¡NOS VAMOS A CUENCA!

No sé qué pasa últimamente que todos queremos viajar, salir de donde estamos, que nos de el aire u otros aires, pero es cierto que todos mencionamos ir a Cuenca, bien porque quedó algo pendiente, porque no tenemos buen sabor de boca tras aquella última vez y queremos cambiarlo, porque se come muy bien, porque no pilla lejos de algunos sitios donde vivimos… y ésto me recuerda la cantidad de veces que hemos dicho éso de “es que te ponía mirando a Cuenca”, hombre, las vistas de esta ciudad están muy bien, pero un buen culo, así agarrado… ahí miras a Cuenca, a Pamplona o a la Meca, que es en realidad de donde viene la expresión.

Se dice que Felipe El Hermoso (que de hermoso poco tenía), como le gustaban todas menos mi pobre Juana I de Castilla, siempre ponía la misma excusa para tirarse a toda aquella que quería beneficiarse, diciendo que iba a una de las Torres para poner a una dama mirando a Cuenca para que disfrutara de las vistas… pobres, y pobre ingenua Juana, que como no estaba interesada para nada en aquellas vistas, otras terminaban levantándose los refajos. Pero como toda frase, tiene su lado más pícaro y la realidad, la cual es que esta postura viene de cuando los musulmanes rezan mirando a La Meca, y si hacemos referencia a la postura sexual sería “postura de perro” o coito a tergo.

Lo que está claro es que es mencionar a nuestra querida Cuenca y las sonrisas y miradas pícaras afloran en cualquier sitio. Oye, la imaginación es libre y las ganas aún más, es dar con quien se tenga esa complicidad de mirar donde haga falta, no será por sitios, oiga.

Hay tantas expresiones que mencionan el sexo sin decir nada de él y que todos conocemos, pero ¿sabemos de dónde vienen?, por ejemplo, te voy a comer el higo, sí, sí, has leído bien o quizás es que has recordado cuando alguien te lo ha dicho al oído y no te lo esperabas.

Pues el higo, señores, también es conocido como la fruta de los filósofos, porque suele aparecer en expresiones de carácter sexual.

Y es que dependiendo la cultura de la que hablemos, cada uno le asignaba su cometido, en la agricultura como símbolo de la tierra fructífera, y es que siempre ha estado ligado el higo al sexo femenino, bueno, visto así, es sabroso, jugoso, dulce… aunque claro, depende con quién tope y cómo lo haga, de ello ya hemos hablado varias veces, y puede ser un auténtico manjar/placer para todos, ¿no creéis?.

Al final va a resultar que nuestros sexos son como frutas y verduras, se pueden comer tantas veces como quieras, que además no vas a engordar y siempre podrás repetir sin cargo de conciencia. Debemos comernos más.

Es cierto que las expresiones de las que hemos hablado nos tocan a nosotras, pero ¿y a vosotros?, también hay una muy conocida y muy musical.

Hemos hablado varias veces de la masturbación, pero nunca la hemos llamado “tocar la Zambomba”… si, hablamos de un instrumento del Siglo XV que llegó a la Península gracias a los esclavos africanos, y como la técnica al tocarlo consiste en sujetarlo con ganas y fuerza para agitarlo después… queda todo dicho.

Conclusión, que no me importa mirar a Cuenca si luego me comen el higo y de premio me dejan tocar la Zambomba.

Si es que la historia tiene muchas cosas curiosas y seamos francos, todo está inventado y hecho para disfrutar si uno quiere. Estoy deseando leeros porque me da que esta entrada va a tener muchas y muy buenas salidas. Os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablamos de algo que no está tan lejano y a mí me da mucha pereza que éso llegue a pasar, a lo mejor la tecnología no es tan buena en el sexo. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Lo dicho, os espero, os leo y la próxima semana os informaré de algo muy divertido donde podéis participar y ganar algo muy de aquí, que de éso se trata. Y no, no es un viaje a Cuenca, aunque una quedada allí no estaría mal…

Hasta el próximo miércoles.

G & G

DESPERTARES

Hay música para despertar que incita a muchas otras cosas, por mucho sueño que tengamos aún. La mejor, el ruido del agua que cae de la ducha, porque sabemos que él o ella está allí, sin ropa, esperando a que el agua esté templada para entrar. Y nosotros desde la cama, lo sabemos, y esperamos a que esté dentro para ir a tientas, casi sin abrir los ojos y ser dos (cuestión de gustos) mojándose en todos los sentidos. Sí, sabemos que alguno va a ir fatal de tiempo, pero… que nos quiten lo bailado, seguro que a ti también te ha pasado y te ha tocado improvisar al vestirte o peinarte para salir corriendo, pero ay esa sonrisa que llevamos luego, bien lo ha merecido.

Las duchas, hemos hablado varias veces de ellas, pero esas duchas mañaneras, acompañados, medio dormidos, dejan muy buen sabor de boca. Es como estar soñando pero sentir que está pasando, disfrutando aún más de todo y dejándonos llevar por las ganas. Desde que entramos y nos abrazamos, hasta regular nuestra temperatura y dejar que suba según vayamos recorriendo nuestros cuerpos. Desde las caricias que nos estremecen y la piel se eriza hasta enjabonarnos y pasar nuestras manos por el sexo contrario o propio, esa suavidad es una provocación, a veces creo que el cuerpo lo sabe y lo utiliza, porque incita a masturbarse sabiendo el desenlace que ya tenemos en nuestra cabeza mientras seguimos con los ojos medio cerrados, por el sueño y por el agua.

No hay nada más excitante que notar cómo la otra persona se deja hacer mientras recorremos con nuestros labios y boca su cuerpo, a veces mordisqueando suavemente, dejando ver las ganas que le tenemos, acariciándole con nuestras manos y provocando, porque nos lo pide el cuerpo y nos gusta hacerlo. Pero si hay algo que levanta pasiones es cuando desayunamos comiéndole a él o a ella, notar su sexo en nuestra boca, notando su placer y cuando te acarician la cabeza mientras nuestra lengua recorre su piel, nos presionan con su mano porque quieren más y notamos su excitación, y es cuando nos levantamos para sentirnos uno, sin delicadeza y con todas las ganas. Ahí es donde el cuerpo reacciona y despierta del todo, el sexo nos gusta a todos y sin duda es una muy buena forma de comenzar el día, así que no dejéis que la pereza os prive del mejor café para despertar, el sexo.

