Leer entre comillas.

Sí, el sol nos da la vida, nos invita a llevar menos ropa o a quitarla, salir, disfrutar, que nuestra mente vuele y las canciones suenen diferente.

Hoy he salido a la terraza, y como no puedo escuchar la vida sin música, ahí estaba yo, soñando con Adam Levine (el de arriba), visualizando ese video donde sorprende a los novios y todos se emocionan, sí, yo también, pero porque no me pasó a mí.

Y es que si nos ponemos a analizar… algunas canciones tienen miga, y si os fijáis, estoy hablando de canciones cantadas por ellos. Por ejemplo, si os digo; cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca, muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café… es que me dan ganas de comerle y lanzarme sobre Adam, ser su cuchara mientras me muevo, (él la taza, por supuesto) porque aunque no soy de café podemos poner la nata. Ay Miguel, lo que te gusta provocar.

Y de repente, te viene a la cabeza aquella canción de Juan Luis Guerra, en la que nos dice;

Quisiera ser un pez, para tocar mi nariz en tu pecera, y hacer burbujas de amor por donde quiera… pasar la noche en vela mojado en tí. Un pez, para bordar de corales tu cintura y hacer siluetas de amor bajo la luna… saciar esa locura mojado en tí.

Por favor, de ponerme encima, pasamos a entre mis piernas, éso me recuerda a aquel primer post que escribí del cunnilingus, ¿os acordáis?, menos mal que las canciones son espaciadas en años, porque si nos ponen todas seguidas, nos da algo, ésto parece una partida de dados eróticos. Y es que el sexo, siempre está presente en nuestras vidas, incluso en las canciones más inocentes, sólo hay que saber leer entre comillas y moverse como pez en el agua.

Y de repente, llega Pereza, cantando éso de “qué bonito mirar la sombra que hacen tus rejas mientras meto las orejas en el centro de tu andar” . Aquí nos ha tocado el mismo dado, señores, a seguir dando placer.

Pero no nos olvidemos de aquellos años de la copla en los que la picardía y el sexo iban de la mano, aquí una de las más ardientes era Rocío Jurado, una mujer adelantada a su época. Si te dijera que el clavel al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendido que está quemando mi piel… ¿Qué cuerpo se te queda ahora?.

Era la canción que ponían mis padres los domingos en el coche, creo que no eran conscientes de su significado, o sí, aunque a lo mejor pensaban que la niña no se enteraría, un poco tarde, pero aquí estoy. Hay muchos claveles en el mundo y mucho que encender. Hay muchas personas que estamos deseando encontrar quien nos encienda, y no precisamente un cigarro.

Ay, que no nos falten nunca las ganas de todo, de vivir, en definitiva, y como hoy la cosa va de música, no quería acabar con la canción del Chiringuito de Georgie Dann, otro que tal baila, donde el menú era conejo a la francesa, pechuga a la española y almejas a la inglesa.

Os dejo otra de las canciones que insinúan, provocan y tiene un cierto juego. No sé si os pasa a vosotros, pero hay olores, miradas, canciones… que nos recuerdan a alguien, pues recordemos a los que nos hacen sonreír, quizás nos esperen con alguna canción que ya no escuchemos como antes, mía culpa.

Hasta el próximo miércoles, espero que me contéis alguna canción más, de las que tienen miga y muchos recordemos al leerlo.

G & G

El interior, importa.

Sin duda, la ropa interior, importa, y si tienes una cita aún más, o al menos éso pensaba hasta esa noche. Os pongo en situación, había quedado varias veces con él, y una no es de piedra y como nunca sabía cuándo iba a pasar algo más, siempre me ponía mi mejor ropa interior, por si acaso.

Ese día fuimos a cenar y creo que ninguno de los dos podíamos resistir más tiempo a lo inevitable, así que fuimos a su casa y ahí estaba yo, con el calentón del siglo nerviosa y pensando, por dios que se quite el pantalón ¡que no puedo más!. Al final, se lo empecé a quitar yo y de repente mi cuerpo se paralizó ante semejantes vistas… Aún es el día que no sé cómo describir ese momento en el que la S de Superman se reflejaba en mis gafas.

Claro que si me pongo a pensar en la variedad de ropa interior que hay no sé que es peor, si un hombre que va con relleno, o con una S en los huevos.

El día que dejé a mi marido tiré todas la bragas, sí, era mi forma de empezar una nueva etapa, a lo mejor la de él era empezar a volar, fuera del nido.

¡Vamos a dar importancia a la ropa interior de hombres y mujeres! porque a quién no le gusta encontrarse unas buenas vistas… Muchas veces hemos dicho éso de cómo le sientan esos pantalones, algo que es aplicable a esa pequeña capa antes de llegar a la lujuria.

