ELLOS Y SUS MIEDOS

Aquí somos de tocar, a veces con más suavidad que otras pero siempre rozando piel, así que hoy vamos a ir más allá y vamos a tocar esos miedos que dicen que tienen ellos, a ver si es verdad y nos los cuentan en sus comentarios, deseando estoy. El primero, cómo no, no dar la talla, bien por el tamaño o porque no se dura mucho, llámese también gatillazo. Yo tengo mi teoría en cuanto al tamaño, aquí la medida es en placer, y si hay que hablar de medidas debemos hacerlo de tres puntos, de los cuales, vamos a tocar dos, pene y vagina, si, si, más que nada porque hoy toca dejar tranquilo a don Por aquí no… que el pobre siempre termina siendo nombrado por alguna razón.

¿Por qué menciono el tamaño de dos? porque cada uno sabe lo que le da placer, lo que toca esos puntos que nos hacen levantar caderas, querer más, dejarnos llevar y sudar como nunca. Parto de la base de que las vaginas saben qué pene es el que le da placer, y no cuenta éso de “lo importante es que sepan utilizarlo…” todos saben cómo utilizarlo, quizás algunos con mayor torpeza, pero una cosa es cierta, no todos llegan a ciertos rincones, y ahí es donde voy a bucear. Si tienes una vagina amplia, un pene pequeño se pierde y no llega a nada, y si tu vagina es pequeña, ése es tu pene. Así que chicos, el tamaño importa, se trata de ser el tapón perfecto y un buen movimiento. Como además nuestra mente es atrevida y sabe lo que quiere y lo que le pone, busca ese pene que le puede dar placer informando al cerebro para que no se le olvide.

Pero ay cuando toca ponerse el preservativo y decide volverse tímido, queridas o queridos, tenemos unas manos estupendas y una boca muy sugerente, todos sabemos cómo utilizar la lengua, y si no, a ensayar con los helados, que ya hace buen tiempo y hay que levantar pasiones, por cierto ese contraste de frío y calor no está nada mal, ahí lo dejo.

Otro miedo era ser capaz de llegar al mismo tiempo, ¿de verdad importa?, porque no sé a los demás pero a mí lo que me importa es disfrutar, no me importa el orden, si tú llegas antes, luego ayúdame a llegar a mí excitándome aún más y notando cómo mi excitación va creciendo y tú eres partícipe de ello, porque te aseguro que luego volverás a estar en mis manos para volver a disfrutar. Adoro esas mañanas en horizontal, o al menos así empiezan…

Pero si hay algo que me ha sorprendido es el momento sujetador, entiendo que a veces se hace de rogar, pero las manos hay que saber utilizarlas para todo, abrochar y desabrochar, sin presiones cuando nadie os vea, y luego quitadlo si es que la otra persona no se lo quita antes de las ganas que os tiene, y lo podréis comprobar al buscar la ropa interior que aparece en sitios imposibles cuando toca recoger, éso si encontramos todo.

Pero todos sabéis que siempre pasa algo y a veces alguien piensa y suelta un “qué experiencia tienes…”, aquí la experiencia es un grado, y a muchos hombres les preocupa el pasado sexual de su pareja (psss a muchas mujeres también). Como bien he dicho, es pasado, disfruta del presente y esa experiencia que nos ha dado la vida para ponerlo en práctica contigo. Seguro que así suena mucho mejor. dejemos el pasado, vivamos el presente y perdamos miedos, todo es más sencillo, no pensar, reír y sudar mucho. Nosotras también tenemos nuestros miedos y complejos, ésos que os gustan y nos rompéis los moldes cuando nos lo decís, porque nos arrancáis una sonrisa o esa mirada de te como ahora mismo.

Y si ya os contamos que sí, nos masturbamos porque nos ponéis, imaginando escenas muy subidas de tono en sitios donde quizás algún día nos desnudemos y disfrutemos, porque follar está muy bien, pero fóllame la mente primero, porque éso me pone y mucho, luego ya nos perderemos en más sitios, no sé si de vuestro cuerpo o por el nuestro…

Que los miedos se vayan para pasar al placer, a la complicidad y a las risas, al sudor y al buen sexo y por supuesto, si lo encuentras, no lo dejes escapar, porque si hay buen sexo, fuera de la cama imagínate esa química.