Siempre he defendido el sexo a cualquier hora, porque oye, cuando hay ganas y tienes con quién, para qué esperar, pero hoy he leído que la mejor hora es por la mañana y os voy a contar sus beneficios, aunque insisto, hay más horas en el día…

Dicen que es mucho más placentero porque el cuerpo ha descansado (depende si nos hemos dado un gusto por la noche, digo yo) y la mente está más despierta. Además, ellos tienen una erección mucho más efectiva. Pero sobre todo cuenta como rutina de ejercicio. Si es que siempre lo he dicho, el buen sexo hace que tengamos mejor cuerpo.

A todo ésto hay que añadir mucho más, porque nuestro sistema inmune se ve reforzado y es que los anticuerpos que liberamos mientras follamos nos previenen de contagios. Conclusión, que hay que hacer más ejercicio acompañado, que es cuando más quemamos y más liberamos por no mencionar que vamos a todos los sitios de mejor humor y es que comenzar así el día no está nada mal, aunque nos toque salir corriendo porque llegamos tarde. Luego nos iremos fijando en las caras de los demás y quizás pensemos éste sí o éste no ha mojado esta mañana (y no hablamos de las magdalenas del desayuno).

Sexo mañanero, que buen sabor de boca y de cuerpo, además la mente es puñetera y nos recuerda esos momentos “ducha” en una reunión o cuando menos oportuno debería ser y claro, nos ponemos malos sólo de pensarlo, aunque nuestra mente que es algo sucia y sabe qué momento es el mejor para ella, aprovecha la ocasión para darnos más ideas, aptas para esas duchas tan sucias y placenteras que tanto nos gustan. Y mejor no hablamos de la sonrisa que asoma por nuestro rostro sólo de pensarlo.

Bueno, aquí cada vez son más los que se mojan, al menos escribiendo y contando alguna experiencia acorde con lo que hablamos, vamos a ver cuántos lo hacen en las redes sociales. Os dejo en enlace donde nos podéis seguir si es que aún no es así https://www.instagram.com/buscandomiabridor/?hl=es

Aquí estaréis informados de todo, desde mis conversaciones con Charly R&R en Radio a Bordo como de las novedades que están por ver la luz. Os espero.

Y como cada miércoles, un placer y deseando leeros, siempre me arrancáis una sonrisa o dais rienda suelta a mi imaginación, que no es poca.

Os dedico una de mis canciones de subir todo…

G & G

EL INTERIOR IMPORTA

Sin duda el interior importa, y desde luego no voy a ser yo quien lleve la contraria a quienes lo dicen… porque cuando envejecemos es lo que queda. Pero vamos a hablar de otros interiores más provocadores, de ésos que apetecen quitar, arrancar o invitan a marcarte un baile de los que no se olvidan, por lo bien que ha salido o por todo lo contrario, y aquí sí es importante “ese interior”.

Siempre hablamos de la ropa sexy de las mujeres, las puntillas, las transparencias, lo que la imaginación puede volar con sólo ver parte de ella, y sí, nosotras lo sabemos y además lo utilizamos, para qué negarlo. Nos gusta llevar ropa que nos haga mirar y sonreír de otra forma, aunque ellos no sepan si lo que llevamos es de puntillas, negro o vamos de comando.

Hoy vamos a hablar de la evolución de la ropa interior de ellos. Siempre dicen que no tienen tantas opciones como nosotras, pero es verdad que han evolucionado, y lo vais a poder ver en este vídeo que no tiene desperdicio, aún hay cosas que no me explico.

Para empezar, a mi con el cesto ya me ha ganado. Saber que detrás no hay nada puesto, me pone, las cosas como son, os aseguro que en mi despedida de soltera hubiera acertado más que con el traje de zorro que me vino el pobre. Si mis amigas lo leen, sabrán por qué. Desnudarse es un arte, pero venir con cesto es un “ven aquí”. Pero claro, luego ves la supuesta evolución y ese body extraño de 1916 me mata sólo de pensar en la cantidad de arrugas que tendrá el pobre chico debajo del pantalón, por no hablar de la abertura trasera… ¿No os habéis fijado?, es de todo menos sexy, aunque cuando se lo quitan, si es con gracia… no está mal.

Y lo que os decía, en 1946 con goma para sujetar el “calzoncillo sobaquero”. No sé, a lo mejor las mujeres estábamos que nos subíamos por las paredes y necesitábamos tanto sexo que les arrancábamos hasta el higadillo, y ellos, pobres míos, se protegían de las feroces damas, aunque he de reconocer que me extraña, porque la liberación sexual nuestra fue más bien en en 1920, pero bueno, siempre hay rezagadas. Y de ahí pasan a sujetarse las medias, seguramente porque ni ellos querían resistirse a disfrutar.

Oye, a mí ésto de que se pongan y sobre todo quiten la ropa interior ha hecho que ponga el vídeo más veces de lo normal, lo que hace la imaginación, aunque mucho de lo visto es inimaginable en aquellos años, no me imagino yo a mi padre con los calzoncillos de 1976, el bigote sí, es más, lo tenía, pero ese estampado, me ha matado. Y todo mi gozo…. sin cesto, pixelado, claro, como a ellos sólo se les suele ver el culo y está de frente, tiraremos de emeroteca.

Y entonces llega Calvin Klein y junto a él, los hombres normales, podrían ser Los de Paco”, que no están tan cachas pero cuidan ese interior que tanto nos pone a nosotras, y que a veces o casi siempre provoca que les liberamos de esa presión textil y de otras mucho más placenteras y relajantes.

