LIEBRE O GAMO

Disculpad pero llevo un buen rato riéndome al recordar la palabra gamofobia, no había otro nombre donde el gamo fuera parte de una palabra, y no me extraña, quizás para salir corriendo en dirección contraria por el miedo al matrimonio.

La verdad es que ponemos nombre a todo, y ahora salir huyendo del matrimonio por lo visto afecta sólo a los hombres o el tanto por ciento es mayor en ellos. ¡Por favor!, metednos a nosotras también, que el anillo aprieta muchas veces. Supongo que las cifras aumentan hacia el lado masculino porque siempre se ha tenido la idea de que somos nosotras las que queremos casarnos, aunque no olvidemos que durante muchos siglos estábamos obligadas, luego pasamos a tener voz y voto, ser independientes y disfrutar sin casarse. Además, una vez que lo has probado y ves que no ha funcionado, lo lógico es no repetir (aunque ese es otro tema), no somos caballos y tropezamos más de los que nos gustaría, incluso con la misma persona, manda narices.

Cuántos miedos tenemos, al matrimonio, a que por culpa de los papeles se acabe o a perderlos por alguien que no esté a la altura de lo que queremos, y así podríamos llenar folios y folios. Reconozco que yo estuve casada, y desde luego no era la persona, pero si no pruebas, no lo sabes.

Luego están los que llevan 8 años juntos y se rompe, porque estoy convencida que el 8 es la pauta para: o se dan más pasos en la relación o ésto se va a la mierda. Y os aseguro que son más casos los que se van a tomar viento que los que siguen. Luego están a los que les va la marcha y se casan varias veces, no una ni dos, más, y yo estuve en la última boda. A ver si es verdad que a la última va la vencida, porque mi amiga empieza a ser una ruina para mi bolsillo con tanto bodorrio. A lo mejor lo suyo tiene alguna definición, pero la desconozco .

Ahora no me volvería a casar, pero sí haría una fiesta celta, pagana y divertida donde los amigos tendrían el papel más importante. Sería menos clásica y más atrevida, no sé si son por los años o porque me gusta lo diferente, aunque he de reconocer que tengo mi lado clásico o de protocolo.

No sé si en mi caso en vez de gamofobia es lincefobia, liebrefobia, no lo sé, pero no lo diré muy alto no vaya a ser que repita y ya la hemos liado.

Ay el matrimonio, cómo ha cambiado la película, antes todas las mujeres esperando ese momento y ahora muchas de ellas rezando para que la otra parte por fin de el paso de dejar a la mujer y así no ser la otra. O muchas casadas echando la canita al aire y mantener un equilibrio entre lo correcto y seguro y lo emocionante y la vidilla, o al revés, que no somos tan diferentes.

Cierto es que siempre los hombres han tenido más libertad, pero también conozco a quienes les hace ilusión pasar por el altar e incluso no catarse hasta después. Algo muy respetable, pero que nos choca en este siglo. Sea cual sea tu postura (y aquí cada cual que piense en lo que quiera), disfrútala, con o sin matrimonio, porque si no es así, sal corriendo aunque no seas gamofóbico y corras como un animal salvaje.

Si (te)corres o haces que otra persona (se)corra que sea porque se disfruta, las fobias para otros temas y la responsabilidad con uno mismo en primer lugar. Nada como respetar lo que tú crees para que todo salga mejor. Nunca seas el otro o la otra, porque entonces es que la otra persona no te aprecia y éso que se pierde.

Muchos dicen que cuando uno se casa el sexo muere o va agonizando hasta que brilla por su ausencia, quizás doña Rutina y doña Ponle Ganas tienen algo que ver. Sea cual sea tu situación, corre pero de placer. Hasta el próximo miércoles y mil gracias por los mensajes que recibo para que sean publicados en el libro de forma anónima.

G & G

VIKINGOS Y SEXUALIDAD

Ya sabéis que de vez en cuando me gusta sumergirme en la historia y contar aquello que me llama la atención o simplemente aprender de su cultura. Siempre me ha llamado la atención la cultura vikinga, por varias razones, porque se ha ido perdiendo paulatinamente en el tiempo y porque toda la información relativa al sexo o su sexualidad ha sido obviada en gran parte por los cronistas cristianos. Siempre tan pudorosos con lo ajeno pero luego saltándose todo lo que les interesaba. Y es que el sexo era pecado… no lo olvidemos.