Y de ésto y muchas cosas más, son los audios en los que colabora Charly R&R de Radio Vallekas y que cada semana publicamos. Hoy lo voy a compartir con vosotros, ¿nos lo volverán a censurar?, pues sí… es lo que tiene hablar de sexo, ni las redes sociales tienen la mente abierta

https://archive.org/details/buscandomiabridorfinalmiedos_202006

Como siempre un placer, recordad, complicidad y placer hacen que los miedos desaparezcan y den paso a otras experiencias mucho más placenteras fuera y dentro de la cama, y si éso lo encuentras no lo dejes escapar.

Espero vuestros comentarios, me encanta responder a cada uno de ellos y aprender de vosotros. Veamos esos miedos y no miedos.

G & G

RINCONES PROHIBIDOS

¿Por qué nos llama tanto lo prohibido?, porque somos curiosos por naturaleza, y porque ella nos llama, no lo olvidemos. Todos tenemos ese lado salvaje que hace que nos saltemos ciertas normas, ésas que otros no ven bien o quizás, simplemente, no saben disfrutar. Pero hay rincones de nuestro cuerpo a los que podríamos llamar don Por ahí no, don Ni se te ocurra, don (con la mirada ya lo he dicho), don (con la mano avisado estás)… demasiados “dones”.

Cambiemos esos dones por los dones de a ver qué pasa, seguro que son más divertidos y no son tan corta rollos. Vamos a empezar por un don muy especial, sí ése de Ni se te ocurra.

Sí, has pensado bien, parece que es el prohibido, el ¡Ah, no!, y como decía en una entrevista, muchos hombres no llevan bien éso del dedo, al menos en esa zona. Sí, es delicado, razón de más para tratarlo con cariño, así que descubre tu cuerpo solo o acompañado.

Es una de las zonas más sensibles y caprichosas, quizás no te guste, o te encante, quizás el dedo no te resulte tan mala idea si estás con la persona adecuada y te dejas llevar, pero aquí todo es, quizás. Aunque estoy segura de que muchos no lo cuentan y les gusta.

Pero no hablemos sólo de hombres, son muchas las mujeres reacias a traspasar ciertas fronteras, incluso he llegado a escuchar la frase de “éso es sólo para una cosa”, claro que si utilizamos esa frase para todo tenemos varios problemas, y es que la sexualidad siempre ha ido ligada a tener familia, pero ¿y el placer?.

No hay nada como investigar en nuestro cuerpo y en el de la persona que te gusta, que te pone, que saca ese lado que no siempre se deja ver, que te invita a hacer locuras con cada parte de tu cuerpo, que incluso recordándolas te hace subir de temperatura y tu cabeza ya está pensando en la próxima vez.

Hablemos de don Ni se te ocurra, sí, ése que esconde vergüenza y nos sonroja, ¡¡cómo vamos a hacer éso!!, y ¿por qué no?, déjate llevar, si la otra persona te lo propone es porque quizás sepa que te va a gustar, y si no es así, no sigas, pero escucha a tu lado salvaje, quizás te sorprendas hasta de tí mismo.

Sal de tu ritual habitual, hay que probar cosas nuevas y seguir descubriendo lo que esos rincones nos pueden hacer sentir, cada persona es un mundo para hacernos descubrir algo nuevo y nunca se sabe dónde o en qué parte de nuestro cuerpo. El roce no sé si hace el cariño, pero a veces eriza la piel y es que ella siempre pide más, dárselo depende de tí y de las ganas que te provoquen. Ay, provocar… deberíamos hacerlo más a menudo.

Es complicado enumerar cada rincón de nuestro cuerpo, porque cada persona tiene sus prohibidos, así que os invito a que a solas los descubráis y les deis esa oportunidad para seguir deshaciendo camas o … Estoy segura de que muchas veces habéis fantaseado con situaciones que os ponen mucho, y ¿por qué no cumplir algunas?. Además, hay un tema muy interesante a tocar (entre otros muchos y placenteros) que es el de los juguetes… ya os contaré, porque está en el horno. Y es que últimamente las temperaturas están subiendo mucho, no sé si es porque tenemos ganas de lanzarnos a seguir descubriendo o que nos descubran.