Sí, la ropa interior hay que cuidarla, es otra forma de decir cómo somos, si somos básicos, nos gusta provocar o un te vas a enterar. Marquemos, medio enseñemos y sobre todo, incitemos a disfrutar, que de éso se trata. Y nada de tener un Superman, Super Mario o cualquier dibujo que lleve S, corta cualquier excitación, os lo aseguro, como llevar los calzoncillos con el escudo de tu equipo, sí, aunque quieras marcarte un gol.

Y lo mejor para saber que había ganas, es no saber dónde ha ido a parar la ropa interior, éso es señal de que no se podía aguantar más a saber qué interior tenemos, porque es importante conocerse y sobre todo la piel con piel, luego ya lo que se sude y venga después, lo dejo a la imaginación de cada uno.

Ains esos calentones que bien sientan… solos o acompañados, desnudos o casi, porque a veces un sí pero no, de ropa interior, pone, casi casi, como llevar sólo un cesto. Y es que el roce hace el cariño, no lo olvidemos, además de levantar pasiones y otras cosas.

Como siempre, un placer pasar por las diferentes épocas y hacer volar la imaginación, quizás cuando haga mejor tiempo vea a alguien con un cesto y me acordaré de hoy. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo, donde hablo con alguien del sexo contrario y hay muchas risas. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Os animo a que compartáis este blog que poco a poco va siendo más conocido gracias a cada uno de vosotros, porque vienen sorpresas y es una muy buena forma de estar informados.

Hasta el próximo miércoles y una pregunta, ¿qué ropa interior lleváis y cuál os pone?, deseando leeros…

G & G

DÍME CÓMO COMES Y TE DIRÉ CÓMO ERES EN LA CAMA

Cuando os cuente todo ésto os vais a acordar de mí cuando veáis a alguien comer, o quizás en la cama…

Es curioso, nunca pensé que fijándonos en cómo comen (no cómo te comen, que a lo mejor también) se saben tantas cosas de las personas y quizás nos ayuden a salir corriendo o a quedarnos y comprobar si es verdad todo lo que os voy a contar ahora mismo, somos curiosos por naturaleza y además, nos gusta comer, a algunos más que a otros, ahí lo dejo.

Llevamos toda la vida vida buscando señales que nos informen de cómo son las personas o la persona que nos interesa en la cama antes de llegar a la parte horizontal, tamaño de las manos, pies, altura… nariz (aquí doy fe de que no falla, al menos de momento), pero de ésto hablaremos en otra entrada. Vamos a desglosar a las personas por cómo comen, es realmente curioso.

Personas lentas que no disfrutan de la comida. Dicen que son malos en la cama, así que si eres de esas personas y no quieres delatarte, más te vale que saborees todo mucho más o la llevas clara.

Lentos que disfrutan de la comida, son los que comen con cierta pasimonia, la degustan y se fijan muy bien en cada cosa que comen. Son sensuales, delicados y dedicados, ésos que nos gustan en la cama. No sé si os ha venido a la cabeza alguien que pasó por vuestra vida o por alguna estancia en concreto.

Rápidos que disfrutan de la comida. Son impacientes en la cama, no tienen paciencia y les cuesta relajarse porque les gusta dominar la situación, con lo cual, lo de dejarse llevar es algo complicado. Pero ojo, nadie ha dicho que sean malos amantes, será cuestión de probar.

Los que comen rápido y no les importa lo que se lleven a la boca. Aquí podemos desglosarles en varios tipos.

Los casos perdidos, aquellos que no tienen ningún interés por el sexo, ¿existen? sí. Con lo cual os veo girando la cabeza a modo espías para saber quién funciona y quién no o simplemente hacer recuento de las personas que son un “pa qué”.

También nos encontramos a los presexuales, suelen ser castos y no se les da muy bien estar entre las sábanas, pero siempre he dicho que con práctica, ganas y paciencia todo es posible y pueden convertirse en buenos amantes. Luego entra la ansiedad y claro, son aquellos que no disfrutan del sexo pero lo utilizan como sustitutivo del mismo. Muchos son así de por vida y suelen ser obesos, pero si es una etapa, con el tiempo todo vuelve a la normalidad.

También los hay que comen muy deprisa, sin disfrutar y además están convencidos de que el sexo es algo mecánico. Son directos, prácticos y no se involucran emocionalmente, así que para una persona romántica sería un fracaso total.

La verdad es que si con saber cómo come una personas ya podemos deducir cómo es aproximadamente en la cama, sólo puedo decir que más vale que pongamos todos de nuestra parte en disfrutar de lo que comemos y luego de lo que nos comemos, porque se tienen que ver ganas y los postres son la guinda del disfrute junto con los aperitivos.

Y nada de besos pequeñitos, delatan que no son buenos amantes, porque les cuesta utilizar su lengua para besarte.

Lo primero que me vine a la cabeza es un plato de espaguetis, porque tiene su aquel y os digo por qué. Si los enrollan en la cuchara, a lo mejor son personas que dan muchas vueltas y no los saborean igual ( vamos, que marean la perdiz), si son personas que los succionan… depende para qué puede estar muy bien, pero que muyyy biennn, pero si los cortan porque no son capaces de meter todos en la boca, quizás sean personas muy tajantes… o que no les vaya succionar. Vamos, que cuando vea a alguien comer, me acordaré de todo lo escrito y seguramente me imagine la escena en la cama y puede ser divertido. Ya me contaréis si os pasa lo mismo. Si el que el comer da mucho de sí, ¡hasta en la mesa!.

Y por hoy creo que ya nos hemos dado un festín, aunque nos quede el postre, pero éso ya lo dejo al gusto de cada uno. De momento os dejo el enlace de Radio a Bordo por si os queréis reír un poco, y es que hombres y mujeres no somos tan diferentes a veces. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Como siempre, un auténtico placer pasar este ratito con cada uno de vosotros. Gracias por los mensajes en las redes sociales y esos privados con tanto humor. Espero vuestros comentarios, a ver qué os gusta comer y saborear…

Hasta el próximo miércoles, deseando saber de vosotros.