Y es que hay ropa interior que provoca a todo, es como una recompensa, ver que la otra persona se cuida, gusta. Por éso nunca entenderé por qué hay personas que no le dan la importancia que se merece, no sólo por si tienes un encuentro de lo más apasionado, sino porque hay que sentirse guapos siempre, incluso con lo que los demás no vean. Así que aprovecha para dar una vuelta a tu cajón y tira aquello que no te haga sentir deseable.

Claro que también da mucho juego no llevarla o que te la quiten con la boca. Ains, este confinamiento me está volviendo loca, lo que daría yo por sorprender a mi chico en un bar y susurrarle al oído que me acabo de quitar la parte de abajo en el baño. Y es que el juego con la persona indicada, la complicidad y el humor hace que el cuerpo se deje llevar olvidando todo para recordar cada momento disfrutado, cada rincón recorrido y cada gemido de placer.

Sí, la ropa interior no lo es todo, pero cómo nos gusta, porque hace volar nuestra imaginación pensando en cómo quitarla, aunque a veces con el calentón termina en cualquier parte, no quiero ni pensar lo que se habrán encontrado las señoras de la limpieza en algunas habitaciones tras un fin de semana algo ajetreado.

Así que creo que voy a mirar algún conjunto nuevo por si alguna vez me sorprenden y ya de paso, aprovecho la ocasión, por si me está leyendo aquel chico de la S, en decirle que a veces le recuerdo con una sonrisa al ver las películas de DC Comics. No son mis preferidas, pero sin duda, esa cita marcó.

Espero vuestros comentarios como siempre, ¡me encanta leeros!. Hasta el próximo miércoles.

G & G

A tomar por…

Hay que ver la cantidad de nombres que puede llegar a tener un culo, vamos a mencionar algunos, pandero, pompis, trasero, cachetes, nalgas, posaderas, glúteos…

Quiero romper una lanza por los que resaltan su culo, aunque tengan que probarse más de 50 pantalones hasta dar con “el pantalón”, sí, ése que nos vuelve locas y locos, que hace que nos giremos y que el tiempo vaya más despacio para poder pensar…ése lo agarraba yo. Momento que suele ser interrumpido por algún amigo que nos hace volver a la realidad.

Anda que no sabemos qué pantalón nos sienta bien, y éso se nota, incluso cuando te miran aunque estés de espaldas. Y no lo digo sólo por las mujeres, porque ellos, queridas, también lo saben.

En los años 90, el culo fue uno de los protagonistas, en realidad siempre ha tenido su hueco, pero en esa época aún más. Desmond Morris dijo “los culos son las nuevas tetas”, y es que no podemos negar que siempre ha sido un tema que ha traído mucha cola y a grandes mentes. Voltaire le dedica todo un capítulo al culo, pero de forma magistral e inteligente, como “ignorancia”. Porque vamos a ser sinceros, a día de hoy poco sabemos de él y muchos lo siguen tratando como un tabú para ciertas cosas.

Recuerdo un día de risas entre amigos, donde nos contábamos situaciones de oídas, claro, de los vecinos que luego te encuentras al día siguiente e intentas mantener la compostura, y suele ser en el ascensor, sí, ese lugar reducido de grandes conversaciones.

Reconozco que Jaime tiene mucha gracia contando las cosas, y nos decía que hubo una noche, de madrugada, en la que le despertó el grito de su vecina de arriba, y no precisamente gimiendo, sino con un “por ahí noooooooo”, claro, todos nos echamos a reír, porque todos hemos escuchado a vecinos que luego nos hemos encontrado en el querido ascensor. Y sí, éso le pasó a él, y es que por más que intentaba pensar en otra cosa, la frase le taladraba la cabeza y era complicado no imaginarse la estampa mientras llegaban al garaje.

Benditos culos que provocan una curva en nuestro rostro y hacen que vuele la imaginación. Benditas parejas o amigos con derecho que dejan esos bolsillos vacíos para que podamos meter la mano, sabiendo que luego les agarraremos mejor, sí, con ganas, porque en esta vida, lo que tengas que hacer hazlo con ganas, si no “pa qué”.

Voy a tomarme la licencia de comparar a un culo con un buen perfume, porque deja huella en nuestra memoria, porque nunca se olvida y porque siempre nos recuerda a alguien. Seguro que ahora ha venido un nombre a tu cabeza y se ha dibujado una sonrisa en tu cara, y es que un buen culo, siempre deja huella.

G & G

Esos besos…

Cómo es posible que un beso nos delate tanto y nuestro cuerpo no sea capaz de ocultarlo, aunque quizás es porque no quiere.