Y como siempre, deseando saber más de cada uno de vosotros. Por cierto, podéis seguirme en las redes sociales, aunque a veces nos prohíben ciertas publicaciones, pero si os dais prisa, quizás nos podáis escuchar, sólo si os apetece, que aquí todo hay que hacerlo con ganas, muchas ganas…

G & G

¡MÓJATE!

En la vida hay muchas duchas frías para aliviar ciertos calentones, pero lo mejor son esas duchas templadas que nos hacen subir de temperatura.

No nos engañemos, la temperatura puede subir estando solos o acompañados, porque la mente es así de caprichosa, y sabe cuándo estamos más predispuestos a todo, sí, a todo, a dejarnos llevar. Lo que empieza siendo una simple ducha, a veces termina siendo “la ducha”, ésa en la que damos rienda suelta al placer y que a veces termina siendo un baño relajante y excitante a la vez. Ese momento en el que nos acariciamos tras ser cubiertos con jabón o espuma, porque lo queremos todo, cubrir, enseñar, jugar… y no nos importa tener que salir y mojar el suelo porque nos hemos acordado de algo que tenemos en el cajón y que nuestro cuerpo nos lo pide porque está excitado.

Y es que quien conoce cómo es su cuerpo y qué tecla tocar, disfruta mucho más, desde ese roce de agua templada por su sexo, las caricias de sus dedos y los movimientos del cuerpo pidiendo guerra, porque aunque el agua se esté quedando fría, por dentro nos arde todo.

Y sí, son duchas que sin darnos cuenta nos relajan y es que el cuerpo es sabio y sabe cuando nos va a sentar muy bien, porque además, sales con otras ganas de comerte el día.

Y cuando vemos a nuestra pareja o esa persona que te gusta duchándose tras una noche de sudor… de nuevo el cuerpo se activa empujándote para terminar acariciándole por la espalda mientras le jabonas y besas, rozando el pecho y deslizándolo por la piel húmeda, es entonces cuando los cuerpos olvidan el cansancio de la noche para dejarse llevar por el momento, y se mojan mostrando sus movimientos, su excitación y ganas de seguir disfrutando bajo la ducha.

He llegado a pensar que la expresión de mójate, no es sólo decir lo que opinas sino que también lo podemos aplicar a cuando el cuerpo habla debajo de la ducha, ¿no creéis?. Al final los cuerpos se enredan, los sexos se buscan y resbalan, las bocas suben y bajan, las manos acarician cada rincón, incluso los prohibidos, ésos donde muchos se resisten.

Y es entonces cuando perdemos la noción del tiempo, mojados en la excitación, mirándonos con otra música, sintiendo placer, sonriendo a la locura y dedicando pequeños guiños a la mente sucia que todos tenemos.

Pon ritmo a cada ducha, tanto si estás solo o acompañado, cada música tiene su baile. A cada uno le suena de una forma y le provoca de otra. Mójate en todo.

De chocolate y vainilla

Ahora quiero lanzar una pregunta, ¿por qué hay rincones prohibidos?, o al menos para algunas personas. Creo que será la próxima entrada… y nunca mejor dicho.

La pregunta es lanzada en el audio que quería compartir con vosotros, pero he de decir que a veces no sólo la mente es caprichosa, la tecnología también, es una entrevista realizada por Charly Rock&Roll de Radio Vallekas, (Generación suicida), que ha querido colaborar dando a conocer este blog, a veces subido de tono y que a todos nos hace volar la imaginación. Seguiré intentando compartirla.

Como siempre, deseando, leeros y saber más de vosotros, de vuestras fantasías y vivencias, de vuestros deseos más carnales y de haceros sonreir.

