SEXO, CON O SIN

La música siempre ha formado parte de nuestro cuerpo, podríamos decir que es una provocación al movimiento y al placer. Y aunque hombres y mujeres tengamos diferentes gustos, solemos coger el ritmo que nos interesa. Además, el cerebro nos transmite pinceladas de recuerdos cuando suena esa canción que inconscientemente, toca una de nuestras teclas poniendo nombre y apellido.

Qué haríamos sin la música, de ahí que sea sexo con o sin, porque no siempre suena al gusto de todos. Ya en lo de tocar, no me meto. He estado investigando sobre cuáles son las canciones más sensuales, más idóneas para el sexo y se dice que a los hombres les gusta más el jazz y a las mujeres el rock… Yo soy más partidaria de que depende del momento, del sexo a solas o acompañado, de las ganas que le pongamos, del punto de excitación y de si es algo rápido o no hay hora. Así que para entrar en ambiente, nada mejor que mi querida Nina.

El jazz me pone, sola o acompañada, es otro ritmo, una provocación desde el principio, invita al placer de disfrutar de un vino, un baño de agua caliente y un cuerpo que pide guerra sutilmente. Mientras que el rock es porque ya estamos que nos subimos por las paredes, podemos pasar de 0 a 100 en menos tiempo que un Ferrari Roma, porque nuestra imaginación ya ha volado e imaginado y nos quema todo, absolutamente todo.

Música que nos marca el ritmo de las ganas, de las miradas cómplices y donde los cuerpos siguen su ritmo buscando el placer. Ése que nos descontrola y nos lleva donde no habíamos imaginado, el punto de perder la noción del tiempo, de lo más correcto y donde los hombres no son tan caballeros y nosotras dejamos de ser unas señoras en la cama. Porque hay combinaciones que son una provocación al placer.

Tocarnos, como si de un piano se tratara, con delicadeza, para conseguir esa pieza que tanto nos gusta, sin perder el ritmo y disfrutarla aún más. Qué importante tocar bien, transmitir lo que queremos y sobre todo, tocar esa tecla, la que nos estremece y conocer más nuestros cuerpos y sus rincones.

A veces no sabemos cómo comenzar a descubrir el cuerpo que tenemos a nuestro lado, y empezamos tocando con delicadeza, dejando que su cuerpo se mueva y nos indique dónde le gusta ser acariciado y ser estremecido, éso también es música para nuestra vista y tacto, descubrir y ser descubierto.

O cuando nos susurran al oído palabras que nos gustan y hacen que se nos erice la piel, como si de un concierto se tratara. Todo puede ser música cuando hay sexo, estando solos a muchos les gusta escuchar el silencio o algo subido de tono, supongo que dependerá de las prisas, relax o ganas que tengamos. A mí a solas me pone mucho el rock, alto, para poder imaginar lo que sea, donde sea y con quien sea. Cuando conocemos nuestros cuerpos los dedos pueden llegar a ser las mejores baquetas de una batería y marcar el ritmo que nos pida el cuerpo. Quizás, empezando por algo suave para terminar con todo un clásico como por ejemplo con Los Rolling.

La cantidad de ritmos que podemos llegar a tener dependiendo con quién y del momento, por muy ajetreada que sea nuestra vida, nunca lo perdamos, solos o acompañados, que siga la música en cualquier parte, de ti depende el ritmo que quieras poner a tu vida, pero que te haga disfrutar siempre para terminar con una sonrisa compartida o solitaria. Y deja que la imaginación sea parte de ese ritmo, os aseguro que es todo mucho más divertido, aunque creo que muchos ya lo ponéis en práctica.

Y este miércoles me voy con la música a otra parte, quizás sueñe que alguien me despierta susurrándome al oído una de mis canciones mientras eriza mi piel al hacer de mi cuerpo un piano y llegar a las teclas que me hacen estremecer.

Como siempre un placer estar aquí cada miércoles. Gracias a Radio a Bordo por las teclas de la complicidad en cada programa y a quienes me siguen en las redes sociales, cada vez somos más.

G & G

CORONARTE DE GLORIA

Muchos fueron los monarcas que se coronaron de gloria enredando entre las faldas y pantalones mientras duraba su reinado. Si tenemos que mencionar a los más promiscuos y promiscuas, os aseguro que en la lista aparecen varios monarcas españoles que cambiaron la historia de España, quizás porque los herederos no eran “tan de sangre azul”.

Vamos a hacer un pequeño repaso, porque el sexo siempre ha sido una moneda de cambio a la hora de chantajear, vender lo que parece y no es, embaucar y conseguir lo que se quiere… podría decirse que es un caramelo al que hay que quitar el envoltorio, porque para muchos sólo es éso, sexo.

Y da igual el tiempo que pase, éso no cambia, muchos siguen mintiendo para conseguirlo, y aquí no hablamos de sexos, la mentira está a la orden del día, por redes sociales, en persona o en páginas de citas. A mí me dan pereza, pero oye, dicen que un caramelo de vez en cuando…

Es verdad que al leer la historia e indagar sobre la sexualidad de los que gobernaron, vemos de nuevo como a las mujeres se les llama putas con mucha facilidad, y en cambio a ellos “promiscuos”, porque siempre ha estado peor visto que una mujer hiciera lo que otros caballeros hacían.

Sin duda de la que más cantares y viñetas hemos visto es de Isabel II, a la que calificaban de puta y ninfómana, oye, a ver si es malo que te guste el sexo, aunque también se cree que gran parte de esos cantares eran para quitársela de encima (la llevaban clara) en todo caso, era ella la que decidía estar o no encima de alguien. Se han dicho muchas cosas de ella y hay dibujos que son pornográficos y de muy mal gusto. Pero claro, si la casan a la fuerza con alguien que lleva más bordados que ella en la noche de bodas… Francisco de Asís y Borbón, también llamado Paquita, poco más hay que decir.