Algunos nos erizan la piel sólo con sentirlos e incluso imaginarlos, otros, más húmedos, hacen que nos acaloren hasta donde nunca imaginamos llegar, algunos hacen que los deseos más íntimos y salvajes fluyan…y es que un beso bien dado lo merece todo.

Los hay que se hacen de rogar, como muchos de nosotros en alguna que otra ocasión, pero los damos con la mirada…o los pedimos con los labios, sí, ésos que inconscientemente humedecemos al mordisquearlos, quizás por nervios o porque lo deseamos con tantas ganas que…

Hay besos infieles, como un buen vino de Bodegas Briego, con un sabor que no se olvida y que seguramente quieras volver a saborear, pero cuidado, quizás te enganche. Los hay juguetones, como un buen espumoso, pero lo mismo que sube, baja la intensidad, quizás sea algo fugaz, divertido y que te haga sonreír al recordarlo algún día.

Los hay con cuerpo, ésos que te piden más, y por los que te dejarías llevar, porque lo estás deseando desde el primer momento, llámale X o que te empotren, vamos a ser claros. Los hay jóvenes, llenos de vida, sabes que nunca madurarán y que precisamente es éso lo que buscan para aprender, y a veces, la madurez se deja llevar para sentirse viva y joven o simplemente para olvidar.

Los hay blancos, con ese punto de frescura que nos alegra cualquier día y que nos invita a más, a conocer su procedencia, donde se forjó su madurez y por supuesto a disfrutar de cada copa. Ahora sería un buen momento para tomar una de ellas. Los hay que depende el día, nos saben de una u otra forma porque aún están sin definir y no terminan de engancharnos, porque un buen beso, es como el vino, debe dejar huella o un buen sabor de boca.

Qué importantes son ahora que no podemos besarnos, pero que nos los imaginamos en cualquiera de sus versiones hasta estremecernos, desearlos y soñarlos. A veces despertando acalorados, sudando y deseando volver a dormir para continuar besando y disfrutando. Porque cada uno de nosotros deseamos un vino o quizás un beso…

Así que dime, ¿de qué vino eres?, y aquí espero que me sorprendáis cada uno de vosotros, y sí, espero leer algún comentario de ellas, porque hasta ahora son los hombres los más atrevidos en hablar, cómo cambia la película, aunque con un buen vino…

¡Hasta el próximo miércoles!

G & G

DepilArte…

No paro de dar vueltas a la conversación que he tenido hoy con un amigo al que adoro, pero que a veces mataría por su impuntualidad, aunque he de reconocer, que hoy me lo ha compensado con muchas risas.

Imaginad que salís de fiesta y oye, surge algo más que tomar unas copas, y termináis en casa, no suena mal, ¿verdad?, pero claro, os venís arriba en todos los sentidos y llegado el momento…te encuentras con la melena de Rosendo entre sus piernas, y ahora qué…

No pude evitar preguntar qué hizo, y creo que la camarera estaba deseando escuchar la respuesta, más que nada porque cada vez se acercaba más a nosotros, así, como quien no quiere la cosa…

La cara de Chema era un poema, y sí, lo siento, me entró la risa, supongo que porque nunca me he visto en una así o no lo recuerdo ahora mismo, y sólo de imaginarlo, no podía parar de reírme mientras le decía, lo siento es que… no puedo, te imagino en esa situación y …

Es como imaginar la selva, todo muy denso, y tú ahí, intentando abrir paso para llegar a la meta mientras buscas algún indicador como flechitas, o la voz de un GPS con voz porno, ¿os imagináis? un poco más a la derecha…frío, frío, caliente… estás llegando a tu destino…

Su explicación, que al ver semejante forraje, decidió subir a la superficie cual Indiana Jones, para terminar lo antes posible. A todo ésto, yo riéndome y la camarera haciendo los coros más disimuladamente.

Claro, ante situaciones así, uno se plantea qué haría, y si los hombres y mujeres actuamos de forma diferente. Yo, en su caso, ni uno rapidito, se me quitarían las ganas y la libido me abandonaría, creo.

Así que de camino a casa, tras estar con Chema, llamé a un amigo para que me hiciera compañía y saqué el tema de la depilación, y siiiii, a él también le había pasado algo parecido, y por supuesto, la curiosidad me mataba. Él también lo hizo, (aquí no pone ascos ni dios), pero se lo montó mucho mejor. Tras descubrir semejante percal, decidió inventarse un juego para que ella probara la sensación de estar depilada y así tener nuevas sensaciones. (Que bien lo venden algunos).

