haciendo las transferencias hasta cubrir una cantidad realmente elevada para no perderlo todo. En cuanto se queda solo, le da un infarto, es ingresado y ahí tras otra transferencia y ya desesperado habla con la G. Civil y les detienen.

Sí, es un caso extremo, pero hay una cosa cierta, hay que tener mucho cuidado con quien se elige de amante, porque los hay que no asumen que su puesto es ése, y quieren más, hasta el punto de hacer tambalear el mundo de cualquiera para que quien tiene pareja, lo pierda todo.

Y todo, tampoco se puede tener. Pero siempre pollo, siempre pollo… a veces apetece un filete, dicho por una persona que conocí hace mucho y al que nunca le quise preguntar qué tal los filetes o si ya se ha hecho vegano al perderlo todo.

Ay, las infidelidades, a la orden de día, sólo que hay algo que no ha cambiado, las mujeres siguen siendo más zorras, en el sentido de no decir nada y disfrutarlo mientras se pueda y quiera. Aquí a nosotras no nos gusta el parchís, por lo de contar y comer más de lo que ha sido, preferimos comer otras cosas y además, me aventuro a decir que las mujeres son más infieles que los hombres, pero se nota menos.

Creo que todos hemos sido infieles en algún momento de nuestra vida, imaginando, ocultando algo, acostándose con alguien, o coqueteando en una App de contactos o en un bar. Pero realmente qué es la infidelidad, para mí es serlo a uno mismo y sí, sin duda la infidelidad puede perdonarse, otra cosa es que se repita, y no estamos para perder el tiempo. Si me preguntan de nuevo si quiero saber si mi pareja me es infiel, quizás llegado el momento no quiera saberlo, pero quedarme con la duda pienso que es peor. El gran dilema. Y es que cuando vamos cumpliendo años damos más importancia a la lealtad. Aunque veo muchos con el Síndrome de Peter Pan, y encontrarse a ciertas Campanillas quizás no sea tan bonito y no te de alas. Y es que el verano está al caer y todos nosotros nos revolucionamos algo más, dejándonos llevar por situaciones que en invierno no pasan, aunque buscar el calor corporal, siempre sienta muy bien.

Tened mucho cuidado, que llevamos mucho tiempo sin salir, a ver si nos la van a liar parda, ni Peters ni Campanillas y sí muchas risas y buen sexo. De los de sudar y terminar sonriendo o a carcajada limpia, que éso da la vida.

Pero mientras, también nos seguiremos riendo en la radio, porque las conversaciones entre Charly R&R y yo, dentro y fuera de micrófono es un no parar. Así que si queréis escucharnos entrad en @Radioabordo. Y Buscando mi abridor está Instagram y Facebook.

Y hasta aquí la entrada de este miércoles, recordad que en agosto yo también me tomo vacaciones, pero hay muchos post que recordar y leer mientras me echáis un poquito de menos.

Hasta el próximo miércoles, deseando leer si os gustaría saber la infidelidad de vuestra pareja o no, aunque alguno también lo sea. Vamos a ver si alguien se moja, que ya hace calor para éso y mucho más.

G & G

CON LA COMIDA NO SE JUEGA

Siempre se ha dicho de las diferentes Apps para buscar pareja o polvo que son un escaparate, bien, hoy vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a hacer una comparativa muy sabrosa de nosotros mismos. No, no vamos a hablar de los alimentos que nos suben la libido, que supuestamente nos ponen cachondos y que nos hacen ver todo de forma subida de tono, entre otras cosas, porque de éso ya hemos hablado.

Y muchos os preguntaréis, y ¿a santo de qué?, la culpa la tiene un titular «Las 5 ideas más originales para disfrutar del pepino en su Día Mundial» y claro, mi imaginación ha volado, y el calor también ha ayudado, ¿de verdad hay un día del pepino?.

Para empezar, hay alimentos que juegan con nuestra mente, por ejemplo, cuando escuchamos la palabra nabo o ver un plátano bien puesto, una escena en la que comparten espaguetis o el espagueti, porque algo tan grande y compartido es muy porno, si, llamadme mal pensada, pero sé que vosotros y vuestra mente…

Creo que cada persona es un plato a degustar, unos nos gustan más que otros, los hay pintones, sosos o muy salados, de ésos que nos hacen reír, los hay que no sabemos por dónde pillarlos, hay combinaciones imposibles. Y es que el mundo de las personas y la gastronomía van en el mismo tandem. Que levante la mano a quien lo le guste comer … (o que le coman).