En realidad fue una pionera de su tiempo, su padre Carlos IV promulgó la Prágmática Sanción con la que restauraba la de 1789, lo cual quería decir que si un monarca fallecía sin hijos varones, su primogénita viva podía reinar inmediatamente después de él. Y vaya si lo hizo y además la lió sobenamente. Hizo lo que muchos hombres hacían, tenía fama como muchas mujeres de hoy en día, y es que hacer lo que se quiere, con quien se quiere y donde se quiere… muchos lo llevan mal. Y más cuando se trata de una mujer independiente.

Colocó la primera piedra del congreso y también fue la primera reina en tener 12 hijos y no precisamente de su marido, el cuál también andaba en otros menesteres junto a su compañero de vida, Antonio Ramón Meneses, aunque en algo coincidían, a los dos les gustaban los hombres. Sólo que a uno de ellos se le notaba más. Ella cedió como reina pero no como mujer. Y como a muchas, también le gustaban los uniformes. Algún día hablaremos de ello más al detalle.

Retrato de Felipe IV por Diego Velázquez

Y como aquí tocamos varios palos, uno de los más sonados fue el de Felipe IV, ni era el Hermoso “ni rey”, al menos poco ejercía como tal, ya había otros metiendo mano. Éso sí, tuvo 46 hijos que se sepa, pero sólo dejó un heredero. Le daba igual si era doncella, casada, viuda, monja o artista, la cuestión era hacer honor al calificativo de “sexoadicto anónimo y promiscuo” según el psiquiatra Francisco Alonso Fernández (historiador de la vida personal de los Habsburgo españoles)

Vamos, que cabrón no le llamaban, no, pero era más puta que Isabel. Todos eran encuentros fugaces, se aburría enseguida, como muchos hombres y mujeres en la actualidad, que van dando palos de ciego vendiendo lo que no son. Menos mal que no le pidieron las pruebas de paternidad ni una pensión, porque si ya dejó España en la ruina… podría arruinar a cualquiera.

Ay la historia, qué cerca está de lo que vivimos actualmente, y es que todo se repite. Aunque ahora tenemos más libertad, no la que nos dice Ayuso, pero sí de mandar a la mierda o ignorar a aquellos a los que se les ve el plumero.

Hombres y mujeres de verdad, con los arrestos y pantalones en su sitio, de los que son de palabra y la cumplen, o van de frente, de los que cuidan… sí, sin duda muchos humanos estamos en extinción.

No dejéis que se coronen de gloria, se les pilla al vuelo, aunque si te apetece un caramelo, ¿por qué no?, hay momentos para todo, sólo es coincidir en lo mismo y si no, nada de complicarse, que mucha gente entra hasta la cocina para dejarla hecha un cristo.

Como siempre, un placer escribir y además hoy con un poquito de historia, que nunca viene mal refrescar la memoria y darnos cuenta que todo está inventado.

Os espero aquí cada miércoles, o en Radio a bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ donde Charly R&R y una servidora nos reímos y seguimos sorprendiéndonos de lo que vamos descubriendo.

G & G

UBER DEL SEXO

Quién no ha llamado a un taxi, a un Uber o ha tenido sexo… hasta ahí todo bien, pero si juntamos las dos palabras quizás vuestra cara sea como la mía al enterarme, no sabéis lo que uno aprende en este blog y más cuando se tira del hilo.

Desde que estamos todos conectados en las redes sociales, no podemos negar que el sexo ha tenido mayor accesibilidad. Dónde habrá quedado el sexo en Beta o VHS… de ahí pasamos a la televisión, con horarios imposibles y rombos. Y ahora desde nuestro teléfono móvil podemos ver porno a cualquier hora y sin tener que pagar.

Pero aquí llega la pregunta trampa, si se paga por sexo o morbo por ver a alguien que no es famoso, pero que te gusta por algo en especial, ¿lo llamarías prostitución?, porque quizás alguno ha enviado fotos subidas de tono a alguien como un juego, bien sea a su pareja, a la de otro… a alguien que te gusta y hay complicidad y así no nos lo parece.

Vamos a ver cuántos nos mojamos con este tema. Lo que está claro es que somos dueños de nuestro cuerpo y hay que disfrutar, pero en mi opinión hay una fina linea que separa ambas cosas. Pienso que la prostitución no es sólo cuando se paga aunque entiendo que muchas personas deciden ganarse un extra mostrando su cuerpo e interactuando con quienes pagan por verle en su canal, de éso trata el Uber sexo. En la plataforma de la que hablo hay más de 6 millones de usuarios, y sí, hay varios temas, pero el sexo es el rey, como en el rock es Elvis Presley. Los usuarios pagan una tarifa por ver a alguien que no es famoso y que decide cuánto quiere mostrar y a medida que sube la popularidad, la tarifa puede ser superior.

Pero mi curiosidad va más allá, por qué este nombre, de acuerdo, hablamos de otra clase de tráfico y de muchas ganas de curiosear, pero hay más detrás , hay una App donde el juego de relaciones por internet se define así aunque con otro nombre, y aquí ya cambia la cosa, subimos de nivel.

Si antes hablábamos del juego, mostrar el cuerpo a alguien, provocar con una foto, enviar un video subido de tono o interactuar con alguien que conoces en “momento calentón”, bueno, lo vemos como un juego subido de temperatura, de ahí pasamos a la App donde hay una tarifa por ver a alguien que quizás enseñe o no su cuerpo, pero que cobra por ello. ¿Te imaginas encontrar a ese vecino o vecina que tanto te pone? yo creo que no pagaría por vergüenza, a ver si me lo voy a encontrar en el ascensor y ya ni la conversación del tiempo, me muero.

Subimos mucho más de nivel, imaginad que podéis solicitar un servicio sexual por geolocalización, bien, pues es algo así como las Apps que conocemos para ligar, buscar pareja o follar directamente pero con el añadido de que si tras hablar surge, pagas la tarifa, unos 250.-€ y quedas en un hotel… en un restaurante o donde se tercie, y además la App indica claramente que ellos sólo quieren que las personas se conozcan, si luego tienen sexo, no es su responsabilidad. Hombre, con ese precio… es un por si acaso.