G & G

ÉSTO ME HUELE A…

Hombres, mujeres, sexo, tabúes, olores que nos recuerdan al pasado, otros que llegan con aire fresco y nos renuevan hasta el alma para pasar página de un sólo chasquido, y es que ni todos somos tan importantes ni nadie es imprescincible.

Podríamos decir que la vida es una perfumería, donde cada frasco tiene asignado un olor para cada tipo de persona.

Hay personas a las que se las huele a la legua, son sutiles, se acercan discretamente, te envuelven con un olor cálido donde te hacen sentir muy cómodo o cómoda, te abres, te da confianza, incluso crees lo que te está contando, pero en realidad te envuelve para conseguir lo que quiere, y para ello nada mejor que hacerte sentir especial y desaparecer con sutileza. Lo mejor es que ellos no saben que muchas de las veces lo sabemos, pero también nos apetece lo mismo y quedan en el olvido.

Luego están los que huelen a hogar pero que no te los tomarías, en mi caso, como el café. Sí, son calientes, parecen hogareños, familiares, su vida es perfecta e incluso equilibrada, (algo que no abunda mucho) y al final te dejan un mal sabor de boca, porque las mentiras les delatan como la espuma de un buen café. Son de los que entran hasta la cocina y piden la sal fuera. Hay más de los que pensamos, os lo aseguro.

Hay uno que a mi me gusta especialmente, son de los que no abundan, tienen un olor fresco e incluso cítrico por su humor, y según la piel que roce, huele de una forma u otra porque es equilibrado y sabe que cada persona es diferente y no se quedan con cualquiera. Su olor es de los que acarician la piel, de ésos que te hacen cerrar los ojos y soñar, pero con los pies en la tierra para disfrutar de lo carnal. No abundan y no aparentan, no mienten y hablan con la mirada, son discretos fuera y muy sexuales de puertas para adentro. Y es que pocos saben oler y mantener un perfume así.

También los hay sin cuerpo, muy intensos al principio con olor fugaz, no sé si llamarles precoces o adolescentes, simplemente les falta tiempo, por no decir un hervor para saber en qué grupo están. Son esos frascos torpes, que aprietas y van por libre.

Y por supuesto los de imitación, son un quiero y no puedo. Les gustaría ser ese perfume cítrico y quedarse, porque lo quieren todo y te venden una película para hacerte creer que es auténtico, de verdad, de lo que no abunda. Y como no podía ser de otra manera, todo son mentiras, como ellos. Al principio, pruebas a ver qué tal, pero terminan en el olvido porque les falta cuerpo y nunca te han terminado de convencer. Esos frascos terminan en la basura, porque además, carecen de calidad incluso en el envoltorio, ay pobres ignorantes, creerse cuando nunca lo han sido.

Y es que los olores despiertan sensaciones, recuerdos olvidados o muy recientes porque impregnan nuestras prendas o piel, ésa que nos indica el perfume que se acerca y que se eriza cuando es especial, ésa que se humedece cuando siente el placer o se tersa con olores más intensos y llenos de sexo.

Piel con piel, siempre. El perfume lo eliges tú, todos sabemos cuál es el que mejor nos sienta. Olores intensos y suaves pero con cuerpo, de los que acarician nuestra piel, de los inolvidables, de los que dejan olor en nuestras sábanas y repiten, porque hay química, porque hay buen sexo y complicidad, miradas pícaras que se buscan, bocas que se comen, sexo que se besa. Qué haríamos sin perfumes que nos enseñan hasta saber por cuál decidirnos.

Cerremos los ojos y disfrutemos, porque ese olor siempre se guardará en nuestros recuerdos, quizás para quedarse o para creer que lo hemos olvidado hasta que pase alguien y … lo despierte de nuevo.

Sin duda son importantes y nos definen, no sé con qué olor te defines tú y por qué, pero me encantaría saberlo, o quizás te resulte más fácil mencionar aquel perfume que te dejó huella o que quizás aún siga entre tus sábanas o aquel que dejaste escapar.

Será un placer, como siempre leeros y conocer más de vosotros, a ver con qué perfume me sorprendéis.

Os dejo el enlace de Radio a Bordo donde podéis escucharme en conversaciones muy divertidas y reales con alguien del sexo contrario, y sí, no somos tan diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Y por supuesto, cada miércoles aquí, con algo nuevo que contar y con lo que muchas veces os sentís identificados. Hasta la próxima semana.

G & G

LOS OTROS

No, no vamos a hablar de la película de Amenábar, pero quizás si podemos hablar de “los otros” desde otro punto de vista mucho más real. Son aquellos a los que sólo unos pocos pueden ver, disfrutar… y desear. Muchos, en algún momento quizás habéis sido “los otros” sabiéndolo o dentro de la ignorancia, sin duda un papel complicado y que no todos aguantan eternamente.

Ser la otra o el otro implica lo mismo, y quizás esta carta haga ver a los “legales” que ellos no son los culpables de ser parte de sus vidas desde la sombra.

LA CARTA

Llevo mucho tiempo esperando un beso en público, que me dieras la mano, poder contarnos confidencias como una pareja normal, pero asumí con el paso del tiempo que no éramos una pareja y que mientras yo me quedaba sola, tú te ibas a casa con tu pareja o amigos. Cuando te conocí se me movió todo por dentro, supe que había algo especial en nuestras miradas y cuando me dijiste tu situación, dudé pero me podían más las ganas de estar contigo aún sabiendo que sería “la otra”. Siempre ilusionada, feliz cada vez que podíamos vernos, nerviosa y deseando besarte mientras me rodeabas con tus brazos y sentía ese calor. Nuestra primera vez desnudos, como si ya nos conociéramos de otras vidas. Aún recuerdo mis nervios y tu sonrisa al mirarme mientras bajabas los tirantes de mi ropa interior con tanto cuidado que me sentía arropada mientras me desnudabas. Las tardes de hotel empapados tras tanto deseo, las duchas disfrutando de nosotros como si no existiera el tiempo para salir mojados y recorrer nuestro cuerpo con las miradas. Aún me estremezco al recordarlo, porque siempre te he deseado y mi corazón se aceleraba sólo de pensar que nos veríamos de nuevo. No me importaba cambiar mis planes y amoldarme a los tuyos, era la única forma de poder disfrutar de ti, de tu olor, de tus besos, de tu cuerpo. Sentir como éramos uno y esas noches en las que podíamos dormir o no, pero que la misma luz nos desperezaba, eran un regalo.