Por ejemplo, cuando vemos a alguien comer un helado, no sólo pensamos en si es de stracciatella (uno de mis favoritos) o de moras, terminamos fijándonos en la forma en que se derrite mientras lo arrastra con la lengua , porque nuestra mente sucia y retorcida piensa, «uy, que bien lo come», y si hasta ahora no ha sido así, lo siento, ya me has leído y nada será igual.

Sin duda Doña Imaginación siempre hace de las suyas. Por ejemplo, en escenas donde la gastronomía es una provocación, las fresas, ciertos olores que nos inundan al morder una pieza… siempre hay algo que nos recuerda un momento con alguien, o un olor que pasa fugazmente mientras paseamos. Esa tecla también puede resultar realmente puñetera al recordarnos lo que siempre quisisimos olvidar, pero al lado está la otra deseando conquistar nuevos olores y sensaciones.

Hay personas que son pura explosión de todo, de las que nos llenan de energía, de las que nos hacen disfrutar hasta lo nunca imaginado o probado hasta entonces. De las que son todo, un equilibrio de sabores y olores o esa explosión del placer. Sin duda el pack completo.

Y las que son sosas… no hablo sólo de la cama, para éso ya están las estrellitas, pero sí de los que no te dicen nada al verlos, ni siquiera te mueven un gusanillo con un beso, resultan pesados, como una tortilla prefabricada a modo adobe de barro. No hay forma de hincarle el diente.

Las hay como las ensaladas, de las que se quedan solas porque nunca se acaban y terminas jugando con el tenedor, haciendo tiempo para irte a casa y cocinar un solomillo al Pedro Ximenez.

Dependiendo del día somos más melosos o no, como el arroz, más cargantes, como una torrija de las consistentes, más cítricos con mucho humor negro, ése que no muchos entienden, más libianos como un buen tartar, con todo su sabor al fresco y elaboración cuidada.

Sin duda cada uno de nosotros somos un menú degustación, con unas necesidades que serán las que acompañen a nuestros platos, quizás por éso no sé vivir sin huevos y que los tengan.

Los hay provocadores y que nos agitan tanto que sacan ese lado que no siempre nos atrevemos a dejar visible y que es parte de nosotros. Unos le llaman el lado oscuro, yo prefiero llamarle tinta de calamar pero sin salir corriendo por ello. Sin duda las mejores personas son las que van de frente y disfrutan siendo ellas, dejándose llevar y por qué no, dejándose comer a modo delicatessen, porque no olvidemos que cada uno de nosotros somos un plato 5 estrellas.

Así que busca tu plato, tu postre o esa salsa que te anime, porque bien aderezado puede hacer que la degustación sea inolvidable, y quizás repitas, nunca se sabe. Hay platos Michelín que han casado como nadie y siguen disfrutando cada día de un buen menú degustación al gusto o al punto.

Si es que alimentarse bien es importante, comer y que te coman es todo un placer, siempre acompañado por un buen vino para antes o después.

Y es que la frase de que hay que comer sano, es sin duda la mejor combinación. Alimentos frescos, de los que invitan a repetir, sin sabores camuflados por el tema de la indigestión y mal cuerpo de después, de los que dejan buen sabor de boca y de cuerpo, y por supuesto de los que nos conquisten por la mirada, por el estómago y el emplatado sea impecable.

Hay que disfrutar de cada cata, aunque sea de la misma carne, ésa que no puedes ni quieres evitar seguir degustando, de la que engancha y nuestro paladar no olvida, y es que lo bueno no abunda.

Como siempre, un placer y en este caso, gastronómico, quizás ahora, muchos de vosotros no vea a las personas como un simple escaparate y sí como alguien a quien conocer para degustar su personalidad, para quizás, compartir un menú degustación.

Hasta el próximo miércoles, os espero en @radioabordo y en las redes sociales como siempre. Procuro contestar a cada uno de vosotros, gracias por vuestras confesiones y palabras de agradecimiento, ya sabéis que acepto temas e ideas para los miércoles.

G & G

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