Las que conocemos aquí, te cobran de otra manera, porque se paga el alta y a saber si son como en la foto. Hay gente que vive ahí, pasa el tiempo y sigues viendo las mismas caras juveniles y sonrientes, éso de “por tí no pasa el tiempo”, creo que viene de estas páginas.

Estamos perdiendo “mirarnos”, aunque sea con pensamiento impuro, muy impuro, de ésos que sonríes mientras piensas ” te lo quitaba todo y no te libras”. No tenemos tiempo pero sí para estar todo el día metidos en redes sociales. Sí, es más cómodo, no tienes que pasar por chapa y pintura, coger el coche … y sinceramente, nos estamos acomodando. Dónde ha quedado pensar dónde ir, buscar un plan, los nervios de la semana hasta que llega el día, abrir el armario repleto y no saber qué ponerte aunque te pongan.

Yo reconozco que estoy en redes sociales, pero cada vez menos, no quiero perderme el mundo aunque no sepa qué ropa sacar del armario. Me da igual lo que cada uno haga con su cuerpo y vida si éso le hace feliz, o se gana un extra mostrando parte de su piel. La vida es libertad, con demasiadas etiquetas. Quizás la palabra prostitución se ha quedado en el pasado y sea simplemente un intercambio consentido. Muchas veces nos hemos sentido utilizados y se han ido de rositas… Cada cual que haga lo que quiera en esta vida pero sin hacer daño o al menos siendo sincero. Que el saber lo que se quiere está en extinción.

El tiempo, qué importante es, y cuánto tiempo se llega a perder en esos escaparates de caras, cuerpos y tapas de wc sin bajar mientras algunos enseñan el torso desnudo sin respirar, o ellas con esas poses imposibles y la ropa sin recoger. (Las fotos dicen más de lo que se ve a primera vista).

Yo prefiero pedir un taxi para ir a una cita, una buena conversación y un buen vino con luz tenue, y si hay sexo, que sea cómplice y sea el comienzo del cuento al revés. Cada cual empieza como quiere pero sobre todo, porque nunca sabemos con qué nos va a sorprender la vida.

Os invito a quedar en persona, mirarse a los ojos y disfrutar conociendo a alguien, con su tono de voz y gestos, para volver en taxi a casa aunque no tengamos sexo, pero sí una sonrisa de oreja a oreja y ese mensaje de buenas noches, que siempre se puede convertir en buenos días.

Espero leeros, a ver cuántos se mojan para poder responder a cada uno de vosotros.

Como siempre, un placer y aunque no sea muy ético, a veces paseo por las redes sociales y me encanta ver que veis las publicaciones o me escucháis en Radio a Bordo.

Hasta el próximo miércoles.

G & G

RÍETE, RÍETE…

Si hay algo que me encanta de las personas y en especial de un hombre, es la sonrisa, que me haga reír a carcajadas mientras compartimos confidencias y un buen vino. Pero claro, imagina que estás con alguien en pleno orgasmo y comienza a reírse sin parar, quizás te rías porque no sabes qué hacer o no sepas ni por dónde coger éso…

Si alguna vez te ha pasado y te has pillado el mosqueo del siglo, aquí te doy alguna explicación. Aunque también he de decir que una cosa es reír a la vez y otra que sólo lo haga uno de los dos…

Si nunca has oído hablar de la disforia postcoital, ya no podrás decirlo.

Diferenciemos cuando el sexo está siendo tan divertido y hay tanta complicidad que cualquier movimiento puede terminar en carcajadas por picar al otro, porque a veces se convierte en el juego más divertido, cuando no hay horarios y sí muchas ganas. Llevar al límite del placer a la otra persona sabiendo lo que le gusta, ser quien manda y no dejarle al otro usurpar ese puesto, da la vida, ya sea de día o de noche. A veces las ojeras no favorecen, pero la sonrisa que se nos pone nos delata, sobre todo ante quienes simplemente no han dormido.

Pero vamos a ver si nos centramos, o me centro yo, que tengo mi cabeza en el fin de semana.

Creo que si llegando al orgasmo, la otra persona comienza a reírse como si no hubiera un mañana, no entendería nada y la verdad, no sé cómo lo afrontaría, supongo que riéndome y poniendo fin, como un corte de digestión. Y por supuesto preguntando a ver qué narices ha pasado.

Claro, investigando un poco sobre ese nombrecito, resulta que no sólo puede pasar lo de las carcajadas cuando estás llegando a lo más, sino que también te puede dar por estornudar, ¿os imagináis?, sería como tener a un aspersor apuntando a tu cara, éso si estamos de frente, que si no es así… bueno, a lo mejor sería un momento refrescante.

Pero es que no sólo es éso, también te pueden dar convulsiones, una cosa es que tu cuerpo tenga esos pequeños movimientos al llegar al orgasmo y otra muy diferente es que tu cuerpo sea arrojado al otro lado de la cama o darte un golpe del susto.

Lo que está claro es que en el sexo no puede faltar el humor y las ganas. A veces los cuerpos tienen reacciones que no nos esperamos, y a todos en algún momento nos ha pasado algo o hemos intentado disimular en un momento de subidón, como cuando nos da un calambrazo y aunque nos queremos morir, nos comportamos como si nada.

Desde luego no nos rindamos, que estornuden lo que quieran o se rían hasta decir basta, pero que luego siga el juego, y si hay humedad, que no sea por los estornudos, sino porque la temperatura ha vuelto a llegar donde la dejamos y los cuerpo vuelven a ponerse a tono.

Aunque si lo pensamos friamente, a ver si el sexo va a terminar siendo un deporte de alto riesgo y tendremos que plantearnos tener a mano el botiquín especial de: toallitas, spray reflex, papel de celulosa que no irrite, y una cuerda por si salimos algo más lejos tras un espasmo… En fin, disfrutemos y riamos, que es lo que nos llevamos.