G & G

Sueño o realidad…

Nunca había tenido un encuentro así, donde las ganas lo eran todo, ganas de disfrutar de un vino, de conocer a esa persona, de verla, tocarla, abrazarla y dejarme llevar. Quizás suene atrevido, pero mi cuerpo necesitaba locura, de las que te hacen sentir vivo, locura sana, sin saber el destino, y que a veces asusta. Pero decidí no pensar, no poner límites, para qué, ya nos los ponemos muy a menudo, es hora de dejar de reprocharnos y sí de vivir. Vivir, qué gran palabra.

Un encuentro entre dos desconocidos, en una ciudad cualquiera, donde las risas y el vino fueron nuestros acompañantes para acabar en el hotel sudando, nerviosos, pero sin ningún tipo de tabú, como si en otra vida nos hubiéramos conocido, complicidad, ganas, sin sentir vergüenza de ningún tipo pese a los nervios y simplemente, dejándonos llevar.

Finalmente, Morfeo nos abrazó, supongo que para recuperar las fuerzas tras terminar húmedos, extasiados y agotados, descubriendo nuestros cuerpos, buscando el placer en cada rincón, todo ello con el acompañamiento de miradas cómplices, sin importar la hora, simplemente, dejándonos llevar terminar exhaustos.

No quería abrir los ojos, no quería que éso terminara nunca, mientras notaba su respiración, sus caricias, su roce… nuestros cuerpos de nuevo se activaron, querían sexo, no querían parar, no importaba nada, éramos dos personas disfrutando el momento, sin barreras y sin saber qué pasaría después, pero no nos importaba, sólo existíamos nosotros.

De nuevo el sudor invadió nuestros cuerpos mientras nos movíamos buscando el placer, jugando, riéndonos, abrazándonos… mientras el día despertaba e iluminaba la habitación. Lo que era un amanecer, también era una despedida a ese día, a esa noche, a esa locura. Él entre mis piernas, con su lengua haciéndome llegar al orgasmo mientras sus manos acariciaban mi pecho, para luego besarlos y sentirle dentro, clavándose una y otra vez, sin poder resistirme a tanto placer, reuniendo fuerzas para sentarme sobre él y clavarme aún más, sentirle mientras movía mis caderas, mirándole y excitándome aún más con su mirada.

Y sí, terminamos una y otra vez, disfrutando de nosotros, de nuestra complicidad, pero no quería despertar de ese sueño, así que volví a cerrar los ojos mientras la habitación se iba iluminando lentamente. Quizás, sólo quizás, vuelva a repetirse ese sueño, volvamos a ser nosotros, volvamos a disfrutar de la locura que nos da la vida. Quizás la vida nos vuelva a sorprender.

Lo que está claro es que las limitaciones las pone nuestra cabeza, y sin limites, todo se disfruta de otra forma y mucho más. Así que abro de nuevo los ojos, deseando más sueños de los que nos hacen sudar, de los que no saben de barreras, de los que quizás algún día, sean reales, porque la complicidad en el sexo, dice mucho.

Así que ya me dirás qué te pone a ti, sí, a ti, que me has leído, que has soñado, que has imaginado… y que te gustarían tantas cosas.

Como siempre, un placer, (detrás de otro, en este caso). Hasta el miércoles, deseando leeros para responder.

G & G

Fíjate tú

Ahí estaba él, contoneándose tras levantarse, como diciendo, mírame, que a la vuelta soy todo tuyo de nuevo. Y ahí estaba yo, mirando embobada y pensando, no tardes. ¿De verdad estaba hablando en silencio con un culo?, evidentemente sí, pero qué culo… y qué noche.

Y es que no somos de piedra, y a todos nos gusta mirar, algunos lo hacen de reojo, otros con picardía, otros añaden un suspiro, otros lo comentan, pero todos, absolutamente todos, miramos aquello que nos gusta y deseamos.


Siempre se ha dicho que a los hombres les gustan los culos y los escotes, vamos a olvidar las miradas, las manos, la forma de moverse, o los andares, porque ésto último también es una forma de decir, me gusta tu culo. Es cierto, que quizás no lo hacen de forma muy sutil, aunque también he de decir, que todo tiene su momento y confianza.

Nosotras, también nos fijamos en esa parte trasera que tanto nos gusta, sin menospreciar la delantera, por supuesto, si marcan el torso ligeramente, si se ve parte de un tatuaje… y es que la imaginación es tan oportuna que a veces hace que la claqueta se levante y comience a grabarse la primera toma.