Siempre me decías que encontrarías el momento de romper con tu pareja para comenzar una etapa juntos y sin escondernos porque era a mí a quien querías y va pasando el tiempo y seguimos igual. Empiezo a no creerte, a perder la ilusión de verte, porque es ahora cuando realmente me siento “la otra”, la que siempre está cuando quieres, la que te lo da todo a solas y sólo recibe momentos. Quizás merezca alguien que me dedique tiempo, ganas y que se sienta orgulloso de mí y me muestre al mundo besándome con tantas ganas que terminemos siendo mirados por “otros”. Que las ganas de sexo se nos vea en la mirada y nos guste que los demás lo vean y lo noten, como nuestra ausencia cuando decidamos en un arrebato irnos al hostal más cercano y dar rienda suelta a los deseos y ganas. Desnudarnos, sentirnos, acariciarnos, ser cómplices de nuestras miradas, de nuestro animal más salvaje y de recorrer nuestros cuerpos acariciando cada rincón porque queremos más. Entrando en calor mientras se nos eriza la piel y mis piernas tiemblan resistiéndose a lo enevitable, porque el deseo les puede y están deseando sentir a la otra persona, ésa que me hace sonreír y sin promesas me lo da todo. Salir despeinada de la mano de quien me ha hecho disfrutar recorriendo mi cuerpo y besando cada poro de mi piel mientras ambos cuerpos se delatan ante las miradas de los demás, pero no importa, las nuestras son cómplices, porque sólo nosotros sabemos lo que hemos hecho. No quiero más “me tengo que ir” sin explicaciones, estar esperando tu llamada, èsa que haces a escondidas, no poder disfrutar de unas vacaciones juntos y no poder hacer planes por si puedes escaparte. Quiero besos libres sin preocuparme de miradas, estar desnudos y olvidarnos del reloj, despertar y verte, pero sobre todo, quiero estar bien porque lo que es a medias termina siendo nada.

Quizás algún día te decidas y me eches de menos, mientras tanto volveré a recuperar mi libertad, a despreocuparme y a vivir, dejando la puerta abierta a quien me haga sentir como lo que soy, una mujer libre.

____

Todos hemos pasado por momentos en los que nos nos hemos sentido importantes o incluso especiales, a veces no hace falta ser un “otro” para ver que la otra persona es egoísta y no valora lo que tiene. Pero todo lo que no es un todo, termina siendo un nada. Desde luego nunca perdamos nuestra libertad, la que nos hace reír, disfrutar y por supuesto dejar esa puerta abierta a alguien con las cosas claras y que nos haga disfrutar dentro y fuera de la cama, porque hay formas y formas de sudar, cada cual que elija la suya. No tener que esconder las ganas, tener nombre y no ser alguien anónimo. Pues éso, a disfrutar, que no estamos para perder el tiempo.

Ya me contaréis si os suena algo de lo escrito hoy…

Como sabéis también estoy en Radio a Bordo, donde las risas y tocar ciertos temas, trae cola y muchas coincidencias entre ambos sexos. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros para contestaros, siempre es un placer y otras cosas también, 🙂

G & G

CONECTANDO DE NUEVO

Cada vez son más las parejas que terminan llegando a la rutina sexual y a la monotonía que tanto mata, si es que aún tienen algo, que ésa es otra. ¡Con la cantidad de cosas que podemos hacer para divertirnos!, y es que hay que echarle imaginación y mantener el deseo poniendo todas las ganas en el asador.

Como aquí nos gusta mucho tocar y en muchos sitios, vamos a ver si tomamos algunas ideas y aprendemos todos un poco, algunas ya las hemos puesto en práctica y otras… quizás sea el momento.

De lo que sí me he dado cuenta es que son muchas las mujeres que se apalancan (ojo, no digo todas) pero hay un buen número de estrellitas, ésas que podemos definir como que me lo hagan todo, que no muevo ni un dedo. Y hombres que mucho dicen y no hacen nada o muy rapidito. Así que vamos a ver si cogemos el ritmo, que el sexo es el mejor ejercicio para estar en forma y tener mejor humor.

Hay relaciones que necesitan un flotador y magia, romper rutinas, asi que a mover el culo que para comodidad ya está el sofá. Obviamente cada pareja tiene sus propios límites y es importante tenerlos muy presentes, pero ay esa guindilla que todos llevamos dentro y que pica de vez en cuando. ¿Cuánto hace que no atas de forma suave a tu pareja vendándole los ojos? éso excita mucho, saber que es un juego donde te van a excitar aún más y no sabes si te va a rozar con su piel, lengua… y por dónde.

¿Cuánto hace que no sorprendes o te dejas sorprender? porque ésa es otra, a veces todo molesta cuando las cosas no están bien, así que hagamos el esfuerzo, porque nunca se sabe y quizás te sorprendan, guste más de lo que te esperabas y te reenganches de nuevo…

Haz un “Dogging” o Cruissing” si eres gay, no importa, aquí de lo que se trata es de tener sexo en un lugar público, ese morbo que te puede dar en un momento dado, quizás provocándolo al no llevar ropa interior e informando a quien quieres encender de nuevo. O quizás un “Sexting”, enviando fotografías en ropa interior, ay lo que me gusta a mí provocar y que me provoquen, lo aburrido no va conmigo, para qué nos vamos a engañar. Es dar con quien tenga esas pinceladas de locura y te haga vibrar. Si vas de compras y te pruebas ese sujetador que tanto te gusta, por qué no hacer la boca agua a quien quieres con una fotografía de tu pecho, sí, insinuando lo que puede pasar esa tarde al veros. O un pequeño video, algo que sepas que le va a poner a mil, y aquí todo es tan válido para ellos como para nosotras, porque quien quiere provocar, sabe cómo hacerlo. Cuántas palabras en inglés para decir “vamos a ponernos de nuevo” reconectemos si es que aún hay ganas.