No sé si a ti te gusta el riesgo, pero desde luego si el riesgo es divertido, y él o ella lo merece, poco hay que pensar.

Y tras saber que nos pueden pasar más cosas en el sexo o quizás alguno de vosotros entender por qué os pasaron tras leer lo anterior, quiero dar las gracias por la participación en el sorteo y la enhorabuena a quien ha sido premiado, espero que nos cuente la experiencia tras recibir la sorpresa.

Muchos de vosotros me preguntabais por privado de qué se trataba, se nos está olvidando qué sentimos cuando nos sorprenden, por éso no indiqué qué se sorteaba y será el ganador quien nos lo cuente. Dejad que la vida nos sorprenda, o en este caso, yo.

Espero leeros, siempre me hacéis sonreír con vuestras opiniones y aventuras de campo. Hasta el próximo miércoles y disfrutad.

Si aún no me sigues, estoy en Instagram https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es y Facebook, https://www.facebook.com/buscandomiabridor y si quieres escucharme, siempre lo puedes hacer en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Como siempre, un placer.

G & G

RUPTURA Y SEXO…

Creo firmemente que la vida hay que saber bailarla, y más cuando vienen curvas, cuando las cosas no van como esperábamos, cuando alguien sale rana (aunque ya venía de serie y estábamos ciegos). Cuando volamos con la imaginación demasiado alto como para no sentir la caída… hasta que te das y bien. Así que empecemos con música, a ver cuántos sabemos bailar.

Creo que uno de los grandes problemas es que pensamos demasiado y que muchas veces sabemos que la relación está destinada al fracaso y aún así nos empeñamos en continuar, y cuando llega ese punto en el que sabemos que hasta aquí, todo cambia, nuestro humor nos abandona como el desodorante, porque cuando las cosas no van bien nada es lo mismo, hasta la música la escuchamos de otra manera, incluso nos ponemos baladas o las más tristes del mercado en plan masoca. Y sí, sabemos que hay que salir de ahí pero dar el paso nos da miedo, porque quizás muchos no sepan vivir solos y disfrutarlo, porque llevamos mucho tiempo con esa persona y creemos que no vamos a ser capaces de hacer las cosas sin … piensa que la masturbación suele ser en solitario y oye, no se nos da tan mal, ¿no?. Todo tiene un comienzo, pero y cuando llega el final… ¿serías capaz de tener sexo sabiendo que se ha terminado?.

Hoy lo hablábamos en https://radioabordoonline.wordpress.com/ y es que cuando las cosas no funcionan, tener sexo como despedida, es complicado, por no decir que es un desastre. Pero ojo, muchas parejas se lo toman como una despedida por lo vivido, aunque yo prefiero seguir mi camino y si me acuesto, será con otra persona, aunque la vida es tan puñetera que quizás nos volvamos a cruzar y … (nunca digas de este agua no beberé). Yo dije que no me casaría y fui la primera… claro, que también la primera y única en divorciarme. No siempre la primera vez tiene que ser mala.

La cuestión es que nos da miedo romper ese vínculo y aceptar que se ha acabado, los miedos afloran y nos sentimos tan pequeños que pensamos que no encontraremos a nadie y la niebla inunda nuestra cabeza haciéndonos creer que no estábamos tan mal, cuando la realidad es otra.

Y sí, ya no sonreíamos como antes, o ha pasado tanto tiempo que ya ni lo recordamos. Simplemente estábamos y éso no es vivir y disfrutar, algo que nos corresponde y que nosotros somos los responsables de que éso pase. Creo que no hay nada mejor que compartir sonrisas y complicidad, admiración y miradas subidas de tono.

Mentes sucias y ganas, deseos y locuras compartidas. Y es que cuando no existe nada de éso, mejor seguir otro camino.

Siempre he dicho que hay que permitirse un día de duelo, de estar llorando como si no hubiera un mañana o acordándose de la familia de alguien y no muy cariñosamente hablando, y una vez que ya estás como unos zorros, pasar página, llorar no sienta muy bien, duele la cabeza, tampoco hay sexo, las rojeces aparecen y son complicadas de disimular, pero sobre todo, porque tenemos que aprovechar el tiempo y pensar en otra etapa, donde seremos los protagonistas.

Lo que duelen las despedidas…, aunque más duele agarrarse a un clavo ardiendo. No te agarres ahí, hay otros sitios mucho más placenteros y lo sabes, libera tensiones y suelta lastre.

Todos hemos pasado por rupturas, añorado temporalmente ese sexo que tanto nos ponía porque los ciclos pasan, vuelven, y todo se disfruta más. Como siempre digo, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas. Ni el sexo era tan bueno y la ruptura no siempre sienta tan mal, os lo aseguro.

Tú decides si te quieres despedir con sexo o con portazo, yo desde luego me quedo con una buena copa de vino acompañada con música de fondo, porque el baile sigue y no me duelen los pies.

Como siempre, un placer saber de vosotros, además esta semana comienza un sorteo muy divertido, tan sólo tenéis que estar atentos y seguir las instrucciones que colgaré en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/ . Os deseo mucha suerte y como siempre, deseando leeros, a ver cuántos sabéis bailar.

G & G

BESOS Y BESOS

Ya que ayer fue el día del beso, quizás sea una buena excusa para hablar de ellos, las clases de besos que hay, lo que son capaces de provocar cuando se dan bien, lo que nos mueven y excitan o despiertan, por no hablar de la piel erizada.