La moral sexual de los vikingos ha sido mucho más abierta que la del resto de Europa, y es algo que siempre me ha despertado curiosidad. Se les tenía como personas rudas, pescadores o agricultores, pero hay algo cierto, muchos deberían aprender de su cultura y moral.

La poligamia estaba permitida, ellos podían tener varias concubinas para su satisfacción sexual, e incluso tenían sexo delante de otras personas, ese pudor que muchos podemos sentir, ellos no lo tenían, su sexualidad era libre de cuerpo y mente. Incluso cada hombre podía tener dos mujeres y todos los hijos, tanto de una como de otra eran legítimos. El matrimonio se denominaba «more damico» y pese al cristianismo, estuvo vigente durante varios siglos. Muchas costumbres continuaban de forma clandestina. Antes por supervivencia y ahora en cambio, lo prohibido nos da morbo.

Beautiful Blonde Sword wielding viking warrior female

En la sociedad vikinga la mujer era muy respetada y si hablamos de su rol sexual, no era la propiedad de su marido y tenía gran libertad, algo de lo que carecían las mujeres del resto de Europa y además, siempre estaban unos cuantos peldaños por debajo del marido, siendo en muchos casos menospreciadas hasta la saciedad.

Podían divorciarse, y si era una mujer libre y la violaban, ese delito se pagaba con la pena de muerte sin contemplación alguna. Normalmente eran las mujeres las que decidían divorciarse, ya que ellos tenían que devolver la dote y no les salía rentable económicamente. Así como los padres decidían el matrimonio, finalmente ellas podían decidir si ese matrimonio seguía o no, al igual que ellos.

¿Os imagináis poder solicitar el divorcio por insatisfacción sexual sin ser cuestionadas o cuestionados? más de uno/a lo ha pensado alguna vez porque alguien no funcionaba, o incluso volver a casarse sin dar más explicaciones, ésas que tanto piden muchas personas o se dedican a poner zancadillas porque quizás … tienen una deuda con el sexo, ¡disfrutarlo!.

Si hablamos de la sexualidad en su cultura, lo que preocupaba era la no descendencia, y el homosexual era visto como activo o pasivo, así de sencillo, y obviamente el pasivo salía mal parado porque ya no era el dominante y superior, y es que no hay que olvidar que muchos sacerdotes estaban vinculados con la homosexualidad y al dios Freyr, de ahí sus vestimentas y peinados femeninos. Magia, sexualidad, folklore germánico y leyendas, una mezcla que no deja indiferente. Sin duda una cultura a la que investigar y de la que aprender a ser libre, ya que ahora somos más esclavos que antes en lo que a sexualidad se refiere. El qué dirán, éso no está bien… y es que el sexo es libertad de mente y cuerpo, si no seguiremos anclados y no disfrutaremos de nuestros cuerpos tanto solos como acompañados.

Y a medida que me sumerjo en las diferentes culturas, me doy cuenta que la mentalidad abierta respecto al sexo es una maravilla, sin tabúes, ésos que aún nos invaden, no sé si por cultura, porque vamos como los cangrejos o porque los miedos nos cierran las puertas del disfrute.

Y es que la mujer vikinga tenía la libertad de ser lo que quisiera, esposa, prostituta, lesbiana (siempre y cuando aportara descendencia), sin duda una cultura donde el hombre tenía su estatus y la mujer también, muchas de ellas al divorciarse vivían de las rentas de su patrimonio. No depender de nadie hace que el sexo sea aún mejor, os lo aseguro. La libertad sienta muy pero que muy bien.

Así que a volar y a dejarse llevar por lo que nos haga disfrutar, que a nuestra edad nos lo merecemos.

Así que saquemos todos ese lado vikingo que muchos tenemos, sobre todo por el tema de los tabúes, tenemos un cuerpo para disfrutar, una mente provocadora si la provocan, ganas de piel y de que se nos erice, ganas de…

Y como siempre, os espero el próximo miércoles, gracias por los correos y privados que me van llegando y que de forma anónima formarán parte del libro que va tomando forma, aún estáis a tiempo de enviarme vuestras experiencias más divertidas en lo que a sexo se refiere, anécdotas inolvidables y aquello que os gustaría leer en este pequeño libro.