El juego, el no saber, el que te pongan a mil sólo con besos y caricias, sin llegar a la penetración, aunque tu cuerpo lo pida a gritos porque está tan excitado que quiere más. O ellos, que estén deseando que les comas mientras sigues rozándoles con el pecho en esos rincones que ya conoces y sabes que es pura provocación. Todos sabemos poner como motos a quien nos gusta, enredar por su cuerpo buscando nuevos puntos que le hagan estremecer, que su mirada nos pida más y nosotros nos hagamos de rogar para ponerle aún peor.

Dejemos la comodidad a un lado, el placer y el juego debe ser cada día, una mirada, un recibimiento en pelotas (asegúrate de que no vienen visitas), luz tenue y dejarse llevar, no hagas caso a tu cabeza o al cansancio de todo el día, ésto quita todos los males y es la mejor recompensa a un día duro, te lo aseguro. Olvídate de todo lo que tienes que hacer, puede esperar, no vas a morir por ello, quizás andes algo más apurado pero que te quiten lo bailado. Si hay ganas haz lo que te pida el cuerpo, no la cabeza. De ahí la importancia de saber con quién bailar.

Ser cómplices del placer, sin tabúes y dejarse llevar porque disfrutáis de la lujuria, porque conocéis vuestros límites, o quizás no, simplemente estáis en ello y es ir probando, descubriendo, miradas que hablan al tocar ciertos puntos que despiertan en nosotros ese lado salvaje o quizás incluso tú descubras puntos nuevos que tocan y te gusta.

Una cena sobre un cuerpo “Splosh” o pringarse con algo que os guste como el helado, para mezclar diferentes temperaturas y que los escalofríos recorran la piel, el frío y el calor en nuestros cuerpos, o cualquier otra sustancia que apetezca, hay cantidad de opciones y muy sabrosas. Quedar como dos desconocidos e ir a un hotel, y es que el juego da vida, mucha vida, no la perdamos con rutinas y pocas ganas. Si alguien te gusta de verdad, mueve el culo y todo tu cuerpo hasta que se estremezca de ganas. Organiza una escapada sexual, sal de rutinas, haz una locura, seguro que hay algo que has visto en una película y te ha llamado la atención. Deja que Doña Imaginación se salga un poco con la suya, aprovéchate de ella, da muy buenas ideas, te lo aseguro.

Y ponle muchas ganas en volver a reconectar y disfrutar, que tenemos una edad en la que sabemos lo que nos gusta y pone.

Hasta el próximo miércoles, deseando leeros y que os registréis para que no se os pase ni una publicación.

Por si aún no me habéis escuchado en @Radioabordo os dejo el enlace, muchas risas siempre y temas muy variados entre sexos diferentes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Espero haber sacado esas ganas y que la semana sea más emocionante para todos y menos aburrida. Os leo.

G & G

MENÚ GASTROSEXUAL

A quién no le gusta una buena comida, degustar, probar sabores, investigar y sobre todo disfrutar. Seguro que a más de uno se le hace la boca agua sólo de pensar lo que le gustaría comer. Y de comidas y subida de libido vamos a hablar porque no lo neguemos, la vista es importante pero lo que se come también.

Dependiendo el momento somos mucho más sibaritas y no nos importa que la ración sea pequeña, porque si hay algo realmente divertido es tener un plato grande, donde degustar pequeños trocitos de fruta, un buen plato, un cuerpo caliente, deseando sentir nuestros labios y notar ese pequeño roce.

En cambio otras veces nos apetece más “carnaza” menos que picar y más que agarrar. Pero antes no nos olvidemos del juego, de hacer hambre y por qué no, subir un poquito el calor con algún que otro alimento, estoy segura de que os sorprenderán los que nos suben la libido y ayudan a excitarnos aún más. Vamos a salirnos de los tópicos, que siempre se agradece.

Soy muy partidaria del picante, insinuarse, jugar, provocar al oído mientras contamos lo que nos apetece hacer, o simplemente decir que no llevamos ropa interior en un sitio público, porque es ahí donde las caras cambian al no poder hacer ciertas cosas que se nos pasan por la cabeza, al menos en ese mismo instante en el que nos informan.

Siempre nos han mencionado el chocolate porque aunque no lo sepamos, contiene feniletilamina, una droga natural que nuestro cuerpo produce, algo parecido a cuando nos enamoramos, quizás sea esa la química de la que muchos hablan. O las ostras, yo, particularmente, y aunque suene muy mal, soy más de almejas, crudas o en salsa marinera, por si alguien ya estaba pensando mal, que somos muy dados a ello y más aquí.

A muchos os pone el chocolate o quizás más “el mojar”, sea lo que sea, que sea disfrutando, bien con la boca o los dedos, mancharse y disfrutar va en uno. Pero claro, ésto suena muy sensual si lo comparamos con el ajo, sí, mejora el deseo, ¿de verdad?, lo que yo no tengo tan claro si es el deseo de salir corriendo o llenar nuestra boca con otro ingrediente que sepa mucho mejor o al menos sea más agradable. ésto ya es al gusto del consumidor.

El anís, éso que muchas abuelas se tomaban a escondidas o a pequeños sorbos, ¡no sabían nada!, cuánto tenemos que aprender de nuestros mayores. Con la excusa de los dolores abdominales, por su lado curativo, nunca nos contaron que se entraba en calor, la temperatura subía y el cuerpo se animaba. Por ejemplo, los griegos utilizaban sus semillas para subir la libido y además recordemos que son la base del Pernod, una bebida francesa del siglo XIX, por algo sería y por algo triunfó.