A mí personalmente, me gustan que sean húmedos, que provoquen, que te dejen con ganas de más y que sea un juego divertido a ver quién entra antes en calor. Porque los besos bien dados son aquellos que nos hacen estremecer, los que despiertan ese lado que no siempre mostramos, los que no tienen vergüenza y crean adicción, como el buen sexo. Y es que un buen beso…

Dicen que los besos son la antesala del sexo, yo no me imagino tener sexo sin besos, de calentamiento, para mantener la temperatura y como punto a algo que hemos disfrutado. Y sí, ahora dicen que no hay que darlos… pero sin ellos nada es igual, aunque creo que hemos desarrollado los besos con la mirada, ésa que sin hablar dice tanto. Los besos tímidos, cuando las pestañas crean un pequeño velo, las miradas atrevidas que te dicen ven porque quiero probarte, las que tienen dudas y parecen despistadas aunque con un objetivo, él o ella. Las que te sonríen con picardía mientras la imaginación hace de las suyas y tenemos que mirar hacia otro lado para no delatarnos demasiado. Ay, lo que son capaces de mover… casi tanto como el sexo.

Y es que en el sexo podemos mencionar unos cuantos besos que muchos no tenemos la intención de probar, pero ahí están, simplemente los enumeraré, seguro que más de uno os suena.

Beso blanco, francés, arcoiris, negro, y es que sobre gustos, los colores, aunque hay uno que es diferente y quizás más especial, el beso Singapur, también llamado el arte de Pompoir, ése que no se da con la boca y que es pura delicadeza y provocación, y que muchos de vosotros seguro que conocéis pero no por su nombre. Cuando hay buen sexo y complicidad todo surge y se disfruta, y cuando él está dentro y le sentimos, nada como masajearle ligeramente con nuestros músculos internos. Sin duda es el beso sexual de la provocación y delicadeza.

Besar da para mucho, y es que si sabes besar, vas bien, pero como no sea así vete ensayando, es otro arte de la provocación, como el beso en el cuello. Éste sin duda es el más sexy, por su erotismo y sensualidad, y si no se te da muy bien, nada como unos pequeños consejos.

Hazlo despacio, juega con tu respiración, crea esos escalofríos que tanto nos gustan, que te sientan aún más cerca y por supuesto, recorre algo más que el cuello, acércate a los alrededores, una oreja, retirar despacio el cabello, o acariciarlo, y si quieres pasar a otro nivel, utiliza la lengua, lenta y sutilmente, te aseguro que es la provocación más sexy en besos creando ganas. Y es que sin ellos nuestra vida cambiaría, dejaríamos de tener deseo y la rutina se apoderaría de nosotros para terminar… sin ellos y sin más cosas.

Así que no regalemos los besos a cualquiera, y si es tarde para ello, deja de dárselos y que los extrañen por los escalofríos que provocabas y porque son inolvidables. Y siempre haz un guiño a quien te gusta, un beso de los de sí pero no, una mirada pícara o una buena canción… hay mil formas de besar y cada momento tiene el suyo.

No dejemos que los besos y ganas se extingan por el miedo, dejémonos llevar, no nos perdamos sentir erizada nuestra piel y esos besos que merecen la pena.

Hasta el próximo miércoles y muchos besos para cada uno de vosotros, cada cual que los reparta por donde quiera.

Recordad, estoy en Radio a Bordo https://radioabordoonline.wordpress.com/ y en Instagram, donde me encantará veros y leeros también. https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es 

Lo dicho, que nunca nos falten los besos, pero de los buenos.

G & G

EMPATA2

Que si los hombres son infieles por naturaleza, lo que tienen que aguantar muchas… ni mucho menos. La película ha cambiado y ni siquiera Caperucita es la misma desde que pidió fuego al lobo.

Siempre que se habla de “los infieles” se suele hablar de hombres, pero todo ha cambiado, podemos decir que estamos empatados. Otra cosa es hablar de los motivos que inducen a esa infidelidad, y suele ser porque no hay sexo en la pareja o se quiere probar algo nuevo.

En el caso de la gran mayoría de las mujeres es porque llevan muchos años con su pareja, no hay sexo y no se ven atractivas. Y en el caso de ellos, tampoco hay sexo y quieren probar algo diferente. Vamos, que se es infiel por no follar para hacerlo fuera.

Cada vez son más las mujeres que tienen encuentros fuera del matrimonio, les sube la autoestima y comienzan a sentirse más atractivas, a ganar seguridad y a veces, les da ese empujón que necesitan para tomar “la decisión” y dejar a su pareja. Quizás los hombres sean más acomodados y quieran tenerlo todo, pero sí es verdad que cuando una mujer da el paso, lleva mucho tiempo pensándolo, incluso años…

La cuestión es que todos somos infieles en algún momento de nuestra vida, incluso gastronómicamente hablando, porque descubrir sabores nuevos siempre gusta. Aunque a veces arriesgarse signifique pasar por el peaje.

Es complicado seguir un orden cuando se cruza alguien en el camino y te mueve por dentro, por fuera y vuelven a despertar esas ganas de adolescente, de sexo, de… lo que a veces no sabemos ni describir. Sabemos qué es lo correcto, pero hay que reconocer que la vida es realmente puñetera y rompe nuestros esquemas, lo correcto, “nuestro orden”. Y entonces nuestra cabeza piensa “me va fatal con mi pareja, pero me dan ganas de empotrarlo y dejarme llevar, pero noooo, no debo, estoy con alguien”. Dichosa conciencia, siempre tan oportuna.

Hasta aquí, entendido, pero y ¿cómo te va con tu pareja?, a lo mejor llevas 5 años, ésos que dicen que duran las relaciones y que al llegar a ese número debemos cambiar. Quizás la clave sea no pensar tanto y dejarse llevar.

Según un estudio, el empate está servido, y os aseguro que todos pueden hablar de algún que otro gol y muy placentero. Y es que por nuestra edad, tenemos muchas más guerras que las generaciones que vienen, donde a la infidelidad no se le da tanta importancia, lo cual no sé si es un avance o pone en Jaque a las relaciones.