Os leo y contesto, siempre es un placer hacerlo.

G & G

A NOSOTRAS TAMBIÉN NOS PASA

Sí, siempre se ha dicho que los hombres sólo buscan follar, pero por lo visto nosotras nunca hemos permitido que éso pasara por nuestras cabezas, nunca, nunca, no sé si por ser pecado, porque hay que esperar… (no sé a qué… pero hay que esperar), y porque necesitamos tiempo. Pero qué tiempo ni qué narices, vaya excusas que ponen algunas sabiendo que a nosotras también se nos pasan muchas cosas por la cabeza, como a ellos o más. El cuerpo sabe cuando quiere guerra.

Hay citas que no llegan ni a 5 minutos, otras simplemente son un polvo, otras el polvo nos produce alergia y en cambio hay otros que son adictivos e incluso llegan a ser una relación. Aquí Marie kondo poco orden podría aplicar, porque nunca se sabe.

No es cierto que ellos siempre piensen en lo mismo, pero cuando algo nos gusta y alguien nos gusta, fantasear suele ser lo suyo, y si además se cumple y se disfruta, por qué no. El problema es cuando no se es claro o clara con la otra persona y no se le da la opción «de si le apetece lo mismo».

Por lo visto, según esta sociedad sólo ellos piensan en el sexo en la primera cita, pero muchas que llevan sin depilarse ni lo sé, deciden quitarse la capa mullida de invierno para sentir menos peso mientras pasean porque quieren conocerle antes de… «Parfavar» hay que cuidarse siempre, no por ponerse un bikini o quedar con alguien hay que pedir cita para depilarse. Ésto me recuerda a la entrada de DepilArte y algunos comentarios, que dicho sea de paso, eran muy divertidos, por si queréis leerlos.

Nosotras también lo pensamos, no somos de piedra, y cuando alguien nos gusta y nos pone es inevitable pensar en el sexo con esa persona, aunque no tengamos ni idea de si pasará algo o no, por algo existe el verbo fantasear/empotrar.

Así que sí, nosotras también pensamos en ello aunque no lo digamos. No os confiéis, podemos sacar ese lado salvaje cuando nos apetezca y nos ponga mucho esa persona. Provocar sutilmente sienta muy bien y es muy divertido.

No importa si el cuerpo te pide acostarte en ese momento de locura y ganas, no somos de piedra y las sensaciones son las que hacen que demos ese paso o no.

Y es que ¿a quién no le gusta el sexo? o mejor dicho, el buen sexo, que empieza por cuidarse uno mismo y no esperar a que pase algo. Esas primeras citas llenas de nervios y ganas, de pelillos a la mar, de desmelenarse, de contar lo contrario a lo que has hecho, porque las hay muy dignas y dignos. Que nunca pensamos en acostarnos la primera vez… dicen.

Y es que según el estudio Ulises, los españoles de media tenemos sexo una vez a la semana. O ésto está muy mal repartido o va a ser verdad éso que dicen de los sábados. Aunque también es posible que no utilicemos las frases adecuadas. Así que vamos a ponernos en situación, nada de decir frases picantes sin una voz dulce, una buena voz estimula la liberación de dopaína y éso hace que te ponga más y por supuesto, actitud y ganas. Susurros al oído, respiración en lugares estratégicos y la estimulación verbal. Ahí debe haber subida de tono en lo que digas, besos, juguetes… todo, todo… y dejarse llevar.

Y cuando alguien dice «puedes hacerme lo que sea, quiero sentirte dentro o te espero en la cama» ahí ya no hay freno que valga y nadie se puede escapar a las garras del sexo, tan sólo dejarse llevar y disfrutar. Siempre podrás decir que no ha pasado nada porque aún os estáis conociendo.

¿Sabéis que llevamos hablando de sexo en este blog año y medio?, se dice pronto… y es por ello por lo que quiero haceros partícipes del libro que estoy preparando, porque cada uno de vosotros hace que siga aquí cada semana.

La pregunta que lanzo es la siguiente:

Cuál es la mayor locura que has hecho con alguien en el sexo o la más divertida.

Podéis escribirme a buscandomiabridor@gmail.com o enviarme un privado por las Redes Sociales de Facebook o Instagram que muchos seguís, será publicada sin nombres y seréis parte del libro que verá la luz y así tendrá un pedacito de vosotros, que siempre hace ilusión y a mí ni os cuento.

Como siempre, daros las gracias, deseando leeros y por supuesto, plasmar vuestras historias en este pequeño libro que va tomando forma.

Hasta el próximo miércoles y a los nuevos, bienvenidos.

G & G

ESCORT MADURA

Arrancamos de nuevo y pecando, éso que nunca debemos dejar de hacer. La verdad es que estas vacaciones he podido escuchar muchas opiniones sobre el sexo y muchas más de descontento. Ains, si es que no aprendemos, seguimos aguantando, las miradas se nos van a otros sitios, las manos… pobres, lo que han dado de sí algunas.

Y es que cada vez son más las personas que tras el verano deciden darse un tiempo y probar cosas nuevas, quizás desfogarse o simplemente ser uno mismo, ése que no ha podido ver la luz desde ni sabemos.

Mucho ponemos en nuestra boca la frase «una señora en la calle y una puta en la cama», por supuesto que debe ser así, si no, vaya vida más aburrida cuando el picante sólo lo saboreamos en la mesa.

Y ya que hoy arrancamos nueva etapa, ¿por qué no hablar de las escorts maduras?, sí, parece que todas tienen que ser jovencitas y tener buen cuerpo, pero a los que ya tenemos una cierta edad éso nos sabe a poco, como mucho a aperitivo. Y he de decir que las maduras te harán pecar mucho más, y no sólo por ser escort, sino porque hay más experiencia en todos los aspectos.

Y es que cualquiera de nuestra edad puede ser escort con su pareja, sorprenderle sin ropa interior en una cena de empresa, provocar nos gusta y nos pone. Ser unas señoras discretas e indiscretas con nuestra ropa interior, esas transparencias que tanto gustan, los ligueros sujetando esas medias pidiendo guerra…

Sin duda todas tenemos ese lado oscuro y que tanto deseamos sacar, pero no sale con cualquiera, porque el sexo es divertido y no todos saben jugar.

Así que una escort madura siempre va a proporcionarte más placer, por experiencia y porque siempre te van a ofrecer mucho más que alguien joven, ser madura no significa no cuidarse y no tener un buen cuerpo, y aquí sobre gustos los colores.

Es más, muchas son contratadas no sólo para una noche o día de sexo, sino para hablar o ser una acompañante. Y es que tener 40 o más no sienta nada mal. Lo importante es saber vestirse para que te desvistan con ganas mientras te desnudan con la mirada pensando en lo siguiente, disfrutar de todo.

Muchos habrán pensado que hablaría de una escort tal cual, pero todas tenemos esa parte, algunas disfrutan siéndolo con su pareja y otras prefieren no tener pareja y disfrutarlo de otra forma. Así que si que si me estás leyendo, saca ese lado de quien te gusta y será inolvidable, nunca se sabe cómo empieza una historia, puede ser teniendo un buen sexo y conocer cada rincón de su piel o tomando un café mientras nos imaginamos desnudos o cómo seríamos en la cama… la imaginación es nuestra mejor aliada.

Si pagas o no, disfruta del buen sexo, con quien te ponga y saque ese lado salvaje que no a todos enseñas, y recuerda, los maduros o mayores de 40, tenemos ese algo especial llamado cocktail de oda al disfrute, con una rodaja de picardía, unas gotas de morbo y servido en la bandeja del placer junto con un poco de lujuria, tan sólo queda disfrutarlo con quien se desee.

Como siempre un placer volver a saber de vosotros, espero que estas vacaciones tan merecidas sean dignas de recordar y de no poder contar todo…

Hasta el próximo miércoles, vamos a ver cuántos prefieren una escort madura …

G & G

Antes no pasaban estas cosas… decían.