Siempre diré que una mujer femenina, insinúa y es discreta (cuando debe serlo). Un escote bien puesto hace maravillas en nuestra figura y en otras zonas corporales masculinas, todo un milagro a veces, teniendo en cuenta que la señora imaginación ya está haciendo de las suyas.

Un buen culo que agarrar y que se deje, da la vida, siempre lo diré, y aquí no hay sexo que valga. He de confesar, que por mirar un culo, me dí con otro que llevaba matrícula. En realidad fue un beso, aún recuerdo al conductor diciendo, pero señorita, ¿no me ha visto?, vaya situación (lo recuerdo con la sonrisa que entonces tuve que disimular). Sí, nosotras también miramos, algunas con más disimulo y otras con más torpeza, como yo.

Ya sólo nos queda otra delantera, muy cómplice de imaginación y a veces todo lo contrario, porque gracias a ella queda delatada la excitación. Y si en el escote, el tamaño hace que todo se vea diferente, aquí nos pasa lo mismo. Estoy segura que quien inventó la frase de “lo importante no es el tamaño” es porque alguien la tenía pequeña, o aquella persona que dijo “lo que importa es que sepan utilizarla”… aquí hablaba de la lengua, ¿no?

Menos lobos Caperucitas, aquí cada uno tiene lo que tiene y cada uno de nosotros tiene sus gustos. A muchos hombres les gustan los pechos pequeños, a otros más grandes, a muchas de nosotras, el tamaño nos importa, mientras que a otras lo que les importa es que lo sepan utilizar (juraría que éso se hace con algo que lleva pilas y es muy divertido). Tenemos un cuerpo que nos incita a pasarlo bien, no lo podemos negar.

Lo que está claro es que para disfrutar aún más de todas las partes de todos los cuerpos, tenemos que empezar disfrutando y conociendo el nuestro, porque sólo así, levantaremos caderas llenas de placer, conseguiremos movimientos que nos piden más, y nuestras miradas dejarán de ser discretas para transformarse en salvajes.

Y como siempre, un placer. Gracias por leerme y hacerme partícipe en vuestras opiniones, me encanta leeros, ¡se aceptan propuestas para el próximo miércoles!.

G & G

Leer entre comillas.

Sí, el sol nos da la vida, nos invita a llevar menos ropa o a quitarla, salir, disfrutar, que nuestra mente vuele y las canciones suenen diferente.

Hoy he salido a la terraza, y como no puedo escuchar la vida sin música, ahí estaba yo, soñando con Adam Levine (el de arriba), visualizando ese video donde sorprende a los novios y todos se emocionan, sí, yo también, pero porque no me pasó a mí.

Y es que si nos ponemos a analizar… algunas canciones tienen miga, y si os fijáis, estoy hablando de canciones cantadas por ellos. Por ejemplo, si os digo; cuando tu boca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca, muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café… es que me dan ganas de comerle y lanzarme sobre Adam, ser su cuchara mientras me muevo, (él la taza, por supuesto) porque aunque no soy de café podemos poner la nata. Ay Miguel, lo que te gusta provocar.

Y de repente, te viene a la cabeza aquella canción de Juan Luis Guerra, en la que nos dice;

Quisiera ser un pez, para tocar mi nariz en tu pecera, y hacer burbujas de amor por donde quiera… pasar la noche en vela mojado en tí. Un pez, para bordar de corales tu cintura y hacer siluetas de amor bajo la luna… saciar esa locura mojado en tí.

Por favor, de ponerme encima, pasamos a entre mis piernas, éso me recuerda a aquel primer post que escribí del cunnilingus, ¿os acordáis?, menos mal que las canciones son espaciadas en años, porque si nos ponen todas seguidas, nos da algo, ésto parece una partida de dados eróticos. Y es que el sexo, siempre está presente en nuestras vidas, incluso en las canciones más inocentes, sólo hay que saber leer entre comillas y moverse como pez en el agua.

Y de repente, llega Pereza, cantando éso de “qué bonito mirar la sombra que hacen tus rejas mientras meto las orejas en el centro de tu andar” . Aquí nos ha tocado el mismo dado, señores, a seguir dando placer.

Pero no nos olvidemos de aquellos años de la copla en los que la picardía y el sexo iban de la mano, aquí una de las más ardientes era Rocío Jurado, una mujer adelantada a su época. Si te dijera que el clavel al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendido que está quemando mi piel… ¿Qué cuerpo se te queda ahora?.

Era la canción que ponían mis padres los domingos en el coche, creo que no eran conscientes de su significado, o sí, aunque a lo mejor pensaban que la niña no se enteraría, un poco tarde, pero aquí estoy. Hay muchos claveles en el mundo y mucho que encender. Hay muchas personas que estamos deseando encontrar quien nos encienda, y no precisamente un cigarro.

Ay, que no nos falten nunca las ganas de todo, de vivir, en definitiva, y como hoy la cosa va de música, no quería acabar con la canción del Chiringuito de Georgie Dann, otro que tal baila, donde el menú era conejo a la francesa, pechuga a la española y almejas a la inglesa.

Os dejo otra de las canciones que insinúan, provocan y tiene un cierto juego. No sé si os pasa a vosotros, pero hay olores, miradas, canciones… que nos recuerdan a alguien, pues recordemos a los que nos hacen sonreír, quizás nos esperen con alguna canción que ya no escuchemos como antes, mía culpa.

Hasta el próximo miércoles, espero que me contéis alguna canción más, de las que tienen miga y muchos recordemos al leerlo.

G & G

El interior, importa.

Sin duda, la ropa interior, importa, y si tienes una cita aún más, o al menos éso pensaba hasta esa noche. Os pongo en situación, había quedado varias veces con él, y una no es de piedra y como nunca sabía cuándo iba a pasar algo más, siempre me ponía mi mejor ropa interior, por si acaso.

Ese día fuimos a cenar y creo que ninguno de los dos podíamos resistir más tiempo a lo inevitable, así que fuimos a su casa y ahí estaba yo, con el calentón del siglo nerviosa y pensando, por dios que se quite el pantalón ¡que no puedo más!. Al final, se lo empecé a quitar yo y de repente mi cuerpo se paralizó ante semejantes vistas… Aún es el día que no sé cómo describir ese momento en el que la S de Superman se reflejaba en mis gafas.

Claro que si me pongo a pensar en la variedad de ropa interior que hay no sé que es peor, si un hombre que va con relleno, o con una S en los huevos.

El día que dejé a mi marido tiré todas la bragas, sí, era mi forma de empezar una nueva etapa, a lo mejor la de él era empezar a volar, fuera del nido.

¡Vamos a dar importancia a la ropa interior de hombres y mujeres! porque a quién no le gusta encontrarse unas buenas vistas… Muchas veces hemos dicho éso de cómo le sientan esos pantalones, algo que es aplicable a esa pequeña capa antes de llegar a la lujuria.

Y es que hay ropa interior que provoca a todo, es como una recompensa, ver que la otra persona se cuida, gusta. Por éso nunca entenderé por qué hay personas que no le dan la importancia que se merece, no sólo por si tienes un encuentro de lo más apasionado, sino porque hay que sentirse guapos siempre, incluso con lo que los demás no vean. Así que aprovecha para dar una vuelta a tu cajón y tira aquello que no te haga sentir deseable.

Claro que también da mucho juego no llevarla o que te la quiten con la boca. Ains, este confinamiento me está volviendo loca, lo que daría yo por sorprender a mi chico en un bar y susurrarle al oído que me acabo de quitar la parte de abajo en el baño. Y es que el juego con la persona indicada, la complicidad y el humor hace que el cuerpo se deje llevar olvidando todo para recordar cada momento disfrutado, cada rincón recorrido y cada gemido de placer.

Sí, la ropa interior no lo es todo, pero cómo nos gusta, porque hace volar nuestra imaginación pensando en cómo quitarla, aunque a veces con el calentón termina en cualquier parte, no quiero ni pensar lo que se habrán encontrado las señoras de la limpieza en algunas habitaciones tras un fin de semana algo ajetreado.