Antes mencionaba los 5 años, ya que según ciertos expertos en psicología aseguran que las parejas que pasan de ese tiempo, están destinadas al fracaso. Yo tengo mi propia teoría y además lo he podido comprobar. Cuando una relación llega a 8 años, pasa algo, o se rompe o se dan pasos importantes, hijos, boda… os aseguro que muchas se rompen porque uno se encuentra muy bien así y la otra parte quiere más. Y es ahí donde suele aparecer alguien que te descoloca y con quien decides dar el paso dejando esos 8 años de aprendizaje. Y sí, luego se casan e incluso tienen hijos, éso que tanto asustaba con la otra persona. Se llama chispa y complicidad, ésa que a veces desaparece junto con la magia.

A lo mejor es que lo prohibido o todo aquello que siempre nos han vendido como NO, es lo que ahora se convierte en un ¿por qué no?, quizás porque nuestra mentalidad no es la misma, y queremos más, o simplemente no somos tan fieles como nos han hecho creer.

Si lo pensamos friamente, cuando una relación no funciona, tampoco lo hace en la cama y al revés, quizás deberíamos cambiar algo en nuestra vida, quizás ésto pase porque muchas personas no son capaces de estar solas o simplemente, les gusta volver al redil tras comer un filete tras tanto pollo. Sea lo que sea, que nos haga feliz pero con la sinceridad por delante.

En fin, yo creo que voy a pedir fuego al lobo, puede ser mucho más divertido.

Hasta el próximo miércoles y deseando leeros tanto aquí como en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Vamos a ver si en los comentarios somos todos fieles.

G & G

HOY NO…

Esta mañana leía en una red social diferentes comentarios de hombres y mujeres donde comentaban si se habían acostado con su ex tras dejar o ser dejados. Os puedo asegurar que había comentarios que no me dejaban indiferente, creo que son muchas las personas que no han pasado página. Muchos se habían acostado tras dejarlo, porque durante un tiempo aún seguían sintiendo esa atracción, otros ponían el grito en el cielo, la gran mayoría eran mujeres. Supongo que influye mucho cómo se acaba, pero cuando se deja de sentir algo por esa persona, todo se ve de otra forma, no es que se caiga la venda, sino que ya no te parece atractiva aunque esté como un queso, ha perdido su aquel para tí. Y es que el sexo, no siempre apetece, y no es porque nos duela la cabeza… porque a mí me duele cuando estoy sola, ¿será por éso?.

La cuestión es que el “me duele la cabeza” está muy asociado a las mujeres, y a las excusas de muchos hombres por no tener sexo. Muchas mujeres de mente abierta y piernas cuando les apetece, hablan de ello, ninguna ha mencionado un dolor de cabeza, pero sí que a veces no les apetece que les toquen su sexo, porque como dicen “es mío” y no siempre es penetración o caricias, hay más cuerpo. Aunque otras en cambio llevan mucho tiempo sin él pero sí les excita una penetración profunda con un vibrador. Quizás porque el sexo con nosotras mismas es lo que necesitamos a veces. Nos conocemos perfectamente y sabemos dónde tocar y cómo.

Pero no vamos a hablar de la masturbación que luego muchos se hacen pajas mentales o corporales y no nos las cuentan.

Muchas de nosotras utilizamos vibradores y he de decir que muchas sienten vergüenza si alguien los ve, y es que aún coletean ciertos tabúes, ésos que decimos que no tenemos y aparecen con cosas como éstas. Sí, conocemos nuestro cuerpo y nuestro sexo, pero qué pasa si rompes las supuestas normas y crees que hay que probar éso que te daba cosa. Por ejemplo, hacerlo con la regla. Hay hombres que no son capaces, por ese olor a hierro, o porque son muy tiquismiquis (en todo, que hay muchos), pero hay otros que prefieren hacerlo con regla y disfrutar a no poder estar plenamente con esa persona. Ojo, las primeras “doñas pegas” somos nosotras, porque da cosa, porque cómo vamos a hacer algo así, se va a manchar todo… y ahí es donde te das cuenta de si la persona que tienes al lado es tu cómplice o no, porque lo hace todo fácil, y muchas tras probarlo, llegan a decir que incluso les gusta más porque sienten mucha más humedad y placer. Empiezo a imaginarme a algunas forrando la cama con el plástico transparente de envolver los bocadillos “para probar”.

También hay mujeres que sin saber por qué, al terminar les sale la lagrimilla. A ver, no es por la emoción de que ha sido la leche y él se lo ha currado, siento deciros que las hormonas hacen más de lo que creemos, sí, nos vuelve más sensibles a veces y ese momento puede ser uno de ellos.

Ay el sexo, lo que nos gusta y los que nos hace pensar a veces cuando hay esa desgana. Muchas veces porque simplemente nos queremos dedicar tiempo a nosotras y estar a solas con Pepe (seguro que viene de “no me toques el Pepe”), y sacarlo del armario de vez en cuando, y es que hasta Diana de Gales tenía el suyo y se lo llevaba de viaje.

Sólo os pedimos que no tengáis celos de Pepe, a veces podemos jugar con él y hasta lo dejamos en vuestras manos para jugar ambos. Que no siempre nos apetece la penetración y sí las caricias y mimos, como a vosotros. Que nos gusta sentir que gustamos, y que la complicidad nos excita mucho dentro y fuera de la cama.

Que tocar es el pan de cada día, aunque de pequeños escucháramos muy a menudo “éso no” y dejábamos de hacerlo, y es que el placer va en nosotros…

Pues disfrutemos cuando el cuerpo nos lo pida, con quien nos lo pida y si necesitamos nuestro tiempo, disfrutadlo de otras maneras. Siempre digo que hay momentos de hibernar aunque no sea invierno, pero estamos menos receptivos. Tan sólo es que llegue ese sol que te haga despertar de ese letargo, puede ser un hombre o mujer que te pone o simplemente porque tu cuerpo comienza a pedir guerra de nuevo. Sea lo que sea déjate llevar, pero donde te sientas bien.

Y aunque no nos vamos a poder mover mucho (hablo de kms), disfrutad haciendo una ruta de sexo en casa, para saber si sois capaces de cambiar la temperatura en cada estancia, ahí lo dejo.

Como siempre, un placer y deseando leeros cada miércoles. Seguidme en https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es  o escuchadme en https://radioabordoonline.wordpress.com/ 

Vamos a ver a cuántos les duele la cabeza este puente. Hasta el próximo miércoles.

G & G

AL PUNTO

Soy consciente de que cada uno en carnes tiene sus gustos, unos muy hecha, otros cruda y yo soy de al punto. Obviamente hablamos de carne de agarrar y en especial de la de los hombres. Ya hemos hablado mucho de nosotras y hoy espero sorprender con lo que piensan algunos de ellos entre 40 y 50 años, sin duda la mejor edad para hincarles el diente.

Y es que no hace falta tener un buen tenedor para saber si esa carne te gusta o no, con echar un ojo lo sabemos, pero como ya tenemos cierta edad somos exigentes y también queremos un buen maridaje cerebral, por no hablar de la buena presentación en el plato. Y es que los hombres también han tenido que evolucionar al igual que nosotras. Recordemos cómo era la gastronomía hace años, cantidad, muy buen sabor y sencillo, ¿no?, pero con el tiempo se le ha dado más importancia, no sólo por salud, sino en la presentación, porque todo entra por la vista y luego por el sabor y lo que transmiten.

A muchos hombres les cuesta hablar de sus viviencias y del punto en el que están, muchos han dado el paso de dejar a su pareja porque les daba la impresión de que se iban a perder mucho sexo si no probaban por ahí, y porque si lo hacían con pareja se sentirían mal por engañar. Claro, que luego hay que escucharles, quieren sentirse “un empotrador” porque creen que es lo que quieren. Es respetable, al menos han sido sinceros y para probar no han querido mentir. Otros hablan de lo que les ha costado aceptar su cuerpo, ése que antes escondían porque no les gustaba, algo que nos ha pasado a todos, y es que cuando uno se siente bien, todo mejora. También están los que creen a pies juntillas que cuando conoces a alguien piensas en si te acostarías con esa persona o no y es una base para conocerla o darse a la fuga.

Está claro que tiene que haber química y es evidente que piensas un poco más allá, bien por la atracción, si te pone, si hablando te está “follando la cabeza”…, acostarse es fácil, pero hay niveles, recordemos el maridaje.

Si volvemos al físico y crees que te sobran algunos kilitos, empieza a pensar que estamos en la franja de los 40 y por lo tanto tenemos que pensar en ir bajando de 100 grs en 100 grs, como dice Silvia Abril. Para mí ha sido una revolución sexual escucharles. Desde que no sabían cómo actuar cuando su pareja le decía que le llamara puta, cuando en su cabeza retumbaba “si no lo eres por qué voy a decirte éso…” a descubrir nuevos placeres. Simplemente es asumir que en ciertos momentos sí apetece escuchar palabras subidas de tono y que nos excitan mientras jugamos y sudamos.

Nos ha costado llegar aquí con la mente libre, deseando disfrutar, asumir que tenemos que seguir aprendiendo. Que la sexualidad no se aprende en el colegio.

Y es que todos sabemos lo que es un preservativo, un anticonceptivo… Y la base está en poder preguntar y que respondan con normalidad.

Pero éso cuesta, y en cada casa ha sido un mundo, la sexualidad es no tener tabúes al hablar de ella. Es complicado definir a un hombre o a una mujer, todos somos personas que hemos tenido nuestras vivencias y es ahora cuando deberíamos disfrutar de todo mucho más, porque nos aceptamos, porque si te gusta que te mordisqueen los pezones, lo dices. Porque nos gustan las caricias y a veces el sexo menos ñoño. A veces hasta nos sorprendemos de lo que nos pide el cuerpo y éso, aún nos excita más.

Los hombres coinciden en general, en que ahora disfrutan mucho más del sexo, al cual le dan muchísima importancia, al igual que nosotras, porque ahora buscan complicidad, disfrutar y entender a la otra persona porque dar placer es muy excitante, en ir subiendo de nivel disfrutando, y éso se hace conociendo a la persona, aunque no nos olvidemos de que hay mucho Peter Pan por ahí, que siguen haciendo lo mismo que hace años, evidentemente, no todos evolucionamos igual.

Me hacía gracia uno de ellos cuando mencionaba que estamos influenciados por Disney, Hollywood… pero también por el porno, algo que hombres y mujeres hemos visto aunque muchos lo nieguen, quizás porque aún no disfrutan del sexo libre mentalmente. No existen los Humphrey Bogart pero sí muchos hombres que merecen la pena. Y es que no hay nada mejor que escuchar cómo ellos han ido aprendiendo y cómo se sienten ahora.

Siempre lo he dicho, coincidimos en más de lo que creemos, nos gusta el sexo, nos hemos liberado y no nos gusta cualquier cosa, ser inconformistas sienta muy bien. Asi que nada mejor que disfrutar de un plato de calidad con el maridaje perfecto. Ahora sólo queda coincidir en tiempos. Hay quienes sólo buscan sexo y otros a los que sólo éso, se nos queda corto.

Así que dejemos la mochila, quedémonos con lo aprendido y a disfrutar y sudar mucho, y como siempre digo, estamos en la edad perfecta para quedarnos con la culpa y no con las ganas.

Deseando leer vuestros comentarios… Recordad, seguimos en Radio a Bordo, tocando muchos temas y con muchas risas. Y si queréis participar en un concurso aquí os dejo el enlace donde podéis seguirme y donde iré informando de todo. https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es me hará ilusión veros por allí.

Hasta el próximo miércoles y disfrutad mucho.