Papiro de Turín (reconstrucción)

Cuántas veces hemos tenido que escuchar éso de, antes no pasaban esas cosas, la gente ahora va a lo que va, el sexo ya no es lo que era, sois unos depravados… como para colgar este papiro en casa de la abuela. Y es que no hay que olvidar que el sexo ha estado presente siempre y en cada civilización. Pero hoy vamos a tocar las prácticas sexuales de algunas civilizaciones muy avanzadas. Empecemos por este papiro mencionando que a ellos también les preocupaba el tamaño y quedar bien, así que mucho no ha cambiado la cosa.

Se divide en 12 viñetas, así que podría ser la primera revista porno, donde muestra las debilidades del ser humano, porque aquí el tamaño también importa casi tanto como las apariencias. Penes enormes y erectos, prostitutas tocando la lira, o dejándola caer para tocar otras cosas, aquí la cuestión es tirarlo y tirarse todo.

Hemos pasado de conquistar con la música a hacerlo por el estómago, a ser precavidos (algunos) para que no nos pillen, aunque a otros les pone, vamos, todo lo contrario a esta civilización. A veces creo que en ciertas cosas vamos como los cangrejos. Aunque hoy he de reconocer que me he acordado mucho de una amiga al saber que Cleopatra ya tenía su vibrador, un papiro enrollado con abejas dentro. No sé qué pensar, quizás no disfrutaba tanto con Julio César o Marco Antonio. Lo que sí sé es que mi amiga me tiró la cerveza como una histérica cuando una abeja intentó colarse entre sus piernas, y mira, ahora resulta que otras lo disfrutaban. Yo no cambio a mi Nemo por nada. (Quienes me leen, saben de lo que hablo).

Siempre digo, que disfrutar es otro cantar, incluso sin lira. No sé vosotros pero a priori no me he planteado nunca hacerlo donde me vean, aunque lo imagine y me de su morbo, pero los egipcios estaban muy acostumbrados, ya que las casas eran pequeñas y pasaba todo el mundo, aunque no me imagino estar haciéndolo y que la vecina me pida la sal estando en pleno apogeo, o estar rodeada de vajillas con falos tallados, no sé, da la sensación de que la imaginación va a hacer de las suyas y todo el día caliente, con el calor que estamos pasando ahora.

Si hablamos de una ciudad caliente y llena de sexo, sin duda Pompeya, ciudad del Vesubio y mucho más. ¿Os imagináis ir andando y ver graffitis en las paredes con mensajes como Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”) o  Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”), haz éso ahora en tu casa a ver qué tal. Si lo pensamos es como alardear de lo bien que te lo has pasado y cuánto sudas, ni Radio Patio lo haría tan bien.

Además, tenías de todo, los prostíbulos (llamados lupanares) con pinturas realizando diferentes posturas sexuales, camas de piedra y algunas con la almohada tallada… éso sí, cómodas por mucha paja que le echaran, no eran.

Pero lo mejor es que si alguien quería placer, tenía que seguir los penes que estaban tallados en las calles, ahora está más complicado, como no los dibujen por las carreteras alternándolos con las lineas discontinuas… ¿os lo imagináis?, seríamos como Emilio Aragón siguiendo aquella linea amarilla hasta terminar en las casa de las luces.

Sólo espero que no necesitemos tanta señal para disfrutar, o que muchos aprendan a leerlas, que ésa es otra.

Espero que esta pequeña dosis de historia os guste y si podéis visitar algún día Pompeya, lo hagáis, aunque siento decir que sólo notaréis el calor si hace buen día, lo otro depende de vosotros.

Como siempre, un auténtico placer y deseando leeros. Sabéis que siempre contesto y además será un gusto leer propuestas.

G & G

MENÚ GASTROSEXUAL

A quién no le gusta una buena comida, degustar, probar sabores, investigar y sobre todo disfrutar. Seguro que a más de uno se le hace la boca agua sólo de pensar lo que le gustaría comer. Y de comidas y subida de libido vamos a hablar porque no lo neguemos, la vista es importante pero lo que se come también.

Dependiendo el momento somos mucho más sibaritas y no nos importa que la ración sea pequeña, porque si hay algo realmente divertido es tener un plato grande, donde degustar pequeños trocitos de fruta, un buen plato, un cuerpo caliente, deseando sentir nuestros labios y notar ese pequeño roce.

En cambio otras veces nos apetece más «carnaza» menos que picar y más que agarrar. Pero antes no nos olvidemos del juego, de hacer hambre y por qué no, subir un poquito el calor con algún que otro alimento, estoy segura de que os sorprenderán los que nos suben la libido y ayudan a excitarnos aún más. Vamos a salirnos de los tópicos, que siempre se agradece.

Soy muy partidaria del picante, insinuarse, jugar, provocar al oído mientras contamos lo que nos apetece hacer, o simplemente decir que no llevamos ropa interior en un sitio público, porque es ahí donde las caras cambian al no poder hacer ciertas cosas que se nos pasan por la cabeza, al menos en ese mismo instante en el que nos informan.

Siempre nos han mencionado el chocolate porque aunque no lo sepamos, contiene feniletilamina, una droga natural que nuestro cuerpo produce, algo parecido a cuando nos enamoramos, quizás sea esa la química de la que muchos hablan. O las ostras, yo, particularmente, y aunque suene muy mal, soy más de almejas, crudas o en salsa marinera, por si alguien ya estaba pensando mal, que somos muy dados a ello y más aquí.

A muchos os pone el chocolate o quizás más «el mojar», sea lo que sea, que sea disfrutando, bien con la boca o los dedos, mancharse y disfrutar va en uno. Pero claro, ésto suena muy sensual si lo comparamos con el ajo, sí, mejora el deseo, ¿de verdad?, lo que yo no tengo tan claro si es el deseo de salir corriendo o llenar nuestra boca con otro ingrediente que sepa mucho mejor o al menos sea más agradable. ésto ya es al gusto del consumidor.

El anís, éso que muchas abuelas se tomaban a escondidas o a pequeños sorbos, ¡no sabían nada!, cuánto tenemos que aprender de nuestros mayores. Con la excusa de los dolores abdominales, por su lado curativo, nunca nos contaron que se entraba en calor, la temperatura subía y el cuerpo se animaba. Por ejemplo, los griegos utilizaban sus semillas para subir la libido y además recordemos que son la base del Pernod, una bebida francesa del siglo XIX, por algo sería y por algo triunfó.

Las fresas siempre han sido unas de las grandes conocidas, hoy he comprado unas cuantas, a ver qué tal ese libido, aunque soy más partidaria de cogerlas con los labios de la espalda de quien me pone, mucho más que comerlas en su plato aderezadas con algo dulce, aunque se aceptan ideas.

La cuestión es que la gastronomía, cuidarse y el color cada vez está más en auge, ¿os acordáis de Popeye y sus espinacas? pues ahora entiendo por qué Olivia estaba tan contenta y es que todos los vegetales de hoja verde y grande ayudan a que nos vengamos arriba, empiezo a pensar que ese músculo tan desarrollado de su brazo era una forma más sutil de decir al mundo lo cachondo que estaba, porque Olivia siempre estaba feliz, ahora sabemos por qué.

Hay qué ver lo que hacen los alimentos y la imaginación, incluso ese regaliz de palo que tantas veces nos hemos metido en la boca sin saber sus efectos. Sí, habéis leído bien, tiene un alto contenido en minerales y vitaminas B y C que hacen que nuestras hormonas sexuales aumenten su producción, y sus efectos son casi inmediatos (os imagino de camino al kiosco como cuando éramos pequeños y comprar unos cuantos). Y como curiosidad, en los países árabes lo mezclaban con Jengibre (otro que ayuda) para la fatiga sexual. Y en Bolivia lo utilizan para problemas de impotencia.

Y es que la base es un buen plato donde poner en marcha nuestra imaginación, degustar lo que nos gusta de forma divertida y compartir experiencias gastronómicas, no siempre hay que estar bien sentado y vestido de etiqueta, es mucho más divertido perder lo puesto y descubrir rincones donde poder seguir comiendo.

Espero haber dado alguna que otra idea para organizar un menú sexual muy divertido, quizás alguien se anime y le sorprenda a quien se quiere comer, no perdamos el apetito y la imaginación, os aseguro que si dais rienda suelta os sorprenderéis de lo que es capaz nuestra mente y cuerpo.