Así que creo que voy a mirar algún conjunto nuevo por si alguna vez me sorprenden y ya de paso, aprovecho la ocasión, por si me está leyendo aquel chico de la S, en decirle que a veces le recuerdo con una sonrisa al ver las películas de DC Comics. No son mis preferidas, pero sin duda, esa cita marcó.

Espero vuestros comentarios como siempre, ¡me encanta leeros!. Hasta el próximo miércoles.

G & G

A tomar por…

Hay que ver la cantidad de nombres que puede llegar a tener un culo, vamos a mencionar algunos, pandero, pompis, trasero, cachetes, nalgas, posaderas, glúteos…

Quiero romper una lanza por los que resaltan su culo, aunque tengan que probarse más de 50 pantalones hasta dar con “el pantalón”, sí, ése que nos vuelve locas y locos, que hace que nos giremos y que el tiempo vaya más despacio para poder pensar…ése lo agarraba yo. Momento que suele ser interrumpido por algún amigo que nos hace volver a la realidad.

Anda que no sabemos qué pantalón nos sienta bien, y éso se nota, incluso cuando te miran aunque estés de espaldas. Y no lo digo sólo por las mujeres, porque ellos, queridas, también lo saben.

En los años 90, el culo fue uno de los protagonistas, en realidad siempre ha tenido su hueco, pero en esa época aún más. Desmond Morris dijo “los culos son las nuevas tetas”, y es que no podemos negar que siempre ha sido un tema que ha traído mucha cola y a grandes mentes. Voltaire le dedica todo un capítulo al culo, pero de forma magistral e inteligente, como “ignorancia”. Porque vamos a ser sinceros, a día de hoy poco sabemos de él y muchos lo siguen tratando como un tabú para ciertas cosas.

Recuerdo un día de risas entre amigos, donde nos contábamos situaciones de oídas, claro, de los vecinos que luego te encuentras al día siguiente e intentas mantener la compostura, y suele ser en el ascensor, sí, ese lugar reducido de grandes conversaciones.

Reconozco que Jaime tiene mucha gracia contando las cosas, y nos decía que hubo una noche, de madrugada, en la que le despertó el grito de su vecina de arriba, y no precisamente gimiendo, sino con un “por ahí noooooooo”, claro, todos nos echamos a reír, porque todos hemos escuchado a vecinos que luego nos hemos encontrado en el querido ascensor. Y sí, éso le pasó a él, y es que por más que intentaba pensar en otra cosa, la frase le taladraba la cabeza y era complicado no imaginarse la estampa mientras llegaban al garaje.

Benditos culos que provocan una curva en nuestro rostro y hacen que vuele la imaginación. Benditas parejas o amigos con derecho que dejan esos bolsillos vacíos para que podamos meter la mano, sabiendo que luego les agarraremos mejor, sí, con ganas, porque en esta vida, lo que tengas que hacer hazlo con ganas, si no “pa qué”.

Voy a tomarme la licencia de comparar a un culo con un buen perfume, porque deja huella en nuestra memoria, porque nunca se olvida y porque siempre nos recuerda a alguien. Seguro que ahora ha venido un nombre a tu cabeza y se ha dibujado una sonrisa en tu cara, y es que un buen culo, siempre deja huella.

G & G

Esos besos…

Cómo es posible que un beso nos delate tanto y nuestro cuerpo no sea capaz de ocultarlo, aunque quizás es porque no quiere.

Algunos nos erizan la piel sólo con sentirlos e incluso imaginarlos, otros, más húmedos, hacen que nos acaloren hasta donde nunca imaginamos llegar, algunos hacen que los deseos más íntimos y salvajes fluyan…y es que un beso bien dado lo merece todo.

Los hay que se hacen de rogar, como muchos de nosotros en alguna que otra ocasión, pero los damos con la mirada…o los pedimos con los labios, sí, ésos que inconscientemente humedecemos al mordisquearlos, quizás por nervios o porque lo deseamos con tantas ganas que…

Hay besos infieles, como un buen vino de Bodegas Briego, con un sabor que no se olvida y que seguramente quieras volver a saborear, pero cuidado, quizás te enganche. Los hay juguetones, como un buen espumoso, pero lo mismo que sube, baja la intensidad, quizás sea algo fugaz, divertido y que te haga sonreír al recordarlo algún día.

Los hay con cuerpo, ésos que te piden más, y por los que te dejarías llevar, porque lo estás deseando desde el primer momento, llámale X o que te empotren, vamos a ser claros. Los hay jóvenes, llenos de vida, sabes que nunca madurarán y que precisamente es éso lo que buscan para aprender, y a veces, la madurez se deja llevar para sentirse viva y joven o simplemente para olvidar.

Los hay blancos, con ese punto de frescura que nos alegra cualquier día y que nos invita a más, a conocer su procedencia, donde se forjó su madurez y por supuesto a disfrutar de cada copa. Ahora sería un buen momento para tomar una de ellas. Los hay que depende el día, nos saben de una u otra forma porque aún están sin definir y no terminan de engancharnos, porque un buen beso, es como el vino, debe dejar huella o un buen sabor de boca.

Qué importantes son ahora que no podemos besarnos, pero que nos los imaginamos en cualquiera de sus versiones hasta estremecernos, desearlos y soñarlos. A veces despertando acalorados, sudando y deseando volver a dormir para continuar besando y disfrutando. Porque cada uno de nosotros deseamos un vino o quizás un beso…

Así que dime, ¿de qué vino eres?, y aquí espero que me sorprendáis cada uno de vosotros, y sí, espero leer algún comentario de ellas, porque hasta ahora son los hombres los más atrevidos en hablar, cómo cambia la película, aunque con un buen vino…

¡Hasta el próximo miércoles!

G & G

¿Cuni qué?


Y yo que pensaba que ya disfrutaba estando casada… ay, ¡ilusa de mí! es cuando termina el matrimonio cuando se abren nuevos horizontes y descubres palabras que te hacen abrir otras cosas, (también la mente, claro).

Es curioso, porque lo que antes te hacía morir de vergüenza, ahora es de placer. Venga, no me digáis que no es estupendo tener a alguien entre tus piernas, que te ponga como nunca y te vuelva loca.

Muchas no lo quieren reconocer, pero se mueren de ganas. Nada mejor que tener una mente abierta a nuevas experiencias, y que radio patio hable lo que quiera, al fin y al cabo, el gustazo te lo llevas tú.

Aunque no nos engañemos, desde que te separas y curas heridas nos preocupa el qué dirán, nos duele y lo saben, hasta que nos venimos arriba, pisando fuerte y con ganas de comernos el mundo y otras cosas…


Siempre se ha dicho que el postre se deja para el final, por favor vamos a ver si conseguimos un cunnilingus digno de premio.

Algunas mujeres se quejan de que la persona que ha terminado ahí, va tan lanzada que se olvida que hay más partes en el cuerpo aunque no se llamen clítoris, juega, humedece, pero no entres como cuando te lanzas a morder una manzana, nooooo, ni como cuando un gato lame de su tazón de leche, qué horror. Claro que luego están los que piensan que se van a caer al abismo y se enganchan a tu pecho como si no hubiera un mañana, por dios, que no estás escalando.

Siéntete como un consolador subiendo la intensidad, siempre es más divertido.

Una amiga me comentó que por probar algo nuevo, descubrió un brillo labial de efecto frío/calor. Yo, la verdad, nunca he probado éso, pero recuerdo que una pareja probó un gel de efecto calor y uno terminó en la ducha y ella en el bidé porque no lo aguantaban, así que yo por si acaso, esos efectos, se lo dejo a otros, no me apetece tener que correr en versión deporte y no sexualmente hablando.

Es tan importante disfrutar, comer y que te coman bien…que debemos dejar los prejuicios fuera, abrir la mente y por qué no, las piernas, éso sí, no con cualquiera.

Ay, y qué bien sienta que sepan hacerlo, porque a muchos les entran las prisas por meterla, y creo que no saben que por ahí nos pueden ganar…

Lamed, lamed mucho, que la experiencia es un grado para disfrutar y hacer disfrutar.

¡Hasta el próximo miércoles!

G&G

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