G & G

MENTIRAS

Las mentiras están a la orden del día. Si buscamos mentiras de los hombres, inmediatamente sale “mentiras que dicen los hombres para llevarte a la cama”. Si pones, mentiras de las mujeres para llevarte a la cama, vuelven a salir los hombres. Por favor, no nos quitéis protagonismo, nosotras también mentimos y por supuesto también lo hacemos para llevaros a la cama, otra cosa es que creáis que habéis sido vosotros quienes lo habéis conseguido… como muchas otras cosas. Así que hoy vamos a hablar de ellas… Y es que a todos nos gusta gustar.

Si, todos mentimos, por no hacer sentir mal al otro, porque no te apetece, porque ocultas algo o a alguien pero quieres pecar y probar, o simplemente te gusta el juego, pero cuidado, también te puedes quemar y ser pillad@.

Si hablamos de sexo, aquí también existen las mentiras, aunque es verdad que vosotros os lleváis la peor parte, quizás porque nosotras somos más “zorras” en cuanto a picardía se refiere o porque muchos tenéis demasiada escuela. La cuestión es que todos mentimos, así que vamos a mencionar algunas de las mentiras más comunes de ellos y ellas, a lo mejor a alguien le suena alguna…

Empecemos por nosotras, por favor, espero no dejar muy mal a ciertas mujeres. Si su pareja de sexo y amor o sólo de sexo lo leen y les pillan, sólo puedo decir, ¡yo no he sido!.

Muchas dicen que el sexo sin amor no existe, y a veces hasta pueden llegar a convencerte o al menos lo intentan, supongo que así se sienten menos culpables, pero seguro que si entramos en sus cabezas tienen muchas fantasías de sexo y noches locas con desconocidos. Simplemente, utilízalo cuando quieras para excitarte aún más, pero no niegues ese placer que recorre tu cuerpo sólo de pensarlo, porque quizás, algún día, te desmelenes y te sorprendas. Además, con lo mal que está el mercado, lo del amor no abunda mucho.

Ahora es cuando muchos pensarán, otra vez, ya estamos, pues sí, el tamaño importa, no me vale la excusa de lo importante es saber utilizarlo ¡por supuesto que saben utilizarlo!, pero sobre gustos los colores y muchas mienten sobre ello para no hacer sentir mal a nadie, los extremos no gustan. Hay excepciones, como en todo, pero si lo piensas friamente, es parte del sexo, cuando te compras un consolador ¿es micropene? es como las mujeres con el pecho grande o pequeño, labios grandes o no (cada uno besa donde quiere), es visual, es placer, es tocar, es notar, es lo que te excita, por qué negarlo. Es como cuando escuchamos, me gusta tu personalidad. Hombre éso espero, acostarse con alguien que ni fú ni fá, es un “pa qué”. Pero sí es verdad que suena a “qué majo eres, pero no me pones como una perra”. Y es que siempre nos han vendido la idea de que los hombres son muy visuales, pero aceptemos que nosotras también lo somos.

Nos parecemos más de lo que creemos. Vamos a mencionar algunas de las mentiras de ellos (que nosotras también hemos utilizado).

“Nunca había sentido ésto”, seguramente estén los que digan la verdad y otros muchos no, pero cuando estamos tan bien y excitados parece que se nos olvidan otras veces.

Las mujeres también lo han dicho alguna que otra vez. Lo que ya no podemos decir es “nunca me había pasado”, todos sabemos de qué hablo (gatillazo al canto), a nosotras lo que nos gusta es levantar, pero oye, que a veces tardamos más en llegar o no llegamos o simplemente algunas tienen la cabeza en otro sitio. Mal, muy mal. O se está a lo que se tiene que estar o no empieces nada. Y hay una frase que asusta “tendría sexo a todas horas”, ahí ya sabemos que le encanta, pero y a nosotras, ¿no?, por favor, no me digáis que os paseáis con una tableta de chocolate a todas horas entre las manos como sustitutiva de… A quien le gusta el sexo, le gusta, que parece que sigue siendo pecado disfrutar.

En fin, todos mentimos, pero una cosa es cierta, hay niveles. Cuando te encuentras con un mentiros@, de ésos que lo quieren todo pero sin perder nada, es un bucle de mentiras que todos en algún momento hemos vivido y nos hemos hecho los locos para protegernos, muchos nos hemos liberado, porque sabemos lo que valemos y otros no se quieren lo suficiente y tienen dependencia de esa clase de personajes. Y ellos lo saben y se aprovechan. Sin duda me quedo con esas mentiras de parvulario que todos conocemos y donde todo queda en una sonrisa interior. No perdamos el tiempo con quien no lo merece.

No hay nada mejor que utilizar esas bocas para dar placer y recorrer el cuerpo que te pone, porque la palabra “follar” empieza por la mente, no lo olvidemos. Un susurro que eriza la piel, unas palabras al oído mientras estamos desnudos, los labios que se humedecen mientras el cuerpo disfruta, los que se mordisquean en momentos de excitación, los que piden guerra, los que te excitan con su presión y esas bocas que te calientan mientras estás dentro. Bocas y labios que van de frente, que te hablan con sus gestos, haciendo oídos sordos a esas pequeñas mentiras que ya conocemos y que saldrán en alguna conversación donde ambos puedan reírse, se llama complicidad. Porque hay personas que merecen la pena y además, saben utilizar muy bien su lengua. Me quedo con esa boca.

Como siempre, gracias por acompañarme en este blog y darme la oportunidad de leeros, es un auténtico placer saber de vosotros, aunque sea de forma anónima. Me arrancáis sonrisas y muchas veces me siento muy identificada con vuestras palabras. Recordad, sigo en Radio a Bordo, donde habrá más sorpresas. Os dejo el enlace https://radioabordoonline.wordpress.com/ simplemente, buscad la casilla Buscando mi abridor.

Vamos a ver si os han mentido mucho en vuestros comentarios… Hasta el próximo miércoles donde por fin habrá sorpresas. Por cierto, veo que Cuenca os gustó mucho… ahí lo dejo.

G & G

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