Como siempre, un placer, ya sabéis que estoy en @radioabordo donde las risas están aseguradas cada martes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Deseando leeros y quizás me deis alguna receta de las que animan aún más. Hasta el próximo miércoles.

G & G

DESAYUNOS SALUDABLES

Sin duda, hay algo que está a la orden del día, la alimentación y el ejercicio. Y es que si uno quiere puede poner todo en práctica y de una forma mucho más placentera que como nos lo venden, os lo aseguro.

A mí me gusta ser el desayuno, no lo voy a negar, no hay nada más placentero al despertar que ser comida, lamida, mordisqueada y excitada a más no poder hasta que la humedad te invade. Sí, estar dormida, y despertar porque notas caricias por el camino que llega al sexo, siendo unos dedos quienes abren paso para que una lengua húmeda y llena de ganas te humedezca e invite a tus piernas a separarse, sabiendo que el placer va a ser tal que no pueden negarse.

Empezar a abrir los ojos, mientras esa lengua se mueve descubriendo nuevos rincones, nuevas sensaciones, provocando escalofríos haciendo que mis pezones salgan de su letargo y vayan despertando como yo, junto a mi cuerpo que comienza a moverse por la excitación. Sí, él, provoca éso cada mañana, o a media noche o cuando sea, porque para disfrutar no hay horarios. Y no puedo evitar acercar mi mano, acariciar su cabello y agarrarlo fuerte cuando mi excitación sube, mientras él hidrata mi piel y juega con sus dedos, lengua… consiguiendo acelerar las pulsaciones, porque sabe que me gusta y porque sabe que éso no va a quedar así, comenzando un juego de miradas, sabores y movimientos que provocan aún más placer.

Y es que no podemos evitar disfrutar de lo que nos gusta, saborearlo y hacer que despierten los sentidos y otras cosas. Llegando al límite, muy húmeda y sin poder resistir más, sigo mi instinto, su cuerpo, y ahora soy yo quien se desliza por su torso, humedeciendo el recorrido para no olvidar por dónde volver a su boca.

Mientras bajo, le rozo con mi pecho, aún con los pezones duros tras comerme, asi que le separo las piernas para colarme entre ellas y comienzo a acariciarle con mi lengua, arropándole con mi boca, moviéndome… Cómo me pone excitarle, presionarle con mis labios mientras mis manos le acarician íntimamente, erizando su piel y notando cómo pide más. Los cuerpos siempre piden guerra cuando han conocido un compatible.

Notar su dureza al comerle y después clavarme, siendo cómplices del placer, de miradas sucias y traviesas, sabiendo que al recordarlo volveré a estar húmeda imaginando esos momentos. Porque cuando hay complicidad, hay todo.

Y es que cuando dos cuerpos se caen bien, no hay dietas que lo superen, no hay retención de líquidos, aunque sí mucha humedad que viene muy bien para el resto de ejercicios ya que ayuda a deslizarse mejor por el cuerpo que nos pone. Incitación a querer más, a sentirse cerca, muy cerca y dentro, consiguiendo más excitación.

Dicen que el roce hace el cariño, pero un buen sexo engancha, vaya que si engancha, es más, muchas relaciones han empezado con muy buen sexo antes de iniciar algo más. No importa el orden, puedes empezar con sexo del bueno y querer conocer más de la persona y su cuerpo o pensar en prepararte un buen baño y dejar que tus dedos hagan lo que otro cuerpo no ha sido capaz. En cualquiera de las opciones tu cuerpo estará húmedo. Ahora tú decides qué desayuno te apetece más…

Hasta el próximo miércoles, espero leeros y que me informéis de lo bien alimentados que estáis.

G & G

VINO Y SEDUCCIÓN

Si hay un compañero de baile que seduzca y provoque, sin duda es el vino. Comenzando por el arte de sujetar la copa, la forma de mirar a la persona que te gusta mientras mojas tus labios en ese zumo de uvas, o lo que pasa por nuestra cabeza mientras su olor nos inunda.

Podemos decir que es como una conquista, primero nos sirven un poco para que lo probemos, al igual que esas primeras miradas a ver qué pasa, si nos miran, si notamos esa química que hace que nos acerquemos para conocer en la distancia corta a esa persona. Seguidamente, nos acercamos la copa a la nariz para saber si lo que hemos visto, nos gusta aún más por su olor, el cual juega un papel muy importante al conocer a alguien, puede acercarnos más o hacer que nos alejemos sutilmente para decidir no tomar más. Luego se debe dejar un rato oxigenándose, como si de una pequeña conversación se tratara para saber si queremos que esa persona se acerque más a nosotros o no, y si es así quizás dejemos que nos bese, como el vino para dejarse saborear.

Y es que todo, absolutamente todo, con calma se saborea más. Podemos ser más intensos, más suaves, más afrutados o gran reserva, todo depende del momento y en el punto que nos encontremos. A veces está bien ser como el vino joven y dejarse llevar, otras en cambio nos apetece un sabor más a domingo, sin sabores fuertes pero si serenos.

Hay vinos que dicen que son para las mujeres, por ser afrutados, pero es cierto que a la gran mayoría de los hombres les gustan, porque en el fondo todos tenemos ese lado masculino y femenino, y a veces se hacen notar. Otras somos intensos, como si de un día duro se tratara pero en el que nos sentimos orgullosos porque todo ha salido bien y ha merecido la pena.

Y es que besar sabe tan bien, notar esa humedad en los labios, saber que no es algo efímero y que quizás al día siguiente te despierten tras haber sido cómplices del día anterior, o de esas manos que te entregaron la copa que cogiste delicadamente y con la que jugueteaste en algún momento pensando lo que te apetecía disfrutar con la persona que te miraba, mientras bebía de la suya.

Ay Baco, la que has liado, siempre pendiente del disfrute con este zumo de uvas que ya apuntaba maneras desde aquella parra cubriendo las vergüenzas de Adan y Eva. Creo que la manzana poco tuvo que ver, aunque si era dulce quién sabe.

Y es que estar desnudos mientras se disfruta ese vino y la piel se deja ver para ser acariciada y catada, hace que la seducción y los escalofríos recorran nuestros cuerpos para ser «agarrados» como si de una copa de vino se tratara. Primero con miedo y después con seguridad y juegos, ésos con los que fantaseamos al mirar a alguien, copa en mano o no. Ésos que nos hacen sentir vivos mientras Baco se apodera de nosotros y afloran las fantasías más tímidas.

No sé si eres de blanco o de tinto, si eres de cama o donde se tercie, si eres del tiempo o prefieres subir la temperatura, aunque a veces tengas que bajarla con algo más fresco. Lo que está claro es que cada uno decide la temperatura en la que disfruta y hace disfrutar.

De ti depende que el baile siga y la seducción haga su juego, quizás el vino tenga su propio lenguaje al igual que los abanicos, por la forma de coger la copa, acariciarla y jugar con ella o de cómo bebemos y miramos mientras humedecemos los labios dentro de ella y fuera. Lo que está claro es que con un buen vino y una mejor compañía las miradas son diferentes.

Quizás sea la razón por la que una botella de vino siempre es especial, porque tras quitar el corcho nunca se sabe lo que puede pasar.

Espero que disfrutéis de cada olor, del cuerpo, la textura, su movimiento y provocación, porque ahora no estaba hablando de vino, sino de quien sea capaz de despertar esas fantasías, morbo y ganas a cualquier hora. Con quien brindes desnudo y seas cómplice de la humedad de sus labios. Sólo queda elegir la temperatura.

Como siempre un placer escribir y leeros, con el añadido de que esta semana pude conocer en persona al ganador del sorteo, y entregarle su regalo, del cual hay fotos en Instagram y Facebook, y sí, parte del mismo era un Satisfyer, en este caso masculino. Cómo me gusta que los hombres descubran que hay más juegos para ellos de los que se imaginan.

Como siempre, sabéis que podéis escucharme en @Radioabordo donde las risas están aseguradas, porque al final, hombres y mujeres no somos tan diferentes y descubrimos mucho juntos, como Charly y yo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de «es que te ponía mirando a Cuenca», hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería «postura de perro» o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado «tocar la Zambomba»… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la «poda» que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un «aquí huele a pollo quemao».

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

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