Las fresas siempre han sido unas de las grandes conocidas, hoy he comprado unas cuantas, a ver qué tal ese libido, aunque soy más partidaria de cogerlas con los labios de la espalda de quien me pone, mucho más que comerlas en su plato aderezadas con algo dulce, aunque se aceptan ideas.

La cuestión es que la gastronomía, cuidarse y el color cada vez está más en auge, ¿os acordáis de Popeye y sus espinacas? pues ahora entiendo por qué Olivia estaba tan contenta y es que todos los vegetales de hoja verde y grande ayudan a que nos vengamos arriba, empiezo a pensar que ese músculo tan desarrollado de su brazo era una forma más sutil de decir al mundo lo cachondo que estaba, porque Olivia siempre estaba feliz, ahora sabemos por qué.

Hay qué ver lo que hacen los alimentos y la imaginación, incluso ese regaliz de palo que tantas veces nos hemos metido en la boca sin saber sus efectos. Sí, habéis leído bien, tiene un alto contenido en minerales y vitaminas B y C que hacen que nuestras hormonas sexuales aumenten su producción, y sus efectos son casi inmediatos (os imagino de camino al kiosco como cuando éramos pequeños y comprar unos cuantos). Y como curiosidad, en los países árabes lo mezclaban con Jengibre (otro que ayuda) para la fatiga sexual. Y en Bolivia lo utilizan para problemas de impotencia.

Y es que la base es un buen plato donde poner en marcha nuestra imaginación, degustar lo que nos gusta de forma divertida y compartir experiencias gastronómicas, no siempre hay que estar bien sentado y vestido de etiqueta, es mucho más divertido perder lo puesto y descubrir rincones donde poder seguir comiendo.

Espero haber dado alguna que otra idea para organizar un menú sexual muy divertido, quizás alguien se anime y le sorprenda a quien se quiere comer, no perdamos el apetito y la imaginación, os aseguro que si dais rienda suelta os sorprenderéis de lo que es capaz nuestra mente y cuerpo.

Como siempre, un placer, ya sabéis que estoy en @radioabordo donde las risas están aseguradas cada martes. https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/

Deseando leeros y quizás me deis alguna receta de las que animan aún más. Hasta el próximo miércoles.

G & G

EL ARTE DE LA DUCHA

Sin duda, la ducha nos gusta, nos invita a la imaginación y a las fantasías más húmedas. Es ver una y pensar, uy, la de cosas que haría yo ahí. Y es verdad, mojados, desnudos, el jabón recorriendo nuestra piel, haciendo que las caricias sean más suaves por todo nuestro cuerpo, no suena nada mal, ¿verdad?. Y es que una ducha da para mucho, no nos engañemos, pero también es un arte, porque a veces no resulta todo tan fácil ni es tan placentero como nuestra imaginación nos hace creer.

No sé vosotros, pero lo primero que me imagino es que la persona que me gusta se desnuda, da al agua caliente, el vapor se apodera del baño y finalmente me espera dentro. Por supuesto, ante semejante invitación ni lo dudo. Todo fuera y a mojarse en todos los sentidos. Al principio reconozcamos que cuesta encontrar la temperatura del agua que nos convence más o menos a los dos, pero una vez encontrada, comienzan las caricias, los besos con los ojos cerrados, más que nada porque el agua es algo incordio a veces, las caricias por cada rincón de nuestro cuerpo, el pecho, la espalda, los muslos, agarrar bien ese culo que tanto nos gusta y por supuesto acariciar aquello que tanto nos pone, hasta conseguir “que nos apunte”.

Y mientras, él acariciando mi sexo, cada vez más húmedo y con ganas de todo y por supuesto, de lo que me apunta con tantas ganas. Porque las ganas es todo, sin ellas no hay buen sexo, no hay complicidad, no hay nada. Y mientras ambos nos excitamos aún más masturbándonos, es cuando el cuerpo me pide acariciarle con la boca, dar otra clase de calor y placer, notar como se endurece, mientras acaricio su piel y los rincones de su cuerpo por donde el agua corre con timidez. Me excita aún más saber que le estoy llevando al máximo, al punto de no controlar sus movimientos, mirarle a la cara y ver cómo disfruta.

Y es ahí cuando nos mojamos de verdad, por dentro y por fuera, dando rienda a todo, porque hay complicidad, ganas de más placer, de sentir, de corrernos y fundirnos en cierto modo con el agua para terminar enjabonándonos de nuevo. Con una sonrisa que lo dice todo y sin decir nada. Y es entonces cuando nos duchamos mutuamente mientras nos miramos de reojo en ese espejo que ha estado presente en nuestras caricias. Ains, las duchas calientes, cómo nos ponen. Porque claro, luego están las frías por un calentón… (ya hablaremos de ellas).

Pero hagamos memoria, no todo sale bien siempre, seamos sinceros. Lo que a veces pensamos y visualizamos no sale así, seguro que a más de uno le han surgido ciertos inconvenientes de los que ahora se ríe. Nos ha pasado a todos, le ponemos ganas pero hay imposibles e imprevistos.

Puede ser un resbalón, o que mientras estas haciendo esa felación que tanto te apetecía entra agua con jabón en los ojos al querer mirarle la cara… y claro, tantas cosas dentro es imposible, y da gracias si al levantarte no tragas agua y jabón también y terminas haciendo pompas mientras entre risas terminas tosiendo y sintiéndote un pez burbuja

No es fácil hacerlo en la ducha, porque aquí el tamaño importa, y no hablamos de miembros pero sí de personas, por delante, no, por detrás, espera que no puedo, uf, no llego, posturas imposibles, un tirón en el gemelo y a la porra el morbo de la puta ducha, mojados y al suelo. Nuestro aliado, sin duda el humor, siempre lo digo.

Además, la opción de hacerlo mojados en la cama os aseguro que es una maravilla y muy buena opción, los cuerpos resbalan mucho más, no olvidemos que el agua no es un lubricante y a veces lo pone algo complicado o bastante difícil. Acariciarse, el pelo húmedo, los escalofríos del placer y de la respiración y si tenemos frío, simplemente nos tapamos lo justo o seguimos entre las sábanas.