A mi esta opción me parece la más inteligente, ella encantada con probar algo nuevo, él se quita el marrón de encima y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y aquí estoy, en casa buscando diferentes depilaciones y alucinando un poco, porque hablan de plantillas y una gran variedad de formas. No me imagino a ninguno de mis amigos con una selva frente a ellos y plantillas con el calentón del momento, como si de un jardinero se tratara.

Sí, estas son las estadísticas, así que si hablamos de mujeres, el todo o el nada es lo que menos hay, y los hombres, da la sensación de que se cuidan más que nosotras, lo que es toda una sorpresa y muy agradable, aunque sería interesante saber quién escribió estos porcentajes.

La cuestión, no sé a vosotros, pero a mi me gusta ver el camino libre o despejado, como el tiempo, sin tener que ir con la guadaña, y la sensación que tengo es que incluso la forma de depilarse, es tabú para muchas personas, aunque todo es empezar a hacerlo mal para terminar intentando igualar y así pasar a ser, según las estadísticas, un 21%.


Vamos a ver si conseguimos que los bosquecillos sean cuidados y mimados y no sólo cuando llegue el verano, además, puedes elegir la “poda” que más te guste… será porque no hay opciones.

Si eres creativa y te gustan las formas, esta depilación es la tuya, puedes demostrar que tu zona es divertida y cachonda en todos los sentidos y darle la forma que quieres y por supuesto, color.

¿Te gusta más el triángulo de las Bermudas?.. nada como la brasileña, pero no olvides que al final el vello abulta y muy estético no es. Los bultos mejor se los dejamos a ellos y los disfrutamos nosotras.

También tenemos la depilación caribeña, desde luego mucho más higiénica, donde dejamos nada o casi nada por quitar, todo lo contrario al barbeado, que simplemente es recortar.

Pero si hay una que huele a chamusquina es la LightFuel, si, vaya nombrecito, ¿eh?, se trata de encender la zona con un mechero, de forma que sólo se queme la parte superior, es un “aquí huele a pollo quemao”.

En fin, hay mil formas de depilarse, así que por favor, que no te pillen en bragas. Y es que hay que cuidarse siempre, porque nunca se sabe…

¡Hasta el miércoles! espero comentarios, experiencias o ideas. Y puestos a pedir, sígueme.

G & G

¿Cuni qué?


Y yo que pensaba que ya disfrutaba estando casada… ay, ¡ilusa de mí! es cuando termina el matrimonio cuando se abren nuevos horizontes y descubres palabras que te hacen abrir otras cosas, (también la mente, claro).

Es curioso, porque lo que antes te hacía morir de vergüenza, ahora es de placer. Venga, no me digáis que no es estupendo tener a alguien entre tus piernas, que te ponga como nunca y te vuelva loca.

Muchas no lo quieren reconocer, pero se mueren de ganas. Nada mejor que tener una mente abierta a nuevas experiencias, y que radio patio hable lo que quiera, al fin y al cabo, el gustazo te lo llevas tú.

Aunque no nos engañemos, desde que te separas y curas heridas nos preocupa el qué dirán, nos duele y lo saben, hasta que nos venimos arriba, pisando fuerte y con ganas de comernos el mundo y otras cosas…


Siempre se ha dicho que el postre se deja para el final, por favor vamos a ver si conseguimos un cunnilingus digno de premio.

Algunas mujeres se quejan de que la persona que ha terminado ahí, va tan lanzada que se olvida que hay más partes en el cuerpo aunque no se llamen clítoris, juega, humedece, pero no entres como cuando te lanzas a morder una manzana, nooooo, ni como cuando un gato lame de su tazón de leche, qué horror. Claro que luego están los que piensan que se van a caer al abismo y se enganchan a tu pecho como si no hubiera un mañana, por dios, que no estás escalando.

Siéntete como un consolador subiendo la intensidad, siempre es más divertido.

Una amiga me comentó que por probar algo nuevo, descubrió un brillo labial de efecto frío/calor. Yo, la verdad, nunca he probado éso, pero recuerdo que una pareja probó un gel de efecto calor y uno terminó en la ducha y ella en el bidé porque no lo aguantaban, así que yo por si acaso, esos efectos, se lo dejo a otros, no me apetece tener que correr en versión deporte y no sexualmente hablando.

Es tan importante disfrutar, comer y que te coman bien…que debemos dejar los prejuicios fuera, abrir la mente y por qué no, las piernas, éso sí, no con cualquiera.

Ay, y qué bien sienta que sepan hacerlo, porque a muchos les entran las prisas por meterla, y creo que no saben que por ahí nos pueden ganar…

Lamed, lamed mucho, que la experiencia es un grado para disfrutar y hacer disfrutar.

¡Hasta el próximo miércoles!

G&G

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