Mojémonos mucho más de lo que lo hacemos en nuestra imaginación, demos rienda suelta a lo que nos guste, que ya tenemos más de 40 y que las únicas barreras que nos encontremos sean las de la nieve, y que los únicos escalofríos que sintamos sean de cuando recorren nuestra piel con esa lengua que nos pone tanto.

Y por favor, humor ante cualquier imprevisto, una sonrisa lo arregla todo, os lo aseguro, tomémonos la vida con humor, como nosotros en Radio a Bordo, incapaces de parar de reír con los diferentes temas y anécdotas, que podéis escuchar en https://radioabordoonline.wordpress.com/category/buscando-mi-abridor/ . Simplemente disfrutad. Y es que la gastronomía da mucho de sí, creo que después de lo que he descubierto del anís, voy a ver a mi abuela de otra manera… y más de uno de vosotros también.

Mil gracias por seguir este blog y sus redes sociales, tanto en Facebook como en Instagram y por vuestros privados (siempre hay tímidos). Deseando saber cómo os mojáis con la ducha… Hasta el próximo miércoles.

G & G

SEXO Y BRUJAS

De vez en cuando viene bien hablar de cómo era el sexo en otras épocas, indagar en la historia, buscar el significado de ciertas frases… descubrir, como si de un cuerpo se tratara. A veces encontráis relatos muy subidos de tono, otras veces nos mojamos en cualquier sitio menos en la ducha, e incluso viajamos a Grecia, Pompeya o Egipto, porque no importa el año o el siglo cuando se trata de deseo. Y hoy, quiero empezar el año con algo diferente, sexo y brujas, porque no todo lo que se lee es verdad o todo lo que nos dicen es mentira, así que allá vamos. Investigar, siempre es un placer cuando se puede compartir.

El miedo y el sexo siempre han ido de la mano, cuántas veces hemos escuchado éso de ten cuidado, es una bruja, ahora aunque no estamos en la Inquisición sigue teniendo el mismo significado, se creía que todos los deseos masculinos eran culpa de las mujeres. Y es que ser bruja no siempre va con el hechizo incluido. Yo prefiero ser bruja, porque éso significa ser libre de pensamientos y de actos, no depender de nadie, tener mis propias ideas, y seamos sinceros, a muchos hombres y mujeres les ponen, porque hay que ser muy bruja para ser sincera con el deseo, con la libertad y el disfrute.

Todos tenemos una parte animal que descontrola la parte racional, aquella intoxicada por lo que nos han vendido cada día de nuestra vida y que no siempre nos parece la correcta. De ahí que nos dejemos llevar pese a la educación recibida, pese al qué dirán, pese a todo, porque nos gusta disfrutar, el buen sexo y por qué no, quizás tener un compañero de viaje que nos empotre como nadie. Y es que el sexo, no lo es todo pero es tan importante que no entendemos la vida sin él. A solas, acompañados o en nuestras fantasías, siempre está presente y además libera nuestra mente.

Se decía que todos los ungüentos, pócimas o brebajes utilizados en los rituales, hacían creer que los sueños eran reales, cuando en realidad eran sueños que las brujas provocaban. Y es que cualquier excusa era buena para poder contar un sueño subido de tono, o quizás más bien un deseo de sexo que no se podía contar en aquella época, porque el sexo era sucio, sólo era para procrear, de ahí los cuernos que muchos tenían. Cuánta represión, cuánto deseo encerrado, cuánta frustración y cuánta ignorancia. Benditas brujas, que disfrutaban de él, porque tenían su mente abierta y no negaremos que las piernas también.

Ya se mencionaban las orgías, y claro, el demonio era quien las provocaba y además estaba en cada una de ellas. Pero no nos olvidemos de la época victoriana, donde incluso la reina Victoria, abuela de Europa, ya se saltó las normas de la decorosidad tras el fallecimiento de su marido, y es que el placer y el deseo es parte de nuestra vida. Hay más brujas en la historia de las que estuvieron en akelarres, hay más sexo en nuestras vidas del que se cuenta, hay más provocación de lo que imaginamos, y por supuesto, hay más orgasmos que los finjidos.

Todos tenemos esa parte bruja, la de la lujuria, la de disfrutar mirando el cuerpo ajeno, la de imaginar qué le haríamos a esa persona que nos pone tanto y dónde, la de quedar a ciegas con alguien que te enciende y dejarse llevar, la de soltar a esa parte animal y a ver qué pasa.

Tener una noche de sexo, sudor y risas porque te lo pide el cuerpo, y qué. La de probar sexo con alguien de tu mismo sexo o con varios, la de fantasear con desconocidos, o salir sin ropa interior y sentirte libre aunque nadie más lo sepa.

No hay nada mejor que conocer nuestro cuerpo y mente y no juzgarnos, sentirnos libres para provocar a quien nos gusta y sacar ese lado animal que nos lleva al placer. No pensemos tanto y seamos todos más zorros y más brujas, porque vivir es dejarse llevar, y si encima conocemos a un demonio que nos hace arder de deseo, me olvidaré de príncipes azules y le pediré fuego, ya tenemos una edad.

Espero que este año nos traiga mucho sexo, del bueno, del que nos estremece y provoca escalofríos, del que invita a hacer locuras, probar algo nuevo y olvidar la hora. Del que nos hace sudar y ser políticamente incorrectos en la cama. Del que nos hace sentir tan bien porque somos nosotros y por fin sabemos disfrutar. Simplemente, dejémonos llevar con quien lo merece, ahí está uno de los pequeños trucos, y si no, siempre podemos pedir fuego a quien nos encienda.

Os espero el próximo miércoles, deseando leeros y por supuesto, también podéis escucharme en Radio a Bordo, conversaciones entre dos sexos opuestos y más parecidos de lo que pensamos, porque si hablamos de sexo, hombres y mujeres no somos tan diferentes y si además hay humor, todo es mucho más divertido. https://radioabordoonline.wordpress.com/

G & G

A %d blogueros les gusta esto: